11Aug

Meta vuelve a apostar por una IA más abierta, elevando la presión sobre OpenAI y Anthropic. Muse Glimmer es un modelo de IA de 30.000 millones de parámetros cuyos pesos estarán disponibles gratuitamente para desarrolladores y que, por su menor tamaño, pueden ejecutarse con una sola GPU. Esto significa que funcionará en un portátil normal, sin centros de datos gigantes. Es un movimiento que supone la vuelta a la estrategia de modelos abiertos que históricamente había diferenciado a Meta.

Miguel Ángel Valero

Desde luego, la inteligencia artificial (IA) no se ha ido de vacaciones. En plena canícula de agosto, llega la alianza de Nvidia con seis grandes firmas de Wall Street –Apollo, BlackRock, Blackstone, Brookfield, Goldman Sachs y KKR– para crear plataformas de financiación que pretenden movilizar más de 500.000 millones$ de capital de terceros, destinado al desarrollo de centro de datos e infraestructura de IA. Nvidia podría respaldar hasta 125.000 millones, el 25% de las operaciones. 

La iniciativa supone abrir el ciclo inversor de la IA al capital privado e institucional, reduciendo la dependencia de los balances de las grandes tecnológicas ante unas necesidades de financiación cada vez mayores.

Aunque la interpretación de la iniciativa es positiva, también es lógico cuestionarse tanto el conflicto de interés como la creciente interdependencia financiera que supone: Nvidia participa en la financiación de una infraestructura que terminará utilizando sus propios chips.

En esta carrera, nadie toma descanso. Porque Meta vuelve a apostar por una IA más abierta, elevando la presión sobre OpenAI y Anthropic. Mark Zuckerberg lanza Muse Glimmer, un modelo de IA de 30.000 millones de parámetros cuyos pesos estarán disponibles gratuitamente para desarrolladores y que, por su menor tamaño, pueden ejecutarse con una sola GPU. Esto significa que funcionará en un portátil normal, sin centros de datos gigantes. Zuckerberg redobla su apuesta por el 'open-weight', cuya familia Llama supera ya los 1.000 millones de descargas, y aprieta a la IA cerrada de OpenAI y Anthropic. Es un movimiento que supone la vuelta a la estrategia de modelos abiertos que históricamente había diferenciado a Meta, después de que la compañía se mostrara más cautelosa, recientemente, por motivos de seguridad.

Mientras, Intel coloca 15.000 millones$ en acciones nuevas para pagar su empujón en IA. El rally de la reestructuración le da el momento perfecto para pedir dinero al mercado, pero el truco tiene letra pequeña: emitir tanto papel diluye a los accionistas de siempre.

Más presión sobre China

El republicano John Moolenaar presiona al Departamento de Comercio para cerrar el grifo de chips avanzados a firmas chinas sancionadas. El jefe del comité sobre China en el Congreso ha pedido al Departamento de Comercio que aplique la regla de enero de 2025. La regla obliga a fábricas como TSMC a mirar con lupa los pedidos de chips avanzados que puedan acabar en tapaderas de firmas chinas sancionadas. Y llega cuando Nvidia y AMD acaban de ceder al Gobierno el 15% de sus ventas en China. 

La Casa Blanca dejó volver a vender para rascar ese 15% , pero si Comercio aplica la letra pequeña, muchos chips no saldrían. Por eso cada carta mueve a Nvidia y TSMC. "Si llevas Nvidia o TSMC, esto marca cuánta caja china se les permite: cuanto más dura Washington, menos venden allí. Beneficia a la memoria de Micron", avisan en Zumitow.

Coface: nuevos aranceles en el horizonte de Trump

EEUU ha sustituido los aranceles temporales por otros de entre el 10% y el 12,5% dirigidos a 60 países, que representan el 99% de sus importaciones de bienes. Lejos de suponer una relajación de la política arancelaria, esta medida pone de manifiesto la determinación de Washington de mantener una elevada protección comercial mientras prepara nuevas medidas, destacan los economistas de Coface.

El fin de los aranceles temporales establecidos en virtud de la Sección 122 no supone un repliegue de la política comercial estadounidense. El 24 de julio expiraron estos aranceles, pero han sido sustituidos por nuevos aranceles de entre el 10 % y el 12,5%, basados en la Sección 301, aplicables a 60 países que representan el 99% de las importaciones estadounidenses de bienes. Esta medida pone de manifiesto la determinación de Washington de mantener un elevado nivel de protección arancelaria, pese a los obstáculos jurídicos encontrados en los últimos meses.

Se espera que el impacto inmediato sobre el nivel medio de los derechos de aduana sea limitado : las nuevas medidas no se suman automáticamente a los aranceles ya existentes y no modifican de forma significativa el tipo medio aplicado a las importaciones estadounidenses. No obstante, demuestran la capacidad de la Administración estadounidense para adaptar sus instrumentos y seguir avanzando en su estrategia comercial.

La Sección 301 ya ha sido utilizada por EEUU para imponer aranceles, especialmente a China durante la primera Administración Trump. A diferencia del régimen basado en la IEEPA, cuya solidez se ha visto cuestionada por la ausencia de una autorización expresa para imponer aranceles, la Sección 301 proporciona a la Casa Blanca una base jurídica más sólida y claramente establecida. No obstante, esta mayor solidez jurídica no excluye la posibilidad de futuras impugnaciones. Para justificar estos aranceles, Washington argumenta que los países afectados no cuentan con mecanismos eficaces para prohibir o controlar las importaciones derivadas del trabajo forzoso. Las empresas importadoras podrían cuestionar esta justificación, especialmente teniendo en cuenta que se aplica a un grupo muy amplio de socios comerciales.

“Esta decisión no es simplemente una renovación técnica de los aranceles vigentes. Demuestra, ante todo, la voluntad de Washington de convertir un régimen cuestionado en un marco arancelario más sostenible. Para las empresas, el mensaje es claro: el riesgo de los aranceles estadounidenses sigue siendo elevado, incluso cuando una medida está a punto de expirar”, explica Marcos Carias, economista para Norteamérica de Coface.

Los nuevos aranceles de entre el 10 % y el 12,5 % restablecen un marco arancelario común para una gran parte de las importaciones estadounidenses, pero no recuperan por completo el régimen anterior. Este incluía también recargos adicionales dirigidos a determinados países o productos. Es precisamente esta segunda capa de medidas la que Washington podría tratar de restablecer en los próximos meses.

Ya está en marcha una nueva investigación en virtud de la Sección 301 , centrada esta vez en la sobrecapacidad estructural de 16 economías , entre ellas China, la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Taiwán, India, Vietnam, México y varios países del Sudeste Asiático. Este procedimiento podría permitir a Washington dirigir sus medidas de manera más específica contra determinadas economías. También se están llevando a cabo otras investigaciones sectoriales específicas, especialmente en los sectores aeroespacial, de drones, equipamiento médico, robótica, maquinaria industrial, turbinas eólicas, minerales críticos y polisilicio. Estas investigaciones confirman que la política arancelaria estadounidense sigue en plena evolución.

La presión que se está ejerciendo sobre Canadá ilustra esta dinámica. EEUU ha anunciado nuevos aranceles del 50% sobre importaciones canadienses por valor de 20.000 millones$, equivalentes al 5,2% de las exportaciones canadienses hacia EEUU, cuya entrada en vigor está prevista para el 19 de agosto de 2026. A primera vista, esta medida parece concebida como una herramienta de negociación en el marco de las conversaciones comerciales norteamericanas. Su impacto macroeconómico seguiría siendo limitado en caso de entrar en vigor, pero confirma el uso cada vez más frecuente de los aranceles como instrumento de presión económica y diplomática .

UBS: exposición diversificada a la IA

Los sólidos resultados empresariales se están extendiendo más allá de la IA y los líderes tecnológicos estadounidenses, mientras que unos datos laborales más débiles en EE. UU. están aliviando las preocupaciones sobre la trayectoria de tipos de la Reserva Federal. "Vemos motivos para mantenerse invertido, aprovechando la actual fortaleza del mercado para diversificar la exposición regional y reforzar la resiliencia de la cartera", señalan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Seguimos siendo constructivos respecto a las acciones, respaldados por unos sólidos beneficios empresariales, una participación más amplia del mercado y una inversión continua a lo largo de toda la cadena de valor de la IA, tanto en EEUU como a nivel global. Los inversores con una exposición concentrada en tecnología estadounidense podrían considerar aprovechar la actual fortaleza del mercado para diversificar hacia Europa, Asia y sectores cíclicos seleccionados. Los resultados empresariales reforzaron las oportunidades generadas por la inversión en infraestructura de IA, electrificación e innovación en salud. Los resultados de las principales empresas del sector energético y de cuidado ocular aportarán nueva evidencia sobre la demanda. Seguimos favoreciendo una exposición diversificada en nuestras temáticas de IA, Energía y recursos, y Longevidad".

"Muchas de las clasificaciones de inversión tradicionales están mal preparadas para un mundo de IA con alto costo de capital y alta productividad: el modelo 60/40 entre acciones y bonos, las categorías por estilo, la distinción entre mercados emergentes y desarrollados, y la distinción entre mercados privados y públicos. En su lugar, vemos argumentos a favor de un marco de asignación en dos niveles: por un lado, inversiones en los beneficiarios de esta disrupción, y por otro, aquellas que aportan estabilidad independientemente de la IA", añade Ulrike Hoffmann-Burchardi, directora de Inversiones para América y responsable global de Renta Variable.

Banor: dudas sobre el rendimiento de las inversiones en IA

Angelo Meda, gestor de Banor Mistral, cree que los mercados de renta variable continúan su tendencia alcista, apoyados en previsiones de beneficios empresariales mejores de lo esperado, un crecimiento económico resiliente, el enorme gasto de capital en IA, y un sentimiento de mercado positivo. Sin embargo, las valoraciones elevadas, la necesidad del mercado de comprobar que las grandes inversiones realizadas en la IA se convierten en rendimientos tangibles, la incertidumbre sobre el precio del petróleo y la ralentización de la economía, son factores que hacen recomendable continuar en la renta variable, pero con mayor cautela.

La temporada de resultados ha sido recibido con escepticismo, tibieza e incluso con reacciones negativas por parte de los inversores, pese a que más del 80% de las empresas superaron las expectativas, tanto en beneficios como en ingresos. Alphabet fue el ejemplo más evidente. Su negocio Google Cloud logró una subida del 82% en sus ingresos, lo que demuestra la fuerte demanda de capacidad de computación vinculada a la IA. Pero el mercado estuvo más pendiente del incremento en el gasto de capital previsto por la compañía para 2026, una cifra entre 195.000 millones y 205.000 millones$, así como de su primer trimestre negativo con flujo de caja libre (free cash flow) negativo.

Las dudas sobre la IA en Asia hicieron que los rendimientos de los bonos reaccionaran con nerviosismo, y afectaron sobre todo a las acciones growth, más sensibles al factor coste del capital. En realidad, bajo este nerviosismo en los mercados subyace la percepción de que la inteligencia artificial “promete un futuro maravilloso, pero, en el presente, los servidores, la energía y los centros de datos todavía deben pagarse”, resalta Angelo Meda.

Corea del Sur, Taiwán y Japón son los países que concentran las industrias que han generado la revolución de la IA, y por ese motivo, están más expuestos a los cambios en el sentimiento de los inversores. A mediados de julio, ni siquiera los resultados excepcionales de TSMC, que subió el 77% sus beneficios trimestrales, bastaron para evitar una fuerte corrección en todo el sector.

El gestor de Banor Mistral explica que “el mercado está reescribiendo el guion. Porque distingue entre empresas que se benefician realmente de la demanda de IA, y aquellas que simplemente afirman trabajar con la IA”. Un ejemplo de ello fue la fuerte toma de beneficios por parte de inversores extranjeros en los mercados surcoreano y taiwanés, que vendieron posiciones por importe de 137.000 millones$ en acciones asiáticas en la primera mitad de 2026. Angelo Meda matiza que “estos flujos parecen reflejar un reequilibrio de carteras y los esfuerzos por reducir la concentración, más que un abandono definitivo de esta temática”. “La revolución de la IA sigue intacta, aunque los inversores empiezan a exigir mayor rentabilidad sobre el capital invertido”, avisa.

Los mercados europeos están soportados en los bancos, las empresas industriales y el sector energético. En tecnología, SAP ha logrado unos buenos resultados por su actividad vinculada a la nube, aunque el contexto sigue obligando a ser selectivos, porque mientras algunas empresas tecnológicas consiguen el interés de los inversores, otras sufren fuertes correcciones ante la menor señal de debilidad.

23Jul

El nivel de gasto de capital actual es siete veces superior al registrado por el sector TMT entre 1999–2000. Sólo en 2026, las inversiones relacionadas con la IA podrían llegar a 800.000 millones$. Una cifra que plantea dudas sobre la sostenibilidad financiera en el largo plazo de este ciclo de inversión.

Miguel Ángel Valero

Alphabet y Tesla no son solo la cara y la cruz del actual momento de la inteligencia artificial (IA), tras presentar resultados. Constituyen también la mejor evidencia de la creciente desconfianza de los inversores sobre la capacidad de transformar en beneficios las enormes inversiones realizadas y comprometidas.

Alphabet volvió a sorprender al mercado, aunque con preocupantes sombras. El propietario de Google registró un crecimiento del 27% interanual en sus ingresos, hasta 104.000 millones$, y multiplicó por cuatro su beneficio hasta 112.000 millones. Excluyendo las plusvalías derivadas de sus inversiones en compañías vinculadas a la IA, como SpaceX y Anthropic, el beneficio alcanzó los 42.000 millones, lo que supone un crecimiento del 22%.

Aunque los servicios de Google siguen representando cerca del 80% de las ventas, toda la atención se concentra en el negocio de computación en la nube, Google Cloud. Los ingresos de esta división crecieron un 82% interanual hasta 24.768 millones, superando ampliamente las estimaciones del consenso. Al mismo tiempo, la cartera de pedidos de servicios cloud aumentó hasta 514.000 millones, frente a los aproximadamente 460.000 millones del trimestre anterior, reforzando las señales de una demanda sostenida de capacidad computacional asociada al desarrollo de la IA.

Al mercado le preocupa el capex: Alphabet elevó sus planes de gasto en centros de datos para 2026 hasta 200.000 millones$, un 5% por encima de la estimación previa, reabriendo el debate sobre la rentabilidad futura del esfuerzo inversor requerido por esta transformación tecnológica. 

Los resultados de Alphabet indican que la IA sigue funcionando como un potente motor de crecimiento, pero ya no todos sus negocios avanzan al mismo ritmo, lo que dispara las dudas de los inversores. Frente a la espectacular evolución de Cloud, el negocio de búsquedas, históricamente el más rentable del grupo, se situó por debajo de las expectativas al ingresar 63.270 millones cuando el consenso esperaba 63.280 millones.

En el segundo trimestre el beneficio ascendió a los 112.107 millones, el 298% más, lo que amplía el semestral un 178%, hasta 174.685 millones. El beneficio por acción alcanza los 9,11$ y supera las expectativas. 

En Alphabet destacan el fuerte avance de la 'nube' por el auge de la IA y que sus inversiones están “redefiniendo qué es posible en cada parte de nuestro negocio”. Pero los analistas no colocan el foco en el crecimiento, sino en cómo pueden seguir logrando retornos de unas inversiones que no parecen tener fin, ya que para 2027 se esperan 262.000 millones, tres veces más que en 2025. El resultado es que  las acciones cayeron más del 3% (llegaron a hacerlo un 4%), desde los máximos de mayo, Alphabet cae un 15%, aunque todavía acumula una revalorización del 9% en Bolsa (vale más de 4 billones$).

Tesla defrauda

Por su parte, Tesla defraudó al mercado, que le castiga con una caída del 2,5%. Ganó 0,32$ por acción, el 3% menos y lejos de los 0,51$ esperados, y, aunque el flujo de caja operativo aumentó un 85%, hasta los 4.697 millones, registra un flujo de caja libre negativo de 1.100 millones por unas inversiones de capital de 5.789 millones. El beneficio neto atribuible en el segundo trimestre es de 1.114 millones (-5%); el resultado bruto de explotación (Ebitda), 3.273 millones (-4%), el beneficio operativo descendió un 57%, hasta los 398 millones, y el margen operativo pasa en un año del 4,1% al 1,4%. 

No convencen las excusas de la empresa de Elon Musk, que echa la culpa de la caída de la rentabilidad al incremento de los gastos operativos, especialmente por las inversiones en IA y en I+D, así como a una reducción del precio medio de venta de los vehículos y a menores ingresos procedentes de créditos regulatorios.

Tesla cierra el primer semestre de 2026 con unos ingresos de 28.236 millones$ (+26%) gracias al aumento de las entregas de vehículos, el crecimiento de los negocios de almacenamiento energético y servicios, y las mayores suscripciones a su sistema de conducción asistida FSD (+56%, 1,48 millones, lo que supone el 55% de los nuevos vehículos entregados en EEUU).

Obviamente, Tesla destaca lo positivo: récord de entregas de vehículos, 480.126 en el segundo trimestre (+25%); máximo histórico de producción, con 451.758 unidades fabricadas; un 41% más de capacidad de almacenamiento energético; incremento del 18% en estaciones de carga. La división de Servicios registró un beneficio bruto de 648 millones y un margen del 14%.

Tesla ya produce el Cybercab en su planta de Texas, ha comenzado las pruebas de conducción del vehículo autónomo en vías pública, amplió el servicio Robotaxi sin supervisión en varias ciudades de Texas y Florida y continúa preparando su expansión a nuevas áreas metropolitanas de EEUU. Sigue desarrollando su robot humanoide Optimus. Tras desmantelar las líneas de producción de los modelos S y X en Fremont, la empresa está instalando las primeras líneas de fabricación del robot, cuya producción está prevista para este año con fines iniciales de entrenamiento y desarrollo.

De cara a los próximos trimestres, Tesla aseguró que mantiene su estrategia de maximizar la utilización de la capacidad de sus fábricas y continuar invirtiendo en IA, software, robótica y fabricación. El Tesla Semi y la nueva generación de Megapack mantienen su calendario de producción para este año, y las nuevas líneas de producción de Optimus continúan su instalación. A largo plazo, los beneficios procedentes del software, la IA y la flota autónoma complementarán progresivamente los ingresos derivados de la venta de vehículos. 

AMD, Super Micro Computer y Dell se suben a la ola de la IA

AMD invertirá hasta $5.000 millones en Anthropic, la dueña de Claude, y a cambio le venderá decenas de miles de millones en servidores. Anthropic desplegará hasta 2 gigavatios de los nuevos chips Instinct MI450 desde el primer semestre de 2027. Est supone un golpe directo al pretendido dominio de Nvidia en los data centers.

Super Micro Computer termina su cuarto trimestre fiscal con una rentabilidad mucho mejor de lo esperado, aunque los ingresos se quedan peligrosamente en la parte baja de su guía de objetivos. Pero el mercado premia el margen y se olvida de los ingresos. Su subida en Bolsa beneficia, curiosamente, a su competido Dell Technologies (+10%), ya que arrastra a todo el sector de servidores y le aúpa a la ola de la IA.

"Una vez más, las compañías se encargan de recordar al mercado dónde está el verdadero motor de las Bolsas. Desde nuestra perspectiva, esta primera batería de resultados vuelve a reforzar la idea de que el ciclo de inversión en inteligencia artificial se mantiene fuerte. En este contexto, consideramos oportuno mantener la exposición a mercado, con especial preferencia por aquellos segmentos que se benefician de esta tendencia estructural más allá de los propios hiperescaladores, aprovechando eventuales correcciones para incrementar posiciones", señalan los analistas de Banca March.

UBS recomienda acciones europeas y de emergentes

"Hemos elevado la calificación de las acciones europeas y de la Eurozona a Atractiva, ya que esperamos que la región deje atrás tres años de estancamiento en los beneficios. En nuestra opinión, la mejora del impulso cíclico y la moderación de la inflación están creando un contexto más favorable para los beneficios empresariales y para una participación más amplia del mercado", explican en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Más allá de la inversión indexada convencional, seguimos viendo oportunidades en nuestra selección de valores de líderes europeos, en vehículos que ofrecen una exposición más granular a los sectores preferidos de CIO, en enfoques de fondos diversificados y en estrategias estructuradas".

"Los inversores deberían centrarse en mantener una exposición geográfica equilibrada dentro del universo de los mercados emergentes. El contexto macroeconómico es sólido. La actividad manufacturera se mantiene saludable, los precios de las materias primas están elevados y el crecimiento de los beneficios es sólido. Y pese al buen desempeño, las valoraciones de las acciones de mercados emergentes en realidad han bajado en lo que va de año", apunta Maximilian Kunkel, director de Inversiones para CEEMEA.

"En el entorno actual, creemos que la exposición al sector energético puede ayudar a amortiguar nuevas interrupciones en el suministro, los riesgos relacionados con El Niño deberían respaldar a las materias primas agrícolas, y el auge de la IA junto con la tendencia de electrificación siguen siendo factores positivos para los metales industriales. El oro, por su parte, debería mantenerse respaldado por la demanda de los bancos centrales, la continua diversificación fuera del dólar estadounidense y las preocupaciones sobre la deuda global a largo plazo", señalan Giovanni Staunovo, estratega, y Dominic Schnider, responsable global de Divisas y Materias Primas.

Banor: las valoraciones tan altas sufrirán severas correcciones

En este contexto, los analistas de Banor destacan que las valoraciones en la Bolsa de EEUU continúan extremadamente altas. El Warren Buffett Ratio, un indicador que muestra la relación entre la capitalización total del mercado bursátil y el PIB, y otros indicadores como la relación entre la capitalización de mercado y agregados monetarios como M2, muestran que las valoraciones se acercan o superan sus máximos históricos. Por tanto, el mercado descuenta que los crecimientos de los beneficios empresariales serán muy altos, y que también lo es la capacidad de las empresas para monetizar las nuevas tendencias tecnológicas.

El sólido crecimiento de los beneficios sigue siendo el principal soporte de las Bolsas, y los tipos de interés continúan en niveles normales. Mientras esto siga así, el repunte de las Bolsas seguirá, aunque “la calidad del avance parece menos robusta de lo que sugieren los índices principales”, según los analistas de Banor.

Un grupo pequeño de sectores y temáticas han sido las que han mantenido el rally de la Bolsa. El índice de referencia de los semiconductores ha subido casi un 100% en 2026; las empresas vinculadas directa o indirectamente a las infraestructuras de IA, como incluidos fabricantes de DRAM, proveedores de neo-nube (nuevas plataformas de computación en la nube especializadas en IA), suministradores de hardware, centros de datos y otros que se benefician del gasto de capital relacionado con la IA, han tenido un comportamiento en Bolsa muy sólido.

Los analistas de Banor afirman que el nivel de gasto de capital actual es aproximadamente siete veces superior al registrado por el sector Tecnología, Medios y Telecomunicaciones (TMT) entre 1999–2000. Sólo en 2026, las inversiones relacionadas con la IA podrían llegar a 800.000 millones$. Una cifra que “refleja la importancia de la transformación en marcha, y plantea dudas sobre la sostenibilidad financiera en el largo plazo de este ciclo de inversión”.

Pero el enorme gasto de capital podría absorber toda o casi toda la liquidez generada por las siete grandes cotizadas tecnológicas de EEUU. Ello supondría una menor capacidad por parte de los 7 Magníficos para apoyar al mercado con recompras de acciones, hasta ahora uno de los instrumentos que más han apoyado a las Bolsas. El mercado descuenta tanto un crecimiento muy potente impulsado por la IA, como la capacidad de convertir estas inversiones en ganancias rápidas y elevadas. Si el efecto FOMO (miedo a quedarse fuera) sobre las acciones de la IA se disipa, los segmentos con valoraciones más altas podrían estar expuestos a fuertes correcciones.  

Los analistas de Banor afirman que la relación inversa actual entre acciones cíclicas y defensivas, que ha subido hasta máximos históricos, es una señal de que en el mercado existe un mayor apetito por el riesgo. Lo que deja entrever que los inversores descuentan perspectivas muy favorables para el crecimiento económico y los beneficios empresariales, y también que penalizan las acciones defensivas. Niveles tan elevados en el diferente comportamiento de acciones cíclicas y defensivas, han sido señales de ciclos de mercado en fase muy avanzada, con márgenes de seguridad decrecientes.   

Por ello, los analistas de Banor creen que si el rally de la IA se ralentiza, el coste del capital aumenta, o los beneficios empresariales decepcionan, podría haber una fuerte rotación de acciones cíclicas a defensivas. 

Y además, las Bolsas fuera de EEUU presentan una brecha de valoración muy elevada, lo que podría impulsar los flujos desde ese mercado hasta Europa o China, que se han quedado rezagadas y presentan múltiplos muy baratos y atractivos. Las condiciones en la segunda mitad del año pueden favorecer a las bolsas europeas. Y ello porque la inflación parece algo más controlada, aunque habrá que comprobar qué empresas logran buenos beneficios.  En Europa, ha habido menos revisiones al alza en los beneficios que en EEUU, pero se han ampliado hacia más sectores. Los sectores industrial, tecnológico y financiero podrían ofrecer oportunidades atractivas, aunque con un enfoque selectivo, teniendo en cuenta el atractivo de cada acción por valoraciones, si su precio refleja o no el potencial. 

Otro punto clave para invertir en Bolsas europeas será el entorno geopolítico, que continuará inestable y seguirá generando oportunidades por la mayor volatilidad. Por ello, los analistas de Banor creen que para aprovechar las oportunidades del mercado europeo, los inversores tendrán que  diversificar, buscando valores sólidos y equilibrio en las carteras, con vistas a posibles movimientos inesperados en el entorno que pudieran producirse. 

Entre las Bolsas europeas destaca el comportamiento alcista del mercado italiano en 2026, que tiene mucha relación con su composición por sectores. Este repunte ha sido impulsado por el sector financiero gracias a la consolidación bancaria, y por empresas vinculadas a los centros de datos y los semiconductores (como STMicroelectronicsPrysmian). Sin embargo, el sector industrial y las pequeñas y medianas empresas (pymes) se han mantenido estables o han registrado leves caídas. El FTSE MIB, principal índice de la bolsa italiana, ha superado ampliamente al índice STAR (pequeñas y medianas empresas).  Y ello porque en Italia ha sucedido lo que en otras partes del mundo, los flujos de inversión se han dirigido hacia empresas de gran capitalización y hacia una serie de temáticas concretas, dando lugar a una concentración en los retornos cada vez mayor. 

Para la segunda mitad de 2026, desde Banor opinan que es más difícil que las tendencias actuales continúen en la Bolsa italiana, porque este mercado podría enfocarse hacia los valores que se han quedado rezagados, y por ello recomiendan una mayor diversificación.  Una diversificación que podría crear oportunidades en empresas industriales y valores de menor capitalización para reducir la brecha de retornos respecto a los líderes, y configurar un entorno de mercado más saludable y equilibrado, menos dependiente de un reducido número de empresas y sectores.

Por su parte, la Bolsa china sólo representa el 4 % del índice MSCI All Country World, muy alejado del tamaño real de la economía china, cuyo peso sobre el PIB mundial es de aproximadamente el 18 %, y cuyo sector industrial es cada vez de mayor calidad.  En China hay cada vez un mayor número de empresas competitivas, algunas líderes mundiales en sus respectivos sectores, que cotizan a valoraciones más de un 50% inferiores a las compañías comparables en EEUU. Los sectores donde China ha desarrollado ventajas competitivas estructurales son los de mayor potencial: vehículos eléctricos, paneles solares, componentes de automoción, robótica e IA. En un entorno probable de mayor rotación de flujos desde EEUU, el descuento en valoración podría impulsar a la renta variable china, opinan los analistas de Banor.

21May

Grupo Adecco, Aon, The Trader, Unicaja, Visium, Nvidia, AMD, UBS, investing.com, Robeco, aportan su visión sobre la evolución de la inteligencia artificial y su implantación en las empresas españolas.

Miguel Ángel Valero

La inteligencia artificial (IA) avanza más rápido que la capacidad de muchas empresas para preparar a sus equipos. Aunque la mayoría de las compañías ya explora cómo incorporar la IA a su actividad diaria, todavía persisten importantes carencias en formación, comunicación y desarrollo del talento. En este contexto, la confianza de los empleados se está convirtiendo en uno de los factores clave para que la transformación tecnológica tenga impacto real.

El informe The human premium: leadership beyond the algorithm, del Grupo Adecco, subraya que está acelerando muchos procesos, pero no puede transformar una empresa por sí sola. Para que funcione, los equipos necesitan saber hacia dónde va la compañía, qué papel tienen en ese cambio y qué capacidades deben desarrollar. Según el estudio, uno de los grandes frenos actuales es que los directivos no siempre comunican con claridad y no aprovechan suficientemente los datos para orientar la estrategia de talento, por lo que les cuesta generar confianza entre sus empleados.

En España, solo el 18% cree estar desarrollando una plantilla realmente preparada para adaptarse a la IA, cuatro puntos por debajo de la media global. Se sitúa solo por delante de Suiza e Italia, ambas con un 12%, y lejos de las primeras posiciones, encabezadas por Bélgica, con un 28%, Australia y Japón, ambas con un 26%.

También se refleja un bajo aprovechamiento de la información que tienen sobre las habilidades y trayectoria de sus equipos. Únicamente el 20% de las empresas utiliza eficazmente los datos de talento (la información que la empresa ya tiene o puede medir sobre sus propios equipos para saber qué capacidades existen, qué perfiles pueden crecer dentro de la organización, qué necesidades de formación hay y qué oportunidades internas se pueden abrir) para impulsar la movilidad interna y la progresión profesional. En ese caso, España queda de nuevo en penúltima posición, solo por delante de Italia, con un 19%. Los países que lideran este indicador prácticamente duplican el dato español: Suiza alcanza el 42%, Canadá el 41% y Bélgica el 40%.

Por otra parte, falta claridad sobre el papel que tiene cada empleado dentro de la empresa. Solo el 26% de las empresas españoles afirma que sus empleados entienden cómo contribuye su trabajo al objetivo y al éxito de la organización, 18 puntos menos que el promedio mundial. Es el dato más bajo entre los países analizados y queda muy lejos de Canadá, que alcanza el 64%, y de Australia y Estados Unidos, ambos con un 54%.

Estos resultados muestran que las empresas españolas necesitan reforzar la comunicación interna, usar mejor sus datos de talento y ayudar a sus equipos a entender cómo pueden crecer dentro de la organización. Sin esa base, la tecnología avanza, pero la plantilla no siempre cuenta con las capacidades necesarias para adaptarse al mismo ritmo.

A pesar de que IA avanza rápido, muchas empresas todavía no están preparando a sus equipos al mismo ritmo. El reto, por tanto, no está solo en incorporar nuevas herramientas, sino en explicar cómo van a cambiar la forma de trabajar y qué beneficios concretos pueden aportar a las personas.

Esta distancia se observa en la llegada de herramientas de IA capaces de realizar tareas de forma autónoma dentro del trabajo diario. El 26% de los directivos empresariales españoles (19 puntos por debajo del dato global) espera que estas soluciones se incorporen a la forma habitual de trabajar de sus equipos durante los próximos 12 meses, mientras que el 30% de los empleados sin puestos de responsabilidad opina lo mismo. Se trata de uno de los datos más bajos entre los países analizados, solo por delante de Italia, con un 25%, y lejos del top-3: Reino Unido, con un 59%; Canadá, con un 58%; y Estados Unidos, con un 56%.

Aun así, los líderes empresariales españoles ven estas herramientas sobre todo como una ayuda para que los empleados puedan avanzar en su carrera y acceder a nueva formación. Esta visión también es compartida por otros mercados como Reino Unido, Bélgica o Japón. En cambio, países como EEUU, Alemania o Australia priorizan más la automatización de tareas y la mejora de la eficiencia.

El problema es que esa oportunidad todavía no se explica con suficiente claridad a las plantillas. En España, solo el 24% de las empresas explica claramente a sus trabajadores cómo la IA generará oportunidades laborales, 12 puntos menos que la media global. El país se sitúa solo por encima de Holanda, con un 23%, y empata con Suecia e Italia. Queda lejos de Australia, que lidera este indicador con un 52%, seguida de Suiza, con un 46%; Estados Unidos, con un 43%; y Bélgica, con un 42%.
 
A este respecto, los líderes españoles ven oportunidades, pero todavía falta explicar mejor cómo esta tecnología puede ayudar a los trabajadores a crecer, aprender y aportar más valor. Sin esa comunicación, la IA no puede percibirse como una herramienta útil para el desarrollo profesional.

La confianza empieza a ser un indicador que permite saber si los equipos se sienten preparados para adaptarse y si cuentan con el apoyo necesario para trabajar con IA. El informe de Adecco llama “organizaciones preparadas para el futuro” a aquellas empresas que ya están sacando valor real de la IA, pero sin perder el foco en las personas. España aporta el 6% de las organizaciones preparadas para el futuro identificadas en el informe, con siete compañías. El dato queda lejos de los mercados con mayor presencia de este tipo de organizaciones: EE. UU. reúne 30 compañías, el 25% del total; Reino Unido, 18 compañías, el 15%; y Australia y Canadá, 14 compañías cada uno, el 12% en ambos casos.

Esta diferencia se refleja en la capacidad de adaptación de las plantillas. El 76% de las organizaciones preparadas para el futuro considera que su plantilla es muy adaptable, frente al 42% del resto de organizaciones. No obstante, hay una diferencia clara en la forma de medir la confianza. El 49% de las organizaciones cuenta con mecanismos estables para medir la confianza de sus equipos, frente al 18% del resto de organizaciones. Además, estas organizaciones prestan más atención a habilidades humanas clave. El 60% afirma que la capacidad para resolver problemas es un indicador clave de rendimiento dentro de su estrategia de personas y talento.

Las empresas mejor posicionadas ante la IA, además de incorporar tecnología, miden la confianza, desarrollan habilidades humanas y preparan a sus equipos para evolucionar. Esa combinación explica por qué logran plantillas más flexibles, productivas y preparadas para afrontar el cambio.

“La IA avanza muy rápido, pero las personas necesitan tiempo, información y confianza para adaptarse. Las empresas que no tengan en cuenta esa diferencia tendrán más dificultades para convertir sus pruebas con IA en resultados reales. Por ello, las que mejor aprovecharán esta tecnología serán aquellas las que expliquen con transparencia cómo se va a utilizar y qué impacto tendrá en los equipos. En este punto, los líderes empresariales tienen una responsabilidad clave: lograr que personas y tecnología trabajen juntas tanto de forma eficiente como segura”, subraya Denis Machuel, CEO de The Adecco Group.

Aon: solo el 18% de las empresas mejora competencias IA de sus empleados

En la misma línea, el “Human Capital Trends Study” de Aon revela una brecha crítica en el núcleo de las estrategias de IA de las empresas: las organizaciones reconocen que sus personas impulsarán el éxito de la IA, pero no están invirtiendo en sus estrategias de personas. El 88% de los empleadores coincide en que la IA exigirá que su plantilla desarrolle nuevas habilidades, y sitúa capacidades humanas como la adaptabilidad, el liderazgo y la gestión del cambio como los impulsores más críticos del éxito en los próximos tres años, incluso por delante de las habilidades técnicas. Sin embargo, este reconocimiento no se está traduciendo en acciones. 

 Aunque el 73% de las organizaciones ya ha desplegado programas de IA, solo el 18% afirma que la mayor parte de su plantilla ha participado en programas de reciclaje o mejora de competencias en IA durante el último año. La limitación de recursos o presupuestos de formación se cita como el principal obstáculo para desarrollar habilidades internamente, pero solo el 28% ha contratado a empleados con experiencia en IA, confirmando que se sigue confiando en el desarrollo del talento interno.

El resultado es una desconexión entre lo que las organizaciones saben que impulsará el éxito y cómo están priorizando los recursos, una brecha que está emergiendo como un riesgo material para el valor de la empresa. “Los ganadores en la aplicación de la IA liderarán con estrategias de personas de primer nivel”, afirma Greg Case, presidente y CEO de Aon. “La IA representa una oportunidad histórica de crecimiento, especialmente paralas organizaciones que abordan la transformación con una perspectiva tanto humana como tecnológica. Al cerrarla brecha entre la ambición y la preparación, los líderes pueden actuar con confianza, reforzar la resiliencia alargo plazo y ganar hoy y en el futuro”, subraya.

A medida que las organizaciones invierten con fuerza en IA, muchas están desplegando la tecnología más rápido de lo que desarrollan las habilidades, las estructuras y el apoyo humano necesarios para que sea efectiva. Muchas siguen priorizando las ganancias de eficiencia a corto plazo por encima del desarrollo de capacidades a largo plazo. El 80% de las organizaciones cita la automatización de tareas rutinarias como un objetivo principal de la IA; solo el 35 % prioriza la mejora y el reciclaje de competencias de la plantilla.

Las organizaciones priorizan la automatización mientras, a la vez, reconocen que las capacidades humanas determinarán si la IA ofrece resultados. La preparación de la plantilla influye en la eficacia con la que las organizaciones convierten el cambio tecnológico en resultados para la empresa, lo que la convierte en un factor diferencial en un entorno que avanza rápidamente. Cuando los líderes no tienen expectativas claras y límites sobre cómo se utiliza la IA, o cuando los esfuerzos de preparación van por detrás del despliegue, las organizaciones se enfrentan a una adopción más lenta, una ejecución fragmentada y una mayor exposición operativa y reputacional.

El éxito de la IA depende de las personas, pero la mayoría de las organizaciones sigue centrando la inversión en la tecnología. Es en este punto donde se genera una pérdida de valor. Para cerrar la brecha de preparación, es necesario un enfoque coordinado de habilidades, confianza, gobernanza y liderazgo para garantizar que la inversión se traduzca en rendimiento sostenible y resiliencia.

El estudio de Aon recomienda a las empresas:

  • alinear la estrategia de IA con la planificación de la fuerza laboral; 
  • evaluar las capacidades en IA y las necesidades de habilidades futuras e invertir en programas estructurados de recapacitación y mejora de habilidades a nivel organizacional; 
  • fortalecer las capacidades de liderazgo para guiar el cambio con una gobernanza clara y marcos de control; 
  • y usar datos y analítica de personas más maduros y conectados para tomar decisiones más inteligentes sobre dónde invertir. 

Las organizaciones que actúan con determinación pueden construir fuerzas laborales más resilientes, seguras y productivas, y hacer realidad todo el potencial de la IA. A medida que se acelera la adopción de la IA, las organizaciones se enfrentan a una elección clara: seguir priorizando únicamente la tecnología o invertir en igual medida en la fuerza laboral necesaria para que ésta sea efectiva. Aquellas que cierren la brecha entre la intención y la acción mediante el desarrollo de habilidades, el fortalecimiento de la cultura y el empoderamiento del liderazgo estarán mejor posicionadas para convertir la IA en una ventaja competitiva duradera.

The Trader: rechazo social a la IA en EEUU

La IA promete ser la próxima gran revolución tecnológica. Y probablemente lo será. Pero mientras Silicon Valley habla de productividad, eficiencia y progreso, una parte creciente de la sociedad empieza a reaccionar justo en dirección contraria. El rechazo social a la IA en EEUU está creciendo a una velocidad inesperada. Ya no se trata solo de debates académicos o advertencias éticas. Hay protestas ciudadanas contra centros de datos, políticos perdiendo elecciones locales tras aprobar proyectos vinculados a IA, ataques vandálicos e incluso una caída muy significativa en las encuestas de popularidad de esta tecnología. 

"Y, sinceramente, no debería sorprendernos. La IA está empezando a tocar tres pilares extremadamente sensibles para cualquier sociedad: el empleo, el coste de la energía y la educación de los hijos", resalta el analista Pablo Gil en The Trader.

Muchos trabajadores ven cómo las empresas anuncian despidos justificándolos directamente por automatización. Familias enteras observan cómo el crecimiento de los centros de datos dispara la presión sobre las redes eléctricas, los precios energéticos y las repercusiones del uso y escasez de agua en el medio ambiente. Y padres y profesores empiezan a preguntarse si estamos delegando demasiado rápido procesos educativos y cognitivos esenciales.

El problema de fondo es que la revolución de la IA no se parece a otras revoluciones tecnológicas anteriores. No sustituye únicamente trabajo físico o repetitivo. Empieza a competir con tareas intelectuales, creativas y analíticas que hasta hace muy poco parecían exclusivamente humanas.

Por eso el miedo social está creciendo más rápido que la propia adopción tecnológica. La paradoja es evidente: mientras las grandes tecnológicas invierten cientos de miles de millones en infraestructura y prometen un futuro de abundancia, una parte creciente de la población percibe que quizá ese futuro no les incluye.

Y aquí aparece una de las claves más importantes de esta década: la educación financiera y tecnológica ya no es opcional. Cada revolución económica destruye profesiones, transforma industrias y redistribuye riqueza. Siempre ha ocurrido. Pero quienes entienden antes el cambio suelen adaptarse mejor que quienes simplemente lo padecen.

La IA probablemente aumentará enormemente la productividad global. Pero también puede acelerar desigualdades, tensiones sociales y concentración de poder económico si no se gestiona correctamente.

Unicaja: IA generativa siempre con supervisión humana

Unicaja avanza en la evolución de su modelo de ingeniería de software con la industrialización de la producción de código mediante capacidades aumentadas por inteligencia artificial generativa (IAG). Este enfoque busca escalar el desarrollo de sistemas en un contexto de creciente complejidad tecnológica y exigencia regulatoria, preservando el control interno sobre la arquitectura, la seguridad y el gobierno de la tecnología. El modelo se apoya en la estandarización y factorización de los procesos de desarrollo, en el uso de IAG como herramienta de soporte, siempre con supervisión humana, y en la colaboración con un ecosistema estable de partners tecnológicos organizados por dominios, formado por IBM, NTT Data, Babel, GFT y Scalian, que complementan las capacidades internas del banco y operan conforme a los criterios y marcos definidos por Unicaja.

Esta evolución forma parte del trabajo que la entidad viene desarrollando desde el inicio del Plan Estratégico 2025-2027, orientado a dotar a la ingeniería de software de mayor capacidad para acelerar la ejecución de proyectos, mejorar la eficiencia y facilitar la evolución de las plataformas, fundamentalmente las más tradicionales, conservando el control sobre la arquitectura tecnológica y el gobierno del uso de la IAG dentro del banco. 

La incorporación de la IAG en los entornos de trabajo del equipo de Tecnología se está realizando de forma progresiva. En una primera fase, se ha desplegado Copilot como herramienta de apoyo a determinadas etapas de la ejecución de proyectos, como la toma de requisitos de negocio, la gestión de proyectos y la mejora de la calidad y consistencia de los entregables. Este despliegue ha ido acompañado de un proceso estructurado de gestión del cambio, orientado a facilitar la adopción de estas nuevas formas de trabajo y a generar buenas prácticas con impacto en plazos y productividad. El eje central del modelo es la gestión centralizada del conocimiento, articulada a través de una plataforma propia desarrollada con el apoyo de modelos IAG seleccionados y validados por el equipo de IA del banco. Estos modelos han demostrado una alta eficiencia en el entendimiento y procesamiento de lenguajes de programación tanto actuales como heredados. 

La plataforma interna, denominada Rosetta, actúa como base común para proyectos nuevos y aplicaciones en uso, proporcionando criterios homogéneos de trabajo y un acceso ordenado y gobernado a la información funcional y técnica para los equipos internos y para los centros de ingeniería de los colaboradores seleccionados. De esta forma, contribuye a mitigar el riesgo operacional y de obsolescencia. Desde esta base, la incorporación de herramientas de programación se plantea como un paso inmediato, siempre con supervisión humana integrada en el proceso. Durante 2026, se incorporarán aproximadamente 600 aplicaciones de negocio actualmente en producción en Unicaja.

“Este enfoque nos permite avanzar con mayor agilidad en el desarrollo de nuestros sistemas sin renunciar a principios esenciales como la calidad, el control y la seguridad, en línea con el marco de adopción responsable de la IA que viene desplegando Unicaja, con supervisión humana, gobernanza integrada y cumplimiento normativo”, explica Estrella Botas, directora general de Tecnología y Operaciones. “La industrialización apoyada en inteligencia artificial generativa y en un ecosistema de partners alineado, refuerza nuestra capacidad interna y nos prepara para evolucionar y modernizar nuestros sistemas con mayor eficiencia y solidez”, insiste.

Visium: el capital riesgo español impulsa la IA generativa

Visium culmina su primera ronda de financiación institucional, codirigida por la firma española de capital riesgo Columbus Venture Partners y Concentric, fondo británico de venture activism cofundado por Kjartan Rist y Denis Shafranik que invierte en empresas impulsadas por software que transforman sectores tradicionales. “Nuestra inversión en Visium se basa en la clara tesis de que la IA generativa está redefiniendo los procesos operativos en las industrias farmacéutica y biotecnológica. Su capacidad para diseñar, automatizar y optimizar flujos de trabajo complejos de forma ágil permite reducir significativamente los plazos y la carga operativa asociada al desarrollo de fármacos. Estas soluciones no solo mejoran la eficiencia, sino que también tienen un impacto directo en el time-to-market y la rentabilidad global del sector, alineándose plenamente con nuestra estrategia de invertir en tecnologías que catalizan la innovación aportando valor tangible”, explica Damià Tormo, General Partner de Columbus Venture Partners.

Fundada en 2018, Visium ha pasado de ser una startup autofinanciada a contar con un equipo de más de 100 especialistas en IA en toda Europa, entregando más de 250 proyectos de IA y datos para compañías globales como Roche, Novartis y varias de las 20 principales farmacéuticas del mundo, así como líderes en química especializada como dsm-firmenich.

“Financiamos Visium con recursos propios durante ocho años sabiendo desde el principio que crear valor transformador y sostenible con IA sería mucho más difícil de lo que la mayoría esperaba, especialmente en industrias reguladas”, reconoce Alen Arslanagic, CEO y fundador. Actualmente, la compañía desarrolla soluciones nativas de inteligencia artificial para entornos empresariales complejos, combinando no sólo el asesoramiento estratégico, sino también la ingeniería avanzada de IA y un profundo conocimiento sectorial para ayudar a las organizaciones a desplegar a gran escala. Con esta financiación, Visium acelera su expansión en Europa y EEUU, ampliando su equipo y sus capacidades de producto para llevar su enfoque a un conjunto más amplio de empresas globales.

“Lo que está haciendo Visium —integrar ingenieros de primer nivel dentro de empresas complejas para ofrecer IA que realmente funciona— es un modelo de cómo se transformarán las industrias tradicionales. Esa misión está en el corazón del enfoque activista de Concentric, y estamos orgullosos de respaldarlos en esta nueva etapa” indica Denis Shafranik, cofundador y socio.

Entre los business angel  que participan en la financiación de Visium se encuentran Sam Bourton — Cofundador y CTO de QuantumBlack (adquirida por McKinsey), exsocio de McKinsey y líder global de QuantumBlack Innovation Labs;  Peter Lindholm — Cofundador y ex Co-CEO de Frontier Car Group (adquirida por Prosus), presidente y cofundador de UNARIC; Thomas Wolf — Cofundador y Chief Science Officer de Hugging Face, o Peter Sarlin, Fundador de Silo AI (adquirida por AMD); actualmente fundador y presidente de PostScriptum, QuTwo y NestAI.ente fundador y presidente de PostScriptum, QuTwo y NestAI

Nvidia acumula récords y SpaceX y OpenAI ultiman las salidas a Bolsa

Los resultados de Nvidia no han sorprendido a un mercado que ya ha normalizado unas cifras que siguen siendo extraordinarias. Además, han servido para eclipsar una mala noticia, recibida justo cuando su responsable, Jensen Huang, estaba en Pekín para la cumbre entre Trump y Xin Jinping. China ha prohibido el chip de gaming de Nvidia, cuando es un mercado que aporta entre el 10& y el 15% de los ingresos de la empresa. La decisión, que tendrá un impacto también en  AMD y en Intel, beneficia a los grupos locales (SMIC, Cambricon y el HiSilicon de Huawei), además de facilitar nuevas medidas de restricciones a las exportaciones de EEUU en componentes o en tierras raras.

En cualquier caso, el gigante de los semiconductores se ha convertido en la empresa con mayores beneficios trimestrales del S&P 500 en algo más de cuatro años —58.300 millones$—, una cifra que equivale a un 20% más que el beneficio agregado obtenido en el mismo periodo por todo el sector inmobiliario cotizado del S&P 500. Además, y aunque pueda parecer contraintuitivo tras tres años de crecimientos a doble dígito, el ritmo de expansión de los ingresos no solo se mantiene, sino que vuelve a acelerarse, con un avance del 85%.

En paralelo, dentro del grupo de las principales salidas a Bolsa previstas para el año, SpaceX avanza en la oficialización de sus cifras de cara a su OPV, aprovechando el favorable contexto bursátil. Ttras la resolución del enfrentamiento judicial entre Altman y Musk, OpenAI estaría preparando también el siguiente paso hacia su salida a Bolsa. Si se suman las valoraciones potenciales de SpaceX, OpenAI y Anthropic, el volumen de OPV podría situarse fácilmente entre 3 billones y 4 billones$ en los próximos doce meses, lo que representaría aproximadamente un 7% de la capitalización total del S&P 500.

El apetito por la innovación y la inteligencia artificial sigue más vivo que nunca, hasta el punto de eclipsar el cierre del estrecho de Ormuz, que en las últimas semanas ha pasado a un segundo plano. 

Investing.com: la demanda no se está desacelerando

Thomas Monteiro, analista senior en Investing.com, destaca que es uno de los resultados más contundentes que Nvidia ha entregado en los últimos trimestres — no solo porque las cifras superaron un listón ya de por sí elevado, sino porque el trimestre respondió a las grandes preguntas que pesaban sobre la apuesta por la IA. No hay señales visibles de que la demanda esté desacelerando. Es más, el próximo ciclo de gasto en infraestructura de IA parece destinado a seguir fluyendo hacia los mismos ganadores estructurales que lideraron la primera fase, a medida que el gasto migra del cómputo bruto hacia la infraestructura más amplia necesaria para sostener sistemas de IA más grandes y complejos. 

Ése es, sin duda, el mensaje más importante de los resultados de Nvidia. El crecimiento depende cada vez menos de un mayor aumento en la demanda de GPU. El Centro de Datos sigue siendo el motor, pero la división de redes fue la gran protagonista, casi triplicándose en términos interanuales. Nvidia está capturando una porción cada vez mayor del despliegue de IA, ya que los clientes no solo invierten en chips, sino en los sistemas que los interconectan y escalan. En ese mercado de infraestructura de IA más compleja, Nvidia sigue siendo la empresa alrededor de la cual todos los demás tienen que construir. Eso también ayuda a explicar la nueva estructura de reporte. Al separar la demanda de los grandes proveedores de nube de la de nubes de IA, clientes industriales y empresas, Nvidia está argumentando que su crecimiento se está diversificando más allá de las mayores plataformas cloud.

El aumento del dividendo y la ampliación del programa de recompra de acciones añaden otra señal de que la dirección considera ahora sus flujos de caja lo suficientemente estables como para sostener un programa de retorno de capital más ambicioso — lo que implica que la compañía depende menos de la I+D. Eso hace que la empresa parezca menos una historia de hipercrecimiento puro y más un negocio de plataforma con una propuesta de valor a largo plazo.

UBS: capturar el valor a largo plazo de la IA con enfoque activo y diversificado

"Seguimos manteniendo una visión positiva sobre la tendencia estructural de la inteligencia artificial y creemos que la exposición a esta innovación transformadora seguirá siendo un factor diferencial clave para el rendimiento de los mercados de renta variable a largo plazo. Sin embargo, los diversos riesgos que se perfilan en el horizonte implican también que los inversores deberían acercarse a esta temática mediante una estrategia activa y diversificada. Las valoraciones del sector de semiconductores se están acercando a máximos históricos. Los elevados rendimientos podrían representar un obstáculo a corto plazo. La sólida demanda y monetización de la IA deberían impulsar el rendimiento a largo plazo", apuntan  en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Recomendamos a los inversores mantenerse posicionados para capturar las ganancias a largo plazo de la inteligencia artificial mediante un enfoque activo y diversificado. Seguimos favoreciendo a las plataformas y compañías beneficiarias de aplicaciones de IA que están bien posicionadas para distintos casos de uso, así como a empresas de infraestructura con un fuerte poder de fijación de precios y una sólida posición competitiva dentro de sus respectivas cadenas de suministro”.

“La combinación de factores macroeconómicos y vientos de cola estructurales favorece las perspectivas de beneficios, y prevemos un crecimiento del BPA del 20% para el índice MSCI AC World este año. Aunque es probable que los sectores tecnológicos sigan liderando el mercado, esperamos que el crecimiento de beneficios y el rendimiento se amplíen a más sectores y regiones durante 2026”, señalan Fabian Deriaz, estratega, y Ulrike Hoffmann-Burchardi, directora de inversiones para las Américas y responsable global de renta variable.

“Teniendo en cuenta cuánto valor bursátil han generado las grandes compañías beneficiarias de la inteligencia artificial en las últimas seis semanas —por no mencionar los más de tres últimos años—, creemos que tiene sentido reducir sobre ponderaciones significativas y asegurarse de que las carteras no asuman un riesgo excesivo en posiciones demasiado concentradas”, matiza David Lefkowitz, responsable de renta variable estadounidense.

AMD anuncia una inversión de 10.000 millones$

Por su parte, AMD impulsa las tecnologías que alimentan la infraestructura de IA de nueva generación. Anuncia una inversión de más de 10.000 millones$ en su ecosistema de fabricación para ampliar alianzas estratégicas y escalar las capacidades de advanced packaging de próxima generación. La compañía también ha comunicado que su procesador AMD EPYC de próxima generación, con nombre en clave “Venice”, es el primer producto HPC del sector que alcanza la fase de producción en el proceso avanzado de 2 nm de TSMC, inicialmente en Taiwán y con planes de ampliarlo en TSMC Arizona.

El advanced packaging es cada vez más crítico a medida que los sistemas de IA requieren mayor rendimiento, más eficiencia y una integración más estrecha entre computación, memoria y diseño a nivel de sistema. La producción de “Venice” en 2 nm de TSMC marca un hito clave en la hoja de ruta de CPU para centros de datos de AMD y en su apuesta por dar soporte a futuras cargas de trabajo en la nube, la empresa y la IA.

Robeco pone el foco en la cadena de valor de la IA en Taiwán 

Un informe de Robeco subraya que TSMC puede dominar la exposición tecnológica en mercados emergentes, pero la cadena de valor de la IA en Taiwán se extiende mucho más allá de una sola empresa. Taiwan Semiconductor Manufacturing Company, o TSMC, se ha vuelto imposible de ignorar. Como fabricante de semiconductores líder a nivel mundial y un proveedor crítico para compañías como Nvidia, Apple y AMD, se sitúa en el centro de la cadena global de valor de la IA. Su capitalización de mercado ha aumentado hasta 1,66 billones$, otorgándole un peso del 14,2% en el índice MSCI Emerging Markets.

"Esto crea un reto interesante. Para muchas estrategias activas, la exposición a acciones individuales está limitada por reglas de diversificación, lo que significa que los inversores a menudo necesitan mirar más allá de TSMC para obtener una mayor exposición al tema de la IA. Pero, si bien TSMC es una empresa única sin un sustituto uno a uno obvio, el ecosistema tecnológico más amplio de Taiwán ofrece una notable variedad de compañías vinculadas a las mismas tendencias estructurales", destcan los expertos de Robeco.

El sector tecnológico de Taiwán incluye una amplia gama de empresas altamente especializadas que operan a lo largo de la cadena de suministro de la IA. Algunas están directamente involucradas en semiconductores y diseño avanzado de chips. Otras proporcionan servidores, sistemas de alimentación, infraestructura de refrigeración, sustratos, placas de circuito impreso, ensamblaje, pruebas y equipos de redes necesarios para escalar el despliegue de la IA.

Delta Electronics suministra sistemas críticos de potencia y refrigeración para centros de datos. Quanta, Hon Hai Precision, Wiwynn y Wistron son importantes fabricantes de servidores de IA. Accton desempeña un papel crucial en la conexión de GPU a través de clústeres y centros de datos de IA. Nanya Tech produce chips de memoria, mientras que Aspeed es el jugador principal en chips de gestión para servidores. ASE, Powertech y King Yuan son actores clave en ensamblaje y pruebas. Empresas como Unimicron, Elite Material y Zhen Ding producen elementos de sustratos y placas de circuito impreso, mientras que Alchip, Global Unichip y, cada vez más, MediaTek están activos en el diseño de chips personalizados.

06May

Las mastodónticas cifras de inversión destinadas al despliegue de la inteligencia artificial continúan impulsando el crecimiento, no solo dentro del ecosistema de centros de datos, sino también en el conjunto de la economía, un efecto que se refleja claramente en el peso de la inversión en las últimas cifras del PIB estadounidense.

Miguel Ángel Valero

Con una operación de apenas un día de duración, Project Freedom ha servido para que EEUU acuda el árbol iraní. Medios críticos con el régimen señalan que el presidente Masoud Pezeshkian estaría molesto con la decisión del general Ahmad Vahidi de lanzar ataques a buques comerciales con el fin de reafirmar el control del estrecho de Ormuz. Y que los sorpresivos ataques contra Emiratos Árabes Unidos forman parte de los intentos de Vahidi por sabotear las conversaciones con EEUU, incluso a costa de provocar un reinicio de las confrontaciones armadas.

En medio de este escenario de tensiones internas, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, visitó China, precisamente la semana previa a la llegada de Donald Trump, lo que sugiere un posible intento de coordinar posiciones sobre el conflicto iraní.

Mientras tanto, los mercados bursátiles continúan celebrando la temporada de resultados. En EEUU se alcanzaron nuevos máximos y, tras el cierre de la sesión, se publicaron las cifras de AMD, principal competidor de Nvidia en el segmento de las GPU (pieza clave en la construcción de centros de datos para inteligencia artificial). Los resultados confirman la sólida dinámica que viene mostrando el sector de semiconductores. La compañía incrementó sus ingresos un 38%, superando por primera vez los 10.000 millones$ trimestrales, y sus beneficios operativos crecieron un +72%. Además, elevó su previsión de ventas para el segundo trimestre hasta los 11.200 millones$, con unos márgenes brutos que se mantendrán en torno al 56%. La acción reaccionó con una subida del 11% en el after market.

En consecuencia, el movimiento estadounidense parece estar sacudiendo el tablero interno iraní, acentuando las fracturas dentro del régimen y aumentando la presión a medida que el tiempo juega en su contra, especialmente por la limitada capacidad de almacenamiento de petróleo. 

Sin embargo, el verdadero ganador del conflicto está siendo el sector tecnológico. Las mastodónticas cifras de inversión destinadas al despliegue de la inteligencia artificial continúan impulsando el crecimiento, no solo dentro del ecosistema de centros de datos, sino también en el conjunto de la economía, un efecto que se refleja claramente en el peso de la inversión en las últimas cifras del PIB estadounidense.  

La UE trata de frenar los nuevos aranceles de Trump sobre los automóviles

Por otra parte, la Unión Europea ha pedido a EEUU que las principales disposiciones del acuerdo no se apliquen antes de julio. Trump amenazó con elevar los aranceles a los automóviles del 15% –establecido en el pacto comercial– al 25%, una medida que supondría incumplir lo acordado. El presidente estadounidense justificó esta amenaza por la demora del bloque comunitario en ratificar el acuerdo. Sin embargo, la UE sostiene que está siguiendo su procedimiento legislativo y prevé aprobarlo en junio. El retraso se debe a que el proceso se vio temporalmente interrumpido por el Parlamento Europeo, tras las amenazas de Trump de imponer nuevos gravámenes a los aliados europeos que no respaldaran su propuesta de adquisición de Groenlandia.

Noruega busca reforzar su producción futura de petróleo y gas mediante la reapertura de tres yacimientos de gas. En el contexto del esfuerzo europeo por diversificar sus fuentes energéticas y reducir la dependencia de Rusia y Oriente Medio, el país nórdico ha decidido reanudar la producción de estas instalaciones, que comenzará a partir de 2028. Los yacimientos en cuestión –West Ekofisk, Albuskjell y Tommeliten Gamma– situados en la costa sur del país, se cerraron en 1998, y se espera que su reapertura produzca durante dos décadas. Las reservas recuperables se estiman entre 90 y 120 millones de barriles equivalentes de petróleo (mboe), consistiendo principalmente en gas, con volúmenes limitados de condensado. Las exportaciones de gas se dirigirán a Emden (Alemania), mientras que el condensado se enviará a Teesside (Reino Unido). Paralelamente, el Gobierno noruego ha puesto en marcha una nueva ronda de licencias para la exploración de petróleo y gas, con el objetivo de asegurar niveles elevados de suministro energético a largo plazo.

UBS: los mercados sobrevaloran el riesgo de subidas de tipos

Los rendimientos de los bonos gubernamentales se mantienen muy por encima de los niveles previos al conflicto, ya que los elevados precios del petróleo han intensificado las preocupaciones sobre la inflación. "Pero seguimos creyendo que es menos probable que el Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra suban los tipos, mientras que la Fed podría incluso recortarlos aún más", señalan en UBS. Mientras las expectativas de inflación a largo plazo permanezcan ancladas a nivel global, una revisión de las expectativas del mercado debería provocar descensos en los rendimientos de los bonos gubernamentales en los próximos meses. Los riesgos para el crecimiento deberían mantener al BCE sin cambios. Es probable que el Banco de Inglaterra también mantenga los tipos estables. La Fed tiene margen para seguir flexibilizando su política.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Mantenemos la opinión de que los mercados han sobrevalorado el riesgo de que los bancos centrales suban, o no bajen, los tipos de interés. Esto crea una oportunidad potencial para que los inversores ‘fijen rendimientos’ en bonos de calidad a corto y medio plazo en USD, EUR y GBP”. Y añade: “Quienes busquen generar ingresos adicionales en sus carteras también pueden considerar una exposición selectiva a segmentos de mayor beta como mercados emergentes, high yield o deuda subordinada, así como estrategias de renta variable orientadas a ingresos e inversiones estructuradas que generen rentabilidad”.

“Prevemos una subida adicional de 25 puntos básicos, muy probablemente en agosto, y un tipo terminal del 4,6%. A corto plazo, nos mantenemos cautos con el AUDUSD en un contexto de fortaleza continuada del USD. A más largo plazo, sin embargo, unos fundamentos sólidos respaldan nuestra previsión de 0,75, con preferencia por posiciones largas en la divisa frente a ciertos cruces selectivos”, apuntan Wayne Gordon y Teck Leng Tan, estrategas.

Pictet: clima de inversión más favorable

Luca Paolini, estratega jefe de Pictet AM, habla de "un clima de inversión más favorable". Ante la persistencia del conflicto sin resolver en Irán mantenemos una posición global neutral en renta variable, renta fija y liquidez, aunque reintroduciendo cierto riesgo. Sobre ponderamos acciones estadounidenses y de mercados emergentes, los cuales presentan sólidos beneficios empresariales y resistencia a la crisis energética. Preferimos los sectores industrial y tecnológico. También sobre ponderamos deuda en moneda local de mercados emergentes.Aunque persiste mucha incertidumbre, sin que se vislumbre el fin de la guerra en Irán, con barcos atrapados en el estrecho de Ormuz y precios del petróleo en alza, los peores escenarios no se han materializado y el balance de riesgos apunta a un clima más favorable de inversión. En este sentido los inversores pueden volver a centrarse en lo que, en general, son fundamentales positivos: amplia liquidez global, fuerte dinamismo de beneficios empresariales, crecimiento económico, aunque no espectacular, inflación moderada -aunque con riesgos al alza- y valoraciones en muchas clases de activos más atractivas que hace dos meses.

El contexto macroeconómico es en conjunto moderadamente positivo, con indicadores adelantados indicativos de que la actividad se mantiene resiliente en la mayoría de las economías desarrolladas y gran parte de Asia, siendo la transmisión del impacto energético, más allá de encuestas y precios, limitada hasta el momento. Nuestro escenario base es que la economía global crezca 2,8% este año, ligeramente por encima de su potencial, con la inflación alrededor de 3%. 

Pero los precios del petróleo rondan 110-120$/barril con la vía marítima del estrecho de Ormuz cerrada, en comparación con los 70$ previos a la guerra, siendo el valor razonable a largo plazo de unos 80$. Si el cierre se prolonga al verano es probable que desencadene una leve recesión en Europa y algunas economías emergentes, incluso EEUU. De hecho, en EEUU el consumidor es más vulnerable de lo que indica el crecimiento económico: los datos de consumo ya son débiles, el aumento de la renta disponible se ha desacelerado considerablemente, la confianza se encuentra cerca de mínimos históricos y se prevé que el aumento de precios del petróleo reduzca más la renta real, aunque sus productores de petróleo pueden obtener importantes beneficios.

En cambio, en Europa, la crisis del petróleo es negativa, haciendo que las expectativas de recuperación se desvanezcan, con amenaza de estanflación más presente y hemos rebajado la previsión de crecimiento en la euro zona este año a 0,9% desde 1,3% hace dos meses y aumentado la de inflación a 2,7% desde 2 %.

Pero en economías emergentes los exportadores de energía son beneficiarios y otros países se encuentran en posición más sólida que en crisis anteriores, con mayor crecimiento, menor vulnerabilidad externa y mayores reservas de liquidez.

Ante la incertidumbre sobre la duración del impacto inflacionario y posible intervención Gubernamental para mitigar sus efectos, los bancos centrales se han mostrado dispuestos a endurecer la política monetaria, aunque sin prisa. La liquidez global, por la oferta monetaria, reservas de divisas (excluido oro) y activos de los bancos centrales (excluido oro), crece cerca de 7,4 %, 1 % por encima de la tendencia histórica.Por su parte la Reserva Federal ha dejado de recortar tipos de interés y no prevemos más este año, pero la liquidez de su sector privado sigue abundante para protegerse de perturbaciones externas. Creemos que se debe a que los principales prestatarios -Gobierno, empresas relacionadas con inteligencia artificial (IA) y consumidores con mayor poder adquisitivo- no son especialmente sensibles a las variaciones de tipos de interés. 

Además, los balances bancarios gozan de sólida salud, bien protegidos de perturbaciones en los sectores más débiles del mercado crediticio. La liquidez monetaria y crediticia en EEUU aumentará a 2,5 billones$, 8 % de su PIB, frente a 1,7 billones en 2025.

La temporada de presentación de resultados ha sido sólida, especialmente en EEUU y en sectores de tecnología, finanzas y materiales. Las valoraciones en renta variable, a pesar de la fuerte recuperación, no parecen excesivas en precio/beneficio a 12 meses un 10 % inferior al máximo de octubre de 2025.  Los principales índices bursátiles están dominados en gran medida por empresas del sector servicios, siendo poco probable que el aumento del precio del petróleo tenga impacto inmediato en los beneficios agregados. Además, el sentimiento de los inversores se ha recuperado con fuerza hasta terreno alcista, pero sin señales de excesiva euforia: el apalancamiento neto se encuentra por debajo del promedio y los inversores siguen preparados para la volatilidad, como muestran los mercados de opciones.

En este contexto hemos aumentado nuestra recomendación en acciones estadounidenses a sobre ponderar.  Están respaldadas por sólidos resultados empresariales, liquidez y auge de la inversión industrial e IA. El consenso espera en las empresas del índice S&P 500 crecimiento de beneficios de alrededor del 20% este año y el próximo, máximo desde 2021. Además, es destacable el aumento de los márgenes de beneficio, prueba de control de costes y crecimiento nominal. Pero estamos neutrales en mercados desarrollados fuera de EEUU, donde las valoraciones de las acciones siguen ajustadas y persiste la incertidumbre sobre el impacto económico de la guerra.

También sobre ponderamos acciones de mercados emergentes, cuyas empresas experimentan fuerte aumento de beneficios y parecen relativamente protegidas del aumento de costes de la energía. Se prevé que su mayor crecimiento del PIB respecto a economías desarrolladas se amplíe a 2,6 % este año frente a 2,4 % de 2025. Estos países pueden beneficiarse del ciclo de IA, con algunos de los mayores fabricantes de chips del mundo, como la taiwanesa TSMC y coreanas Samsung y SK Hynix, que juntos representan casi una cuarta parte del índice de emergentes MSCI EM. Además, sobre ponderamos acciones chinas, donde un fuerte estímulo monetario y fiscal debe respaldar su demanda interna y el aumento de la producción industrial y exportaciones relacionadas con IA impulsar los beneficios, en un mercado con mayor capacidad que la mayoría para absorber perturbaciones externas.

Por sectores sobre ponderamos acciones industriales, favorecidas por el gasto global en infraestructura y mejora de tendencias manufactureras. La inversión en capital en EE. UU. está en auge, con aumento de 11 % interanual en pedidos de bienes de capital básicos en marzo. También sobre ponderamos acciones tecnológicas, pero preferimos empresas de hardware y semiconductores a las de software. El descuento en valoración con la reciente caída puede ser temporal y los planes de inversión de las grandes tecnológicas para centros de datos de IA e infraestructura digital este año -estimados en 700.000 millones$- justifican una prima.

Estamos neutrales en el sector de salud, por el menor dinamismo y perspectivas de beneficios menos favorables en comparación con otros segmentos e infra ponderamos acciones de consumo discrecional, pues el aumento de la inflación debe afectar negativamente a los ingresos de los hogares.

Mantenemos una posición neutral en bonos de mercados desarrollados. Los inversores que buscan protección frente a la volatilidad pueden verse atraídos por esta deuda, pero las presiones inflacionarias pueden hacer que aumenten sus rentabilidades a vencimiento. El BCE y el Banco de Inglaterra ya han dado señales de que endurecerán su política monetaria y consideramos poco probable que la Reserva Federal -incluso bajo la presidencia de Kevin Warsh, aparentemente más moderado- recorte sus tipos de interés este año. Por otra parte, si el aumento de precios erosiona la confianza de consumidores y empresas aumentarán los riesgos de recesión, con aumento de precios de los bonos. Así que, por ahora, estas fuerzas contrapuestas dejan poco margen para la convicción.Pero sobre ponderamos deuda en moneda local de mercados emergentes, que ofrece una relación riesgo-rentabilidad muy favorable. Su deuda soberana sobre PIB se sitúa en un promedio del 57 %, muy por debajo de 128 % en economías del G-7 y la situación fiscal es más sólida, con la calidad crediticia mejorando desde principios de 2024. Las rentabilidades a vencimiento reales, sobre todo en Latinoamérica, se mantienen muy por encima de la de mercados desarrollados, con sólido colchón de ingresos para los inversores. Además, la apreciación de divisas ofrece una fuente adicional de rentabilidad -la monedas de economías importadoras de petróleo se han comportado mejor que en crisis anteriores de la energía, lo que sugiere mejoras estructurales y demanda de los inversores-.

inAtlas: las empresas necesitan datos para tomar decisiones en comercio exterior

La reconfiguración del comercio internacional ya no es una hipótesis, sino una realidad operativa para miles de empresas. El aumento de los aranceles, la relocalización industrial y las tensiones entre grandes bloques económicos están obligando a revisar estrategias que durante años parecían consolidadas. En este contexto, muchas compañías españolas con fuerte exposición internacional están empezando a diversificar sus mercados. Sectores como el agroalimentario, el químico-farmacéutico, la maquinaria industrial o el textil están explorando nuevas geografías para reducir riesgos y mantener su competitividad en un entorno cada vez más fragmentado.

“Durante años, la internacionalización se ha apoyado en mercados considerados estables. Hoy, esa estabilidad es relativa. Las empresas necesitan identificar alternativas, pero hacerlo con criterio, porque los nuevos mercados también implican mayores niveles de complejidad”, explica Silvia Banchini, Cofundadora y Directora Comercial de inAtlas.

Este cambio de escenario está poniendo en evidencia los límites del análisis macroeconómico tradicional. Indicadores como el crecimiento del PIB o la evolución de la clase media resultan insuficientes para evaluar la viabilidad real de un mercado. La toma de decisiones exige ahora un nivel de precisión mucho mayor: conocer qué empresas operan en un territorio, identificar potenciales socios o distribuidores, evaluar riesgos comerciales específicos o analizar los flujos reales de importación y exportación por categoría de producto.

“Las empresas ya no pueden permitirse tomar decisiones basadas únicamente en tendencias generales. Necesitan entender el mercado a un nivel mucho más detallado, casi quirúrgico, para minimizar la incertidumbre”, añade Banchini.

La diversificación abre oportunidades, pero también introduce nuevos desafíos. Mercados que hasta ahora estaban fuera del radar empresarial, en regiones de Asia, África o América Latina, empiezan a ganar atractivo, aunque con estructuras comerciales más complejas y mayores riesgos asociados. En este contexto, el acceso a datos fiables y actualizados se convierte en un factor diferencial. El uso de herramientas basadas en microdatos permite a las empresas cruzar información empresarial, financiera y comercial para identificar oportunidades reales y tomar decisiones más informadas.

La transformación del comercio global no afecta por igual a todas las empresas. Aquellas que logren anticipar cambios y adaptar su estrategia de internacionalización tendrán una ventaja competitiva clara en los próximos años. En un entorno marcado por la incertidumbre, la capacidad de interpretar datos complejos y convertirlos en decisiones operativas se perfila como uno de los principales factores de éxito para las empresas exportadoras.

05Feb

El implacable escrutinio sobre el gasto en capital en inteligencia artificial sigue asustando a los inversores. Los resultados de las grandes tecnológicas no terminan de convencer, y el escepticismo sobre la monetización de la IA persiste.

Miguel Ángel Valero

Una nueva herramienta desarrollada por Anthropic, compañía dedicada a la investigación y desarrollo de inteligencia artificial (IA) fundada por exmiembros de OpenAI, ha agitado las Bolsas estadounidenses. Las acciones de empresas de software legal y editoriales eran las más afectadas ante el lanzamiento de esta solución que, según Anthropic, puede automatizar tareas legales como la revisión de contratos, el análisis de acuerdos de confidencialidad, la elaboración de informes y respuestas estandarizadas. No obstante, la empresa señaló que la herramienta no ofrece asesoría legal y que cualquier análisis generado por la IA debe ser revisado por los abogados.

La situación generada por Anthropic es una muestra más de que se está produciendo una rotación en el mercado. Los resultados de las grandes tecnológicas no terminan de convencer a los inversores y el escepticismo persiste. Las cuentas de Alphabet, la matriz de Google, continúan mostrando un incremento en sus niveles de inversión —la compañía estima destinar 185.000 millones en 2026—, pero también reflejan avances sólidos en la implementación de inteligencia artificial en sus líneas de negocio y una mejora en los ingresos.

El negocio de Google Cloud registra un crecimiento del 48%, la publicidad mantiene una tendencia alcista, y la app de Gemini alcanza ya los 750 millones de usuarios habituales. Además, la compañía sigue presentando un balance robusto, con más caja que deuda.Por otro lado, su división de semiconductores acelera su actividad tras cerrar la venta de un millón de chips a Anthropic, consolidando su posición en un mercado cada vez más competitivo.

Sin embargo, el mercado parece centrarse más en la astronómica cifra de inversión anunciada por Alphabet para este año que, unida a unos resultados menos brillantes de lo esperado por parte de AMD (-17,3%) –cuyos ingresos estimados quedaron “solo” en la parte alta del rango previsto–, aviva los temores y presiona a la baja las valoraciones del sector tecnológico.

En este contexto, el segmento de software está siendo el más castigado, con caídas significativas ante la posible disrupción que la inteligencia artificial puede generar en sus modelos de negocio, en algunos casos incluso de forma existencial. Pero los analistas de Banca March avisan que es prematuro hablar de la “muerte del software”. Si bien ciertos nichos podrían verse sustituidos, muchos programas especializados no dependen únicamente del código, sino del conocimiento profundo del sector en el que operan o de su papel como estándares de la industria. Además, la incorporación de los agentes de IA podría ayudarles a acelerar procesos de innovación y a mejorar la eficiencia. 

"Por tanto, pensamos que las dudas sobre la tecnología son comprensibles, pero todavía infundadas. Tras el excelente comportamiento del sector el año pasado, la vara de medir es especialmente alta, y en un entorno de transformación tan acelerada, cualquier pequeño tropiezo tiende a amplificarse. Por ello, desde nuestro posicionamiento estratégico mantenemos exposición a tecnología, pero también a otras áreas como el ámbito de infraestructuras, porque hay una realidad evidente: toda esta inversión prevista, sea o no rentable en el corto plazo, requerirá más energía y más capacidad instalada. Así, estos efectos secundarios permiten diversificar la exposición tecnológica. Del mismo modo, segmentos como las pequeñas empresas estadounidenses o el sector salud se están viendo favorecidos por la rotación sectorial que estamos atravesando", explican

Investing.com: no hay un ajuste de cuentas con la IA

Thomas Monteiro analista senior de Investing.com, se centra en los resultados de Alphabet: "El implacable escrutinio sobre el gasto en capital en IA sigue asustando a los inversores, y esta vez ni siquiera el sólido trimestre en términos de crecimiento en todos los aspectos del balance, que sigue poniendo de relieve la posición única de Alphabet en la carrera por la IA, ha sido suficiente para salvar a las acciones de lo que solo puede describirse como un trimestre difícil para el ciclo narrativo de la IA".

"Desde la perspectiva empresarial, lo que estamos viendo en esta temporada de resultados no es exactamente un ajuste de cuentas con la IA en sí, sino más bien el paso de la IA como palanca de crecimiento a corto plazo a un proceso estructural de varios años en el que la inflación de la infraestructura de IA es, por un lado, inevitable y, por otro, una ventaja competitiva potencial para las empresas con mucho efectivo en sus manos", añade.

"A medida que las empresas de todo el sector tecnológico siguen considerando la infraestructura y la construcción de hiperescaladores como una necesidad para la capacidad estratégica y el tiempo de comercialización, más que como una eficiencia a corto plazo, la carrera se centra cada vez menos en quién tiene el modelo más llamativo y más en quién puede seguir aumentando la financiación", resalta.

En este contexto, y mirando a largo plazo, se "refuerza la idea de que el motor principal de monetización sigue intacto y que la nube está creciendo lo suficiente como para soportar un ritmo de inversión elevado. Esta doble confirmación sugiere que el aumento del CapEx está impulsado por el impulso real de los productos y las plataformas, y no es puramente defensivo. La carga de la inversión es real y debería continuar en los próximos trimestres. Sin embargo, a pesar del mayor escrutinio de los inversores, estos datos respaldan la opinión de que Google está invirtiendo para reforzar su posición y diferenciarse, y no para seguir siendo relevante".

UBS: la diversificación sigue siendo esencial

Para los expertos de UBS, la corrección en tecnología subraya la necesidad de diversificación. Las acciones tecnológicas lideraron por segundo día consecutivo una venta generalizada en el mercado, con el S&P 500 cayendo un 0,5% y el Nasdaq, con mayor peso tecnológico, bajando un 1,5% el miércoles. "Sin entrar en valoraciones sobre compañías concretas, ofrecemos varias claves para ayudar a los inversores a orientarse en un entorno de IA que evoluciona con rapidez. Los mercados están diferenciando cada vez más entre los beneficiarios de la IA y los rezagados. Los últimos desarrollos ponen de relieve mejoras de productividad que van más allá del sector tecnológico. En un contexto de volatilidad, la diversificación sigue siendo esencial", insisten.

Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, afirma: "Aunque seguimos siendo positivos sobre las perspectivas de la renta variable estadounidense y esperamos que el S&P 500 continúe avanzando, creemos que la diversificación es clave para gestionar los riesgos de mercado y mejorar los retornos a largo plazo. Para posicionarse ante un rally cada vez más amplio, nos gustan los sectores financiero, salud, utilities y consumo discrecional en EEUU, y vemos oportunidades atractivas tanto en Asia como en Europa"..

Lombard Odier mejora las previsiones para EEUU y Eurozona

El último CIO Office Flash, elaborado por Samy Chaar, Chief Economist y CIO Switzerland en Lombard Odier, destaca un contexto económico global a comienzos de 2026 más favorable de lo previsto inicialmente. El crecimiento en economías clave como EEUU Europa y China fue superior a lo esperado en 2025, y los indicadores adelantados apuntan a una continuidad de la expansión, pese al impacto de los aranceles estadounidenses y a los riesgos geopolíticos:

Este mayor impulso económico en 2025 permite esperar que el crecimiento global y el de EEUU se mantengan cerca de su potencial en 2026. Se elevan las previsiones de crecimiento para EEUU y la Eurozona hasta el 2,2 % y el 1,5 %, respectivamente. Y un entorno macroeconómico respaldado por la resiliencia del sector privado, una política monetaria más acomodaticia y estímulos fiscales, a pesar de las tensiones comerciales y los riesgos políticos.

07Oct

Existe en estos momentos un 72% de probabilidades de que el bloqueo de la Administración en EEUU se prolongue hasta mediados de mes y un 25% de que acabe convirtiéndose en el más largo de la historia.

Miguel Ángel Valero

La Administración estadounidense continúa cerrada por sexto día y nada parece asustar a Wall Street, que renovaba máximos aupados de nuevo por noticias en el frente tecnológico. OpenAI volvía a acaparar el protagonismo pese a no ser una compañía cotizada. Tras su acuerdo de la semana pasada con empresas fabricantes de chips coreanas, anunciaba el 6 de octubre una alianza con Advanced Micro Devices (AMD) por el que esta empresa le suministrará chips de alto rendimiento por varias decenas de miles$. El acuerdo contempla la provisión de esta última versión de procesadores gráficos a partir de 2026 e implica seis gigavatios de potencia de cálculo, un volumen nunca visto en el sector. 

En paralelo, AMD también entregó a OpenAI una opción para adquirir hasta 160 millones de acciones del grupo, aproximadamente el 10% del capital de la tecnológica, condicionado al cumplimiento de hitos relacionados con el despliegue progresivo de la capacidad de cómputo negociada. 

El pacto disparaba en la sesión la cotización de AMD (+23,7%), su segundo mayor avance de su historia, reflejando el movimiento dado por OpenAI para hacerse con una posición de la cotizada, y de paso ejerciendo presión en la carrera por el monopolio de la IA que imprime a Nvidia, que sufrió un descenso del 11%.

En el terreno corporativo, el acuerdo entre OpenAI y AMD tuvo su impacto en Europa, con el rebote de los títulos de BE Semiconductors (+12,4%), su mayor ascenso desde abril siendo AMD uno de sus principales clientes. 

Columbia Threadneeedle: la Fed navega sin datos

Anthony Willis, Senior Economist de Columbia Threadneedle Investments  pone el foco en el cierre del Gobierno estadounidense, que comenzó el 1 de octubre y que, dado el desencuentro entre demócratas y republicanos, es muy probable que la situación de bloqueo se prolongue durante algún tiempo. 

El cierre se debe a que el Gobierno de EEUU no ha conseguido aprobar el presupuesto para el nuevo ejercicio fiscal (empieza el 1 de octubre). Todas las funciones gubernamentales no esenciales han sido suspendidas hasta que se apruebe un nuevo presupuesto. En la práctica, esto implica que alrededor de 750.000 empleados públicos han sido suspendidos. 

El presidente Trump ha sugerido que, en lugar de suspender temporalmente a estos trabajadores —enviándolos a casa sin sueldo—, deberían ser despedidos de forma permanente. Aunque está por ver si esto ocurrirá, la propuesta encaja con su agenda más amplia de recortar lo que él denomina la "madera muerta" del Gobierno.

Desde el punto de vista económico, el impacto del cierre es relativamente limitado. Se trata del 11º cierre del Gobierno estadounidense desde 1980. El más reciente, ocurrido durante el primer mandato de Trump, entre 2018 y 2019, se prolongó durante35 días y se estima que costó a la economía estadounidense alrededor de 11.000 millones$. De esa cantidad, según la Oficina Presupuestaria del Congreso, unos 3.000 millones en actividad económica nunca se recuperaron. Aunque se trata de una cifra significativa, resulta relativamente pequeña en el contexto de una economía de 29 billones$.

En cuanto a los mercados financieros, el impacto ha sido mínimo. Los índices bursátiles estadounidenses cerraron la semana pasada en máximos históricos y no se han observado grandes sobresaltos en los mercados de bonos. A diferencia de cierres anteriores, éste no está vinculado al debate sobre el techo de la deuda, que se elevó en agosto en unos 5 billones$ como parte de la denominada “Big Beautiful Bill”.

La principal preocupación reside en la falta de datos económicos. Debido al cierre, la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés) —encargada de publicar indicadores clave como los informes de empleo y las cifras de inflación—permanece cerrada. La semana pasada no se publicaron las solicitudes semanales de subsidio por desempleo ni el informe de empleo de septiembre, conocido como el informe de nóminas no agrícolas. Si el cierre se prolonga hasta mediados de octubre, tampoco se conocerán los resultados del informe sobre la evolución de la inflación.

Esto es especialmente relevante porque la Reserva Federal se encuentra actualmente en un entorno muy dependiente de los datos. Sin acceso a esta información, la Fed está, en esencia, navegando a ciegas. Aunque dispone de fuentes de datos alternativas, éstas cobrarán mayor importancia en las próximas semanas si no se encuentra una solución al cierre.

Según los mercados de predicción, como Polymarket, existe en estos momentos un 72% de probabilidades de que el bloqueo se prolongue hasta mediados de mes y un25% de que acabe convirtiéndose en el más largo de la historia.

En consecuencia, aunque esta situación resulta más frustrante que preocupante paralos mercados financieros, la falta de información - especialmente en lo que respecta alos datos de empleo y de inflación -podría convertirse en un problema. "Tanto desde la perspectiva económica como desde la de los mercados, no se trata de undrama importante. Sin embargo, cuanto más se prolongue el cierre, más frustrante será", avisa el experto de Columbia Threadneedle.