15Apr

España mantiene una posición sólida dentro del mapa global de riesgo país, con una calificación de A2 (riesgo bajo), según el último ‘Coface RiskReview’.

Miguel Ángel Valero

El Banco de España avisa, a través de la  intervención Situación geopolítica y del sector bancario de la subgobernadora, Soledad Núñez, ante la Asociación Española de Banca (AEB), que el shock energético provocado por la guerra en Oriente Medio es "importante en perspectiva histórica", con una evolución de precios comparable con la de otras situaciones graves (guerra de Yom Kippur, revolución iraní, 1ª guerra del Golfo, Irak, invasión rusa de Ucrania), aunque pide no forzar las analogías.

También advierte que los sectores de la economía española más afectados por el conflicto (manufacturas intensivas en energías, transporte, agricultura pesca y ganadería) suponen cerca del 10% del PIB y presentan distintos grados de apalancamiento. Y que el shock de oferta negativo no afecta solo al petróleo y al gas (donde es especialmente severo), sino a fertilizantes y alimentos (un tercio del comercio mundial bloqueado) y a los semiconductores:

  • inflación energética
  • recortes de producción
  • recesión en países importadores
  • aumento de los precios de los alimentos
  • inseguridad alimentaria en los países pobres
  • vulnerabilidades de la cadena de suministro de high-tech
  • riesgo de cierre de fábricas de chips
  • retrasos en la construcción de centros de datos y de IA

La exposición directa de los bancos a Oriente Medio es limitada, "pero los canales indirectos posiblemente serán dominantes", ya que la exposición crediticia a los sectores de la economía española más afectados por el conflicto (manufacturas intensivas en energías, transporte, agricultura pesca y ganadería) es "relativamente elevada en relación a su peso en el PIB", advierte.

Coface: riesgo bajo para España

Por su parte, Coface destaca que, en un contexto internacional marcado por la incertidumbre geopolítica, tensiones comerciales y riesgos financieros, España mantiene una posición sólida dentro del mapa global de riesgo país, con una calificación de A2 (riesgo bajo), según el último ‘Coface RiskReview’. Esta calificación refleja una economía resiliente, de gran dinamismo (impulsado por la inversión —especialmente ligada a los fondos europeos) y una demanda interna aún robusta, apoyada por la inmigración.

Dentro de Europa, España se sitúa entre las economías avanzadas con menor nivel de riesgo, por delante de países como Alemania, Italia o Francia (todos ellos con calificación A3), al nivel de territorios como Reino Unido o Suecia (A2), y solo por debajo de Suiza (A1). En el plano internacional , el mapa elaborado por la compañía de gestión integral del riesgo comercial muestra cómo España mantiene una posición competitiva frente a otras grandes economías desarrolladas. EEUU, Japón o Australia se sitúan en el mismo nivel de riesgo que la economía española (A2). China está en niveles más altos de riesgo (A3), reflejando un entorno más incierto.

En conjunto, la calificación A2 otorgada a España confirma su posición como una economía de riesgo bajo dentro del contexto internacional, al nivel de las principales economías avanzadas y por delante de otros grandes países europeos. No obstante, el informe subraya que el escenario global seguirá condicionado por factores de incertidumbre —especialmente geopolíticos, financieros y comerciales — que podrían influir en la evolución futura del riesgo país.

Coface también evalúa el nivel de riesgo en 13 sectores de actividad a partir de una combinación de indicadores , como la evolución de las insolvencias empresariales , y distintos factores económicos que pueden afectar al desempeño de cada industria. El sector farmacéutico es el único que presenta un riesgo “bajo ”. A continuación, con riesgo “medio” , se sitúan la construcción , la industria energética, las TIC, el retail y el transporte , este último mejorando desde la categoría de “riesgo alto” en la anterior edición del informe. Los sectores agroalimentario, el químico, la metalurgia, la industria papelera, la textil y la maderera se mantienen en niveles de riesgo “alto”. La automoción , por su parte, continúa siendo el único sector clasificado con riesgo “muy alto”.

24Feb

Una mejora del 1% en el Retorno de Flujo de Caja sobre el Capital puede traducirse en un aumento del 8% en la valoración justificada para los bancos estadounidenses. De modo similar, una reducción del 1% en la tasa de descuento aplicada a los bancos europeos, que refleje mayores retornos y menor riesgo percibido, podría llevar a un aumento del 17% en la valoración justificada.

Miguel Ángel Valero

En lo que va de 2026, los mercados bursátiles continúan estando altamente correlacionados con la dirección de los indicadores globales de liquidez. La trayectoria de las tasas de interés reales, los diferenciales de crédito y las políticas de los bancos centrales mundiales seguirán marcando el tono, especialmente para las entidades financieras. Los rendimientos de los bonos están enviando señales contundentes en todo el mundo de que estamos entrando en un nuevo régimen inflacionario, aunque parece que las tasas de política monetaria han tocado techo. La curva de rendimiento se ha empinado desde mediados de 2023 y esta tendencia continúa, lo que es muy favorable para las entidades financieras que captan depósitos. 

Además, la regulación de los mercados financieros se está flexibilizando, después de 15 años de un endurecimiento normativo que comenzó tras la Crisis Financiera Mundial. Esto debería ser bueno para las expectativas de ganancias, el perfil de retorno y el coste de capital de muchas entidades financieras, pero el cambio será lento y desigual.

"El consenso ahora es que la debilidad del dólar continuará, y coincidimos en que este es el camino de menor resistencia. La debilidad del dólar estadounidense también está afectando los retornos totales de los inversores que no tienen activos en dólares, y esto coincide con nuestra opinión de que los activos fuera de EEUU son relativamente más atractivos, ya que las valoraciones son más baratas y las posiciones siguen siendo ligeras, aunque con menores subponderaciones. Sin embargo, la selección de acciones sigue siendo clave, ya que muchas empresas estadounidenses sólidas están cotizando de manera atractiva", argumentan los expertos de Robeco,

El envejecimiento se encuentra con la desregulación

Las poblaciones envejecidas están alcanzando proporciones problemáticas. En EEUU, en 1950 había 16.5 trabajadores que apoyaban a cada beneficiario de la Seguridad Social. Hoy en día, menos de tres lo hacen, y para 2040 serán solo dos. Se observa un traslado de la carga de la jubilación desde el Estado y las empresas hacia el individuo, lo cual ofrece una oportunidad de crecimiento estructural a largo plazo para las entidades de servicios financieros bien posicionadas. 

De 2023 a 2028, se espera que todo el crecimiento de los ingresos en gestión de activos sea impulsado por las inversiones alternativas (mercados privados), que se prevé crezcan a una tasa compuesta anual del 11.5% y alcancen casi la mitad de los ingresos totales para 2028. Es alentador que, a pesar del fuerte desempeño en 2025, aún existan claros segmentos subvalorados, aunque ciertos sectores, como los corredores minoristas y los bancos de inversión, hayan experimentado una reevaluación al alza. 

"Vemos una fuerte cartera de operaciones de fusiones y adquisiciones (M&A) y ofertas públicas iniciales (IPO) que, junto con un clima marcadamente proempresa en EsEUU, augura un buen ambiente para la realización de negocios", apunta el análisis de Robeco. Según datos de Dealogic, los bancos europeos anunciaron más operaciones de M&A que en cualquier año desde 2009, con un total que se acerca al de sus pares estadounidenses. También se observa una actividad elevada de M&A en la industria de gestión de activos. 

Esta tendencia beneficiará a los bancos de inversión globales en EEUU, pero también en Europa y Asia. A medida que las acciones del sector financiero han subido y la sostenibilidad de los actuales retornos sobre el capital (ROE) parece menos cuestionada, el mercado ha aceptado más las fusiones y adquisiciones como sustituto de recompras continuas de acciones. "En general, preferimos operaciones más pequeñas y locales en lugar de grandes operaciones complejas, que suelen decepcionar", matizan en Robeco.

Los gestores de activos alternativos continúan bien posicionados para ofrecer un crecimiento sólido en ingresos relacionados con comisiones durante los próximos cinco años. Combinado con un entorno de salida más favorable, se espera que este impulso facilite la captación de nuevos activos bajo gestión, después de un 2025 decepcionante. 

Las aseguradoras de Vida mostraron un fuerte desempeño en 2025, y el crecimiento del nuevo negocio en Asia parece especialmente prometedor. Europa y EEUU también presentan sólidas oportunidades de crecimiento, impulsadas por la creciente demanda tanto de ahorro previo a la jubilación como de ingresos vía anualidades posteriores a la jubilación.

La relajación del entorno regulatorio es positiva para muchas entidades financieras. Este desarrollo está liderado por EEUU, con un gobierno muy proempresa dispuesto a liberar parte del exceso de capital (procedente de las reservas reguladas) hacia la economía real. La Unión Europea, sin embargo, está considerando su propia versión de reformas en los mercados de capital para proteger un terreno de juego equitativo. Una mayor flexibilidad de capital permite a los bancos perseguir estrategias de crecimiento, aumentar dividendos y recompras de acciones, y mejorar beneficios. Aunque el impacto exacto en la rentabilidad varía según la institución, una mejora del 1% en el Retorno de Flujo de Caja sobre el Capital puede traducirse en un aumento del 8% en la valoración justificada para los bancos estadounidenses. De modo similar, una reducción del 1% en la tasa de descuento aplicada a los bancos europeos, que refleje mayores retornos y menor riesgo percibido, podría llevar a un aumento del 17% en la valoración justificada.

Auge de las Finanzas Emergentes y de las Digitales

El crecimiento de la clase media global, especialmente en los mercados emergentes, donde la penetración financiera aún es relativamente baja, provoca un auge de las Finanzas Emergentes. Después de un período lento, el sector financiero de los mercados emergentes terminó 2025 con fuerza, con resultados destacados en Europa Central y del Este, Corea y Brasil. 

La economía global ha mostrado una resistencia notable, y se espera que muchas economías emergentes mantengan un crecimiento sólido en 2026. En muchos aspectos, las economías emergentes están siguiendo una trayectoria macroeconómica más sostenible que muchos mercados desarrollados. Con la inflación ahora mayormente controlada, la mayoría de los bancos centrales cambiaron hacia una política de relajación monetaria el año pasado (Brasil y Japón fueron excepciones notables). Además, se espera que Brasil y México reduzcan las tasas este año. Apoyado por dinámicas internas favorables, perspectivas de crecimiento estructural y valoraciones atractivas, el panorama para las finanzas emergentes hasta 2026 es positivo.

En Finanzas Digitales, las tendencias clave como los métodos de pago alternativos, el aumento de la actividad en los mercados de capital y la adopción de la IA, son las oportunidades más prometedoras. Las billeteras digitales como Apple Pay, Venmo, CashApp y Shop Pay continúan aumentando los volúmenes de transacciones. En EEUU, las billeteras digitales representaron el 39% del valor total de las transacciones de comercio electrónico y el 16% del valor de las transacciones en puntos de venta en 2024. Su atractivo radica en la mayor comodidad para el usuario y la reducción de riesgos de fraude, impulsando el cambio desde las entradas manuales de tarjetas, las tarjetas en archivo y el efectivo.

Los proveedores de “compra ahora, paga después” como Afterpay, Affirm y Klarna representaron el 6% de los pagos del comercio electrónico y solo el 1% de los pagos fuera de línea en 2024, pero están ganando terreno. Affirm creció su cartera total de plataforma un 36% interanual, alcanzando los 16.100 millones$ a finales de septiembre de 2025. Como referencia, el gigante de tarjetas Capital One vio declinar su cartera total de préstamos en un -1% hasta los 443.800 millones$ en el mismo período. Anecdóticamente, opciones de pago “paga por banco” están siendo promovidas por comerciantes en los últimos meses. Es una tendencia a observar, ya que estos volúmenes no pasan por las redes de tarjetas. 

Además, hay un cambio en el tono de las políticas en respuesta a la crisis de asequibilidad y la economía “en forma de K”, especialmente en Estados Unidos. El giro hacia intervenciones políticas más populistas crea una oportunidad para las fintech, especialmente aquellas que ofrecen productos de préstamo transparentes para consumidores y pequeñas y medianas empresas (pymes).

Una de las tendencias más transformadoras de 2026 es la adopción de agentes de IA. Los agentes de IA son capaces de realizar tareas de manera autónoma en nombre de un usuario, y pueden aumentar la eficiencia, reducir costos y mejorar la experiencia del cliente al automatizar tareas complejas. En un mundo de finanzas digitales, eso significa que miles de empleos de 'cuello blanco' en instituciones financieras están en peligro por la IA. 

"Aunque los inversores están actualmente enfocados exclusivamente en los efectos disruptivos de la GenIA sobre los negocios tradicionales, observamos un elemento de extrapolación descuidada. Nos recuerda a la era del Covid, cuando se difundió la narrativa de que 'el mundo ha cambiado para siempre' y que fue revisada en la realidad en un periodo de 6 a 12 meses. Creemos firmemente que la mayoría de los incumbentes serán lentos en responder a estos cambios de plataforma, pero que las empresas nativas digitales o 'tech-first' están mucho mejor posicionadas para ajustarse y beneficiarse de la ola de soluciones de IA entrantes", explican los expertos de Robeco.

"En ese sentido, sentimos que fintech y IA son aliados naturales, no enemigos. Una ventaja duradera se orienta hacia el control sobre datos propietarios, infraestructura y redes. Los ganadores a largo plazo estarán donde se genere continuamente datos propietarios, para que se apliquen las economías de 'red natural'. Vemos a las empresas reguladas como mejor protegidas y pensamos que las compañías de plataforma que generan datos conductuales únicos se beneficiarán de la GenIA", añaden.

"Además, observamos que la tecnología blockchain está ganando terreno rápidamente, ya que comenzamos a reconfigurar la infraestructura financiera existente. Las blockchains funcionan como capas neutrales de liquidación y ejecución donde la actividad, la liquidez, los datos y las aplicaciones convergen en carriles compartidos. Estamos en las primeras etapas de una transición donde los servicios financieros se mueven de lo en línea a lo en cadena. Este ecosistema es un aliado natural de la GenIA, ya que grandes enjambres de agentes de IA pueden ser atendidos en tiempo real y a bajo costo. Curiosamente, en esta nueva economía, el valor se acumula no solo a las aplicaciones, sino también a la capa blockchain", recalcan. 

"Dado que la adopción empresarial de GenIA aún está en sus primeras etapas, debemos mantener una mente abierta al elegir ganadores y perdedores, aunque el actual episodio de venta indiscriminada claramente está brindando oportunidades dentro de las Finanzas Digitales", concluyen en Robeco.

Abolir los AT1 o CoCos puede obligar a los bancos a los bancos a captar nuevo capital (con un coste de dos dígitos) para reemplazar más de 200.000 millones€ en estos bonos, que ahora cuestan el 5,5%.

Miguel Ángel Valero

Francesco Castelli, gestor de Euro Bond Fund, fondo de renta fija integrado en Banor SICAV, cree que las recomendaciones del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) que buscan simplificar el marco europeo de regulación, supervisión y presentación de información en el sector bancario, son beneficiosas para los tenedores de bonos AT1, pero perjudiciales para los accionistas. 

Los bonos AT1, también conocidos como bonos contingentes convertibles o CoCos, son instrumentos financieros híbridos que tienen características tanto de deuda como de capital. Son convertibles, porque pueden convertirse de bonos en capital (o amortizarse por completo), y contingentes, porque esa conversión solamente se produce si se cumplen determinadas condiciones (que la solvencia del banco emisor caiga por debajo de un nivel de activación predeterminado.

Son emitidos por instituciones financieras y se utilizan para aumentar el capital disponible en caso de necesidad. Si bien estos bonos pueden proporcionar a los inversores un rendimiento atractivo, también tienen un alto grado de riesgo asociado.

El 11 de diciembre, como contó Dinero Seguro, el Consejo de Gobierno del BCE repaldó las recomendaciones del Grupo de Trabajo de Alto Nivel sobre simplificación, que se concretan en las siguientes medidas:

  • Reducir el número de elementos de los marcos de ponderaciones por riesgo y de la ratio de apalancamiento.
  • Introducir un régimen prudencial considerablemente más sencillo para las entidades de menor tamaño, basado en el régimen de la UE existente.
  • Introducir un mecanismo europeo de gobernanza que incorpore una visión holística del nivel global de capital.
  • Completar la unión de ahorros e inversiones, incluida la Unión bancaria, para fomentar la integración transfronteriza y permitir mercados de capitales más eficientes.

Francesco Castelli, indica que el paquete de “simplificación” del BCE llega con capas y matices y sin noticias positivas para los accionistas, mientras que los tenedores de bonos AT1 podrían verse beneficiados por el “grandfathering” (mantenimiento de las condiciones previas).

La existencia de dos alternativas competidores para el capital subordinado subraya la falta de consenso:

  • Alternativa A — Los bonos AT1 se vuelven mucho más expuestos a la absorción de pérdidas. Los tenedores de bonos del Banco Popular podrían decir que la generación actual de AT1 ya ha sido muy eficaz absorbiendo pérdidas (eliminando completamente sus bonos), pero los reguladores quieren evitar cualquier escenario al estilo Credit Suisse.
  • Alternativa B — La abolición completa de estos instrumentos (o confinarlos a un papel puramente auxiliar, apoyando los requisitos MREL). Ésta es la solución preferida por el Bundesbank.

Como mencionó el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, “no es nuestra intención tener regulaciones retroactivas en absoluto. No vamos a modificar las características de los instrumentos que fueron emitidos antes”. En ambos escenarios, el “grandfathering” podría resultar un potente impulsor para los bonos AT1 existentes

Un paquete tan amplio podría requerir una nueva directiva de la UE y luego la transposición nacional: años, no meses. “Modificar estas características concretas, eso no nos corresponde a nosotros, corresponde al legislador”, precisan en el BCE.

Abolir los AT1 probablemente obligaría a los bancos a captar nuevo capital (coste de capital de dos dígitos) para reemplazar más de 200.000 millones€ de capital AT1 que actualmente cuesta el 5,5% a las tasas actuales. Una decisión poco útil si el objetivo de la política es más crédito para la economía real.

Los diferenciales de AT1 están comprimidos frente a la historia de una década de los valores de Basilea III si los CoCos se mantienen (“grandfathered”), podría valer la pena revisar la norma, donde los diferenciales subordinados previos a la crisis financiera global eran mucho más bajos. Si los bancos se mantienen fuertes, ese punto de referencia no parece descabellado.

"Un mensaje complejo que revela consenso limitado. La lectura táctica va de moderadamente a muy alcista para los actuales tenedores de bonos—especialmente si se confirma el “grandfathering”—mientras que los accionistas siguen sin ver un alivio claro", señala este experto.

"Una Unión de mercados de capitales empieza con un consenso político común, y aún no lo tenemos", concluye Francesco Castelli.

15Nov

En los mercados privados, donde la información llega más tarde y está menos supervisada, las primeras grietas ya son visibles. La era del dinero fácil terminó, y con ella la capacidad de ocultar los problemas bajo nuevas rondas de financiación.

Miguel Ángel Valero

En las últimas semanas han aparecido grietas en un rincón del sistema financiero que suele pasar desapercibido: el crédito a empresas de mayor riesgo. La caída de un prestamista de automóviles especializado en clientes con baja solvencia (que llegó a usar los mismos coches como garantía para varios préstamos) ha levantado sospechas. No tanto por la empresa en sí, sino por quién estaba detrás financiándola: grandes entidades financieras y fondos relevantes. 

El problema no es un impago coyuntural, sino la posibilidad de que no sea un caso aislado. Poco después, otras compañías también entraron en problemas: un proveedor de repuestos, algunas firmas de inversión regionales y varios bancos medianos han reconocido pérdidas ligadas a préstamos opacos o valoraciones dudosas. 

El mercado ha empezado a preguntarse si estamos ante las primeras señales de algo mayor. La comparación que circula en Wall Street es sencilla: “cuando ves una cucaracha, probablemente hay más escondidas”. Esa frase ha resonado no tanto por el dramatismo, sino porque refleja el nerviosismo de fondo.

Durante años, las condiciones financieras fueron extraordinariamente favorables: Tipos bajos, dinero abundante y un entorno en el que casi cualquier empresa podía refinanciarse sin dificultad. Eso alimentó el crecimiento del crédito privado, financiado fuera del sistema bancario tradicional y con menos supervisión que éste. 

El resultado es que esta parte del mercado se ha expandido rápido y con poca transparencia. Ahora, algunos de esos préstamos están empezando a mostrar tensión. Empresas que no pueden pagar los intereses y piden añadirlos a la deuda, valoraciones que no terminan de cuadrar y garantías difíciles de rastrear. 

El gráfico aportado por The Trader compara el volumen total de préstamos concedidos por los seis mayores bancos estadounidenses (JPMorgan, Goldman Sachs, Citigroup, Wells Fargo, Morgan Stanley y Bank of America) con el tamaño del mercado global de crédito privado en 2010 y en 2024. En 2010, los grandes bancos sumaban 3,3 billones$ en préstamos, mientras que el crédito privado apenas alcanzaba 0,4 billones. En 2024, los préstamos bancarios aumentaron moderadamente hasta 4,8 billones, pero el crédito privado se disparó hasta 2,1 billones, multiplicándose por más de cinco. Esto refleja un cambio estructural en el sistema financiero: los inversores institucionales y fondos privados están asumiendo un papel creciente en la financiación global, mientras los bancos tradicionales pierden peso relativo en la concesión de crédito.

A esta señal se suma otra divergencia llamativa en los mercados. Mientras el S&P 500 continúa marcando máximos históricos, impulsado sobre todo por las grandes tecnológicas y por la narrativa de la inteligencia artificial, las grandes gestoras de private equity (Blackstone, KKR, Carlyle) han caído con fuerza desde sus máximos del año, entre un –20% y un –24%. Es un contraste poco habitual, porque ambas piezas del sistema financiero suelen moverse en la misma dirección. 

El private equity depende de financiación abundante, deuda barata y valoraciones estables para seguir generando retornos. En un entorno de tipos elevados y condiciones de crédito más estrictas, ese modelo empieza a mostrar tensión.

La superficie pública de la economía (la Bolsa) todavía transmite fortaleza, pero en los mercados privados, donde la información llega más tarde y está menos supervisada, las primeras grietas ya son visibles.

No estamos ante un colapso, ni mucho menos. Los niveles de impago siguen contenidos y no hay señales de una crisis sistémica como la de 2008. Pero sí hay un cambio importante: la era del dinero fácil terminó, y con ella la capacidad de ocultar los problemas bajo nuevas rondas de financiación. 

"Lo que estamos viendo ahora es una especie de ensayo general. Una advertencia. Un recordatorio de que, incluso en un entorno económico aparentemente estable, los excesos del crédito siempre terminan saliendo a la luz. Conviene seguir observando. No para caer en alarmismos, sino para mantener una visión clara y realista: los mercados financieros no se rompen de golpe; se agrietan primero. Y esas grietas, cuando aparecen, casi nunca son casualidad", advierte el analista Pablo Gil.

15Oct

Los expertos de Activotrade creen que el tercer trimestre puede consolidar la recuperación del sector bancario gracias a una combinación de comisiones fuertes, actividad de fusiones y resiliencia en crédito.

Miguel Ángel Valero

Entre el pulso con China, la resistencia de la Fed a bajar los tipos, y la prolongación del cierre de la Administración (va camino de ser el mayor de la historia de EEUU), Donald Trump no gana para disgustos. 

La confianza de las pymes retrocedía ligeramente en septiembre. El índice realizado por el NFIB cayó hasta el 98,8 desde el 100,8 correspondiente a agosto, siendo la primera caída tras la aprobación de la One Big Beautiful Bill Act, la reforma fiscal impulsada por Trump, en julio. Detrás de este movimiento subyace el incremento en el componente de incertidumbre hasta los 100 puntos, la cuarta lectura más alta en casi 50 años. 

El único dato positivo es que os planes de contratación aumentaron un punto, con un 16% de pequeños empresarios que planean crear nuevos puestos de trabajo en los próximos tres meses –el nivel más alto desde enero–.

Precisamente, el presidente de la Fed, Jerome Powell, insiste en que los riesgos del enfriamiento del mercado laboral y la persistencia de la inflación se encuentran cada vez más igualados. Las presiones sobre el empleo han aumentado, mientras que las expectativas de inflación a largo plazo continúan alineadas con el objetivo del 2%. 

En este contexto, persiste una disyuntiva: los datos del mercado laboral muestran bajos niveles de creación de empleo y contratación, mientras que el consumo se mantiene dinámico y la economía avanza por una trayectoria más firme de lo previsto. 

Por otro lado, Powell anunció que la reducción del balance de la Fed podría concluir en los próximos meses. La decisión de detener el proceso de Quantitative Tightening (QT) supondría un giro hacia una política monetaria menos restrictiva.

Activotrade

Mientras tanto, Wall Street pulveriza récords. Empezamos nueva temporada de resultados trimestrales, como suele ser habitual en primer lugar con los bancos de Wall Street. El ingreso neto por intereses (NII) será especialmente observado, dado que se anticipan recortes en tasas y el coste de depósitos podría aumentar mientras que las provisiones por morosidad podrían subir si empeoran las condiciones macroeconómicas, estando también bajo escrutinio los anuncios de recompras de acciones, aumentos de dividendos o cambios en guía futura de crecimiento.

Sobre los resultados de bancos, uno de los más sorprendentes para los expertos de Activotrade SV fueron los de Wells Fargo (rendimiento en 2025: +12,3%; dividendo anual a precios de mercado: 2,2%). Es el banco más "comercial" de todos y se esperaba un crecimiento moderado del beneficio por acción (alrededor de 9%) gracias a una leve mejora en comisiones y control de costes. Ha mantenido el margen de intereses entre el 2,6% y 2,7% por un montante superior a 11.000 millones$ en cada trimestre. Ahora que el límite de activos impuesto por la FED durante los últimos años ha sido eliminado, se espera que la entidad comience a expandir operaciones comerciales con más libertad. Las acciones del banco son las que menos han subido este año si lo comparamos con las del resto. 

La cifra de negocio de Wells Fargo alcanzó los 21.436 millones$ (18.553 millones€) lo que supone un incremento del 5,3% y rozó los 11.950 millones$ en margen de intereses, máximos de los últimos años. También ha decidido mejorar en un 12,5% el dividendo a repartir en el trimestre concluido, elevándolo a 0,45$ (0,39€) por acción.

Los expertos de Activotrade creen que el tercer trimestre puede consolidar la recuperación del sector bancario gracias a una combinación de comisiones fuertes, actividad de fusiones y resiliencia en crédito. Además, las guías futuras que cada banco publique serán clave para calibrar expectativas de 2026:

  • JPMorgan Chase (Rendimiento en 2025: +28%. Dividendo anual a precios de mercado: 1,9%). Se espera un crecimiento de más del 10% en BPA (Beneficio por Acción), impulsado por comisiones de banca de inversión, ingresos de mercados y flujos de crédito saludables. El margen de intereses podría alcanzar hasta 92.000 millones$ para todo 2025. Para este trimestre se espera un BPA de 4,85$ con ingresos de  aproximadamente 45.500 millones. A pesar de que el banco está caracterizado sobre todo por mercados e inversión, se ha situado como uno de los primeros con más cuota de mercado en depósitos de consumidores norteamericanos bajo la entidad Chase
  • Citigroup (Rendimiento en 2025: +36,5% Dividendo anual a precios de mercado, 2,5%). Se anticipa un repunte en ingresos por comisiones, trading y menor presión en provisiones, apoyado por la recuperación de los mercados de capitales. Algunos analistas han elevado su estimación de BPA a 1,91$ para el trimestre. Es un banco también enfocado en banca comercial con cerca del 25% de sus ingresos provenientes de US Personal Banking.
  • Goldman Sachs (Rendimiento en 2025: +37,4%. Dividendo anual a precios de mercado: 2,03%). Se beneficia directamente del repunte de actividad en fusiones, mercados de capitales y comisiones de asesoramiento. Algunos estiman un crecimiento en BPA cercano al 31%. Probablemente desde un punto de vista técnico sea el banco más `sobrecomprado´ y de hecho el que más ha subido también entre los comentados. 
13Oct

Las reformas de Solvencia II facilitarán que las compañías de seguros proporcionen financiación a largo plazo a la economía europea.

Después de más de 15 años de endurecimiento, el sector financiero está entrando en una nueva era de normas y reformas. Los reguladores están flexibilizando los requisitos de capital y otras restricciones sobre bancos, aseguradoras y empresas fintech, creando oportunidades de crecimiento sin precedentes tanto para los sistemas financieros tradicionales como para los de nueva generación, destaca un informe de Robeco.

Este cambio hacia un entorno regulatorio más equilibrado y favorable al crecimiento representa un posible cambio radical para los bancos, ya que ayuda a liberar capital, aumentar la actividad y mejorar los rendimientos para los accionistas. Las reglas del juego están cambiando más rápido en Estados Unidos, donde el nombramiento de la gobernadora de la Fed, Michelle Bowman, como vicepresidenta de Supervisión en junio, señala un enfoque más pragmático y proempresarial para la supervisión bancaria.

El cambio hacia un entorno regulatorio más equilibrado y favorable al crecimiento es un posible cambio radical para los bancos. La postura cada vez más permisiva de Estados Unidos en materia de competencia y escala se refleja en un par de decisiones regulatorias significativas: 

1) la eliminación del límite de activos de 1.95 billones$ impuesto a Wells Fargo 

y 2) la aprobación de la fusión entre Capital One y Discover.

"Y todavía estamos en las primeras etapas, ya que aún quedan muchas reformas por venir. Entre ellas se incluyen las revisiones de la Relación Suplementaria Mejorada de Apalancamiento (eSLR), la mejora de la transparencia en las pruebas de estrés, la finalización de los estándares del 'Final de Basilea III', así como la recalibración del recargo de capital para los Bancos Globalmente Sistemáticamente Importantes (GSIB)", resaltan los expertos de Robeco.

Estos cambios están diseñados para estandarizar y armonizar la medición de riesgos y los cálculos de reservas de capital en la banca global. Las reformas no solo deberían aportar una estabilidad a largo plazo al sistema financiero, sino también reducir las reservas de capital y liberar liquidez, siendo los mayores beneficiarios los grandes bancos estadounidenses.

Una mayor flexibilidad de capital permite a los bancos implementar estrategias de crecimiento, aumentar el pago de dividendos y recompras de acciones, y mejorar las ganancias. Aunque el impacto exacto en la rentabilidad varía según la institución, el análisis de HOLT sugiere que una mejora del 1% en el Retorno sobre el Patrimonio de Flujo de Caja (CFROE, por sus siglas en inglés), un indicador del desempeño económico, podría traducirse en un aumento del 8% en la valoración justificada para los bancos estadounidenses.

Europa está alcanzando el ritmo mediante la integración de mercados

Históricamente, los bancos europeos han estado rezagados respecto a sus homólogos estadounidenses en términos de rentabilidad debido a mercados fragmentados y una regulación estricta. Sin embargo, factores externos —desde las presiones de Trump en Occidente hasta las vulnerabilidades geopolíticas derivadas de Rusia/Ucrania en Oriente— y presiones internas (como el Informe Draghi) están impulsando a la Unión Europea a abordar su sistema de mercados de capital estructuralmente débil y anticompetitivo.

Según el Informe Draghi, la UE necesita invertir 750.000 millones€ para reforzar su competitividad, siendo la mayor parte de esta inversión de fuentes privadas y no públicas. La excesiva dependencia de Europa en la financiación bancaria ha limitado la disponibilidad de capital, la distribución del riesgo, y la innovación y el crecimiento del sector financiero.

En el futuro, ampliar el papel de los mecanismos de mercado de capitales es necesario para canalizar activos hacia inversiones más productivas y aumentar la competitividad. Por ello, la creación de un mercado único de capital es una prioridad política clara y ya se está legislando al respecto. Entre las iniciativas clave bajo la nueva estrategia de la Unión de Ahorro e Inversión (SIU, por sus siglas en inglés) de la UE se incluyen:

  • Implementar la Ley de Listado para simplificar el acceso de las empresas a los mercados públicos
  • Revisar el marco de titulización
  • Facilitar la inversión en acciones por parte de inversores institucionales
  • Canalizar los ahorros de los depositantes a los mercados de capital mediante esquemas de pensiones

Se espera que las reformas impulsen el crecimiento y reduzcan la brecha competitiva entre los bancos estadounidenses y europeos. Según el análisis de HOLT, una reducción del 1% en la tasa de descuento aplicada a los bancos europeos —reflejando un menor riesgo percibido— podría conducir a un aumento del 17% en la valoración justificada.

Más financiación a largo plazo por parte de las aseguradoras

Además, las reformas de Solvencia II —el marco regulatorio de la UE para las aseguradoras— facilitarán que las compañías de seguros proporcionen financiación a largo plazo a la economía europea. La Comisión Europea está proponiendo cambios que flexibilizarán los requisitos de capital, mejorarán los índices de solvencia y los márgenes de riesgo, y permitirán que las aseguradoras inviertan más fácilmente en el mercado de titulización.

Si se aprueban, las aseguradoras podrán realizar inversiones en ‘acciones a largo plazo’ que conllevarían menores cargas de capital (22% en lugar de 39%). Las aseguradoras también podrían acceder a inversiones alternativas en acciones menos líquidas siempre que califiquen como inversiones en acciones a largo plazo (mantenidas hasta el vencimiento/horizonte largo y con pasivos coincidentes). 

"¡Aún quedan más reformas por venir por parte de los legisladores europeos, incluyendo medidas para reducir costes, aumentar el capital y mejorar la eficiencia regulatoria!", insisten en Robeco.

Impulso a las finanzas de próxima generación

La ambiciosa agenda política de la segunda administración Trump está destinada a beneficiar tanto a la banca tradicional como a las finanzas de próxima generación. Bajo la orden ejecutiva titulada “Liberar la prosperidad a través de la desregulación”, por cada nueva regulación propuesta, las agencias deberán eliminar al menos diez existentes. Como resultado, agencias federales como la CFPB y la FDIC están reduciendo la supervisión, especialmente en los bastiones fintech de Banca como Servicio (BaaS), Compra Ahora y Paga Después (BNPL), y billeteras digitales.

Por ejemplo, la CFPB retiró regulaciones propuestas que limitaban las comisiones por pagos atrasados en tarjetas de crédito, lo que indirectamente ayuda a las fintechs y neobancos más pequeños a competir de manera más efectiva con los grandes bancos emisores de tarjetas. La CFPB también redujo significativamente una sanción civil impuesta a Wise, una fintech especializada en transferencias de pagos digitales, de más de 2 millones$ a solo 45.000 dólares.

Los cambios regulatorios en curso representan un cambio de paradigma para los servicios financieros y crean oportunidades significativas para las Estrategias de Nuevas Finanzas Mundiales y FinTech de Robeco. "Nuestras inversiones en EEUU se beneficiarán de la desregulación, incluyendo bancos como Citi y Bank of America, que se prevé mejorarán su rentabilidad y ofrecerán rendimientos atractivos de capital. También mantenemos Capital One, que está en una posición favorable por la fusión aprobada con Discover Financial Services. Además, Europa resulta cada vez más atractiva debido a las iniciativas de la Unión de Ahorro e Inversión, las reformas fiscales en Alemania y las persistentes diferencias de valoración", explican en Robeco.

La reducción de las cargas regulatorias para los actores fintech les permite innovar más libremente en áreas como los préstamos, pagos y criptomonedas. Los proveedores de monederos digitales, incluyendo PayPal, Apple Pay, Venmo, CashApp y Shop Pay, continúan aumentando sus volúmenes de transacciones. Además, los proveedores de BNPL como Afterpay, AffirmKlarna también están ganando terreno. En conjunto, una supervisión más laxa sumada a requisitos de capital menos estrictos debería facilitar la consolidación del sector y fomentar asociaciones entre fintechs, bancos y otros actores financieros.