28Sep

La prórroga de la tregua comercial entre China y EEUU incluye la cumbre de la APEC en Shenzhen y la reunión del G-20 en Miami, donde se espera que Trump y Xi Jinping vuelvan a reunirse para intentar un acuerdo más amplio.

Miguel Ángel Valero

EEUU y China han prorrogado dos meses más su tregua comercial –hasta el 10 de enero–, coincidiendo con la primera visita de Xi Jinping a Washington en más de una década. Además, ambas potencias anunciaron una reducción de aranceles sobre cerca de 60.000 millones$ de comercio bilateral, uno de los resultados más tangibles del encuentro entre Trump y el líder chino. El acuerdo permite a Trump anotarse una modesta victoria política a pocas semanas de las elecciones de medio mandato.

Se reducirán gravámenes sobre aproximadamente 30.000 millones$ de importaciones procedentes de cada país. Entre los productos beneficiados por la parte china destacan juguetes, artículos para el hogar, equipamiento deportivo y fuegos artificiales. Por el lado estadounidense, el acuerdo incluye potenciales rebajas arancelarias para más de 1.600 categorías de bienes, entre ellas carne, productos lácteos, cereales, madera, carbón, equipamiento médico y productos del mar. Aun así, el volumen afectado sigue siendo reducido frente a los 415.000 millones$ de intercambios comerciales registrados entre ambas economías el pasado año.

No obstante, la importancia del acuerdo va más allá de su impacto inmediato sobre el comercio. China continúa siendo el cuarto socio comercial de EUU en términos agregados de exportaciones e importaciones, únicamente por detrás de la Unión Europea, México y Canadá. La prórroga permitirá cubrir dos citas internacionales de primer nivel previstas para finales de año: la cumbre de la APEC en Shenzhen y la reunión del G-20 en Miami, donde se espera que Trump y Xi Jinping vuelvan a reunirse para intentar avanzar hacia un acuerdo más amplio.

Todo ello se produce en un contexto macroeconómico más sólido de lo esperado, con un notable repunte de la confianza empresarial a ambos lados del Atlántico. En EEUU, el PMI compuesto escaló hasta 58,4 puntos en septiembre, su nivel más elevado desde julio de 2021, superando ampliamente las previsiones gracias al dinamismo tanto de las manufacturas como de los servicios. Por su parte, la Eurozona también sorprendió positivamente. El PMI compuesto avanzó hasta 53,1 puntos desde los 52 de agosto, apoyado en la fortaleza del sector servicios y en la estabilidad de las manufacturas. Alemania registró su mejor lectura desde octubre de 2025, mientras que Francia regresó a terreno expansivo.

A este favorable comportamiento de la confianza empresarial se sumaron otras señales de resiliencia económica. En EEUU, las ventas de viviendas nuevas repuntaron un 6,4% mensual hasta alcanzar las 684.000 unidades anualizadas, el mayor ritmo del año y por encima incluso de la media de los últimos cinco ejercicios. En Europa, el sector automovilístico continuó mostrando síntomas de recuperación, con unas matriculaciones que crecieron un 4,5% interanual en agosto, acelerándose frente al +3% del mes anterior y elevando el avance acumulado del año hasta el +5,3%. Detrás de esta mejora sigue sobresaliendo el empuje de los vehículos electrificados, mientras que las matriculaciones de modelos de gasolina y diésel continúan perdiendo peso dentro del mercado.

Sin embargo, el principal foco de incertidumbre sigue situado en Oriente Medio, donde los esfuerzos por alcanzar un acuerdo que permita normalizar el tránsito energético a través del estrecho de Ormuz continúan sin ofrecer avances concluyentes.

Por eso la semana comienza con el precio del crudo escalando y el barril de Brent toca 107$. Las esperanzas de un avance diplomático tras unas discusiones aparentemente constructivas entre EEUU e Irán en el seno de la cumbre de la ONU, se cayeron de un plumazo con las declaraciones de Trump durante el fin de semana, rechazando las propuestas iraníes, y con informaciones que apuntan a que incluso había instruido una acción militar importante contra Irán después de las elecciones de mitad de mandato. Al mismo tiempo, los rebeldes hutíes lanzaron otro ataque contra la capital de Arabia Saudí (Riad) y altos funcionarios iraníes apuntan a que su país no tiene intenciones de modificar en este momento sus propuestas para mejorar las negociaciones con Washington.

Si por el lado de la diplomacia no parece haber avances, por el lado del flujo real de crudo saliente del Golfo, hay noticias alentadoras: el ejército americano informó que estaría logrando aumentar el tránsito de petróleo a través de Ormuz, con el doble del volumen de la semana anterior, lo que sugiere que la presión militar estaría produciendo resultados operativos. Arabia Saudí ya ha reanudado el transito a través de su oleoducto Este-Oeste, lo que le permite evitar el estrecho de Ormuz y sacar crudo al Mar Rojo a través del puerto de Yanbu. 

En este contexto, las noticias contrapuestas siguen inundando el mercado y la incertidumbre seguirá elevada. Trump rechaza la propuesta iraní, aunque sigue abierto a la negociación, mientras Irán insiste en que la vía diplomática es la única que puede resolver el conflicto.

HelpMyCash: hipotecas 1.000€ más caras

El Euribor a 12 meses, que es el índice usado para calcular el interés de las hipotecas, superará el 3% cuando termine septiembre. Y no por poco: según los analistas del comparador financiero HelpMyCash.com, alcanzará un valor medio cercano al 3,25%; el más elevado desde julio de 2024 y notablemente superior al registrado en agosto de este año (2,954%). El analista hipotecario del comparador, Miquel Riera, calcula que, en los contratos revisados en octubre con el nuevo valor del Euribor, la factura anual subirá en unos 1.000€ de media.

Y podría aumentar todavía más en los próximos meses si la tendencia al alza del índice se mantiene. La revisión de octubre será dolorosa. Este encarecimiento se producirá porque el Euribor de septiembre, que será de en torno al 3,25%, superará de largo el registrado hace un año (2,172%) y seis meses atrás(2,565% en marzo de 2026). Como el interés de las hipotecas variables se revisa una vez al año o al semestre con el último valor publicado en el Boletín Oficial del Estado, la subida del índice afectará a los contratos actualizados en octubre, principalmente.

Una hipoteca variable media de 150.000€ con un plazo de 25 años y un interés de Euribor más 1%, con una revisión anual, las cuotas subirán de 725 a 813€; unos 88 más al mes y unos 1.054 euros más al año. Y con una actualización semestral, las mensualidades aumentarán de 756 a 813€: un aumento mensual de unos 57 (unos 340 más al semestre).

Para Miquel Riera, “el Euribor ha experimentado una subida brusca en septiembre por culpa de la guerra en Oriente Medio”, que ha disparado el precio del petróleo y la inflación global. También la de la Eurozona, que en agosto alcanzó el 3,2%.Para tratar de contenerla, el Banco Central Europeo (BCE) subió sus tipos de interés en junio y en septiembre. Pero los actores del mercado financiero consideran, en general, que tendrá que aprobar nuevos aumentos en los próximos meses para cumplir su objetivo de rebajar la inflación hasta el 2%. Se da por hecho otro incremento en diciembre, pero podrían producirse uno o dos más durante el primer trimestre de 2027.

El Euribor a 12 meses, que representa el interés al que los principales bancos europeos se prestan dinero entre ellos con un plazo de un año, es muy sensible a esta clase de previsiones. Según Riera, “como los pronósticos apuntan a varios aumentos de tipos del BCE durante los próximos meses, el índice se ha adelantado y se ha disparado por encima del 3%”.

Ahora bien, su evolución futura dependerá en gran medida de cómo se desarrolle el conflicto enOriente Medio. Si se llega a un acuerdo de paz en los próximos meses, y el precio del petróleo baja, es probable que la inflación se contenga y que el BCE no vea necesario subir más los tipos antes de que acabe el año. En este escenario optimista, el Euribor podría bajar hasta el 2,8% a finales de 2026. En cambio, si Irán y EEUU no llegan a un acuerdo en lo que queda de año, es más que probable que el BCE suba sus tipos en diciembre y que los incremente de nuevo a principios de 2027 (una o dos veces). En este escenario más pesimista, los analistas del comparador calculan que el Euribor seguirá al alza y que podría acabar 2026 incluso por encima del 3,5%.

Como hay un alto grado de incertidumbre, Miquel Riera aconseja prudencia. "Aquellos que tengan una hipoteca variable con revisión en los próximos meses deben calcular si podrán pagar la cuota con un Euribor a más del 3% o incluso del 3,5%. Y si creen que tendrán dificultades, deben hablar con su banco cuanto antes para buscar soluciones”.

Norz: una estructura de inversión capaz de desenvolverse en escenarios diferentes

El mercado afronta un escenario en el que varias fuerzas se mueven simultáneamente y dificultan la lectura tradicional de los ciclos económicos. La inflación vuelve a ganar protagonismo, los precios energéticos presionan los costes empresariales y los bancos centrales mantienen una actitud más vigilante ante la evolución de los precios. Al mismo tiempo, la inversión vinculada a la inteligencia artificial continúa transformando sectores enteros de la economía. Para Jordi Castany, analista de inversiones de Norz Patrimonia, este contexto obliga a revisar la forma en la que se construyen las carteras. La cuestión ya no es únicamente anticipar si los tipos subirán o bajarán, si las Bolsas continuarán al alza o si la inflación remitirá, sino diseñar una estructura de inversión capaz de desenvolverse en escenarios diferentes.

El regreso de las presiones inflacionistas ha reabierto el debate sobre cuánto tiempo tendrán que mantener los bancos centrales una política monetaria restrictiva. Después de los fuertes movimientos de tipos de los últimos años, el mercado se enfrenta ahora a la posibilidad de que el coste del dinero permanezca elevado durante más tiempo del inicialmente previsto. “Nos encontramos ante un escenario higher for longer, tipos de interés más elevados durante más tiempo. Sin embargo, esto no supone necesariamente una tormenta de tipos como la vivida en 2022”, aunque sí obliga a prestar mayor atención al coste de financiación, a los márgenes empresariales y a la sensibilidad de cada activo ante los movimientos de los bancos centrales.

Este experto aporta cuatro claves para una cartera en un escenario de incertidumbre:

  • 1. El petróleo importa, pero más importa cuánto tiempo dure el shock energético: El encarecimiento del petróleo añade presión sobre una economía europea especialmente dependiente de la energía. El factor determinante no es tanto el precio puntual del barril como la duración de los niveles elevados, ya que un shock energético prolongado termina trasladándose a los costes empresariales y al consumo. El impacto, además, es desigual: mientras las compañías energéticas y de refino pueden beneficiarse de un entorno de precios elevados, sectores intensivos en energía y con márgenes estrechos, como las aerolíneas, la industria pesada o parte del consumo discrecional, afrontan una mayor presión.
    2. Los activos reales pasan de oportunidad táctica a pieza estructural: El escenario de inflación y volatilidad devuelve protagonismo a compañías respaldadas por activos físicos y vinculadas a la economía real. Infraestructuras, materiales básicos, real estate y agribusiness son algunos de los segmentos que Castany considera especialmente relevantes por su potencial de diversificación y su exposición a negocios con activos tangibles. 
    3. La inteligencia artificial sigue siendo una apuesta por el crecimiento: La IA introduce una dinámica diferente en el mercado: mientras la inflación y la energía generan incertidumbre, la tecnología está impulsando inversión y productividad. Su impacto trasciende a las grandes compañías tecnológicas y alcanza a todo un ecosistema de empresas vinculadas a computación, centros de datos e infraestructuras digitales. “La inteligencia artificial continúa siendo el gran motor de crecimiento en los mercados”, apunta. Por ello, las dudas sobre las valoraciones no eliminan, a su juicio, el potencial de una tendencia de largo plazo en la que las correcciones pueden generar oportunidades de entrada selectivas.
    4. Europa gana atractivo, pero la selección será determinante: El mercado europeo vuelve a presentar oportunidades en sectores como infraestructuras, industria, defensa y banca, con compañías globales que combinan exposición internacional y valoraciones que, en algunos casos, resultan más contenidas que las de sus equivalentes estadounidenses. La estrategia, sin embargo, no pasa por elegir entre Europa o EEUU. “La asignación entre Estados Unidos y Europa no debe plantearse como una decisión binaria. Un activo barato sin catalizadores de crecimiento puede mantenerse infravalorado durante un periodo prolongado”, advierte Castany. La selección de compañías con fundamentales sólidos y capacidad de crecimiento resulta, por tanto, más relevante que una simple rotación geográfica.

La conclusión para el inversor es que la diversificación vuelve a ocupar un lugar central. La renta fija recupera atractivo gracias al nivel de las rentabilidades, la renta variable continúa siendo el principal motor de crecimiento a largo plazo y los activos reales incorporan una fuente adicional de diversificación. La liquidez, por su parte, permite mantener capacidad de maniobra ante posibles correcciones. “Diseñar una cartera condicionada a un único escenario macroeconómico, sea de crecimiento, inflación o recesión, es un error”, resume Castany. En un entorno marcado simultáneamente por tipos elevados, inflación, energía, geopolítica y transformación tecnológica, la clave no está en adivinar el próximo movimiento del mercado, sino en construir una cartera capaz de responder a diferentes escenarios.

04Dec

Columbia Threadneedle ve en 2026 especialmente favorable para la renta fija gracias a un ciclo generalizado de bajada de tipos. UBS recomienda bonos de calidad tanto públicos como corporativos.

Miguel Ángel Valero

Las Bolsas aguantan el pulso a unos decepcionantes datos de empleo privado en EEUU y a nuevas dudas sobre IA y sobre ventas de las tecnológicas, haciendo valer una guerra comercial en retroceso, una política monetaria menos restrictiva y unos beneficios empresariales crecientes. La destrucción de empleo privado publicado por ADP (-32.000, frente a -47.000 en el mes previo), cuando se aspiraba a una ligera creación en noviembre (+10.000) da al mercado una mayor seguridad de que la Fed recortará el precio oficial del dinero el próximo miércoles 10 de diciembre. Estos confirman que en el último trimestre del año las empresas están frenando las contrataciones. 

Más positivos fueron los datos de confianza de los empresarios de los servicios, con el ISM servicios superando las previsiones al repuntar dos décimas hasta el 52,6 y superando el 52 previsto. Con este repunte, la confianza alcanzó máximos desde febrero. Además, de la mejora del indicador agregado, también fueron alentadores las lecturas de los componentes, dado que el subíndice de empleo subió siete décimas hasta el 48,9 y sobre todo porque los nuevos pedidos escalaron ocho décimas hasta 52,9 apuntando a que las perspectivas de actividad están acelerándose.

Se siguen conociendo estadísticas atrasadas por el cierre del Gobierno. La producción industrial de septiembre creció un 0,1% mensual, pero se revisó a la baja el dato del mes previo, que mostró ahora una contracción del -0,3% mensual. En conjunto, la cifra muestra que en el tercer trimestre la actividad industrial estadounidense siguió debilitada y que la utilización de la capacidad productiva del sector bajó hasta 75,9%, manteniéndose así por debajo del promedio de los últimos 25 años (76,8%).

Además, informaciones sobre una reducción de los objetivos de crecimiento de Microsoft en ventas al no lograr sus equipos comerciales las ventas previstas en productos de IA castigaron su cotización. El desmentido de Microsoft no oculta la creciente preocupación del mercado sobre una adopción de IA más lenta de lo esperado, con solo una pequeña parte de los proyectos avanzando más allá de la fase piloto. La presión aumenta para estas empresas, obligadas a demostrar que sus enormes inversiones en IA se traducirán en ingresos sostenibles.

Microsoft mantiene crecimientos sólidos en Azure y anticipa restricciones de capacidad hasta mediados de 2026 debido a la fuerte demanda. La compañía se mantiene como uno de los principales beneficiarios de la infraestructura de IA, aunque la implementación más lenta y los problemas del lado del cliente incrementan la cautela y alimentan comparaciones con burbujas tecnológicas previas. Frente a la burbuja de comienzos del año 2000, las empresas tienen hoy fundamentos financieros sólidos, generan ingresos reales y la tecnología está integrada en la economía, a diferencia de muchas empresas de entonces que carecían de rentabilidad y claros modelos de negocio.

Columbia Threadneedle: entorno especialmente favorable a la renta fija

Por su parte, Columbia Threadneedle Investments ve en 2026 un escenario de crecimiento global moderado, con un entorno especialmente favorable para la renta fija gracias a un ciclo generalizado de bajada de tipos, y a un contexto constructivo para la renta variable impulsado por la mejora de beneficios y el avance de la inteligencia artificial. 

2026 será un año de crecimiento global moderado pero resistente - entre el 2,5% y el 3% - impulsado por el consumo, la inversión tecnológica y políticas fiscales más expansivas, aunque condicionado por el impacto persistente de los aranceles sobre los precios y las cadenas de suministro. Las economías desarrolladas crecerán en torno al 1,5%, frente al 4% previsto para los países emergentes, favorecidos por un dólar más débil y condiciones financieras más flexibles. A escala global, la inflación mostrará un panorama fragmentado y seguirá moderándose hasta el 2,9% en el G20, aunque persistirán riesgos derivados de las tensiones comerciales y los costes energéticos.

En EEUU, la inversión en inteligencia artificial seguirá sosteniendo la actividad pese a un mercado laboral menos dinámico y una inflación cercana al 3%, que llevará a la Reserva Federal a bajadas graduales de tipos. Europa se beneficiará de mejores condiciones de financiación y estímulos en infraestructuras, con una inflación próxima al 2% y un crecimiento cercano al 1%. Asia mostrará un ritmo desigual, con China desacelerando hacia el 4,4% e India consolidándose como el principal motor regional.

Para Rubén García Páez, director general para Iberia y Latam, “2026 será un año de resiliencia con riesgos, donde la gestión activa y la diversificación serán esenciales para capturar oportunidades. En este contexto, los inversores deben pensar en tres dimensiones: entre clases de activos (renta variable, renta fija y alternativos); regiones (EEUU, Europa y mercados emergentes); y temáticas (como inteligencia artificial, resiliencia fiscal o transición energética)”

6Columbia Threadneedle proyecta que 2026 será un año favorable para la renta fija, aunque no exento de riesgos. Si bien la Fed ha iniciado en 2025 un ciclo de recortes preventivos, el mercado descuenta una bajada de tipos mucho más profunda - de hasta 175 puntos básicos (pb) entre 2025 y 2026 -, una expectativa que podría no cumplirse y que abre oportunidades para los inversores. En su escenario base, la gestora sitúa los rendimientos del Tesoro a 10 años en torno al 4% y el crédito con grado de inversión cerca del 5%, lo que configura una propuesta de valor atractiva en un entorno de inflación moderándose hacia el 3%.

La firma identifica focos claros de oportunidad: préstamos al consumo; valores respaldados por hipotecas de agencias como alternativa más interesante al crédito corporativo; necesidades de financiación derivadas del despliegue de infraestructuras de inteligencia artificial y los bonos de mercados como Japón, Francia o Australia, además de oportunidades selectivas en deuda emergente. Columbia Threadneedle ve recorrido en los préstamos apalancados como extensión del universo high yield.

Roman Gaiser, de Renta Fija para EMEA, añade: “En un entorno marcado por la dispersión crediticia, el posible enfriamiento del mercado laboral y el impacto retardado de los aranceles, apostamos por duración, rentabilidad y una diversificación disciplinada como claves para capear la volatilidad y capturar oportunidades en renta fija”

Columbia Threadneedle mantiene una visión constructiva para la renta variable en 2026 y pronostica un mayor abanico de oportunidades para la inversión selectiva y diversificada, apoyada por una política monetaria más relajada, el impulso de la inteligencia artificial y la expansión fiscal en Europa, junto con las reformas estructurales en Japón. En EEUU, la gestora prevé que los beneficios empresariales vuelvan a ser un motor esencial del mercado, con un crecimiento robusto y ganancias de un dígito alto.

Nicolas Janvier, director de Renta Variable Norteamericana, lo explica: “Las compañías estadounidenses han demostrado una notable capacidad para adaptarse a aranceles más altos y a un entorno más exigente, y esa resiliencia será un pilar fundamental en 2026”.

La tendencia a la baja de los tipos de interés y la ampliación de inventarios deberían favorecer a sectores que han atravesado años más complejos, mientras que Europa y Japón podrán avanzar al ritmo de EEUU, con un conjunto más amplio de sectores - incluidos defensa y financiero -capaces de generar valor. A pesar de los riesgos a medio plazo, como la fragmentación política o el elevado endeudamiento público, Columbia Threadneedle ve poco probable una corrección significativa en los valores ligados a la inteligencia artificial, pese a sus valoraciones elevadas, gracias a la combinación de tipos más bajos y un crecimiento de beneficios previsto de cara a 2026.

UBS: se refuerzan las expectativas de recortes de la Fed

Los datos de EEUU refuerzan las expectativas de recortes de la Fed. El mercado da ahora casi un 90% de probabilidad a un recorte de 25 puntos básicos (pb) por parte de la Reserva Federal en su próxima reunión, frente al 25% de hace menos de dos semanas.

"Los datos recientes de empleo e inflación en EE. UU. siguen respaldando nuestra visión de que la Fed se mantiene en camino de realizar dos recortes adicionales antes de que termine el primer trimestre de 2026. Esto apoya nuestra preferencia por bonos de calidad dentro de una estrategia orientada a asegurar ingresos diversificados", señalan en la entidad:

  • Los datos del mercado laboral estadounidense continúan reforzando el argumento para una mayor relajación, mientras que la inflación no debería frenar estos recortes.
  • El consenso sobre la Fed sigue apuntando a un proceso de flexibilización prudente, y el nombramiento de un nuevo presidente no debería alterar de forma significativa esta perspectiva.
  • La probabilidad de un entorno de represión financiera respalda nuestra visión de que los rendimientos de la deuda pública pueden seguir bajando.

Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, afirma: “Somos positivos respecto a los bonos de calidad, en concreto la deuda pública de alta calidad y los bonos corporativos con grado de inversión. Creemos que los bonos de calidad con duración media (entre cuatro y siete años) pueden ofrecer rentabilidades de un dígito medio gracias a la combinación de cupones y ganancias de capital conforme la Fed recorta los tipos. Según nuestras previsiones, los rendimientos de los bonos superarán a los de la liquidez, especialmente en escenarios adversos en los que los precios de los bonos suben a medida que caen las expectativas de tipos. Consideramos que los bonos de calidad deben formar parte de una estrategia más amplia para asegurar fuentes de ingresos diversificadas”.