25May

Los impagos en cuentas de tarjeta de crédito con más de 90 días de retraso han subido en EEUU al 13,1%, el nivel más alto desde 2011 y rozando los máximos históricos. Y pueden anticipar descensos en los beneficios de los bancos. Mientras, China frena la inversión minorista en el extranjero.

Miguel Ángel Valero

A punto de cumplirse los tres meses desde el inicio del conflicto con Irán y coincidiendo con la celebración del Memorial Day en EEUU –el Día de los Caídos y una fecha que habitualmente se asocia con el inicio de la temporada de vacaciones de verano en el país–, se abre la puerta a un principio de acuerdo que permitiría reabrir inmediatamente el paso marítimo por Ormuz y con ello, comenzar a descongestionar la oferta global de crudo y gas. 

Por eso la semana da sus primeros pasos con un tono de optimismo, con el precio del crudo bajando con intensidad en los mercados globales –el barril de Brent retrocede más de un 4% y se sitúa por debajo de los 100$, mínimos del último mes– mientras que las Bolsas cotizan con subidas por encima del 1%. 

Ahora bien, pese a los mensajes de optimismo que dan por hecho que el anuncio oficial es cuestión de días, lo cierto es que el acuerdo no está cerrado aún y el propio presidente Trump ha lanzado sus frecuentes mensajes contradictorios este fin de semana: el sábado daba prácticamente por hecho el acuerdo, unas optimistas expectativas que enfrió el domingo, llegando a señalar que el tiempo corría ahora a favor de EEUU.

Por el momento, todo indica a que habría un borrador de acuerdo que incluiría un alto el fuego de 60 días mientras se negocia un acuerdo permanente. Por tanto, es un acuerdo en dos tiempos: de forma inmediata se trata de conseguir liberar el paso de buques por Ormuz y para ello lo primero sería desminarlo, mientras que EEUU levantaría el bloqueo naval y otorgaría un alivio parcial de sanciones sobre las exportaciones de petróleo. La segunda parte y para la que se concederá más tiempo –se habla de entre dos y tres meses– sería conseguir avanzar en las negociaciones más técnicas y, sobre todo, acordar los detalles en torno al programa nuclear iraní, el futuro de su arsenal militar y de los activos iraníes congelados en el extranjero. Cuestiones más complejas en las cuales las posturas todavía estarían alejadas.

Una nueva semana clave para conseguir desbloquear el paso por Ormuz y con ello liberar el flujo de energía global, tratando así de evitar mayores daños de los ya realizados al crecimiento mundial. No obstante, aunque se logre el acuerdo, reparar los activos energéticos dañados durante el conflicto y devolver la producción a los niveles previos no será inmediato, a lo que se une que las aseguradoras y armadores necesitarán confirmar cierta estabilidad en la región antes de retomar con total normalidad sus operaciones. El precio del crudo no volverá a niveles previos a la guerra en el corto plazo, sobre todo teniendo en cuenta que veremos una mayor demanda dada la necesidad de recomponer las reservas de crudo.

Grant Thornton: las empresas temen más encarecimientos de materias primas

En cualquier caso, la guerra en Oriente Medio lastra las perspectivas de las empresas. Tras el impulso registrado a finales de 2025, las empresas medianas afrontan el nuevo ejercicio con un descenso generalizado de sus expectativas y un repunte de las barreras de crecimiento.En este sentido, según la última edición —referente al primer trimestre de 2026— del International Business Report, un informe elaborado por Grant Thornton, el coste de las materias primas se establece la mayor barrera de crecimiento para las empresas españolas.

El 46,1% de los directivos nacionales se muestran preocupados por el encarecimiento de materias primas como el petróleo, que ha pasado del entorno de los 70$ el barril de Brent a los 100 en apenas unos meses. Solo la preocupación por la burocracia alcanza esas cifras. A nivel global, la preocupación por el coste de las materias primas es incluso mayor, y afecta al 51,3% de los empresarios. Desde el punto de vista europeo, este porcentaje se rebaja al 42,1%.

El cierre del estrecho de Ormuz, una de las rutas estratégicas más importantes para el suministro energético mundial, ha provocado una reacción inmediata en los mercados internacionales, impulsando al alza el precio del petróleo y reavivando las tensiones sobre la seguridad energética global. Un shock energético que ha tenido un impacto directo para las empresas medianas.

La preocupación por los costes energéticos aumenta con fuerza (52%) y el precio de la energía se erige ya como la principal barrera de crecimiento para las empresas medianas.

"El middle-market se enfrenta a un nuevo desafío geopolítico. Factores como los costes energéticos o la parálisis del comercio marítimo son percibidos ya por las empresas medianas como claros frenos a su crecimiento”, destaca Ramón Galcerán, presidente de Grant Thornton España.

Más allá de los costes energéticos, las empresas medianas se muestran preocupadas por el convulso escenario geopolítico que se presenta tras el estallido del conflicto en Oriente Medio. Tras caer con fuerza a finales de 2025, la preocupación geopolítica vuelve a crecer y afecta al 50,9% de los empresarios a nivel mundial. En España, el resultado es más moderado (43,3%), aunque también registra un aumento de más de tres puntos respecto al trimestre anterior. De igual forma, también crece la incertidumbre económica a nivel global (57,4%), mientras que en la UE y España se mantiene estable (50,6% y 45,7%, respectivamente).

Como resultado, la confianza respecto a la evolución de la economía cae con fuerza. El 68,4% (–5,2 puntos) de los empresarios a nivel global se muestran optimistas respecto al futuro económico; en España, el porcentaje es del 58% (–4 puntos); en la UE, del 57,2% (–3,7 puntos).

El middle-market también rebaja sus propias expectativas de crecimiento. Las empresas españolas recortan su previsión de aumentar ingresos (del 61,6% al 56,7%), mejorar su rentabilidad (del 57,6% al 51,8%), ampliar su plantilla (del 51% al 44,9%) e implementar mejoras salariales por encima de la inflación (del 20% al 14,7%).

Las consecuencias del conflicto bélico de Oriente Medio todavía son desconocidas para la empresa española. Por el momento, la economía global muestra cierto aguante. Las previsiones de crecimiento han pasado del 3% al 2,6% por este conflicto. Pero un análisis elaborado por Oxford Economics para Grant Thornton considera que estas previsiones mejorarán en cuanto se abra el tráfico en el Estrecho de Ormuz. La inflación, en cambio, será más resistente. La previsión ahora es una subida global de precios del 4% para 2026, siete décimas más que antes del estallido de la guerra.

Europa será una de las regiones más expuestas al impacto del encarecimiento energético y de las disrupciones logísticas derivadas del conflicto, debido a su elevada dependencia de las importaciones energéticas que transitan por esta ruta estratégica. El escenario contempla un petróleo Brent por encima de los 110$ por barril durante buena parte de 2026, pudiendo no descender hasta los valores anteriores hasta 2028, así como un aumento de los costes del gas, transporte y materias primas, factores que ya están comenzando a trasladarse a las expectativas empresariales. En este contexto, las compañías europeas y españolas afrontan un entorno de mayor cautela, marcado por la volatilidad, el debilitamiento de la demanda y la incertidumbre sobre la evolución del comercio internacional y de las cadenas de suministro.

En este contexto, el 49% de las empresas españolas reconoce que subirá precios durante el próximo año. Y el 39,2% espera ya un frenazo de la demanda en los próximos meses, ocho puntos más respecto al trimestre pasado. En este sentido, instituciones como Funcas ya han advertido de que los carburantes, la electricidad y los alimentos frescos, que aglutinan el 15% de la cesta de la compra de los hogares, son los responsables de la nueva ola inflacionista.

A nivel global, el 49,3% de los directivos esta desaceleración de la demanda. En Europa, este indicador se sitúa en línea con el resultado español, en el 38,4%. El 35,5% de los empresarios españoles se muestra preocupado por esta desaceleración en la actualidad, lo que supone casi dos puntos más que el trimestre anterior.

En paralelo, se observa una pérdida de dinamismo en la internacionalización. Las exportaciones y los ingresos procedentes de mercados exteriores se mantienen estables a nivel global, pero en España vuelven a caer. Las expectativas de aumentar ventas al exterior caen dos puntos, hasta el 41,2%. Además, la previsión de aumentar mercados se desploma hasta el 34%, el peor dato de la serie. Todo ello refleja un entorno internacional más complejo y menos favorable para la expansión empresarial de las empresas españolas.

Pablo Azcona, socio del área Fiscal de Grant Thornton, destaca que “la guerra de Irán representa un nuevo desafío para la internacionalización de las empresas medianas. Sin embargo, nuestras empresas ya han demostrado en el pasado su resiliencia y capacidad para sobreponerse a estos obstáculos”.

KLN: más flujos comerciales con Oceanía y Latinoamérica

Por otra parte, los grandes acuerdos comerciales previstos para 2026 están redefiniendo el mapa logístico global y abriendo nuevas oportunidades para las empresas europeas en un contexto marcado por la incertidumbre arancelaria, las tensiones comerciales internacionales y la necesidad de diversificar mercados. En este escenario, KLN Iberia considera que tanto la reciente culminación del Acuerdo de Libre Comercio entre la Unión Europea y Australia como la entrada en vigor del acuerdo UE–Mercosur impulsarán de forma significativa los flujos comerciales entre Europa y las áreas de Oceanía y Latinoamérica.

La compañía señala que el actual entorno de incertidumbre arancelaria ya está elevando los costes de cumplimiento, las revisiones de origen preferencial y la complejidad de la planificación aduanera, obligando a muchas empresas a revisar cadenas de suministro, diversificar mercados y reforzar la clasificación arancelaria para minimizar riesgos fiscales Además, las tensiones comerciales con EEUU están generando un rediseño de rutas de suministro para evitar posibles derechos adicionales, mientras aumentan las reclamaciones vinculadas a devoluciones de aranceles derivadas de errores en clasificación, valoración aduanera, origen declarado o aplicación incorrecta de preferencias arancelarias..

“Las empresas están entendiendo que la logística y la estrategia aduanera ya no son únicamente un soporte operativo, sino un elemento clave de competitividad. Una planificación eficiente impacta directamente en costes fiscales, tiempos de despacho, acceso a mercados y resiliencia operativa”, señalan desde el grupo especialista en logística Integral y transporte internacional de mercancías. Los sectores más expuestos a este nuevo escenario son automoción, agroalimentario, acero, tecnología industrial y bienes de consumo, especialmente por su dependencia de cadenas globales y su sensibilidad a cambios regulatorios, normas de origen y medidas antidumping.

Uno de los hitos comerciales más relevantes de 2026 ha sido la culminación del Acuerdo de Libre Comercio entre la Unión Europea y Australia, anunciada en marzo tras casi una década de negociaciones. El acuerdo elimina prácticamente el 100% de los aranceles sobre las exportaciones europeas hacia Australia y reduce significativamente las barreras comerciales, facilitando el acceso a un mercado estable y estratégico para compañías europeas de sectores como maquinaria, automoción, productos químicos, bienes de consumo y alimentación. KLN considera que este nuevo escenario generará un incremento de las necesidades logísticas entre Europa y Australia, especialmente para empresas que buscan equilibrar rapidez, sostenibilidad y control de costes.

El acuerdo UE–Mercosur acelerará el comercio con Latinoamérica. Junto a Australia, Latinoamérica será otro de los principales focos comerciales para las empresas europeas en 2026. La entrada en vigor provisional del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, el 1 de mayo, abrirá una de las mayores zonas de libre comercio del mundo y reducirá progresivamente los aranceles sobre numerosas exportaciones europeas. Países como Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay se consolidarán, así como mercados estratégicos para sectores europeos como industria, automoción, farmacéutico, alimentación y bienes de equipo. No obstante, KLN advierte de que, pese a la reducción arancelaria, seguirán existiendo barreras logísticas relevantes relacionadas con infraestructuras desiguales, burocracia aduanera, requisitos sanitarios y diferencias regulatorias locales.

La combinación entre acuerdos comerciales, optimización aduanera y planificación logística avanzada será decisiva para que las empresas europeas puedan aprovechar el nuevo ciclo de expansión internacional que comenzará a consolidarse a partir de 2026.

EEUU: impagos en tarjetas de crédito, en el nivel más alto desde 2011

Mientras tanto, la Fed de Kevin Warsh mira el S&P 500 con inquietud: la Bolsa sube pero los datos empeoran. La guerra en Oriente Medio oscurece el horizonte macro, el consumidor americano acumula impagos en máximos históricos y el mercado inmobiliario se congela otra vez con las hipotecas por encima del 7%. Pero el S&P 500 cotiza en máximos. Algo no cuadra. Y en la Fed lo saben.

Además, el S&P 500 supera al S&P Equal Weight por el mayor margen en 24 años. Solo 7 u 8 acciones están tirando del índice. El 99% del mercado va mucho más lento. Cuando los índices igual ponderados se quedan tan rezagados, suele ser señal de vulnerabilidad del rally. Si los grandes valores empiezan a fallar, no hay colchón debajo.

El dato que más preocupa es que los impagos en cuentas de tarjeta de crédito con más de 90 días de retraso han subido al 13,1%, el nivel más alto desde 2011 y rozando los máximos históricos. Los tipos de interés siguen al 5,25%, con la Fed sin mover ficha y la inflación presionando al alza. Una combinación que "es veneno puro para el consumo", subrayan en Zumitow. Las hipotecas por encima del 7% cierran el mercado inmobiliario. Las tarjetas con intereses del 22% se convierten en trampas. Los salarios reales crecen, sí, pero no lo suficiente para compensar dos años de inflación acumulada y tipos altos. El consumidor que sostuvo el ciclo 2023-2025 ya no tiene munición.

Negativo para JPMorgan (NYSE:JPM), Bank of America (NYSE:BAC), Capital One (NYSE:COF) y Synchrony (NYSE:SYF); alerta para retailers que dependen del crédito al consumo como Target (NYSE:TGT) y Kohl's (NYSE:KSS); señal adelantada de deterioro del ciclo que puede anticipar una revisión a la baja de beneficios en el sector financiero para el segundo semestre.

China endurece la inversión minorista en el exterior

Otro dato que suscita inquietud es que China endurece los controles de capital sobre el trading transfronterizo justo cuando el el inversor minorista del país empezaba a llegar masivamente a Occidente. Desde Europa hasta el Nasdaq, había flujos crecientes de inversores minoristas chinos saltándose los controles de capital a través de brokers que miraban para otro lado. Pekín ha decidido que se acabó.  Las autoridades han penalizado a varios brokers que permitían a sus clientes operar en mercados extranjeros sin cumplir los controles de capital vigentes. El grifo se cierra de forma repentina y sin avisar. La medida coincide con un momento delicado: el dinero chino se había convertido en un flujo comprador no desdeñable para acciones europeas y americanas. Menos presión compradora desde China sobre acciones europeas y americanas a corto plazo; señal de que el régimen chino prioriza el capital doméstico sobre la liberalización financiera.

UBP revisa a la baja las previsiones sobre el oro

Las previsiones a corto plazo para el oro han sido revisadas por UBP a la baja, reflejando el reajuste de las expectativas sobre la Reserva Federal y el aumento de los tipos de interés a corto y largo plazo observado en las últimas semanas. Se espera que el oro cotice hacia la parte baja de los rangos recientes en el corto plazo, a la espera de una mayor claridad sobre el desenlace del conflicto en Oriente Medio. Aunque las entradas de capital en ETF se han desacelerado de forma significativa, las compras por parte de los bancos centrales continúan a un ritmo subyacente sólido.

Buenos días, Envíamos adjunto el último análisis sobre el oro de UBP.  Oro – Cambio en las previsiones• Las previsiones a corto plazo para el oro han sido revisadas a la baja, reflejando el reajuste de las expectativas sobre la Federal Reserve y el aumento de los tipos de interés a corto y largo plazo observado en las últimas semanas.• Se espera que el oro cotice hacia la parte baja de los rangos recientes en el corto plazo, a la espera de una mayor claridad sobre el desenlace del conflicto en Oriente Medio.• Aunque las entradas de capital en ETFs se han desacelerado de forma significativa, las compras por parte de los bancos centrales continúan a un ritmo subyacente sólido.
13May

El sector muestra, además, una frecuencia de impagos en línea con la media nacional, pero con mejor comportamiento en términos de importe.

Miguel Ángel Valero

Un informe elaborado por Guillermo Lucas Belmonte, Analista de Riesgos de Solunion España, muestra que las insolvencias de empresas en el sector de la distribución alimentaria se contienen durante 2025 y principios de 2026. El sector, que se ha movido en una media de unas 120 insolvencias al año, se modera ligeramente en los últimos meses, presentando niveles estables por debajo de los 100 concursos en los últimos 12 meses, por primera vez desde 2022. De las 5.604 insolvencias de empresas declaradas en España en 2025, solamente el 1,7% fueron relativas a empresas de retail food.

El sector muestra, además, una frecuencia de impagos en línea con la media nacional, pero con mejor comportamiento en términos de importe. En términos de frecuencia, en número de impagos declarados, se observa una correlación muy alta con el comportamiento de la media nacional desde 2024, con una moderación continua desde el pico de febrero de 2024.

En términos de impacto (impagados de alto importe), se encuentra claramente por debajo de la media nacional, y su tendencia es a la baja desde finales de 2024. En este sentido, no se espera un repunte a corto plazo.

Ese gap positivo con el que cuenta el sector retail food comparado con el global de retail (incluyendo parte de no alimentación) se debe a buen comportamiento de la distribución alimentaria (el sector ha evolucionado históricamente con ventaja respecto a la media nacional). Que el consumo de alimentación en España haya crecido en el último año, tanto en volumen (+0,5% LTM a noviembre de 2025) como en valor (+4,3% LTM a noviembre de 2025) puede impulsar todavía más al sector..

El supermercado acapara el 68% de las compras de alimentación

El canal supermercado se mantiene líder indiscutible con una cuota del 68% del volumen de las compras de alimentación, a noviembre 2025 (según el Panel consumo alimentario MAPA), reforzando su posición a costa de la fuga de consumo del resto de canales.

El canal tradicional (pescaderías, carnicerías, charcuterías, fruterías, panaderías o similares) se encuentra en un proceso de pérdida estructural de peso. La caída se produce tanto en volumen como en valor, aunque en valor muestra una reducción menos significativa por el contexto de unos precios medios más elevados.

En cuanto a alimentación fresca (principal negocio de la tienda tradicional), este canal mantiene un peso de casi el 25% del total, aunque ya supone un 1% menos que el mismo mes del año anterior y más de 5 puntos menos que respecto a hace 4 años donde alcanzaba una cuota del 30%.

Por su parte, el hipermercado cae en alimentación a noviembre de 2025 en términos de volumen un 2% (acumulado de los últimos 12 meses) y solamente es el segmento supermercado el que crece en todas las categorías de alimentación.

El cambio en los hábitos de consumo, caracterizado por un menor ticket medio y una mayor frecuencia de compra, junto con la fuerte presión en precios ejercida por los hogares en los últimos años, ha convertido al canal tradicional de frescos en uno de los principales perjudicados del trading down que se está produciendo en alimentación. Este contexto ha provocado un desplazamiento del consumo hacia alternativas más ágiles, de proximidad y de menor coste, ventajas que actualmente concentra el canal de supermercados, aumentando su cuota en este segmento de mayores márgenes.

12May

Pese al entorno geopolítico y a los mayores costes energéticos, el 56% de las empresas esperan que su facturación este año crezca.

Miguel Ángel Valero

Las empresas españolas están sorteando, al menos de momento, las visiones casi apocalípticas sobre el impacto de la guerra en Oriente Medio, especialmente en los costes energéticos y en la inflación, y sobre los aranceles de Trump. Dentro de la prudencia que requiere la evolución del entorno geopolítico, disminuyen tanto los impagos (6 puntos) como las quiebras de empresas (respecto al trimestre anterior, porque interanualmente suben el 10,1%).

El 20% de las empresas españolas confirma que ha sufrido impagos significativos en los últimos doce meses, lo que supone una mejora de seis puntos frente a los niveles de impacto de la morosidad de hace un año, según la oleada de primavera del Estudio de la Gestión del Riesgo de Crédito en España, que impulsan Crédito y Caución e Iberinform.

El 76% de las empresas españolas percibe el impacto del entorno económico en el riesgo de crédito de su cartera comercial. Los efectos de las nuevas tensiones geopolíticas y el aumento del precio del petróleo derivado de la guerra de Irán se han situado entre los principales factores que están afectando a la solvencia de los clientes. Así, la evolución de los costes energéticos se sitúa como el principal elemento perturbador (38%), muy por encima de los valores que registraba hace un año (24%). Lo mismo ocurre con el entorno geopolítico, identificado por el 38% de las empresas como causa de deterioro del comportamiento de pago, frente al 22% que representaba en la oleada de primavera de 2025. 

Les siguen en importancia la evolución de la inflación (37%), la evolución de la demanda (28%), los problemas en la cadena de suministro (23%) y la evolución de los costes financieros (20%). El impacto de los nuevos aranceles, a pesar de su presencia actual en el debate económico, es solo citada por el 9% de las empresas.

En este complejo contexto del riesgo de crédito que dibuja el estudio, el 16% del tejido productivo ha registrado una disminución de sus ventas en los últimos 12 meses. El 61% de las empresas ha registrado algún tipo de crecimiento. Las empresas muestran su confianza en que podrán mantener esta dinámica en 2026. Destaca muy positivamente que un 56% de ellas espera que sus niveles de facturación sigan remontando, dos puntos por debajo a los niveles de 2025. Por su parte, un exiguo 10% espera que este ejercicio sea peor que el anterior en términos de ingresos.

Aumento del 7,6% de los deudores concursados

Durante el primer trimestre de 2026 el número de deudores concursados ha sido de 16.556, lo que supone un descenso del 6,1% respecto al trimestre anterior, y un incremento anual del 7,6%, según los datos del Colegio de Registradores. En cuanto a los concursos de personas jurídicas empresas, estos han experimentado un descenso del 10,3% respecto al mismo período del año anterior. Este trimestre los concursos de personas físicas constituyen el 91% del total de deudores concursados, con un total de 15.061. 

En cuanto al tipo de concurso, se han contabilizado 16.505 procedimientos voluntarios, lo que representa una disminución de un 6,1% respecto al cuarto trimestre de 2025. Asimismo, durante el primer trimestre de 2026 tan solo se ha registrado un concurso consecutivo, solicitado en este caso por el mediador concursal. En cuanto a los concursos necesarios, también se han reducido, registrándose únicamente 50 casos, un 3,8% menos que el trimestre anterior. 

Atendiendo a la clase de procedimiento, los concursos sin masa han experimentado una caída del 6,6 % en el trimestre y han supuesto un 85,4% del total. Paralelamente, los procedimientos ordinarios también han disminuido, presentando un descenso del 5,2% (un 11,4% del conjunto). Se han registrado 531 aperturas de procedimientos especiales para microempresas, lo que supone un incremento del 3,9% en comparación con el trimestre anterior.

Durante el primer trimestre se han iniciado 16.556 procedimientos concursales, de los cuales 1.495 correspondieron a personas jurídicas empresas, lo que supone el 9% del total, mientras que los 15.061 restantes fueron solicitados por personas físicas (91%). Dentro de este último grupo, 1.531 personas desarrollaban alguna actividad empresarial o profesional, representando un 9,2% del total de procedimientos y el 10,2 % de las personas físicas concursadas. En términos interanuales, el número de personas jurídicas empresas que han iniciado algún tipo de procedimiento concursal ha experimentado una contracción del 10,3 % durante el primer trimestre de 2026. Atendiendo a la forma jurídica, las Sociedades de Responsabilidad Limitada concentran la gran mayoría de los concursos de empresas, con el 91,9% del total (1.373 casos). Por lo que respecta al volumen de negocio, se observa que el 48,2% de las empresas analizadas se concentró en el tramo más bajo de facturación, con ingresos anuales que no superaron los 250.000€, mientras que tan solo una reducida proporción, equivalente al 1,9% del total, logró alcanzar cifras de facturación superiores a los 5 millones€.

El 24,3% de las empresas concursadas tienen como actividad económica principal el Comercio, el 15,3% la Construcción, y el 10,8% la Hostelería. En relación con el número de asalariados, el 45,4% del total de empresas concursadas cuenta con menos de dos trabajadores, y dentro de este grupo, el 51,2% no tiene ningún asalariado.

El 20,6% del total de empresas que ha entrado en concurso durante el primer trimestre tiene una antigüedad de 20 o más años. Mientras que, el 57,9 % tiene ocho o menos años de antigüedad. Por sectores, en Hostelería el 58,4 % de las empresas concursadas tiene menos de cuatro años de antigüedad, seguida por las empresas dedicadas al Resto de Servicios con el 50 %. Por su parte, en Industria y energía, el 38 % de las concursadas tiene veinte o más años de antigüedad.

Durante el primer trimestre de 2026, y en línea con lo observado en trimestres anteriores, las comunidades autónomas que han registrado un mayor número de deudores concursados han sido Cataluña (4.027), la Comunidad de Madrid (2.664), Andalucía (2.252) y la Comunitat Valenciana (1.865). En conjunto, estas cuatro comunidades concentran aproximadamente el 60,9% del total de casos. 

Castilla y León (-25,9%), Cantabria (-12%), Navarra (-10,7%), Aragón (-7,8%) y Madrid (-2,6%) son las únicas comunidades autónomas que presentan descensos interanuales. En el extremo opuesto, Ceuta y Melilla, Illes Balears y Canarias registraron los mayores incrementos interanuales, con aumentos del 108,3%, 81,7% y 77,6 %, respectivamente.

BCE: las empresas españolas que suben ventas bajan 6 puntos

El porcentaje neto de empresas españolas que señalaron un aumento de sus ventas entre enero y marzo fue positivo (10%), aunque inferior, en seis puntos al declarado tres meses antes, según la 38ª edición de la Encuesta sobre el acceso a la financiación de las empresas del área del euro (SAFE, por sus siglas en inglés) del Banco Central Europeo (BCE).  Por su parte, la proporción neta de compañías que señaló un crecimiento de sus costes, tanto laborales como de otro tipo, se situó en un 71% y 69% respectivamente, niveles considerablemente elevados y por encima de los registrados tres meses antes (47% y 52%). En este contexto, el porcentaje neto de empresas que informaron de un aumento de los beneficios fue negativo, lo que no ocurría desde el primer trimestre de 2024, situándose en un -6%.

Por tamaños, las compañías grandes registraron una evolución favorable de las ventas en el primer trimestre de 2026, aunque con un porcentaje algo menor al del trimestre previo, mientras que las pymes reflejaron un leve descenso de la facturación. En el caso de los beneficios se observa una fuerte disparidad por tamaños, pues el porcentaje neto de empresas grandes en las que aumentaron los resultados fue positivo (un 24%) y mayor que el registrado el trimestre previo (11%), mientras que las pymes continuaron declarando mayoritariamente una caída de sus beneficios, con un porcentaje neto del -21%, 15 puntos más que en el trimestre anterior. 

El proceso de desendeudamiento de las empresas españolas ha continuado, a un ritmo algo superior al del trimestre previo. Así, la proporción neta de compañías españolas que señalaron un descenso entre enero y marzo de su ratio de endeudamiento (medido como el cociente entre el total de deudas y los activos) fue del 12%, frente al 9% registrado en la edición anterior. Este desendeudamiento se ha registrado tanto en el segmento de pymes como en el de las empresas grandes. 

Las necesidades de financiación bancaria se redujeron ligeramente entre enero y marzo. Como consecuencia de ello, la proporción de empresas que solicitaron préstamos bancarios se redujo 3 puntos, hasta situarse en un 22%. Al mismo tiempo, la percepción de las empresas sobre la disponibilidad de préstamos bancarios continuó mejorando, aunque lo hizo de forma moderada, y a un ritmo menor que en el trimestre previo. Así, un 3% de compañías, en términos netos, informó de una mejoría en este aspecto, 2 puntos menos que en la encuesta anterior. 

Las empresas observaron un efecto positivo de la mayoría de los factores que afectan a la oferta crediticia, si bien en casi todos los casos los porcentajes fueron más reducidos que en el trimestre previo. En particular, destacan el impacto favorable asociado a la mayor disposición de las entidades bancarias a otorgar préstamos, percibido por un 10% de compañías, en términos netos, y al historial crediticio de las empresas, señalado por un 12% en términos netos. En sentido contrario, destaca el fuerte incremento registrado en el porcentaje neto de empresas que consideraban que las perspectivas económicas generales dificultaban el acceso al crédito, que aumentó 19 puntos porcentuales, hasta situarse en un 34%. 

El desglose por tamaños evidencia que tanto las pymes como las grandes empresas percibieron una mejoría de la disponibilidad de préstamos bancarios, más intensa en el caso de las pymes, mientras que en las grandes compañías la mejoría fue muy leve (1%) y claramente inferior al porcentaje neto registrado tres meses antes (15%). 

Por otra parte, de entre el grupo de empresas que se planteó solicitar crédito bancario, la proporción de aquellas que tuvieron dificultades para obtenerlo se redujo casi tres puntos en el primer trimestre de 2026, hasta situarse en un 4,5%. Este descenso se explica, principalmente, por la menor proporción de empresas que no solicitaron crédito por pensar que no se lo iban a conceder (demanda desanimada), que pasó de un 5,2% a un 2,1%, y a pesar del aumento de solicitudes rechazadas, que pasaron de un 0,9% a un 1,7%. El descenso en el indicador de dificultades para obtener préstamos bancarios se observó solo en el segmento de pymes, ya que en las empresas grandes creció ligeramente, 1,3 puntos, hasta situarse en un 4,8%.

En cuanto a las condiciones aplicadas, un 27% de empresas, en términos netos, informó de un aumento en los tipos de interés, lo que sucede por primera vez después de seis trimestres consecutivos registrando descensos. Al distinguir por tamaño, se observa que tanto las pymes como las compañías más grandes señalaron un incremento del coste de financiación. También habrían aumentado en el primer trimestre tanto las garantías requeridas como otros costes distintos de los tipos de interés. En cambio, las empresas se habrían beneficiado de una ampliación de los importes concedidos y de los plazos de vencimiento. Finalmente, en cuanto a las expectativas, un 2% de las empresas, en términos netos, anticipaban que continuaría mejorando su acceso a la financiación bancaria en el segundo trimestre de 2026. 

14Apr

El porcentaje de empresas a las que se paga en un plazo de 30 días ha descendido del 10% al 7% desde el inicio del conflicto, mientras que el de aquellas que esperan más de 70 días ha aumentado del 15% al 24%. Además, el 43% de las empresas prevé que las condiciones de pago se deterioren en el medio y largo plazo, 5 puntos más.

Miguel Ángel Valero

El Allianz Trade Global Survey 2026 subraya que la situación en Oriente Medio no ha frenado las expectativas de crecimiento de las exportaciones, aunque sí ha modificado el panorama de riesgos tras un año de guerra comercial. "El 75% de los exportadores espera un crecimiento positivo de las exportaciones para 2026. El impacto del conflicto en Oriente Medio parece moderado, sobre todo si lo comparamos con la crisis arancelaria de 2025, donde las expectativas descendieron 40 puntos porcentuales. No obstante, este optimismo podría desvanecerse rápidamente si se prolongase la situación”, explica Aylin Somersan Coqui, CEO de Allianz Trade

“De hecho, las empresas vietnamitas, americanas y españolas han mostrado una pérdida de más de 10 puntos porcentuales de confianza debido al conflicto, mientras que las corporaciones chinas lo hicieron en 9 puntos. El riesgo geopolítico y político se ha situado como la principal amenaza para el 65% de las empresas, superando a la complejidad y concentración de la cadena de suministro, con un 45%, que fue la principal preocupación en 2025 con motivo de la guerra comercial. Los problemas relacionados con el suministro, como la quiebra de proveedores y la escasez de insumos, han subido al segundo puesto, con el 57%. Sin embargo, menos de una cuarta parte de las compañías han mostrado preocupación por las repercusiones del conflicto en la energía o el transporte marítimo: o bien confían en sus mecanismos de respuesta, o esperan que el conflicto sea de corta duración”, señala.

Pese a esta confianza, el impacto de la situación en Oriente Medio está endureciendo las condiciones de financiación comercial. Los plazos de pago se están alargando y, según el estudio, el porcentaje de empresas a las que se paga en un plazo de 30 días ha descendido del 10% al 7% desde el inicio del conflicto, mientras que el de aquellas que esperan más de 70 días ha aumentado del 15% al 24%. Además, el 43% de las empresas prevé que las condiciones de pago se deterioren en el medio y largo plazo, lo que supone un incremento de 5 puntos respecto a antes del conflicto.

Además, el riesgo de impago también se ha agravado: el porcentaje de organizaciones que espera un mayor riesgo ha aumentado hasta el 40%, lo que refleja un incremento de 6 puntos respecto a antes del conflicto. Por sectores, los más expuestos según la muestra son el farmacéutico, la construcción y el de informática/telecomunicaciones, mientras que las empresas de mayor tamaño se enfrentan a ciclos de pago más largos.

España, una posición estratégica con foco en Latinoamérica

“España ocupa una situación estratégica, como actor consolidado, al igual que Francia y Alemania, en su posicionamiento ante los acuerdos de libre comercio y las cadenas de suministro, pero cuenta con un corredor de influencia hacia Latinoamérica único que ningún otro país de Europa Occidental posee. Su exposición comercial está orientada, por tanto, al Atlántico y no a Oriente Medio, lo que explica por qué España ha sido, en gran medida, inmune al impacto de la guerra de Irán”, indica Lluís Dalmau, Economista de Allianz Trade. 

Tras el conflicto bélico, el riesgo de impago entre las corporaciones españolas tan solo aumentó 1,6 puntos, el segundo menor incremento de toda la muestra. Una reacción notablemente distinta a la registrada por la economía nacional tras el “Día de la liberación” de 2025, donde la preocupación por el riesgo de impago pasó del 32% al 51%.

“En este contexto, los riesgos más relevantes para España proceden del oeste, con la inestabilidad en Latinoamérica y los aranceles estadounidenses que afectan a México y Brasil, y de su incapacidad estructural para relocalizar producción”, concluye el experto.

Respecto al riesgo de impago, según el informe difundido por Solunion, el 38% de las compañías españolas esperaba un aumento del riesgo de impago antes de la guerra de Irán, mostrando a su vez un incremento mínimo mencionado de 1,6 puntos porcentuales tras el conflicto bélico, y situándose en un 39,5%. Según datos de la Global Trade Survey, este aumento se sitúa por debajo de la media global del estudio, que reflejó una subida de 6,3 puntos. Asimismo, el 45,8% prevé un aumento de los plazos de pago en exportación y el 39% ha dejado de exportar debido a fricciones fronterizas.
Además, el 46% de las empresas españolas espera que sus plazos de pago en exportación se alarguen en los próximos 6-12 meses, frente al 38,7% registrado antes de la guerra de Irán, lo que refleja el mayor incremento porcentual entre los países de Europa Occidental.

“El contexto global, donde la incertidumbre y los distintos conflictos geopolíticos impactan de manera decisiva en la actividad comercial, exige que las compañías cuenten con herramientas que permitan anticipar los distintos riesgos que pueden afectar a su negocio”, señala Yamil Nazur, Director de Riesgos e Información de Solunion España. “La flexibilidad y la monitorización constante son esenciales para aquellas empresas que quieran seguir creciendo, tanto en el mercado nacional como en el de exportación”, concluye.

Entre los países de la zona euro, España muestra las expectativas de aceleración de la relocalización más elevadas antes de la guerra. De hecho, el 25% de las empresas españolas esperaba que este proceso se acelerara, un porcentaje superior al reflejado en los datos de Francia (14%), Italia (15%) o Alemania (16%). En 2026, el consenso más amplio sobre la relocalización (empresas que esperan que se acelere o continúe el proceso) alcanza el 72%, por encima de Francia (66%), Alemania (64%) e Italia (64%). La guerra de Irán apenas ha alterado estas expectativas de aceleración de la relocalización, con un incremento de 2 puntos porcentuales, frente a los 14 señalados por las empresas francesas o los 12 de las de Reino Unido.

En este sentido, el 88% de las compañías españolas cita la disponibilidad del ecosistema de proveedores como una barrera para materializar esa intención, situándose en el valor más alto de todo el estudio.

Las empresas españolas indican su predilección por Latinoamérica como destino para la relocalización y foco de sus cadenas de suministro y flujos de exportación, un patrón estable durante las sucesivas ediciones de la encuesta. “Sin embargo, esta concentración genera un riesgo de crédito estructural que no existe para los países más centrados en la Unión Europea. Brasil, México y Argentina, los tres principales mercados latinoamericanos para España, presentan niveles de riesgo superiores en términos de impago por parte de los compradores, volatilidad de los tipos de cambio y disrupción europea frente a las contrapartes europeas”, señala Lluís Dalmau.

La guerra comercial ha reducido el atractivo de EEUU para los exportadores: solo el 13% lo considera un mercado en crecimiento. En un contexto de reconfiguración de las cadenas de suministro y de los recientes acuerdos de libre comercio, Europa y Asia se sitúan como prioridades para el crecimiento en el futuro, ya que las empresas buscan cada vez más estabilidad y apertura de los mercados.

El interés por Europa como destino de exportación ha crecido de forma generalizada, donde los exportadores de Singapur (+10 puntos respecto a 2025) y EEUU (+9 puntos) reflejan los mayores aumentos de dicho interés. Por su parte, Asia se mantiene como destino exterior predilecto, aunque el atractivo de inversión de China se ha desplomado. Solo el 23% de las compañías planea aumentar su presencia en el país (-30 puntos respecto a 2025), aunque solo el 10% está planeando activamente su salida.

“Las oportunidades de crecimiento se ven reforzadas por una oleada de nuevos acuerdos comerciales: el 93% de las empresas tiene previsto expandirse tras la firma de los nuevos tratados, como los de India-UE y Mercosur-UE, donde India, Brasil, Vietnam y Francia se presentan como mercados prioritarios. Sin embargo, el potencial de estos acuerdos sigue estando limitado: las barreras no arancelarias, en especial los requerimientos de licencia y certificación, siguen siendo el principal obstáculo que impide a las empresas transformar el acceso a los acuerdos comerciales en un crecimiento real de las exportaciones”, concluye Ana Boata, Jefa de Estudios Económicos de Allianz Trade.

Iberinform: el empleo crecerá mucho menos que la facturación

Por otro lado, las empresas españolas muestran estabilización en la creación de empleo en 2026, ya que el 84% no prevé cambios en sus plantillas a lo largo del ejercicio. Sólo el 15% del tejido productivo espera registrar crecimientos, un porcentaje similar al que presentaban en los dos últimos años. Solo un 1,3% tiene expectativas de retroceso, según una investigación de Iberinform.

El dato de incremento de puestos de trabajo se sitúa, sin embargo, muy por detrás de la tasa de empresas que prevé registrar crecimientos en su facturación (46%). La diferencia de más de 30 puntos refleja que las estrategias de crecimiento en un entorno económico incierto tienden a priorizar metodologías flexibles y escalables, como la mejora de procesos y la inversión en tecnología.

Los mayores porcentajes de empresas que esperan crecimientos de sus plantillas se dan en los sectores con un uso más intensivo de la mano de obra como hostelería (30%), servicios a empresa (19%), primario (19%), educación (18%)  y construcción (18%). Los menores porcentajes se dan en comercio (11%), industria (12%) y transporte (14%). 

En todas las ciudades y comunidades autónomas el porcentaje de empresas que vaticinan incrementos de plantilla supera al de las que trabajan con escenarios de caída, pero las diferencias son significativas. Los porcentajes más elevados de empresas que trabajan con escenarios de crecimiento de plantilla se dan en Baleares (20%), Madrid (18%) y Canarias (18%), seguidas de Murcia, Comunidad Valenciana, Castilla y León, Castilla la Mancha, Andalucía y Cataluña (15%). Los porcentajes caen sensiblemente en La Rioja (9%), Navarra (10%), Asturias (10%), Aragón (12%), Cantabria (12%) y Galicia (12%).