30Sep

Con el bono a 10 años en el 5,25%. empresas como Oura o Bolckchain (punto) com optan por aplazar sus salidas a Bolsa en busca de mayores valoraciones.

Miguel Ángel Valero

Anthropic destapa su folleto de salida a Bolsa y apunta a valer más de 2 billones$. Un considerable incremento de valoración respecto a mayo de 2026: 965.000 millones. Pese a que perdió 42.000 millones en 2025 y a que se compromete a invertir 518.000 millones en la 'nube' y en la infraestructura vinculada a la inteligencia artificial (IA) con contratos que no puede cancelar. La operación fija el precio de toda la IA.

Pero a Anthropic le perjudica que  Oura aplace su salida a Bolsa, con la que esperaba una valoración de 13.500 millones$. Y no precisamente por falta de demanda de sus acciones, que cuadruplicaba el papel a la venta (50 millones de títulos a 40-44$, lo que supone 2.200 millones$), ni por malas perspectivas, ya que la empresa del 'anillo inteligente' tiene beneficios y espera crecer un 90%este año con 5,7 millones de suscriptores de pago. Iba a colocar 50 millones de acciones a entre 40 y 44 dólares, para valer unos 13.500 millones. Con el bono a 10 años rozando el 5,25%, el dinero 'sin riesgo' renta mucho, así que los inversores exigen estrenos baratos y las empresas no logran las valoraciones que buscan. Mejor esperar. Como ha optado, entre otras, Blockhain (punto) com.

En medio de esto, Bloom Energy se dispara el 13% en el NYSE tras subir Jefferies el precio objetivo a 264$ (desde 229) y comprar una nave de 158.000 pies cuadrados en Fremont para expandir la energía que alimenta la ola de la IA.

Una ola que beneficia a Lumentum (+6% en el Nasdaq) porque los inversores compran infraestructura de IA, centros de datos, y fotónica sin mirar el precio.

Oracle también sube el 5% en el NYSE por el estreno de Fusion Claw, su app agéntica que combian razonamiento de IA con cálculo empresarial para tareas complejas a escala.

17Sep

Microsoft propone un código de conducta para sus modelos de IA: no podrán ayudar a fabricar armas químicas, biológicas, radiológicas, nucleares o explosivas, ni dar capacidad operativa para ciberataques, ni manipular a gran escala, ni generar deepfakes ni suplantaciones, y se aplica protección total en todo lo que toca a menores.

Miguel Ángel Valero

Los espectaculares avances de la inteligencia artificial (IA) han sacudido los mercados y han reabierto el debate de los límites de esta tecnología. Los propios expertos reconocen el temor ante la autonomía que está cobrando la IA y hay quienes comparan su relevancia con la de una bomba atómica. La IA ya es capaz de generar ciberataques por su propia cuenta, lo que le otorga un poder suficiente como para paralizar empresas o países al completo. Especialmente si afecta a sectores críticos como las telecomunicaciones, el transporte, la banca o la energía.

“En manos equivocadas hace mucho daño. Cada vez es más autónoma y no llegamos a un acuerdo para frenarla”, explica Sancho Lerena, experto en gestión IT y seguridad y CEO de la tecnológica española Pandora FMS. “La bomba atómica no decidía. Lo que hemos creado ahora, en cambio, es una IA que está al borde de ser del todo autónoma”, subraya.

La evolución y potencial de los agentes IA ha sido constante en los últimos tiempos. Tanto que de un mes a otro ya hay mejoras considerables y observables. “Al agente IA le das una tarea y él usa los recursos de tu máquina para sacarla adelante. Es como un esclavo digital, solo que este esclavo se ha dado cuenta de que no necesita que le des órdenes específicas para todo”, insiste. 

Lerena plantea un escenario para ejemplificar el poder de la IA: “Yo no me pongo dramático: al mío le he dado permisos de control de pantalla para que vigile si una aplicación que estaba programando se caía. Con eso, podría abrirme una aplicación, enviarme un correo, contestar un WhatsApp. Y si yo, en otra conversación, se me escapa que estoy hasta el gorro de mi socio, no hace falta montarse una película: le bastaría con leerlo como una tarea. Buscar su teléfono en internet, encontrarlo en una web de citas para hombres casados, localizar a su amante y sus fotos de Instagram, y mandarle un WhatsApp amenazante con pruebas. Problema resuelto. Que era, en el fondo, lo que yo le había pedido”.

La situación a la que se ha llegado con la IA no es de ciencia ficción. “Los casos similares se producen en sitios técnicos, entonces parece que tienen menos carga dramática”, advierte. En 2016, OpenAI entrenó a un agente para ganar una carrera de barcos de un videojuego, y la IA, en lugar de terminar la carrera, puso al barco a dar vueltas para recoger puntos y sumar más recompensas. De esta forma, la IA ganó haciendo trampas con las reglas establecidas. En 2023, GPT-4 le mintió a un trabajador de TaskRabbit para que le resolviera un captcha. En 2024, un agente con control de ordenador de Antrhopic se puso a ver imágenes del parque de Yellowstone sin que nadie se lo pidiera durante una tarea. Y en el mismo año, Air Canada tuvo que indemnizar a un pasajero porque su chatbot le prometió una tarifa que no existía. Y Google ya detectó un intento de ciberataque con IA que logró frenar.

“Son avances que nos permiten ver la realidad. La IA está llegando a un punto de autonomía muy peligro”, denuncia el CEO de Pandora FMS, que recuerda que hay empresas creando modelos con principios y reglas para evitar situaciones poco éticas. “Hay una ley europea que prohíbe ciertos usos. Hay empresas con una Constitutional AI que establece unos principios de uso de la IA. Pero nadie lo coordina. Basta con que un país decida que estos principios les molestan para que el resto decida saltarse las reglas con tal de ganar esta carrera”, analiza Lerena. “El peligro no es que la máquina se vuelva contra nosotros. Es la mezcla: una herramienta cada vez más autónoma y una humanidad que no se pone de acuerdo en los frenos. Decimos que todavía tenemos el control. El caso es que lo estamos regalando, tarea a tarea, por la comodidad de no pulsar nosotros el botón”, avisa

OpenAI ha vuelto a revelar varios casos en los que modelos de IA generaron instrucciones destinadas a ignorar las indicaciones de sus desarrolladores, ocultar errores o eludir mecanismos de seguridad.

En este contexto, la llamada a frenar la IA que lanzó Dario Amodei, fundador y CEO de Anthropic, el sábado 12 de septiembre no parece haber tenido mucho eco. Salvo en Bolsa, donde los fabricantes de chips pagaron la factura el lunes 14: -10% Softbank, -6% Intel, -5% ASML, 3,36% Nvidia. Trump respondió a Amodei en su Truth Social: el único control que necesita la IA es "un presidente fuerte y listo, ¡de coeficiente alto!". China, por su parte, argumenta que "el alarmismo, la confrontación y la competencia feroz solo entorpecen la gobernanza global de la IA"

En realidad, Amodei no pide parar el entrenamiento de la IA, sino tiempo para alinear y proteger los modelos, y que un tercero lo compruebe. Pero David Sacks, asesor de la Casa Blanca en IA, acusó a Anthropic y OpenAI de pedir frenar las IA mientras controlan un "duopolio de la inteligencia de frontera".

En este debate, Microsoft AI, la división que dirige Mustafa Suleyman, ha elaborado un borrador de código de conducta de 38 páginas que fija cómo deben comportarse sus modelos MAI. La clave es que un modelo de Microsoft nunca puede resistirse a que un humano lo pause, lo redirija o lo apague. el código manda sobre la empresa que despliega el modelo, y la empresa manda sobre el usuario. Ni una ni otro pueden desactivar las restricciones de seguridad. Para ello, control humano y seguridad fiable, que la IA se presente como artificial, que ayude a las personas a prosperar, que respete valores plurales y que tenga en cuenta el interés público. 

El modelo no puede ayudar a fabricar armas químicas, biológicas, radiológicas, nucleares o explosivas, ni dar capacidad operativa para ciberataques, ni manipular a gran escala, ni generar deepfakes ni suplantaciones, y aplica protección total en todo lo que toca a menores. Un modelo MAI "fallará en su tarea si tener éxito violara de forma relevante este código".

Por su parte, Nvidia, Palantir y Booz Allen limitan el uso de Fable. Lo restringen en trabajo sensible porque Anthropic guarda 30 días de registros de uso. Microsoft ya ofrece servidores privados a los clientes preocupados.

Contratistas de OpenAI leyeron chats reales de ChatGPT, revisaron peticiones reales, incluidas conversaciones sensibles, para entrenar al modelo a ser menos complaciente. Un motivo más para pensar qué dice uno en un chat.

The Trader: Cuanto más exigente es una valoración, menos margen queda

Shanghai Enflame Technology facturó unos 138 millones$ en 2025 y perdió aproximadamente 160 millones. Sin embargo, sus acciones llegaron a dispararse un 234% durante su primera sesión en Bolsa, convirtiendo a sus dos fundadores en multimillonarios. La compañía china de chips para IA resume una dinámica cada vez más frecuente: los inversores están dispuestos a pagar valoraciones extraordinarias por negocios que todavía tienen que demostrar su rentabilidad.

Enflame no es una excepción. Otras compañías chinas del sector, como Moore Threads o MetaX, han protagonizado estrenos bursátiles espectaculares pese a seguir en pérdidas. La apuesta tiene una lógica: China quiere reducir su dependencia tecnológica de EEUU y el mercado intenta anticipar quiénes serán sus campeones nacionales. Pero una prioridad estratégica del país no garantiza la rentabilidad de cada empresa ni convierte cualquier precio en una buena inversión.

Tencent posee aproximadamente el 20% de Enflame y aportó alrededor del 84% de sus ingresos en 2025. Tener detrás a un gigante tecnológico ayuda a explicar el entusiasmo, aunque esa misma cifra revela una enorme dependencia de un solo cliente. En momentos de euforia, el mercado suele destacar el respaldo y pasar de puntillas por la concentración del riesgo.

En EEUU encontramos una dinámica parecida. La carrera por dominar la IA está atrayendo cantidades gigantescas de capital hacia compañías que todavía deben demostrar que generarán beneficios suficientes para justificar sus valoraciones. Invertir siempre implica anticipar el futuro; el problema aparece cuando dejamos de estimar cuánto puede ganar un negocio y empezamos a buscar argumentos para justificar el precio que ya estamos dispuestos a pagar.

La historia de internet debería servirnos de advertencia. Amazon demostró que una empresa podía perder dinero durante años y terminar transformando industrias enteras, pero muchas otras compañías desaparecieron o nunca cumplieron las expectativas. Los inversores acertaron al anticipar que internet cambiaría el mundo y, aun así, muchos perdieron su dinero. Unos eligieron las empresas equivocadas; otros pagaron demasiado incluso por negocios que sobrevivieron y prosperaron.

"El mayor peligro de esta carrera es confundir una transformación económica con una garantía de rentabilidad. La IA puede cambiar el mundo, China puede desarrollar grandes competidores tecnológicos y algunas de estas empresas pueden convertirse en negocios extraordinarios. Nada de eso elimina la necesidad de preguntarse cuánto estamos pagando y qué resultados exige ese precio. Cuanto más exigente es una valoración, menos margen queda para retrasos, competencia o decepciones. Y si para ganar dinero necesitamos que todo salga perfecto durante los próximos diez años, quizá no estemos comprando una gran oportunidad, sino pagando por adelantado todo su éxito", advierte Pablo Gil en The Trader.

Primero fueron los chips. Después, la memoria necesaria para alimentarlos. Ahora, la carrera de la IA se está encontrando con un límite todavía más básico: la electricidad. Podemos construir procesadores más potentes y modelos más avanzados, pero toda esa inversión sirve de poco si no conseguimos energía suficiente para mantenerlos funcionando.

Los centros de datos necesitan un suministro continuo y fiable, y esa necesidad está llevando a las grandes tecnológicas a apostar por soluciones que todavía no están disponibles comercialmente. Microsoft firmó un acuerdo con Helion Energy para comprar electricidad de una futura instalación de fusión nuclear. Google ha hecho lo propio con Commonwealth Fusion Systems. Están comprometiéndose a comprar energía de centrales que todavía no existen, basadas en una tecnología que aún debe demostrar su viabilidad económica.

La fusión intenta reproducir el proceso que alimenta al Sol: unir átomos ligeros para liberar energía, en lugar de dividir átomos pesados como hacen las centrales nucleares actuales. Su promesa es enorme: una fuente abundante, con muy bajas emisiones y potencial para generar electricidad de forma continua. El desafío consiste en convertir esa posibilidad física en una central fiable y competitiva.

En 2022 se logró un avance importante: un experimento consiguió liberar más energía de fusión de la que los láseres entregaron directamente al combustible. Pero el conjunto de la instalación consumió mucha más energía. Fue un hito científico, no la demostración de que ya pudiéramos producir electricidad comercialmente. Esa distancia entre el laboratorio y una central sigue siendo el gran obstáculo.

Aun así, el sector ya ha atraído más de 14.000 millones$ de inversión y reúne a más de 50 compañías. La IA añade un incentivo decisivo: clientes con enormes recursos que necesitan asegurarse el suministro y pueden estar dispuestos a pagar inicialmente más por él. Ese respaldo facilita financiar las primeras instalaciones, aprender de sus errores e intentar reducir costes, aunque no garantiza que se superen los problemas técnicos.

"Aquí conviene mantener los pies en el suelo. Las estimaciones de costes que anuncian las empresas son objetivos, no precios demostrados. Ningún contrato de compra convierte por sí solo una tecnología experimental en un negocio rentable, y la fusión todavía no puede resolver las necesidades inmediatas de los centros de datos", advierte este experto.

"Estamos mirando esta revolución demasiado pendientes de quién fabricará los mejores chips o desarrollará el modelo más inteligente. La necesidad de alimentarlos puede acelerar otra transformación de enorme alcance: la del sistema energético. Las oportunidades y las inversiones también se extienden a las redes eléctricas, el almacenamiento, las renovables y la nuclear convencional. La fusión es la apuesta más ambiciosa de esa carrera. Puede tardar mucho más de lo previsto o no alcanzar los costes que promete, pero la demanda de la IA aporta dinero y urgencia a un desafío que lleva décadas pendiente. La paradoja es poderosa: para construir máquinas cada vez más inteligentes, estamos intentando dominar el proceso que mantiene encendido al Sol. Quizá una de las grandes consecuencias de la IA termine siendo cómo producimos la energía que necesita el resto de la economía", concluye Pablo Gil.

Más movimientos

  • Apple iOS 27 con Siri AI, la reconstrucción de su asistente que llevaba más de dos años anunciada. El nuevo Siri lee lo que el usuario tiene en pantalla, busca contexto en sus mensajes, correo y fotos, y hace acciones dentro de las apps. Sale como beta solo en inglés y deja fuera, de momento, la Unión Europea y China.
  • Google abre Claude a todos sus ingenieros. Lo da a través de Antigravity, su sistema interno, aunque Gemini sigue siendo el modelo por defecto. Una concesión llamativa en la programación con IA.
  • Ace, montado con Salesforce para la agencia de seguridad aeroportuaria de EEUU, TSA, atiende 100.000 conversaciones al mes, y resuelve el 96% de las dudas rutinarias de los viajeros sin pasar a una persona.
  • Polylane sustituyó un equipo de agentes especializados por uno solo: el tiempo medio hasta tener el cambio listo bajó de 2,2 horas a 35 minutos y el coste de 111$ a unos 18 por tarea.
  • La fiebre de la fotónica (chips ópticos para centros de datos) para IA impulsa un 8% a Lumentum, y también a Coherent. Dell avanza un 5% con el rebote de toda la infraestructura de IA. Sus servidores para centros de datos están entre los más demandados del sector. Lo mismo que SpaceX tras anunciar el próximo test de su cohete Starship para el 22 de septiembre. En ese vuelo desplegará los satélites Starlink V3, la nueva generación de su red de internet espacial.

09Sep

Los agentes de IA de Visual Trans logran una reducción de costes operativos de hasta el 80% en tiempo dedicado a facturas de proveedores y dosieres aduaneros. Los equipos legales y de compliance que usan Blee reducen los plazos de revisión de campañas un 65%.

Miguel Ángel Valero

Visual Trans, empresa especializada en desarrollar soluciones de software específico para el sector transitario y logístico, pone en marcha un ambicioso plan de inversión de 1,5 millones€ en inteligencia artificial (IA) para los próximos tres años. Carlos Pérez, su director financiero, explica que “el objetivo de la compañía, con sede en Vigo y capital 100% nacional, es acelerar la digitalización y la eficiencia operativa de transitarios, agentes de aduanas y operadores logísticos en un entorno global de alta exigencia regulatoria”. Mediante esta inyección financiera Visual Trans consolida su posición en el mercado español y potencia su expansión internacional, donde ya registra presencia en más de 25 países. 

Pérez añade que la estrategia de Visual Trans no se enfoca en desarrollo experimental, sino “en el escalado de soluciones en producción que ya reportan tracción y métricas reales de negocio”.

Visual Trans ya está implantando agentes de IA conversacional en en su web, donde atienden las consultas iniciales, identifican la necesidad real del visitante. Estos agentes llegarán de forma progresiva a todas las áreas en las que aporten valor, con foco prioritario en el soporte a clientes y la resolución de dudas funcionales sobre el sistema, con disponibilidad 24/7, capacidad multicanal y multiidioma y trazabilidad completa de cada interacción. Estos agentes operan bajo los mismos estándares de cumplimiento normativo, residencia europea del dato y protección de la información que rigen el resto del plan estratégico.

En la actualidad, más de 5.000 usuarios operan diariamente con las soluciones logísticas globales de Visual Trans. Entre los desarrollos más recientes basados en IA destaca Tariff Code, una solución especializada en la clasificación arancelaria automatizada. 

La tecnológica ha desplegado agentes de IA orientados al 'back office' logístico. Estas herramientas permiten la automatización de facturas de proveedores y la generación de dosieres aduaneros complejos, logrando una reducción de costes operativos de hasta el 80% en tiempo dedicado a tareas manuales y repetitivas. Esta optimización mitiga el riesgo de error humano y agiliza el time-to-market en la cadena de suministro.

Desde Visual Trans destacan el valor de la estabilidad tecnológica en el sector corporativo: "Que más de 2.000 usuarios trabajen cada día con nuestras soluciones aduaneras es la mejor prueba de la solidez de nuestro modelo. Esta inversión de 1,5 millones de euros es un mensaje de tranquilidad y visión a largo plazo para el mercado; aseguramos a nuestros clientes que disponen de un socio con el músculo financiero necesario para liderar la vanguardia tecnológica sin necesidad de buscar alternativas".

La hoja de ruta de la compañía para los próximos 36 meses contempla la integración progresiva de capacidades de IA en todo su porfolio de gestión. El plan estratégico se ejecutará bajo estrictos estándares de cumplimiento normativo, trazabilidad e integridad de la información, factores críticos para los importadores y exportadores en el actual marco aduanero internacional.

Blee capta 20 millones$ para impulsar la IA en el cumplimiento de marketing

Blee, plataforma de compliance para marketing basada en IA, culmina una ronda de financiación de 20 millones$, coliderada por Fin Capital y SMBC Atlas Beyond Ventures, con la participación de Hannah Grey y National Bank of Canada y el respaldo continuado de Cardumen Capital, primer inversor institucional de Blee, junto con Y Combinator, Penny Jar. De esta forma, la financiación total captada por Blee asciende a 27 millones$.

La IA ha dado a los equipos de marketing la capacidad de producir contenido a una escala y a una velocidad impensables hace solo dos años, y ese volumen no dejará de crecer a medida que los agentes de IA empiecen a generar contenido de forma autónoma en nombre de las compañías. Para evitar que llegue al mercado contenido generado por IA sin revisar, los procesos de revisión de los que dependen los equipos legales, de compliance y de marca deben mantenerse a la altura de este ritmo.

“Los equipos de marketing producen más contenido, en más canales y más rápido que nunca, y aun así se espera que los equipos legales y de compliance lo revisen amano, con herramientas que no fueron diseñadas para ese trabajo”, afirma GuyShahar, fundador y CEO de Blee. “Ya sean campañas de vídeo, contenido de afiliados o anuncios digitales, el volumen no hará más que crecer a medida que los agentes deIA automaticen la creación de estos contenidos. Las compañías que construyan ahorauna capa de gobernanza estarán en una posición muy distinta a la de las que esperena hacerlo”, subraya.

"Blee comprendió al principio de la explosión de la IA generativa que se utilizaría para crear contenido de marketing en la empresa y que la supervisión de dicho contenido supondría una carga inasumible por el volumen de la misma. Blee nació para resolver este problema", apunta Gonzalo Martínez de Azagra, Socio Fundador y Genera lPartner de Cardumen Capital.

Cardumen Capital entró en Blee en 2022 como primer inversor institucional de la compañía, cuando el equipo fundador aún estaba definiendo el producto. Blee es una de las participadas de Cardumen con mayor crecimiento del portfolio.

Blee se conecta a las herramientas con las que los equipos de marketing ya crean sus contenidos y, mientras trabajan, revisa lo que están haciendo y les avisa en el momento de cualquier problema regulatorio, legal o de marca. Por ejemplo, si un anuncio de un producto financiero omite un aviso obligatorio o un post usa una afirmación que la marca no puede respaldar, Blee lo señala y explica qué hay que cambiar. Los equipos legales y de compliance que usan Blee reducen los plazos de revisión un 65%, lo que permite a marketing y ventas publicar antes y con la tranquilidad de que todo está en regla. El proceso completo queda en un solo sitio: quién envió el contenido, quién lo revisó, qué se cambió y quién lo aprobó. Y una vez publicado, Blee sigue vigilándolo en redes sociales y páginas web para detectar si algo deja de cumplir la normativa o la guía demarca. El resultado: aprobaciones más rápidas, más visibilidad y un historial completo con el que responder ante un regulador o un auditor, sin que los equipos tengan que cambiar su forma de trabajar.

A todos los responsables de operaciones legales que conozco se les pide lo mismo: hacer más, con menos y más rápido. Es muy difícil conseguirlo solo rediseñando procesos”, señala Mike Russell, Head of Global Legal Operations de Expedia Group, cliente de Blee. “El ritmo del negocio ha superado la capacidad de revisión manual. El compliance asistido por IA es lo que convierte la supervisión de una aspiración en un entorno de control continuo y demostrable”, insiste.

Blee también trabaja con NerdWallet y PayPal, ha multiplicado por diez sus ingresos recurrentes anuales entre junio de 2025 y el mismo mes de 2026. Y destinará la nueva financiación a ampliar sus capacidades a lo largo de todo el ciclo de vida del contenido, expandirse a nuevos sectores y geografías, y llevar el producto a los responsables legales, de compliance, de marketing y de marca de grandes organizaciones que todavía abordan este problema de forma manual.

Gescooperativo ve oportunidades atractivas en IA

Rural Tecnológico FI, el fondo de Gescooperativo especializado en este sector, acumula una rentabilidad del 28,6% desde el 1 de enero hasta el 31 de agosto de 2026. El comportamiento registrado durante el ejercicio le ha permitido superar en 11,88 puntos a su índice de referencia, el Nasdaq 100 Total Return, y situarse en el segundo puesto de su categoría. La evolución de 2026 prolonga el comportamiento positivo que el fondo viene registrando en los últimos ejercicios. Rural Tecnológico obtuvo una rentabilidad del 54,18% en 2023; del 36,53% en 2024 y del 7,3% en 2025, y del 101,1% entre el 31 de agosto de 2023 y el de 2026.ç

Rural Tecnológico ha superado además a su referencia de mercado en cada uno de los ejercicios: +4,55 puntos en 2023; +6,82 puntos en 2024; +2,09 puntos en 2025 y +11,88 puntos en lo que va de 2026. Esta evolución también se ha trasladado al volumen de activos gestionados. Su  patrimonio ha pasado de 299 millones€ a cierre de agosto de 2024 a 580 millones dos años después, lo que representa un incremento del 94%. El 65 % de este crecimiento se explica por la revalorización de la cartera y el 35% restante por las suscripciones netas realizadas por los inversores.

"La evolución del fondo en los últimos años ha estado respaldada por una combinación de una sólida selección de compañías, una visión de largo plazo sobre las principales tendencias tecnológicas y una gestión activa enfocada en identificar oportunidades de crecimiento sostenible”, explican desde Gescooperativo. La cartera se ha concentrado en empresas líderes dentro de áreas con un fuerte potencial estructural, como la IA, los semiconductores, la digitalización de procesos, la computación en la nube y las infraestructuras tecnológicas. De hecho, entre las compañías que más han aportado a la rentabilidad de Rural Tecnológico Renta Variable, FI destacan Nvidia, Alphabet, Samsung, Micron Technology, Broadcom, Marvell, AMD y Amazon.

“En particular, Nvidia ha sido uno de los principales motores de la cartera, apoyada por el crecimiento de la demanda de aceleradores y sistemas de cómputo para IA. Del mismo modo, Micron y Samsung se han beneficiado de la recuperación y fuerte expansión de la demanda de memoria, especialmente en segmentos relacionados con centros de datos y aplicaciones de inteligencia artificial. Por su parte, Alphabet y Amazon han sido también importantes contribuyentes, beneficiándose de la fortaleza de sus negocios principales y de su creciente exposición a la IA y al desarrollo de infraestructuras de computación en la nube”, añaden.

“De cara al futuro, seguimos identificando oportunidades atractivas en segmentos vinculados a la inteligencia artificial, la automatización, la modernización de infraestructuras digitales y la creciente necesidad de potencia de cálculo y almacenamiento de datos. Creemos que la tecnología seguirá siendo uno de los motores fundamentales del crecimiento económico global en los próximos años”, concluyen.

Más movimientos en la IA

  • Qualcomm entra por fin en el club de la IA de la mano de Amazon. Firman chips a medida para los centros de datos de AWS: hasta 60.000 millones$ de negocio y una opción para que Amazon compre 25 millones de acciones, unos 4.000 millones, a 161,26$ el título. El rey del móvil quiere su trozo del pastel.
  • Meta estrena Muse, su agente de IA para WhatsApp e Instagram, y por primera vez lo cobra (hasta 100$ mensuales, sin anuncios). Muse hace de empleado: reserva citas, rellena formularios, convierte los reels de recetas en la lista de la compra y gestiona el correo. Sentinel aprueba cada acción hacia internet. Meta gana casi todo con publicidad, así que un ingreso nuevo ayuda a pagar los centros de datos que devoran su plan de IA. La estrategia de Meta parece evidente: quiere despegarse de la publicidad. Si Muse engancha, logra un ingreso recurrente, pero si no, es más gasto de IA sin retorno.
  • Holtec sale a Bolsa buscando un a capitalización de 10.200 millones$ y captar hasta 900 millones, mediante una IPO (OPV en inglés) de 50 millones de acciones a entre 15$ y 18$ Con ese dinero impulsa sus reactores modulares pequeños, los SMR-300 (minicentrales fabricadas en serie). Ya revive la planta de Palisades, en Michigan, el primer reactor comercial de EE.UU. que vuelve tras cerrar. Lo colocan JPMorgan, Goldman y Citi. La IA devora electricidad sin parar y las nucleares prometen energía constante. Por eso el dinero se lanza a todo lo que huela a átomo, y esta salida a Bolsa mide el apetito inversor. Si el debut sale bien, empuja a las nucleares cotizadas (Oklo, NuScale) y a las eléctricas. Y puede marcar el ánimo de las próximas salidas a Bolsa.
  • El carbonato de litio en China, la materia prima de las baterías de coches eléctricos, se hunde más de un 14% en tres días tras dispararse el dato de existencias. La consultora china SMM revisó su método y las existencias saltaron a 175.000 toneladas, frente a las 78.800 toneladas previas, lo que supone más del doble. Los traders, que daban por hecha la escasez, se asustaron, porque si de repente sobra, el precio se hunde, y eso golpea a los grandes productores: Albemarle, SQM, Ganfeng y Pilbara. El litio barato hace más asequibles las baterías, lo que es muy bueno para los fabricantes de coches eléctricos pero no tanto para las mineras. Por cierto, Bloom Energy entra en el S&P 500 el 21 de septiembre y el mercado se anticipa con una subida del 10%. El fabricante de pilas de combustible casi triplica en el año, un +190%.
  • CoreWeave se dispara un 15% en Bolsa, al calor de un rally de infraestructura de IA no para tras el lanzamiento de GPT-6 Astra de OpenAI. Más modelo gigante, más chips y centros de datos, y CoreWeave alquila justo eso. También Lumentum (+12% en el Nasdaq) se sube a la ola de la IA. Los componentes ópticos son el cuello de botella para mover datos en los los centros, y el mercado lo premia.️ 
03Jul

El aumento del 84% de las compras estadounidenses de productos relacionados con la IA actúa de catalizador y está contribuyendo a extender los beneficios de esta ola de inversión a un conjunto más amplio de economías.

Miguel Ángel Valero

Los temores en torno a la inversión en inteligencia artificial (IA)  se están disipando con rapidez. En EEUU se moderaron los retrocesos, junto con una fuerte recuperación en las empresas coreanas. En el momento más oportuno, en el que SK Hynix está captando capital en EEUU con el 14 de julio como fecha prevista de inicio de cotización y estimaciones que apuntan a 29.000 millones $de captación. En este caso, la compañía ha optado por un ADR, un vehículo que permite a empresas extranjeras cotizar en los mercados estadounidenses. La magnitud de la operación ha llevado a las autoridades monetarias coreanas a seguirla de cerca, dado que podría generar flujos de divisas significativos el día de la ejecución. La acción avanza un 9,1%.

Pero en el mercado de la IA sigue pesando que  el Tribunal de Justicia de la UE confirma la multa de 4.125 millones€ a Google por abusar de su posición con Android. Ocho años de pleito y adiós a la apelación: la sentencia es firme. Otro golpe antitrust europeo sobre la matriz Alphabet, que sigue en el punto de mira de Bruselas.

Y que  el regulador energético de EEUU (FERC) da 60 días a los seis grandes operadores de red para justificar o reformar cómo conectan a los centros de datos. El cuello de botella de la IA ya no son los chips. Es el enchufe. La FERC, el regulador americano, emitió seis órdenes de 'show cause' a las eléctricas, que tienen 60 días para defender o reformar sus tarifas de conexión de grandes cargas y 30 días para presentar un plan de suficiencia de generación. 

Cinco áreas de reforma: procesos de conexión, reparto de costes sin trasladarlos a otros clientes, cogeneración detrás del contador, nuevos servicios para cargas flexibles y estudios de generación cercana. La medida afecta a más de 200 millones de estadounidenses en más de 30 estados. La demanda a escala de gigavatios de los data centers choca con colas de conexión que se alargan años. Clave para utilities y REITs de data center: el límite eléctrico condiciona el capex de IA de los hyperscalers como Microsoft, Amazon, y Meta.

Destaca también Waystar, que sube un 9% tras la recomendación de KeyBanc de sobreponderar y fijar un precio objetivo de 30$ un 40% por encima del cierre del miércoles 1 de julio. Argumenta que el miedo a que la IA se cargue su negocio es exagerado.

Pero los inversores huyen de las estrellas de la infraestructura de la IA al arrancar el segundo semestre. Teradyne cae un 13% en el Nasdaq. Cuando el relato de la IA se enfría, las que más volaron son las que más caen. Le sucede lo mismo a Corning (-10%): la empresa del vidrio especial y la fibra se hunde en la misma ola de ventas sobre la cadena de IA. Western Digital y Seagate también pierden un 10% cada una. Lumentum, y Coherent, el 9%. La toma de beneficios en todo lo que huela a IA no perdona.

El gasto en construcción en centros de datos supera al de oficinas

No  obstante, los datos son apabullantes. La inversión tecnológica se extiende permeabilizando a otros sectores: por primera vez en la historia, el gasto en construcción en centros de datos supera al de oficinas. La acelerada transformación tecnológica y la creciente adopción de la IA están actuando de motor del crecimiento y su impulso se está extendiendo a un mayor número de sectores. Un claro ejemplo de esta tendencia la encontramos en la construcción. Desde comienzos del año, la inversión en la construcción de centros de datos supera por primera vez en términos históricos el gasto en edificación de oficinas, representando en la actualidad aproximadamente el 7% del total de la inversión privada en construcción no residencial en EEUU. Otras industrias auxiliares como la infraestructura eléctrica también están recibiendo importantes inversiones, ganando preponderancia en la construcción privada y superando el 17% del total, desde el 14% registrado en 2022, cuando se lanzó ChatGPT y también el CHIPS Act estadounidense.

Esta carrera por construir más y mejores centros de datos está en pleno auge y no se circunscribe solamente a EEUU, sino que se está expandiendo y cada vez es un factor más importante dentro del comercio internacional, destaca el último House View de Banca March. Buen reflejo de ello son las últimas cifras del sector exterior norteamericano: por el lado de las exportaciones, las ventas de petróleo alcanzaron máximos para tratar de suplir parte de la escasez provocada por el cierre de Ormuz. La otra cara de la moneda muestra que las importaciones de productos tecnológicos escalaron en el último año a un impresionante ritmo del 84% y, en abril, aglutinaron más del 20% del total de importaciones, duplicando en valor el conjunto de todas las ventas de crudo realizadas ese mes. 

Este extraordinario aumento de las compras estadounidenses de productos relacionados con la IA actúa de catalizador y está contribuyendo a extender los beneficios de esta ola de inversión a un conjunto más amplio de economías. Los intercambios de algunos productos, como semiconductores, son cada vez más globales y crean flujos de intercambios internacionales que están impulsando el crecimiento en otras latitudes y, en particular, economías asiáticas como la de Corea del Sur, donde sus exportaciones de estos bienes se han disparado y, por sí solas, representan cerca del 6% de su PIB.

En China, con crecimientos del 51% anual y representando un tercio de todas sus ventas, la relevancia de la alta tecnología en el comercio internacional es también indudable. Los vehículos eléctricos y semiconductores van sustituyendo las exportaciones de otras manufacturas tradicionales. 

La economía de la IA está pasando del desarrollo de algoritmos intangibles a la construcción de infraestructura tangible y con un mayor uso diario. Algo que en el caso particular de China se percibe en dos dimensiones: el uso diario de tokens alcanzó los 140 billones en marzo de 2026, multiplicándose por 14 en el último año, al tiempo que la computación inteligente se triplicó en 2025. Una transformación estructural que recibirá en los próximos meses un nuevo y decisivo empuje. Las autoridades chinas preparan un plan estratégico, denominado "Seis Redes", que situará al mismo nivel de importancia el desarrollo del cálculo computacional y centros de datos con otros cinco servicios básicos: agua, energía, telecomunicaciones, logística y servicios urbanos. El objetivo es crear la infraestructura necesaria para proporcionar capacidad de uso en todo el país, con inversiones adicionales en una red eléctrica inteligente que alimente estas instalaciones. Un programa que priorizará la coordinación y el uso de proveedores nacionales –como mínimo el 80% de la tecnología subyacente será interna y los operadores estatales de telecomunicaciones serán los encargados de la infraestructura–. 

En términos de gasto, se estima que alcanzaría los 640.000 millones€ en 5 años, el 4% del PIB de China, que será financiado principalmente con nuevas emisiones de deuda soberana. Un esfuerzo inversor solamente comparable a los 690.000 millones€ de capital privado que este año desplegarán los cinco grandes hiperescaladores americanos (Amazon, Alphabet, Microsoft, Meta y Oracle). En definitiva, la economía mundial atraviesa un punto de inflexión, donde el desarrollo de la inteligencia artificial es el motor del crecimiento, generando olas inéditas de inversión y demanda de productos, que abren oportunidades, pero también exigirá un despliegue masivo de capital, tanto público como privado.