22Sep

"Debemos prestar mucha atención a los acontecimientos que podrían desencadenar una venta significativa. Y, por supuesto, es un recordatorio para mantener una buena diversificación con una exposición adecuada a activos alternativos", señala Kristina Hooper, Estratega Jefe de Mercados en Man Group.

Miguel Ángel Valero

El 53% de los inversores está ahora bajista, el mayor nivel de pesimismo desde mayo de 2025. Pero cuando todo el mundo tiene miedo suele quedar poca gente por vender, así que estos mínimos de ánimo históricamente han precedido rebotes.

En ese sentido, Goldman Sachs asegura que el miedo a una burbuja de beneficios en las empresas de EEUU está exagerado, pese a subir un 30% en el semestre. Los márgenes están altos por tres razones pasajeras. El gasto de las tecnológicas en centros de datos roza los 800.000 millones$ y los chips ganan márgenes cercanos al 70%. La conclusión es que el beneficio no se hunde, solo pierde fuelle. Goldman Sachs lo ve subir un 11% en 2027 y 2028, así que apuesta a que el mercado gane otro 14% en un año. El riesgo son los chips, si sus márgenes se enfrían, el beneficio caería un 10%.

En este contexto, el éxito de Muse, el primer producto comercial de inteligencia artificial (IA) desarrollado por Meta, ha supuesto un revulsivo para el sector tecnológico. El nuevo agente de la compañía de Zuckerberg ha sido diseñado para actuar como asistente personal en tareas cotidianas, como reservar entradas, gestionar agenda, redes sociales, elaborar planes de ejercicio y realizar compras por internet. Por el momento, solo está disponible en EEUU, pero su lanzamiento inicial ha sido un éxito, situándose entre las aplicaciones más descargadas en las tiendas de Apple y Google, superando las de otros competidores. Hasta ahora, las funciones básicas son gratuitas, aunque existirán versiones de pago con precios que oscilarán entre los 20 y 100$ al mes, ofreciendo capacidades más avanzadas y más capacidad de tokens. Este impulso permitió que el sector tecnológico liderara el comportamiento de las bolsas y que los mercados se mantuvieran sólidos, a pesar de que los mercados energéticos continúan generando incertidumbre. De hecho, el precio del Brent cotizaba nuevamente por encima de los 100$ por barril. 

Por otra parte, la autorización para la entrada de la delegación de Irán para intervenir en la Asamblea General de la ONU representa un gesto de diálogo. Tras la intervención de Trump en este foro, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, aprovechará la suya para para defender la posición de su país ante la comunidad internacional. Este acto puede servir como oportunidad para propiciar contactos entre los dos países, aunque la delegación iraní únicamente podrá desplazarse por zonas restringidas entre su hotel y la sede de las Naciones Unidas.

Por tanto, el escenario a corto plazo mantiene el mismo equilibrio de fuerzas. Por un lado, continúa el fuerte impulso inversor vinculado a la IA; por otro, el conflicto con Irán sigue presionando al alza los precios de la energía y, en consecuencia, las expectativas de inflación, lo que podría obligar a los bancos centrales a adoptar una postura más restrictiva.

Robeco: La Gran Reconfiguración impulsará la renta variable y el inmobiliario

La 16.ª edición de la perspectiva a 5 años de Robeco, Expected Returns 2027-2031, La gran reconfiguración, subraya que la economía global está creando nuevas vías para sortear los obstáculos económicos, como el conflicto de Oriente Medio. Entre ellas,  el auge de la inversión en fuentes de energía renovables para reducir la dependencia de los combustibles fósiles.

Peter van der Welle, estratega de soluciones multiactivos en Robeco, opina: "El año pasado señalamos que el mundo estaba entrando en un 'Renacimiento estancado', un periodo en que el extraordinario progreso tecnológico coexistía con el lastre que suponía la elevada incertidumbre en materia de política económica. Este año seguimos plenamente comprometidos con la parte del Renacimiento de esa tesis, pero ahora nos inclinamos por matizar el elemento 'estancado'”. 

Laurens Swinkels, director de análisis de soluciones en Robeco: "Lo que ha cambiado es nuestra comprensión de las implicaciones cíclicas de las inversiones en bienes de capital en curso para facilitar la revolución de la IA, así como de la resiliencia de la economía global a la luz de la enorme perturbación de la oferta en el mercado global del petróleo provocada por el cierre del estrecho de Ormuz, además de las consecuencias de los aranceles estadounidenses más altos desde la década de 1930. Esta resiliencia se debe a la capacidad de adaptarse y reconfigurarse pese a la aparición de obstáculos".

La Gran Reconfiguración se produce en tres dimensiones estrechamente relacionadas que tendrán repercusiones en la rentabilidad futura de los activos. En primer lugar, el comercio se está reconfigurando a medida que las empresas diversifican las cadenas de suministro y los gobiernos valoran cada vez más la seguridad junto con la eficiencia. El mundo no se está desglobalizando, sino reorganizando, lo que genera una mayor dispersión en los volúmenes de comercio interregional. En segundo lugar, se está reconfigurando el papel del capital, ya que hemos llegado a un importante punto de inflexión desde una economía impulsada por el consumo hacia otra más impulsada por la inversión. La economía física, impulsada por una infraestructura a gran escala basada en la IA y las energías renovables, está en auge; el modelo económico ligero en activos puede empezar a perder terreno en los próximos 5 años. En tercer lugar, la propia producción se está reconfigurando. La siguiente fase del renacimiento de la productividad impulsado por la IA estará liderada por las empresas que consigan transformar y rediseñar los procesos de producción en torno a ella. "Creemos que la IA principalmente complementará el trabajo en lugar de sustituirlo", subrayan en Robeco.

Expected Returns ofrece tres hipótesis sobre cómo puede desarrollarse la situación en los próximos 5 años:

  • Hipótesis base: 50% de probabilidad. La Gran Reconfiguración provoca una expansión rejuvenecida. Es la historia de una transferencia de valor exitosa de los facilitadores de la IA a los adoptantes de la IA. Sin embargo, ello conlleva un coste: una mayor inflación y desempleo tecnológico. La reconfiguración del comercio fomenta la resiliencia más que la eficiencia; la reestructuración del capital aumenta la intensidad de la inversión; y la reconfiguración de la producción eleva la productividad mediante la automatización
  • Escenario alcista: El "Renacimiento luminoso" (15% de probabilidad). La gran reconfiguración resulta sustancialmente más exitosa de lo previsto a la hora de aumentar el crecimiento tendencial del PIB y propiciar una desinflación benigna. En este escenario, la economía global experimenta un auténtico renacimiento de la productividad que recuerda al de finales de la década de 1990. La diferencia clave es que la IA resulta más transformadora porque acelera no solo la automatización, sino también su propia difusión.
  • Escenario bajista: La "Decadencia sináptica" (35% de probabilidad). La gran reconfiguración se estanca antes de que puedan materializarse sus beneficios. La economía sigue asumiendo los costes de la adaptación, sin lograr captar las ganancias esperadas de la IA. Lo que empieza como una historia deflacionaria de sobrecapacidad cuando implosiona la burbuja de la IA se transforma gradualmente en una estanflación más preocupante. La inflación sigue siendo estructuralmente elevada y la economía global pierde conectividad más rápido de lo que gana capacidad de adaptación.

La gran reconfiguración implica que la renta variable vuelve a ser la clase de activo más favorecida, seguida del inmobiliario. Robeco espera que la renta variable de mercados emergentes ofrezca la mayor rentabilidad anualizada a cinco años, del 8% en euros, seguida de la renta variable de mercados desarrollados, con un 7%. El inmobiliario cotizado ofrecerá un 7%, con la perspectiva más positiva para los Real Estate Investment Trusts (REIT) desde 2014.E

El informe de este año también incluye cuatro temas específicos que reflejan el panorama cambiante delas inversiones:

  1. 1. Cuellos de botella y seguridad energética 2.0: cómo el conflicto en Oriente Medio ha redefinido la seguridad fiable del suministro energético a favor de las energías renovables.
  2. 2. Crédito privado: Oportunidad, riesgo y selectividad en un mercado en proceso de maduración: lo que antes era una fuente de financiación más especializada se ha convertido en una clase de activos de varios billones de dólares.
  3. 3. Mercados emergentes: Un mundo de destinos diferentes: exploración de la diversidad de países distintos, desde los centrados en la tecnología hasta los ricos en recursos.
  4. 4. Más allá de la sostenibilidad: Inversión 3D generalizada: añadir cualquier dimensión específica de cada inversor a la construcción moderna de carteras.

Man Group: riesgo de ventas masivas

Kristina Hooper, Estratega Jefe de Mercados en Man Group, habla de un adelantamiento de Halloween: desde el riesgo de extinción de la IA hasta la escalada deguerras y elecciones populistas, una lista aterradora para los mercados:

  • 1. Se presta mucha más atención a los posibles peligros de la IA. Lo que comenzó con una advertencia contundente de un antiguo empleado de Open AI y de Anthropic, Jacob Coxon, pronto se convirtió en un coro de precaución, con algunos incluso compartiendo lo que creen que es la probabilidad de que la IA cause el fin de la humanidad. Algunas de esas advertencias venían acompañadas de una solución propuesta: un marco regulatorio acordado por la comunidad internacional. Muchos argumentan que la IA debe tratarse como un arma nuclear, con una regulación estricta a través de la cooperación y supervisión internacional. Sin embargo, las señales tanto de China como de EEUU indican que avanzamos a toda velocidad con la IA. "Creo que las dificultades en la financiación crearán un obstáculo aún mayor para la inversión en IA que la regulación", sobre todo "si vemos que los centros de datos se deprecian rápidamente debido a que los avances tecnológicos los vuelven obsoletos; esto haría que el valor de los centros de datos sea posiblemente insuficiente para asegurar la deuda vinculada a ellos". "Incluso si la IA no termina con la humanidad, la carga de deuda relacionada con la IA podría golpear duramente a los grandes operadores de la nube".
  • 2. Las guerras en Oriente Medio y entre Rusia y Ucrania siguen empeorando. Los hutíes están ahora llevando a cabo una campaña agresiva contra los adversarios de Irán y han infligido daños significativos a Arabia Saudí, realizando ataques en el país, incluyendo su capital y algunas de sus refinerías. Los ataques a refinerías solo aumentan las presiones inflacionarias, ya que encarecen el costo de los productos petrolíferos refinados como el diésel. El impacto en la inflación es la razón por la que EEUU se centró hace unas semanas en lograr que Ucrania acordara dejar de bombardear refinerías rusas. Sin embargo, desde entonces, Rusia ha bombardeado objetivos civiles en Ucrania, y Estados Unidos ha intentado mediar una oferta de paz que requeriría que Ucrania aceptara los términos de Rusia. Eso parece haber puesto fin al acuerdo de Ucrania de no atacar refinerías. Así que la guerra entre Rusia y Ucrania se ha intensificado. Los precios siguen subiendo, con el precio promedio del galón de diésel en EEUU superando los 6,5$ por primera vez.
  • 3. Las elecciones en Alemania resultaron desastrosas para el partido de centroderecha,la Unión Demócrata Cristiana (UDC), liderada por el actual canciller alemán Friedrich Merz. El centro político se está desvaneciendo a medida que los votantes prefieren partidospopulistas más a la derecha y a la izquierda. Los resultados electorales sugieren que será más difícil para el canciller Merz lograr las reformas pro-crecimiento que tiene planeadas.
  • 4. Fed, Banco Central Europeo (BCE) y el Banco de Japón aumentaron las tasas de política monetaria en sus últimas reuniones; los rendimientos de los bonos a largo plazo retomaron su ascenso. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se ha mantenido alrededor del 5%, y "creo que es probable que suba debido a preocupaciones sobre la sostenibilidad fiscal y la inflación creciente". Si la tendencia actual en los rendimientos a largo plazo persiste, eso podría ser muy problemático para el presupuesto nacional. Los costos para atender la deuda se volverían tan caros que podrían acumularse con el tiempo y hacerse cada vez mayores. Además, un mayor rendimiento del bono del Tesoro a 10 años afecta las tasas hipotecarias y los créditos para automóviles, encareciendo el gasto de para los consumidores, añadiendo presión en un entorno ya difícil.
  • 5. El CEO de Dollar General, Todd J. Vasos, avisa: “Lo interesante de esta economía, debido a los otros vientos en contra sostenidos de la inflación a lo largo de los años recientes, es que incluso la clase media alta se está comportando más como un comprador de bajos ingresos en estos días". Ahora estamos empezando a ver que la accesibilidad se convierte en un problema más importante para los hogares con mayores ingresos. Cuanto más tiempo persista este problema de accesibilidad, es más probable que se extienda a los tramos de ingresos superiores. "Creo que hay una buena posibilidad de que ambos motores del crecimiento económico (IA y consumo de las clases medias) puedan desacelerarse, al menos modestamente, en el próximo año".

"Hay mucho de qué preocuparse. Eso no significa que las Bolsas no sigan escalando un muro de preocupaciones", pero "debemos prestar mucha atención a los acontecimientos que podrían desencadenar una venta significativa. Y, por supuesto, es un recordatorio para mantener una buena diversificación con una exposición adecuada a activos alternativos".

Pictet: neutrales en acciones

César Pérez, director global de inversiones en Pictet WM, destaca que la deuda estadounidense ha superado los 40 billones$, con el déficit fiscal que supone el 6,3% del PIB.  Aunque su crecimiento sigue sólido, debido a un nivel extraordinario de gasto en infraestructuras de inteligencia artificial, el consumidor se enfrenta altos precios de la gasolina, altos tipos hipotecarios y decaimiento del apoyo fiscal. Trump prometió un déficit un presupuestario inferior al 3% del PIB, crecimiento real del PIB del 3% y producción nacional de petróleo de más de 3 millones de barriles al día.  Pero políticas de su administración parecen más difíciles de llevar a cabo por las consecuencias del conflicto iraní, altos precios de la energía y alimentos, deuda récord y aumento de los costes de endeudamiento, sin que la mayoría del electorado aumente sus ingresos reales.

A ello se añade la reacción popular frente a centros de datos por preocupaciones de consumo de energía y costes de los servicios públicos.  Alrededor del 70% de votantes se opone a centros de datos de IA en su zona, con solo a favor del 40% de los Republicanos y 24% de Demócratas.  Con medidas más estrictas, especialmente en Texas, Pensilvania y Nueva York, hay retrasos, aunque en Washington poco interés en detenerlo por completo, dada la importancia estratégica de mantenerse competitivos con China.  Pero la emisión récord a largo plazo de deuda por IA contribuye al aumento de las rentabilidades a vencimiento de la deuda del Tesoro de EE. UU.

Con el tipo medio de interés de la deuda estadounidense en 3,4%, un aumento de éste de 1% puede aumentar el déficit otro 0,5% en un año y hay muchos inversores extranjeros financiando endeudamiento estadounidense y exigiendo rentabilidad real. 

Si estas presiones persisten los demócratas pueden mejorar sus posibilidades de recuperar el Congreso en las elecciones de mitad de mandato en noviembre.

Por su parte en Europa los beneficios se han mantenido, pero los mayores costes energéticos y condiciones crediticias más estrictas son vientos en contra.  La inflación general en la euro zona ha aumentado bruscamente por la energía.  Ahora bien, Alemania está preparando un paquete de medidas económicas y de seguridad de gran alcance para proteger a las industrias estratégicas frente a China, la cual, para apoyar su crecimiento, tiene intención de invertir fuertemente en infraestructuras de IA hasta 2030. 

"En este estado de cosas estamos neutrales en acciones globalmente. Aunque las revisiones de beneficios siguen positivas, las valoraciones de las "Siete Magníficas" tecnológicas estadounidenses se están reduciendo al ser cada vez más intensivas en inversión en infraestructuras, lo que ya reduce su flujo de caja libre, cuando el mercado cuestiona cuánto tiempo podrá mantenerse. Por otra parte, es creciente la cantidad de acciones que supera al índice S&P 500, con mayor amplitud de beneficios por sectores.  Pero el aumento de rentabilidades de la deuda reduce apoyo, pues solo 3 % de acciones del S&P 500 muestra rentabilidad por dividendo superior a la del bono del Tesoro a diez años", explica.

"Preferimos invertir en IA a través de sus beneficiarios que sus facilitadores.  Hay que tener en cuenta que el aumento de precios de chips es cada vez más difícil de mantener.  Los envíos han aumentado modestamente, pero los ingresos crecido mucho más rápido. Los altos precios erosionan la asequibilidad y promueven nueva capacidad, aumentando el riesgo de sobreoferta. De manera que hemos rebajado a neutral las acciones de mercados emergentes, cuyo buen comportamiento se ha debido en gran medida a un grupo reducido de empresas taiwanesas y surcoreanas de semiconductores y memorias", añade.

"Conviene mantener cierta liquidez.  Infra ponderamos la renta fija en general.  La consideramos a corto plazo y preferimos en EUR a dólares cuando la rentabilidad del bono del Tesoro a 10 años de EEUU ha llegado a superar el 5%, máximo desde 2007. Dadas las preocupaciones de credibilidad fiscal y monetaria, vemos debilidad del dólar hasta finales de año, que infra ponderamos frente a otras monedas".  Los datos de otras economías han mejorado en comparación con EEUU y la opaca estrategia de comunicación de la Reserva Federal reaviva preocupaciones.  La decisión del Banco de la Reserva de Australia de recortar su objetivo en dólares y aumentarlo en EUR es señal de que la confianza en el "excepcionalismo" del dólar se debilita.  China, por su parte, ya redujo en julio sus participaciones en bonos del Tesoro estadounidenses a mínimos de 18 años.

"En deuda empresarial infra ponderamos grado de inversión y de alta rentabilidad, tanto de EE. UU. como EUR, aunque estamos neutrales en deuda empresarial grado de inversión en EUR, en todo caso de buena calidad y vencimientos cortos, donde los diferenciales de rentabilidad respecto a deuda del Estado a corto plazo se han mantenido relativamente resilientes", apunta.

"Favorecemos activos tangibles, metales preciosos, materias primas, bienes inmuebles e infraestructuras. El oro es beneficiario de las preocupaciones por la deuda récord de EEUU, mayores déficits y sostenibilidad fiscal, respaldado por aumento de inversiones en fondos cotizados ETF de oro y mayor especulación.  Puede llegar a 5.000 la onza para fin de año.  Además, nos gustan las mineras globales, especialmente de metales industriales incluyendo cobre y aluminio.  Pueden beneficiarse del superciclo de inversión en capital fijo para IA y de los Gobiernos en infraestructuras para estabilizar cadenas de suministro, reforzar capacidades de defensa y reconfigurar los sistemas energéticos, con demanda estructural", concluye.

UBS: capturar el potencial alcista del mercado

La subida de los tipos de interés forma ahora parte del contexto de inversión que los inversores deben afrontar. Pero los tipos por sí solos no determinan el comportamiento de los mercados. Con un crecimiento económico resiliente y unos beneficios empresariales que siguen siendo sólidos, creemos que los inversores deberían mantenerse posicionados para capturar el potencial alcista del mercado. En nuestra opinión, la exposición a la innovación transformadora podría ser un factor diferenciador clave en el rendimiento de la renta variable a largo plazo. Es poco probable que un endurecimiento monetario moderado haga descarrilar el ciclo tecnológico. La rápida expansión de los centros de datos de IA refuerza el argumento de inversión en toda la cadena de valor de la energía y los recursos. Las cualidades defensivas del sector salud y sus impulsores de crecimiento a largo plazo respaldan la oportunidad de Longevidad.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "A medida que los cambios estructurales en la IA, la infraestructura energética y la salud amplían los fondos de beneficios globales y transforman industrias enteras, esperamos que nuestros temas de innovación transformadora ofrezcan acceso a oportunidades de crecimiento duraderas, capaces de mantenerse mucho más allá de la volatilidad de mercado a corto plazo".

Según el UBS Global Real Estate Bubble Index 2026, Zúrich es la ciudad que presenta el mayor riesgo de burbuja, seguida de Tokio. Miami, que había encabezado la clasificación en las dos ediciones anteriores, ha retrocedido a la categoría de riesgo elevado, donde también se encuentran Dubái, Seúl, Ginebra y Lisboa. En Europa, ciudades como Ámsterdam, Madrid, Fráncfort, Múnich y Milán se sitúan en la categoría de riesgo moderado, al igual que Los Ángeles, Sídney, Toronto, Vancouver, Hong Kong y Singapur fuera del continente. París y Londres presentan un riesgo bajo, categoría que comparten, fuera de Europa, con Nueva York, San Francisco y São Paulo. Lisboa y Seúl han registrado este año el mayor aumento del riesgo de burbuja. 

Matthias Holzhey, autor principal del estudio y economista en la Chief Investment Office de UBS GlobalWealth Management, afirma: "Es probable que unos costes de financiación más elevados durante más tiempo frenen la subida de los precios de la vivienda a corto plazo". En la mayoría de las ciudades, los costes anuales asociados a la compra de una vivienda superan el 40% de los ingresos brutos de un trabajador altamente cualificado, lo que pone de manifiesto la presión sobre la asequibilidad. En la actualidad, los costes de la vivienda en propiedad son sustancialmente superiores a los alquileres. Y la vivienda no ha servido como refugio frente a la inflación en los últimos cinco años.

Pablo Carrasco, director general de UBS Wealth Management en España y Portugal, comenta: "La evolución del mercado de la vivienda en Madrid en los últimos años refleja la solidez de sus fundamentales económicos y su atractivo continuado como lugar para vivir y trabajar. Al mismo tiempo, el estudio muestra cómo las condiciones de financiación globales, la regulación y las restricciones de oferta están influyendo cada vez más en los resultados del mercado local. Entender estas fuerzas de forma conjunta es clave para evaluar la trayectoria del mercado a más largo plazo".

Banor: enfoque mucho más selectivo en las Bolsas

Angelo Meda, gestor de Banor Mistral, cree que los mercados de renta variable globales continúan su tendencia alcista apoyados en los beneficios empresariales, la inversión de capital en IA, y la solidez del mercado laboral. Sin embargo, están apareciendo indicios de enfriamiento en el consumo de EEUU, principal motor de las bolsas. Esto, unido al hecho de que la inflación se mantiene por encima del objetivo, frena la expansión de múltiplos porque perjudica las valoraciones. Un entorno en el que Banor SICAV sigue optando por la renta variable, pero con un enfoque mucho más selectivo buscando valoraciones atractivas y solidez de negocio.

15Sep

Ibercaja Gestión vaticina al menos una subida de tipos en lo que queda de año; Banca March amplía el plazo hasta los 12 meses; Ebury avisa que la Fed corre el riesgo de perder la escasa credibilidad que le queda; y DWS apunta a la divergencia entre economistas y mercados sobre los tipos.

Miguel Ángel Valero

El presidente de la Fed, Kevin Warsh, se encuentra atrapado entre dos fuerzas que apuntan en direcciones opuestas: por un lado, unos mercados que exigen coherencia con el mensaje trasladado en Jackson Hole: es necesario necesario observar una moderación evidente de la inflación para evitar una nueva subida de tipos; por otro, un presidente de EEUU, Donald Trump, que reclama rebajas de tipos para tratar de impedir una severa derrota en las elecciones de medio mandato.

Ibercaja Gestión: al menos una subida en lo que queda de año

Cristina Gavín Moreno, jefa de Renta Fija en Ibercaja Gestión, considera que la reunión de la Fed viene condicionada, en gran medida, por el discurso de Warsh en Jackson Hole en agosto, que ha cambiado el sesgo de mercado. El nuevo presidente de la Reserva Federal se mostró más “hawkish” de lo que se anticipaba. Sus argumentos: un objetivo de empleo cumplido y un nivel de precios por encima de lo deseado. Esto ha provocado que los inversores que hasta hace unas semanas daban por hecho que la Reserva Federal mantendría inalterados los tipos de intervención en la reunión de este mes se encuentren ahora divididos. Y aunque el consenso se inclina ligeramente hacia una posible alza, lo cierto es que "hacía mucho tiempo que no nos enfrentábamos ante una reunión del FOMC con un resultado tan incierto".

Será, por tanto, especialmente interesante no solo la decisión que tome la Reserva Federal en cuanto a la subida o no del tipo de intervención, sino estar atentos a los argumentos que utiliza para justificar una u otra decisión. En cualquier caso, "creemos que el tono que va a utilizar será alcista, y antes de que finalice 2026 veremos, al menos, un alza en el tipo de intervención por parte de la Fed".

Banca March: una única subida de tipos durante los próximos doce meses

La publicación del dato de inflación (IPC) correspondiente a agosto mostró que la inflación subyacente mensual avanzó un 0,3%, una décima por encima de lo esperado. En esta lectura, el repunte de la inflación subyacente respondió en gran medida a un componente de naturaleza volátil. Los servicios fueron el principal motor del aumento (+0,20 p.p. frente a +0,14 p.p. el mes anterior), destacando especialmente la contribución de los servicios de telefonía móvil, que podría estar relacionada con ajustes puntuales de las tarifas. Por lo demás, el resto de los indicadores del informe se mantuvieron en línea con las previsiones, aunque podría no ser suficiente para tranquilizar a los miembros más acomodaticios de la Reserva Federal (los partidarios hasta ahora de mantener los tipos sin cambios). Además, las presiones inflacionistas siguen presentes: el petróleo ha superado el umbral de los 100$/barril y los precios del diésel en EEUU se encuentran en niveles récord desde 2022. 

Tras la publicación del informe, los mercados de futuros pasaron a descontar una subida de tipos prácticamente segura en la reunión de septiembre, con una probabilidad del 86%, y asignaron una elevada probabilidad, del 64%, a un segundo incremento en la última reunión del año. En paralelo, Kevin Warsh se enfrenta a una creciente presión por parte de Donald Trump para que adopte una política monetaria más acomodaticia de cara a las elecciones de medio término de noviembre. 

La reunión de la Reserva Federal se perfila como una de las más ajustadas de los últimos meses. A primera vista, el mercado apenas deja margen para la duda y descuenta una probabilidad cercana al 90% de una subida de tipos. "Si finalmente se materializa un nuevo incremento del precio del dinero, este responderá a una lógica preventiva similar a la observada durante el aterrizaje suave de 1995, con el objetivo de evitar que el reciente encarecimiento de la energía termine trasladándose de forma más persistente al conjunto de la economía", opinan en Banca March.

En este sentido, los datos de inflación refuerzan esa interpretación. Aunque no reflejan un deterioro significativo del proceso desinflacionista, tampoco aportan una mejora clara como para justificar una pausa sin coste reputacional para la institución. Y ahí radica el principal desafío para Kevin Warsh. Durante su intervención en Jackson Hole a finales de agosto, el presidente de la Fed dejó entrever que sería necesario observar una moderación evidente de la inflación para evitar una nueva subida de tipos. Esa mejora no ha llegado y, en consecuencia, optar por mantener el precio del dinero sin cambios supondría contradecir unas expectativas de mercado que él mismo contribuyó a consolidar, poniendo en riesgo parte de la credibilidad adquirida desde su llegada al cargo.

La situación se complica aún más por la presión política procedente de la Casa Blanca. Donald Trump, responsable del nombramiento de Warsh como sucesor de Jerome Powell, ha reiterado en numerosas ocasiones su preferencia por una política monetaria más acomodaticia e incluso ha llegado a vincularla con la evolución de su agenda comercial. Durante el fin de semana insistió en que EEUU debería disfrutar de los costes de financiación más bajos del mundo. 

Así las cosas, Warsh se encuentra atrapado entre dos fuerzas que apuntan en direcciones opuestas: por un lado, unos mercados que exigen coherencia con el mensaje trasladado en Jackson Hole; por otro, un presidente que reclama rebajas de tipos. Por nuestro lado, consideramos que la decisión será bastante más equilibrada de lo que sugieren las expectativas actualmente descontadas por los mercados. "Nuestro escenario central contempla una única subida de tipos durante los próximos doce meses, aunque buena parte de esta valoración dependerá de cuánto siga trasladándose el componente de la energía derivado de las tensiones en Oriente Medio a las expectativas de inflación. En este contexto, nos parecen exigentes los movimientos implícitos en la curva de futuros, que actualmente descuentan entre tres y cuatro incrementos adicionales del precio del dinero durante el mismo periodo", subrayan en Banca March.

Ebury: la Fed corre el riesgo de quedarse sin credibilidad

Los datos de inflación de agosto no han disipado los temores del mercado, que ahora da por descontada una subida de tipos. Persiste, no obstante, una incertidumbre relevante dado que los responsables de la Fed no pueden pronunciarse sobre política monetaria tan cerca de la reunión y el presidente Warsh ha recortado de forma drástica el forward guidance a los mercados. "Aun así, ahora esperamos una subida de tipos", señalan en Ebury. Los futuros descuentan una probabilidad del 90 % de un movimiento de 25 puntos básicos; no llevarlo a cabo provocaría una conmoción en los mercados y, con toda probabilidad, intensificaría la caída de los bonos a largo plazo. Sigue siendo una incógnita si el FOMC respaldará las apuestas agresivas del mercado por nuevas subidas de tipos más allá de septiembre.

"Aunque sostenemos que los datos, por sí solos, no exigen necesariamente una política más restrictiva, la Fed corre el riesgo de perder la escasa credibilidad que le queda si el presidente Warsh no desafía la presión de Trump y no aprueba una subida el miércoles. Creemos, no obstante, que la decisión será más reñida de lo que descuentan los mercados. No nos sorprendería un puñado de votos discrepantes a favor de mantener los tipos, una revisión moderada del dot plot y una retórica que, lejos de respaldar por completo el ciclo agresivo que descuentan los futuros, lo ponga en duda", explican.

DWS: economistas y mercados divergen sobre los tipos

Entre sus muchos atractivos, el clásico de animación de Disney, El rey león, ofrece una guía útil sobre la política monetaria de EEUU: lo que parece el final de un ciclo puede ser el comienzo de otro. Tras varias bajadas de tipos, la Fed se enfrenta ahora a un crecimiento resistente y a una inflación persistente. Hasta hace poco, a los inversores les preocupaba principalmente que un crecimiento más débil obligara a nuevas bajadas de tipos. Ahora también deben tener en cuenta el riesgo de nuevas subidas.

Las previsiones de los economistas y los precios del mercado apuntan a trayectorias diferentes para los tipos de interés. El consenso de Bloomberg entre los economistas apunta a recortes graduales hasta 2027. Los tipos implícitos en los futuros del SOFR (el principal tipo de interés de referencia del mercado monetario en dólares) se mueven inicialmente en la dirección opuesta, subiendo por encima del 4% antes de volver a caer. Estos precios no son meras previsiones. También deberían reflejar el deseo de los inversores de protegerse frente a sorpresas. Aun así, el contraste es llamativo. Los economistas esperan que las presiones inflacionistas se vayan atenuando de forma constante. Los mercados dan más peso a la posibilidad de que la Fed tenga que dar marcha atrás.

A primera vista, el mecanismo parece sencillo. Una economía sólida puede reducir la necesidad de recortes preventivos de los tipos de interés destinados a contrarrestar una posible recesión. Por su parte, la inflación persistente mantiene sobre la mesa la posibilidad de nuevas subidas. Pero, ¿por qué los economistas y los mercados interpretan los mismos datos de forma tan diferente? Una razón podría ser la orientación más limitada de la Fed. Sin señales más claras, la publicación de datos concretos puede alterar las expectativas del mercado de forma más brusca que antes. Esta interpretación concuerda con los estudios que indican que la incertidumbre sobre los futuros tipos de interés oficiales afecta a los precios de los activos independientemente de las sorpresas en materia de política monetaria.

Los economistas, por el contrario, deben separar la señal del ruido en unos datos volátiles y que se revisan con frecuencia. El último informe de empleo ofrece un buen ejemplo. “A primera vista, el aumento de la contratación puede parecer un “hakuna matata”: no hay motivo para preocuparse”, señala Christian Scherrmann, economista jefe para EEUU de DWS. “Sin embargo, el informe ha reducido principalmente los riesgos a la baja sin aumentar la presión sobre los precios internos, ya que los salarios se mantienen moderados. Dado que la inflación sigue viéndose afectada por los precios de la energía y los aranceles, el próximo informe sobre la inflación debería arrojar más luz sobre si se justifican unas tasas de interés más altas”.

"Consideramos que las últimas cifras no son ni un caso de «hakuna matata» ni una señal clara de un nuevo endurecimiento de la política monetaria. Al igual que en el ciclo de la vida, hay más que descubrir en los datos de lo que puede revelar cualquier publicación por sí sola. Ante la escasez de indicaciones por parte de la Fed, cada nueva pista podría llevar a los mercados por un camino diferente", subraya.

Pictet: las subidas de tipos no serán suficientes contra la inflación

Xiao Cui, economista para EEUU en Pictet WM, cree que puede justificarse una nueva subida de tipos en diciembre. El IPC subyacente subió 0,3% en agosto, frente a 0,2% de estimación del consenso. La inflación general ha permanecido en 3,4% interanual, muy por encima del objetivo de 2%. Los mayores costes energéticos pueden estar llegando a los servicios y la producción y los consumidores esperan mayor inflación los próximos doce meses. Así que han aumentado las expectativas de que la Reserva Federal suba sus tipos de interés. "Esperamos que lo haga en 0,25%, hasta 3,75% a 4%, aunque probablemente con los votos en contra de los gobernadores Waller y Bowman"

La mediana de proyecciones puede mostrar dos subidas adicionales este año hasta 4% a 4,25%. El tipo de interés neutral a largo plazo, estimado en 3,1 %, también puede revisarse al alza. Las nuevas proyecciones económicas nos permitirán comprender mejor cómo prevén la trayectoria de tipos: un único aumento, un ciclo limitado de ajuste o un incremento más prolongado. Es posible que se revise al alza la inflación general PCE en 2026 -cubre un rango más amplio de gastos y es la favorita de la Reserva Federal- pero la subyacente, actualmente en 3,3%, a la baja para reflejar próximos cambios metodológicos. "Anticipamos pocos cambios en la previsión de crecimiento del PIB, pero revisión a la baja de la tasa de desempleo".

"Es improbable que una o varias subidas de tipos sean suficientes para reducir las presiones inflacionarias, que se deben principalmente a la energía, aranceles e inversión en inteligencia artificial, más que a los salarios. No obstante, no subir los tipos de interés puede poner en riesgo la credibilidad de la Reserva Federal y provocar mayor aumento de las rentabilidades de la deuda de EEUU a largo plazo, que han llegado a máximos de varios años. El aumento de los precios de la energía es un riesgo y la Reserva Federal seguirá de cerca la posibilidad de las presiones inflacionarias, de manera que, más allá de septiembre, puede justificarse una nueva subida de tipos en diciembre", añade.

Aparte de este aumento de tipos es probable que el comunicado apenas sufra cambios, en consonancia con la preferencia de Warsh por la concisión y mínima una orientación a futuro. "Esperamos un tono restrictivo en la rueda de prensa tras la reunión de política monetaria, reforzando el compromiso con la estabilidad de precios y el anclaje de las rentabilidades a vencimiento de la deuda a largo plazo".

Man Group: el papel soberano es una fuente de riesgo para la cartera

La inflación persistente y las altas cargas de deuda estánconvirtiendo el papel soberano en una fuente de riesgo decartera.Con los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años que superan el 5%, la definición de "libre de riesgo" empieza a desmoronarse. Durante décadas, esa etiqueta fue sinónimo de bonos del Tesoro estadounidense. Sí, los operadores pasarán el miércoles obsesionados con si el presidente de la Fed, Kevin Warsh, subirá los tipos para contrarrestar una inflación del 3,4% y los más de 100$ del petróleo. Pero eso se centra en el extremo equivocado de la curva de rendimientos. La Fed solo puede ajustar realmente los dials en el principio, pero la verdadera historia está en el extremo largo, donde los bonos del Tesoro estadounidense están perdiendo su estatus como refugio inexpugnable, opina Matt Rowe, Director General y Gestor Senior de Carteras, Solutions en Man Group.

El drama del mercado de bonos estadounidense de la semana pasada fue superado cuando el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años, que también actúa como referencia para billones$ en activos globales, alcanzó la marca psicológica del 5%. En este momento, la subida de los tipos de interés en EEUU se siente más como un amplio del diferencial crediticio que como un cambio que represente el vaivén de los ciclos económicos. 

El problema es que quienes buscan reasignar a otros mercados o geografías se enfrentan rápidamente al mismo problema que EEUU, como altas cargas de deuda en función del PIB y las facturas de intereses, que están subiendo en un momento crítico de conflictos geopolíticos continuos, inflación pegajosa y consumidores reducidos.

En un giro curioso, los inversores parecen haberse visto obligados a huir de la calidad, con el dinero saliendo de la deuda estadounidense y persiguiendo en su lugar el potencial desbocado de las acciones de IA. La petición del pasado fin de semana de los líderes de la IA para una desaceleración en el desarrollo de modelos de vanguardia hace que esta decisión sea aún más complicada. 

Existe una diferencia sutil pero crítica entre los motores del "retorno del capital" y el "retorno del capital". De ahí es donde realmente surge el concepto de vuelo a calidad. Si compras un bono del Tesoro a 10 años y los rendimientos suben del 4,5% al 5,5%, pierdes aproximadamente un 7% de tu dinero, ya que la subida de la rentabilidad consume el precio de tu bono. Si éste es el camino que crees que vamos, podría ser una forma rápida de perder mucho dinero en un activo que tradicionalmente se había etiquetado como "libre de riesgo". En teoría e históricamente, la etiqueta simplemente significaba que el gobierno de EEUU erapoco probable que incumpliera sus dólares nominales. En la práctica, los inversores normalmente lo consideraban una garantía contra la pérdida de dinero. Pero cuando la nflación es persistente y los rendimientos suben, el retorno garantizado del capital ofrece muy poca comodidad si el poder adquisitivo de ese capital se está erosionando progresivamente. Con los bonos, tu rendimiento está limitado a la par más intereses acumulados. Con una cesta de acciones de IA y centros de datos, podrías poseer la próxima Nvidia (recientemente apodada el banco central de IA). 

Nos parece que los inversores están apartándose de lo que creen que es una inminente revaloración de la curva de rendimientos de EEUU. Creemos que esto se debe a la falta de confianza en la política fiscal actual, altos niveles de deuda y costes de servicio de la deuda, y acciones muy cuestionables que podrían empeorar el problema, no mejorar.

Mañana, Kevin Warsh, de la Fed, se enfrenta a una realidad que, casi con toda seguridad, merece un aumento en el principio. Además, el mensaje de los líderes de la IA sobre la "desaceleración" se está percibiendo como un problema multifacético en relación con el crecimiento y la competencia en EEUU a nivel global. 

Los intentos de Washington de gestionar la curva la semana pasada parecen haber hecho poco por ayudar, a juzgar por la reacción ante la intervención del secretario del Tesoro, Scott Bessent, en el mercado de divisas japonés y la compra de bonos. Japón es un importante acreedor estadounidense, y cuando el yen baja, Tokio tiende a vender papel estadounidense para financiar su defensa monetaria, lo que impulsa los rendimientos estadounidenses al alza. Bessent intervino para sostener la moneda, proclamando que "él es la casa" e insinuando que es el dueño del casino donde juegan todos los demás. Luego lanzó una nueva versión de la Operación Twist, ofreciendo gastar hasta 6.000 millones$ (frentea los 2.000) para recomprar papel a 10 a 20 años mientras emitía deuda a corto plazo. La teoría es que eso reduciría los tipos a largo plazo. En la práctica, el mercado le escuchó y los bonos se vendieron igualmente, haciendo que los rendimientos subieran cinco pb en cuestión de segundos tras el anuncio de la recompra. El mercado ve al Tesoro estadounidense intentando convencerse para bajar los tipos cuando todas las señales apuntan en la dirección contraria. Los bancos centrales pueden fijar el tipo de interés overnight, pero no pueden controlar los costes de endeudamiento a largo plazo cuando los inversores se niegan a absorber billones en nueva deuda.

Y aun así, el S&P 500 sigue no muy lejos de sus máximos históricos y el indicador de miedo del mercado, el VIX, sigue situándose en un desconcertante 17 (aunque, siendo justos, ha subido ligeramente en los últimos días y, con la perspectiva de un resto de año irregular, la dirección probablemente sea muy alcista).Esa desconexión entre el mercado bursátil y el de bonos parece propicia para un ajuste de cuentas, pero la historia advierte contra dar por terminado el impulso.

Alan Greenspan pronunció su discurso de "exuberancia irracional" el 5 de diciembre de 1996. El punto boom de las puntocom llegó el 10 de marzo de 2000, tres años y tres meses después. Llegar temprano es lo mismo que estar equivocado, así que tendría cuidado de no declarar el juego terminado demasiado pronto. De cara al futuro, creemos que todos debemos estar alerta y no apoyarnos en suposiciones estáticas. Cuando la base del sistema financiero global empiece a tambalearse, asumir que los bonos soberanos ofrecerán refugio parece cada vez más frágil. Puede que recuperes tu dinero, pero puede que no sea una línea recta.

UBS: las subidas no deberían pesar en las perspectivas de inversión a medio plazo

"Esperamos que la Reserva Federal suba el tipo de los fondos federales el miércoles. Aunque esto representa un ajuste en el panorama macroeconómico, creemos que el crecimiento de los beneficios empresariales se encuentra sobre una base sólida y seguirá siendo el principal motor de nuevas subidas en el mercado de renta variable. Mantenemos nuestros objetivos para el S&P 500 en 8.100 puntos para finales de año y 8.400 puntos para mediados de 2027", afirma David Lefkowitz, Responsable de Renta Variable de EE. UU., UBS Global Wealth Management

"Tras meses de debate entre los inversores sobre si la Fed subiría los tipos o no, es probable que los suba en 25 pb. La reacción positiva del mercado ante un dato de IPC de agosto superior a lo esperado sugiere que los inversores sienten alivio al contar por fin con cierta claridad sobre la probable trayectoria de la política monetaria de la Fed, y ven con buenos ojos las subidas de tipos como una forma de estabilizar los rendimientos a más largo plazo. La reacción del mercado también implica que las subidas de tipos no deberían tener un peso significativo en las perspectivas de inversión a medio plazo", opina Jason Draho, Responsable de Asignación de Activos para América

Metagestión: una segunda subida en diciembre, en el aire

El mercado asigna una probabilidad superior al 85% de una subida de tipos de la Fed, tras alcanzar el IPC interanual de  mayo el nivel del 4,2% , el más alto desde 2023. Una segunda subida de tipos de la Fed en diciembre dependerá sin embargo de los datos de las próximas semanas. La inflación no está cediendo al ritmo que el consenso daba por hecho a comienzos de año, situación que “cambia las reglas de juego hasta el final de año”, explican los expertos de Metagestión.