26May

Huawei, SpaceX, Norz Patrimonia, OpenAI, Anthropic, Memory ETF (el de mayor crecimiento de la historia), Johnson Controls (que compra Nantum AI), Cloud Nation de Aire, BeHappy Investments, muestran el auge de la IA. Ariadna Vilalta alerta de los nuevos riesgos psicológicos de la era digital.

Miguel Ángel Valero

Varios movimientos muestran el auge de la inteligencia artificial (IA):

  • Huawei presenta LogicFolding y el Tau Scaling Law: una arquitectura que apunta a densidad equivalente de 1,4 nm en 2031, sin depender de TSMC ni de litografía avanzada bloqueada por las sanciones. Los primeros Kirin con este diseño llegarán a finales de 2026. Si las previsiones se cumplen, China puede tener chips de alto rendimiento propios antes de lo que nadie esperaba.
  • Tres mega-IPO en el mismo año. SpaceX ya presentó su S-1 confidencial con valoración de 1,75 billones$ y el roadshow está previsto para junio. OpenAI y Anthropic van detrás. Más de 150.000 millones en papel nuevo de IA y espacio en doce meses. Tanta oferta de acciones nuevas puede quitar gasolina al Nasdaq. Los fondos pasivos tendrán que vender posiciones existentes para hacer hueco a los nuevos pesos. Los índices ponderados por capitalización, ya de por sí en máximos históricos, absorberán una presión bajista que el mercado no tiene descontada. La señal histórica es incómoda. Los picos de actividad de IPO coinciden con techos de mercado. Ocurrió en 2021. El índice equal-weight del S&P 500 ya lleva meses rezagado respecto al índice cap-weight. Señal de que el rally está cada vez más concentrado en menos nombres, justo antes de que llegue la oferta masiva.  Los fondos que quieran entrar en SpaceX o en el IPO de OpenAI tendrán que vender algo. "Ojo a la concentración en mega-caps y revisa coberturas si tienes exposición a tech growth", recomiendan en Zumitow.
    • Norz Patrimonia: “Durante mucho tiempo Musk evitó hablar de una salida a Bolsa porque consideraba que la compañía necesitaba consolidar antes su modelo de negocio y sus desarrollos tecnológicos. El cambio de postura refleja también la madurez alcanzada por algunas líneas estratégicas como Starlink o los lanzamientos reutilizables”, señala Ramón Alfonso, socio de Norz Patrimonia. 
    • SpaceX se ha convertido en el actor privado más influyente de la industria aeroespacial global gracias a un modelo que combina transporte espacial, lanzamientos comerciales, internet satelital y desarrollo tecnológico de alta complejidad. Esa diversificación explica tanto el enorme interés que despierta la operación como las dudas sobre su valoración. “La compañía tiene ventajas competitivas muy difíciles de replicar. Es una empresa extraordinaria desde el punto de vista tecnológico, pero también es un negocio intensivo en capital, con elevados costes de desarrollo y riesgos regulatorios muy importantes”, apunta el socio de NORZ Patrimonia EAF.
    • Cómo podría invertir un particular. El enorme interés generado por la operación ha disparado también las dudas entre pequeños inversores interesados en acceder a la OPV. Ramón Alfonso distingue tres posibles vías de entrada, aunque advierte de que ninguna está exenta de riesgos:
      • La primera opción sería acudir directamente al tramo minorista de la oferta pública. Para ello, el inversor tendría que operar a través de una entidad financiera o bróker con acceso al sindicato colocador estadounidense y solicitar participación antes de la fecha de salida al mercado. No obstante, Alfonso lanza una advertencia clara: “Todo apunta a que la OPV de SpaceX estará fuertemente sobredemandada y, en este tipo de operaciones, las instituciones y grandes clientes suelen tener prioridad frente al inversor minorista”. 
      • La segunda alternativa sería esperar al inicio de cotización y comprar acciones ya en mercado abierto. Una estrategia aparentemente más sencilla, pero que también puede implicar riesgos relevantes por la posible euforia inicial. “Muchas grandes OPV experimentan fuertes subidas en sus primeros días para luego corregir con intensidad. Entrar en pleno pico de entusiasmo puede ser peligroso para perfiles sin experiencia o con horizontes cortoplacistas”, explica el socio de Norz Patrimonia.
      • Como tercera vía, Ramón Alfonso señala la posibilidad de obtener exposición indirecta a SpaceX mediante fondos, ETF especializados en tecnología o aeroespacial y compañías cotizadas que ya participan en el accionariado de la empresa, como Alphabet.
    • El debate en torno a SpaceX no gira únicamente alrededor de su potencial tecnológico, sino también sobre si el mercado podría estar dispuesto a pagar múltiplos excesivamente elevados por una compañía todavía inmersa en proyectos de alto riesgo. “La principal amenaza para el inversor puede ser comprar a valoraciones desorbitadas. Estamos hablando de una empresa líder, sí, pero también de un sector joven, intensivo en inversión y sujeto a incertidumbres regulatorias y tecnológicas constantes”, resume Alfonso. Aun así, el experto no descarta completamente la inversión para determinados perfiles. Su recomendación pasa por la prudencia y la diversificación.“Para un inversor que crea en el desarrollo de esta tecnología, que acepte una volatilidad elevada y que tenga un horizonte de medio y largo plazo, puede tener sentido mantener una exposición pequeña y controlada dentro de cartera”, concluye.La eventual llegada de SpaceX al Nasdaq no solo supondría un hito financiero para Elon Musk. También podría convertirse en el gran termómetro del apetito inversor global hacia la nueva economía espacial.
  • El Memory ETF acumula 6.500 millones$ en activos, el ETF de crecimiento más rápido en su historia. La fiebre por los chips HBM necesarios para la IA lleva el dinero hacia Micron, SK Hynix y Samsung de forma masiva. Cuando el dinero institucional entra en un ETF temático a esta velocidad, el subyacente ya lleva meses corriendo. Ojo a si esto marca el techo del ciclo de memoria o hay más recorrido.
  • Johnson Controls, grupo de gestión térmica, sistemas de misión crítica para edificios, eficiencia energética y descarbonización, ha anunciado la adquisición de Nantum AI, compañía especializada en algoritmos de IA que ayuda a las organizaciones a ahorrar energía, mejorar los controles de los sistemas y aumentar la eficiencia operativa. La adquisición refuerza la plataforma digital OpenBlue de Johnson Controls al incorporar algoritmos patentados y probados basados en IA que optimizan aún más el rendimiento de los sistemas de climatización y reducen el consumo energético. Nantum AI ampliará las capacidades de OpenBlue para optimizar el flujo de aire en los edificios en tiempo real y en función de la ocupación para clientes de todos los sectores. Junto con las ofertas existentes que mejoran la eficiencia en HVAC, estas capacidades permitirán una optimización más completa de los sistemas de climatización en instalaciones complejas, como hospitales y entornos de fabricación avanzada. La primera oferta combinada se encuentra actualmente en fase de prueba piloto.
    • “Estamos entrando en la siguiente fase de la revolución industrial, donde la inteligencia digital es tan fundamental como los propios sistemas físicos, y las empresas que aprovechen el potencial de la IA para optimizar procesos, reducir costes y generar nuevo valor para el cliente serán las ganadoras”, afirma Vijay Sankaran, Director de Tecnología Digital y de Información en Johnson Controls. “Con la incorporación de Nantum AI, ayudamos a nuestros clientes a reducir el consumo energético, gestionar la complejidad y operar instalaciones más resilientes y eficientes”.
    • Al extender la inteligencia a todo el sistema de climatización, Johnson Controls está ampliando las capacidades de optimización de OpenBlue para incluir un control autónomo impulsado por IA en aplicaciones de refrigeración tanto por aire como por agua. Esta incorporación mejora la capacidad de OpenBlue para ayudar a los operadores de edificios a tomar decisiones más informadas y automatizadas que mejoren la eficiencia energética y mantengan el confort y la fiabilidad.
    • “La IA tiene un enorme potencial para mejorar el funcionamiento de los edificios, dado que la demanda energética y los costes siguen aumentando”, apunta Michael Rudin, miembro del Consejo de Administración de Prescriptive Holdings LLC, dueña de Nantum AI. 
    • Nantum AI se sumará a la creciente oferta de soluciones para edificios basadas en inteligencia artificial de Johnson Controls, proporcionando recomendaciones de eficiencia y un control mejorado de las unidades de tratamiento de aire, ventiladores y otros equipos de circulación de aire. Al incorporar esta capa sobre un sistema tradicional de automatización de edificios, los operadores pueden aprovechar los datos procedentes de fuentes internas y externas, como los patrones meteorológicos y los costes reflejados en las facturas, recibiendo recomendaciones de eficiencia más sofisticadas para aplicarlas sin comprometer el confort de los ocupantes.
  • BeHappy Investments: En un mercado inversor más selectivo, la tecnología se ha convertido en una pieza cada vez más relevante dentro de la inversión de impacto. Su papel ya no se limita a acelerar procesos o mejorar la escalabilidad de los proyectos. También permite medir resultados, reducir ineficiencias y comprobar si una solución genera cambios reales sobre las personas, las empresas o el entorno. Esta evolución llega en un momento en el que los inversores analizan con más detalle la solidez de los modelos de negocio. La inversión en startups en España alcanzó los 731 millones€ en el primer trimestre de 2026, un 30% menos en volumen y un 21% menos en número de operaciones respecto al mismo periodo del año anterior. En total, se cerraron 79 operaciones en un mercado más prudente, con mayor concentración del capital y una revisión más rigurosa de la madurez de cada proyecto.
    • En este contexto, BeHappy Investments, vehículo de inversión español de impacto social, opta por compañías capaces de combinar tecnología, propósito y viabilidad empresarial. “La tecnología tiene sentido dentro de la inversión de impacto cuando mejora la vida de las personas, hace más eficiente un modelo o permite llegar donde antes no se llegaba. No invertimos en tecnología por el simple hecho de que esté de moda, sino en proyectos que la utilizan para resolver necesidades reales, con métricas claras y capacidad de ejecución”, explica Miguel Ángel Rodríguez Caveda, su CEO.
    • La inteligencia artificial resume bien esta nueva etapa. El uso de tecnologías de IA en empresas españolas de más de 10 empleados se ha más que duplicado entre 2021 y 2025, al pasar del 8% al 21% de acuerdo con el último análisis de CaixaBank Research. Pese al avance, su adopción sigue siendo limitada y desigual, especialmente por tamaño de empresa. Este dato deja margen para aplicar esta tecnología de forma más útil, eficiente y sostenible. 
    • Al mismo tiempo, el ecosistema español de IA empieza a consolidarse como una vertical propia dentro del emprendimiento tecnológico. Según el Informe Nacional de Empresas Tech, España cuenta ya con 394 compañías vinculadas a la inteligencia artificial, de las que 278 son startups. Además, este segmento encabezó el ranking sectorial de inversión en 2025, con más de 300 millones de euros captados en una treintena de operaciones. 
    • Para BeHappy Investments, esta brecha marca una vía relevante para el sector: acompañar a compañías capaces de aplicar la tecnología a necesidades concretas, con modelos comprensibles, medibles y sostenibles. La salud, la educación, la biotecnología, el agrotech o el bienestar animal son áreas en las que la innovación puede mejorar la productividad, ampliar el acceso a servicios esenciales, anticipar riesgos, reducir ineficiencias y elevar la calidad de vida. 
    • La medición es otro de los puntos clave de esta evolución. SpainNAB ha señalado la necesidad de avanzar hacia una mayor armonización que facilite la comparabilidad entre fondos, con un lenguaje común de indicadores y modelos de reporting adaptados. Para el sector, contar con métricas más claras resulta esencial para reforzar la transparencia, la credibilidad y el crecimiento de la inversión de impacto en los próximos años. 
    • Con este planteamiento, BeHappy Investments mantiene su foco en compañías en fases tempranas que combinan innovación, propósito y viabilidad empresarial. El objetivo del fondo es acompañar proyectos capaces de generar impacto positivo desde sus primeras etapas, aportando capital, criterio estratégico, experiencia empresarial y apoyo en el desarrollo de modelos sostenibles.  La tecnología seguirá ocupando un lugar central en la inversión de impacto, pero su valor estará cada vez más ligado a su utilidad real. En un mercado más maduro, los proyectos con mayor capacidad de atraer capital serán aquellos que demuestren que la innovación puede mejorar vidas, optimizar recursos y construir empresas sólidas a largo plazo. 

Cloud Nation 2026 de Aire: la paradoja de España

España vive una sorprendente paradoja en su viaje a la nube. Nos cuesta dar el primer paso en los servicios básicos, pero una vez dentro, nos situamos por encima de la media europea en el uso estratégico de la tecnología, asegura el informe Cloud Nation 2026, elaborado por la compañía tecnológica española Aire, en colaboración con Atlas Tecnológico, que radiografía el estado actual de la adopción de tecnologías en la nube, la Inteligencia Artificial y el Edge Computing en España y Europa.

España se sitúa en el puesto 21º entre los países de la Unión Europea en cuanto al uso general de servicios de computación en la nube de pago, con una adopción nacional del 44%. Si tenemos en cuenta el uso de herramientas consideradas básicas, nuestro país se sitúa por debajo de la media de la UE. Sin embargo, la situación cambia completamente al analizar soluciones tecnológicas de alto valor estratégico. Las empresas españolas demuestran un nivel de madurez superior al de sus vecinos. La integración de aplicaciones ERP para la planificación de recursos empresariales en la nube alcanza el 47%, frente al 30% de media de nuestros socios europeos. Igualmente, España, con un 41,7% de penetración, supera la media de la UE en aplicaciones CRM (casi un 28%). En contratación de potencia de cómputo para software propio, las empresas españolas alcanzan un 33%, mientras que la media en Europa es del 25%, y en plataformas para desarrollo de aplicaciones en España se alcanza casi un 31% frente al 26% de media europea.

Esta paradoja nacional se explica, en gran medida, por las profundas diferencias entre sectores y comunidades autónomas. A nivel sectorial, las empresas TIC (76,48%) y de servicios (48,71%) lideran la contratación cloud, mientras que un motor clave como la industria se queda rezagado (40,35%), al igual que la construcción (35,38%).

Geográficamente, España avanza a dos velocidades. Cataluña (58%) y la Comunidad de Madrid (54,15%) tiran del carro superando con creces la media nacional. Por el contrario, un gran pelotón de 11 comunidades autónomas lucha todavía por salir de la franja de adopción de entre el 30% y el 40%, evidenciando la necesidad de impulsar la cohesión digital territorial.

El informe Cloud Nation 2026 de Aire es tajante en cuanto a los retos que afrontan las pequeñas empresas en la adopción de estas tecnologías. No es el precio, es el talento. El 60% de las empresas españolas señala la falta de conocimientos especializados relevantes como el principal motivo para no utilizar la nube. Esta escasez de talento técnico castiga especialmente a las pymes, abriendo una brecha frente a las grandes corporaciones. Mientras las PYMEs se paralizan ante la complejidad técnica, las grandes empresas ya están inmersas en un superciclo de inversión impulsado por la Inteligencia Artificial y arquitecturas complejas.

El Observatorio constata que la búsqueda de flexibilidad (52%) y la amplitud de servicios (50%) son los motivos principales para elegir un proveedor de cloud. Pero en esta nueva etapa dominada por la IA, la seguridad y la regulación (como la directiva NIS2) han cambiado las reglas del juego. Hoy, el 57% de las organizaciones que sienten la necesidad de ejecutar su infraestructura dentro de un solo país, lo hacen por preocupaciones sobre seguridad o protección de los datos, consolidando la nube soberana como una obligación estratégica para evitar ciberataques y el riesgo de dependencia de proveedores extranjeros.

“La empresa española es sumamente pragmática. Cuando invierte en tecnología, lo hace buscando un impacto directo en la eficiencia de sus procesos, de ahí nuestro liderazgo en herramientas como los ERP”, explica Santi Magazù, director general de cloud y ciber de Aire. “El verdadero reto como país es conseguir que la pyme y el sector industrial no se queden atrás. Para ello, necesitamos democratizar el acceso al cloud, eliminando la barrera del conocimiento técnico con soluciones intuitivas y garantizando que sus datos permanezcan seguros en territorio europeo", añade.

Ariadna Vilalta: los nuevos riesgos psicológicos de la era digital

"Internet ya no es una herramienta. Es un entorno psicológico y social en el que vivimos, pensamos y sentimos", asegura  la mayor experta en ciberpsicología de España, Ariadna Vilalta, en Una vida siempre en línea (Destino). Un ensayo lúcido y provocador que explica cómo la hiperconectividad, los algoritmos y la IA están reconfigurando nuestra mente, nuestras emociones y nuestra capacidad de pensar con autonomía.

"Durante mucho tiempo creímos que internet era una herramienta. Algo que se encendía y se apagaba. Algo que usábamos. Algo que estaba 'fuera'. Hoy esa idea resulta ingenua. Dormimos con el móvil en la mesilla como quien deja una linterna encendida por si aparece el miedo. Nos despertamos consultando notificaciones antes de saber cómo estamos. Discutimos por WhatsApp lo que no sabemos decir cara a cara. Ligamos mediante aplicaciones que deciden a quién deseamos. Trabajamos con inteligencias artificiales que escriben, resumen, diagnostican y aconsejan. Nos informamos (o creemos hacerlo) en redes que no priorizan la verdad, sino la reacción emocional. Incluso empezamos a gestionar el duelo, la soledad o la ansiedad a través de aplicaciones que prometen alivio inmediato. La tecnología ya no es un entorno externo. Es el lugar donde vivimos psicológicamente", explica.

"Lo que está en juego no es cuántas horas miramos un dispositivo, sino cómo las tecnologías están reconfigurando el apego, la identidad, la autoestima, el deseo, la atención, la memoria y la capacidad de pensar con autonomía", añade.

Y avisa: "veo patrones que se repiten: ansiedad alimentada por comparaciones constantes, dificultades para concentrarse, confusión moral, dependencia de validación externa, incapacidad para sostener el silencio, miedo a quedarse fuera y una creciente dificultad para distinguir entre información, opinión y manipulación".

"Este libro no pretende deciros qué pensar. Pretende algo más incómodo y, justo por eso, más necesario: invitaros a pensar mejor. Aquí no encontraréis recetas rápidas ni soluciones mágicas. Tampoco un discurso apocalíptico ni una defensa ingenua de la tecnología. Demonizar las pantallas es tan simplista como idealizarlas. Lo que encontraréis son preguntas. Algunas incomodan, otras alivian, y todas son urgentes", subraya la autora.

Ariadna Vilalta explica cómo la hiperconectividad, los algoritmos y la IA están reconfigurando nuestra mente, nuestras emociones y nuestra capacidad de pensar con autonomía. En su ensayo aborda uno de los grandes retos de nuestro tiempo: comprender los mecanismos invisibles que nos influyen para recuperar la autonomía mental en una época diseñada para perderla. "No se trata de demonizar la tecnología, pero sí de reconocer que su arquitectura no es neutra: está diseñada para recopilar, predecir y modificar comportamientos", insiste.

En esta línea, la autora enseña cómo entrenar la mente digital para vivir mejor y ofrece ejercicios prácticos para conseguir a su vez una mente más libre en la era digital: "Vivimos conectados de forma permanente. Dormimos con el móvil al lado, trabajamos frente a pantallas, nos informamos en redes sociales y tomamos decisiones cotidianas mediante inteligencias artificiales. Lo digital ya no es una herramienta o un simple entorno externo: es el entorno psicológico y social en el que vivimos, pensamos y sentimos. Esta es una idea tan incómoda como urgente: no solo estamos usando tecnología, sino que ésta nos está moldeando". Entender ese impacto ya no es opcional, es una necesidad psicológica, educativa y social.

No solo trata las implicaciones neuropsicológicas de esta hiperconectividad, sino que intenta ir más allá y reflexionar sobre las consecuencias que ésta tiene en el desarrollo de la propia psicología como disciplina: "Con la llegada de la IA hablamos con sistemas que nos contestan, aconsejan, consuelan y se quedan ahí, disponibles, sin cansancio y sin límite de tiempo u horario. Hemos empezado a delegar funciones emocionales como la escucha, el consuelo, la compañía... en sistemas diseñados para responder". 

Y plantea posibles dilemas éticos que pueden surgir de este nuevo escenario: ¿la tecnología está ampliando nuestra capacidad de cuidar o está justificando que cuidemos menos? ¿Qué pasa cuando los datos sensibles se convierten en un activo comercial? "Si lo digital se usa para maquillar recortes, para convertir la terapia humana en un lujo, para normalizar que el interlocutor principal del sufrimiento sea un chatbot, el saldo es sombrío: ganamos acceso y perdemos humanidad", advierte. Con todo, la autora apuesta por una clínica híbrida que permita poner la tecnología al servicio del vínculo y no al revés.

20Apr

Parece que el fin del enfrentamiento se encuentra cada vez más cerca, aunque el camino hasta llegar a él resulte complejo y esté marcado por falsos comienzos, porque las dos partes tienen mucho que perder y muy poco que ganar si la guerra se reavivara.

Miguel Ángel Valero

El enfrentamiento en Irán se adentra ya en su octava semana, con el estrecho de Ormuz aún cerrado –si bien permaneció abierto durante algunas horas el pasado fin de semana, antes de la reanudación de las hostilidades– aunque con ambas partes evidenciando una mayor disposición para alcanzar un acuerdo.

A lo largo de la semana, el foco político estuvo marcado por una desescalada gradual del conflicto en Oriente Medio, con avances irregulares pero sostenidos en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, respaldados por treguas parciales como la alcanzada entre Israel y Líbano. Washington reforzó el control sobre el tránsito marítimo, desplazando parte de la tensión hacia China y los países del sudeste asiático. En paralelo, el conflicto fue perdiendo relevancia en los mercados a medida que se consolidaba la percepción de un posible acuerdo.

La semana concluyó inicialmente en un clima de celebración tras el anuncio de la reapertura del estrecho de Ormuz. Sin embargo, la euforia fue efímera: numerosos buques que se dirigían a cruzarlo optaron por darse la vuelta ante el temor de que el paso libre no estuviera plenamente garantizado. Estos recelos se confirmaron el domingo, cuando se produjeron ataques preventivos por parte de Irán contra un barco que intentaba atravesar el estrecho. Como consecuencia, el bloqueo estadounidense se mantiene, con un buque iraní retenido, mientras Teherán reiteraba que algunos de los puntos planteados en la negociación —como la paralización de su programa nuclear— resultan inaceptables.

A las puertas de un acuerdo –quebrantado durante el fin de semana– , queda por ver qué pasará con el ultimátum cuyo vencimiento estaba inicialmente previsto para mañana. Y con las conversaciones entre ambos bandos en Islamabad (Pakistán), con la delegación estadounidense dispuesta a retomar el diálogo, aunque sin confirmación oficial de la participación iraní. 

Parece que el fin del enfrentamiento se encuentra cada vez más cerca, aunque el camino hasta llegar a él resulte complejo y esté marcado por falsos comienzos. Las dos partes tienen mucho que perder y muy poco que ganar si la guerra se reavivara. 

Norz Patrimonia: el mercado ya descuenta un acuerdo

Los mercados financieros continúan mostrando una notable fortaleza en el arranque del segundo trimestre del año, encadenando cerca de dos semanas consecutivas de avances, en un contexto dominado por la incertidumbre geopolítica y la evolución de las negociaciones internacionales en torno a Irán. Según explica Jordi Martret, director de inversiones de Norz Patrimonia, el mercado ha entrado en una dinámica claramente optimista en el corto plazo, aunque sustentada en factores de elevada volatilidad estructural. “Llevamos prácticamente 14 días consecutivos de mercado positivo”, señala el experto.

Uno de los focos centrales continúa siendo la evolución del conflicto entre EEUU e Irán, especialmente en relación con las negociaciones sobre el programa nuclear iraní. Martret subraya que las conversaciones siguen abiertas, aunque con avances irregulares: “Parece que uno de los puntos conflictivos es que Irán deje de enriquecer uranio durante un periodo de tiempo, y ése es el principal punto de fricción”.

El analista destaca además que la situación está entrando en una fase de aceleración política y económica, donde todas las partes implicadas comienzan a mostrar signos de urgencia: “El mercado ya descuenta un acuerdo, pero lo cierto es que todo el mundo tiene prisa: la administración estadounidense, Europa por el riesgo de abastecimiento energético, e incluso el propio régimen iraní”.

En este sentido, Martret advierte del impacto potencial sobre el mercado energético europeo si la situación se prolonga: “Podríamos estar a unas pocas semanas de ver restricciones en combustibles en Europa, especialmente si se complica el acceso al estrecho de Ormuz”. En paralelo, el experto apunta a una divergencia creciente entre economías. Mientras Europa comienza a notar el impacto inflacionario derivado de la tensión energética, con el IPC situándose en el 2,6%, EEUU muestra una mayor resiliencia macroeconómica: “La actividad industrial en EEUU sorprende por su fortaleza, y parece que es la economía más beneficiada en este entorno global”.

En este entorno, el inicio de la temporada de resultados está ofreciendo, según el directivo, un tono generalmente positivo, especialmente en sectores clave como la tecnología: “Compañías como ASML o Taiwan Semiconductor han presentado resultados muy sólidos. En líneas generales, las cuentas empresariales están siendo buenas, y eso sigue siendo el motor del mercado”. “Más allá del ruido macro, lo realmente relevante será escuchar qué dicen los CEO y los directores financieros sobre cómo les está afectando el conflicto en Irán y cómo integran la inteligencia artificial en sus estrategias”, concluye Martret.

Franklin Templeton: no reaccionar en exceso a la volatilidad en ninguna dirección

Stephen Dover, director del Franklin Templeton Institute, destaca que, desde el punto de vista de la inversión, la noticia de la apertura del estrecho de Ormuz refuerza el fuerte giro de mercado tras los retrocesos de marzo. Inicialmente, el punto más bajo se alcanzó en un momento de “máximo miedo”, cuando la volatilidad implícita de la renta variable (basada en el índice VIX de volatilidad del mercado de la Bolsa de Opciones de Chicago. CBOE, por sus siglas en inglés) superó el 30% a finales de marzo. Una volatilidad elevada es una señal fiable del suelo de mercado. Posteriormente, se produjo un impulso alcista adicional a medida que las partes en conflicto iniciaron el diálogo y la negociación, culminando en el importante avance de hoy que permite el tránsito comercial por el estrecho de Ormuz.

A partir de aquí, los inversores deben vigilar de cerca los flujos de transporte marítimo. En la medida en que los petroleros y otros buques comerciales estén atravesando el estrecho, consideramos que los movimientos del mercado de hoy probablemente quedarán validados. Pero el progreso duradero requiere negociaciones exitosas, que pasarán ahora a ser el foco de los mercados.

¿Cómo deberían posicionarse ahora los inversores? "No deben reaccionar en exceso a la volatilidad en ninguna dirección. Los objetivos a largo plazo, condicionados por las rentabilidades esperadas, deben seguir siendo la base de la estrategia de inversión", insiste Dover. "Y a medida que las condiciones de mercado se normalizan, es importante repasar nuestra visión sobre rentabilidad y oportunidades:

  • Respaldados por sólidos beneficios empresariales (algo que ya era evidente al inicio de la temporada de resultados del primer trimestre de 2026), seguimos firmemente a favor de una ampliación de los retornos en renta variable. El liderazgo en las últimas semanas de recuperación del mercado ha estado en las grandes compañías de crecimiento estadounidenses, pero creemos que las empresas de pequeña capitalización, la energía, las infraestructuras, Japón y los mercados emergentes también están bien posicionados para obtener buenos resultados.
  • Dentro de la renta fija, seguimos siendo prudentes con la duración: en nuestro análisis, la parte larga de las curvas de tipos no ofrece una rentabilidad adicional suficientemente atractiva como para compensar a los inversores por la volatilidad de precios. La deuda con grado de inversión y high yield no se ha depreciado lo suficiente durante la reciente turbulencia como para justificar compras oportunistas, pero consideramos que los cupones actuales son atractivos y que el crédito debe seguir siendo una posición central. Nuestra área preferida dentro de la renta fija es la deuda de mercados emergentes (especialmente en Brasil), donde lo que consideramos rendimientos reales y nominales atractivos ofrece oportunidades de mayor rentabilidad.
  • En los mercados de divisas, el dólar estadounidense ha retrocedido a medida que se han disipado los peores temores del conflicto con Irán. Seguimos pensando que nos encontramos en un entorno de dólar generalmente débil (que comenzó el año pasado). Aunque el dólar puede no depreciarse mucho más, creemos que un dólar estable o algo más débil es favorable para la deuda en moneda local de mercados emergentes y para diversas áreas de la renta variable emergente, lo que respalda nuestra tesis de ampliación de retornos.

Swisscanto: el incremento de opciones de compra indica euforia

Las negociaciones entre Irán y EEUU, a las puertas del vencimiento del alto el fuego, siguen marcadas por nuevas provocaciones. Aunque un acuerdo responde al interés de ambas partes, el estrecho de Ormuz continúa utilizándose como elemento de presión en el proceso negociador. Sin embargo, se ha alcanzado un alto el fuego entre Israel y el Líbano, lo que apunta a que el escenario central —una desescalada de las tensiones— comienza a materializarse, aunque con cierto retraso respecto a lo previsto, opina Roger Rüegg, responsable de Multi-Asset Solutions en Zürcher Kantonalbank, gestora delegada de los fondos de Swisscanto. 

En los mercados financieros, los principales índices bursátiles se sitúan ya en nuevos máximos históricos, mientras que los diferenciales de crédito han registrado una notable compresión. El Nasdaq encadena 13 sesiones consecutivas al alza desde los mínimos de finales de marzo. La temporada de resultados del primer trimestre ha arrancado con cifras sólidas por parte de la banca estadounidense, si bien la reacción en precio ha sido negativa en términos relativos al mercado. Un comportamiento similar se ha observado en compañías líderes en inteligencia artificial como ASML y TSMC.

Una vez más, se pone de manifiesto que los mercados geopolíticos tienen poca capacidad de resistencia. "Nuestra compra de acciones a finales de marzo fue muy oportuna, aunque la velocidad de la recuperación ha sido sorprendentemente alta. Los temores inflacionistas, al menos en EEUU., han vuelto a remitir, y los inversores esperan de nuevo nuevos recortes de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal estadounidense", explica.

Dado que las expectativas de beneficios se han elevado de nuevo (+17% en 2026 para el MSCI World), los mercados bursátiles son hoy aún más baratos a pesar de los máximos históricos (ratio PER de 19 frente al 20,5 anterior). Tras el fuerte repunte con elevados volúmenes de compra, las acciones se encuentran ahora técnicamente sobrecompradas (RSI > 70). El aumento significativo de los volúmenes de opciones de compra también indica euforia. En consecuencia, creemos que el mercado se ha vuelto más vulnerable a posibles noticias negativas. "Por ello, el viernes por la tarde redujimos ligeramente nuestra sobre ponderación en renta variable en relación con la ratio de liquidez", apunta.


"Nuestras carteras han registrado un rendimiento muy positivo en abril, compensando con creces los resultados de marzo. Nuestra sobre ponderación regional en mercados emergentes, junto con nuestro enfoque en los sectores de materiales básicos y tecnología, han dado sus frutos de manera significativa. La selección de valores, especialmente en el sector de la electrificación, resultó rentable en abril. Nuestra sobre ponderación en oro también ha contribuido positivamente a la rentabilidad. Sin embargo, nuestras posiciones en el yen y en bonos a largo plazo aún no han dado sus frutos. Desde principios de año, la mayoría de las carteras han vuelto a terreno positivo, tanto en términos absolutos como relativos", concluye.

Ebury

Las Bolsas estadounidenses han alcanzado nuevos máximos históricos, mientras que la mayoría de los principales índices mundiales se sitúan muy cerca de sus cotas más altas. El dólar ha retrocedido y cotiza ahora próximo a los niveles previos al conflicto. Los mensajes contradictorios del os dirigentes iraníes sugieren que las esperanzas iniciales podrían haber sido prematuras y ponen de manifiesto una aparente falta de jerarquía en Teherán. Esto implica que los movimientos observados en los mercados recientemente podrían revertirse parcialmente en los próximos días de negociación. Aun así, los mercados parecen descontar que ni EEUU ni Irán tienen verdadero interés en reanudar las hostilidades, incluso si el actual alto el fuego expira el miércoles, destaca el Análisis del Mercado de Divisas de Ebury.

En el calendario económico de esta semana destacan las encuestas PMI de actividad empresarial de abril, que se publicarán el jueves 23 de abril en las principales economías. Al tratarse de los indicadores más actualizados sobre la andanza de las economías, su relevancia este mes es mayor de la habitual, ya que los inversores están buscando señales sobre el impacto real de la guerra en la economía global. En el Reino Unido, los datos de empleo e inflación también cobrarán especial importancia para la libra esterlina.

Pese a ello, los mercados continúan dominados por las noticias geopolíticas. El alto el fuego expira el miércoles y aparentemente persisten las divisiones en la cadena de mando iraní, con mensajes contradictorios sobre la reapertura del estrecho de Ormuz. Este factor sigue siendo clave para los precios de la energía: el crudo Brent se sitúa nuevamente cerca de los 95 dólares por barril.

  • EUR: El euro se fortaleció la semana pasada gracias al descenso de los precios energéticos, especialmente del gas natural TTF, que está cotizando en torno a un 50 % por debajo del máximo de marzo. Consideramos que el nivel actual del euro refleja un equilibrio razonable entre la presión estructural bajista sobre el dólar —impulsada por el proceso de desdolarización— y el riesgo de que los mercados estén sobreestimando las próximas subidas de tipos del BCE en respuesta al repunte energético. Es probable que este repunte no genere efectos de segunda ronda si el conflicto se resuelve pronto.
  • USD: El dólar cedió terreno la semana pasada tras el anuncio sobre la reapertura del estrecho de Ormuz y una serie de datos macroeconómicos de segundo orden que mostraron cierta debilidad. No obstante, las noticias más pesimistas del fin de semana le han proporcionado un respiro a corto plazo. En el momento de redactar este informe, las autoridades iraníes aún no se han comprometido a una segunda ronda de negociaciones, tras el ataque y la incautación de un buque iraní por parte de EE.UU. Los principales obstáculos siguen siendo el programa nuclear iraní, los ataques contra Líbano y el bloqueo estadounidense. Esta interrupción del proceso de distensión podría ofrecer soporte temporal al dólar, aunque mantenemos una visión pesimista a medio plazo.
  • GBP: El riesgo político interno se ha convertido en el tercer factor clave para la libra, junto con las noticias geopolíticas y los datos macroeconómicos. Estos últimos han apoyado a la divisa británica tras un PIB mensual de febrero muy superior a lo esperado. Sin embargo, el caso Mandelson y su impacto en el liderazgo de Starmer podrían intensificar las preocupaciones de cara a las elecciones de mayo y a un posible giro a la izquierda, que conllevaría un aumento del gasto público. Por el momento, las noticias positivas sobre Irán han impulsado la libra, que cerró la semana por encima de los niveles previos al conflicto tanto frente al euro como al dólar. Además de las oscilaciones en la confianza global, seguiremos de cerca los datos de esta semana: el informe de empleo que se publicará el martes, el de la inflación de marzo el miércoles y los PMI preliminares el jueves.
08Jan

Banca March, The Trader, Norz Patrimonia, Pictet, Mintos, UBS y UBP ofrecen sus recomendaciones sobre dónde y cómo realizar las inversiones en 2026.

Miguel Ángel Valero

¿Qué depararán los mercados en 2026? Es la pregunta que todos se hacen. Tras un 2025 lleno de sobresaltos, desde avances tecnológicos disruptivos hasta tensiones comerciales y una macroeconomía sorprendentemente resistente, el inicio de 2026 también llega marcado por la incertidumbre, con el asalto de Trump a Venezuela o la obsesión del presidente de EEUU por Groenlandia, entre otros 'cisnes negros'. El principal mensaje de las firmas de análisis y de asesoramiento financiero es que invertir es la mejor recomendación, y dejar de hacerlo por miedo o por no arriesgar el dinero, la peor decisión.

Banca March: de Trump 1.0 a 2.0

"Dejamos atrás un 2025 marcado por la importancia de mantenerse invertidos bajo el esquema mental del 'Trump 1.0' como referencia", señalan los expertos de Banca March. Un mandato presidencial estadounidense que comenzó con la imposición de aranceles en niveles no vistos en los últimos cien años. La primera mitad del año, especialmente tras el Liberation Day, estuvo caracterizada por las idas y venidas en materia arancelaria, principal fuente de volatilidad durante ese periodo. Sin embargo, la búsqueda de diálogo y la marcha atrás en los planes más agresivos dieron paso a una segunda mitad muy positiva para las Bolsas globales, que impulsadas por la tecnología y la inteligencia artificial (IA) cerraron el ejercicio con un retorno cercano al +20%.

En renta fija, el activo continuó siendo refugio y fuente de rentabilidad gracias a la compresión de diferenciales y al cupón, especialmente en el crédito europeo de alta calidad, que terminó con una rentabilidad del 3%, superando tanto la liquidez como la inflación europea, ambas en torno al 2%. Esta comparación es clave, ya que optar por mayor exposición a renta fija en lugar de liquidez fue la única manera de obtener rentabilidades reales positivas sin asumir riesgos excesivos.

"Mirando a 2026, las lecciones aprendidas en 2025 seguirán siendo útiles en un ejercicio que estará marcado por las elecciones legislativas en Estados Unidos. No obstante, lo importante estará, como siempre, en la evolución del ciclo económico", insisten en la entidad. En este sentido, el crecimiento en EEUU gana tracción. Antes de las vacaciones navideñas, la Fed elevaba sus previsiones de crecimiento para 2026 en 5 décimas hasta el +2,3%. 

Además, la nueva inversión en inteligencia artificial en EEUU y en defensa en Europa serán motores de crecimiento, junto con los estímulos fiscales en EEUU y en Alemania, que comenzarán a llegar a la economía. Todo ello se complementa con un consumidor americano resiliente, que no muestra signos de fatiga pese a unas cifras de empleo menos boyantes.

"En este contexto, recomendamos mantener una visión constructiva sobre los activos de riesgo y no bajarse del tren en este inicio de 2026. A nivel sectorial, seguimos favoreciendo tecnología, salud y defensa, a las que recientemente hemos añadido infraestructuras, con especial atención a las relacionadas con generación y transmisión eléctrica ante las enormes necesidades derivadas del despliegue de centros de datos. Como novedad, cerramos el año con un cambio de sesgo en nuestra visión sobre la renta fija. Tras dos ejercicios de buen comportamiento, acumulando retornos del +3,8% anualizado en crédito europeo de calidad —nuestra principal apuesta—, consideramos que la normalización de tipos y unos diferenciales más ajustados limitan su potencial en los próximos años. Por ello, optamos por neutralizar la sobre ponderación y, en un entorno de tipos más bajos, vuelven a ganar atractivo los activos alternativos líquidos", subrayan en Banca March

The Trader: la diversificación nunca es sencilla

En The Trader, el analista Pablo Gil subraya que Wall Street comienza 2026 como terminó 2025: con subidas y confianza. Pero el punto de partida no es el habitual. Venimos del mejor comportamiento conjunto de los mercados desde 2009, con bolsas, bonos, crédito y materias primas avanzando al mismo tiempo. Un 'everything rally' poco frecuente que ha reforzado la sensación de que asumir riesgo ha sido, casi sin matices, la decisión correcta. Lo verdaderamente llamativo no ha sido solo la magnitud de las subidas, sino su amplitud. Las acciones estadounidenses encadenan tres años consecutivos de rentabilidades de doble dígito. Los bonos gubernamentales han vuelto a ofrecer retornos positivos gracias a los recortes de tipos de la Reserva Federal. Los diferenciales de crédito se han estrechado hasta niveles históricamente bajos y las materias primas han acompañado, con el oro y la plata marcando máximos impulsados por la demanda de los bancos centrales y un dólar más débil.

"Este alineamiento ha transmitido una idea peligrosa: que la diversificación vuelve a ser sencilla. Cuando activos que deberían comportarse de forma distinta suben al mismo tiempo, las carteras parecen más robustas de lo que realmente son. El retorno se acumula, pero la protección implícita disminuye. Es la clásica ilusión de diversificación que suele aparecer en las fases finales de los ciclos más complacientes", advierte.

El motor de este movimiento es conocido. Políticas fiscales expansivas, inflación moderándose, bancos centrales más flexibles y una enorme confianza en que la inteligencia artificial acabará justificando las valoraciones actuales. El problema es que gran parte de ese escenario ideal ya está descontado en precios. Las previsiones para 2026 descansan sobre los mismos pilares que impulsaron 2025: crecimiento resiliente, beneficios sólidos y una IA que transforme productividad y márgenes. Eso deja muy poco margen para errores. Un repunte en la energía, una decisión política mal-calibrada o una lectura demasiado optimista del ciclo pueden cambiar rápidamente el equilibrio actual. En un entorno de valoraciones exigentes y volatilidad contenida, las sorpresas suelen amplificarse.

Europa y, en particular, la Bolsa española se beneficia de este clima global. 2025 ha sido un año histórico para el Ibex 35, con subidas cercanas al 50% y tres ejercicios consecutivos de rentabilidades de doble dígito cuando casi nadie apostaba por él. Las principales casas de análisis sitúan a España entre sus mercados favoritos para 2026, apoyadas en un contexto de inflación más controlada, tipos cercanos a la neutralidad y políticas fiscales que empiezan a acompañar al ciclo, con Alemania como principal catalizador.

El crecimiento de beneficios sigue siendo el verdadero soporte del mercado. Las estimaciones apuntan a avances cercanos al 10% en 2026 y, en el caso español, el peso del sector financiero continúa siendo clave, con bancos bien posicionados en un entorno de tipos todavía relativamente elevados. A esto se suma un factor estructural común a todos los mercados desarrollados: una enorme masa de liquidez acumulada durante años que sigue buscando rentabilidad y termina filtrándose hacia la renta variable. La gestión pasiva, cada vez más dominante, amplifica estos movimientos y concentra flujos en los grandes ganadores del ciclo.

"2026 arranca con mucha confianza y expectativas muy elevadas. Tras un periodo en el que casi todo ha salido bien, el mercado necesita que las cosas sigan saliendo muy bien para justificar las valoraciones actuales. Cuando el listón está tan alto, el riesgo no está en una mala noticia, sino en que la realidad sea simplemente normal. Y ahí es donde el inversor debe volver a separar con claridad rentabilidad pasada y riesgo futuro", advierte este experto

Norz: el reto es la capacidad de ejecutar inversiones estratégicas

Los expertos de Norz Patrimonia dibujan un escenario constructivo para los mercados, con oportunidades claras en Europa y en sectores vinculados a la innovación tecnológica, gracias a la recuperación del crecimiento europeo, la estabilización del dólar y la traducción de la inversión masiva en inteligencia artificial en productividad real, pero también alertan sobre riesgos que podrían condicionar la dinámica económica global, como la inflación, la evolución del mercado laboral y la ejecución de planes de inversión estratégicos.

“El ciclo económico continúa siendo sorprendentemente resistente. No vemos una recesión en el horizonte, pero sí el fin del periodo de desinflación que ha acompañado a Europa y que está en fase terminal en Estados Unidos. El reto no será el crecimiento, sino la inflación y la capacidad de ejecutar inversiones estratégicas”, señala Jordi Martret, director de inversiones de Norz Patrimonia.

El informe desarrolla cinco bloques de análisis:

  • Europa, ante su último tren: Norz Patrimonia sitúa a Europa como potencial protagonista del año. El giro histórico de Alemania, que ha flexibilizado su estricto techo de deuda para desplegar un ambicioso plan de inversión en transición energética y nuevas infraestructuras, marca un antes y un después. “Europa puede convertirse en uno de los motores de rentabilidad del 2026, pero también en la mayor decepción si Alemania o la Unión Europea fallan en la ejecución. No basta con ajustar valoraciones; hacen falta beneficios empresariales reales”, afirma Martret. Este impulso público debe traducirse en crecimiento medible para que Europa deje atrás más de una década de divergencia frente a EE. UU. Sectores ligados a activos reales (infraestructuras, materiales básicos, inmobiliario) aparecen claramente infravalorados.
  • EEUU, liderazgo intacto pero pendiente del CAPEX en IA: Norz Patrimonia rechaza que estemos ante una burbuja tecnológica similar al año 2000. Las grandes compañías mantienen balances sólidos y sus beneficios siguen superando al resto de regiones desarrolladas. El riesgo, señala la firma, no está tanto en una corrección inminente como en la necesidad de que las enormes inversiones en inteligencia artificial, concentradas en las llamadas 7 Magníficas, empiecen a materializarse en productividad transversal. “El gran interrogante para 2026 es si el CAPEX destinado a IA será realmente monetizado. La sostenibilidad del mercado dependerá de que las mejoras lleguen al resto de compañías y no solo a siete nombres”, explica Martret.
  • Dólar, estabilización tras un año de ajuste: Después de doce meses de fuerte retroceso, impulsado por dudas sobre la deuda estadounidense y el papel del dólar como divisa de reserva, se anticipa un comportamiento lateral para 2026. El rango estimado a corto plazo se sitúa entre 1,20 y 1,22 frente al euro. La aprobación en EEUU del GENIUS Act, que exige que las stablecoins estén respaldadas por bonos del Tesoro, introduce un factor adicional de demanda estructural. “El mercado puede haber sobrerreaccionado sobre la debilidad del dólar. Las alternativas no son más sólidas. Una vez finalice el ciclo de bajadas de tipos en EE. UU., esperamos estabilidad e incluso una sorpresa alcista”, apunta Martret.
  • Tipos de interés: margen limitado para los bancos centrales. La firma advierte que la capacidad de la Reserva Federal para recortar tipos está cerca de agotarse, especialmente si el fenómeno de 'no laying, not firing' (empresas que ni contratan ni despiden) presiona al mercado laboral. En Europa, el BCE podría incluso enfrentarse al dilema opuesto: subir tipos si las grandes inversiones alemanas generan presiones inflacionistas. En renta fija, Norz Patrimonia no ve valor en los tramos largos de la curva, ni en Europa ni en EEUU, y favorece crédito corporativo de duración media, deuda subordinada e híbridos de emisores de calidad. La deuda emergente en moneda local se perfila como otra oportunidad ante la debilidad relativa del dólar.
  • Asia y emergentes: innovación al alza, China en incógnita. India seguirá siendo la región con mayor crecimiento económico del mundo y Asia, en general, continúa liderando la innovación tecnológica junto a EEUU. China mantiene un ritmo económico débil por su demanda interna, pero posee amplio margen para aplicar nuevas políticas fiscales y monetarias.

Además, el informe elaborado por los expertos de Norz Patrimonia señala tres grandes focos de riesgo que podrían marcar el rumbo económico de 2026 y condicionar la evolución de los mercados:

  • El primero es un posible repunte de las expectativas de inflación, consecuencia de políticas fiscales más expansivas tanto en Europa como en EEUU. Este escenario presionaría a los bancos centrales a mantener tipos altos durante más tiempo, retrasando la recuperación económica y elevando el coste de financiación para familias y empresas.
  • El segundo riesgo está ligado al deterioro del mercado laboral, especialmente en las economías más industrializadas de la Eurozona. Un aumento del desempleo o una ralentización en la creación de empleo tendría un impacto directo en el consumo, debilitando la demanda interna y poniendo freno a la actividad económica en un momento clave.
  • El tercer foco de vulnerabilidad es la ejecución del plan de inversiones europeo, con especial atención al papel de Alemania. El éxito, o el fracaso, de esta agenda inversora es decisivo para impulsar la modernización industrial, acelerar la transición energética y sostener la competitividad europea frente a EEUU y China. Una ejecución incompleta dejaría a Europa estructuralmente rezagada en innovación, productividad y atracción de capital. “En definitiva, Europa se juega mucho en 2026. La capacidad de Alemania para ejecutar su bazuca inversor puede determinar no solo la competitividad del continente, sino su papel económico en las próximas décadas”, concluye Martret.

Pictet: "seguimos sobre ponderando renta variable"

Luca Paolini, estratega jefe de Pictet AM, considera que el entorno global favorece las estrategias pro-riesgo. En 2025 las acciones globales han subido un 23% en dólares, a doble dígito por tercer año Las europeas, 25% arriba en moneda local, han superado a las estadounidenses. América Latina se ha comportado especialmente bien y las acciones coreanas, con fuerte ponderación tecnológica y mejoras de gobernanza, han subido cerca del 100 %.  Servicios de comunicación y tecnologías de la información han estado entre los líderes, a pesar de titubeos de finales de año. También ha habido avance en materiales e industriales. Pero los sectores de consumo han quedado rezagados. Los metales industriales, con fuerte inversión relacionada con IA, han llegado a máximos y el oro subido un 65% en medio de la incertidumbre geopolítica y macroeconómica, su mayor ganancia anual desde 1979. 

El petróleo ha tenido el peor año desde 2020. Las mayores ganancias en deuda se han dado en emergentes. En la Eurozona ha habido un fuerte estrechamiento de diferencial de rentabilidad de países periféricos respecto a Alemania. El dólar se ha desacoplado de los bonos del Tesoro de EEUU con caída del 9% frente a la cesta de divisas.

Los inversores comienzan 2026 con una economía global respaldada por el estímulo monetario generalizado -dos tercios de los principales bancos centrales recortando tipos de interés- y crecimiento robusto en mercados emergentes. Persisten focos de estanflación y preocupaciones geopolíticas, pero el entorno favorece las estrategias pro-riesgo, incluso tras el derrocamiento de EEUU. del presidente venezolano Maduro. Aunque la intervención probablemente tenga implicaciones geopolíticas a medio plazo, a corto plazo no mueve la aguja de los mercados, salvo impulso al oro. Por ello, mantenemos sobre ponderación en renta variable e infra ponderación en bonos.

Estimamos que EEUU crecerá el 1,5% en 2026 -más si el gasto de capital impulsado por IA sigue fuerte-, por debajo de la estimación del consenso del 2%, por una desaceleración de gasto de los hogares. En los últimos dos años los consumidores han incrementado su gasto a tasa anual del 2,9 % pero sus ingresos disponibles al 1,8%, retirando ahorros. Pero en los próximos meses es probable que se reduzca el gasto por el impacto de los aranceles y recortes de programas de bienestar, a pesar de posibles rebajas fiscales, estimadas por la administración Trump en 200.000 millones$. También esperamos desaceleración de la inversión en infraestructuras de inteligencia artificial. Esperamos que la inflación en EEUU se mantenga por encima del objetivo, de media alrededor del 3% este año.

Sin embargo, es probable que la economía de la Eurozona se recupere, dado el exceso de ahorro. Su manufactura se recupera, aunque con retraso tras los recortes de tipos de interés. La Eurozona se ha beneficiado de ocho recortes de tipos desde mediados de 2024, creando condiciones favorables. Sin embargo, el impacto de la flexibilización fiscal, especialmente en Alemania, tardará en materializarse.

Por su parte la economía japonesa puede crecer moderadamente, a ritmo más lento. El sentimiento de sus consumidores y empresas ha mejorado y un paquete fiscal -el mayor desde COVID, equivalente a 3 % del PIB- debe apoyar a hogares y sectores estratégicos, como semiconductores e IA.

China también está ayudando a los hogares con medidas que representan 0,5 % del PIB. Esperamos que crezca alrededor de su potencial, 4,6 %. Otras economías emergentes muestran crecimiento con baja inflación, flexibilización monetaria y aumento de las exportaciones globales. Deben beneficiarse de los mayores precios de las materias primas.

La Reserva Federal ha completado en gran medida su ciclo monetario tras recortes acumulados de tipos de interés de 1,75 %. Puede bajarlos más si los problemas en el mercado de crédito privado limitan la concesión de préstamos o la presión política. Hay cierto riesgo de que la independencia de la Reserva Federal se erosione tras los cambios en su composición, pero no vemos una probabilidad significativa. Pero los mercados están sobreestimando dos o tres recortes adicionales de 0,25%. Por nuestra parte esperamos que se limite a compras de bonos del Tesoro.

Esperamos que el BCE reduzca tipos una vez más y ralentice el ritmo de ventas de bonos en su balance para evitar que los prestatarios privados se vean desplazados por el aumento del endeudamiento soberano. Además, las condiciones de liquidez de China son positivas, contrarrestando la débil demanda interna con políticas monetarias moderadamente laxas, así como fiscales. Sin embargo, es probable que el Banco de Japón suba sus tipos de interés dos veces en 2026 y amplíe su endurecimiento cuantitativo.

Para 2026 prevemos rentabilidades en renta variable de un solo dígito medio, gracias a un sólido crecimiento de los beneficios, aunque modesta contracción de los múltiplos de valoración. Las acciones estadounidenses parecen al límite, con el índice S&P 500 en 22 veces beneficios, frente a una media histórica cercana a 16 y ratios precio-ventas que han superado el máximo de la burbuja punto.com. Su prima de riesgo frente a los bonos se mantiene en el 2%, históricamente baja, aunque no tanto para infra ponderar. En conjunto estamos neutrales en acciones estadounidenses por valoración y perspectivas económicas. 

En Japón las valoraciones parecen ajustadas tras un repunte de doble dígito del índice Nikkei en 2025. Estamos neutrales en acciones de Europa, con preferencia por sectores que pueden beneficiarse de una recuperación cíclica y gasto fiscal en defensa e infraestructuras, como industriales, finanzas y empresas de mediana capitalización -que han superado al mercado estadounidense los últimos años-. Además, sobre ponderamos acciones suizas, de valoraciones muy atractivas por características defensivas, fundamentales empresariales y su gran sector farmacéutico.

Las acciones relacionadas con IA han impulsado a los mercados en todo el mundo. Siguen con valoraciones muy ajustadas incluso tras haber corregido algo los últimos meses, con cierta racionalidad en medio de preocupaciones sobre calidad de beneficios y creciente dependencia de la deuda para financiar inversiones. Los inversores están siendo más exigentes y hay considerable dispersión de valoraciones, así como caída de múltiplos precio-beneficios esperados. Por ahora, sobre ponderamos acciones de tecnología y servicios de comunicación por la fortaleza de los beneficios, pero la especialización se ha vuelto importante al invertir en IA.

La reducción de incertidumbre política respecto al sector y una sólida recuperación de las fusiones y adquisiciones abren la puerta a un valor considerable, con protección frente a corrección en acciones de IA. Además, sobre ponderamos finanzas, que probablemente se beneficie de la desregulación de la administración Trump. Los riesgos de inflación deben ayudar a mantener la curva de rentabilidades a vencimiento de la deuda relativamente empinada, con aumento de los márgenes de los préstamos bancarios.

Cualquier sorpresa al alza del crecimiento o estancamiento de la desinflación puede hacer aumentar la rentabilidad a vencimiento de los bonos del Tesoro estadounidenses, que infra ponderamos. La relación inflación/crecimiento parece más favorable en Europa y justifica nuestra preferencia por deuda europea de alta rentabilidad frente a la estadounidense, que está cara.

Por otra parte, los indicadores técnicos y de sentimiento apuntan a un fuerte apetito por activos de mercados emergentes. Estas economías muestran abundante liquidez y flexibilización monetaria. Se benefician de un dólar más débil, unas exportaciones globales que superan las tendencias previas a la pandemia y perspectiva de aumento de precios de las materias primas. De manera que sobre ponderamos acciones de China y de mercados emergentes. También sobre ponderamos bonos soberanos en moneda local y deuda empresarial de mercados emergentes, que se benefician de tipos de interés reales relativamente altos y flujos de inversión. La inflación está contenida y muchos bancos centrales de mercados emergentes están relajando su política monetaria. Esperamos que su brecha de crecimiento respecto a las economías desarrolladas se amplíe a 2,7 % en 2026, lo que históricamente genera apreciación de sus monedas.

A pesar de sus máximos históricos, sus valoraciones no son extremas. Las tendencias macroeconómicas son favorables a su demanda, incluyendo menor rentabilidad real de la deuda, dólar más débil y altos riesgos geopolíticos. Hay demanda de bancos centrales de mercados emergentes y fuertes entradas en fondos ETF de oro, con posible aumento en las carteras de inversión estadounidenses.

Mintos: más protagonismo para los activos ligados a la economía real

Tras años de tipos de interés cercanos a cero, 2026 marcará un punto de inflexión para los inversores particulares en Europa. Estrategias de inversión que históricamente solo estaban al alcance de inversores institucionales como la gestión activa en renta fija, una diversificación geográfica sofisticada o la exposición a activos vinculados a la economía real; no solo se están volviendo accesibles, sino también esenciales, en un contexto en el que cada mercado y región sigue su propio ciclo económico. Mintos, plataforma europea de inversión, identifica cuatro grandes tendencias que marcarán las carteras de los inversores particulares este año

  • La era de la renta fija “activa” para el inversor particular: Según un análisis de BNP Paribas, 2026 marca el regreso de la renta fija como una oportunidad de inversión relevante para los inversores minoristas, aunque bajo un paradigma completamente distinto al del pasado. Tras años de rentabilidades mínimas, las previsiones de bajadas de tipos en EEUU y Europa están revitalizando los mercados de crédito, según los especialistas del banco. Los expertos de Mintos coinciden con esta visión y advierten de que la clave no es volver a las estrategias pasivas tradicionales. “La renta fija en 2026 no es la misma que hace una década. Los inversores particulares ya no pueden limitarse a comprar un único bono y olvidarse de él. Necesitan una exposición diversificada a distintos tipos de crédito, un enfoque en la calidad y en la generación de ingresos recurrentes, en lugar de perseguir la rentabilidad nominal más alta”, explica Martins Sulte, CEO y cofundador de Mintos. 
  • La diversificación se vuelve esencial en un mercado global fragmentado. Mintos identifica la diversificación geográfica como una necesidad estratégica, y no como una estrategia opcional avanzada. Las previsiones del FMI y la OCDE para 2025–2026 dibujan una economía global “resiliente pero divergente”, en la que las distintas regiones siguen políticas y ciclos económicos propios, en lugar de evolucionar de forma sincronizada. Para el inversor particular, la implicación es clara: concentrar toda la cartera en una sola región conlleva más riesgo de lo habitual, mientras que las carteras diversificadas por geografías y sectores están mejor posicionadas. “La fragmentación geográfica ya no es un concepto abstracto de los informes macroeconómicos; es algo que los inversores particulares deben integrar en sus carteras”, añade Sulte. 
  • Los activos ligados a la economía real ganan protagonismo. Se espera un cambio significativo en las preferencias de los inversores particulares hacia activos que generan rentabilidad directamente vinculada a la actividad económica real: préstamos, crédito respaldado por activos inmobiliarios, infraestructuras, entre otros, tal y como señalan varios gestores de activos, incluido BlackRock. El reto está en acceder a estos activos en un entorno regulado, transparente y con suficiente diversificación para gestionar el riesgo.
  • Preferencia por plataformas digitales y automatización. Para los expertos de Mintos, y en línea con otros gestores como Amundi, la cuarta gran tendencia de 2026 no se centra en una clase de activo concreta, sino en la forma de gestionar las carteras. A medida que las estrategias de inversión se vuelven más sofisticadas (gestión activa, diversificación geográfica, exposición multiactivo), la necesidad de herramientas digitales que ayuden a los inversores a manejar esa complejidad se vuelve crítica. “La verdadera democratización de las estrategias de nivel institucional no consiste solo en dar acceso a productos complejos, sino en proporcionar las herramientas necesarias para gestionarlos de forma eficaz sin requerir conocimientos expertos”, concluye Sulte.

UBS: la Eurozona seguirá resiliente

El Chief Investment Office (GWM CIO) de UBS Global Wealth Management ha publicado un informe sobre sus perspectivas para la economía de la Eurozona en 2026. Dean Turner, Chief Eurozone and UK Economist en el Chief Investment Office de UBS Global Wealth Management, lo resume: “Esperamos que la economía de la Eurozona se mantenga resiliente en 2026, con un crecimiento que se acelerará a lo largo del año, desde el 1% en 2025 hasta el 1,5% en 2026 en términos intertrimestrales (4º trimestre sobre 4º trimestre), apoyado en la solidez de los balances de los hogares, un mercado laboral robusto y el gasto fiscal, principalmente procedente de Alemania. Además, prevemos que los vientos en contra del comercio global se reduzcan, lo que debería aliviar en parte la presión sobre el castigado sector exportador europeo”.

“Esperamos que el BCE mantenga los tipos de interés oficiales sin cambios durante 2026. A corto plazo, los riesgos apuntan a nuevos recortes, aunque el equilibrio podría cambiar a medida que los impulsos desinflacionistas se vayan diluyendo a partir de mediados de año”, añade.

UBP: panorama constructivo

La última Perspectiva Semanal de UBP: Entrando al 2026 señala que a pesar de la turbulencia geopolítica, los mercados de renta variable cerraron 2025 con el tercer año consecutivo de rentabilidades de doble dígito. Las rotaciones tácticas recientes a corto plazo refuerzan la conveniencia de ampliar la exposición hacia temáticas de crecimiento estructural. El sector energético global tuvo un rendimiento superior (+2,8%), impulsado por el aumento de las tensiones geopolíticas, mientras que las empresas de servicios públicos también se beneficiaron del cambio de posicionamiento (+1,2%).

El oro y la renta fija también registraron sólidos retornos anuales, con el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años subiendo 6 puntos básicos hasta el 4,19 %. Tras los acontecimientos en Venezuela, el oro se disparó a niveles superiores a los 4.400$ por onza.

Sobre 2026, el consenso apunta a un panorama constructivo.