12Mar

China es hoy socio comercial preferente del mayor número de países de la Tierra, tiene la mayor flota comercial y una completa red de enclaves estratégicos para controlar su circulación.

Miguel Ángel Valero

La Administración Trump ha iniciado investigaciones contra sus principales socios comerciales –entre ellos la Unión Europea– con el objetivo de restablecer los aranceles. El mes pasado, el Tribunal Supremo de EEUU suspendió los aranceles vinculados a la ley IEEPA, incluidos los llamados "recíprocos”, lo que podría obligar a devolver a las empresas hasta 175.000 millones$ recaudados. 

Sin embargo, Trump ha activado una vía alternativa que le permitiría reintroducir los aranceles, aunque requiere previamente abrir investigaciones individuales sobre cada país al que se pretenda gravar. Mientras tanto, mantiene la capacidad de imponer temporalmente un arancel universal del 15%. Aunque ha amenazado con aplicarlo, por ahora solo ha ejecutado un gravamen del 10%.

Según explicó el Representante de Comercio, las investigaciones se iniciarán sobre más de una docena de economías, entre ellas la Unión Europea, China, México, India y Japón. Llama la atención que Canadá, por el momento, no figure entre los países investigados. Además, señaló que su intención es concluir los expedientes antes de que expiren los aranceles temporales actuales, lo que permitiría sustituirlos de forma inmediata.

OBS: China amenaza la hegemonía de EEUU

Por su parte, el informe Escenarios y tendencias geopolíticas que cambiarán el mundo en 2026, dirigido por el profesor de Entorno económico global de OBS Business School (grupo Planeta Formación y Universidades),   Eduardo Irastorza, defiende que "vivimos en el mundo la confrontación de dos modelos económicos: uno ultraliberal, con Argentina o EEUU como claros ejemplos, y otro decididamente intervencionista, con Rusia y China como sus máximos exponentes". Rusia y China, junto a Brasil o India, entre otras naciones, forman los llamados BRICS, "la más poderosa alianza del mundo, con unas cifras apabullantes que sacan los colores a las envejecidas economías y poblaciones occidentales. Juntos, estos países representan más de un tercio de la población mundial; son las economías con mayor crecimiento y más futuro y tienen las mayores reservas energéticas y minerales; además son unos poderosos generadores de tecnología avanzada. Si estos países estuviesen de acuerdo en todo, el mundo tendría que seguir su dictado; pero no es así y el resto de las potencias harán lo imposible para que así siga siendo".

China es hoy socio comercial preferente del mayor número de países de la Tierra, tiene la mayor flota comercial y una completa red de enclaves estratégicos para controlar su circulación tanto para su “Ruta de la Seda”, como para su “Collar de Perlas”.

EEUU es consciente de que su hegemonía está siendo amenazada y la va a defender cueste lo que cueste. Este es el motivo real de sus intervenciones en diferentes partes del mundo. En Latinoamérica, con la detención de Nicolás Maduro en Venezuela, sus interferencias en la política mexicana o la manutención económica de Argentina; todo ello en búsqueda de los recursos de petróleo, gas y minerales raros tan vitales para su reconquista delos mercados.

Europa por su parte es considerado por el presidente Trump su vasallo, y se aprovecha de la desunión de los miembros en campos tan importantes como el armamento o los bloqueos comerciales. Dinamarca es hoy el centro de la diana por su soberanía sobre Groenlandia, una isla vital para EEUU, China y Rusia no solo por sus enormes recursos sino también por su estratégica posición en la ruta del Ártico, que quieren desbloquear para ahorrar miles de kilómetros a los buques mercantes. Rusia cuenta con veinte rompehielos nucleares capaces de hacerlo; EEUU solo tiene uno. 

El resto de Europa es para Trump prácticamente inexistente. Francia ha reducido prácticamente a nada su peso internacional a pesar de su tradicional sentido de la autosuficiencia, y no sería de extrañar que EEUU quiera quedarse con las pocas islas del Pacífico Sur que todavía posee. Hungría, junto a otros países del Este, planta cara a los del oeste cada vez de manera más descarada y habla directamente con el presidente norteamericano. Y Ucrania puede servir a EEUU de moneda de cambio a la hora de contar con el apoyo de Rusia cara a un posible enfrentamiento con China.

En Oriente Medio, el cierre del estrecho de Ormuz debido a la guerra en Irán provocará la escasez de petróleo en Occidente (el 20% de la producción mundial pasa por él) y por tanto un aumento de los precios, que ya está ocurriendo. En estas circunstancias EEUU busca controlar toda la producción que queda, incluida la de Venezuela, y determinar los precios en todo el mundo. Además, obligará a que las transacciones se realicen en dólares. 

En el Lejano Oriente, EEUU sigue empleando Taiwan como su gran portaviones en el Mar de la China Meridional, pero sabe que tarde o temprano tendrá que ceder a las exigencias de Xi Jinping. Eso sí, no será antes de que haya conseguido su propia autonomía en producción de chips. El posible conflicto con China está ahora mucho más al norte, en el Ártico, y también mucho más al sur, en Myanmar.

Además, las guerras militares tradicionales ya no existen. Las batallas de hoy tienen lugar sobre todo en el terreno económico, el terrorismo, el ciberespacio y la manipulación de la opinión pública. El objetivo es el colapso del enemigo a todos los niveles: la inutilización de sus armas, la destrucción de su economía, la desaparición de su dinero, la paralización de todas sus estructuras, el desabastecimiento energético… y todo ello a solo un “click” de distancia. ¿Para qué romper algo valioso que puede ser tuyo? ¿Para qué robar fondos si los puedes transferir?¿Para qué matar gente si la puedes poner de rodillas?

El gasto militar orientado al ciberespacio se ha disparado en la última década y crece aritméticamente. De hecho, es la partida que más aumenta. Ya se han producido incluso maniobras para tantear el colapso de bolsas internacionales. Hace unos años, Israel destrozó con un ataque cibernético todas las centrifugadoras de uranio en Irán. Sencillamente las volvió locas con un troyano y además sin levantarse de su silla. Definitivamente, la “guerra virtual” es el futuro y la inmensa mayoría no estamos preparados para ella.

En el nuevo y difícil contexto, empresas como de Musk, Palantir de Thiel, Microsoft de Gates o Amazon de Bezos son las que sostienen los mercados financieros y reparten los mayores beneficios. Estos personajes poseen información de absolutamente todo el mundo y consideran la legalidad como una línea de defensa que pretende proteger a los que no entienden “su extraordinaria misión”. Por el momento, Trump juega a entenderse con ellos, pero mira con sospecha sus intenciones.

03Mar

Con un aumento del 50% del precio del petróleo el crecimiento global puede disminuir un 0,2%. El impacto negativo en el PIB en la Eurozona puede ser del 0,4%. El aumento en la inflación global sería del 1,2 %, con más repercusión en EEUU (+1,4 %), Eurozona (+1,1) y Japón (+1,2).

Miguel Ángel Valero

Las hostilidades continúan en el Golfo Pérsico, con Irán amenazando a cualquier barco que atraviese el estrecho de Ormuz y con la mayoría de las aseguradoras retirando las coberturas de guerra para los buques que operan en la zona, lo que supone, en la práctica, un bloqueo del tránsito marítimo. Por otro lado, los ataques estadounidenses e israelíes también prosiguen sobre Irán, mientras los aliados de Washington en la región activan sus sistemas de defensa antiaérea ante los drones y misiles iraníes.

Los mercados de petróleo y gas siguen descontando un escenario de interrupciones en el estrecho de Ormuz. Qatar ha detenido la producción de sus mayores plantas de licuefacción de gas ante ataques militares que han interrumpido su normal funcionamiento. Aun así, la reacción de los precios sigue siendo moderada y se mantiene muy por debajo de los niveles observados tras la invasión rusa de Ucrania. Los analistas de Banca March consideran que "este conflicto no alcanzará aquella magnitud y que, a diferencia del caso ruso, no implica la desaparición estructural de un proveedor, sino más bien una disrupción temporal en los flujos". La diplomacia china está presionando para que ambas partes respeten el tráfico a través de Ormuz, ya que es el principal destino de los hidrocarburos que pasan por la zona.  

Los mercados más penalizados están siendo los europeos y los asiáticos, más dependientes energéticamente. Sin embargo, el conflicto estalla al final del invierno en Europa y en una época de temperaturas más suaves en Asia, lo que implica una demanda estacional más contenida en las próximas semanas. Además, Asia puede absorber interrupciones limitadas gracias a un mix energético que mantiene un peso significativo del carbón y renovables. Europa, por su parte, ha diversificado las fuentes de suministro de gas, apoyándose especialmente en EEUU, el norte de África y Noruega.

No obstante, un cierre prolongado de Ormuz puede generar tensiones severas, especialmente si se extendiera hasta el verano, cuando el consumo eléctrico en el hemisferio norte se acelera.

La renta variable estadounidense actuó como valor refugio, prácticamente ajena al conflicto. Las compañías de defensa destacaron entre las principales ganadoras. En el mercado de renta fija, la parte larga de la curva estadounidense cedió terreno ante el repunte esperado de los costes energéticos, las presiones inflacionistas y los signos de reaceleración de la economía norteamericana.

"Mantenemos la calma y preservamos la estrategia actual. Consideramos que es un conflicto de corta duración, dado que algunos objetivos militares se han alcanzado con rapidez –entre ellos, la eliminación del ayatolá Jameneí y de otros altos mandos–, en contraste con los nueve meses que requirió la captura de Saddam Husein en Irak. Trump, en pleno año electoral, carece de incentivos para involucrarse en una guerra prolongada; de hecho, algunos senadores republicanos ya han manifestado su oposición a un enfrentamiento que no cuente con la autorización del Congreso. Paralelamente, Irán se halla relativamente aislado, como reflejan las tibias reacciones de China".

Las mayores subidas se registraron en el mercado de gas europeo, donde la referencia TTF acumuló un repunte del +74% en dos días. A la amenaza de un cierre de Ormuz por parte de Irán se le sumó la interrupción de la actividad en las instalaciones de Ras Laffan en Catar, uno de los complejos de GNL más relevantes a nivel global. Si bien la dependencia de Europa es limitada en este sentido –solo entre el 7% y el 8% de las importaciones de GNL proceden de Catar–, la fuerte demanda asiática, especialmente de China e India, es la que finalmente determina la formación de precios en el mercado global.

El presidente Emmanuel Macron ha anunciado que ampliará su arsenal nuclear, acompañado del mensaje “para ser libres, debemos ser temidos”. Francia incrementará por primera vez desde 1992 el número de cabezas nucleares de su arsenal –aunque sin especificar la cifra– y avanzará en la construcción de un submarino nuclear para 2036 y un portaaviones para 2038. Además, Francia permitirá el despliegue temporal de sus aviones con armamento nuclear en países europeos, así como la participación de aliados en ejercicios de “disuasión avanzada”, como los describe Macron. Sin embargo, la decisión última sobre el uso del arma nuclear seguirá siendo exclusivamente francesa. 

Francia cuenta con el cuarto arsenal nuclear más grande del mundo, con aproximadamente 300 cabezas, aunque muy por detrás de Rusia y EEUU, que superan las 5.000 cada uno. Francia y Reino Unido son las dos únicas potencias nucleares de Europa Occidental. En este sentido, varias naciones europeas han mostrado interés en integrarse en esta cooperación: Alemania, Polonia, Países Bajos, Bélgica, Grecia, Suecia y Dinamarca participan en conversaciones para acoger despliegues, realizar ejercicios conjuntos o profundizar en la coordinación estratégica.

Por otro lado, Reino Unido ha apoyado a EEUU en las operaciones defensivas, mientras que un dron iraní atacó la base aérea británica en Chipre. El primer ministro británico Starmer rechazó participar en los ataques ofensivos, pero sí autorizó la implicación en acciones expresamente defensivas, como la interceptación de drones iraníes y el uso limitado de algunas bases británicas por parte de EE.UU. Posteriormente, el ataque a las fuerzas aéreas británicas en la base de Akrotiri (Chipre), que causó daños mínimos, fue efectuado por el grupo libanés Hezbolá, aliado de Irán. Esto abre la puerta a una mayor implicación de Reino Unido y, por su parte, Grecia y Francia han mandado cazas y fragatas a Chipre.

Universidad Carlemany: el petróleo puede llegar a los 130$ el barril

Joan Escuer, profesor de geología en la Universidad Carlemany, destaca que el conflicto iraní pone en jaque una de las reservas de hidrocarburos más codiciadas del planeta: el Cinturón Plegado de Zagros, cuyas trampas estructurales albergan el petróleo y el gas confinados durante millones de años bajo potentes sellos de sal. Con el conflicto bélico, el acceso a un espacio que contiene casi el 10% de las reservas probadas globales, se bloquea, forzando al mercado, y especialmente a China, a obtener crudo de formaciones geológicas de extracción más costosa y menos productiva.

El inicio del conflicto en Medio Oriente ha roto las previsiones para 2026, disparando el precio del petróleo y el gas natural debido al riesgo de cierre del Estrecho de Ormuz que amenaza el suministro del 20% del crudo y el gas licuado mundial, encareciendo drásticamente los costes de transporte y la factura energética para la industria y los hogares europeos entre otros.

Esta escasez repentina altera la jerarquía petrolera a nivel mundial. Ante la posible parálisis de los "supercampos" del Golfo Pérsico, la presión se traslada hacia las lutitas del Pérmico en EEUU, cuya explotación mediante fracturación hidráulica es geológicamente más efímera, ambientalmente cuestionable y costosa que el flujo natural procedente de los anticlinales persas y árabes. El mundo puede verse obligado a depender de yacimientos de menor calidad y mayor complejidad técnica, lo que establece un suelo de precios estructuralmente más alto debido a la dificultad de extraer cada barril fuera del paraíso geológico de Oriente Medio. Si el conflicto se dilata lo suficiente la crisis global está servida con precios que pueden llegar superar los 130$ el barril.

OBS: una transición convulsa

Jan Jonckheere, profesor de comercio internacional en OBS Business School, cree que la estabilidad futura dependerá de la evolución del vacío de poder en Teherán. La ausencia de un sucesor claro podría derivar en una guerra civil, el auge del terrorismo internacional por parte de facciones radicales o el colapso de infraestructuras críticas en el Golfo, provocando crisis migratorias y de recursos sin precedentes.

España lidera en renovables y cuenta con una cesta energética diversificada, pero a pesar de ello, el contagio de los precios internacionales es inevitable. Un crudo al alza tensionará de nuevo la inflación, comprometiendo la política de tipos de interés. Por otra parte, la disrupción en los puertos del Golfo obligará a las navieras a rodear África, lo que añade dos semanas a los tiempos de entrega, encareciendo los fletes y generando cuellos de botella en puntos estratégicos como el Estrecho de Gibraltar. 

A nivel financiero, en tiempos de guerra el capital huye hacia activos refugio como el oro, los bonos estadounidenses o el franco suizo. Este endurecimiento de las condiciones financieras podría forzar nuevas subidas de tipos, lastrando la inversión empresarial. Si el conflicto escala, el flujo de petrodólares y el turismo de alto poder adquisitivo hacia Europa podrían evaporarse, y no hay que olvidar que el mercado de Medio Oriente sería difícilmente accesible durante un cierto periodo.

Se abren tres posibles escenarios:

  • El optimista: una resolución rápida. Irán negocia un cambio de régimen tras semanas de conflicto. El suministro de crudo se garantizaría, Ormuz se liberaría y los mercados recuperarían la normalidad de forma gradual.
  • El pesimista: un colapso total. El Estado iraní se desintegra en una guerra civil. El conflicto se regionaliza involucrando a los proxies de Irán y a potencias europeas como Francia, Alemania o el Reino Unido, quienes ya se han pronunciado en potencialmente ayudar a EEUU en este conflicto.  El cierre prolongado de Ormuz y la crisis migratoria arrastrarían a la economía global a una recesión profunda.
  • El realista: una transición convulsa. Una sucesión desordenada, pero sin colapso total. Los efectos negativos persistirían durante meses hasta que el arsenal iraní se agotase. Se negociaría un gobierno de transición bajo supervisión internacional (al estilo de modelos de intervención previa). El daño económico sería significativo pero contenido en el tiempo.

En definitiva, la economía española se enfrenta a una prueba de estrés geopolítico de primer nivel. Aunque nuestra resiliencia energética es mayor que en crisis anteriores, la interconexión de los mercados globales hace que sea imposible salir indemnes de un bloqueo en Ormuz. La "línea gris" que separa el éxito de la catástrofe en este conflicto es extremadamente delgada.

Gescooperativo: los mercados no están en pánico

"Los mercados responden con un movimiento lógico de ciertaaversión al riesgo, pero no están entrando, ni mucho menos, en pánico", señalan Fernando Cano y Alberto Salgado, del Área de Gestión de Carteras de Gescooperativo – Banco Cooperativo. El crudo Brent sube en torno al 20% desde el inicio de la ofensiva, acercándose a los 84 $/barril. Un corte efectivo en el Estrecho Ormuz implicaría una pérdida de unos 8–10 millones de barriles diarios, incluso usando rutas alternativas (oleoductos) por parte de Arabia Saudí y EAU. Aunque la OPEP+ ha anunciado un aumento marginal de producción (+225.000 bep), es insuficiente para compensar una disrupción significativa. El precio del gas natural europeo sube más de un 75%. Catar exporta por Ormuz cerca del 77% de su producción anual de GNL, equivalente a una quinta parte del comercio mundial. Una interrupción temporal tendría impactos inmediatos en Europa y Asia.

En las Bolsas, las pérdidas rondan el 6-8% en los mercados europeos, mientras que los mercados estadounidenses apuntan a un -1-2%. En Asia se producen pérdidas intermedias, pero ha habido algunos festivos que distorsionan. El Nikkei japonés, por ejemplo, se deja un 4%. Sectores beneficiados en el corto plazo: Energía (oil & gas) principalmente. Sectores perjudicados: la mayoría, destacando negativamente aerolíneas, bancos, industria intensiva en energía (químicas, refinerías europeas, metalurgia).

En renta fija, tipos de interés soberanos con repuntes de rentabilidad en plazos largos, junto a diferenciales crediticios al alza, pero los movimientos no son exagerados. La lectura oficial de los inversores es que un “shock energético” puede derivar en aumentos de inflación, penalizando levemente a los tipos de plazos largos. Adicionalmente, los diferenciales crediticios repuntan de forma moderada, en un movimiento de relativa aversión al riesgo, pero no, desde luego, de pánico. Sin embargo, de empeorar significativamente la situación, el efecto sobre las rentabilidades de la deuda pública a largo plazo no sería evidente, pues junto al riesgo de una mayor inflación, existiría demanda importante por su consideración de activo refugio.

El oro y la plata, tras un par de años de comportamiento “anormal” en el sentido histórico de las correlaciones con otros activos, no están ejerciendo de activo refugio, y ceden un 3-6%.

El dólar estadounidense se fortalece. El euro se deprecia casi un 2% frente al dólar, por la absoluta dependencia europea de terceros países en el suministro de materias energéticas, mientras que EEUU es autosuficiente.

Escenarios futuros probables: La duración del conflicto será un elemento clave. También, obviamente, los actores implicados (que, indirectamente, afectarían a la duración del mismo). Un conflicto relativamente corto (menos de un mes), aunque alteraría las rutas de transporte y el aprovisionamiento de crudo y gas, no llegaría a paralizar de manera significativa las industrias, por lo que el impacto agregado, a nivel de crecimiento e inflación, sería marginal. Los movimientos de mercados se revertirían rápidamente. "Es, en estos momentos, nuestro escenario central", señalan.

Por el contrario, un alargamiento del conflicto tendría consecuencias negativas, mayores cuanto más se alargue el conflicto o cuantos más actores intervengan. El impacto en PIB e inflación podrían cobrar cierta relevancia. Y difícilmente podría llegar el auxilio de unos bancos centrales con poco margen para bajar tipos si es que la inflación repunta. 

Pensando en posibles aliados de Irán, cuesta pensar en el auxilio por parte de Rusia, 'entretenida' en su guerra frente a Ucrania. ¿Y China? "Más allá de la retórica condenatoria sobre el ataque, se mantendrá al margen, a pesar de que se ve muy perjudicada por la interrupción del tránsito por Ormuz. Si su posición cambiara, hacia una más activa, hablaríamos de un escenario mucho más imprevisible y peligroso", avisan.

"¿Qué interesa a Trump? Con dudas sobre el interés real de su participación, sabemos qué es lo que no le interesa. Y, por supuesto, no le interesa un conflicto largo que cause bajas importantes entre sus ciudadanos. Con una popularidad menguada, un escenario de este tipo les daría una victoria segura a los demócratas en las elecciones de mitad de mandato. Además, el impacto en la actividad económica sería relevante, con caídas abultadas en las Bolsas (que mermarían la capacidad del consumidor estadounidense). Así que está claro que a Trump le conviene un escenario corto con resolución 'aparentemente' favorable a sus intereses. Le sirve que un nuevo líder iraní (aunque realmente se sostenga el régimen) diga que van a negociar y a dejar de enriquecer uranio. Para ello, van a bombardear masivamente, para doblegar la resistencia lo más rápidamente posible", explican.

"El mundo contempla una nueva guerra de cierto calado. Esto, siempre, es sinónimo de incertidumbre, y los mercados lo recogen con movimientos de aversión al riesgo. La respuesta del lunes fue de relativa calma, si bien en la sesión del martes las pérdidas bursátiles son ya más abultadas. El mercado empieza a dudar que el conflicto sea corto y no deje daños reseñables. Precisamente el aumento de la volatilidad es la reacción habitual en cada escenario de este tipo; si bien todos estos escenarios son diferentes, es el patrón humano el que se repite, con el aumento súbito de su aversión al riesgo. Nuestro escenario central es de una duración relativamente corta. Por ello, en la creencia de que los movimientos de mercado (especialmente las caídas bursátiles) se verían revertidos en un corto plazo de tiempo, hemos decidido no actuar, de momento, en las carteras gestionadas. Como decía San Ignacio de Loyola, “en tiempos de tribulación no hay que hacer mudanza”. La historia demuestra que lo mejor, cuando no se tiene claro el desenlace, es  no salirse del mercado, presa del pánico. Ejemplos claros hemos tenido en estos últimos años (pandemia, guerra en Ucrania...)", concluyen.

Norz: el impacto real dependerá de la duración

“La reacción inicial del mercado responde al shock geopolítico y a la incertidumbre sobre la duración del bloqueo marítimo. La variable clave no es tanto el evento en sí, sino cuánto tiempo se prolongue la alteración del comercio en la región”, explica Jordi Martret, director de Inversiones de Norz Patrimonia.

Irán, con una influencia estratégica en Oriente Próximo y capacidad para tensionar el suministro energético global, ha utilizado históricamente el Estrecho de Ormuz como herramienta de presión. Su cierre práctico está obligando a redirigir rutas comerciales, elevando costes logísticos y aumentando el riesgo de desajustes en la oferta energética.En este contexto, los inversores han buscado refugio en materias primas y divisas consideradas más defensivas, mientras resurgen las preocupaciones sobre un posible repunte inflacionario si los precios energéticos se mantienen elevados. 

“El impacto real dependerá de la duración de las restricciones. La historia demuestra que, en ausencia de una escalada prolongada, los mercados tienden a absorber el choque inicial con relativa rapidez”, añade Martret.

Esta fuerte subida del precio del petróleo ha venido acompañada también de notables subidas de los activos refugio como Oro ($5.404, +3%$), Plata ($95,51, +2,40%$) y otras Materias Primas, así como también del EUR/USD, apreciándose esta mañana un 0,60% colocándose en el rango de 1,1700/1,7500. 

Por otra parte, los mercados de Renta Variable han reaccionado negativamente por las afectaciones que pueda tener en las cadenas de suministros, así como el impacto que puede generar en la economía un precio de energía más elevado, acentuándose en los mercados europeos por la dependencia energética y los temas empresariales de naturaleza más cíclica, y poniendo otra vez el foco en los efectos que estos precios puedan tener en la inflación. 

La clave sobre cómo el conflicto afectará a los mercados financieros será la duración del bloqueo de la economía por parte de Irán, lo que determinará cómo se tensan las cadenas de suministros y, por tanto, lo que será un efecto real en la economía, pero probablemente habrá grandes esfuerzos para controlar y estabilizar la región para poder seguir con el comercio marítimo con cierta normalidad. Desde el punto de vista estratégico, el entorno actual vuelve a poner en valor las carteras diversificadas con exposición a activos reales y sectores menos sensibles al ciclo económico.

Pictet: el impacto se notará a largo plazo

Luca Paolini, estratega jefe de Pictet AM, considera que la economía global sigue apoyada por los bajos tipos de interés, estímulo fiscal y generoso gasto público. En todo caso el ataque estadounidense es otra razón para sobre ponderar oro y divisas refugio como el franco suizo. Las acciones de emergentes se encuentran entre las clases de activos que deben seguir beneficiándose de la rotación desde mega capitalizaciones tecnológicas estadounidenses. Por sectores sobre pondera industriales, salud y finanzas, siendo selectivo en tecnología -hardware y semiconductores-. El dólar puede seguir debilitándose frente a monedas de mercados emergentes, especialmente de América Latina. 

El asalto militar de EEUU e Israel en Irán puede tener consecuencias de gran alcance para la economía y mercados financieros a largo plazo. El impacto depende de la duración y escala y del efectivo control iraní del envío de petróleo a través del estrecho de Ormuz. En todo caso, involucra un país con influencia en el suministro de petróleo y afecta al precio de éste. 

"Sin embargo, aun con turbulencias, no esperamos un aumento de su precio pueda afectar exageradamente a los mercados financieros. EEUU, Arabia Saudí y Rusia representan conjuntamente alrededor de 40 % de la producción de petróleo, pero Irán -bajo fuertes sanciones internacionales-el 4,5%. Sin embargo, el 20% de la producción mundial se transporta a través del estrecho de Ormuz, unos 20 millones de barriles/día.

Con un aumento del 50% del precio del petróleo el crecimiento global puede disminuir un 0,2%. El impacto negativo en el PIB en la Eurozona podría ser del 0,4%. Algunas economías emergentes podrían verse más afectadas.  El aumento en la inflación global sería del 1,2%, incluyendo el efecto combinado de divisas. En economías avanzadas el mayor efecto inflacionario sería en EEUU (+1,4 %), Eurozona (+1,1) y Japón (+1,2). Los menos afectados serían China (+0,1 %) e India (+0,6), pero las economías asiáticas más afectadas serían Pakistán (+6,6 %), Malasia (+7,8) y Filipinas (+2,9). "Sobre ponderamos renta variable e infra ponderamos renta fija", insiste. La economía global sigue apoyada por bajos tipos de interés, estímulo fiscal y generoso gasto público.  Al mismo tiempo, la inversión relacionada con inteligencia artificial (IA) no muestra signos de desaceleración, habiendo las grandes tecnológicas anunciado planes de más de 600.000 millones€ este año para centros de datos e infraestructura digital.  

La combinación es positiva para los mercados de renta variable. A esto se suman sólidos beneficios empresariales. Así que sobre ponderamos renta variable e infra ponderamos renta fija. En todo caso el ataque estadounidense es otra razón para sobre ponderar oro y divisas refugio como el franco suizo.

El crecimiento en EEUU puede moderarse hasta alrededor de su potencial, 1,8% en 2026.  La tasa de ahorro ha caído a 3,6%, aproximadamente la mitad de su nivel habitual, a medida que el impacto de aranceles y precios de la energía comienza a notarse. El crecimiento del consumo -alrededor de 70 % del PIB-, ha descendido al 1,7%, por debajo de la media de seis años. El aumento de préstamos bancarios y programa de compra de activos de la Reserva Federal añaden liquidez a una economía con estímulo significativo e inversión relacionada con IA -el gasto en capital fijo de las principales tecnológicas está 20 % por encima de la media de seis años previa a COVID- que probablemente contribuya 0,7% al crecimiento de su PIB este año. 

Cuanto más tiempo se prolongue esta situación, mayor riesgo de burbuja y presiones inflacionarias por encima del objetivo de la Reserva Federal. De manera que no esperamos mayor relajación monetaria en 2026 tras recortes de 1,75 % este ciclo, con el tipo de interés en 3,75%, cerca de la neutralidad.

La economía de la Eurozona se beneficia del crecimiento en el sur, orientado al sector servicios y potencial reactivación del sector manufacturero en Alemania e Italia por efectos retardados de la flexibilización monetaria y estímulo fiscal. El estímulo en Alemania y otros países y los planes de infraestructuras deben impulsar las perspectivas de beneficios, aunque hasta el momento el gasto público adicional no se ha reflejado en los datos económicos. En Japón la transición de salida de su entorno estanflacionario continúa a buen ritmo.  Producción industrial, confianza empresarial y un gasto público de 4 % del PIB mejoran sus perspectivas de Pictet espera que estas economías crezcan 4,1 % este año, más del doble que las desarrolladas. Los altos precios de las materias primas, resiliencia del comercio intra emergente y aumento de rentabilidades reales atraen la inversión.   Asia, sin Japón, tiene ventajas competitivas en hardware para IA y semiconductores. Las perspectivas son menos alentadoras en China, donde consumo y sector inmobiliario siguen débiles y la tasa de ahorro se mantiene estructuralmente alta por encima del 30 %.Con todo los beneficios empresariales pueden aumentar el 11% este año, si bien por debajo de la estimación de consenso del 16%

Más de la mitad de los principales bancos centrales están flexibilizando su política monetaria y poco más de un tercio la mantiene, lo que es positivo para las clases de activos de riesgo.  En EEUU, el crecimiento de préstamos bancarios y programa de compras de activos de la Fed agrega liquidez a una economía que ya se beneficia de un importante estímulo gubernamental e inversiones relacionadas con IA. Cuanto más dure esto, mayor riesgo de burbuja de activos y de presiones inflacionarias.  Con esta afluencia de liquidez un récord de 95% de clases de activos cotiza por encima de tendencia a largo plazo. Los indicadores técnicos muestran que el capital global sigue apostando por la renta variable. Sin embargo, la participación de EE. UU. en dichos flujos ha caído a mínimos de 2020, mientras que la compra de acciones japonesas de extranjeros se ha acelerado tras las elecciones generales de febrero y se han convertido en unas de las más caras.

Desde otoño pasado la rotación ha sido tendencia predominante en los mercados bursátiles globales. Los inversores han redirigido capital de tecnológicas estadounidenses a regiones y sectores industriales de valoraciones más atractivas con mejores perspectivas de crecimiento. Todo apunta a que este cambio persistirá, si bien de forma selectiva.  En EE. UU. las valoraciones de las acciones se han vuelto neutrales habiéndose eliminado más de un tercio de la prima excepcional de la renta variable estadounidense. Una continua reasignación desde tecnológicas estadounidenses puede generar periodos de volatilidad bursátil y Pictet sobre pondera acciones suizas, que suelen resistir bien en momentos de crisis. 

Las acciones de mercados emergentes se encuentran entre las clases de activos que deben seguir beneficiándose de la rotación de inversores que abandonan mega capitalizaciones tecnológicas estadounidenses. Las perspectivas de inflación y política monetaria favorables en estas economías y hay renovado interés de los inversores en activos reales, catalizador de estas acciones, que muestran valoraciones más atractivas.

Entre sectores sobre ponderamos industriales, que se benefician de la mejora de la actividad manufacturera, renovación de la inversión en capital fijo y políticas favorables. También sobre ponderamos salud, con un nuevo ciclo de innovación, siendo una protección frente a disrupción de la IA; así como valores financieros dada la perspectiva de márgenes y posible desregulación en EEUU.  A pesar de la volatilidad, la tecnología sigue clave para el crecimiento estructural, si bien  hay que invertir selectivamente. Hemos reducido exposición al ecosistema general de IA, estando neutrales en servicios de comunicación, aunque sobre ponderamos tecnologías de la información -habiendo mejores perspectivas de crecimiento para empresas de hardware y semiconductores que de software, sector más vulnerable a los avances en IA-.  Además, en mercados emergentes la industria tecnológica está más expuesta a semiconductores y menos a software en comparación con EE. UU.

Infra ponderamos bonos del Tesoro de EEUU por valoración y riesgos. Son vulnerables a la frustración de expectativa de relajación monetaria, riesgos políticos y una mayor fortaleza de la economía estadounidense.  Las rentabilidades reales de la deuda en otros mercados desarrollados han aumentado, convergiendo hacia las de la de EEUU, que ha bajado de manera excesivamente.

El resultado es que la rentabilidad real de la deuda de EEUU parece baja. Además, el dólar puede seguir debilitándose frente a monedas de mercados emergentes, en particular de América Latina, el euro y el franco suizo por credibilidad política y diversificación de los inversores. El oro es una cobertura crítica frente a riesgos de devaluación del dólar.

"En renta fija sobre ponderamos deuda en moneda local de mercados emergentes, por rentabilidades reales inusualmente atractivas, una disminución de presiones inflacionarias, ampliación del diferencial de crecimiento respecto a economías desarrolladas y divisas baratas. Por su parte la deuda de alta rentabilidad a corto plazo en euros es una apuesta atractiva respecto a recuperación de crecimiento no inflacionario de Europa", resalta.

DWS: el petróleo se notará en la inflación de marzo

La inflación en la zona euro fue superior a lo esperado en febrero: ¿se han acabado ya los buenos tiempos?, se pregunta Ulrike Kastens, Economista Senior de DWS. La tasa de inflación subió un inesperado 1,9% en febrero de 2026, frente al 1,7% registrado en enero. Aunque los precios de la energía bajaron un 3,2% y los de los alimentos se mantuvieron estables en el 2,6%, la tasa subyacente subió del 2,2% al 2,4%. Así pues, la tendencia a la baja de los últimos meses llegó a su fin. A pesar de la apreciación del euro y de los menores aumentos salariales, tanto los precios de los bienes de consumo como los de los servicios volvieron a subir ligeramente. No obstante, las tasas de inflación y subyacente se están moviendo casi según lo previsto por el BCE. 

Pero, ¿qué pasará después? A corto plazo, los efectos del aumento de los precios del petróleo podrían hacerse evidentes en la tasa de inflación de marzo. Solo en Alemania, los precios de la gasolina y el diésel han subido entre un 6 % y un 8%, mientras que los del gasóleo de calefacción han subido aún más. Si bien los efectos del importante aumento de los precios del gas solo se están haciendo evidentes con retraso en la mayoría de los países, debido a que los consumidores tienen contratos a largo plazo, el efecto del aumento de los precios del petróleo se refleja inmediatamente en el aumento del coste de la vida. La tasa de inflación podría subir hasta el 2,5% en marzo, con una tendencia al alza. La rapidez de la corrección en los mercados energéticos dependerá en última instancia de la duración de la guerra. Para el Banco Central Europeo, esto significa adoptar por el momento una actitud de espera. Es probable que los riesgos se reevalúen en la reunión de marzo.En nuestra opinión, la valoración del BCE de que se encuentra en una buena posición sigue siendo válida a corto plazo. Sin embargo, los inversores en los mercados de capitales están descontando una mayor probabilidad de subida de los tipos de interés. Esto aún no es un problema para el BCE. Si el BCE no quiere subestimar los riesgos de un aumento de la inflación a largo plazo, esta parece una hipótesis plausible.

UBP: 

En la Perspectiva Semanal de UBP: Tensiones entre EE. UU. e Irán, Michael Lok, CIO del grupo, y Nicolás Laroche, director global de asesoramiento y asignación de activos, destacan que los acontecimientos "marcan una ampliación regional de conflictos previos, lo que incrementa el riesgo de una crisis más prolongada que podría afectar a los precios del petróleo si las tensiones persisten en las próximas semanas. Por el momento, unas políticas de apoyo y unos beneficios empresariales resilientes siguen sustentando el entorno económico global, lo que mantiene intacto nuestro escenario base, aunque no podemos descartar un repunte temporal de la volatilidad si la situación se deteriora aún más”. 

“Un aumento sostenido del precio del crudo amenaza con reajustar las expectativas de tipos de interés para 2026 si los costos energéticos comienzan a impulsar presiones inflacionarias más amplias. Mitigamos el riesgo de disrupción en los mercados protegiendo la exposición a renta variable mediante operaciones tácticas", señalan.

Los tipos de interés en EE. UU. subieron 3 pb, impulsados por el repunte de los precios del petróleo y las preocupaciones sobre un conflicto duradero que podría ejercer presión inflacionaria y afectar la economía si persiste la inestabilidad geopolítica.

"La historia muestra que los precios de los metales preciosos y del petróleo tienden a aumentar en los días posteriores al inicio de un conflicto, reforzando así la trayectoria alcista del oro", añaden.

"Nuestra postura alcista revisada sobre energía tiene como objetivo cubrir los riesgos extremos”. concluyen.

20Jan

Ilustra cómo una fracción limitada del comercio puede condicionar de manera decisiva el debate público y la arquitectura institucional de la política comercial europea.

Jan Jonckheere, profesor de comercio internacional en OBS Business School  

Tras 25 años de negociaciones, la Unión Europea y el Mercosur han cerrado en enero de 2026 un acuerdo que puede dar lugar a una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, con más de 700 millones de consumidores potencialmente integrados en un mismo marco regulatorio. Este pacto llega en un contexto de gran inestabilidad geopolítica en el que la UE busca socios alternativos ante la creciente incertidumbre sobre el papel futuro de Estados Unidos como aliado económico preferente. 

Pese a su relevancia estratégica y a su alcance económico, el debate político se ha concentrado sobre todo en la agricultura, y en particular en la carne de vacuno procedente de Sudamérica. Paradójicamente, este sector sólo representa una pequeña porción del valor total del intercambio previsto, pero se ha convertido en el epicentro de las resistencias internas dentro de la Unión.Los productores europeos de carne de vacuno temen el aumento de la competencia que puede generar el contingente adicional para el Mercosur, fijado en 99.000 toneladas anuales con un arancel reducido. Sin embargo, esta cifra equivale aproximadamente al 1,5% de la producción de carne de vacuno de la UE y probablemente a menos del 1% del valor económico total del paquete comercial entre ambos bloques.

Dos tratados, dos niveles de aprobación

El diseño jurídico del acuerdo se articula en dos textos distintos. Por un lado, el Acuerdo Comercial Interino (ATI/iTA) concentra todos los elementos estrictamente comerciales: reducción de aranceles, gestión de cuotas, normas de origen, facilitación aduanera, acceso a la contratación pública y cooperación regulatoria en el ámbito de los bienes. Estas materias son competencia exclusiva de la UE, por lo que el ATI sólo necesita la aprobación del Parlamento Europeo y del Consejo para entrar en vigor y aplicarse de forma provisional en todos los Estados miembros. Esto significa que, incluso si algunos parlamentos nacionales se oponen al conjunto del acuerdo, los beneficios comerciales podrían activarse igualmente para todo el mercado interior. 

El segundo texto, el Acuerdo de Asociación UE-Mercosur (APEM/EMPA), tiene un alcance más amplio e incluye cooperación política, compromisos de sostenibilidad, normas sobre inversión y otros elementos de carácter estructural. Al tratarse de un “acuerdo mixto”, requiere la ratificación unánime de todos los Estados miembros, lo que otorga a cada país un poder efectivo de veto sobre el conjunto del instrumento. En la práctica, un solo Estado, como Francia, Irlanda o Polonia, puede bloquear la ratificación del APEM durante un periodo indefinido. No obstante, ese bloqueo no impide la entrada en vigor del ATI, de modo que la parte comercial del pacto puede avanzar sin que se active la dimensión política y de cooperación más amplia. 

Peso económico real del acuerdo

Desde una perspectiva macroeconómica, el acuerdo es especialmente relevante para los sectores industriales europeos. La supresión de aranceles afectará de manera directa a exportaciones de maquinaria, automóviles, productos químicos y farmacéuticos, lo que refuerza la presencia de la UE en mercados emergentes clave del Cono Sur.Las estimaciones apuntan a que las exportaciones europeas hacia el Mercosur podrían incrementarse cerca de un 39% de aquí a 2040, con un ahorro arancelario anual superior a los 4.000 millones de euros. Para la UE, además, el Mercosur se perfila como un socio estratégico alternativo a China y EEUU en cadenas de suministro y en el acceso a materias primas críticas. 

Aun así, la dinámica política sigue dominada por la inquietud de determinados sectores agrícolas, que temen que incluso cuotas relativamente pequeñas provoquen una presión competitiva insostenible. Esta percepción alimenta fuertes tensiones domésticas, sobre todo en países con sectores rurales organizados y políticamente influyentes como Francia e Irlanda.

La consecuencia es un compromiso típicamente europeo: los sectores más sensibles desde el punto de vista político, aunque representan solo una porción minoritaria del valor económico del acuerdo, mantienen su capacidad para bloquear la mitad del tratado. Mientras tanto, la otra mitad —la estrictamente comercial— puede seguir avanzando, lo que genera una arquitectura híbrida cuyo impacto político a medio plazo aún es incierto. 

En definitiva, el acuerdo UE-Mercosur ilustra cómo una fracción limitada del comercio puede condicionar de manera decisiva el debate público y la arquitectura institucional de la política comercial europea. La controversia está lejos de cerrarse y el desarrollo práctico de este esquema dual determinará si se convierte en un modelo de equilibrio viable o en una nueva fuente de conflicto político permanente. 

15Dec

“España debe responder con estrategia, no con resignación. Es necesario proteger a corto plazo a los sectores más expuestos, pero también convertir este nuevo contexto en una oportunidad para ganar presencia internacional con productos de mayor innovación y valor añadido”, subraya el Club de Exportadores.

Miguel Ángel Valero

La inflación y los costes emergen como nuevos desafíos para las empresas españolas. En un momento marcado por la nueva escalada del Índice de Precios al Consumidor (IPC) el 56% de las empresas reconoce durante el tercer trimestre que va a subir los precios  de sus productos durante 2026, como reacción al encarecimiento registrado en bienes como la energía y las materias primas, y también a los aranceles.

Así lo acredita la última edición -referente al tercer trimestre de 2025- del International Business Report (IBR), el informe elaborado por Grant Thornton a partir de una encuesta que analiza las expectativas y preocupaciones de las empresas del middle-market (en España, entre 50 y 3.000 empleados), a escala global y nacional. 

En esta edición, las expectativas de subir precios por parte de las empresas medianas han alcanzado el máximo histórico de la serie. Entre el segundo y el tercer trimestre, las expectativas de subir precios han crecido 7 puntos en España, que además refleja una tasa más elevada en este indicador que el dato de la Unión Europea (50%) y el global (53%).  

El dato refleja la tendencia que mantiene la inflación en España. En noviembre, el IPC alcanzó el 3% en España, según los datos adelantados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En el conjunto de la Eurozona, este indicador se situó 8 décimas por debajo, en el 2,2%. 

De igual forma, crece la inquietud por el encarecimiento de las materias primas (49%, nueve puntos más que en el segundo trimestre) y los costes de envío de mercancías (43%, cuatro puntos más). Unos niveles por encima de la media europea (43% y 39%, respectivamente). 

Repercusión de los aranceles sobre la internacionalización 

Más allá de la subida de los costes y la presión sobre los márgenes empresariales, la última edición del IBR refleja una desconexión entre el boyante crecimiento macroeconómico y las perspectivas empresariales en España. El porcentaje de directivos que considera que la economía mejorará en el próximo año se sitúa en el 59%, mínimos desde 2023. En el último año, el optimismo empresarial se ha desplomado diez puntos. Mientras tanto, en Europa se estabiliza, y marca máximos históricos a nivel global (75,7%); motivado por el resultado final de la guerra comercial, que no ha sido tan crítica como parecía en un primer momento.

En este contexto, las empresas señalan como palancas críticas la estabilidad regulatoria y la calidad institucional. La percepción de la regulación y la burocracia como barrera al crecimiento aumenta hasta el 47,8%, a la par que ganan peso la incertidumbre económica (54%) y las perturbaciones geopolíticas (49%). El 42% de los empresarios reclama una mayor simplificación administrativa y burocrática. De manera similar, ven relevante la reducción de carga fiscal a las empresas (40,4%), el impulso de la formación profesional y reciclaje (40%), un paquete de apoyo a sectores afectados por la guerra arancelaria (40%) y una bajada en las cotizaciones sociales (35,3%).

A nivel exterior, la guerra arancelaria está empezando a tener repercusión real sobre la internacionalización de las empresas españolas. El déficit comercial de España con Estados Unidos se situó en los nueve primeros meses del año en 10.785,6 millones€, cifra un 38,7% superior al saldo negativo de 7.772,4 millones de euros del mismo periodo de 2024.

Las exportaciones cayeron un 30% en agosto y un 7,4% hasta septiembre. Es cierto que España ha elevado a doble dígito sus exportaciones a Hong-Kong, Vietnam y Emiratos Árabes, pero estas cifras no cubren por el momento la caída de exportaciones hacia Estados Unidos recogida en los últimos meses. 

Aumento de los salarios, pero falta mano de obra

El middle‑market mantiene, eso sí, su apuesta por el empleo. La expectativa de aumentar plantilla mejora hasta el 48%. Tras dos trimestres consecutivos a la baja, el porcentaje de empresas que prevé un incremento real (por encima de la inflación) de los salarios vuelve a crecer. Según un informe publicado recientemente por Randstad, los salarios repuntarán un 5% en 2026 debido a la falta de mano de obra y la inflación.  En este sentido, la última edición del IBR demuestra que el porcentaje de empresas preocupadas por la falta de mano de obra también crece hasta el 46%. 

La estimación de rentabilidad repunta tres puntos frente al trimestre previo (del 50,9% al 53,7%). Eso sí, continúa por debajo del mismo periodo de 2024 y de la media global. En cuanto a facturación, el porcentaje de compañías que espera crecer en los próximos 12 meses se mantiene en niveles similares al trimestre anterior (57,2%), pero con una tendencia a la baja desde mediados de 2024.
Implantación de la Inteligencia Artificial 

Pese a la inestabilidad, las empresas del middle-market mantienen una apuesta estratégica por la sostenibilidad, la innovación y la digitalización. El 60% de las compañías encuestadas mantienen su intención de llevar a cabo inversiones en digitalización, y el 44,4% en ciberseguridad. 

La implantación de la Inteligencia Artificial avanza con rapidez, y el 38% de las empresas españolas reconoce utilizar la IA en su operativa diaria y otro 47% asegura que la usa pero su uso todavía no está muy extendido.

“Estamos viviendo un momento determinante en España, porque las amenazas son cada vez más crecientes y las empresas necesitan adaptar sus sistemas ante el nuevo entorno”, Cristina Muñoz-Aycuens, explica la socia de Ciberseguridad de Grant Thornton.

Además de ello, otras apuestas de inversión siguen siendo la marca, la sostenibilidad y los espacios de trabajo. Este último indicador crece seis puntos respecto al trimestre anterior, lo que consolida la tendencia de un teletrabajo limitado entre las empresas del middle-market. 

El Club de Exportadores exige ayudas para los afectados por el acuerdo EEUU-UE

Por su parte, el Club de Exportadores e Inversores Españoles ha publicado una Nota Técnica, elaborada por Rafael Pampillón, catedrático de la Universidad CEU San Pablo y de IE University, en la que se analizan las consecuencias del acuerdo comercial alcanzado en julio entre EEUU y la UE. La Nota destaca que el pacto ha devuelto estabilidad a las relaciones transatlánticas tras meses de tensiones arancelarias, aunque a un precio significativo para la competitividad de las exportaciones europeas.

Según el análisis, Estados Unidos impone hasta un 15% de arancel a los bienes procedentes de la UE, muy por encima del 4,5 % previo, mientras que Bruselas mantiene en el 0% los aranceles a los productos industriales estadounidenses. “Europa ha comprado estabilidad a cambio de aceptar un trato asimétrico”, afirma Pampillón, quien subraya que el acuerdo “rompe con el principio tradicional de reciprocidad y refuerza la dependencia europea de EEUU en energía, tecnología y seguridad”.

Esta asimetría, explica el experto, permite evitar una guerra comercial y desactiva la amenaza de aranceles extremos —como el 30% general que llegó a plantearse—, lo que proporciona previsibilidad para las empresas europeas. “Aunque un arancel del 15 % perjudica la competitividad, sigue siendo manejable y permite mantener la presencia en el mercado estadounidense”, apunta. 

La Nota Técnica señala que el impacto global para España será moderado, ya que solo alrededor del 5% de las exportaciones españolas de bienes se dirigen a EEUU, una de las proporciones más bajas entre los países europeos. España mantiene, además, una estructura comercial particular con EEUU: suele registrar déficit en mercancías, pero superávit en servicios, especialmente gracias al turismo. “A los servicios no se les pueden poner aranceles”, recuerda Pampillón, por lo que esta fuente de ingresos seguirá actuando como amortiguador del impacto negativo. No obstante, el acuerdo sí genera focos de riesgo en sectores clave, entre otros:

  • Automóvil: El arancel medio pasa del 5 % al 15 %, lo que afecta directamente a la competitividad del sector automoción y componentes.
  • Aceite de oliva: El sector evita el escenario extremo del 30 %, pero el nuevo marco mantiene incertidumbre.
  • Vino: La Federación Española del Vino advierte de un posible desplazamiento de productos europeos en favor de competidores con menor carga arancelaria.

“El nuevo marco comercial introduce desafíos en sectores donde España compite directamente con países que mantienen aranceles más bajos, como Marruecos o Turquía”, subraya Pampillón. Además, el compromiso europeo de aumentar las compras de gas y petróleo estadounidenses podría mantener los precios energéticos elevados, añadiendo presión a la inflación en las economías europeas. 

La Nota Técnica propone varias líneas estratégicas para afrontar la nueva situación. En primer lugar, destaca la necesidad de diversificar mercados y alianzas comerciales, impulsando la apertura de nuevos destinos de exportación —como Mercosur o países asiáticos como India e Indonesia— y reforzando los acuerdos ya existentes con México, Canadá, Japón o Corea. 

También subraya la importancia de ofrecer apoyo a los sectores más afectados, como el agroalimentario, el automóvil o el químico, que podrían requerir medidas de acompañamiento. 

Insiste en que la mejora de la competitividad será clave: la innovación, la calidad y la diferenciación resultan esenciales para que los consumidores estadounidenses sigan eligiendo productos españoles pese al incremento de costes. 

El análisis señala que la eliminación de aranceles europeos a los bienes industriales estadounidenses abre la puerta a aprovechar nuevas oportunidades, permitiendo importar maquinaria, equipos y piezas a precios más competitivos y ofreciendo margen para renegociar contratos o diversificar proveedores. “España debe responder con estrategia, no con resignación”, concluye Pampillón. “Es necesario proteger a corto plazo a los sectores más expuestos, pero también convertir este nuevo contexto en una oportunidad para ganar presencia internacional con productos de mayor innovación y valor añadido”. 

Constructoras: el 42%, en riesgo elevado de impago

De acuerdo con los datos que ofrece Insight View, de Iberinform, el 42% de las constructoras dedicadas a la edificación residencial y no residencial se encuentra en un nivel máximo o elevado de impago, lo que supone un ligero empeoramiento con respecto a los niveles de 2024. El desempeño del sector está marcado por la falta de mano de obra cualificada, las dificultades de acceso a la financiación, la pérdida de dinamismo de los visados de obra nueva y el impacto de las variaciones de precio de los materiales de construcción en los márgenes comerciales.

El sector muestra una fuerte atomización, con un 97% del tejido compuesto por micro y pequeñas empresas. Las grandes empresas apenas representan el 0,3% del total. De acuerdo con los datos que ofrece Insight View, las constructoras de edificios residenciales y no residenciales se concentran en las provincias de Madrid (16%), Barcelona (11%), Baleares (7%), Alicante (6%), Valencia (6%), Málaga (4%) y Sevilla (3%). De las primeras provincias del sector por tamaño, Baleares presenta el mayor deterioro del riesgo de crédito: el 61% de las constructoras de edificios del archipiélago (tres puntos más que hace un año) se encuentra en un nivel máximo o elevado de impago. Le siguen Málaga (56%) y Madrid (47%). Los menores ratios se registran en Murcia (36%), Alicante y Sevilla  (38%) y Barcelona (40%).

El 54% de las empresas del sector cuenta con menos de 10 años. La antigüedad es un factor relevante en el riesgo de crédito: entre las empresas que se encuentran en su primera década, el 51% se encuentra en un nivel máximo o elevado de impago. Este porcentaje cae sensiblemente, hasta el 31%, entre las empresas entre los 11 y los 25 años y al 32% entre las de más de 25.

Acero: los aranceles de EEUU redirigen exportaciones hacia la UE

Por otra parte, un informe elaborado por Iñaki Ballesteros, coordinador de Analistas Zona Norte de Solunion España, recuerda que en 2013 la Comisión Europea presentó un plan de acción para una industria del acero competitiva y sostenible. El sector se encontraba entonces en una situación muy difícil, agravada por la crisis económica. La UE era el segundo mayor productor de acero del mundo, con una cuota global del 11% en un mercado ya globalizado, donde la débil demanda y la sobrecapacidad se convertían en el principal reto de la industria, al tiempo que se enfrentaba a unos precios de la energía elevados y a la necesidad de invertir para ajustarse a las exigencias de la economía verde. Doce años más tarde, estos retos, lejos de controlarse, se han agravado, en perjuicio de los mercados más maduros: UE, Norte América y Japón.

India ha adelantado a la UE como segundo productor mundial, y la sobrecapacidad global está ejerciendo una presión enorme sobre las importaciones, tanto en términos de precios como de volúmenes. Desde 2014, las importaciones han aumentado alrededor de un 70%. Durante los últimos años, China ha sido el principal actor internacional, inundando los mercados y exportando deflación ante la desaceleración de su mercado doméstico, con una demanda incapaz de absorber la producción interna que, a su vez, está subsidiada por el Estado. 

Como consecuencia de ello, la industria siderúrgica de la UE ha perdido una capacidad de más de 30 millones de toneladas (-15%). La tasa de utilización de la capacidad está en torno al 67 % en 2024, cuando se considera necesario un 80% para mantener unos niveles de rentabilidad razonables. 

Además, la introducción en junio de 2025, por parte de EEUU, de un arancel del 50% a las importaciones de acero y aluminio no solo está afectando negativamente a los productores europeos al limitar el acceso al mercado estadounidense, sino que también aumenta la presión de las exportaciones previamente destinadas a EEUU que son redirigidas hacia la UE. Se espera que el problema de sobrecapacidad aumente en los próximos años, con políticas de exportación más agresivas hacia la UE, siendo este el principal mercado de importación a nivel mundial por volumen, y uno de los más atractivos por precios.

Estos aumentos de capacidad no se corresponden con la demanda esperada, que se mantiene en niveles prácticamente planos en Europa, en un entorno de baja actividad. Esta situación presiona a la baja los precios, con unos costes de producción superiores a la mayor parte de terceros países, y evidentemente daña la competitividad de la industria europea.

En este contexto, desde julio de 2018 la Unión Europea ha venido aplicando medidas de salvaguarda en la industria, que legalmente expirarán el 30 de junio de 2026 (no pueden extenderse más allá de 8 años según la OMC), basadas en cuotas de importación específicas por país para los socios comerciales y otras cuotas residuales donde se incluye a los demás países no socios, con volúmenes de importación a la UE más pequeños. Fuera de estas cuotas, liquidables trimestralmente, se aplica un arancel del 25% a todas las importaciones.

La nueva propuesta de la Comisión Europea presentada en octubre 2025 endurece notablemente las barreras de protección, incluyendo los siguientes puntos:

  • La cuota libre de arancel se reduce a 18,3 millones de toneladas, lo que representa una reducción aproximada de -47% respecto a 2024.
  • Las importaciones que queden fuera de la cuota libre quedarán sujetas a un arancel del 50%.
  • Requisito de fundición (pour&melt): la norma exigirá a los importadores proporcionar evidencia del país donde se fundió el acero para mejorar la trazabilidad y evitar fraudes en la aplicación de las cuotas.

En julio de 2021, la Comisión Europea presentó una propuesta como parte de su iniciativa “Fit for 55”, que tenía como objetivo alcanzar una reducción neta del 55% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para 2030 y alcanzar la neutralidad climática en 2050. 

La propuesta incluía un Mecanismo de ajuste en frontera por carbono (CBAM) y revisiones al Sistema de comercio de emisiones de la UE (ETS). El CBAM es un instrumento de política ambiental que busca aplicar a los productos importados los mismos costes del carbono en que incurrirían las instalaciones que operan en la UE. De este modo, reduce el riesgo de deslocalización por traslado de la producción a países con políticas medioambientales menos ambiciosas. Actualmente, la industria europea intensiva entrega derechos de emisión por cada tonelada de CO2 emitido. Dado que un porcentaje cada vez mayor de estos derechos se compran en subastas o en el mercado secundario, estos productores tienen que hacer frente a un «precio del carbono» sobre la base de sus emisiones. Sin embargo, en muchos países los productores no están sujetos a esta obligación. Con el fin de proteger a la industria en este periodo de transición hacia el acero verde, los fabricantes europeos han estado recibiendo una buena parte de sus derechos de emisión de forma gratuita. Sin embargo, a partir de 2026 se acelera la eliminación de la “asignación gratuita” de derechos de CO2 con su eliminación total en 2035. 

El CBAM busca que los importadores asuman unos costes del carbono similares a los fabricantes europeos y no dañar la competitividad de la industria local. De este modo, el importador de la UE debe declarar antes del 31 de mayo de cada año la cantidad de bienes y las emisiones incorporadas en dichos bienes importados a la UE durante el año anterior y, al mismo tiempo, debe comprar el número de certificados CBAM que corresponda a la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero incorporadas en los productos, cuyo precio estará vinculado a los ETS (Emission Trading System).

En ambos casos, los efectos inmediatos que veremos con las nuevas medidas de protección del comercio y del medio ambiente son:

  • Fuerte reducción de las importaciones, que algunos organismos calculan en torno al 30%, y que va a impulsar una subida de precios (~100€/150€ tonelada) por parte de las acerías europeas. 
  • Mayor presión sobre los centros de transformación del acero y sectores downstream, que van a tener que trasladar el incremento de precios a un mercado actualmente deprimido. Adicionalmente, hay un repunte de las importaciones previo a la implementación de estas medidas y ante la previsible subida de precios que conllevaran, que supone un volumen adicional que el mercado va a tener que digerir en los primeros meses del 2026.

España ocupa el puesto 17 en el ranking mundial, con 11,9 millones de toneladas producidas en 2024, un 3,7% más que en 2023. En los últimos 10 años ha perdido una posición y un 16% de su producción. El consumo aparente creció un 6,5% en 2024 hasta los 13,5 millones de toneladas, su mejor cifra desde 2018, aunque gran parte del crecimiento favoreció a proveedores extracomunitarios, que aumentaron su cuota hasta el 34,5 % del consumo nacional. También se detectó un mejor comportamiento de productos planos (+9,5%) frente a los largos (+3,7%).El Indicador de Coyuntura Industrial (ICI) muestra niveles de actividad bajos, aunque estables. Con datos a octubre, la producción de acero en los 10 primeros meses del 2025 se mantiene ~ +1%, con un impacto limitado de los aranceles del 50% aplicados por Estados Unidos desde junio de 2025: España exporta unas 250.000 toneladas de acero al año a EE. UU., con un valor de alrededor de 400 millones de € en 2024 (~ 3,5% del total de exportaciones de acero).

El principal reto es la rentabilidad. En un sector intensivo en capital, tanto por inversiones como por costes de producción, y que soporta una enorme presión de las importaciones, es complicado mejorar la rentabilidad cuando la demanda no soporta una subida de precios. Dentro del sector en España, vemos la fabricación y distribución de tubo como la más perjudicada en este momento. Es una industria muy pegada al ciclo y con sobrecapacidad estructural. Se espera que las nuevas medidas que aplicará la UE a partir de 2026 tengan un efecto inmediato positivo por revalorización de stocks aunque, más allá de esa primera rotación, sus costes de producción subirán por el incremento de precios de materia prima y, de nuevo, se van a enfrentar a un mercado con exceso de capacidad y baja demanda. En este sentido, habrá que observar si el mercado absorbe las subidas de precios sin deteriorar aún más el volumen de toneladas. 

El ritmo anual de concursos en el sector se ha mantenido estable durante los últimos años, en torno a los 150-155 concursos al año. El sector metal mantiene una siniestralidad estructural por debajo de la media de sectores en España. El diferencial entre ambos se agrandó durante los años 2022 – 2024, debido al aumento de siniestralidad en otros sectores, mientras el sector metal se vio beneficiado por la extraordinaria rentabilidad en los años 2021 – 2022. El diferencial se ha ido estrechando, sin embargo, entre 2024 y 2025, debido a un peor comportamiento de metal con relación a la media del resto de sectores.

Por subsectores, hay una mayor volatilidad en la comercialización y distribución por la propia estructura de las compañías, aunque es la producción y transformación el subsector con mayor impacto en euros. *Informe elaborado por Iñaki Ballesteros, Coordinador de Analistas Zona Norte de Solunion España.

OBS: Menos opacidad con los sueldos

A final de año es cuando muchos trabajadores están negociando su salario para la próxima temporada. Vienen subidas, congelaciones, bonus… Pero ¿Somos capaces de hablar abiertamente con nuestros compañeros sobre nuestro sueldo? José Luis Bosch, director del máster en recursos humanos de OBS Business School, afirma que España es un país mucho más opaco que otros de Europa con este tipo de información. 

Según él, los salarios deberían ser públicos para todos dentro de una empresa; quizá no los detalles de cada persona pero, al menos, por equipos, tal como se hace en otros países. 

Todavía hay mucho empresario de cuño antiguo que considera que el salario es una prebenda a cambio de la cual recibirá la fidelidad del empleado, y acaba generando una cultura de “hacer la pelota”. “Eso genera una toxicidad muy propia de nuestro país”, asegura. Y recomienda publicar en la web los niveles salariales para que cada uno sepa en qué rango se mueve. Lo que marcará la diferencia es el 'salario emocional', es decir, el agradecimiento personal por una manera 'especial' de desarrollar el trabajo más allá del pago por el servicio prestado: mayor flexibilidad horaria y vacacional, por ejemplo", explica José Luis Bosch.

25Nov

La inteligencia artificial continúa atrayendo el interés de inversores y empresas con cifras vertiginosas. Se prevén inversiones de casi 500.000 millones$ en IA en los próximos 12 meses en EEUU, superando en 60.000 millones la cifra prevista al inicio del trimestre.

Miguel Ángel Valero

Las Bolsas se recuperan impulsadas por el giro de la Fed, lo que contribuye a suavizar el discurso escéptico en torno a la inteligencia artificial (IA). Este repunte ha beneficiado especialmente al sector tecnológico, el más castigado en sesiones anteriores, con avances del 2,6% para el Nasdaq, que reduce la caída acumulada desde máximos desde el -8% hasta el -4,5%.

La atención, no obstante, sigue centrada en el segmento de semiconductores, donde Nvidia vuelve a ser protagonista. En esta ocasión, se han filtrado conversaciones entre Meta y Alphabet en las que la compañía de redes sociales muestra interés por adquirir chips de la matriz de Google para sus centros de datos a partir de 2027. Junto con los de AMD, los procesadores de Alphabet son de los pocos que logran mantenerse en el mercado frente al amplio dominio de las soluciones de Nvidia. 

Los TPU (Tensor Processing Unit) fueron desarrollados por Alphabet hace una década como un intento de mejorar la escalabilidad de su buscador, optimizando su operativa. Además, recientemente se ha confirmado que Anthropic también utilizará estos chips a través de Google Cloud.

Aunque por ahora no representan una alternativa real, la fuerte dependencia de los grandes desarrolladores de IA respecto a una sola empresa genera incomodidad, lo que impulsa la búsqueda de nuevas soluciones. Sin embargo, resulta complejo rivalizar con el estándar actual de las GPU de Nvidia, que no solo ofrecen soluciones más potentes y versátiles, sino que cuentan con una ventaja adicional: su lenguaje de programación propio, CUDA, que dispone de una amplia variedad de recursos que facilitan el trabajo de los desarrolladores. En consecuencia, la competencia se intensifica, paradójicamente, con uno de los principales clientes de Nvidia ofreciendo nuevas opciones, a lo que se suma su tradicional rival AMD y, más recientemente, Qualcomm, el gigante de los chips para dispositivos móviles. No obstante, todas estas iniciativas se encuentran aún lejos de amenazar seriamente el monopolio de Nvidia.

La UE no cambia la legislación digital por menos aranceles

En medio del protagonismo de la IA, la Unión Europea rechaza flexibilizar la legislación digital a cambio de la propuesta de EEUU de recortar los aranceles al acero y aluminio. Actualmente, las exportaciones europeas a territorio estadounidense soportan un gravamen del 50%. El secretario de Comercio estadounidense, Lutnick, aseguró que consideraría rebajarlo si la UE resolvía los casos legales pendientes contra gigantes tecnológicos como Google, Microsoft y Amazon

EEUU ha reiterado en numerosas ocasiones su oposición al marco regulatorio digital de la UE, en particular a la Ley de Mercados Digitales, que busca garantizar la competencia justa y frenar las prácticas desleales de las grandes plataformas, y a la Ley de Servicios Digitales, destinada a asegurar un entorno seguro del contenido online. Sin embargo, la vicepresidenta de la Comisión Europea fue tajante: “La normativa digital europea no está sujeta a negociación”.

Martín Piqueras, profesor de OBS Business School, señala que la regulación tecnológica de la inteligencia artificial en Europa fue una de las primeras legislaciones puestas en marcha en todo el mundo. Después de un tiempo diseñando cómo se podría llevar a cabo se produjo la explosión de la IA generativa, lo que obligó a ponerla en marcha de forma acelerada y en tiempo récord. Se trataba de una legislación encaminada a proteger los derechos de los usuarios, igualdad de acceso a estas nuevas herramientas, a determinados servicios públicos, etc, y que trataba de evitar un uso incontrolado. Por ejemplo, que una tecnología pudiese decidir sobre la salud de una persona. 

Esta introducción tan rápida de la regulación ponía a la Comunidad Europea en una aparente ventaja, sin embargo, también ha producido una desventaja: el bloqueo que toda regulación supone a la innovación y el análisis de otros casos de uso de inteligencia artificial más innovadores y rompedores. De alguna forma, la normativa restringe estas capacidades por las fuertes multas que impone a las organizaciones que incumplen unos estrictos requerimientos. Y ello sin duda tiene efectos negativos en la economía europea y en la capacidad de inversión encaminada a innovar. Es un límite al progreso digital. 

Ahora, la Comunidad Europea ha tomado una decisión acertada: postergar la aplicación de esas multas y esos planes regulatorios dado que resulta muy difícil ejecutarlos sin disponer de unos estándares bien definidos que permitan gobernar los usos indebidos de esta tecnología, pero que permitan a la vez innovar sin bloquear la investigación de las organizaciones. Esta pausa para afinar más la regulación pretende proteger el espíritu de la Unión Europea y será buena para la sociedad en general y para las empresas, porque evitará poner en peligro la capacidad económica y de innovación que sin duda estas tecnologías van a atraer a todo el tejido industrial. 

Ofi Invest: la IA seguirá siendo un impulso clave en 2026

La gestora francesa Ofi Invest AM cree que las buenas perspectivas de crecimiento de los resultados empresariales en 2025 (cerca del 12%) y en 2026 (casi +14%), seguirán sosteniendo a los mercados de renta variable, especialmente en EEUU y en Europa, a pesar de las altas valoraciones. La IA seguirá siendo en 2026 un impulso clave para las tecnológicas de EEUU,  aunque no se pueden descartar algunas decepciones.

En renta variable de otras zonas geográficas, la gestora francesa es más positiva. En Japón, porque la nueva primera ministra llevará a cabo un programa económico que beneficiará a las empresas japonesas. Y también en emergentes, sobre todo en China, mercado en el que algunas compañías despuntan como líderes en sus sectores frente a las norteamericanas.

En renta fija, Ofi Invest AM mantiene su visión en líneas generales. La bajada de tipos de interés de la Fed, y el mantenimiento sin cambios de los tipos BCE provocaron una ligera bajada de rendimientos en los bonos soberanos, lo que lleva a la gestora a alargar duraciones tácticamente con el objetivo  en retornos del 4,20%-4,25% para el bono EEUU a 10 años. En bonos corporativos, tanto Investment Grade como High Yield, no varia su postura, aunque sigue avisando del riesgo en las emisiones con menor calificación crediticia.

Según Eric Turjeman, Co-CIO Mutual Funds de Ofi Invest AM, la temporada de resultados empresariales actual es de las mejores en los últimos cuatro años. En el primer trimestre “real” tras los aranceles impuestos por Trump, los analistas dudaban tanto de la capacidad de mantener márgenes de las empresas,, como del apetito de los consumidores en un entorno más incierto.

Sin embargo, pese a que el consenso de analistas era conservador, el 63% de las empresas superaron las previsiones, y se revisaron al alza las previsiones de beneficios este año. Desde Ofi Invest AM esperan una subida de beneficios empresariales de casi el 12% en 2025, y casi  el 14% en 2026. 

Dado que no se esperan bajadas de tipos en los próximos meses, y que todavía queda parte del proyecto  “One Big Beautiful Bill”, por desplegar (un proyecto del gobierno que contempla la amortización acelerada de inversiones en EEUU y  desgravaciones fiscales para los hogares), es probable que la economía norteamericana continúe yendo muy bien a lo largo del tiempo, en opinión de Turjeman.

La IA continúa atrayendo el interés de inversores y empresas con cifras vertiginosas. Se prevén inversiones de casi 500.000 millones$ en IA en los próximos 12 meses en EEUU, superando en 60.000 millones la cifra prevista al inicio del trimestre.  Algunos hyperscalers (empresas que ofrecen servicios de computación en la nube a gran escala, a través de centros de datos masivos diseñados para la escalabilidad, como Microsoft), piensan que la capacidad disponible tiene dificultades para seguir el ritmo de la demanda, lo que justifica estas nuevas inversiones. Los mercados son más escépticos, como se vio cuando Meta anunció que subía su gasto en IA.  Pese a ello, las acciones de empresas vinculadas a la IA han subido casi el 25%, desde septiembre, mientras que el S&P 500 equiponderado se ha mantenido estable.

Las compañías de Estados Unidos ligadas al consumo, por el contrario, han presentado numerosas revisiones a la baja de sus beneficios, sobre todo las compañías tradicionalmente expuestas al segmento de hogares de ingresos medios. La propensión de los hogares con rentas más altas a gastar más, sigue muy vinculada a la valoración de los activos financieros, que se encuentran en máximos, según Turjeman. Pero la inflación causada por los aranceles está empeorando la vida a cada vez más personas, y las empresas que presentan peores perspectivas de beneficios sufren fuertes correcciones en la Bolsa.

En Europa, el crecimiento estimado de los beneficios está en torno al 2%. Comparado con las empresas de EEUU parece muy inferior, pero la realidad es que el tipo de cambio ha afectado de lleno este año a las empresas europeas. Si se hubieran recalculado en función del tipo de cambio euro/dólar, los beneficios de las empresas europeas habrían aumentado cerca del 7%.Y las perspectivas a futuro son favorables, teniendo en cuenta los planes de estímulo previstos para la zona Euro. 

Las Bolsas en casi todo el mundo continúan cerca de sus niveles máximos. Los inversores, escarmentados por su cautela excesiva, han decidido dejar de descontar la prima de riesgo, a pesar de lo cual, no es realista pensar que los riesgos han desaparecido. Con la ratio precio/beneficio a futuro en EEUU en 25x, y 17x en Europa, si las valoraciones en 2026 no fueran acordes con los rendimientos históricos, habría motivos para preocuparse, indican desde Ofi Invest AM. Porque los beneficios empresariales aumentarán considerablemente el próximo año. 

Este optimismo se verá justificado, o no, a medida que transcurra el tiempo. La inteligencia artificial continuará de moda entre los inversores aunque habrá que estar atentos.

DWS recomienda diversificación

Existen numerosos motivos para prestar una mayor atención a la diversificación en la asignación de activos —y para redefinirla—. Aunque el entorno actual del mercado parece constructivo, el aumento de los riesgos hace que sea importante planificar distintos escenarios e identificar oportunidades de diversificación que pueden depender de la trayectoria del mercado, más que ser universales.

En términos generales, los mercados de capitales se perciben relativamente estables: el escenario ‘Goldilocks’ sigue vigente. Y existen múltiples indicios de que este entorno podría prolongarse de cara al nuevo año. La mayoría de los bancos centrales siguen mostrando su apoyo y la economía mundial da señales de aceleración. En este contexto, los activos de riesgo podrían volver a beneficiarse. 

Sin embargo, a pesar de las perspectivas positivas actuales, el entorno no está exento de riesgos. Una segunda ola de inflación o una recesión mundial provocada por los aranceles siguen siendo riesgos potenciales. En el caso de la renta variable, las valoraciones en determinados segmentos parecen elevadas, pero según DWS aún no son irracionales. 

Siempre que los beneficios y la inversión sigan siendo un soporte, y que los impulsores estructurales —como la IA— permanezcan intactos, aún podría haber margen para nuevas subidas, incluso si los riesgos extremos van en aumento. Las incertidumbres sobre la política arancelaria de EEUU, la independencia de la Reserva Federal y la inestabilidad política en Europa podrían desencadenar episodios de volatilidad. La compensación por riesgo parece baja para los bonos corporativos, mientras que los riesgos de valoración y liquidez podrían hacerse más visibles en los mercados privados.

13Nov

Se espera que el gasto navideño sea el reflejo de una mentalidad cautelosa, marcada por la sensibilidad al precio y una preferencia por los pequeños caprichos. También crecerá el recurso a la segunda mano.

Miguel Ángel Valero

El informe Black Friday 2025 de OBS Business School, institución perteneciente a Planeta Formación y Universidades, muestra que lo que comenzó hace ya muchas décadas como unas rebajas locales en EEUU con el fin de dar salida a los stocks tras la celebración del Día de acción de Gracias, se ha transformado en una fecha clave en el calendario comercial de cualquier sector. Un evento capaz de competir incluso con la fecha más importante del calendario comercial y cultural: las celebraciones de Año Nuevo.

El estudio dirigido por el profesor de OBS Eduardo Irastorza resalta que el Black Friday y el Ciber Monday acaparan nada menos que el 66% de las ventas entre octubre y fin de año. Se espera que este año cada español gaste una nada desdeñable cantidad de 210€ en Black Friday, lo que sitúa a 2025 entre los de mayor crecimiento. 

Ropa, regalos y tecnología siguen siendo lo más buscado por los consumidores, pero se aprecia un incremento en la compra de cosméticos y juguetes, lo que indica que muchos anticipan sus regalos de navidad.

La venta online, sin duda es la que mayor crecimiento tiene año tras año. EEUU es de lejos el país con una mayor proporción de compras por esta vía en estas fechas, concentrando hasta un 21,2 % del total mundial. Por detrás se encuentran Alemania, Brasil y Reino Unido, y en quinto lugar se encuentra España, que genera un 6,3% de las ventas de todo el mundo con un crecimiento sostenido durante los últimos tres años. 

Resulta llamativa la ausencia de China en este ranking, y es que este poderoso país no celebra el Black Friday, lo que es una buena prueba de que las diferencias culturales siguen vigentes. Sin embargo, curiosamente las naciones no occidentales mueven una parte cada vez mayor del porcentaje total del comercio en esta cita, una proporción que no deja de aumentar.

Amazon es el rey de las ventas en todo el mundo, también en España. Su casi infinita oferta, así como la calidad y seguridad de su servicio, le aúpan al primer puesto. En el segundo puesto está la sueca IKEA, empeñada en redecorar nuestras vidas a fin de año. Y el tercer puesto lo ocupa El Corte Inglés, aunque sin mucha ventaja sobre competidores mucho menos diversificados.

La tecnología es una las reinas de Black Friday y de su secuela, el Ciber Monday. Dentro de ella la consola Nintendo prácticamente dobla al otro bien más codiciado, el iPhone de Apple, seguido de otro producto de esta marca, el iPad. Básicamente, dispositivos de videojuegos y móviles acaparan la inmensa mayoría de las ventas, pero las gafas de realidad virtual serán, sin duda, grandes protagonistas este año.

Decathlon es quien más ropa vende durante el Black Friday español. La marca de deportes ha ampliado tanto su oferta en moda, más allá de las prendas deportivas, que se ha convertido en uno de los tres retailers que más facturan a lo largo del año. Zara ocupa la segunda posición y detrás se encuentran Adidas y Nike.

Las nuevas generaciones sacian desde muy pequeños sus deseos consumistas en estas fechas; los más mayores han perdido el miedo a hacer compras online y también encuentran una buena excusa para darse una vuelta. En ambos casos los bajos presupuestos no son un inconveniente, porque Black Friday ya no sólo se segmenta por edades, sino también por poder adquisitivo. Y ningún sector queda ajeno, incluso el financiero está pensando en potenciar los créditos al consumo por estas fechas.

En un momento en que el mundo se encuentra a las puertas de una recesión, atenazado por la desconfianza en los mercados, frenado en las inversiones y con un futuro económico y geopolítico algo más que incierto, este año el consumidor mirará mucho más el precio antes de comprar o, sencillamente, renunciará a tener lo último de lo último, siempre más caro. No serán pocos los que adelanten sus compras de navidad y guarden sus regalos en el fondo del armario hasta la Nochebuena. De hecho, todo hace esperar que ambas celebraciones acaben por juntarse y sean redefinidas y recalificadas porque, lo queramos o no, el calendario laico se impone al religioso en el ámbito comercial.

Los pagos con dispositivos móviles siguen ganando cuota frente a las tradicionales tarjetas de crédito. Pero el informe de OBS advierte de que hay que tener cuidado con las compras online porque los ciberdelincuentes año a año sofistican más sus técnicas para estafar a los compradores. Un informe de Kaspersky indica que los fraudes digitales han crecido en Black Friday un 34% entre 2023 y 2024. Proliferan falsas páginas de tiendas y descuentos irreales, la suplantación de identidad a través de correos y mensajes, los falsos sorteos y los fraudes relacionados con plataformas de pago.

Un enorme dispositivo tecnológico se ocupa de asegurar la gestión eficiente de toda la cadena de valor, desde la producción hasta la entrega. Y gestión eficiente quiere decir el mejor producto o servicio, completamente personalizado, al mejor precio, con precisión matemática en el plazo de entrega y obteniendo a cambio el más alto grado de satisfacción del cliente que se traduzca en su lealtad proyectada en el tiempo. El comprador quiere su producto de inmediato y cuanto más joven, menos sabe esperar. Los plazos de entrega deben cumplirse a rajatabla a riesgo de encontrarse con reseñas negativas colgadas por clientes insatisfechos. Tal vez sea éste el talón de Aquiles de gigantes de la venta y distribución como Amazon, que no pueden cubrir con su propia flota de vehículos la entrega de millones de referencias. 

Por eso, “Black Friday requiere cada vez más de una mano de obra formada y con una resistencia a toda prueba”, opina el profesor Eduardo Irastorza. Ya no basta con contratar personal a tiempo parcial con unas pocas directrices en el mejor de los casos. Manipuladores, reponedores, almacenistas, instaladores o parte del servicio de atención del cliente necesitan contar con una formación completa acerca de la oferta y ser capaces de asumir las funciones de asesor. “A medida que las marcas entiendan que estas personas son quienes mantienen el verdadero contacto con el cliente, estarán en condiciones de presentar una experiencia de consumo integral”, añade Irastorza.

Ningún otro hito comercial a lo largo del año requiere de un esfuerzo mayor, más concentrado y con un volumen más grande en menos tiempo que el Black Friday. El factor que lo hace posible con unos resultados más que notables es, sin duda, la participación de las poderosas herramientas de CRM e inteligencia artificial, Microsoft, Salesforce, Oracle y otros muchos gigantes del sector Tech. El gasto de las empresas en este tipo de soluciones se incrementa en todo el mundo y en todos los sectores. En realidad, no hay alternativa a invertir en ellas si las marcas quieren estar en el tren del futuro tecnológico. Y con las redes sociales como una herramienta vital para la preparación anticipada de este acontecimiento, incluso para las marcas más pequeñas.

Aplazame: el 60% pone como límite de gasto los 200€

Un estudio realizado por Aplazame, la plataforma de pagos flexibles del banco digital WiZink, con ocasión del próximo Black Friday, revela que 8 de cada 10 españoles tienen previsto aprovechar estas rebajas para realizar compras. Además, el 79% declara que su presupuesto será igual o superior al del pasado año. El estudio avanza que 6 de cada diez consumidores ponen su límite de gasto en los 200€, mientras que 2 de cada 10 calcula que destinará a sus compras hasta 500€, y un 8% superará esa cifra.

Otro aspecto que desvela el estudio de Aplazame es que el 88,2% de los consumidores realizará sus compras de Black Friday a través de internet (frente al 11,8% que lo hará en comercios físicos) y que el 50,1% espera emplear más este año el pago a plazos, mientras que el 33% hará el mismo uso de este modelo que en ediciones anteriores.

Los consumidores aprovecharán las rebajas del Black Friday para adquirir principalmente productos de electrónica (así lo manifiesta el 40,6%), moda (25%), cosmética y perfumería (19,8%) y ocio y viajes (12,5%). Sobre las estrategias de compra que utilizan los consumidores para sacar el máximo partido del Black Friday, el 57,5% asegura que confecciona una lista con los productos que desea, lo que les permite planificar sus compras y maximizar el ahorro, mientras que el 31,5% dice fijarse solo en las ofertas. Tan solo un 11% manifiesta adquirir los artículos basándose tan solo en sus apetencias, aunque no los necesiten.

Otro aspecto interesante que se desprende del estudio es que el 71% aprovecha el Black Friday tanto para adelantar las compras de Navidad como para adquirir a mejor precio productos que llevaban algún tiempo buscando.

Mastercard: el gasto navideño crecerá el 4,8%

Por su parte, el informe “Europe Holiday Spending Outlook 2025 de Mastercard prevé que el gasto navideño en noviembre y diciembre aumente en Europa un 3,1% en 2025 respecto al mismo periodo de 2024. Hay países que superarán esta cifra, destacando Hungría (5,2%), Polonia, (5%), y España (4,8%), además de República Checa (4,6%), Países Bajos (3,5%) y Reino Unido (3,5%). Por debajo de la media aparecen Alemania (2,9%), Italia (2,1%) y Francia (1,7%).

Las principales conclusiones del estudio son:

  • Un comprador europeo resiliente. Esta resiliencia del consumidor está respaldada por la combinación de varios factores, como el bajo desempleo y la recuperación del poder adquisitivo, con un crecimiento salarial que supera la inflación en la mayoría de los países. Sin embargo, se espera que el gasto navideño sea el reflejo de una mentalidad cautelosa, marcada por la sensibilidad al precio y una preferencia por los pequeños caprichos. 
  • Buscando el valor emocional. En los últimos meses, los europeos han desplazado el gasto no esencial hacia artículos de pequeño valor de belleza y cosmética, ropa, experiencias en vivo y restaurantes y bares, categorías que seguirán siendo especialmente populares durante la temporada navideña. La demanda de artículos de gran valor como muebles o los productos electrónicos se ha moderado en Europa, con excepciones como sucede en España con los productos electrónicos. 
  • Belleza y ropa de segunda mano. La belleza y la cosmética, y la ropa de segunda mano continúan atrayendo el interés del consumidor, con las generaciones Z y Alpha impulsando su crecimiento. La moda de segunda mano está ganando especial relevancia en España (concentrando el 4.9% del gasto en el último trimestre de 2024), ya que los consumidores más jóvenes adoptan opciones de segunda mano por razones tanto ambientales como económicas. 
  • Los hábitos en Navidad varían según el país. Surgen patrones de gasto distintos en categorías clave: los consumidores alemanes priorizan los eventos en vivo más que otros europeos. Los compradores checos lideran en cosmética, así como en las categorías de juguetes y productos para mascotas. Los compradores italianos continúan liderando el gasto en electrodomésticos, mientras que los españoles destacan en la categoría de moda y calzado. 
  • La cesta de la compra refleja los gustos nacionales. El gasto en comida se mantiene resiliente, con los europeos optando por productos premium, especialmente durante las vacaciones. Los italianos son quienes más gastaron en comida durante el período navideño — con un tique medio de 39 €—, con los británicos, alemanes y españoles muy cerca, con un tique promedio de 37 €, 36 € y 32 €, respectivamente. 
  • Compras con brillo y glamur. En 2025, los comercios de ropa y calzado de alta gama han ampliado su cuota de mercado en el sector de la moda online en Francia, Alemania y el Reino Unido. Estos comercios exclusivos también han incrementado sus ventas en tiendas físicas en las economías de Europa Central y del Este, donde las compras de lujo online son menos habituales. España muestra aumentos en el gasto en moda de alta gama tanto en el canal online como en el presencial. 
  • Los europeos buscan el sol en el extranjero. Viajarán fuera del Viejo Continente esta Navidad en busca de calor. Seis de los destinos vacacionales de moda de la temporada están fuera de Europa, frente a solo uno (Marrakech) el año pasado. Así los destinos que más crecerán este 2025 son Bangkok (Tailandia), Milán (Italia), Phuket (Tailandia), Malta, Oslo (Norueba), Sharm El Sheikh (Egipto), Hurghada (Egipto), Tokio (Japón), Copenhague (Dinamarca) y Hanoi (Vietnam).

Natalia Lechmanova, Chief Economist en Europa del Mastercard Economics Institute, afirma que "esta temporada navideña, los consumidores europeos están demostrando tanto resiliencia como adaptabilidad. Si bien se espera que el gasto minorista total crezca a un ritmo moderado, estamos observando una fuerte demanda de compras de pequeño valor y experiencias relacionadas con los viajes. Desde productos de alimentación premium hasta escapadas de invierno de larga distancia, los patrones de gasto reflejan un cuidadoso equilibrio entre prudencia y disfrute".