21Jul

El 70% de las pymes aún está en las fases iniciales de la inteligencia artificial, que ya se ha consolidado en los procesos de selección de personal, y que ofrece grandes oportunidades en los mercados de predicción.

Miguel Ángel Valero

Siguen las malas noticias para la inteligencia artificial (IA). Después de la espectacular caída de la cotización en la mayor OPV de la historia, SpaceX, como publicó Dinero Seguro, el bono a 100 años de Alphabet ya cae más de 7% por debajo de su precio de salida. En febrero de 2020 Alphabet captó 1.000 millones de libras en un bono que no vence hasta hasta 2126, con cupón del 6,125%. La demanda fue de 10 veces: 9.500 millones. 

Cinco meses después, el que compró el bono a 100 años de Alphabet ya pierde más del 7%. Una señal más de que el apetito por deuda tech a plazos eternos se enfría, mientras las tecnológicas piden prestado a lo bestia para sus centros de datos. Y un motivo más para estar atentos al coste de financiación de las grandes tecnológicas. Si el mercado les sube la prima, pagar la IA se encarece y amenaza los beneficios de mañana.

En cualquier caso, las presiones bajistas sobre el sector tecnológico se han moderado gracias al avance registrado por los fabricantes de semiconductores en Asia. Todo está pendiente del cierre del mercado el miércoles 22 de julio, con la publicación de los resultados de Alphabet. 

La fuerte entrada de flujos, 2.000 millones$ en uno de los ETF tecnológicos chinos más populares ha despertado sospechas de que varios vehículos de inversión estatales y aseguradoras chinas pueden estar llevando a cabo una estrategia coordinada de apoyo al sector.

Además, un dato preocupa sobremanera: el flujo de caja libre de los hiperescaladores, los que alquilan la 'nube', se volvería negativo en 2027 por el brutal gasto en IA. Cuando la máquina de imprimir dinero empieza a quemarlo, toca mirar el capex con lupa. Máxima atención, porque son justo las empresas que sostienen el mercado.

No todo es negativo. Iren, el operador de centros de datos, se dispara un 17% en Bolsa tras elevar su objetivo de ingresos anuales de AI Cloud a más de 4.000 millones$, desde 3.700 millones. Firmó 2.800 millones en nuevos contratos y ya tiene el 85% bajo contrato.

Los ADR de Alibaba suben un 5%tras adelantar Qwen 3.8 Max su nuevo modelo de IA, que la propia empresa sitúa solo por detrás del Fable 5 de Anthropic. China no se baja del tren de la IA. Todo lo contrario.

Por su parte, GitHub Sponsors destaca la evolución del ecosistema del código abierto, con nuevos hitos en la financiación de de su software. Esto se enmarca en una tendencia más amplia: los mantenedores están asumiendo una carga de trabajo mayor que nunca a medida que la IA impulsa un aumento de las contribuciones a proyectos de código abierto. Al mismo tiempo, también está quedando claro que la comunidad está dando un paso al frente para apoyar cada vez más ese trabajo.

Mientras que los primeros 10 millones$ distribuidos a través de GitHub Sponsors tardaron casi dos años en alcanzarse, los últimos 10 millones se han distribuido en tan solo cinco meses. 

SAS: el 70% de las pymes está aún en la fase inicial de la IA

A pesar de que las empresas invierten cada vez más en IA y usan sus herramientas, casi el 70% de las pymes aún están en las fases iniciales, solo experimentan o aprovechan oportunidades sueltas, según el estudio de SAS e IDC La IA para Pymes: cerrando la brecha entre la preparación y la realidad. El informe muestra que hay una gran diferencia entre lo que las pymes quieren hacer con la IA y lo preparadas que están para hacerlo, y les ofrece una guía práctica para pasar de la experimentación a conseguir resultados de negocio reales. Hoy en día, todas las empresas escuchan hablar del gran potencial de la IA, pero muchas pymes todavía no tienen lo básico: buenos datos, estrategia, personal capacitado y buena gobernanza, fundamentales para usar la IA a gran escala y obtener beneficios concretos.

Daniel-Zoe Jiménez, vicepresidente de Investigación de IDC, explica: "Para que su estrategia de IA funcione de verdad, las pymes deben alinear de verdad sus datos, su personal y sus recursos. Experimentar con la tecnología es fácil, usarla de forma estratégica y sostenible es mucho más complicado".

Según el informe, la mayoría de las pymes están en etapas 'experimentales' u 'oportunistas' en el uso de la IA. Usan la IA en proyectos sueltos, pero aún no han logrado unirlos en una estrategia clara. Esta 'brecha entre la preparación y la realidad' demuestra que solo con las ganas de usar la IA no basta para convertir las buenas intenciones en resultados.

El estudio destaca que, aunque los líderes de las pymes quieren usar cada vez más la IA, se enfrentan a problemas como la dispersión de datos y herramientas, tienen que lidiar con iniciativas de IA que funcionan de forma aislada y sin conexión entre sí y afrontar la escasez de personal con conocimientos adecuados y una preparación insuficiente de la empresa. A todo esto, se suma una falta de control y de métodos claros para medir el retorno de la inversión.

El informe presenta el 'Índice de Preparación para la IA', una herramienta que permite entender cómo de preparada está una pyme en cuatro áreas clave: planificación, construcción, habilitación y ejecución. A medida que avanzan en esas áreas, las pymes pasan por cuatro etapas de madurez: experimental, oportunista, estructurada e integrada. Este índice ofrece una forma clara que permite diagnosticar cómo está evolucionando la empresa y qué pasos debe seguir para implementar la IA de forma que se adapte a sus necesidades específicas.

El estudio subraya que las pymes, sobre todo las que tienen pocos recursos informáticos y están más expuestas a los cambios, necesitan plataformas de IA integradas y socios de confianza. John Carey, Senior VP Global Channels en SAS, afirma: "Las pymes no necesitan más promesas. Lo que necesitan son resultados que se traduzcan en un retorno de inversión significativo por usar la IA. Esta investigación demuestra que la IA ya se está utilizando en gran medida, pero lograr que funcione a nivel de toda la empresa sigue siendo un reto".

SAS ha lanzado una Calculadora de preparación para la IA orientada a pymes. Esta herramienta permite a las empresas evaluar su nivel actual de madurez, identificar dónde tienen carencias y recibir recomendaciones personalizadas sobre los siguientes pasos a seguir, según su tamaño y nivel de preparación.

Manpower: la IA gana peso en la selección de personal

“La IA permite reducir tareas operativas, gestionar grandes volúmenes de información y agilizar la toma de decisiones. Esto está dando lugar a modelos híbridos en los que la tecnología optimiza procesos, mientras los profesionales mantienen el criterio final”, apunta Carolina González Poza, directora de Selección y Headhunting de Manpower Group. 

A nivel global, la tendencia confirma el avance de la IA en los procesos de selección, con una mayor integración de la automatización en distintas fases. La comunicación automatizada con candidatos alcanza un 48% de valoración, seguida de las descripciones de puestos asistidas por IA (46%) y del cribado de currículums (44%).

Este contexto refuerza la evolución hacia modelos de selección más digitalizados, en los que la IA gana peso como herramienta estructural, aunque siempre en combinación con la supervisión humana.

Oliver Wyman: importante potencial para los mercados de predicción

Entre 2020 y 2025, la industria global de las infraestructuras de los mercados financieros registró una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) de aproximadamente el 15%, alcanzando unos ingresos cercanos a los 131.000 millones$. Para 2030, los ingresos podrían alcanzar entre 177.000 millones y 229.000 millones, según el informe Global Financial Market Infrastructure, de Oliver Wyman, que anticipa una nueva etapa de transformación para un sector que desempeña un papel central en el funcionamiento de los mercados financieros.

El desempeño del sector entre 2020 y 2025 estuvo impulsado por el aumento de la volatilidad de los mercados, la profundización de los mercados de capitales, la creciente participación de los inversores minoristas, la integración de activos físicos en los mercados financieros y la continua demanda de soluciones de gestión del riesgo. De cara a 2030, el estudio trabaja con tres posibles escenarios. En el escenario base, Oliver Wyman espera que el sector mantenga un crecimiento anual cercano al 8% hasta 2030. No obstante, una adopción más rápida de la IA, unida a la expansión de la tokenización y al desarrollo de nuevos mercados, podría elevar ese ritmo hasta el 12% anual, impulsando los ingresos globales de las infraestructuras de los mercados financieros.

Entre las principales tendencias identificadas, el estudio destaca la tokenización. Alrededor del 35% de los ingresos actuales del sector podrían trasladarse a nuevas infraestructuras digitales, mientras que la expansión del universo de activos podría generar un potencial adicional de 25.000 millones$ en ingresos brutos, compensando ampliamente las pérdidas asociadas a la transformación de los modelos tradicionales.

Por su parte, la IA se perfila como un factor de transformación con un impacto directo sobre el modelo de negocio del sector. El informe estima que el 9% de los ingresos del sector (cerca de 12.000 millones$) está directamente expuesto al impacto de la IA, mientras que otro 16% podría verse en riesgo si las empresas no adoptan medidas de adaptación. La prioridad para las infraestructuras de los mercados financieros será integrar los componentes más vulnerables en soluciones integrales que combinen funcionalidades estandarizadas con datos exclusivos, flujos de trabajo, redes y mecanismos de control que constituyan ventajas competitivas difíciles de replicar.

Al mismo tiempo, la IA podría reducir los costes en más de un 20%, aumentando el margen EBITDA del sector del 54% al 63% de aquí a 2030. Paralelamente, también podría generar cerca de 9.000 millones$ en ingresos adicionales mediante el desarrollo de nuevos productos, la implantación de nuevos modelos de monetización y un mayor aprovechamiento de los productos impulsado por agentes de IA.

El informe también identifica un importante potencial para los mercados de predicción. Aunque actualmente son utilizados principalmente por inversores minoristas, su adopción por parte de inversores institucionales en ámbitos como la macroeconomía, las políticas públicas, la meteorología, y los eventos empresariales o los relacionados con mercados de activos regulados podría generar unos ingresos anuales de entre 13.000 millones y 19.000 millones$. El escenario base prevé unos ingresos de entre 3.000 millones y 5.000 millones de dólares. 

Según Oliver Wyman, el desarrollo de estos mercados requerirá infraestructuras capaces de proporcionar reglas de funcionamiento claras, gobernanza, datos fiables, mecanismos de supervisión, compensación y liquidación que permitan su adopción institucional.

Por cierto, Hyperliquid entra en los mercados de predicción con HIP-4, que permite el despliegue permissionless: sin pedir permiso a nadie, cualquiera podrá crear su propio mercado de resultados. El precio de entrada no es barato. Hay que bloquear 500.000 tokens HYPE, unos 30 millones$ al cambio actual de unos 60$ por token, durante seis meses. El creador puede cobrar comisiones de hasta el 50% en su mercado. No es barra libre total: los validadores de la red votarán las plantillas estándar que se pueden usar y pueden quedarse con el depósito si el creador define mal un mercado o no lo liquida a tiempo. La idea es descentralizar la creación sin que aquello se convierta en un caos.  Es la pelea por el negocio de los mercados de predicción, donde Polymarket manda. Si Hyperliquid engancha a creadores, sube la demanda de HYPE por el stake obligatorio y su ecosistema gana tracción. 

Volviendo al informe de Oliver Wyman, advierte de la necesidad de que las organizaciones reevalúen sus estrategias de crecimiento. En los últimos cinco años, el sector ha invertido 103.000 millones$ en fusiones y adquisiciones, de los cuales 88.000 millones se destinaron a empresas de datos y tecnología. La rápida evolución de la IA está poniendo ahora a prueba qué adquisiciones generan realmente ventajas competitivas sostenibles y sinergias con el negocio principal. La próxima etapa de crecimiento del sector estará determinada por la capacidad de las organizaciones para incorporar nuevas tecnologías, reforzar sus ventajas competitivas y responder a la creciente complejidad del sistema financiero global.

Finnk: la cartera IAvanzada logra una rentabilidad neta del 13,2%

Finnk ―el servicio de inversión digital del grupo Kutxabank―consolida su cartera IAvanzada 80/20 con una rentabilidad neta del 13,2% en el primersemestre de 2026,  muy por encima de carteras similares en el mercado con elevada exposición a la renta variable. Desde el lanzamiento de su estrategia, en mayo de 2024, la cartera ―con una exposición media del 80% a renta variable― acumula una rentabilidad del 31%, equivalente a una anualizada del 13,4%. Estas rentabilidades respaldan una propuesta de inversión que combina una elevada exposición a renta variable, diversificación, IA aplicada de forma estructural y supervisión permanente por parte de profesionales de inversión.

El modelo IAvanzada combina el análisis avanzado de datos y escenarios de mercado mediante IA con un proceso de validación humana permanente; un tándem que le permite tomar decisiones de inversión dinámicas, trazables y alineadas con un estricto control del riesgo.

La cartera IAvanzada 80/20 mantiene un peso elevado en renta variable y está dirigida a inversores con un horizonte temporal de largo plazo y una mayor tolerancia a las fluctuaciones de los mercados. Esta exposición le permite participar de forma significativa en el potencial de crecimiento de las Bolsas, asumiendo también que su valor puede experimentar periodos de volatilidad. La clave no reside únicamente en mantener una elevada inversión en renta variable, sino en cómo se distribuye y gestiona esa exposición. El modelo analiza de forma continuada la asignación geográfica, los estilos de inversión, los distintos segmentos de capitalización y la selección de fondos, con el objetivo de identificar oportunidades y adaptar la cartera a los cambios del mercado.

Durante el primer semestre de 2026, esta estrategia ha permitido aprovechar el comportamiento favorable de los activos de riesgo. La IA ha ampliado la capacidad de análisis del equipo gestor, mientras que un Comité de Inversiones mantiene la validación y el control sobre las decisiones.

Metagestión: negocios de calidad a precios razonables y no detectados

Por su parte, Metagestión insiste en su estrategia de buscar negocios de calidad a precios razonables, que no han sido detectados por el mercado. Metavalor FI, fondo que invierte en renta variable de España y Portugal, busca compañias con balances sólidos, que generan caja de forma consistente y que cotizan a precios razonables. Los analistas de Metagestión ven oportunidades en compañías de los sectores banca, infraestructuras, transporte y algunas compañías industriales. Porque son negocios que conocen bien, con visibilidad de resultados, y en los que el mercado no ha reconocido todavía su precio. 

Para los fondos cuyas carteras invierten en mercados internacionales, Metavalor Internacional FI y Metavalor Global FI, el enfoque de Metagestión es más flexible y diversificado. El objetivo de la gestora es buscar negocios de calidad, con capacidad real de crecer y con disciplina a la hora de gestionar su capital, procurando elegir los que están a precios razonables, aunque sean historias atractivas. Las oportunidades que los gestores de Metagestión han identificado para estos fondos son valores castigados en exceso por miedo a que la IA trastoque sus modelos de negocio, un temor muchas veces infundado cuando se revisan las cifras.

Los analistas de Metagestión creen que en el segundo semestre los mercados van a estar centrados en dilucidar dos cuestiones que están sobre la mesa. La primera, comprobar si los beneficios de la IA se van a extender a más compañías y sectores, o bien, si los mercados van a seguir dependientes de un grupo reducido de grandes compañías tecnológicas que sostengan las subidas. Los analistas de Metagestión son cautos en el actual escenario de alta concentración y valoraciones exigentes, que también abre nuevas oportunidades entre los negocios que han quedado atrás sin motivo.  

UBS: los cuellos de botella pueden provocar un exceso de oferta

"El índice de semiconductores ha caído más de un 20% durante el último mes. Esto plantea una pregunta clave: ¿se trata de una verdadera saturación del mercado de semiconductores, o simplemente de un ajuste de posiciones tras un repunte del 90% en lo que va de año? Creemos que, en esta etapa, un exceso de oferta estructural sigue siendo muy poco probable. Sin embargo, a medida que aumentan las cifras de inversión en capital (CapEx), los cuellos de botella en el suministro podrían provocar un exceso de oferta en los segmentos menos restringidos de la cadena de infraestructura de IA", argumenta Ulrike Hoffmann-Burchardi, directora de Inversiones para América y responsable global de Renta Variable en UBS Chief Investment Office.

14Jul

La banca de EEUU acumula la mayor posición corta neta en bonos corporativos jamás registrada, por encima de 4.000 millones$.

Miguel Ángel Valero

Dos datos a vigilar. La banca de EEUU acumula la mayor posición corta neta en bonos corporativos jamás registrada, por encima de 4.000 millones$. La interpretación de Zumitow es que están apostando dinero a que el crédito lo va a pasar mal y que cuando quien mueve el dinero se cubre así, hay que estar atentos.

El otro dato no es menos inquietante. Los inversores minoristas compran acciones al ritmo más lento en más de seis años, justo con la Bolsa pegada a máximos. El dinero de los particulares ha sido una de las gasolinas del rally de ésta. Cuando el inversor de a pie compra a saco, la Bolsa vuela. Pues el minorista acaba de levantar el pie del acelerador. El ritmo de compras minoristas cae a mínimos de más de seis años, el nivel más bajo desde el covid. Las acciones individuales sufren mucho mas que los ETF.

El ahorrador de EEUU ve la Bolsa cara, o está nervioso, y prefiere quedarse quieto. I todo al mismo tiempo. Menos manos comprando es menos empuje por debajo del precio. Si los grandes inversores tampoco tiran, al mercado le queda menos combustible para seguir subiendo. No es una señal de venta, pero sí un aviso de que la fiesta pierde bailarines, de que hay que extremar cautela con las inversiones más especulativas, y de que, sin flujo retail por debajo, las caídas de la Bolsa pueden ser más traumáticas.

Otro TACO de Trump en Ormuz

Trump no ayuda a recuperar la confianza en la Bolsa. Su penúltimo arrebato en el estrecho de Ormuz ha dejado en suspenso el Memorándum de Entendimiento, reactivando las hostilidades en la zona y restableciendo el bloqueo a buques iraníes. Además, en esta ocasión, el presidente estadounidense exige un 20% de la mercancía como compensación por protección, lo que equivale a unos 30 millones$ por travesía, frente a los aproximadamente 2 millones que demanda Irán. En este contexto, Abbas Araghchi –ministro de Exteriores y negociador del régimen iraní– ha señalado que la decisión del mandatario estadounidense resulta coherente, ya que los servicios de seguridad deben ser remunerados, utilizando este sorprendente posicionamiento para legitimar la práctica coercitiva aplicada por Irán en el estrecho. No obstante, ante la ausencia de mecanismos operativos para implementar este nuevo peaje, los buques que han transitado por la zona han reaccionado con escepticismo y, hasta el momento, no se ha materializado ningún cobro; todo queda, por ahora, en intenciones. Horas después, nuevo TACO de Trump, que daba marcha atrás al cobro de peaje en Ormuz.

Por otro lado, las tensiones regionales han vuelto a intensificarse, con ataques iraníes a bases estadounidenses en varios países del Golfo. EEUU ha reanudado los bombardeos, aunque de forma más contenida que en los ataques de marzo y abril, centrados principalmente en capacidades militares iraníes vinculadas al control del estrecho de Ormuz, evitando extender las operaciones al resto del territorio.

La reactivación del bloqueo vuelve a ejercer presión sobre el único factor que había logrado moderar al ala dura del régimen iraní Aunque Irán consiguió exportar 57 millones de barriles desde el inicio de la tregua, la interrupción de su capacidad petrolera amenaza con agravarse de nuevo, dañando una economía ya debilitada. Fue el presidente Pezeshkian quien trasladó al líder supremo el impacto negativo del bloqueo, logrando persuadir a los sectores más rígidos para aceptar el alto el fuego en junio, siempre condicionado al mantenimiento de sus aspiraciones de control sobre el estrecho. Sin embargo, alternativas como el desvío por Omán, así como los ataques a cargueros comerciales, han actuado como detonantes de este nuevo episodio de tensión.

El alto el fuego formaba parte de una fase de negociación en curso, pero la confianza se ha deteriorado más de lo previsto. Llevamos cuatro días con una paralización severa del tráfico registrado por transpondedores –4 buques ayer–, y la recuperación se frena. En Banca March mantienen "un sesgo relativamente optimista, considerando que esta nueva escalada no es sostenible y responde, una vez más, a la estrategia de tensar, negociar y desescalar a la que nos tiene acostumbrado la Administración estadounidense".

Mientras, DP World, el principal operador portuario de Dubai, estudia la construcción de un nuevo puerto en la costa oriental de Emiratos Árabes Unidos, en el golfo de Omán, con el objetivo de reducir la dependencia logística del estrecho de Ormuz. El proyecto contempla desarrollar una infraestructura en el emirato de Fujairah conectada por vía terrestre con Jebel Ali, el principal puerto de Dubai, permitiendo desviar parte del tráfico marítimo en caso de interrupciones en Ormuz.  

La iniciativa pone de manifiesto cómo la creciente incertidumbre en torno al estrecho de Ormuz está empezando a traducirse en decisiones estratégicas de inversión en infraestructuras. Más allá del impacto inmediato sobre los precios del crudo y los mercados financieros, las empresas logísticas y los operadores portuarios dan señales de adaptación de sus redes para mitigar el riesgo de interrupciones. En el caso de DP World, aunque Jebel Ali seguirá siendo su principal puerto logístico, el nuevo puerto reforzaría la capacidad de Emiratos Árabes Unidos para mantener el flujo comercial y reducir su exposición a posibles cierres o restricciones en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo. 

Fed: Warsh declara la guerra a la persistente inflación

El nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, comparece ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes y asegura que no tolerará una inflación persistente tras cinco años en los que los precios han crecido por encima de su objetivo del 2%: “Los miembros de nuestro comité no toleran una inflación persistentemente elevada. Y compartimos un firme compromiso con el restablecimiento de la estabilidad de precios. Queremos que el cambio de precios, el aumento de la inflación, sea más limitado”.

“Los 63 meses de inflación por encima del objetivo han sido una carga injusta. Ha sido un impuesto para el pueblo y las empresas estadounidenses. Planeamos eliminar ese impuesto. Eso significa que necesitamos un cambio de régimen en la política y una nueva consideración de las prácticas, algunas de las cuales han funcionado y otras no”, argumenta.

Para Warsh, EEUU se encuentra “en un punto clave de la historia”, y en este contexto “el objetivo número uno de la Fed es acertar con la política monetaria. Si acertamos con las políticas, y lo haremos, el repunte inflacionario de los últimos cinco años será cosa del pasado”. "La Reserva Federal puede y va a ofrecer estabilidad de precios. Contamos con las herramientas, tanto los tipos de interés como la política de balance, que pueden ayudarnos a lograr ese objetivo. Así que es una cuestión de compromiso, responsabilidad, herramientas”, añade.

Palabras que han hecho que el mercado anticipe una subida de tipos de interés antes de que termine el año, como mínimo, pese al buen dato de la inflación en junio (3,5%, 7 décimas menos, el primer descenso mensual desde 2020).

Oliver Wyman: Europa pierde impulso frente a Estados Unidos y China

Claro que en Europa tampoco están para tirar cohetes. El 39% de los líderes europeos del sector de bienes industriales no prevé un crecimiento del sector para el año en curso y un 10% considera que experimentará un estancamiento o incluso pérdidas de ingresos, según el informe The State of the Industrial Goods Sector, elaborado por Oliver Wyman.

El estudio alerta de un clima empresarial complicado en Europa, impulsado principalmente por la creciente incertidumbre geopolítica. Los ejecutivos han valorado la situación actual del entorno empresarial con una media de 5,4 sobre 10, frente al 6,5 del año anterior, siendo los directivos alemanes los más pesimistas, con una puntuación media de 5.

El análisis de Oliver Wyman muestra que las empresas registraron un crecimiento mucho más moderado de su valor de mercado en 2024, con un aumento de tan solo el 4%, muy por debajo de la media de los últimos diez años, situada en torno al 11%. Por el contrario, el índice MSCI Europe creció un 5%, mientras que el sector norteamericano de bienes industriales registró un aumento del 16% en capitalización bursátil, cuatro veces superior al de las empresas europeas. Las compañías chinas también superaron a Europa, con un incremento del 17%. En términos de crecimiento de ingresos, los fabricantes europeos se quedaron por detrás de sus homólogos norteamericanos y chinos, logrando un crecimiento del 2% frente al 6% y el 7%, respectivamente.

Los problemas geopolíticos siguen siendo el principal riesgo empresarial para los responsables europeos del sector de bienes industriales: un 83% lo considera ahora una amenaza, frente al 68% del año pasado. Otras preocupaciones incluyen la debilidad de la demanda o la recesión (63%) y el aumento de costes (58%). Las empresas europeas son especialmente vulnerables a los aranceles y las restricciones a la exportación, dado que generan el 63% de sus ingresos en mercados internacionales. Ante este escenario, el 33% de las empresas europeas planea otorgar mayor autonomía a sus organizaciones regionales, especialmente en la regionalización de ventas, servicios, producción (46%) y desarrollo (22%).

"El sector europeo de bienes industriales afronta otro año complicado debido a la incertidumbre derivada de las políticas comerciales y arancelarias, lo que lleva a los clientes a retrasar sus inversiones. A pesar de estos retos, se espera que la electrificación y la inteligencia artificial impulsen el crecimiento de los fabricantes de equipos en 2025, mientras que el interés por el sector de defensa también va en aumento", afirma Wolfgang Krenz, socio y responsable de Bienes Industriales en Oliver Wyman.

"Los fabricantes europeos de bienes industriales han logrado mantener, de media, sus márgenes EBIT a pesar de los desafíos del año pasado, lo que refleja una sólida gestión de costes y eficiencia operativa. Sin embargo, el retraso en el crecimiento del valor de mercado indica que el mercado sigue infravalorando al sector. Muchas empresas planean regionalizarse para acceder a mercados con mayor potencial de crecimiento como India y mejorar su resiliencia geopolítica, lo que tendrá un impacto sobre toda la cadena de valor. Reforzar la resiliencia financiera a través del capital y la liquidez también resulta clave, ya que pueden surgir nuevas tensiones geopolíticas y comerciales"añade Daniel Kronenwett, socio de Bienes Industriales en Oliver Wyman.

UBS: "mantener una cartera diversificada es fundamental"

Las tensiones entre Irán y EEUU se intensificaron aún más, con el ejército estadounidense llevando a cabo una tercera noche consecutiva de ataques. Las continuas hostilidades ponen de manifiesto la dificultad de alcanzar un acuerdo duradero entre Washington y Teherán y siembran dudas sobre el futuro del acuerdo de paz provisional firmado el mes pasado, cuyo objetivo era reabrir el estrecho y poner fin al conflicto en un plazo de 60 días. 

"Aun así, creemos que ambas partes siguen teniendo incentivos para evitar un retorno a una guerra a gran escala y esperamos que el sólido crecimiento de los beneficios empresariales y un contexto económico resiliente sigan respaldando a los mercados. Nuestra visión sigue siendo que la renta variable global tiene margen para seguir subiendo y esperamos que las rentabilidades de los bonos disminuyan a medida que los mercados reduzcan sus expectativas de un mayor endurecimiento de la política monetaria por parte de los bancos centrales. Para los inversores, mantener una cartera diversificada sigue siendo fundamental, y vemos formas adicionales de reforzar su resiliencia: considerar aumentar la exposición a una cesta amplia de materias primas, utilizar estrategias de preservación de capital para adoptar un posicionamiento más defensivo, incluir una asignación a inversiones alternativas, como los hedge funds", explican en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Aunque los riesgos geopolíticos pueden seguir pesando sobre el sentimiento de mercado, creemos que una exposición amplia a materias primas, las estrategias de preservación de capital y determinados hedge funds pueden ayudar a que las carteras diversificadas resistan mejor la volatilidad a corto plazo". "La renta variable global continúa cerca de máximos históricos, aunque el comportamiento entre regiones divergió de forma significativa la semana pasada. El inicio de la temporada de resultados en Estados Unidos, junto con las principales publicaciones del sector de los semiconductores, pondrá a prueba si el crecimiento de los beneficios puede sostener un repunte más amplio del mercado. Seguimos manteniendo una visión positiva sobre la renta variable y recomendamos una exposición diversificada entre regiones y sectores.", añade.

"Aunque esperamos que el crecimiento de los beneficios empresariales continúe siendo sólido durante el segundo semestre de 2026 y a lo largo de 2027, los inversores deben tener en cuenta que tanto éstos como la inversión en IA (capex) probablemente comenzarán a moderarse", avisa David Lefkowitz, Head of US Equities.

Banor prefiere empresas no endeudadas

Poe su parte, los analistas de Banor creen que en el segundo semestre de 2026 la economía continuará creciendo a buen ritmo y favorecerá la tendencia alcistas de las bolsas. Sin embargo, irán apareciendo crecientes señales de desequilibrio por la combinación de factores como los sólidos fundamentales de las empresas, las valoraciones elevadas, y la mayor absorción de liquidez. 

En este escenario esperado para la segunda mitad del año, Banor prefiere acciones de compañías con sólidos fundamentales no endeudadas, y una mayor diversificación geográfica para aprovechar la posible rotación fuera del mercado USA. Como sector con mayor potencial, opta por el sector Defensa en Europa. En renta fija, bonos del sector bancario de alta calidad, porque se espera un aumento del coste de capital para las empresas que favorece a los emisores del sector financiero, mientras que perjudica a emisores del sector industrial. 

04Jun

En los últimos 2 meses, el S&P 500 ha subido a una velocidad que solo se ha visto en dos ocasiones históricas fuera de recesión: justo antes del crash del Lunes Negro de 1987 y en el peak del Dotcom de 2000.

Miguel Ángel Valero

La fragmentación geoeconómica ya le cuesta a la economía mundial hasta 307.000 millones$ en pérdida de producción anual, según el informe Deepening Divides: The Cost of a More Fragmented Financial System, publicado por el Foro Económico Mundial en colaboración con Oliver Wyman. Impulsada por las tensiones geopolíticas, las preocupaciones en materia de seguridad económica y la transformación de las relaciones comerciales entre las principales economías, la fragmentación se aceleró a lo largo de 2025 y 2026 y afecta de forma creciente a los sistemas de comercio, finanzas e inversión. Estas presiones se manifiestan a través de aranceles crecientes, restricciones a la inversión y medidas de represalia. 

Los aranceles y las restricciones a la inversión afectan cada vez más a economías tradicionalmente alineadas, incluidas las de EEUU, la UE, Canadá, Japón y Corea del Sur, lo que eleva los costes para las empresas e incrementa la incertidumbre en el comercio y la inversión transfronterizos.

A medida que la fragmentación se asienta en los mercados y los sistemas financieros y aumentan las barreras incluso entre aliados, crecen los riesgos de escalada y de disrupción económica a largo plazo. Si las tendencias actuales se intensifican hasta escenarios de fragmentación más severa, las pérdidas globales podrían alcanzar hasta 6,9 billones$, o el 6,4% del PIB mundial. Un impacto económico superior al de cualquier economía del mundo excepto las de EEUU y China. 

En última instancia, la fragmentación afecta tanto a las empresas como a los hogares. Se estima que las políticas de fragmentación actuales añadirán hasta 0,3 puntos a la inflación global, erosionando el poder adquisitivo en la mayoría de las economías. Los efectos más pronunciados sobre los salarios reales se observan en EEUU, donde se estima que los salarios reales serán un 0,33% inferiores para los trabajadores con baja cualificación, un 0,49% inferiores para los de cualificación media y un 0,66% inferiores para los de alta cualificación; presiones similares sobre el poder adquisitivo son visibles en otras grandes economías. 

"En las conversaciones con líderes empresariales de todo el mundo, el mensaje es notablemente consistente. Lo que las empresas más necesitan ahora mismo es previsibilidad, y no la están obteniendo", señala Daniel Tannebaum, socio y líder global de Anti-Financial Crime en Oliver Wyman. "Sin reglas más claras en torno a los aranceles, las sanciones y otras medidas económicas, los riesgos para la inversión, el crecimiento y la estabilidad financiera seguirán creciendo", avisa.

Los mercados emergentes y las economías en desarrollo son los más perjudicados por los efectos de la creciente fragmentación financiera. En el escenario de fragmentación más extremo, los países ajenos a los grandes bloques geopolíticos, la mayoría de los cuales son mercados emergentes o economías en desarrollo, podrían sufrir pérdidas de producción del 10,7%, frente a un descenso global del 6,4%. Factores estructurales como el menor desarrollo de sus mercados de capitales hacen que estas economías dependan más de los flujos internacionales de capital y sean más vulnerables a los efectos negativos de un sistema financiero menos integrado. 

África ilustra tanto los riesgos como las posibles vías de resiliencia. La exposición del continente a los flujos de capital exterior implica que un sistema más fragmentado encarecería y haría menos predecible la financiación para el desarrollo. Al mismo tiempo, la integración regional —a través de iniciativas como la Zona de Libre Comercio Continental Africana y sistemas de pago como el PAPSS— ofrece vías para reforzar la resiliencia de África, que además puede beneficiarse de tendencias de largo plazo como el crecimiento demográfico y la abundancia de materias primas críticas. 

Aunque es improbable que la fragmentación se revierta a corto plazo, sí puede gestionarse. El informe identifica cinco acciones que los responsables políticos pueden adoptar para mitigar la fragmentación:

  • Establecer principios compartidos para proteger el sistema financiero frente a la fragmentación, como la preservación del Estado de derecho y la independencia de la política monetaria, la limitación de la incautación de activos soberanos y la protección de la integridad de los datos gubernamentales.
  • Acordar normas que orienten el uso de instrumentos de acción económica exterior para avanzar en los objetivos de seguridad nacional y resiliencia sin perjudicar el crecimiento global.
  • Garantizar la previsibilidad de las políticas públicas para sostener los flujos de inversión y permitir el funcionamiento continuo de los mercados de capitales y financieros transfronterizos.
  • Mantener la interoperabilidad entre los sistemas de pago y las monedas digitales, y preparar a las empresas para un entorno geoeconómico cada vez más fragmentado. 
  • Impulsar iniciativas de integración regional como la Zona de Libre Comercio Continental Africana y el Sistema Panafricano de Pagos y Liquidación, así como apoyar el desarrollo de mercados de capitales domésticos y regionales, incluida la Unión Europea de Ahorro e Inversión. 

En conjunto, estas medidas pueden contribuir a preservar la estabilidad y la resiliencia financieras incluso a medida que la economía mundial se vuelve más fragmentada.

Impacto en la industria química

El cierre del estrecho de Ormuz y los elevados precios de la energía están teniendo un gran impacto en la industria química. La región del Golfo suministra aproximadamente la mitad de las exportaciones mundiales de etilenglicol y casi el 40% del metanol, ambos esenciales para los plásticos y los productos químicos industriales. Además, una amplia gama de bienes industriales requiere de productos químicos para su fabricación por lo que el aumento de los precios del petróleo y el gas repercuten en los costes de fabricación, los precios al productor y, en última instancia, la inflación al consumo.

Un informe de Crédito y Caución plantea dos escenarios, en función de la duración del conflicto, analizando el impacto en el sector químico en cada uno de ellos. En el escenario base, que contempla la reapertura del estrecho de Ormuz en mayo, la producción mundial aumentaría apenas un 0,6% en 2026. Pero en el escenario pesimista, con el cierre del estrecho hasta septiembre, se reduciría un 1,7%. 

A la guerra del Golfo se suma la continua incertidumbre en materia de política comercial. Aunque los aranceles impuestos por EEUU en 2025 están paralizados por el Tribunal Supremo, las empresas químicas se enfrentan a una renovada incertidumbre en torno a los regímenes arancelarios y a los riesgos legales.  En Europa, Crédito y Caución prevé una caída de la producción del 2,2%. El repetido repunte de los precios del gas en Europa está agravando los problemas de competitividad, especialmente en relación con China y EEUU. Por una parte, los productores chinos dependen cada vez más de materias primas basadas en el carbón. Por otra parte, en EEUU el incremento de los precios del gas ha sido más moderado, lo que beneficia a los competidores estadounidenses.  Además de estos factores perturbadores, las empresas químicas europeas se enfrentan a una presión creciente para invertir en automatización, transformación y digitalización. Las pymes sin cobertura energética y sin capacidad de inversión para la descarbonización corren un riesgo especial. Por todo ello, la Unión Europea está perdiendo cuota de mercado mundial de productos químicos en los últimos años. Mientras en 2014 contaba con una cuota cercana al 20%, en 2024 había descendido al 14%.   En este contexto, Crédito y Caución ha rebajado la perspectiva de rendimiento empresarial y riesgo crediticio para la industria química en Bélgica, Italia, los Países Bajos y el Reino Unido.

Otro importante reto para el sector es el posible desvío de mercancías chinas, que inicialmente iban destinadas a EEUU, hacia otros mercados, en particular Europa. Este cambio podría suponer una acumulación de stock de productos chinos a menor coste impactando en la demanda de productos europeos, lo que reduciría la producción interna y, por extensión, de los productos químicos utilizados en su fabricación.  

La industria química se enfrenta a importantes retos derivados del cierre del estrecho de Ormuz y la volatilidad de los precios de la energía. Junto a ello, las interrupciones en la cadena de suministro causadas por tensiones geopolíticas, el aumento del proteccionismo, desastres naturales o problemas logísticos suponen riesgos a la baja que supondrán un lastre para el crecimiento de la producción en 2026.

Resiliencia de la economía, pero ojo al S&P 500

Mientras, el mercado sigue a la espera del desenredar de las negociaciones que permitan reabrir Ormuz. Si ayer los ataques se recrudecían, hoy parece girar nuevamente hacia un acercamiento de las posturas: surgen noticias que apuntan a que Israel y el Líbano acuerdan un alto el fuego, algo que facilitaría las negociaciones entre EEUU e Irán y que ha permitido que el propio Trump vea factible alcanzar un acuerdo este fin de semana. A ver qué pasa ya camino del cuarto mes de conflicto.

El contexto macroeconómico está mostrando una notable resiliencia, los empresarios siguen viendo una actividad sostenida y apuntan a que seguirán con sus planes de inversión al tiempo que persiste un empleo robusto, especialmente en EEUU. Un factor que apunta a que, liderado por la inversión, seguiremos inmersos en un ciclo de expansión económica que apoyará a las Bolsas, aunque tras las importantes subidas acumuladas, el inversor deberá ser más selectivos y aprovechar oportunidades en sectores y regiones que se han quedado rezagadas.

En EEUU, la confianza de los empresarios de los servicios mejora más de lo esperado y la economía sigue creando empleo. La batería de indicadores es alentadora, con el ISM de los servicios repuntando en mayo hasta 54,5, su primera subida tras el estallido del conflicto en Irán. Este repunte mantiene la confianza de los empresarios estadounidenses en niveles cómodamente acordes con expansión económica. Además, la lectura de los componentes fue especialmente positiva, dado que esta mejora de la confianza vino liderada por la fuerte subida del subíndice de nuevos pedidos (57,3 vs. 53,5 anterior). Por otro lado, siguen las tensiones inflacionistas, con el subíndice de precios pagados subiendo en mayo hasta 71,3, un incremento que, no obstante, fue algo menor de lo esperado.

Crece el empleo privado y, según los datos de la consultora ADP, en mayo se crearon 122.000 puestos de trabajo, su mayor nivel desde enero de 2025 y una aceleración frente a los 105.000 del mes previo. Cifras que apoyan la percepción de resistencia del empleo en estos primeros meses de subidas de los costes energéticos. Por sectores, solamente 2 de los 10 analizados no lograron crear empleo y, además, los más cíclicos como Construcción, Manufacturas y Ocio y hostelería han registraron creación neta positiva.

En cambio, en la zona euro se aceleran las presiones inflacionistas. Los índices de precios industriales repuntaron en abril y registraron un crecimiento de los costes del 4,9% interanual frente al +2% anterior y su mayor incremento desde marzo de 2023. Unas cifras que comienzan a reflejar ya el incremento de los precios de la energía y que apuntan que la inflación continuará presionada al alza en los próximos meses a medida que se van traspasando estos mayores costes a través de las cadenas de producción hasta los precios finales.

En esta corriente de optimismo sobre la economía, pese a la fragmentación, los aranceles y las guerras comerciales, un toque de aviso: en los últimos 2 meses, el S&P 500 ha subido a una velocidad que solo se ha visto en dos ocasiones históricas fuera de recesión: justo antes del crash del Lunes Negro de 1987 y en el peak del Dotcom de 2000. No es una predicción de caída inmediata. Es un patrón histórico. El que avisa no es traidor.

UBS: el oro supera a los bonos del Tesoro de EEUU en los bancos centrales

Según nuevas estimaciones del Banco Central Europeo (BCE), el oro ha superado a los bonos del Tesoro de EEUU en la composición de las reservas de los bancos centrales a nivel mundial, confirmando un cambio significativo en la estructura de las reservas. Aunque podría interpretarse como un desafío a la hegemonía del dólar, "creemos que el mensaje para los inversores globales es más matizado: el dólar estadounidense sigue siendo el principal pilar de las reservas mundiales. El oro se ha consolidado como una cobertura estratégica y práctica.El euro está ganando terreno, aunque de forma gradual", precisan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Interpretamos este aparente cambio en el comportamiento de los bancos centrales como un recordatorio para que los inversores mantengan siempre presente la construcción de sus carteras y aseguren una adecuada diversificación entre clases de activos, geografías y divisas. Seguimos siendo positivos respecto al oro a medio plazo, a pesar del riesgo de una mayor volatilidad en el corto plazo. Prevemos que el precio alcance los 5.500$ por onza durante el primer semestre de 2027. En la práctica, creemos que los inversores deben mantener una cartera diversificada, incluyendo exposición al oro y a otras materias primas, determinados activos denominados en euros y renta fija de alta calidad. Mantenemos un objetivo para el EUR/USD de 1,2 a mediados de 2027, a medida que los precios de la energía se normalicen y la Reserva Federal retome finalmente los recortes de tipos, mientras que el apoyo fiscal en Europa debería seguir respaldando la moneda única”.

“Esperamos que los precios de las viviendas vacacionales en Suiza e Italia sigan aumentando con más fuerza que en Austria y Francia durante los próximos trimestres. Los principales destinos suizos destacan por una moneda estable, políticas fiscales atractivas y altos niveles de seguridad y discreción”, aporta Maciej Skoczek, economista inmobiliario.

“Esperamos que la mayoría de los bancos centrales de los mercados desarrollados —incluida la Reserva Federal, el Banco de Inglaterra y otros— mantengan los tipos de interés sin cambios a corto plazo. El Banco Central Europeo destaca por la probabilidad de nuevas bajadas de tipos en junio y posiblemente también en julio, reflejando respuestas divergentes de política monetaria ante la inflación y la evolución del crecimiento económico”, opina Dean Turner, economista jefe para la Eurozona y el Reino Unido.


13Mar

Para Trump, la guerra tiene un coste electoral muy elevado. Las encuestas más recientes estiman que un 70 % de los estadounidenses están en contra de la guerra. Otros costes que asume EEUU son el efecto inflacionario que produce la subida en el precio del crudo y las caídas en Bolsa derivadas del aumento en la incertidumbre.

Miguel Ángel Valero

El conflicto en Oriente Medio continúa camino de su tercera semana y los ataques a buques civiles en el golfo Pérsico han eliminado el optimismo de los últimos días, presionando nuevamente los precios de la energía. No obstante, el objetivo del Gobierno estadounidense es amortiguar en la medida de lo posible el impacto energético. Con este fin, se han retirado temporalmente las restricciones a la compra de petróleo ruso, lo que permite desbloquear la llegada de petroleros –con crudo y derivados sancionados– que permanecían en aguas internacionales, generando así una nueva vía de suministro. 

Paralelamente, India mantiene conversaciones con Irán para autorizar el paso de una veintena de barcos cargados de crudo y gas por el Estrecho de Ormuz. Los ministros de Exteriores de ambos países siguen en contacto mientras el primer ministro Narendra Modi expresó que el tránsito sin obstáculos de bienes y energía es de “principal prioridad”. India, tercer mayor importador mundial de petróleo, depende del exterior para alrededor del 88% de su consumo de crudo, lo que la hace especialmente vulnerable a disrupciones energéticas. Además, India es destino del 13% de las exportaciones de crudo que pasan por el estrecho y del 17% de GNL. De hecho, se asegura que algunos navíos con pabellón indio han entrado al golfo Pérsico sin ser atacados.

Para aliviar la presión derivada del cierre de Ormuz, EEUU concedió a Nueva Delhi una exención temporal de 30 días (hasta el 11 de abril) que le permite adquirir petróleo ruso, una medida destinada a estabilizar los mercados. Esta decisión representa un giro tras meses de presión estadounidense para que India redujera sus compras de crudo ruso. Aun así, la Administración Trump insiste en que se trata de un arreglo puntual y espera que India incremente sus compras de petróleo estadounidense una vez superada la emergencia actual. 

Estas decisiones, sumadas a la liberación de reservas estratégicas, ofrecen cierto margen de maniobra a la Administración Trump. Sin embargo, los mercados vuelven a tensionarse, con nuevos descensos en el S&P 500 y en el resto de las Bolsas globales. Igualmente, los bonos de mayor duración retroceden ante el repunte de las expectativas de inflación y el aumento en las expectativas de tipos oficiales. Por tanto, a la presión mediática, electoral y política, ahora se suma también la del mundo financiero. 

Esta situación difícilmente podrá prolongarse en el tiempo, por lo que Trump buscará una salida en el corto plazo. Además, tampoco es necesario que el conflicto finalice: bastaría con que el estrecho mostrase una cierta apertura sostenida para que los precios de la energía se moderasen, como cuando por error el secretario de Energía, Chris Wright, publicó en redes sociales que un barco había logrado atravesar el estrecho, lo que provocó una caída del precio del petróleo intradía del 10%. 

Por otro lado, estas tensiones en los mercados de petróleo y gas aún no se han trasladado a los precios de la electricidad, a diferencia de lo ocurrido tras el conflicto generado por la invasión rusa de Ucrania. En Alemania, por ejemplo, el precio de la electricidad ayer alcanzó el tercer precio más bajo del año. Por tanto, hasta el momento, el impacto económico de las recientes presiones en los mercados energéticos sigue siendo limitado y cuenta con una solución inmediata: la reapertura del estrecho de Ormuz. Solo con que este punto crítico quede aislado del conflicto, el resto pasará a un segundo plano para la economía y los mercados. 

Aunque no es posible precisar cuándo ocurrirá, un hito temporal relevante será la reunión entre Trump y Xi Jinping a finales de mes. Las principales potencias mundiales tienen incentivos claros para presionar a Irán y este horizonte coincide con las previsiones de duración del conflicto que había adelantado inicialmente Trump (entre 4 y 5 semanas). 

Ibercaja Gestión: coste electoral muy elevado para Trump

"Las guerras siempre deben analizarse desde un punto de vista de coste y beneficio, incluso si es Trump el que las inicia", señala un análisis de Ibercaja Gestión. Los beneficios que busca obtener EEUU -e Israel- con la guerra son terminar con el desarrollo de armas nucleares y misiles de largo alcance de Irán. Para EEUU, que la inestable Irán sea una potencia nuclear supone una limitación en su dominio de Oriente Medio y, para Israel, una amenaza directa.

Para Trump, la guerra tiene un coste electoral muy elevado. Las encuestas más recientes estiman que un 70 % de los estadounidenses están en contra de la guerra y el propio presidente prometió en campaña no adentrarse en ninguna. El coste electoral es un desincentivo claro, más teniendo en cuenta que en noviembre hay elecciones de medio mandato. Otros costes que asume EEUU son el efecto inflacionario que produce la subida en el precio del crudo y las caídas en Bolsa derivadas del aumento en la incertidumbre. Durante todo el mandato, Trump ha estado muy pendiente a los mercados y gran parte de sus decisiones geopolíticas -aranceles, Venezuela, Groenlandia y, ahora, Irán- se han llevado a cabo durante el fin de semana, con los mercados cerrados.

Lo trascendental para EEUU es asegurarse de que Irán no continúa con el desarrollo de armas nucleares. De conseguir eso, probablemente veamos una desescalada rápida. Irán no está en una posición de poder y con su líder supremo fuera de combate podría ceder. Por lo tanto, "prevemos un conflicto corto, que presumiblemente no se extenderá más allá de dos meses. A su vez, descartamos cualquier escenario de intervención terrestre por parte de EEUU y no creemos que la afectación a los mercados y cadenas de suministro sea excesiva".

"En los momentos de crisis es cuando se nota si hemos hecho bien los deberes. Primero, veremos si nuestras carteras están bien diversificadas y en el lugar correcto de riesgo en el que queríamos que estuvieran. Y segundo, tendremos que aplicar todos los conocimientos financieros que hemos ido adquiriendo con el tiempo, eso de que 'los momentos de volatilidad son momentos de oportunidad' y que 'la inversión hay que hacerla con un horizonte de largo'. Nuestra recomendación: seguir invertidos, seguir diversificando y dejarse asesorar por los especialistas", concluyen en Ibercaja Gestión.

GTA Villamagna: desajustes entre los costes de ejecución de un proyecto y el precio pactado

La evolución del conflicto en Irán y su posible extensión a otros países del Golfo Pérsico vuelve a situar en primer plano de la actualidad la estabilidad de los mercados energéticos y de materias primas. En un contexto global marcado por la interdependencia económica, cualquier tensión prolongada en la región puede trasladarse con rapidez a los costes de producción y transporte, con efectos directos en sectores especialmente sensibles como la construcción. En economías como la europea, con una elevada dependencia energética exterior, “este tipo de tensiones puede amplificar las presiones inflacionistas y repercutir en múltiples cadenas de valor”, subrayan los expertos de GTA Villamagna.

La industria de la construcción se encuentra entre las más expuestas a este tipo de escenarios, ya que la ejecución de proyectos depende directamente del coste de la energía, del transporte y de materiales intensivos en consumo energético. Mercedes Bértolo, socia de GTA Villamagna, señala que “cuando se producen disrupciones en los mercados energéticos o en las cadenas de suministro, el impactoacaba trasladándose con rapidez al precio de los materiales utilizados en obra. Lo vimos tras la pandemia del COVID-19 y el estallido de la guerra de Ucrania”. Los primeros en reflejar la volatilidad suelen ser los combustibles y productos derivados del petróleo, cuyo encarecimiento termina trasladándose a materiales clave como el acero, el aluminio o el cemento. A ello se suman los costes logísticos necesarios para su transporte, lo que termina impactando en los presupuestos de los proyectos.

“Si el conflicto se prolonga, el principal impacto a corto plazo será un aumento de los precios de la energía y, en cadena, de los costes del transporte y de determinadas materias primas”, lo que introduce “un importante factor de incertidumbre en la planificación económica de los proyectos”.

La consecuencia inmediata puede ser un desajuste entre los costes reales de ejecución de una obra y los precios pactados en el contrato. Cuando los incrementos son significativos e imprevistos, el equilibrio económico del contrato puede verse alterado, especialmente en proyectos de larga duración. Para los contratistas, el principal riesgo es la reducción o desaparición de sus márgenes si los sobrecostes no pueden trasladarse al contrato, mientras que, para los promotores, el impacto suele traducirse en retrasos en la ejecución, solicitudes de revisión de precioso renegociaciones que elevan el coste final del proyecto.

“Cuando se producen incrementos sustanciales en el coste de la energía, el transporte o determinadas materias primas, el equilibrio económico del contrato se altera”, explica Bértolo. “Esto obliga a analizar los mecanismos previstos en el contrato o, en su defecto, a abrir procesos de renegociación para evitar que el proyecto se vuelva económicamente inviable”.

Desde el punto de vista jurídico, el sector cuenta con distintos instrumentos contractuales para afrontar estas situaciones. Entre ellos, en contratos de obra a precio cerrado, destacan las cláusulas de revisión de precios o los sistemas de indexación vinculados a índices de energía o materiales, que permiten ajustar el precio cuando se producen variaciones significativas de los costes. Cuando el contrato no prevé estos mecanismos, es frecuente que las partes negocien adendas para revisar el precio del contrato. 

En cambio, la invocación de la doctrina de la cláusula 'rebus sic stantibus' suele tener un alcance limitado, ya que los tribunales consideran que las oscilaciones del mercado forman parte del riesgo empresarial. “En la práctica, la respuesta suele encontrarse antes en el propio contrato y en la negociación entre las partes que en la invocación judicial de esta doctrina”, señala la socia de GTA Villamagna.

Ante este escenario, las empresas refuerzan el análisis de riesgos en la formalización de contratos y prestan más atención al sistema de determinación del precio y, dentro del sistema de precio cerrado, a cláusulas que regulen incrementos extraordinarios de costes. La tendencia apunta a mecanismos de revisión de precios más precisos, vinculados a índices que reflejen adecuadamente la evolución de los insumos, y a procedimientos que faciliten la renegociación o la resolución temprana de controversias.

“En proyectos de larga duración a precio cerrado, las cláusulas de revisión de precios o indexación cumplen una función clave para preservar el equilibrio económico del contrato, ya que permiten ajustar el precio pactado cuando cambian sustancialmente determinados costes, reduciendo la exposición de las partes a la volatilidad de los mercados”, concluye Mercedes Bértolo.

Oliver Wyman: El fin de las tensiones no significará un retorno inmediato a la normalidad.

Las tensiones en Oriente Medio están generando un impacto en las cadenas de suministro globales que va mucho más allá del petróleo, avisa un informe de Oliver Wyman: la interrupción del Estrecho de Ormuz, por el que transita el 20% del petróleo y gas mundial, está provocando alzas de precios que oscilan entre el 25% en crudo hasta el 58% en combustible de aviación, con efectos que se extienden a fertilizantes, polímeros, metales y gases industriales críticos para sectores que van desde la alimentación hasta los semiconductores.

El informe identifica tres canales principales: energía, materias primas industriales críticas y transporte Asia-Europa. Los efectos ya son visibles en forma de mayores costes de componentes, plazos de entrega más largos, presión sobre el capital de trabajo, erosión de márgenes y riesgo real de escaseces de suministro. 

El primer impacto visible ha sido el choque energético. Entre el 27 de febrero y el 11 de marzo, el Brent subió un 25%, pasando de 73 a 91$ por barril tras alcanzar picos temporales por encima de los 100$. Los contratos futuros del gas europeo aumentaron un 56%, de 32 a 50€ por megavatio-hora, con picos superiores a 60 EUR/MWh. El mayor impacto se registró en el combustible de aviación, que se disparó un 58%, alcanzando los 157$por barril en promedio semanal, frente a los 99$ de finales de febrero.

Este aumento se está convirtiendo en un motor de inflación generalizada, con efectos sobre toda la estructura de costes industriales y de transporte, tal como ocurrió durante el shock energético de 2021-22. El impacto va más allá de la energía y alcanza materias primas que están al inicio de cadenas de suministro globales. La región del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) es exportador principal de insumos que han registrado alzas significativas. En el sector agrícola, el precio de la urea, producto crítico para los sistemas alimentarios globales, subió más del 26% tras el cierre de la mayor planta de Qatar, pasando de 466 a 585$ por tonelada. Los fertilizantes de fosfato, con Arabia Saudí controlando el 20% del comercio global, aumentaron un 4%. Estas subidas amenazan directamente los rendimientos de cultivos y los precios finales de los alimentos.

En manufactura, los polímeros críticos para empaquetados, automoción y construcción registraron subidas del 15% en polietileno y del 16% en polipropileno. El aluminio primario subió un 9%, pasando de 3.147 a 3.440$ por tonelada, con especial relevancia para Europa, que depende de la región para el 20% de sus importaciones.

El caso más crítico es el del helio, gas industrial utilizado en sistemas de resonancia magnética, semiconductores, fibra óptica y aplicaciones científicas. Tras el cierre del complejo Ras Laffan en Qatar, que suministra el 30% de la oferta mundial, los precios subieron un 35%.

El impacto sobre el transporte Asia-Europa añade presión adicional. Las principales navieras han suspendido cruces por el Estrecho de Ormuz y están desviando tráfico, lo que añade entre 8 y 15 días a los tiempos de tránsito. CMA CGM introdujo recargos de emergencia de hasta 4.000$ por contenedor refrigerado y sobrecargos de combustible que equivalen a incrementos del 11% al 14% sobre tarifas base. El mercado de seguros marítimos refleja la escalada de riesgo: las tarifas pasaron del 0,25% al 1,25% del valor del casco en menos de una semana. Tras la cancelación de coberturas de riesgo de guerra, la mayoría de las navieras dejaron de aceptar nuevas reservas desde y hacia Oriente Medio.

En transporte aéreo, el aeropuerto de Dubái cerró y solo había reanudado parcialmente operaciones el 7 de marzo. Las restricciones de capacidad, retrasos y cancelaciones continúan en corredores aéreos de Lejano Oriente-Europa y Asia-Oriente Medio.

El fin de las tensiones no significará un retorno inmediato a la normalidad. Las crisis pasadas demuestran que la disrupción comercial suele tardar entre días y semanas en deshacerse. La normalización dependerá del tiempo necesario para restaurar la cobertura de riesgo, reposicionar buques y despejar retrasos acumulados. Los mercados energéticos pueden estabilizarse más rápido que algunas cadenas de suministro físicas, pero los efectos en cadena sobre fertilizantes, químicos, polímeros, metales y helio podrían continuar durante semanas a través de inventarios, contratos y planes de producción. Para las empresas, esto significa un período prolongado de costes elevados y volatilidad en tiempos de entrega, con impacto directo sobre márgenes y flujo de caja.

El informe apunta que la prioridad para los equipos de liderazgo no es predecir la trayectoria geopolítica sino cuantificar rápidamente la exposición real. Las compañías deben identificar dónde dependen de una única fuente, tienen inventarios escasos o están expuestas contractualmente, y actuar antes de que la disrupción llegue a los resultados trimestrales.

Robeco

Richard Briggs (Portfolio Manager) y Meena Santosh (Client Portfolio Manager)de Robeco, colocan el foco en los mercados emergentes. El fuerte aumento de los precios del petróleo tras la escalada del conflicto en Oriente Medio ha seguido pesando sobre los mercados locales, aunque los de divisas han mostrado mayor resiliencia que en periodos anteriores de volatilidad. La liberación de aproximadamente 400 millones de barriles de reservas estratégicas por parte de la Agencia Internacional de la Energía ayudó a aliviar parte de la presión inmediata, pero los precios de la energía siguen siendo elevados. Los mayores costes energéticos han sido especialmente desafiantes para los países importadores de petróleo, provocando una venta inicial de deuda local de mercados emergentes, aunque aproximadamente la mitad de ese movimiento se ha revertido desde entonces a medida que los mercados se estabilizaron.

Las regiones más afectadas han sido las economías importadoras de energía, particularmente en Europa Central y Oriental (CEE). Para estos países, el mayor desafío es el gas más que el petróleo, ya que es significativamente más difícil de sustituir si el shock persiste. El gas es más difícil de sustituir, y las restricciones de suministro —especialmente en torno a las entregas de GNL de Qatar— significan que Asia podría enfrentarse a escasez si el estrecho permanece efectivamente bloqueado, y CEE por extensión a través de la búsqueda de exportaciones de gas spot. América Latina parece algo más aislada dado el mayor equilibrio energético de la región. "De cara al futuro, estamos monitorizando de cerca la fuerte caída del tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz y los riesgos inflacionarios más amplios asociados con precios del petróleo persistentemente más altos", señalan.

Desde la perspectiva de la cartera, "inicialmente adoptamos una posición larga en dólares a medida que el conflicto se intensificaba y aumentaba la aversión global al riesgo. A medida que las condiciones comenzaron a estabilizarse, revertimos ese posicionamiento y añadimos riesgo de forma selectiva, comprando en algunos de los mercados más afectados. Desde entonces hemos vuelto a una exposición larga en deuda local de Egipto tras una fuerte venta en el spot FX, aunque en menor tamaño. También añadimos tipos de interés turcos, donde la mayor volatilidad ha creado puntos de entrada más atractivos. Hemos comenzado a volver a añadir tipos en CEE donde la venta ha sido severa", explican.

"En FX, seguimos siendo constructivos sobre las divisas de emergentes, centrándonos en nombres de mayor beta y exportadores de materias primas. Aunque estas divisas se depreciaron durante el shock inicial, deberían mantenerse relativamente resilientes dado su estatus como exportadores netos de energía, similar al patrón observado durante la crisis del gas de 2022. Por el contrario, seguimos siendo cautelosos con el FX asiático, particularmente el won coreano (KRW) y el baht tailandés (THB), dada su sensibilidad al crecimiento global y su exposición a precios del gas más altos. En general, nuestro posicionamiento táctico y selectivo ha respaldado la resiliencia de la cartera durante el periodo de volatilidad", añaden.

"Dentro de la deuda en divisa fuerte, redujimos nuestra exposición defensiva a Oriente Medio al cerrar nuestra protección a cinco años sobre Arabia Saudí (KSA), que estaba en vigor para cubrirnos frente a un posible ensanchamiento de los spreads de crédito saudíes, aunque seguimos infra ponderados en la región. A medida que el conflicto se intensificó y los precios del petróleo se dispararon, la cobertura funcionó bien, permitiéndonos tomar beneficios y reducir la posición. Posteriormente, cuando surgió una respuesta de política global más coordinada —incluyendo liberaciones estratégicas de petróleo y primeras señales de desescalada diplomática— volvimos a añadir riesgo a la cartera. Las principales exposiciones actuales en divisa fuerte incluyen Argentina, Colombia, Ecuador, Egipto, Ghana, México (Pemex) y Rumanía. Estas posiciones están respaldadas por dinámicas favorables de materias primas en América Latina y por una resiliencia fundamental selectiva en varios mercados", remarcan

UBS: Europa está mejor preparada para un shock energético

El UBS CIO Daily aporta varias razones por las que la actual crisis energética debería ser menos perjudicial para Europa que la experiencia vivida con Rusia y Ucrania en 2022. Europa depende menos de Oriente Medio de lo que dependía de Rusia. El impacto inflacionario en 2026 debería ser más moderado que en 2022. Los consumidores, las empresas y los gobiernos europeos se han adaptado.

Mark Haefele, Chief Investment Officer de UBS Global Wealth Management, afirma: “Si bien la situación es obviamente preocupante, consideramos que los riesgos actuales procedentes de Irán son manejables para las perspectivas de crecimiento económico de Europa y para los mercados de renta variable, y recomendamos mantener las inversiones durante este período. Aun así, creemos que se justifica un cambio importante en un sector: hemos rebajado nuestra calificación para los bancos europeos a Neutral (desde Atractivo), y también hemos cerrado nuestra temática de ‘bancos globales’, ante unas valoraciones menos atractivas y el aumento de la incertidumbre macroeconómica”.

“En cuanto al crédito europeo, creemos que cualquier nueva caída en los bonos soberanos del Reino Unido, Italia, España o Grecia podría ofrecer rentabilidades interesantes, especialmente si las preocupaciones por la inflación disminuyen como esperamos. Por el contrario, si los shocks en los precios de la energía persistieran, los bonos ligados a la inflación en Europa probablemente obtendrían un mejor rendimiento que los nominales”, añade.
Para más información, adjuntamos el último CIO Daily House View de UBS Global Wealth Management. 

“Para los inversores con afinidad por el oro, creemos que una asignación moderada, en el rango medio de un solo dígito del total de activos, puede mejorar la diversificación y servir de protección frente a riesgos macroeconómicos”, explican Wayne Gordon, estratega, y Dominic Schnider, responsable global de FX y materias primas. “Aunque esperamos que la sólida demanda de inversión continúe respaldando a los metales preciosos, preferimos la exposición al oro, que presenta una menor volatilidad”, añaden Giovanni Staunovo y Wayne Gordon, estrategas.