30Jun

El número de millonarios en dólares en el mundo aumentó un 1,5% en 2025, lo que equivale a casi un millón de nuevos millonarios, más de 2.600 por día.

Miguel Ángel Valero

En 2025, la riqueza mundial creció a su ritmo más rápido desde 2017, marcando el tercer año consecutivo de crecimiento. La última edición del Global Wealth Report de UBS muestra un aumento generalizado de la riqueza de las personas, impulsado por la solidez de los mercados financieros y el incremento de los activos no financieros, con un crecimiento medio superior al de la producción económica mundial. Sin embargo, este crecimiento fue desigual, con diferencias entre regiones y segmentos de riqueza.

España experimenta un fuerte crecimiento en la riqueza media por adulto en lo que va de la década: 16%. Pero la riqueza mediana se contrajo durante el mismo periodo (2020-2025), con una caída del 3,7% en España. Los activos financieros representan una proporción relativamente baja de la riqueza bruta personal, 31%,. Los niveles de deuda son igualmente bajos: 7,6% de la riqueza bruta en España. El 48% de los adultos españoles poseen un patrimonio neto superior a 100.000$, mientras que otro tercio cuenta con cantidades inferiores. Algo más del 2,7%, lo que supone más de un millón de personas, son millonarios en dólares, y sus patrimonios representan, en conjunto, un tercio del patrimonio neto personal del país. 

En 2025, el patrimonio personal mundial aumentó un 10,8% en dólares estadounidenses, superando significativamente el crecimiento observado en 2024 (4,6%) y 2023 (4,2%). El crecimiento de la riqueza fue más sólido en Europa, Oriente Medio y África (EMEA), con un 17,5%, seguido de América, con un 8,5%. Asia-Pacífico (APAC) registró un crecimiento del 5,9%, una aceleración respecto a 2024. Estas diferencias regionales reflejan en parte las fluctuaciones monetarias –en particular, la depreciación del dólar–, que amplificaron los aumentos del patrimonio fuera de EEUU.

La 17ª edición del Global Wealth Report destaca las siguientes tendencias:

  • Los adultos de Norteamérica siguieron siendo de media los más ricos, con una riqueza por adulto de 660.000$ de media, seguidos por Australia y Nueva Zelanda, con casi 590.000, mientras que Europa Occidental superó los 330.000.
  • Suiza siguió encabezando la clasificación en cuanto a riqueza media por adulto, con 910.382$, seguida por EEUU y Luxemburgo.
  • Desde 2020, Corea del Sur ha liderado el crecimiento de la riqueza media real por adulto, con aumentos de más del 50%, junto con Croacia, Noruega, Letonia, Taiwán y Bulgaria, registrando importantes incrementos por encima del 25%.
  • El número de millonarios en dólares aumentó un 1,5% en 2025, lo que equivale a casi un millón de nuevos millonarios a nivel mundial, o más de 2.600 por día.• EEUU concentró casi la mitad de los nuevos millonarios en 2025, con más de 440.000 personas, seguido por China continental, Japón, Alemania, Reino Unido y Francia, cada uno de los cuales contando con más de 2 millones de millonarios en total.
  • Más de la mitad de la riqueza personal mundial siguió concentrándose en EEUU y China continental en conjunto, lo que subraya su continuo dominio.
  • La proporción de adultos en el tramo de riqueza más bajo, por debajo de los 10.000$, descendió de casi el 75% en 2000 a poco más del 41% en 2025, a pesar de que los segmentos medio y alto se expandieron.
  • Si se analizan los cambios desde 2020, las tendencias de la riqueza mundial revelan una divergencia creciente entre la riqueza media y la mediana, lo que pone de manifiesto las diferencias en el aumento de la riqueza entre los distintos hogares.

Iqbal Khan, copresidente de UBS Global Wealth Management, afirmó: "El patrimonio mundial está evolucionando a un ritmo acelerado, y su crecimiento se ve cada vez más condicionado por las cambiantes condiciones económicas, la evolución tecnológica y las nuevas fuentes de oportunidades en los distintos mercados. Para los clientes, estas dinámicas suponen tanto complejidad como posibilidades de elección. En este contexto, es fundamental contar con la información adecuada y con un socio de confianza que les ayude a afrontar la incertidumbre, aprovechar las oportunidades globales y tomar decisiones seguras a largo plazo para proteger y hacer crecer su patrimonio”.

Robert Karofsky, copresidente de UBS Global Wealth Management, añadió: “El patrimonio mundial ha aumentado por tercer año consecutivo y a un ritmo notablemente más rápido, ya que la riqueza media por persona creció a un ritmo que superó con creces el crecimiento económico mundial. En este contexto, una gestión patrimonial disciplinada es más importante que nunca. Los clientes recurren a socios de confianza con alcance global, conocimiento del mercado local y capacidades integradas para ayudarlos a gestionar, hacer crecer y preservar lo que más les importa”.

Pablo Carrasco, director general de UBS Wealth Management en España, apunta: “España se mantiene entre los países con mayores niveles de ahorro y riqueza de Europa, destacando por la amplitud y el equilibrio en la distribución de su patrimonio. A medida que la riqueza de los hogares continúa creciendo de forma sostenida, el peso relativamente bajo de los activos financieros frente a otras economías avanzadas refleja un margen considerable para seguir profundizando en la gestión patrimonial”.

Aceleración de los patrimonios superiores a 5 millones$

El crecimiento fue especialmente notable en los segmentos de patrimonio superiores a 5 millones$—los 'hermanos mayores' de los millonarios corrientes (EMILLI), con activos de entre 1 millón y 5 millones—, que representan un grupo en rápido crecimiento dentro de la población acomodada mundial. Estos niveles superiores, que abarcan desde los 5 millones hasta los 100 millones$, se han expandido rápidamente tanto en número como en patrimonio total.

Esta aceleración fue especialmente pronunciada en mercados como China continental, Australia y EEUU, lo que pone de relieve el creciente dinamismo y la profundidad del crecimiento en la parte más alta del espectro de riqueza.

Más allá de la expansión de la riqueza en los segmentos más altos, el informe destaca cómo la composición de los activos ha influido en los resultados. Para muchos hogares, especialmente hasta el nivel de los EMILLI, la vivienda ha seguido siendo el activo predominante, lo que puede limitar la participación en las ganancias generadas por los mercados. Al mismo tiempo, la proporción de activos líquidos e invertibles ha aumentado durante la última década en los principales mercados seleccionados, con una elevada riqueza media por adulto, lo que apunta a un cambio gradual hacia una riqueza más vinculada al mercado.

De cara al futuro, aunque es probable que la riqueza mundial siga creciendo, los resultados dependerán cada vez más del acceso a activos en los que invertir y de la capacidad de diversificar, lo que determinará en qué medida se repartirán las ganancias futuras.

29Apr

Las personas de entre 65 y 74 años acumulan de media más de 425.000€, frente a unos 83.000 en los menores de 35.

Miguel Ángel Valero

La riqueza de las familias en España se ha duplicado en los últimos 20 años, pero este crecimiento no ha sido equitativo: la brecha generacional en patrimonio superaba en 2022 los 340.000€ entre mayores y jóvenes -en 2024 apenas se incrementa un 3%-, según el informe “Evolución de la riqueza de las familias en España (2002–2022)”, publicado por el Instituto Santalucía, órgano de reflexión del grupo asegurador. El estudio, elaborado por José Ignacio Conde-Ruiz (FEDEA y Universidad Complutense) y Francisco García-Rodríguez (Universidad de Alcalá y Equalitas), revela que las personas de entre 65 y 74 años acumulan de media más de 425.000 euros, frente a unos 83.000 en los menores de 35.

El análisis, basado en los microdatos de la Encuesta Financiera de las Familias del Banco de España, constata un crecimiento significativo de la riqueza, pero advierte de un aumento de la desigualdad, especialmente entre generaciones. En este sentido, la riqueza neta de los hogares españoles ha aumentado un 80,9% entre 2002 y 2022, impulsada principalmente por el valor de la vivienda y, más recientemente, por el crecimiento de los activos financieros. Sin embargo, este crecimiento se ha visto interrumpido por la crisis financiera de 2008 y la pandemia, y no ha beneficiado por igual a todos los hogares. 

Uno de los principales hallazgos del informe es la creciente fractura generacional en la acumulación de riqueza. En 2022, las personas de entre 65 y 74 años concentran los mayores niveles de patrimonio, mientras que los menores de 35 parten de niveles de patrimonio mucho más bajos. Además, los jóvenes han visto reducirse drásticamente su capacidad de acceso a la vivienda. La tasa de propiedad entre menores de 35 años ha caído de forma acusada desde 2008, consolidando una barrera estructural para la acumulación de riqueza desde edades tempranas. A ello se suma una fuerte caída de su patrimonio, ya que la riqueza mediana de los menores de 35 años se ha reducido un 76,7% desde 2008, reflejando tanto las dificultades para acceder a la vivienda como una menor capacidad de ahorro.

Como consecuencia, los jóvenes no solo acumulan menos activos, sino que una proporción creciente carece de patrimonio significativo, lo que limita su estabilidad financiera y su capacidad de afrontar proyectos vitales a largo plazo.En paralelo, la participación de los jóvenes en la riqueza neta total se ha reducido de forma notable, pasando de representar en torno al 8,2 % en 2002 a apenas el 2,1 % en 2022, mientras que los mayores de 75 años han incrementado su peso desde el 8,3 % hasta el 18,3 %, lo que refleja una creciente concentración del patrimonio en las generaciones de mayor edad. 

El 1% más rico acapara el 21% del volumen total

El informe confirma que el aumento del patrimonio en España ha ido acompañado de una mayor concentración. El 1 % más rico concentra en torno al 21% de la riqueza total, mientras que la mitad más pobre apenas alcanza el 7 %, evidenciando una distribución muy desigual. Esta tendencia también se refleja en el incremento del índice de Gini de la riqueza, que ha pasado de 0,57 en 2002 a 0,69 en 2022, consolidando un patrón de creciente desigualdad patrimonial.

El informe también pone de manifiesto importantes diferencias en la composición del patrimonio según el nivel de riqueza. Los hogares con mayor riqueza presentan carteras más diversificadas, con mayor peso de activos financieros y bajos niveles de deuda, mientras que los hogares con menos recursos concentran su patrimonio en la vivienda habitual y soportan mayores niveles de endeudamiento relativo.

En este contexto, el modelo patrimonial español —fuertemente basado en la vivienda, que representa más del 80 % de los activos— ha favorecido especialmente a las generaciones que accedieron al mercado inmobiliario en condiciones más favorables. Por el contrario, las generaciones más jóvenes afrontan mayores barreras estructurales, como el encarecimiento de la vivienda o la precariedad laboral, lo que limita su capacidad de ahorro.Esta evolución apunta a un modelo cada vez más desigual, con implicaciones relevantes para la equidad intergeneracional y el diseño de políticas públicas en materia de vivienda, ahorro y redistribución.