Miguel Ángel Valero
En 2025, la riqueza mundial creció a su ritmo más rápido desde 2017, marcando el tercer año consecutivo de crecimiento. La última edición del Global Wealth Report de UBS muestra un aumento generalizado de la riqueza de las personas, impulsado por la solidez de los mercados financieros y el incremento de los activos no financieros, con un crecimiento medio superior al de la producción económica mundial. Sin embargo, este crecimiento fue desigual, con diferencias entre regiones y segmentos de riqueza.
España experimenta un fuerte crecimiento en la riqueza media por adulto en lo que va de la década: 16%. Pero la riqueza mediana se contrajo durante el mismo periodo (2020-2025), con una caída del 3,7% en España. Los activos financieros representan una proporción relativamente baja de la riqueza bruta personal, 31%,. Los niveles de deuda son igualmente bajos: 7,6% de la riqueza bruta en España. El 48% de los adultos españoles poseen un patrimonio neto superior a 100.000$, mientras que otro tercio cuenta con cantidades inferiores. Algo más del 2,7%, lo que supone más de un millón de personas, son millonarios en dólares, y sus patrimonios representan, en conjunto, un tercio del patrimonio neto personal del país.
En 2025, el patrimonio personal mundial aumentó un 10,8% en dólares estadounidenses, superando significativamente el crecimiento observado en 2024 (4,6%) y 2023 (4,2%). El crecimiento de la riqueza fue más sólido en Europa, Oriente Medio y África (EMEA), con un 17,5%, seguido de América, con un 8,5%. Asia-Pacífico (APAC) registró un crecimiento del 5,9%, una aceleración respecto a 2024. Estas diferencias regionales reflejan en parte las fluctuaciones monetarias –en particular, la depreciación del dólar–, que amplificaron los aumentos del patrimonio fuera de EEUU.
La 17ª edición del Global Wealth Report destaca las siguientes tendencias:
Iqbal Khan, copresidente de UBS Global Wealth Management, afirmó: "El patrimonio mundial está evolucionando a un ritmo acelerado, y su crecimiento se ve cada vez más condicionado por las cambiantes condiciones económicas, la evolución tecnológica y las nuevas fuentes de oportunidades en los distintos mercados. Para los clientes, estas dinámicas suponen tanto complejidad como posibilidades de elección. En este contexto, es fundamental contar con la información adecuada y con un socio de confianza que les ayude a afrontar la incertidumbre, aprovechar las oportunidades globales y tomar decisiones seguras a largo plazo para proteger y hacer crecer su patrimonio”.
Robert Karofsky, copresidente de UBS Global Wealth Management, añadió: “El patrimonio mundial ha aumentado por tercer año consecutivo y a un ritmo notablemente más rápido, ya que la riqueza media por persona creció a un ritmo que superó con creces el crecimiento económico mundial. En este contexto, una gestión patrimonial disciplinada es más importante que nunca. Los clientes recurren a socios de confianza con alcance global, conocimiento del mercado local y capacidades integradas para ayudarlos a gestionar, hacer crecer y preservar lo que más les importa”.
Pablo Carrasco, director general de UBS Wealth Management en España, apunta: “España se mantiene entre los países con mayores niveles de ahorro y riqueza de Europa, destacando por la amplitud y el equilibrio en la distribución de su patrimonio. A medida que la riqueza de los hogares continúa creciendo de forma sostenida, el peso relativamente bajo de los activos financieros frente a otras economías avanzadas refleja un margen considerable para seguir profundizando en la gestión patrimonial”.
Aceleración de los patrimonios superiores a 5 millones$
El crecimiento fue especialmente notable en los segmentos de patrimonio superiores a 5 millones$—los 'hermanos mayores' de los millonarios corrientes (EMILLI), con activos de entre 1 millón y 5 millones—, que representan un grupo en rápido crecimiento dentro de la población acomodada mundial. Estos niveles superiores, que abarcan desde los 5 millones hasta los 100 millones$, se han expandido rápidamente tanto en número como en patrimonio total.
Esta aceleración fue especialmente pronunciada en mercados como China continental, Australia y EEUU, lo que pone de relieve el creciente dinamismo y la profundidad del crecimiento en la parte más alta del espectro de riqueza.
Más allá de la expansión de la riqueza en los segmentos más altos, el informe destaca cómo la composición de los activos ha influido en los resultados. Para muchos hogares, especialmente hasta el nivel de los EMILLI, la vivienda ha seguido siendo el activo predominante, lo que puede limitar la participación en las ganancias generadas por los mercados. Al mismo tiempo, la proporción de activos líquidos e invertibles ha aumentado durante la última década en los principales mercados seleccionados, con una elevada riqueza media por adulto, lo que apunta a un cambio gradual hacia una riqueza más vinculada al mercado.
De cara al futuro, aunque es probable que la riqueza mundial siga creciendo, los resultados dependerán cada vez más del acceso a activos en los que invertir y de la capacidad de diversificar, lo que determinará en qué medida se repartirán las ganancias futuras.
