19Feb

Las compañías que emprenden una rápida expansión de activos tienden a obtener un rendimiento inferior al de sus pares en períodos posteriores, reflejando sobreinversión competitiva y ampliaciones de capacidad que comprimen los retornos.

Miguel Ángel Valero

Durante décadas, los mercados de renta variable han estado moldeados por el auge de la economía intangible. La asignación de capital se desplazó desde los activos físicos (fábricas, maquinaria, equipos industriales) hacia los activos no físicos (software, datos, propiedad intelectual), lo que permitió escalabilidad, efectos de red y dinámicas de “el ganador se lo lleva todo”. La inversión en intangibles superó el gasto en tangibles en las economías avanzadas a finales de la década de 1990, y hoy los activos no físicos representan la mayor parte del valor corporativo en los principales índices. Este cambio sustenta la concentración del mercado, las valoraciones elevadas y el dominio de las empresas de plataformas digitales.

Sin embargo, el lanzamiento de ChatGPT y el posterior auge de la inteligencia artificial generativa (GenAI) parecen estar remodelando este patrón. El gráfico que aporta un análisis de Robeco compara el gasto de capital (capex) de las acciones de los conocidos como Siete Magníficos -Alphabet, Amazon, Apple, Meta Platforms, Microsoft, Nvidia y Tesla- (barras apiladas) con sus gastos agregados en investigación y desarrollo (I+D) (área gris). Durante la mayor parte del período de la muestra, la I+D superó al capex, lo que es coherente con modelos de negocio de baja intensidad en activos físicos. Pero desde 2023, el capex se ha acelerado con fuerza, ya que las empresas han ampliado centros de datos, capacidad de cómputo e infraestructura de apoyo para escalar la IA. Como resultado, el capex superó a la I+D a mediados de 2024. El período de la muestra abarca desde el primer trimestre de 2012 hasta el cuarto trimestre de 2025.

Más que marcar el fin de la economía intangible, este cambio probablemente refleja su industrialización. La producción de modelos de IA y aplicaciones basadas en datos requiere cada vez más inversiones físicas a gran escala, lo que desplaza el equilibrio de la asignación de capital en el futuro previsible. En este sentido, la tendencia actual representa un renacimiento del capital tangible dentro de una economía intangible. 

¿Qué implica el auge del capex en IA para la selección de acciones? En primer lugar, un capex elevado hoy se traduce en mayores gastos por depreciación en el futuro. Las inversiones físicas se capitalizan en el balance y se deprecian con el tiempo a través de la cuenta de resultados. La incertidumbre en torno a la vida útil de tecnologías que evolucionan rápidamente, como el hardware de IA, complica las previsiones de beneficios, ya que pequeños cambios en las estimaciones de vida útil pueden afectar materialmente la trayectoria de los resultados reportados. 

En segundo lugar, la evidencia histórica sugiere cautela cuando las empresas expanden agresivamente su base de capital. El conocido “efecto inversión” indica que las compañías que emprenden una rápida expansión de activos tienden a obtener un rendimiento inferior al de sus pares en períodos posteriores, reflejando sobreinversión competitiva y ampliaciones de capacidad que comprimen los retornos. Sin embargo, la inversión a gran escala en infraestructura también puede fortalecer las ventajas competitivas de las empresas ya dominantes al reforzar sus economías de escala, profundizar la integración de sus ecosistemas y elevar las barreras de entrada. Las empresas capaces de financiar y desplegar eficazmente dichas inversiones pueden consolidar su liderazgo estratégico. Por tanto, el auge del capex en IA tiene el potencial de afianzar aún más su posición de mercado mediante la construcción de infraestructura de centros de datos. 

Esta tensión entre la posible sobreinversión y el refuerzo de las ventajas competitivas es especialmente relevante en los actuales mercados de renta variable altamente concentrados. Con un peso combinado en el MSCI World cercano al 25%, los 7 Magníficos ejercen una influencia sustancial en los resultados de referencia. La generación de alfa en estrategias activas, sin embargo, no tiene por qué depender en igual medida de este pequeño grupo. 

Una forma de abordar este desafío es mediante un enfoque sistemático y consciente del índice de referencia que enfatice la amplitud en todo el universo global de acciones, como la estrategia Robeco Global Developed Active Equities. En lugar de adoptar grandes posiciones direccionales en un número reducido de acciones de mega capitalización, distribuye el riesgo activo entre cientos de posiciones, guiado por un modelo cuantitativo de selección de acciones y una gestión disciplinada del riesgo. De este modo, la estrategia busca navegar la industrialización de la economía intangible y la incertidumbre introducida por el aumento de la intensidad de capital de manera equilibrada y resiliente.

Mediolanum: buscar carteras con múltiples motores de rentabilidad

Por su parte, Terry Ewing, director de Renta Variable de Mediolanum International Funds, se pregunta qué lecciones deberían extraer los inversores de la corrección en las tecnológicas, del 'AI scare trade. La IA tendrá un impacto profundo en la sociedad, los negocios y la vida cotidiana. Las implicaciones completas de su impacto no pueden determinarse hoy, dado que el ritmo de desarrollo y la mejora de los modelos de IA avanzan a una velocidad sin precedentes. La oportunidad para que las empresas ganen eficiencia y se beneficien de mejoras operativas es evidente, pero conlleva riesgos para muchos modelos de negocio. En los dos últimos años, la progresión de la IA ha impulsado la revalorización bursátil de numerosas compañías. Este año, sin embargo, se observa un cambio significativo, con un mayor escrutinio sobre aquellas empresas tradicionales que podrían verse perjudicadas.

¿Estamos ante una burbuja impulsada por la IA, una corrección normal o un cambio estructural de largo plazo comparable a anteriores olas tecnológicas? Aunque el auge de la inversión en capital vinculada a infraestructuras está plenamente en marcha, todavía nos encontramos en fases tempranas del despliegue de casos de uso de la IA. Existe una 'carrera' entre las mayores tecnológicas globales, cada una tratando de liderar el desarrollo de la 'superinteligencia. Esta competencia no se limita a empresas cotizadas: compañías privadas como OpenAI y Anthropic, desarrolladoras de modelos de lenguaje avanzados, también compiten en este ámbito.

Dado que una parte creciente del gasto en infraestructuras se ha financiado con deuda en los últimos seis meses, ha aumentado la preocupación de los inversores respecto al retorno de esta inversión de escala billonaria. La fuerte caída de los rendimientos de flujo de caja libre de las grandes tecnológicas refleja cuestiones como la circularidad de la deuda, la adecuación de las vidas útiles de amortización y la sostenibilidad de un escenario con hasta diez grandes modelos de lenguaje compitiendo por el liderazgo, cuando en la práctica solo unos pocos probablemente mantendrán modelos de negocio duraderos. En síntesis, el análisis de estas preocupaciones es razonable y ha provocado una corrección saludable en el sector.

¿Deberían los inversores reducir exposición a la IA ahora o se trata de una oportunidad de compra? La IA generará ganadores y perdedores, y la respuesta es hoy mucho más matizada que en los últimos 24 meses. "Esperamos una divergencia de retornos significativamente mayor —ya visible en los últimos tres meses— no solo dentro del sector tecnológico, sino en la mayoría de sectores, como rasgo del comportamiento futuro del mercado", responde. Éste es un entorno propicio para la selección activa de valores. Los inversores podrían verse igualmente recompensados al identificar empresas capaces de integrar la IA de forma eficaz y productiva en su modelo de negocio, más allá de aquellas que simplemente ofrecen servicios vinculados a la IA.

¿Qué implica la rotación actual para los mercados? ¿Otros sectores están en posición de beneficiarse? ¿cuáles? Se ha observado una rotación desde valores de growth y tecnología hacia estilos value y sectores cíclicos. Se trata de un desarrollo saludable para la renta variable, ya que en años recientes los retornos han estado dominados por un reducido número de megacapitalizaciones, "algo que considerábamos poco equilibrado. La reciente ampliación del liderazgo a otros sectores es una señal positiva y debería permitir que la renta variable continúe generando retornos favorables", resalta.

"Los acontecimientos recientes del mercado han puesto de relieve la importancia de la diversificación. Los inversores deberían considerar carteras con múltiples motores de rentabilidad", añade.

"Consideramos que los sectores bancario y farmacéutico están bien posicionados para mejoras de productividad de aquí en adelante. Las industrias más expuestas probablemente a la estandarización experimentarán presión sobre márgenes, con el mercado de consultoría y numerosos proveedores de servicios empresariales en riesgo. Creemos que las industrias vinculadas a infraestructuras energéticas —especialmente gas natural y redes eléctricas— se encuentran en una posición sólida para beneficiarse de crecimiento estructural y expansión de márgenes. Los proveedores de infraestructuras de centros de datos contarán con un respaldo significativo. Las empresas de ciberseguridad también deberían figurar entre los ganadores", apunta.

¿Es previsible que la IA aumente la concentración del mercado o que amplíe las oportunidades entre más compañías? "El impacto positivo de la IA sobre la base de costes de muchas empresas aún no está plenamente reflejado en las valoraciones bursátiles; por ello, comparto la visión de que contribuirá a una ampliación del liderazgo y de los retornos en el mercado", concluye el experto de Mediolanum.

UBS recomienda diversificar posiciones concentradas en tecnología

El UBS CIO Daily aporta que el crecimiento de la inversión (CapEx) de los hiperescaladores puede estar perdiendo fuerza, mientras la competencia entre modelos de IA y en el sector del software se intensifica. Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, afirma: "Seguimos teniendo una visión favorable sobre la bolsa estadounidense en su conjunto, aunque recomendamos diversificar las posiciones concentradas en tecnología hacia sectores como industria, bancos, salud, servicios públicos y consumo discrecional. En tecnología, es fundamental ser selectivo"

EEUU: el sector manufacturero empieza a ganar tracción

En este contexto, el sector manufacturero estadounidense empieza a ganar tracción en este inicio de 2026. Una de las grandes promesas de la campaña de Trump fue atraer inversiones a territorio estadounidense y reforzar el empleo industrial, algo que no se había materializado hasta ahora. Sin embargo, en el último mes se crearon 5.000 puestos en la industria manufacturera tras más de año y medio de descensos. Todo apunta a que el impacto de los aranceles está empezando a diluirse, incluso favorecido por las iniciativas para reducir tarifas sobre el acero y el aluminio, y que los segmentos más cíclicos de la economía muestran señales de mejora. 

Las actas de la última reunión de la Fed reflejaron que la mayoría de sus miembros mantienen una postura prudente respecto a la evolución de los precios y requieren más evidencias antes de respaldar una bajada de tipos. Aunque la inflación ha cedido en términos interanuales —parcialmente influida por el vacío estadístico del mes de octubre debido al cierre de la Administración—, los datos más recientes de enero deben analizarse con cuidado. La serie mensual muestra ciertos indicios de repunte en los precios —especialmente en los servicios— que podrían generar inquietud si se consolidan en los próximos meses.

Los pedidos de bienes duraderos superaban las expectativas en diciembre, apuntando a que la inversión se mantendrá firme a comienzos de 2026. Cedieron un -1,4% en el último mes del año, por encima del -2% previsto. No obstante, si excluimos la parte más volátil relacionada con los pedidos de aviones y de defensa, el crecimiento fue del 0,6% mensual, superando las estimaciones de +0,3%.

Las cifras de producción industrial dejan un tono positivo. En enero, asistimos a una variación mensual del +0,7%, por encima del +0,4% estimado y del +0,2% anterior –dato revisado a la baja–. Asimismo, la utilización de la capacidad productiva del sector se elevó hasta el 76,2% desde el 75,7% previo, aproximándose cada vez más al promedio de los últimos 25 años (76,8%).

10Feb

Alphabet acudió al mercado de deuda estadounidense para captar 20.000 millones$, emitirá en el mercado suizo y trabaja en un programa de emisiones en libras esterlinas que incluirá un bono a 100 años.

Miguel Ángel Valero

El UBS CIO Daily explica por qué, tras un repunte del 6% del sector de Tecnología de la Información del S&P 500 en las dos últimas sesiones bursátiles, la entidad ha decidido rebajar el sector de Attractive a Neutral. Y aporta tres motivos:

  • Probable desaceleración del crecimiento del Capex de los hyperscalers.
  • La incertidumbre en el segmento de software podría prolongarse.
  • Las valoraciones del hardware tecnológico parecen exigentes.

El informe precisa que "rebajamos el sector de Tecnología de la Información del S&P 500 a Neutral, pero mantenemos nuestra visión Attractive sobre la oportunidad en inteligencia artificial, que es más amplia que la tecnología de la información en EEUU. También mantenemos nuestra visión Attractive sobre el mercado estadounidense, donde creemos que un rally cada vez más amplio estará respaldado por un entorno favorable de política fiscal y monetaria, así como por un sólido crecimiento de los beneficios".

Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, afirma: "Recomendamos que los inversores mantengan una exposición estratégica a la tecnología en sentido amplio, a la IA y al mercado estadounidense en su conjunto. Rebajar el sector tecnológico estadounidense a Neutral no implica una visión negativa sobre la tecnología en general, y es importante reconocer que la oportunidad en IA va más allá de este sector. El sector de Tecnología de la Información del S&P 500 representa solo el 24% de nuestra Transformational Investment Opportunity (TRIO) en IA, y mantenemos nuestra visión Attractive sobre la IA".

"La economía estadounidense también se está beneficiando tanto del estímulo fiscal como del monetario. Esperamos dos recortes adicionales de tipos de 25 puntos básicos por parte de la Reserva Federal este año, y las condiciones financieras ya son laxas. Un crecimiento económico sólido, apoyado en parte por las mejoras de productividad, está respaldando los beneficios empresariales, que creemos que crecerán un 14% en el cuarto trimestre. Para el conjunto de 2026, esperamos un crecimiento del 12%. Mantenemos nuestros objetivos para el S&P 500 en junio de 2026 y diciembre de 2026 en 7.300 y 7.700 puntos, respectivamente", añade.

Tras las recientes reticencias del mercado hacia el sector tecnológico, parte de la sobrerreacción registrada la semana pasada se está corrigiendo. Destacó especialmente el segmento de software (+2,9% en EEUU), que recuperó una parte de las pérdidas en un entorno donde las valoraciones del sector reflejan la desconfianza ante la posible disrupción derivada de los nuevos modelos de IA. 

También contribuye a la mejora del sentimiento inversor la publicación de cifras de Taiwan Semiconductor Manufacturing Company, cuyas ventas de enero repuntaron un 37% interanual. Este desempeño confirma que la demanda de chips continúa siendo robusta, especialmente tras los recientes anuncios de mayores inversiones por parte de los hiperescaladores.

Por otro lado, Alphabet acudió al mercado de deuda estadounidense para captar 20.000 millones$, emitirá en el mercado suizo y trabaja en un programa de emisiones en libras esterlinas que incluirá un bono a 100 años. A pesar del incremento en las emisiones, Alphabet parte de una posición de deuda neta negativa, mantiene más efectivo que obligaciones financieras en su balance. Aunque este equilibrio irá cambiando a lo largo de este año, la fuerte capacidad de generación de caja de la compañía seguirá respaldando sus nuevas inversiones, lo que no disparará su endeudamiento. Se trata de un patrón que puede extrapolarse a los otros cuatro hiperescaladores —con la excepción de Oracle—, lo que no garantiza el éxito, pero sí reduce el riesgo financiero de las colosales inversiones. 

Nos encontramos en un momento en el que el aumento de la inversión continúa acompañado de un mayor crecimiento esperado. El consenso prevé que el beneficio por acción de los cinco grandes hiperescaladores avance entre un 22% y un 55%, muy por encima del +15% estimado para el S&P 500. 

05Feb

El implacable escrutinio sobre el gasto en capital en inteligencia artificial sigue asustando a los inversores. Los resultados de las grandes tecnológicas no terminan de convencer, y el escepticismo sobre la monetización de la IA persiste.

Miguel Ángel Valero

Una nueva herramienta desarrollada por Anthropic, compañía dedicada a la investigación y desarrollo de inteligencia artificial (IA) fundada por exmiembros de OpenAI, ha agitado las Bolsas estadounidenses. Las acciones de empresas de software legal y editoriales eran las más afectadas ante el lanzamiento de esta solución que, según Anthropic, puede automatizar tareas legales como la revisión de contratos, el análisis de acuerdos de confidencialidad, la elaboración de informes y respuestas estandarizadas. No obstante, la empresa señaló que la herramienta no ofrece asesoría legal y que cualquier análisis generado por la IA debe ser revisado por los abogados.

La situación generada por Anthropic es una muestra más de que se está produciendo una rotación en el mercado. Los resultados de las grandes tecnológicas no terminan de convencer a los inversores y el escepticismo persiste. Las cuentas de Alphabet, la matriz de Google, continúan mostrando un incremento en sus niveles de inversión —la compañía estima destinar 185.000 millones en 2026—, pero también reflejan avances sólidos en la implementación de inteligencia artificial en sus líneas de negocio y una mejora en los ingresos.

El negocio de Google Cloud registra un crecimiento del 48%, la publicidad mantiene una tendencia alcista, y la app de Gemini alcanza ya los 750 millones de usuarios habituales. Además, la compañía sigue presentando un balance robusto, con más caja que deuda.Por otro lado, su división de semiconductores acelera su actividad tras cerrar la venta de un millón de chips a Anthropic, consolidando su posición en un mercado cada vez más competitivo.

Sin embargo, el mercado parece centrarse más en la astronómica cifra de inversión anunciada por Alphabet para este año que, unida a unos resultados menos brillantes de lo esperado por parte de AMD (-17,3%) –cuyos ingresos estimados quedaron “solo” en la parte alta del rango previsto–, aviva los temores y presiona a la baja las valoraciones del sector tecnológico.

En este contexto, el segmento de software está siendo el más castigado, con caídas significativas ante la posible disrupción que la inteligencia artificial puede generar en sus modelos de negocio, en algunos casos incluso de forma existencial. Pero los analistas de Banca March avisan que es prematuro hablar de la “muerte del software”. Si bien ciertos nichos podrían verse sustituidos, muchos programas especializados no dependen únicamente del código, sino del conocimiento profundo del sector en el que operan o de su papel como estándares de la industria. Además, la incorporación de los agentes de IA podría ayudarles a acelerar procesos de innovación y a mejorar la eficiencia. 

"Por tanto, pensamos que las dudas sobre la tecnología son comprensibles, pero todavía infundadas. Tras el excelente comportamiento del sector el año pasado, la vara de medir es especialmente alta, y en un entorno de transformación tan acelerada, cualquier pequeño tropiezo tiende a amplificarse. Por ello, desde nuestro posicionamiento estratégico mantenemos exposición a tecnología, pero también a otras áreas como el ámbito de infraestructuras, porque hay una realidad evidente: toda esta inversión prevista, sea o no rentable en el corto plazo, requerirá más energía y más capacidad instalada. Así, estos efectos secundarios permiten diversificar la exposición tecnológica. Del mismo modo, segmentos como las pequeñas empresas estadounidenses o el sector salud se están viendo favorecidos por la rotación sectorial que estamos atravesando", explican

Investing.com: no hay un ajuste de cuentas con la IA

Thomas Monteiro analista senior de Investing.com, se centra en los resultados de Alphabet: "El implacable escrutinio sobre el gasto en capital en IA sigue asustando a los inversores, y esta vez ni siquiera el sólido trimestre en términos de crecimiento en todos los aspectos del balance, que sigue poniendo de relieve la posición única de Alphabet en la carrera por la IA, ha sido suficiente para salvar a las acciones de lo que solo puede describirse como un trimestre difícil para el ciclo narrativo de la IA".

"Desde la perspectiva empresarial, lo que estamos viendo en esta temporada de resultados no es exactamente un ajuste de cuentas con la IA en sí, sino más bien el paso de la IA como palanca de crecimiento a corto plazo a un proceso estructural de varios años en el que la inflación de la infraestructura de IA es, por un lado, inevitable y, por otro, una ventaja competitiva potencial para las empresas con mucho efectivo en sus manos", añade.

"A medida que las empresas de todo el sector tecnológico siguen considerando la infraestructura y la construcción de hiperescaladores como una necesidad para la capacidad estratégica y el tiempo de comercialización, más que como una eficiencia a corto plazo, la carrera se centra cada vez menos en quién tiene el modelo más llamativo y más en quién puede seguir aumentando la financiación", resalta.

En este contexto, y mirando a largo plazo, se "refuerza la idea de que el motor principal de monetización sigue intacto y que la nube está creciendo lo suficiente como para soportar un ritmo de inversión elevado. Esta doble confirmación sugiere que el aumento del CapEx está impulsado por el impulso real de los productos y las plataformas, y no es puramente defensivo. La carga de la inversión es real y debería continuar en los próximos trimestres. Sin embargo, a pesar del mayor escrutinio de los inversores, estos datos respaldan la opinión de que Google está invirtiendo para reforzar su posición y diferenciarse, y no para seguir siendo relevante".

UBS: la diversificación sigue siendo esencial

Para los expertos de UBS, la corrección en tecnología subraya la necesidad de diversificación. Las acciones tecnológicas lideraron por segundo día consecutivo una venta generalizada en el mercado, con el S&P 500 cayendo un 0,5% y el Nasdaq, con mayor peso tecnológico, bajando un 1,5% el miércoles. "Sin entrar en valoraciones sobre compañías concretas, ofrecemos varias claves para ayudar a los inversores a orientarse en un entorno de IA que evoluciona con rapidez. Los mercados están diferenciando cada vez más entre los beneficiarios de la IA y los rezagados. Los últimos desarrollos ponen de relieve mejoras de productividad que van más allá del sector tecnológico. En un contexto de volatilidad, la diversificación sigue siendo esencial", insisten.

Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, afirma: "Aunque seguimos siendo positivos sobre las perspectivas de la renta variable estadounidense y esperamos que el S&P 500 continúe avanzando, creemos que la diversificación es clave para gestionar los riesgos de mercado y mejorar los retornos a largo plazo. Para posicionarse ante un rally cada vez más amplio, nos gustan los sectores financiero, salud, utilities y consumo discrecional en EEUU, y vemos oportunidades atractivas tanto en Asia como en Europa"..

Lombard Odier mejora las previsiones para EEUU y Eurozona

El último CIO Office Flash, elaborado por Samy Chaar, Chief Economist y CIO Switzerland en Lombard Odier, destaca un contexto económico global a comienzos de 2026 más favorable de lo previsto inicialmente. El crecimiento en economías clave como EEUU Europa y China fue superior a lo esperado en 2025, y los indicadores adelantados apuntan a una continuidad de la expansión, pese al impacto de los aranceles estadounidenses y a los riesgos geopolíticos:

Este mayor impulso económico en 2025 permite esperar que el crecimiento global y el de EEUU se mantengan cerca de su potencial en 2026. Se elevan las previsiones de crecimiento para EEUU y la Eurozona hasta el 2,2 % y el 1,5 %, respectivamente. Y un entorno macroeconómico respaldado por la resiliencia del sector privado, una política monetaria más acomodaticia y estímulos fiscales, a pesar de las tensiones comerciales y los riesgos políticos.

21Nov

Las dudas sobre la rentabilidad de las inversiones en IA, el freno a la bajada de tipos de la Fed, el impacto del cierre más largo de la historia de EEUU se unen al futuro mejor comportamiento de otros mercados bursátiles.

Miguel Ángel Valero

La volatilidad irrumpe con fuerza en Wall Street tras siete meses de avances bursátiles ininterrumpidos. Los inversores tienen muchas dudas sobre la sostenibilidad de la inversión en tecnologías de la información y, sobre todo, en la inteligencia artificial (IA). 

Al goteo de comentarios de inversores institucionales se han sucedido ventas de paquetes de acciones, que han traído consigo caídas recientes desde máximos históricos en la gran tecnología (-25% en el caso más extremo de Meta). 

Los inversores se preguntan hasta qué punto la IA será tan rentable como descuenta el mercado advirtiendo que las apuestas actuales podrían tardar años en traducirse en ganancias tangibles.

Más allá de las correcciones en la cotización de Nvidia, y de otras tecnológicas, sus resultados son buenos. El ciclo de inversión actual es un proceso de construcción de un sector de infraestructuras, que escala rápidamente, con retornos crecientes y buena demanda duradera. "Nos encontraríamos así en la fase inicial de importantes inversiones, que con el tiempo tendrá su reflejo en resultados, y que el riesgo latente no recae tanto en el sector tecnológico en su conjunto, sino más bien en compañías específicas que han asumido compromisos de gasto agresivos sin una monetización clara en el corto plazo. El mensaje es que, en conjunto el cambio de paradigma asociado a la IA está para quedarse", señalan los analistas de Banca March.  

30% de probabilidad de bajada de tipos en diciembre

Por otro lado, el brusco giro en el sentimiento del mercado en torno a la próxima decisión en tipos de la Fed en diciembre, en donde se ha pasado de un casi seguro recorte al extremo contrario, otorgándose ahora una probabilidad del 30% a una bajada.

La cautela vuelve a hacerse presente entre los oficiales de la Reserva Federal de cara a la reunión del 10 de diciembre. Por un lado, el gobernador Michael Barr exigía prudencia para no comprometer la estabilidad de precios con una inflación que permanece muy alejada de los objetivos del banco central. Siguiendo esta misma línea, la presidenta de la Reserva Federal de Cleveland, Beth Hammack, subrayó que reducir los tipos de interés demasiado pronto podría prolongar la inflación y aumentar los riesgos financieros. Y que, aunque la demanda se está debilitando, una política más flexible podría fomentar los préstamos de mayor riesgo.

En el extremo contrario, el gobernador más afín a Trump, Stephen Miran, considera que la política monetaria continúa siendo demasiado restrictiva y aboga por mover los tipos hacia niveles más “neutros”. 

Con todo esto, la postura del comité sigue mostrando divisiones significativas. A esto se suma que los datos clave para evaluar la economía estarán incompletos. Por un lado, las cifras de empleo de octubre y noviembre se conocerán después de la reunión, por lo que la Fed solo dispondrá del informe de septiembre al momento de decidir. En paralelo, las lecturas de inflación de octubre y noviembre permanecen inciertas, con una alta probabilidad de que las de octubre nunca se difundan.

Pero lo importante para las Bolsas es el crecimiento de los beneficios y no que los tipos bajen. En este sentido, los beneficios siguen mostrándose resilientes y con márgenes en máximos, y para muestra los resultados de la cadena de hipermercados Walmart (+6,4%), premiada por el mercado tras presentar resultados por encima de lo esperado y anunciar su salto al Nasdaq. 

"Las políticas monetarias previsibles, ejecutadas de manera lenta y ordenada, suelen ser sinónimo de éxito", recuerdan en Banca March.

La resaca del cierre de Gobierno más prolongado de la historia

Además, una vez reabierto el Gobierno federal estadounidense tras el cierre más prolongado de la historia (el segundo se produjo en el primer mandato de Donald Trump), están las dificultades del mercado para poder leer el pulso de la economía, ante la falta de numerosos datos de octubre, que finalmente no se publicarán, y la sensación de 'contaminación' de las próximas series de actividad, que hacen que la situación de incertidumbre asociada a la macro se prolongue en el tiempo.

La incertidumbre asociada a los datos de coyuntura es un hecho, pero el cierre gubernamental ya ha concluido y, si no hay nuevos cierres a finales de enero, su impacto debería ser acotado, aunque pendiente de ser tasado. La expectativa queda por tanto asociada, en las próximas semanas, a datos de actividad 'contaminados' y más bien negativos, pero con visos de recuperación a comienzos de 2026. 

En el caso del empleo, tras conocer los datos de septiembre, las sensaciones fueron francamente positivas con una generación de casi 120.000 empleos en el mes, por encima de la media, disipando al menos hasta esa fecha la creación de empleo.

Es cierto que las cifras de empleo de septiembre no permiten despejar dudas sobre la situación actual: son datos atrasados y previos al cierre del Gobierno, que además han mostrado tendencias contrapuestas, dado que el empleo se aceleró, pero la tasa de paro también repunta en el mes. 

La creación de puestos de trabajo sorprendió positivamente al elevarse hasta 119.000, el mejor dato desde abril. Sin embargo, se revisaron a la baja las cifras de los meses previos y con ello agosto fue el segundo mes de destrucción de empleo del año con -4.000 personas (junio fue el otro mes del año con pérdidas de empleo, -13.000).

Educación y cuidados de la salud encabezan las contrataciones al elevarse en 59.000 personas, pero lo más destacado fue que dos sectores tan cíclicos como ocio y hostelería y la construcción aportaron al empleo, +47.000 y +19.000, respectivamente. 

En términos de salarios, se incrementaron en el mes un 0,2% mensual, lo que deja el ritmo de crecimiento interanual en el +3,8% con una la duración media de la semana laboral que se mantuvo en 34,2 horas. Unos niveles sostenidos de crecimiento de los ingresos.

En la encuesta de empleo de los hogares, sorprendió negativamente el aumento de la tasa de paro, que en septiembre se elevó hasta el 4,4%, su mayor nivel desde octubre de 2021. Sin embargo, este aumento se explicó principalmente por un aumento de la tasa de participación en la economía y no tanto por el incremento del desempleo. 

La población en edad de trabajar en la economía se elevó en 225.000 personas. Con esto, dada la positiva subida de la tasa de participación hasta 62,4% (una décima más que en el mes previo), la fuerza laboral se vio incrementada en 470.000 personas. Este mayor número de personas en el mercado laboral llevó a que el número total de desempleados subieran en 219.000 nuevas personas, pero subieron más las nuevas personas empleadas al elevarse en 251.000 en el mes.

Las estadísticas oficiales también actualizaron datos aplazados sobre las peticiones de subsidio de desempleo que, mirando las relativas a la última semana (15 de noviembre), mostró una reducción de las nuevas peticiones de subsidio por desempleo semanales hasta 220.000 (vs. 228.000 previas), situándose así en niveles históricamente bajos y mostrando que los despidos siguen contenidos.

Las ventas de viviendas de segunda mano subieron un +1,2% mensual hasta 4,1 millones de unidades anualizadas, dando señales de aceleración en octubre. 

La advertencia de Goldman Sachs

Goldman Sachs ha lanzado una advertencia que rompe con la complacencia del mercado. Según su estratega jefe, Peter Oppenheimer, el S&P 500 solo ofrecerá un retorno medio anual del 6,5% durante la próxima década. Una cifra modesta para quien se acostumbró a ver subidas de doble dígito en la era de los tipos bajos y la liquidez infinita.

El mensaje de fondo es claro: EEUU ha disfrutado de un ciclo de rentabilidades extraordinarias, impulsado por la revolución tecnológica, el abaratamiento del dinero y la expansión de los múltiplos bursátiles. Pero ese viento de cola se ha agotado. Las valoraciones están en niveles históricamente altos, los márgenes empresariales tocan techo y las condiciones financieras ya no son tan favorables.

En su análisis, sin embargo, resalta que otras regiones empiezan a ofrecer mejores perspectivas. Goldman estima que los mercados emergentes podrían rendir un 10,9% anual, Asia (sin Japón) un 10,3%, Japón un 8,2% y Europa un 7,1%. El liderazgo bursátil podría desplazarse hacia fuera de EEUU por primera vez en mucho tiempo, concretamente desde el año 2010. 

Es lo que denominan “una normalización” tras un ciclo excepcionalmente largo. Durante más de una década, bastaba con comprar el S&P 500 y esperar. Hoy, en cambio, el riesgo de concentración es evidente: siete grandes tecnológicas explican casi todo el rendimiento del índice, y su capacidad de seguir tirando del mercado dependerá de que mantengan beneficios y crecimientos difíciles de sostener a largo plazo.

Goldman no habla de desastre, sino de realismo. Un 6,5% anual es razonable en un entorno de mayor madurez económica, pero obliga a repensar estrategias. Ya no vale con depender de un solo país ni de un puñado de compañías. La diversificación será la principal fuente de rentabilidad y no solo de protección.

"Durante años, el mundo ha girado en torno al mercado americano. Quizá la próxima década nos recuerde que la rentabilidad también se encuentra fuera del radar de Wall Street. Y que mirar más lejos, una vez más, puede ser la clave para no quedarse atrás", apunta el analista Pablo Gil en The Trader.

Columbia Threadneedle: el impacto de la desregulación financiera

El análisis de Columbia Threadneedle Investments El resurgimiento de la desregulación financiera: implicaciones para los mercados y los inversores”, destaca que se están relajando los requisitos de capital y reconfigurando el comportamiento de las entidades, especialmente en EEUU, pero con efectos que alcanzan también a otros mercados.

El análisis aborda cómo la relajación del marco regulatorio afecta al sector financiero desde múltiples ángulos: examina su impacto en la consolidación bancaria y en el comportamiento de las entidades en un contexto de mayores márgenes de maniobra; analiza las implicaciones para la estabilidad y el funcionamiento del mercado de deuda pública estadounidense; evalúa cómo estos cambios interactúan con el rápido crecimiento del crédito privado y los posibles desplazamientos entre banca tradicional y financiadores no bancarios; y compara la postura más cauta que mantienen Reino Unido y Europa frente al giro más decidido de EEUU.

También expone las repercusiones para distintas clases de activos - renta variable y crédito bancario, deuda soberana y estrategias de crédito privado - en un escenario en el que la desregulación abre nuevas oportunidades, pero al mismo tiempo recupera riesgos que han marcado ciclos anteriores.