El informe “Fotografía de la Pequeña Asesoría en España 2026” de Cegid refleja que el 71% de las asesorías españolas sufre saturación por acumulación de trabajo ante la nueva normativa fiscal de 2027, a tan solo seis meses de la entrada en vigor de Verifactu. Además, el entorno macroeconómico complicado ha obligado a las pymes y autónomos a priorizar la optimización de costes y la protección del margen operativo frente a inversiones en herramientas tecnológicas. Entre el 26% y el 43% de los clientes de las asesorías mantienen una actitud de cautela, recortando gastos y posponiendo inversiones por miedo a cómo pueda evolucionar la situación económica en los próximos meses.
Por otro lado, también existen organizaciones que continúan con sus planes de negocio independientemente del mercado. De hecho, un 70% de los clientes de despachos medianos (10-15 empleados) asumen el incremento de costes sin modificar sus planes de negocio actuales para proteger su liquidez. Actualmente, solo el 20% de los servicios profesionales en España son de asesoramiento estratégico, una cifra muy alejada del 70% que se registra en mercados más avanzados como en Reino Unido o EE.UU.
Sin embargo, este cambio regulatorio abre una gran oportunidad: la digitalización y automatización obligatoria de tareas son claves para favorecer la evolución del papel del asesor, convirtiéndose en figura indispensable para las empresas gracias a su acompañamiento.
Con respecto a la digitalización, el informe constata que avanza a ritmos muy desiguales, dependiendo deltamaño de la organización.
El uso de herramientas de gestión específicas está consolidado, los porcentajes de uso son parecidos a los de 2025. El 69% utiliza software de facturación y un 59% software de nóminas. Sin embargo, la implantación de sistemas ERP ha crecido sustancialmente, pasando del 37% en 2025 al 50% en 2026.A pesar de este crecimiento en la inversión de software de gestión, el informe desvela un fuerte arraigo de los sistemas tradicionales: el 70% de las asesorías españolas continúa operando con hojas de cálculo (Excel).
Respecto a la inversión en IA, la brecha es muy evidente: mientras existe un consenso del 100% en los despachos de mayor volumen sobre la necesidad de invertir en IA para crecer, solo el 12% de los autónomos utiliza IA para sus tareas diarias, frente al 45% de los despachos de entre 10 y 15 empleados.
El incremento de la saturación técnica derivada de la adaptación a los nuevos marcos regulatorios se ha consolidado como el principal factor de riesgo para el sector, afectando ya al 71% de las asesorías españolas, una cifra que ha aumentado notablemente frente al 57% registrado el año anterior. Este indicador de saturación técnica alcanza un 90% en despachos entre 10 y 15 trabajadores, y se sitúa en el 65% en el caso de los autónomos, demostrando que el crecimiento del negocio no reduce la presión diaria. El principal factor de presión está en los plazos regulatorios. Sin embargo, este retraso no ha servido para quelas empresas se anticipen a la regularización, sino todo lo contrario, el dato más alarmante señala que hasta el 70% de las asesorías de 10 a 15 empleados prevé posponer la implantación tecnológica de Verifactu hasta las semanas previas a la fecha límite legal.
“La transformación que llega con Verifactu y la factura electrónica no consiste únicamente en adaptarse a una nueva normativa y ya, consiste en asumir que el modelo tradicional de despacho empieza a quedarse pequeño para el nivel de exigencia tecnológica y regulatoria que marcarán los próximos años. La automatización de las tareas rutinarias no es una carga, es el motor indispensable para liberar tiempo y permitir al asesor evolucionar. Aquellas asesorías que entiendan y pongan en marcha antes este cambio serán también las que mejor posicionadas estarán para liderar el futuro del sector”, afirma Fermín Lozano Egea, Director de Negocio de Despachos y Pequeñas empresas en Cegid.