La SEC, el regulador de los mercados en EEUU, propone, nada menos que a mitad de agosto, su primera gran norma para los criptoactivos, Regulation Crypto Assets. Las partes implicadas tienen 60 días (a contar desde el 19 de agosto de 2026) para enviar comentarios al proyecto de norma.
Entre las novedades más destacadas, la SEC ofrece dos vías para emitir tokens de hasta 75 millones$ al año: crea un atajo para startups que capten hasta 5 millones en cuatro años, y otro mecanismo para colocaciones mayores. Además, permitirá que ciertos tokens dejen de tratarse como valores (y, por tanto, quedan fuera de la supervisión de la SEC), siempre que demuestren que funcionan solos, sin un equipo detrás.
Aunque el sector teme un endurecimiento de la propuesta inicial de la SEC, también resalta que reglas más claras quitan incertidumbre a cotizadas como Coinbase y a los emisores de tokens.
Auge de los activos reales tokenizados
Al margen de la propuesta normativa de la SEC, Stani Kulechov, fundador de Aave, vaticina que los activos reales tokenizados lleguen a 100.000 millones$ en 2026. El responsable del mayor banco de las finanzas descentralizadas explica que tokenizar un activo real es meterlo en la cadena de bloques como una ficha digital: un bono o un préstamo que se compra, se vende y sirve de garantía. Aave prepara su V4 para acogerlos, lo que uniría la rentabilidad estable de la deuda con la agilidad de la cripto. Si el dinero institucional entra de verdad, Aave se consolidará como alternativa para gestionar activos reales. Y se abre una oportunidad más para que la banca 'tradicional' y el ecosistema cripto vayan de la mano.
Por su parte, Ondo Finance consolida frente a Binance y a xStocks el liderazgo del boyante mercado de las acciones tokenizadas. Éstas ya representan el 15% del mercado RWA, tres veces más que al comenzar el año, y alcanzan unos 2.800 millones$. El volumen de transferencias RWA también se ha disparado: en agosto se duplicó hasta los 20.000 millones, frente a los 9.000 millones de julio. Aunque todavía pesan poco, estas acciones se han convertido en la puerta de entrada favorita del inversor minorista al universo onchain.
Los activos reales (RWA) son tokens que representan formas de riqueza existentes, como bienes raíces, oro, acciones, arte, maquinaria o artículos de colección. La tokenización de estos artículos los traduce a formato digital, lo que permite dividirlos entre múltiples propietarios y facilita su comercio. Algunos RWA son tangibles: artículos que puedes ver y tocar, como lingotes de oro o edificios comerciales. Otros son intangibles, como la deuda pública, la propiedad intelectual o el capital de una empresa.
Cuando se tokenizan, estos activos se convierten en unidades de valor. El oro tokenizado es un buen ejemplo de cómo funciona esto. La empresa Paxos traduce lingotes de oro de 400 onzas en 400 tokens en la cadena de bloques de Ethereum, cada uno respaldado por una onza de oro. Los poseedores de tokens pueden canjear sus tokens por oro en cualquier momento. Ése también es el caso de los tokens comprados a otra empresa de RWA, Tether Gold. Cada token se puede dividir en fracciones aún más pequeñas. Los tokens de Tether Gold, por ejemplo, se pueden dividir en partes tan pequeñas como 0.000001. Los tokens RWA no tienen ningún valor intrínseco. Más bien, reflejan el valor del artículo que representan, por lo que el valor del token cambia junto con el valor del artículo.
Ondo Finance, Binance y xStocks concentran juntos el 77% del mercado. Ondo aporta 957 millones$, frente a los 622 millones de bStocks de Binance, y los 600 millones de xStocks.
La banca sube su apuesta por el ecosistema cripto
Mientras tanto, la banca sigue ganando peso en el ecosistema cripto. JP Morgan y Morgan Stanley dispararon su exposición a los fondos de Ethereum aprovechando la caída de sus precios. JP Morgan triplicó en el trimestre su posición en el fondo cotizado de Ethereum de BlackRock, hasta unos 1,17 millones de participaciones. Morgan Stanley multiplicó por tres su partipación, hasta 4,6 millones de títulos, y sumó un 26% en un fondo de staking, que bloquea los activos a cambio de recompensa.
Todo con el ether cayendo. Compran mientras el precio baja. Morgan Stanley ya lanzó su propio fondo de ether, con comisión del 0,14%. Una señal más de que la banca apuesta a largo plazo por el ecosistema cripto, lo que aporta solidez a éste.
En esta situación, el cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, sitúa la privacidad y la resistencia cuántica como prioridades estratégicas de la Ethereum Foundation hasta 2029. Este plan estratégico toma el relevo del de 2023, centrado en el crecimiento y en la ganancia de escala. Ahora toca fijarse en la privacidad y en reforzar la seguridad ante los ordenadores cuánticos. En junio la fundación recortó un 20% su plantilla para volcarse en las nuevas prioridades estratégicas.
Por su parte, Miden, una blockchain de "conocimiento cero" (valida las operaciones en el móvil del usuario sin enseñarlas a la red), lanza USDCx, una stablecoin privada respaldada 1 a 1 por el USDC de Circle. Una nueva puerta de entrada en el ecosistema cripto (especialmente para las stablecoin dirigidas a empresas: pagos, nóminas, tesorería) para el dinero institucional, siempre obsesionado por la privacidad.
Los hedge funds del CME se pasan de cortos a largos en futuros de bitcoin y apuntan a una subida, por lo que dejan de apostar contra este criptoactivo. Es verdad que la operativa tradicional, comprar bitcoin al contado y vender el futuro para llevarse la diferencia, ya no es tan rentable: el margen ha pasado del 20% al 3% (menos que el rendimiento del bono a 2 años). Pero lo interesante es que los grandes fondos ya no se cubren, apuestan a que el bitcoin sube, lo que suele arrastrar al resto del mercado.
Quizás por ello UBS multiplica por 24 su apuesta en el ETF de bitcoin de BlackRock y abre su Banca Privada al ecosistema cripto. El mayor banco suizo disparó su exposición al IBIT, el fondo cotizado de bitcoin de BlackRock, hasta 1,95 millones de acciones vía opciones de compra, desde solo 80.000 tres meses antes. Las acciones directas del fondo subieron un 12%, hasta 407.890 títulos, y recortó las posiciones bajistas un 53%, hasta 143.300. Cuando un banco tan 'conservador' mete a sus ricos en cripto, este ecosistema pasa a cartera institucional. Y eso sostiene el precio. Y reduce el estigma especulativo de los criptoactivos.