25 Mar
25Mar

Miguel Ángel Valero

Semana Santa se ha consolidado como uno de los periodos con mayor intensidad de tráfico en las carreteras españolas. En apenas unos días millones de personas se desplazan hacia una amplia variedad de destinos vacacionales, lo que provoca enormes retenciones en una parte importante de las carreteras de nuestro país. Desde 2019, el año previo a la pandemia, los desplazamientos de larga distancia se han incrementado un 12%y la media diaria de retenciones, un 30%.

En este contexto de elevada movilidad, la siniestralidad también aumenta. Entre 2015 y 2024 se registraron cerca de 24.000 accidentes de tráfico en Semana Santa, con un balance de 460 personas fallecidas y más de 33.000 heridas. Los datos reflejan, además, un incremento en la gravedad de los siniestros, ya que, durante estos días, la proporción de accidentes graves en carretera (con fallecidos o heridos hospitalizados) alcanza el 14,6%, casi un 11% superior a la media anual, según el estudio “Los días más críticos. Accidentalidad vial en Semana Santa (2015-2024)” , elaborado por la Fundación Línea Directa en colaboración con FESVIAL

El informe, que analiza el total de accidentes de tráfico ocurridos en España en Semana Santa entre 2015 y 2024 a 30 días del siniestro y se completa con una encuesta realizada a 1.700 conductores mayores de 18 años de toda la geografía española para conocer sus hábitos y opiniones, busca sensibilizar sobre el riesgo que implica conducir en la primera escapada vacacional del año. 

“La Semana Santa constituye el primer gran reto del año en materia de seguridad vial, por lo que es vital que los conductores tomen conciencia y se impliquen. Cumplir las normas, afrontar con calma las retenciones, y seguir las recomendaciones de la DGT nos permitirá seguir avanzando hacia el objetivo de las cero muertes en carretera”, subraya Mar Garre, directora general de la Fundación Línea Directa.

Accidente más habitual en Semana Santa

La Operación Salida concentra más accidentes que la Operación Retorno, especialmente el viernes (10,4%) y el sábado (10,5%) previos. Por su parte, el Domingo de Ramos es el día con mayor proporción de accidentes mortales (4,9% sobre los accidentes con víctimas ocurridos ese día).

En cuanto al tipo de vía, la mayoría de los accidentes sucedidos en Semana Santa se producen en carreteras convencionales, donde tiene lugar el 63,5% de los siniestros, principalmente en tramos rectos, aunque los ocurridos en curva aumentan notablemente respecto al resto del año. 

En cuanto a la tipología del accidente, las salidas de vía son los más habituales cuando no hay colisión (38%), mientras que, si hay colisiones, el alcance es el más habitual (20%). 

Por tipo de vehículo, 6 de cada 10 vehículos implicados son turismos, aunque, durante estos días también se observa un incremento de los accidentes que involucran a otro tipo de vehículos, como motocicletas y bicicletas, principalmente.

El perfil de las víctimas en accidentes sucedidos en vías interurbanas muestra una clara predominancia masculina, ya que el 61% son hombres con una edad de entre 31 y 45 años (28%). Este patrón coincide con el de los conductores implicados en los siniestros, que también suelen ser hombres (76%) del mismo rango de edad y con una experiencia al volante de más de 20 años. Destaca también el incremento de víctimas menores de edad debido a la proliferación de viajes familiares. 

Por su parte, los siniestros más frecuentes en ciudad son las colisiones frontolaterales (27%), seguidas de los atropellos (17%), aunque estos últimos se sitúan por debajo de la media anual. En este entorno, más de la mitad de los vehículos implicados en siniestros son turismos (51%) y un 28% corresponde a motocicletas. 

El perfil de la víctima vuelve a ser un hombre (61%), con una edad comprendida entre los 18 y los 30 años, mientras que los conductores implicados suelen ser también hombres (74%), de entre los 31 y los 45 años.

Dónde ocurren los accidentes más graves

El informe de la Fundación Línea Directa dibuja un mapa donde se refleja la proporción de accidentes graves (con fallecidos y heridos hospitalizados) respecto al total de accidentes ocurridos en Semana Santa en cada territorio. En este sentido, Navarra (25,8%) es la región que mayor proporción registra, seguida de Extremadura (23,6%), muy por encima de la media nacional (14,6%). En el lado opuesto se encuentran la Comunidad de Madrid (7,4%) y Cantabria (10,5%). 

El estudio también identifica los tramos de vías interurbanas, con un máximo de 25 kilómetros de longitud que registraron más siniestros víctimas en Semana Santa en España durante la última década. El tramo de carretera con más accidentes es la A-31 (km 206,2 - 226,8), situada en Alicante, con 22 siniestros con víctimas. Le siguen el tramo de la carretera de Gran Canaria, la GC-1 (Km. 1,0 – 19,5); la AP-7 (Km. 170,0 - 190,2) en Barcelona; la A-2 (Km. 19,0 – 38,5) en Madrid, y la A-1 (Km. 340,7 – 360,2) en Álava.

Por su parte, las ciudades con mayor proporción de víctimas graves (fallecidos y hospitalizados) respecto al total de víctimas de accidentes de tráfico ocurridos en Semana Santa son Zaragoza (11% de las víctimas), Córdoba (9,7%) y Murcia (6,3%). 

Concentración de conductas de riesgo al volante

El estudio de la Fundación Línea Directa muestra que una parte significativa de los conductores españoles reconoce no cumplir algunas de las principales recomendaciones de seguridad vial durante estos trayectos. Así, 14,8 millones de conductores (53%) admiten superar los límites de velocidad y 11,2 millones (40%), no seguir los consejos de descanso recomendados por la Dirección General de Tráfico: , parar cada 2 horas de trayecto o cada 200 kilómetros recorridos.

El consumo de alcohol también forma parte de estas conductas de riesgo. Más de 4,4 millones de conductores (16%) aseguran que consumen vino, cerveza o combinados durante los desplazamientos de Semana Santa, y casi 10 millones (34%) afirman realizar comidas copiosas durante estos viajes.

El estudio también ha querido analizar la implantación de la baliza V-16 homologada, de la que aún carecen 4,2 millones de conductores (15%). En general, la medida provoca rechazo, ya que el 83% de los conductores la desaprueba como sistema de seguridad y 1,6 millones aseguran que nunca la adquirirán.

1 de cada 3 conductores, el equivalente a 9 millones de automovilistas, señalan a la Semana Santa como la época con más riesgo para conducir.  Pero, ¿qué les preocupa exactamente? 23 millones de conductores (83%) afirman estar preocupados por la situación actual de las carreteras. A ello se suma la inestabilidad meteorológica, que genera inquietud en 3 de cada 4 conductores, especialmente por su impacto en la visibilidad y la adherencia del vehículo. Por último, el estado del propio automóvil preocupa al 43% de los conductores.

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