Miguel Ángel Valero
Seguramente sin haberlo pensado, a Mar Garre, directora general de la Fundación Línea Directa, le salió un pareado en la presentación del estudio Conductor sostenible: "impulsamos una forma de conducción más eficiente y respetuosa con el medio ambiente".
Las conclusiones del informe son demoledoras: el 74% de los conductores insultan habitualmente a otros usuarios de la vía; la tercera parte adelanta bruscamente para intimidar; el 11%, trata de adelantar "como sea"; el 33% no respeta habitualmente los límites de velocidad; el 29% reconoce que usa el claxon de manera repetida para quejarse; el 75% carece de una sólida conciencia medioambiental; y nada menos que 3,7 millones admitan haber retado a otros automovilistas a salir del coche para ajustar cuentas. El 14% bebe antes de conducir y, si se suma los que consumen drogas y psicofármacos, son casi la mitad.
El estrés, el comportamiento de los demás conductores, los atascos, la sensación de anonimato y el egoísmo son las principales justificaciones que dan los conductores para comportarse de forma poco cívica cuando conducen.
Las consecuencias son que la agresividad multiplica por 30 el riesgo de sufrir un accidente de tráfico grave; más de 100.000 conductores han sido culpables directos de un siniestro por ser tan agresivos al volante; y que el 22,6% de los delitos registrados en 2025 tienen que ver con la seguridad vial.
Solo el 6,1% del censo de españoles puede considerarse conductor sostenible, que supone "entender que nuestras decisiones al volante afectan a la convivencia con los demás, a la seguridad y al planeta", y trata de practicar "una conducción con respeto, más calmada y consciente, en la que se respeten las normas, al resto de los usuarios y al medioambiente para lograr el objetivo de todos, que es llegar a las cero víctimas en accidente de tráfico", insiste Mar Garre.
Uno de cada 5 nuevos vehículos son de motorización electrificada, pero no existe una mayor conciencia ambiental en España. El 67% de los conductores no tienen en cuenta los criterios ambientales a la hora de conducir, pese a que, según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), una conducción sin aceleraciones ni frenazos bruscos puede reducir el consumo de combustible y las emisiones de CO2 hasta en un 15%. La concienciación ambiental no solo implica el estilo de conducción, también el mantenimiento y reparación del vehículo. En este sentido, el 76% de los conductores no se informan sobre el impacto ecológico de los repuestos utilizados en su coche o moto, descartando la utilización de recambios verdes y el impulso de la economía circular.
Manifiesto por el conductor sostenible
Al mismo tiempo, Fundación Línea Directa ha elaborado un manifiesto y un test presente en su página web para que los conductores se puedan evaluar y tomar conciencia. El objetivo es invitar a tomar conciencia a todas las personas sobre la necesidad de aplicar la empatía y la responsabilidad con el resto de los conductores, con las normas y con el medioambiente:
En el marco de la presentación de esta iniciativa, Fundación Línea Directa ha celebrado un debate, moderado por Leticia Iglesias, su directora de Comunicación, con Montserrat Pérez, subdirectora general de Formación y Educación Vial en la Dirección General de Tráfico (DGT); Enrique Lorca, presidente de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE); Pedro Valero-Mora, catedrático de Estadística en Psicología de la Universidad de Valencia; Agustín Galdon, consultor de Seguridad Vial de Impulso By Pons, y Mar Garre.
La directora general de Fundación Línea Directa ve más agresividad en el conductor de coche que en el de motos, pero igual falta de respeto a las normas. Invita a reflexionar sobre "el ejemplo que damos a nuestros hijos cuando conducimos".
Montserrat Pérez resalta el papel que juega la formación y la educación de los conductores, y también su responsabilidad individual en la mejora de esos malos hábitos al volante. Enrique Lorca reclama un uso correcto de la tecnología del vehículo, y primar sobre todo la seguridad. Agustín Galdón plantea que "sin movilidad eficiente jamás habrá conducción sostenible" y que hay que ofrecer al conductor "otras opciones al vehículo privado".