Miguel Ángel Valero
A la cotización de Mapfre no le ha sentado bien la compra de Safety en EEUU, anunciada el 23 de julio. No tanto por la operación en sí, que incrementa el peso de Seguros Generales y de Empresas, y no solo de Autos en EEUU, como por el hecho de que se dispara la deuda de la aseguradora. A 30 de junio de este año, antes de la compra del Safety, la ratio de apalancamiento era del 21,4%, y tras esta operación superará el 28%, cuando el compromiso es que no supere el 24%. La acción llegó a caer el 4,67%, el mayor descenso desde el 20 de enero (-8%). Tampoco han ayudado unos resultados semestrales que algunos analistas interpretan que han estado por debajo del consenso del mercado.
No se discute la compra en sí, porque desde el primer momento generará beneficios aunque suponga una reestructuración de 40 millones$; hará que Mapfre USA multiplique por dos las primas, eleve el 70% el beneficio, y el 50% los activos totales, porque los analistas asumen que está alineada con la estrategia a largo plazo de la aseguradora al facilitar sinergias de 30 millones€ y un aumento del 5% del beneficio en tres años. Sí se critica que la prima del 44% sobre la cotización del Safety es excesivamente generosa, y que se deteriora 10 puntos la ratio de Solvencia II, hasta el 206,8%, aunque se mantiene dentro de los objetivos del grupo (175%-225%).
Algunos analistas también tienen en cuenta que la historia de compras de Mapfre fuera de América Latina no es precisamente destacada, con fracasos como Cattolica en Italia (donde todavía se trata de sanear la filial de Direct Line), en Alemania (otra filial del grupo británico), o la aventura en Indonesia, entre otras.
Pero otros analistas subrayan que, tras revalorizarse la acción de Mapfre un 69% en 2025, la compra del Safety parece una gran oportunidad para materializar plusvalías vendiendo títulos. Y defienden que esa adquisición, si cumple el calendario, logra las sinergias y los ahorros de costes previstos, puede impulsar la cotización de la aseguradora a medio y largo plazo.
El propio presidente de Mapfre, Antonio Huertas, que no suele comparecer en las presentaciones trimestrales de resultados, salió a dar la cara por la compra del Safety: "Es cierto, desde el punto de vista financiero, que nos comprometimos a no incrementar nuestro nivel de deuda, que con la financiación de esta operación va a variar un poco. Pero con la capacidad de generación de caja que tiene Mapfre, retornaremos a niveles comprometidos con nuestros accionistas".
También reconoce que el incremento de la deuda frena otras adquisiciones, aunque asegura que el grupo está atento a "nuevas oportunidades" en los mercados en los que ya opera. Esas oportunidades no tienen por qué ser compras, ya que Mapfre está abierta a acuerdos y alianzas en los mercados considerados "estratégicos" por el grupo.
Esa atención se centra en España, donde se buscan más acuerdos de bancaseguros, además de Santander y Bankinter, y alianzas como la suscrita con Carrefour; en EEUU, sobre todo el noreste del país por "su gran mercado, su escasa litigiosidad , un mercado regulatorio benévolo y un impacto menor de riesgos catastróficos", destaca el CEO de Mapfre USA, Jaime Tamayo; Brasil y México.
"Vamos a incrementar el dividendo por acción más de un 5% y también vamos a mejorar la rentabilidad del grupo", subraya el consejero y director financiero de Mapfre, José Luis Jiménez, que vincula la caída en Bolsa no tanto a la compra del Safety, sino a "circunstancias ajenas como la evolución de la inflación o el conflicto de Oriente Medio".
A Huertas no le preocupa una supuesta oposición de Trump a la compra del Safety (también se habría opuesto a que el Santander haya adquirido el Webster, todavía pendiente de la autorización de los supervisores de este país). El presidente de Mapfre asegura que ya cuenta con el nihil obstat del supervisor de seguros de Massachusetts.
"Entre el anuncio y el cierre formal de la operación ya comenzamos a trabajar con los equipos de Safety para ir evaluando poco a poco esas áreas de oportunidad para lograr eficiencias, sinergias y para ir conociéndonos cada vez más e ir integrando a Safety dentro de lo que es Mapfre en EEUU", explica el consejero delegado de Mapfre USA, Jaime Tamayo.
El consejero y director financiero, José Luis Jiménez, destaca que, tras las medidas técnicas aplicadas para compensar las presiones inflacionistas, el ratio combinado de Autos está "estabilizado", y "empezamos a ver una evolución muy positiva", ha dicho. El presidente de Mapfre, Antonio Huertas, añade que algo más de un tercio de los asegurados ha tenido subidas o ajustes de prima menores a la inflación. "Vamos a crecer en todos lo canales en España, pero dando prioridad a la rentabilidad y la retención de clientes. No vamos a hacer locuras. Lo que hagan otros competidores no nos afecta", recalca
José Luis Jiménez ve positiva la evolución del tipo de cambio tras sufrir un impacto de 4 puntos por la debilidad de las monedas en Latinoamérica y la depreciación de más del 10% del dólar, y cree que en el segundo semestre se va a ir reflejando en el crecimiento tanto en primas como en beneficios.
Un día después de la compra del Safety, S&P ha elevado las calificaciones de crédito de emisor a largo plazo y de solidez financiera de Mapfre Re, de 'A+' a 'AA-', y las de la sociedad matriz del grupo, Mapfre SA, de 'A-' a 'A'. La perspectiva para ambas es 'estable'. También ha mejorado las calificaciones de emisión a largo plazo de los instrumentos sénior no garantizados de 'A-' a 'A' y las de la deuda subordinada de 'BBB' a 'BBB+'. La agencia explica que esta decisión responde al "capital más sólido y mejores resultados" de la aseguradora.
"La posición de capital de Mapfre ha seguido fortaleciéndose, según nuestro modelo de capital basado en el riesgo, respaldada por una rentabilidad de suscripción sostenidamente sólida y unos rendimientos de inversión robustos. En consecuencia, hemos revisado el perfil de riesgo financiero del grupo, elevándolo de 'fuerte' a 'muy fuerte'. Prevemos que la posición de capital del grupo se mantenga por encima de nuestro nivel de confianza del 99,95 % durante el periodo 2026-2028, lo que proporciona un sólido colchón frente a eventos adversos", argumentan.
"Las pérdidas por catástrofes se mantendrán en línea con el apetito de riesgo definido por el grupo", y no identifican "pérdidas inesperadas derivadas de la asignación estratégica de activos". "El posible impacto adverso del riesgo de tipo de cambio se ve mitigado por la presencia global del grupo. La adecuación del capital regulatorio se mantendrá estable: Mapfre registró un ratio de Solvencia II, calculado mediante la fórmula estándar, del 206,8% al cierre del primer trimestre de 2026", insisten en S&P.