Miguel Ángel Valero
En un gran acierto de Unespa, el expresidente del Gobierno de Italia, Enrico Letta, reforzó la tradicional presentación de la Memoria Social del Seguro. Un debate, hábilmente conducido por la presidenta de la asociación empresarial del seguro, Mirenchu del Valle, dejó muchos mensajes del político europeísta italiano. Entre ellos, la necesidad de crear "instrumentos más eficaces" para el ahorro a largo plazo en la Unión Europea, porque "lo que falta en Europa es inversión".
Letta reclama que las aseguradoras y otros inversores institucionales contribuyan de manera "decisiva" al impulso de las inversiones en seguridad, la defensa, la salud y la innovación, que "requieren de recursos importantes y de una perspectiva de largo plazo, sobre todo, después del fin de los programas Next Generation". Para ello, se necesita una reforma del marco regulatorio que favorezca la canalización del dinero que los europeos depositan en el banco hacia la economía real. "El ahorro europeo debe contribuir a la financiación de las prioridades estratégicas", subraya, al tiempo que ve a las aseguradoras como ese "punto de encuentro" entre la inversión y la economía a través de la colaboración público-privada, y como "garante" del Estado del bienestar en Europa. Incluso llega a afirmar que una Unión del Seguro "sería una gran noticia" para Europa.
Letta subraya que la Unión de Ahorro e Inversiones (SIU, por sus siglas en inglés) es un proyecto "fundamental" para ese trasvase desde los depósitos a la economía real, y para que Europa no pierda relevancia frente a EEUU y China.
Por su parte, Mirenchu del Valle reclama reformas para estimular un ahorro a largo plazo en España que es de los más bajos de Europa. "Tenemos todas nuestras esperanzas en SIU", pero se necesitan rebajas fiscales y sistemas de adscripción automática a los planes de pensiones de empleo, entre otras medidas.
La protección del seguro equivale a 12,7 veces el PIB
La Memoria Social del Seguro, en su edición de 2025, viene a corroborar que éste "resuelve problemas, ofrece soluciones, es capaz de hacer frente a cualquier adversidad", insiste la presidenta de Unespa. Los capitales asegurados en España ascienden a 20,2 billones€, lo que equivale a 12,7 veces el Producto Interior Bruto (PIB), una cifra que refleja la magnitud de la protección que ofrece el seguro a familias, empresas e instituciones, tanto en entornos urbanos como rurales.
El seguro cuida de la salud de 12,8 millones de personas de todas las edades. Además, 22 millones de personas tienen un seguro de Vida Riesgo, que ofrece seguridad económica a sus familiares en caso de fallecimiento prematuro. El seguro protege un parque de 34,4 millones de vehículos, 21,9 millones de viviendas (el 80,8% del total). Por otro lado, 17 millones de personas contrataron un seguro de Viaje el pasado año y 21,8 millones tienen cubierto su sepelio con una póliza de Decesos.
Las aseguradoras son expertas en la gestión de los ahorros a largo plazo. A cierre de 2025, velaban por 282.624 millones€ a través de pólizas de ahorro y fondos de pensiones. En cuanto a su papel como inversor institucional, el seguro tenía 373.424 millones de euros a su cargo, de los que el 88% eran inversiones en activos emitidos en la UE. Las empresas también cuentan con el apoyo del seguro para proteger su actividad: 4 millones de pólizas protegen el tejido productivo nacional. Son seguros de Multirriesgo, Crédito, Caución, transportes, Responsabilidad Civil… Las entidades desembolsan cada año 3.387 millones€ por distintos conceptos indemnizatorios ligados a la actividad empresarial.
El sector asegurador establece, además, convenios y protocolos de colaboración con colectivos con necesidades especiales.Trabaja con organizaciones que representan a la discapacidad (CERMI), a las personas con VIH (CESIDA), a quienes sufren un cáncer (Asociación Española contra el Cáncer) y a los mayores (CEOMA).
Las aseguradoras son capaces de atender a las personas en toda España gracias a su amplísima red de distribuidores y prestadores de servicios. Suman más de 71.223 puntos de atención presenciales, 14,4 puntos de atención por cada 10.000 habitantes. Son oficinas de agentes y corredores, así como sucursales bancarias. De hecho, el seguro es la mayor plataforma de servicios del país, que genera trabajo en zonas urbanas como, sobre todo, en las rurales, favoreciendo la cohesión socioeconómica de España.
Las aseguradoras resolvieron el pasado año 217 millones de percances de todo tipo. Desembolsaron 28.539 millones€ en indemnizaciones para atender siniestros y otros 27.905 millones en prestaciones del seguro de Vida.
Durante la presentación de la Memoria Social del Seguro 2025, Mirenchu del Valle advierte cómo “en el mundo en que vivimos hoy se acumulan y combinan distintos riesgos: conflictos geopolíticos, tensiones comerciales, fenómenos meteorológicos extremos, cambios demográficos profundos, una revolución tecnológica en pleno apogeo y la tarea de acometer la transición ecológica. En contextos de incertidumbre como estos, el seguro es capaz de aportar soluciones para buena parte de los retos que afrontamos como sociedad”.
El seguro es una industria volcada con la innovación tecnológica. El manejo de datos permite evaluar los riesgos con más precisión, promover la prevención y, también, dar un mejor servicio a los asegurados. La memoria deja constancia de dos proyectos sectoriales a modo de ejemplo. El Mapa de siniestralidad de Ofesauto permite conocer los puntos de mayor concentración de accidentes de las carreteras y calles del país. Entre tanto, la plataforma Mi historia clínica –gestionada por Tirea– hace posible a los asegurados de 9 entidades distintas compartir su historial médico con facultativos de centros médicos pertenecientes a 11 grupos hospitalarios privados diferentes.
La Memoria social del seguro 2025 también destaca cómo las aseguradoras ofrecen empleo estable, bien remunerado, además de beneficios sociales y sistemas de previsión social complementaria. El seguro es el quinto sector que mejor paga en España por persona, con un salario medio anual que supera los 53.000 euros. También es el cuarto sector que más aporta a la previsión social complementaria por empleado. A cierre del pasado año, el patrimonio de los planes de empleo del sector asegurador sumaba 1.218 millones de euros. Las aseguradoras disponen de desarrollados programas de formación continua que benefician a prácticamente todos sus trabajadores (el 97,7% ha recibido formación en el último año) y el 53,5% de la plantilla cuenta con un plan de carrera. El seguro es, en definitiva, un buen lugar para desarrollar una carrera profesional. Es un sector en constante innovación y que se adapta a los retos y necesidades sociales.
El sector asegurador apuesta por la igualdad entre hombres y mujeres, así como por la promoción del talento. Las mujeres ocupan un espacio cada vez más destacado entre los cargos de responsabilidad de las aseguradoras. Ellas representan el 34,4% en los comités de dirección y el 29,5% de los consejos de administración.
La industria del seguro también impulsa la capacitación y la empleabilidad a través de la FP Dual especializada en seguros. Hasta 559 jóvenes se han graduado desde que esta titulación se puso en marcha, en 2017. En el curso escolar 2025-2026, hay 479 matriculados en alguno de los 10 institutos donde se imparte esta formación. Están distribuidos por cuatro comunidades autónomas (Cataluña, Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana y Andalucía).
Las entidades impulsan también la educación financiera. A lo largo del año, llevaron a cabo acciones que beneficiaron a 51.354 personas, de las que 49.851 eran jóvenes.
Las aseguradoras también desarrollan una destacada labor social. Contribuyen activamente al mecenazgo cultural, la investigación, la protección del medio ambiente, la seguridad vial y la promoción de la salud. En conjunto, destinaron 105 millones de euros a este tipo de iniciativas, reflejo de su compromiso con la sociedad. La mayor parte (75%) se canalizó a través de sus fundaciones.
