Miguel Ángel Valero
Angelo Meda, gestor de Banor Mistral, fondo de renta variable europea integrado en Banor SICAV, cree que las principales compañías de ropa y calzado a nivel global, presentan un elevado potencial alcista en 2026 tras un incierto 2025. Y ello se debe a factores como la normalización de la inflación, la recuperación de la demanda, y la menor inestabilidad en el plano geopolítico
Este año es propicio para que los inversores seleccionen las marcas más sólidas y reconocidas, en un entorno económico más equilibrado. Marcas como Adidas, On, Hoka, o Golden Goose se presentan como oportunidades de inversión, y otras como Nike necesitan reactivar su oferta de producto ante la pujanza de sus competidores.
2025 fue un año de transición para el consumo discrecional, donde el primer semestre estuvo dominado por la incertidumbre política en EEUU. El retorno de Donald Trump y sus decisiones en materia de aranceles afectaron a la confianza del consumidor, que—según la Universidad de Michigan—se mantuvo por debajo de 70, claramente inferior a la etapa previa a la pandemia.
El sector de ropa y calzado fue uno de los más afectados por esta situación, dada la exposición de la producción en países como Vietnam y Camboya, y por el efecto de la subida de aranceles, que redujo la demanda e intensificó la presión en promociones.
En la segunda mitad del año, las condiciones mejoraron: la inflación subyacente cayó por debajo del 3%, los salarios reales volvieron a terreno positivo, y el entorno político se normalizó. La confianza del consumidor mejoró, con un mayor enfoque en la calidad y expectativas más optimistas para 2026.
2025 terminó con síntomas favorables para el sector de ropa y calzado, beneficiado de una resiliencia mayor que la volatilidad a corto plazo. Según Euromonitor, el mercado global de ropa y calzado—valorado en 1,8 billones$—puede crecer entre un 5% y un 6% anual hasta 2030, impulsado por la expansión de la clase media asiática y la creciente penetración del 'athleisure'(fusión de ropa deportiva y de ocio) , que ya representa más del 30% del consumo total de ropa en EEUU.
Las tendencias demográficas favorecen este escenario, porque los Millennials y la Generación Z gastan cada vez más en bienestar, el rendimiento y productos relacionados con el estilo de vida.
Una encuesta de McKinsey, concluye que más del 60% gastarán (o invertirán) más dinero en productos de bienestar y premium. Un cambio cultural “hacia la calidad, la comodidad y la identidad de marca que sugiere un entorno favorable para el sector en 2026”, según Angelo Meda.
Las compañías del sector de ropa y calzado están reposicionando su oferta ante nuevos competidores ágiles e innovadores, que están ganando cuota en un mercado más competitivo.
Valores a seguir
- Nike: Aunque sigue siendo una de las marcas más fuertes del mundo, tiene retos por delante en 2026. El aumento de las ventas directas al consumidor (DTC) durante la pandemia, perjudicó en el medio plazo a la compañía, porque sus productos y sus novedades estuvieron menos presentes en los grandes distribuidores minoristas como Foot Locker y Dick’s. Por ello, la marca perdió atractivo justo cuando otros competidores ganaban impulse. El CEO de Nike, Elliott Hill, “tendrá que reconstruir relaciones con el canal mayorista, acelerar la innovación y devolver frescura a la oferta de productos”, según Meda.
- Adidas: entra en 2026 en una posición muy sólida. En 2025 la marca volvió a crecer gracias a la fortaleza de sus estilos “clásicos”—Samba, Gazelle, Campus—que se convirtieron en fenómenos globales y revitalizaron la imagen de la empresa entre la Generación Z y los Millenials. 2025 fue “el año de la reconstrucción, y 2026 puede ser el año de la consolidación”, según el gestor de Banor Mistral.
- Nuevos competidores: On y Hoka fueron la excepción en 2025 de un sector en desaceleración como ropa y calzado. On está presente en las grandes ciudades, y muchos barrios europeos, incluso superando a Nike. Hoka se transformó de una marca para corredores exigentes, ya que sus modelos de máxima amortiguación se han convertido en símbolos del confort urbano moderno, adoptados por jóvenes profesionales y adictos al running y a caminar.A esta evolución positiva contribuyó el desgaste de Nike y, antes, de Adidas. El giro que habían dado hacia la distribución directa (DTC) dejó mucho espacio libre en los mayoristas para On y Hoka. Su modelo combina innovación auténtica, comunidades activas y un posicionamiento alineado con tres megatendencias globales: bienestar, rendimiento y comodidad. Por todo ello, como señala el gestor de Banor Mistral, “entran en 2026 con fuerte impulso, inventarios saneados y una demanda vibrante. ¿El verdadero reto? Escalar sin perder identidad y mantener el atractivo sin saturar sus modelos emblemáticos.
Factores clave a vigilar
- China: principal catalizador (o freno). China representa alrededor del 18% del mercado premium global. En 2025, el crecimiento del sector moda en las principales ciudades fue solo del 2%. Un retorno al +6%–7% beneficiaría inmediatamente a las marcas internacionales; una recuperación débil mantendría al sector en una trayectoria más cautelosa.
- La nueva geografía de la cadena de suministro: Más del 55% del calzado mundial se produce entre Vietnam, China e Indonesia. En 2026, el ritmo de diversificación hacia India, México y el norte de África será crucial: incluso un cambio del 5%–10% puede reducir significativamente el riesgo arancelario y mejorar los plazos de entrega.
- Wholesale 2.0 y el replanteamiento del DTC. El DTC ofrece mayores márgenes pero expone a las marcas a más riesgos cuando bajan los volúmenes: mayores costes fijos, más inventario y mayor presión promocional. La incertidumbre arancelaria añade complejidad, ya que con la confianza del consumidor aún por debajo de la media histórica, trasladar aumentos de costes al comprador es más difícil. Por ello, 2026 será el año del reequilibrio, con el canal mayorista aportando resiliencia y registrando un +8% de sell-through en 2025 para muchas marcas desafiantes.
- Consumidores más exigentes, menos leales. La lealtad está en declive, según Banor SICAV. En 2025 solo el 34% de los consumidores repitió compra en la misma marca deportiva (frente al 45% en 2019). En 2026, las marcas con storytelling auténtico, alta calidad percibida y productos alineados con tendencias clave—bienestar, comodidad, identidad—serán las mejor posicionadas.
Meda concluye que este año es mucho más favorable que 2025 para el sector ropa y calzado. Porque en 2026 la inflación se normaliza, el entorno político es menos inestable y la demanda debería mejorar gradualmente. Tampoco es probable que haya niveles de incertidumbre como los de 2025, especialmente en lo relativo a aranceles y confianza del consumidor. Es un entorno más predecible, donde las marcas con identidad clara y posicionamiento distintivo estarán mejor preparadas para destacar. El sector en 2026 “estará más equilibrado y tendrá un potencial alcista significativo. La capacidad de seleccionar las marcas más sólidas y culturalmente relevantes será clave para aprovechar las oportunidades del nuevo ciclo”, subraya.