12 May
12May

Miguel Ángel Valero

Cada vez más, el trabajo impacta en la salud emocional: 7 de cada 10 profesionales (70,1%) afirman que su trabajo afecta negativamente a su salud emocional. Un 10% más que el año anterior. Y uno de cada 4 trabajadores (23,8%) lo sufre de forma constante. "El aumento del impacto en la salud emocional exige una respuesta inmediata por parte de las empresas", subraya Pedro Díaz Yuste, CEO de Savia Salud Digital Mapfre, que recuerda que "Salud laboral se entiende como el conjunto de políticas, acciones y servicios que una empresa pone a disposición de sus equipos para cuidar de su salud física y emocional".

En la presentación del II Estudio sobre Bienestar y Salud laboral en Españarealizado conjuntamente con Edenred, el CEO de Savia ofrece datos preocupantes: la dificultad para desconectar fuera del trabajo aumenta 18,4 puntos en un año, hasta el 49,8%; los síntomas depresivos, 9,3 (42,6%), el insomnio laboral, 4,7 (40,8%), y el estrés constante o agotamiento, 8,9 puntos, hasta el 58,4%. Solo disminuye la ansiedad laboral, 2,5 puntos, hasta el 51,8%.

La carga de trabajo y las relaciones laborales con compañeros y jefes son factores determinantes en la salud emocional de un empleado. Si ésta se deteriora, aumenta el absentismo laboral y el riesgo de cambio de trabajo.

La situación es especialmente preocupante entre los perfiles más jóvenes. Más de ocho de cada diez profesionales de la Generación Z ya experimentan un impacto negativo en su salud emocional, y la mitad (49,1 %) reconoce que su trabajo afecta a sus hábitos alimenticios, evidenciando un deterioro que trasciende el ámbito laboral y se instala en el día a día.

Más allá de la salud emocional, el entorno laboral está impactando directamente en los hábitos de vida. El 40,5 % del talento afirma que su trabajo perjudica su alimentación, mientras que el sedentarismo se dispara hasta el 42%, un 6% más que en 2025, con una incidencia especialmente elevada en los Millennials (44,8%). Solo el 10,5% de los empleados asegura que ha mejorado sus hábitos alimenticios gracias al trabajo.

Insatisfacción con el salario, pero valoración del bienestar laboral

El estudio de Savia y Edenred muestra que la relación entre el talento y el salario en España atraviesa un momento crítico. El 75,6% de los profesionales se declaran insatisfechos con su sueldo en 2026, un dato que marca un máximo histórico y que supone un fuerte incremento frente al 50,3 % registrado el año anterior. Pero el dato más relevante no es solo el aumento de la insatisfacción, sino el cambio en la forma en la que el talento la gestiona. 

El 52,7% reconoce que acepta un salario que no le satisface gracias a las condiciones de bienestar laboral que le ofrece su empresa, como la retribución flexible, el salario emocional o las iniciativas de salud laboral. Este fenómeno evidencia una transformación estructural del mercado laboral: el bienestar deja de ser un complemento para convertirse en el principal factor que equilibra la percepción salarial, especialmente entre los Millennials, donde este peso alcanza el 53,3 %.

No obstante, este equilibrio tiene un límite claro. Cuando el salario y el bienestar dejan de compensarse, aumenta la intención de cambio. El 36,6% de los trabajadores se plantea cambiar de empresa si no mejora su compensación, consolidando este factor como uno de los principales motores de movilidad laboral. Esta tendencia se intensifica especialmente entre los perfiles más jóvenes, donde más de la mitad de la Generación Z estaría dispuesta a cambiar de empresa (52,6 %) en los próximos 24 meses.

En este contexto, la retribución flexible se consolida como una de las herramientas más eficaces para mejorar la percepción salarial sin incrementar los costes empresariales. El problema es que el 58% de los empleados reconoce no conocer bien sus beneficios, lo que evidencia un amplio margen de crecimiento y la necesidad de reforzar la información financiera dentro de las organizaciones.

Son las generaciones mayores, especialmente los Baby Boomers, las que más acusan esta falta de información, con hasta un 67,4% que desconoce las ventajas fiscales de la retribución flexible. Mientras tanto, perfiles como los Millenials, cuya entrada al mercado laboral tuvo lugar en un momento en el que este tipo de producto estaba más asentado, muestran un mayor conocimiento (46,5%).

Son los perfiles con menores ingresos y con un nivel inferior de estudios en los que encontramos una mayor barrera. Así, un 69,4% de las personas que cobran menos de 2.000€ afirma no estar al tanto de los beneficios de este servicio, mientras que en los perfiles con estudios básicos este porcentaje alcanza el 82,4%.

El talento prioriza beneficios que impactan en su día a día. Aunque el seguro médico se mantiene como la opción más valorada (30,1 %) y crecen con fuerza las soluciones vinculadas a la protección financiera, como pensiones o seguros de Vida (18,1 %), impulsadas por la preocupación por la estabilidad económica, se mantienen como esenciales los beneficios ligados al día a día. En este sentido, las ayudas a la movilidad (15,9%) y Ticket Restaurant (15%) se consolidan como elementos esenciales dentro de la compensación, al responder de forma directa a necesidades reales como el desplazamiento o la alimentación diaria. Su relevancia es aún mayor entre la Generación Z, donde alcanzan el 20,2% y el 20%,respectivamente, evidenciando una clara preferencia por soluciones prácticas, inmediatas y tangibles. 

Estos datos reflejan una clara preocupación por vigilar y cuidar los gastos cotidianos para hacer frente a la subida de los costes de vida. El comportamiento varía por generaciones. Mientras los Baby Boomers priorizan las pensiones (33,6%), los Millennials son los que muestran un mayor interés por beneficios como la guardería (9,4%), reflejando necesidades vitales diferentes en cada etapa.

En conjunto, los datos reflejan un cambio de paradigma: mientras algunas empresas ralentizan las medidas de bienestar, el talento exige que éstas dejen de ser un complemento para convertirse en la base, como pilares clave para generar valor y construir entornos laborales más sostenibles.

“Savia, salud digital de Mapfre, constata que el bienestar laboral se ha convertido en un punto de inflexión para las organizaciones. Cuando el trabajo deja huella en la salud emocional de la mayoría de los profesionales, ya no basta con reaccionar: es momento de repensar el modelo. La población busca entornos que cuiden, acompañen y se adapten a las distintas etapas vitales. Las empresas que sitúen la salud y el bienestar en el centro de su estrategia no solo protegerán a sus equipos, sino que estarán construyendo una ventaja competitiva real y sostenible,” destaca Pedro Díaz Yuste.

“En Edenred creemos que el futuro del trabajo ya no se define solo por la compensación económica, sino por la capacidad de las empresas para construir entornos donde el bienestar sea estructural. El talento está dispuesto a replantearse su relación con el trabajo sino encuentra ese equilibrio. Las compañías que entiendan que ya no es un extra, serán las que marquen la diferencia”, destaca Stanislas de Bourgues, CEO.

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