22 Feb
22Feb

Miguel Ángel Valero

Women and health. Challenges and opportunities (Mujeres y salud. Desafíos y oportunidades) es un informe elaborado por UBS que coloca el foco  en la persistente brecha en la salud de las mujeres y en sus implicaciones no solo sanitarias, sino también económicas y financieras.

Marianna Mamou, responsable de Advice Beyond Investing en UBS GWM CIO y autora del informe, señala: “La salud de las mujeres ha estado históricamente infrainvestigada y poco financiada, pese a afectar a más de la mitad de la población y generar costes económicos significativos. Esta brecha representa una de las oportunidades más relevantes en innovación sanitaria en la actualidad, donde mejores datos, soluciones específicas e inversión focalizada pueden generar tanto impacto como atractivos retornos a largo plazo”.

Las mujeres viven más, pero con peor salud. A pesar de tener mayor esperanza de vida, las mujeres pasan aproximadamente un 25% más de su vida en peor estado de salud que los hombres, un fenómeno descrito como la “paradoja de género en salud”.

El coste económico es relevante. Cerrar las brechas en la salud de las mujeres podría añadir al menos 1 billón$ anuales al PIB mundial para 2040, lo que equivale a casi siete días adicionales de vida saludable por mujer al año.

El problema no se limita a patologías específicas femeninas. El 47% de la carga total de enfermedad en mujeres proviene de afecciones que les afectan de forma desproporcionada -como enfermedades autoinmunes, depresión o migrañas- mientras que las patologías exclusivamente femeninas representan en torno al 5%, lo que evidencia un desajuste entre percepción, enfoque investigador y financiación.

Las mujeres siguen estando infrarrepresentadas en la investigación médica. Representan menos del 40% de los participantes en ensayos clínicos cardiovasculares, pese a que las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte entre mujeres a nivel mundial.

Las brechas en salud se traducen en brechas de riqueza. Peores resultados sanitarios contribuyen a jubilaciones anticipadas no planificadas, menores ingresos a lo largo de la vida, mayores gastos médicos de bolsillo y mayores responsabilidades de cuidado, factores que erosionan la seguridad financiera a largo plazo.

La salud femenina constituye un amplio tema de inversión aún poco desarrollado. Aunque la innovación en salud femenina y femtech está acelerándose, la financiación sigue siendo desproporcionadamente baja en relación con la magnitud de las necesidades no cubiertas y con los impulsores estructurales de demanda a largo plazo, como el envejecimiento poblacional, la longevidad y el creciente peso de las mujeres en las decisiones sobre salud y patrimonio.

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