Ha llegado el momento de que Alemania comience a cerrar parte del elevado diferencial de crecimiento acumulado desde la pandemia: el PIB de la zona euro está 6,4 puntos por encima de lo registrado antes de la COVID, mientras que el de Alemania apenas se ha incrementado.

La situación política condiciona profundamente la agenda económica. La compleja tarea de equilibrar las cuentas públicas mediante medidas impopulares paraliza a los Gobiernos.

Aunque la construcción residencial presenta síntomas de debilidad, la ingeniería civil y la construcción especializada se mantienen sólidos.