En 2012, tras la crisis financiera internacional, se llegó al máximo histórico del 58% de compañías que contaban con ese control de la cartera de clientes.

La morosidad afectó al 42% de las operaciones comerciales en 2024.

El 51% del crédito comercial que los proveedores conceden a sus clientes a la hora de cobrar sus productos y servicios en el mercado español se cobra con retraso. Además, un 7% resulta impagado.

Hatta Energy ofrece a sus clientes un crédito a 30 días para financiar sus compras.

El 52% de las empresas españolas sufre el impacto negativo de la morosidad en su cuenta de resultados y el 8,1% afirma que corre el riesgo de cerrar por el impacto de los impagados, según Crédito y Caución e Iberinform.

El 73% de las empresas españolas percibe el impacto del entorno económico en el riesgo de crédito de su cartera comercial. El principal elemento de perturbación es la mala evolución de la demanda de los clientes, señalado por el 33%.

Crédito y Caución vaticina nuevas subidas de los tipos de interés oficiales en Brasil hasta el 12% en el primer trimestre en respuesta a la inflación y la devaluación de la moneda.

Los principales impulsores de la demanda serán la aceleración de la digitalización, la automatización industrial y la mayor necesidad de semiconductores avanzados para soportar el crecimiento de la inteligencia artificial y los vehículos eléctricos.

Crédito y Caución se desmarca de esta euforia sobre la evolución económica global y recomienda: "abróchense los cinturones".

El incremento de la concursalidad ha crecido un 100% entre las grandes empresas, seguidas por las microempresas (34%).

El 61% de las compañías españolas renuncian a la reclamación de intereses de demora si el cliente se retrasa en el pago de sus facturas. Y solo el 1% exige el tipo legal del 12,25%.

Esta salida del estancamiento se producirá tras un 2023 desalentador, en el que estos intercambios registraron una contracción del -1,2%.