El grupo español escala tres puestos, hasta el 6º, en el ranking europeo, gracias a ser el que más crece en ingresos del servicio del seguro.

Un estudio de la Fundación Mapfre considera que se subestima el potencial que pueden tener las personas sénior en cuanto a su aportación a un mayor desarrollo económico en términos de PIB per cápita.

El 45% deja el volante de manera sugerida o forzada por las personas de su entorno, y no de manera voluntaria, y principalmente debido a sus condiciones médicas (41%), problemas de memoria (36%), dificultades para conducir el vehículo (32%) y un diagnóstico de demencia (23%).

Cuanto mayor es la proporción de personas de 65 o más años y mayor es el nivel de PIB per cápita, mayor es también la capacidad de crecimiento del gasto sanitario, un dato que sin duda favorece el desarrollo de los seguros.

Llama la atención que el 43,1% del colectivo sénior y el 44,4% de los hijos declaran que los proveedores de este tipo de productos les genera poca o ninguna confianza, siendo otra de las barreras para la contratación.

La probabilidad de sufrir lesiones graves se reduce hasta en un 22% con el uso del airbag para motociclistas, según pruebas del Centro de Experimentación y Seguridad Vial de Mapfre.

Según la Comisión Europea, en España, entre 2019 y 2023 se ha reducido únicamente un 1% la tasa de víctimas mortales en siniestros de tráfico, frente al 22% de Bélgica, 20% de Dinamarca, o el 17% en Finlandia.