Factores como la rivalidad entre grandes potencias, la fragmentación del comercio internacional, la seguridad energética, las tensiones en las cadenas de suministro, la carrera tecnológica o el aumento del gasto en defensa condicionan las decisiones de inversión, financiación e internacionalización de las empresas.

"El mundo es volátil, incierto, complejo y ambiguo, difícil de evaluar y de predecir, propicio a aceptar la mentira", advierte el general Miguel Ángel Ballesteros, exdirector de Seguridad Nacional.