Hiscox destaca el descenso generalizado de las reclamaciones por cibersiniestros, pero avisa que el potencial daño que provocan el fraude financiero o las brechas de datos es prueba inequívoca de que las empresas jamás deben bajar la guardia.

Una de cada tres pymes atacada realizó al menos en una ocasión un pago de un rescate a los ciberdelincuentes: un 40% lo hicieron con el fin de recuperar sus datos, sin embargo, solo el 27% lo logró.

El servidor corporativo en la nube se ha situado como el principal punto de entrada de los ciberataques a las empresas españolas por segundo año consecutivo, con un 32%. Con un 28% aparece el correo electrónico, facilitado por errores y negligencias de los empleados.