Malt asegura que la demanda de especialistas en GenAI se dispara más de un 300%, y la aseguradora QBE destaca que la inteligencia artificial reducirá el tiempo necesario para el desarrollo de nuevos medicamentos, lo que representará un ahorro significativo en costes y acelerará la eficiencia e innovación.

Se aplicará a partir de 2027 para todas aquellas empresas con áreas de negocio relacionadas con la conexión red y los servicios digitales.

La productividad en las empresas que están usando. IA se multiplica por 4,8, los salarios de los empleados especializados en inteligencia artificial se dispara un 25%, el empleo ligado a estas tecnologías se multiplica por 3,5 veces, y crecen el 25% las ocupaciones más capaces de aprovecharlas.

"El mundo es volátil, incierto, complejo y ambiguo, difícil de evaluar y de predecir, propicio a aceptar la mentira", advierte el general Miguel Ángel Ballesteros, exdirector de Seguridad Nacional.

Su CEO para España y Portugal, Elena Sanz, llama a la colaboración público-privada para llevar la IA a las empresas, porque "no puede quedarse nadie atrás", y a encontrar "un equilibrio entre regulación y competitividad".

España se sitúa en el número 11 de países que en mayor medida perciben el impacto de la IA en los próximos 5 años, y el primero en Europa.

"Los seres humanos pueden y deben seguir desempeñando un papel integral en un futuro robotizado para la banca”, advierte su presidente, Pablo Hernández de Cos.

La propuesta española pone el foco en la promoción del uso de esta tecnología para facilitar el cumplimiento de normas y requisitos burocráticos, además de armonizar y racionalizar los diferentes regímenes y trámites nacionales en la Unión Europea.

El contexto actual marcado por la inestabilidad ha hecho que los ahorradores antepongan la seguridad sobre la rentabilidad de sus inversiones. Así lo afirma el 49% de los asesores, que reconocen que la fiscalidad de los productos es un factor que menos interesa a los inversores.

A medida que aumentan las capacidades generativas de la IA, también lo hará la necesidad de chips más rápidos y eficientes para satisfacer la necesidad de mayor potencia de cálculo. La forma más rápida y eficaz de desarrollar estos superchips, codiciados por su capacidad para acelerar el rendimiento de los productos informáticos y satisfacer las exigencias de la IA generativa, está en el uso de la propia inteligencia artificial para su diseño.