La credibilidad de las políticas de Sanae Takaichi se medirá en dos termómetros clave: el yen y el coste de financiación de la deuda a medio y largo plazo.

Avisa que "la palabra arancel va a seguir formando parte de nuestras vidas", y su estrategia comercial incentiva el trasvase de dinero desde los depósitos en busca de una mayor rentabilidad sin tener que asumir excesivos riesgos.