Los mayores de 64 años vuelven a ser el grupo más vulnerable, acumulando el 45,9% de los fallecidos, la mayoría en el hogar.
Fundación Mapfre y la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos proponen que la instalación de detectores de humo y de rociadores en las viviendas sea obligatorio, como sucede en Francia y Gran Bretaña.