Black Friday se ha convertido en mucho más que un pico puntual de contratación. Es una prueba de capacidad para las empresas, que necesitan incorporar talento en muy poco tiempo y conseguir que sea operativo prácticamente desde el primer día.

Las organizaciones de más de 5.000 empleados se muestran como las más optimistas, con una expectativa neta de contratación del 23%. A continuación, se sitúan las compañías de entre 50 y 249 trabajadores y las microempresas, ambas con una previsión del 20%.