Mientras el entorno político y fiscal en España se percibe como una fuente de incertidumbre relevante, la presentación del Presupuesto de Otoño por la ministra de Hacienda, Rachel Reeves, tranquiliza a los mercados al garantizar una senda de consolidación fiscal creíble.

La situación política condiciona profundamente la agenda económica. La compleja tarea de equilibrar las cuentas públicas mediante medidas impopulares paraliza a los Gobiernos.

EEUU ganaría los sets de insolvencias empresariales, crecimiento económico, y mercado laboral. Australia vence claramente en estabilidad institucional y en política fiscal.

El acuerdo comercial entre la Unión Europa y Reino Unido reducirá el coste de las exportaciones y facilitará la llegada de nuevas inversiones cinco años después del Brexit.

El Reino Unido tiene invertidos en España 57.652 millones, lo que supone el 13,8% del total de la inversión extranjera directa. Estas cifras fueron las responsables del mantenimiento de 260.000 empleos en España de manera directa e indirecta.