Muchas regiones dependen cada vez más del Kremlin justo cuando Moscú prioriza el gasto militar y los recursos empiezan a tensarse. Incluso empresas consideradas estratégicas han reducido jornadas laborales para contener costes.

La incertidumbre sobre la política económica está pesando en el ánimo de los empresarios en EEUU, que invierten menos y también reducen la creación de puestos de trabajo.