La V Jornada de Finanzas Sostenibles, organizada por Abanca en Lisboa (Portugal), reunió a los principales reguladores financieros de la Península para reflexionar sobre el impacto de la inestabilidad geopolítica y la inteligencia artificial en el futuro de la sostenibilidad y la estabilidad financiera. Bajo el lema “Ante los desafíos de la geopolítica y la inteligencia artificial: una visión ibérica”, se subraya la necesidad de reforzar la cooperación entre España y Portugal en un contexto internacional marcado por la fragmentación económica, la transformación tecnológica acelerada y una creciente exigencia regulatoria.
El presidente de Abanca, Juan Carlos Escotet, subraya que la sostenibilidad ha dejado de ser un eje complementario para consolidarse como un factor estructural de la competitividad: “profundizar en el camino hacia la sostenibilidad nos obliga a considerar que la contribución de las organizaciones a la sociedad es cada vez más relevante, más necesaria, más estratégica y de mayor proyección temporal”. Además, “los deberes de las organizaciones hacia el mundo del que somos parte esencial no disminuirán, sino que tenderán a acrecentarse en los próximos años”.
Judith Arnal, investigadora del Real Instituto Elcano, Paulo Portas, CEO de Vinciamo Consulting, y Vítor Bento, presidente de la Asociación Portuguesa de Bancos, se centran en los riesgos geopolíticos emergentes y en cómo Europa puede compatibilizar la agenda de la sostenibilidad ambiental con el refuerzo de la competitividad industrial, de forma que se garantice la seguridad energética.
La vicegobernadora del Banco de España, Soledad Núñez; la del Banco de Portugal, Clara Raposo; el CEO de Abanca, Francisco Botas, y Alejandra Kindelán, presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB), resaltan el papel del sector bancario en la financiación de la doble transición (digital y energética), en el refuerzo de la autonomía estratégica y de la competitividad europea. Las representantes de los bancos centrales subrayaron la importancia de la estabilidad financiera y regulatoria en un entorno de mayor complejidad, defendiendo estándares comunes de información, robustez prudencial e integración consistente de los riesgos climáticos y tecnológicos en los sistemas de supervisión. Francisco Botas avisa que “no habrá crecimiento verde sin crecimiento económico”. “El sector bancario español y europeo están preparados para asumir este reto; contamos con la liquidez, la sólida posición de solvencia y el apetito necesarios para inyectar los volúmenes de financiación que requiere esta transformación”. Sin embargo, para movilizar esos recursos es necesario “avanzar en la Unión Bancaria, la simplificación regulatoria y potenciar la colaboración público-privada”.
La vicepresidenta de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Paloma Marín; la de la Comissão do Mercado de Valores Mobiliários (CMVM), Inês Drumond, Laura Román, responsable ibérica de Robeco, e Inés Oom, consejera de Abanca, coinciden en que los mercados de capitales también deben tener un papel relevante —junto al sector público y la banca— en el apalancamiento 'masivo' de recursos necesarios para financiar la doble transición.
En la clausura, Pedro Pimenta, presidente de la Comisión Ejecutiva de Abanca Portugal, resume: “Cuando hoy hablamos de finanzas sostenibles, ya no hablamos sólo de criterios ESG, de reporte regulatorio o de buenas prácticas reputacionales. Hablamos, por encima de todo, de la capacidad del sistema financiero para financiar el futuro de la economía, garantizando crecimiento, resiliencia y estabilidad en un contexto de riesgos emergentes y profunda transformación”.