En Madrid, la variada oferta gastronómica incluye locales que rinden homenaje a la esencia navarra, llevando su sabor auténtico a la capital. El mejor de ellos es sin duda es La Huerta de Tudela (Calle del Prado,15, reservas, 914204418, info@lahuertadetudela.com; de 13.30 a 17,30, todos los días, de 20,00 a 0,00, de miércoles a sábado).
Ricardo Gil, que dirige con maestría el local, abrió sus puertas en 2013 como una sucursal de las cocinas del ’33’ de Tudela, uno de los establecimientos que más difunde la tradición gastronómica del sur de Navarra.
La Huerta de Tudela ofrece una propuesta centrada en la verdura que se cultiva a orillas del río Ebro. Esta tierra bañada por el río Ebro es un enclave privilegiado. Las aguas van creando fértiles mejanas donde los cultivos crecen con un sabor y color inigualables. Alcachofas, borrajas, cardos, puerros, espárragos, tomates... la lista es tan larga como apetitosa, y todos ellos cultivados con mimo, con trabajo , con amor y respeto a la tierra. "Ningún lugar sabe como el nuestro", aseguran en el restaurante sobre Navarra.
Ahora el restaurante incorpora una novedad como son sus tapas Además, todas las noches se servirán por cortesía de la casa una bandeja de botellas de licores de pacharán, hierbas, aguardiente blanco y crema de orujo, para que los clientes brinden a la salud del local que cumple 12 años.
Ricardo Gil nació en el seno de una familia de restauradores, donde la tradición familiar se remonta ya a más de medio siglo. En este ambiente se desarrolla el aprendizaje y crecimiento de Ricardo Gil, que emprende su andadura con nombre propio fundando el Restaurante 33 en su Tudela natal, tomando como referencia el extraordinario producto que su tierra le brindaba.
Estudiando, trabajando y respetando la esencia de esta materia prima, Ricardo Gil ha conseguido extraer todo el sabor de las verduras de la ribera tudelana, el buque insignia de su casa, apostando por ellas en su nuevo establecimiento, La Huerta de Tudela.
Ricardo Gil brinda su experiencia y buen hacer, ofreciéndoles todo el sabor de la huerta de Navarra ahora en el centro de Madrid.
"Nuestra labor se sustenta en el amor por las cosas bien hechas; creamos platos para el deleite de los sentidos. El reconocimiento de los clientes es lo que nos anima a seguir trabajando en nuestra pasión", afirma.
"Innovar, crear, reinventar...la cocina es creatividad; es experimentar... Nuestros platos están llenos de tradición, pero con vivaces destellos de innovación. Es así como entendemos nuestra cocina, es así la forma de mantenerla viva", explica.
