29 Jan
29Jan

Miguel Ángel Valero

Joan Bonet, director de Estrategia y Asesoramiento de Banca March, transmite optimismo, pese a reconocer la elevada incertidumbre. La economía mundial crecerá un 3,3%, cerca de su media histórica, impulsada por la inversión. del que la tercera parte se debe a la inversión. La inflación se estabilizará, con tasas más elevadas en EEUU que en la zona euro. En este contexto, las Bolsas tienen margen para seguir subiendo: 9,5% de media, 9,2% en EEUU, y 7,9% en Europa. Y el gran generador de incertidumbre, Donald Trump, se irá "calmando" a medida que se acerquen las elecciones de medio mandato en noviembre. 

Trump deberá primar una política económica más centrada en recuperar el poder adquisitivo del votante, tratando de evitar a toda costa un deterioro excesivo del ciclo. En caso de una recesión, la probabilidad histórica de perder al menos una cámara en este tipo de comicios se sitúa en el 86%. La de ser derrotado en ambas, en un 70%. Este año, el impacto combinado de la reforma fiscal y de los aranceles sobre el PIB será positivo. 

Además,  "del dicho al hecho hay un trecho": aunque Trump ha anunciado subidas de aranceles agresivas (cuadruplicando los niveles previos), la recaudación efectiva de EEUU es casi 10 puntos inferior a la anunciada, y apenas supone un cuarto de las amenazas lanzadas el Día de la Liberación en abril de 2025. 

Trump busca frenar a China, cuya influencia comercial en África es ya tres veces mayor a la de EEUU, mientras que en Sudamérica ha pasado del 3% al 22% en este siglo, superando el 19% de peso norteamericano. En este contexto, la economía estadounidense ha logrado reducir de un 13% al 9% la dependencia directa de las importaciones desde China, habiéndose redirigido parte de este flujo hacia terceros países. Mientras tanto, a nivel global, el comercio internacional ha continuado creciendo y China cerró el año pasado con un superávit récord.

Así, que Banca March es "constructiva" en Bolsa, porque considera que el ciclo no está agotado pese a las elevadas valoraciones. Y prefiere EEUU a Europa porque seguirá mostrando una fortaleza relativa superior, apoyada en la innovación tecnológica, el mayor crecimiento de la productividad y la creación de riqueza privada, lo que sostendrá el consumo y la valoración en Bolsa desus empresas.

El mercado laboral es el eslabón débil y atravesará un proceso de ajuste, con menor dinamismo en la contratación, pero con despidos contenidos. Al contrario de lo ocurrido en anteriores recesiones, los despidos apenas explican un 27% del aumento del paro visto en EEUU. Una política migratoria más restrictiva disminuirá el crecimiento potencial a largo plazo, pero también reducirá el volumen de creación de empleo necesario para mantener estable la tasa de paro. Este año, 35.000 nuevos puestos de trabajo al mes serían suficientes frente a los 175.000 de media necesarios en 2024.

En Europa, Alemania. En la Eurozona, el crecimiento será más moderado, aunque con una notable divergencia interna. Alemania se perfila como la economía con mayor capacidad de aceleración por su impulso fiscal, que estará destinado principalmente a nuevas inversiones en infraestructuras y defensa, favoreciendo la recuperación de su tejido industrial y, por tanto, de sus Bolsas.

En economías emergentes, India destaca como apuesta estructural, y la exposición a China se enfoca principalmente en tecnología como elemento diversificador.

En sectores, la transformación tecnológica, especialmente ligada a la mayor adopción de la inteligencia artificial (IA), está generando una ola de inversión que, no solo impulsará la productividad, sino que transformará la economía y traerá consigo nuevas necesidades energéticas e importantes inversiones en infraestructuras: cerca de una quinta parte de la demanda eléctrica de Estados Unidos en 2030 estará vinculada a centros de datos, lo que refuerza la importancia estratégica de tener estas inversiones en cartera. 

Bonet no ve “una exageración en la evolución de las Bolsas”, descarta una burbuja de la IA, se encuentra “cómodo” con el momento tecnológico y apostará por empresas asociadas al nuevo paradigma, como los centros de datos o los desarrollos energéticos para suministrarles electricidad: "Se está reconfigurando el orden mundial, pero sobre todo estamos entrando en una nueva era de transformación de la IA”. El momento es de “destrucción creativa” y Banca March seguirá apostando por valores tecnológicos.

Pero sin exponerse demasiado a hiperescaladores como Amazon, Alphabet o Microsoft, aunque están atrayendo inversiones con fuerza pero no disponen de un volumen elevado de deuda (como sí sucede con Oracle).

También, tecnología, defensa, salud. Y los valores de pequeña capitalización, "con un crecimiento de beneficios diferencial y valoraciones atractivas". 

En Banca March creen que es el momento de reducir el peso de la renta fija, porque tras las bajadas de tipos y la fuerte compresión de los diferenciales de crédito, las TIR son ahora menos atractivas que hace un año. La liquidez ya no será capaz de batir a la inflación. Además, EEUU, Alemania o Japón están disparando el gasto público. Esperan dos recortes por parte de la Reserva Federal este año, y un BCE inmovilista.

La entidad se muestra cauta con la duración, dado que la prima por plazo actual no remunera adecuadamente las previstas mayores emisiones de deuda pública para financiar los estímulos fiscales y, por ello, podrían verificarse episodios de tensionamiento de los tramos más largos. Por segmentos, Banca March muestra una clara preferencia por el crédito de mayor calidad frente a los bonos soberanos y, además, favorece la búsqueda de carry a través de la deuda emergente.

También destacan el mayor atractivo de los activos alternativos ante la mayor dificultad de captar tipos de intereses reales positivos. Estos activos, tanto líquidos como ilíquidos, como fuente de diversificación y rentabilidad adicional en sus carteras.

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