29 Jul
29Jul

Miguel Ángel Valero

Como se esperaba y contó Dinero Seguro, la Fed ha mantenido, por quinta reunión consecutiva y pese a las presiones de Donald Trump, los tipos de interés entre el 3,5% y el 3,75%. Lo que no se esperaba es la división en el FOMC: han votado en contra de la decisión Beth Hammack, de la Reserva Federal de Cleveland; Neel Kashkari (Minneapolis); y Lorie Logan (Dallas). Estos tres gobernadores eran partidarios de una subida de tipos de 25 puntos básicos (pb).

El argumento para mantener los tipos es que "la actividad económica se expande a un ritmo sólido a pesar de la elevada incertidumbre, debida en parte al conflicto en Oriente Medio” y que “el crecimiento de la productividad y la inversión de capital son fuertes. La creación de empleo ha seguido el ritmo de la fuerza laboral y la tasa de desempleo se ha mantenido prácticamente sin cambios”. 

Y eso que se reconoce que la inflación se mantiene elevada en relación con el objetivo del 2%, ”lo que refleja en parte las perturbaciones en la oferta que han provocado aumentos de precios en ciertos sectores, incluido el energético". 

Kevin Warsh, tras su segunda reunión como presidente de la Fed, se reeafirma en su compromiso contra la inflación: "“Para algunos hogares, empresas y profesionales, cinco años de alta inflación han dejado una impresión errónea difícil de erradicar ", pero "bajo la supervisión de este Comité, solo existe un objetivo, y es el 2%”. "Comprendemos que los más de cinco años de inflación por encima del objetivo no se pueden revertir en nueve semanas ni con un solo mes de modestas reducciones de precios. Esta Reserva Federal no cederá. Nuestra credibilidad se basa en el cumplimiento de nuestros deberes y responsabilidades, la prosperidad de nuestra nación depende de ello”, insiste.

En cualquier caso, el asunto se aplaza hasta septiembre, algo que sin duda desagradará a Trump. Pero Warsh, y la mayoría del FOMC, prefieren esperar y  ver cómo evoluciona el conflicto en Oriente Medio y su impacto en la inflación. 

Tras el comunicado de la Fed y la escueta intervención de su presidente, las probabilidades de que suban los tipos en septiembre se han disparado hasta el 75%. En la reunión de junio, según las actas, 9 de los 18 miembros del FOMC se mostraron partidarios de, al menos, una subida este año. Solo uno defendía bajar los tipos.

La eliminación de la orientación prospectivas por parte del nuevo presidente de la Fed incrementa la volatilidad, porque los mercados no saben a qué atenerse. Para Warsh eso es bueno: "Los participantes del mercado están aprendiendo a jugar el partido en lugar de centrarse en el árbitro, y los precios del mercado seguirán respondiendo en la dirección y magnitud que consideren oportunas”.

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