15Jul

Los mercados ya dan un 50% de probabilidad a una subida de tipos de la Fed en julio. El retorno de las hostilidades en Oriente Medio provocará más inflación y subidas de tipos en Asia.

Miguel Ángel Valero

Con EE.UU, Canadá y México habiendo iniciado la revisión formal del T‐MEC las negociaciones se esperan especialmente complejas y con importantes implicaciones para el comercio en Norteamérica. Sin embargo, pese a las crecientes tensiones entre los tres socios y a las exigencias de la Administración Trump para modificar aspectos clave del acuerdo , los economistas de Coface consideran poco probable una ruptura de la integración económica, debido al profundo grado de interdependencia industrial entre los tres países. Y es que las exportaciones a EEUU representan el 30% del PIB de México y el 17 % del de Canadá.

El 1 de julio marcó el inicio de la primera revisión oficial del T-MEC, que entró en vigor en 2020 para sustituir al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).Esta revisión, inicialmente concebida como una simple actualización, se está desarrollando finalmente en un contexto de importantes tensiones comerciales. La administración Trump desea renegociar en profundidad varias disposiciones del tratado, en particular las reglas de origen para el sector automovilístico, las relaciones comerciales con China, el acceso al mercado canadiense de productos lácteos y determinadas políticas energéticas mexicanas. Ante estas exigencias, México y Canadá tienen sólidos motivos para mantenerse firmes en sus posiciones, lo que sugiere que las negociaciones serán largas y complejas .

Desde la entrada en vigor del T-MEC, el valor total del comercio entre EEUU y cada uno de sus dos vecinos ha aumentado de alrededor de 615.000 millones$ en 2019 a casi 800.000 millones en 2022 , superando así a China como principal socio comercial de Estados Unidos. Esta interdependencia resulta especialmente evidente en sectores estratégicos. Canadá y México representan el 51% de los vehículos importados por EEUU y el 58% de los componentes de automoción que el país adquiere en el extranjero. En algunos casos, un componente automovilístico cruza la frontera entre EEUU y México entre cinco y siete veces antes de incorporarse a un vehículo terminado. 

Estas complementariedades son igualmente fuertes en el sector energético, donde Canadá representa el 60% de las importaciones estadounidenses de petróleo crudo. Las cadenas de valor norteamericanas se han vuelto demasiado integradas como para que una reversión pueda producirse sin un elevado coste económico.

En el marco de la actual guerra comercial, la relevancia del acuerdo no ha hecho más que aumentar. El cumplimiento de las normas del T-MEC se ha convertido en el principal medio para que las empresas canadienses y mexicanas obtengan exenciones arancelarias. Los productos conformes con el T-MEC han quedado exentos de la mayoría de los aranceles impuestos sucesivamente por la Casa Blanca. Esta situación otorga actualmente a Canadá y México una importante ventaja competitiva frente a otros socios comerciales de EEUU, especialmente China. 

En un contexto de reorganización de las cadenas de suministro mundiales, el acceso preferencial al mercado estadounidense se está convirtiendo en un activo estratégico de primer orden para ambos países. Sin embargo, este éxito también está aumentando las tensiones en torno al tratado. A medida que se amplía la diferencia entre las condiciones de acceso concedidas a los socios norteamericanos y las impuestas a China, Washington teme que su política comercial sea eludida y que Pekín siga manteniendo influencia en determinadas cadenas de suministro regionales. Precisamente por ello, EEUU pretende endurecer ciertas disposiciones del acuerdo, especialmente las reglas de origen para el sector automovilístico y el marco que regula las relaciones comerciales entre sus vecinos y China.

Las conversaciones podrían prolongarse hasta 2027. Las posiciones defendidas actualmente parecen difíciles de conciliar y las primeras conversaciones preparatorias no han logrado reducir las diferencias. No obstante, el escenario de una retirada total de EEUU sin una solución alternativa sigue siendo poco probable. Una decisión de este tipo provocaría importantes perturbaciones en las cadenas de suministro norteamericanas y en numerosos sectores industriales de los tres países. Por tanto, un compromiso pragmático sigue siendo el desenlace más creíble. Éste podría adoptar la forma de concesiones específicas que permitan a cada parte proteger sus intereses estratégicos, manteniendo al mismo tiempo un marco preferencial para el comercio regional.

“Las negociaciones que comienzan ahora serán largas y conflictivas. Pero la integración industrial construida durante tres décadas está demasiado arraigada como para ponerse en cuestión de la noche a la mañana. Incluso en caso de bloqueo en torno al T-MEC, es probable que Canadá y México mantengan algún tipo de acceso preferencial al mercado estadounidense, ya que el coste económico de una ruptura sería considerable para los tres países”, afirma Marcos Carias, economista para Norteamérica de Coface.

Nueva rectificación de Trump

Una nueva rectificación del presidente estadounidense que matiza sus declaraciones anteriores y señala que el peaje equivalente al 20% del valor del cargamento, planteado para garantizar la seguridad de los buques que transiten por el estrecho de Ormuz, será sustituido por un acuerdo de inversión con los aliados del Golfo en EEUU. Se trata de un convenio abierto y sin cuantías definidas, lo que constituye, de facto, un reconocimiento de que la tasa propuesta por la Administración estadounidense carecía de sentido económico.

No obstante, el problema persiste y el estrecho continúa prácticamente cerrado para ambas partes. La actualización de las últimas cifras confirma, sin embargo, que la interrupción fue algo menos abrupta de lo que se estimaba inicialmente, ya que se han registrado algo más de una decena de tránsitos frente al parón casi total observado en los días previos. Esta revisión se explica porque los datos de seguimiento en tiempo real no incluyen a los buques que navegan sin emitir señal, cuyos movimientos se incorporan posteriormente una vez se confirma su paso, horas o incluso días después, tras volver a activar el transpondedor.

Aun así, el tráfico sigue siendo muy reducido, situado en torno al 10% de los niveles habituales. Además, los ataques iraníes a barcos comerciales continúan, la normalización de la actividad marítima se retrasa y, en consecuencia, también lo hace la recuperación de las exportaciones de petróleo y gas de la región. Esta situación mantiene la presión sobre los mercados energéticos: la referencia Brent supera los 85$ por barril, mientras que el gas en Europa asciende hasta los 54€/MWh.

Tras la marcha atrás de Trump, se abre ahora una fase de negociación y se esperan avances en las conversaciones entre Irán y EEUU durante los próximos días. Un escenario de doble bloqueo no resulta beneficioso para ninguna de las partes, y la necesidad de alcanzar algún tipo de entendimiento aumenta a medida que se prolonga la tensa situación actual.

Fed: 50% de probabilidad de que suba tipos en julio

El dato de inflación en EEUU ofreció cierto alivio a los mercados, al mostrar señales de moderación más allá del componente energético. Sin embargo, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, volvió a adoptar un tono marcadamente restrictivo al afirmar que la lucha contra la inflación aún no ha concluido. En sus comparecencias semestrales ante sendos Comités en la Cámara de Representantes y en el Senado, ratificó un cambio de régimen en la estrategia monetaria del banco central. Warsh adoptó una postura de firmeza frente a las presiones de precios, al declarar una política de “tolerancia cero” ante la inflación persistente, calificando explícitamente de “error” el marco de objetivo de inflación promedio adoptado por la Fed en 2020.

Además de insistir en la reestructuración operativa de la Fed mediante cinco grupos de trabajo orientados a auditar los modelos de inflación, la gestión del balance y los canales de comunicación con los mercados, confirmó su intención de abandonar progresivamente el uso tradicional del 'forward guidance' en favor de una política estrictamente dependiente de los datos económicos en tiempo real, buscando un modelo de comunicación más prudente. A pesar del alivio cuantitativo que supuso la publicación del IPC de junio, Warsh enfrió las expectativas de un giro inmediato hacia nuevos recortes de tipos de interés. 

Es más, los traders del mercado monetario ya ven un 50% de probabilidades de que la Fed suba tipos en julio. El relato ha girado de recortes a subidas en tiempo récord, y eso lo cambia todo para bonos, dólar y bolsa. Ojito.

UBS: el PCE subyacente se acercará al objetivo de la Fed a final de año

"Un entorno de inflación más moderado, combinado con la reaparición de expectativas de crecimiento más débiles en la segunda mitad del año —a medida que el apoyo fiscal y el crecimiento de la renta real se moderan—, debería acercar el PCE subyacente al objetivo del 2% de la Fed hacia final de año. En conjunto, estas dinámicas deberían llevar a la Fed hacia una postura más acomodaticia y a un retorno de los tipos de referencia hacia una estimación neutral en torno al 3%", opinan Paul Hsiao, Estratega de Asignación de Activos, y Andrew Dubinsky, Economista, de UBS Global Wealth Management.

Eastspring: Asia sufrirá una subida de inflación y de tipos

Vis Nayar, Chief Investment Officer, Ray Farris,  Chief Economist, y Viola Wong, Economist de Eastspring Investments, creen que la reanudación de las hostilidades en Oriente Medio ha reforzado los riesgos de un repunte de la inflación y un la subida de tipos de interés en la región Asia. En China, una desaceleración del crecimiento que podría impulsar el gasto en la segunda mitad del año. En Corea, una subida de 25 pb en los tipos de interés.  En la India, un repunte inflacionista que podría acarrear subida de tipos y depreciación de la divisa. Sin embargo, en los paises ASEAN (sureste de Asia), el crecimiento esperado para Singapur y Malasia sigue siendo sólido, y no se prevén cambios en la política monetaria.

En cualquier caso, la gestora advierte que los países asiáticos con divisas débiles se verán más afectados por los riesgos inflacionistas y de endurecimiento monetario. En este escenario, el atractivo de Asia y sus diferentes países para la inversión persiste, pero es necesario un enfoque más selectivo dado el incremento del nivel de riesgo en la región.

03Jul

Los mercados, que venían apuntando a una subida de tipos en la reunión de octubre de la Fed, ahora dan por hecho que esperará hasta su reunión de diciembre. Para UBS sigue siendo demasiado hawkish (restrictivo), y "esperamos que la Fed se abstenga de subir tipos".

Miguel Ángel Valero

En Estados Unidos, la creación de empleo oficial (nóminas no agrícolas) de junio ofreció un dato más débil de lo previsto de 57.000 puestos (frente a 113.000 esperados) y los dos meses anteriores se revisaron a la baja. El principal factor detrás de la desaceleración en nuevos puestos vino del lado del sector de ocio y hostelería, debido a una contratación estacional más débil de lo habitual. Este sector había liderado la creación de empleo en mayo, impulsado por el efecto del Mundial de Fútbol. Sin embargo, en junio registró el comportamiento opuesto y lidero las caídas, con una destrucción de 61.000 empleos, frente a los +40.000 puestos creados en mayo. Dentro del sector, destacaron las caídas en restauración (-33.000) y alojamiento (-22.000). En cuanto a los sectores que tuvieron un comportamiento más favorable, educación y sanidad lideraron el avance con +69.000 nuevos puestos, seguido de servicios profesionales (+36.000). La ocupación aumentó tanto en la industria manufacturera como en la construcción.

Por otro lado, la tasa de paro descendió una décima a 4,2%, frente al 4,3% esperado. Esta reducción reflejó principalmente la salida de trabajadores de la población activa y no una mayor incorporación de trabajadores al mercado laboral. En conjunto, se trata de un informe algo más débil de lo previsto, pero que sigue siendo compatible con un mercado laboral estable. Los analistas destacan la resiliencia que continúa mostrando el empleo estadounidense.

La estela que ha dejado el dato de empleo en EEUU ha sido positiva. Aunque las cifras no han superado las expectativas, sí resultan suficientes –especialmente con una tasa de paro a la baja– para que el mercado laboral continúe mostrando solidez La ligera decepción se reflejó en las expectativas sobre los tipos oficiales, que han moderado su visión para este año, aunque siguen descontando al menos una subida adicional.

La debilidad del dato de empleo en EEUU llevó a los inversores a posponer sus expectativas de endurecimiento monetario: los futuros sobre tipos de interés sitúan ahora la primera subida en diciembre, mientras que previamente la anticipaban para octubre. En este contexto, la rentabilidad exigida al 10 años cerró en tablas en niveles del 4,48% .

En el mercado de divisas, el dato de empleo en EEUU alentó las salidas de dinero en el dólar, permitiendo que el cruce con el euro cerrara por encima del 1,14€/$. Ante el aplazamiento de las expectativas de una subida de tipos en EEUU la referencia euro-dólar escaló un +0,5% finalizando en 1,143€/$.

Trump señala que sigue negociando con Irán, quien “ha aceptado prácticamente todo lo que necesita”.  En este contexto, la cotización del petróleo registró un avance del 0,3% al cierre, acariciando los 72 $/barril. En paralelo, el oro sigue recuperando terreno y amanece con alzas cercanas al 1%. Aupado por la reciente debilidad del dólar, el oro acumula una revalorización del +1,8% en el cómputo semanal al situarse en 4.164 $/onza.

Por otra parte, Trump ha pausado la firma de la Housing Bill –un paquete de medidas acordado por ambos partidos en el Congreso para mejorar el acceso a la vivienda– condicionándolo a la aprobación del Save America Act, que incrementa los requisitos de identificación en los procesos de votación. Y continúa buscando una vía legal para destituir a Lisa Cook de la Fed tras el reciente rechazo del Tribunal Supremo. 

Alemania: 10.000 millones€ en rebajas fiscales

El Gobierno alemán ha presentado un plan de reformas fiscales, que incluye 10.000 millones de euros anuales en rebajas fiscales sobre la renta.  El alivio tributario sería de unos 600€ al año para los hogares de rentas bajas y medias, y se financiará mediante el aumento de la carga fiscal para los contribuyentes con ingresos superiores a 250.000€ anuales. 

Entre otras medidas, también contempla la creación del Fondo Alemania, un vehículo de inversión público-privado para movilizar capital privado hacia proyectos considerados estratégicos para la economía alemana. El canciller alemán, Friedrich Merz, defendió que este paquete de reformas puede contribuir a elevar el crecimiento potencial de la economía y permitir que el PIB vuelva a expandirse por encima del 1% en 2027. 

Estas iniciativas llegan después de que el Gobierno revisara a la baja sus previsiones económicas el pasado mes de abril, en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica y el encarecimiento de la energía, reduciendo su estimación de crecimiento para 2026 del 1% al +0,5% y para 2027 del +1,3% al +0,9%.

UBS: la Fed se abstendrá de subir los tipos

El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, aseguró en el Foro de Sintra que se mantendrá fiel al objetivo de inflación del 2% y que "decepcionará" a quienes esperen lo contrario, reiterando el compromiso de la Fed con la estabilidad de precios. No obstante, Warsh también señaló que los riesgos de inflación han disminuido en las últimas semanas, con unas expectativas a la baja.

Los mercados, que venían apuntando a una subida de tipos en la reunión de octubre de la Fed, ahora dan por hecho que esperará hasta su reunión de diciembre. Para UBS sigue siendo demasiado hawkish (restrictivo), y "esperamos que la Fed se abstenga de subir tipos". La resistencia del mercado laboral estadounidense no está generando presiones sobre los precios. La inflación debería moderarse a medida que avance el año. Los nuevos grupos de trabajo de la Fed podrían retrasar los ajustes de política monetaria.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Creemos que la Fed mantendrá los tipos estables a corto plazo y vemos margen para que los mercados reduzcan sus expectativas de endurecimiento monetario por parte de la Fed. Esto debería beneficiar a los bonos de calidad de vencimiento corto y medio a medida que caigan las rentabilidades, y consideramos que los actuales niveles elevados de rentabilidad son una oportunidad para que los inversores aseguren unos ingresos de cartera duraderos".

"Aunque la fortaleza del USD podría persistir a corto plazo, creemos que el listón para una subida de tipos de la Fed es alto, y una eventual recalibración del mercado debería traducirse en una corrección del USD a medio plazo", apuntan Teck Leng Tan, Estratega, y Dominic Schnider, Responsable Global de Divisas y Materias Primas

"EEUU es una economía productiva, y la IA podría hacerla aún más. Aunque eso no garantiza que la productividad sea la Palabra Financiera del Año 2026, sí constituye un argumento convincente en el ecuador del año", aporta Jason Draho, Responsable de Asignación de Activos para América.

"El informe de empleo de junio debería aliviar las preocupaciones sobre un recalentamiento del mercado laboral, aunque el crecimiento del empleo y de los salarios se mantiene lo suficientemente firme como para que la Fed siga centrada en los riesgos de inflación", opina Andrew Dubinsky, Economista.

Swisscanto apuesta por lo cíclico

En contraste con el tiempo actual en Europa, los mercados de renta variable se enfriaron algo en junio debido a las preocupaciones sobre los tipos de interés a corto plazo. A pesar de los sólidos datos macroeconómicos, "seguimos sin esperar que la Fed suba los tipos y, por tanto, estamos incrementando nuestra exposición a renta variable cíclica", explican en Swisscanto, donde han hecho ajustes en sus carteras:

  • Exposición cíclica en la economía circular: Los datos económicos siguen sorprendiendo al alza en muchas regiones y la renta variable cíclica está ganando impulso. Las compañías industriales que operan en la economía circular resultan especialmente atractivas.
  • Incremento de la posición en bonos soberanos globales: El precio del petróleo cotiza aproximadamente en su nivel previo a la guerra e inflación y las expectativas de inflación han caído bruscamente. La presión alcista sobre las rentabilidades probablemente se ha pausado por el momento, mientras que el carry sigue siendo atractivo.
  • Sobreponderación en renta variable ampliada de nuevo: Sólidos datos macro, sin subidas de tipos por parte de la Fed, sentimiento de mercado equilibrado y beneficios empresariales robustos: el entorno para la renta variable sigue siendo constructivo.
  • Los valores defensivos resultan menos atractivos; la renta variable de la zona euro se beneficia de la caída del precio del petróleo: Volvemos a cerrar nuestra posición en renta variable del Reino Unido. En particular, la cobertura energética ya no parece apropiada. Al mismo tiempo, cerramos nuestra subponderación en renta variable de la zona euro (UEM), ya que las presiones inflacionarias se están moderando.
  • Reducción de la subponderación en USD: El dólar está ganando impulso tras la sólida primera comparecencia del presidente de la Fed, Kevin Warsh, y ha realizado una ruptura técnica al alza. Aunque seguimos viendo argumentos para un USD más débil a largo plazo, deseamos reducir este riesgo durante el verano e incrementamos algo de USD.

Aunque sigue siendo incierto si el Estrecho de Ormuz está actualmente abierto o no, el precio del crudo Brent ya ha caído significativamente desde los 120$ hasta aproximadamente los 70, volviendo aproximadamente a su nivel previo a la guerra. Como resultado, las expectativas de inflación en Europa y EEUU se han derrumbado. La tasa de inflación descontada en los TIPS estadounidenses a un año ha caído de más del 5% a menos del 2%. Las expectativas de inflación a más largo plazo también han descendido, a lo que probablemente ha contribuido la postura "restrictiva" del nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh. No obstante, contrariamente a lo que descuenta el mercado, "seguimos sin esperar que la Fed suba los tipos. Es probable que el descenso de las rentabilidades de las últimas semanas continúe y estamos incrementando nuestra sobre ponderación en bonos soberanos globales".

El mercado espera que el crecimiento de los beneficios para la próxima temporada de resultados sea robusto; las previsiones son del +27% interanual en EEUU y del +12% en la zona euro. El momentum de precios también sigue siendo sólido. Sin embargo, dado que los mercados de renta variable se enfriaron algo en junio, el sentimiento ya no es eufórico y nuestros indicadores técnicos ya no generan señales de venta. Dado que los datos macro son también sólidos y los temores inflacionarios se han disipado, "volvemos a incrementar nuestra sobre ponderación en renta variable para julio, que es típicamente un mes fuerte. Junto con nuestra exposición a tecnología, seguimos favoreciendo la renta variable cíclica, como las pequeñas capitalizaciones y el sector industrial. Ahora estamos infra ponderados en el defensivo mercado de renta variable del Reino Unido, ya que su elevada ponderación en valores energéticos probablemente sufrirá presión vendedora en un entorno de fuerte caída del precio del petróleo". 

Por el contrario, las perspectivas para la renta variable de la zona euro (UEM) están mejorando, ya que la moderación de las presiones inflacionarias podría llevar al Banco Central Europeo a reconsiderar su postura restrictiva. El consiguiente debilitamiento a corto plazo del euro también podría suponer un impulso adicional para las empresas exportadoras europeas.

"Llevamos varios meses manteniéndonos al margen en oro y materias primas, y esto ha dado sus frutos. Los metales preciosos y el petróleo en particular han sufrido fuertes caídas y, en nuestra opinión, se encuentran en una tendencia bajista. Si bien somos estructuralmente positivos en oro, vemos riesgos técnicos, tras haberse perforado temporalmente no solo la media móvil de 200 días, sino también el nivel de los 4.000 dólares. El precio del petróleo podría caer aún más; los precios agrícolas, por el contrario, probablemente subirán debido a la sequía extrema. Por tanto, seguimos con una ponderación neutral en materias primas", concluyen en Swisscanto.

02Jul

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, sugiere en el Foro de Sintra que no será necesaria una subida de tipos en la próxima reunión ya que los riesgos sobre la inflación y el crecimiento son ahora “más equilibrados”.

Miguel Ángel Valero

Según un informe de Crédito y Caución, se espera que la producción farmacéutica en Europa Occidental se contraiga un 2,7% en 2026 como consecuencia de los efectos derivados del conflicto en Oriente Medio. El sector experimentó un fuerte aumento del 14,6% en 2025, debido a una anticipación de la producción por la amenaza de nuevos aranceles. 

Pero el bloqueo del estrecho de Ormuz ha afectado al rendimiento del ámbito farmacéutico en Europa debido al aumento de los precios del petróleo y el gas, a algunas interrupciones en la cadena de suministro y al incremento de los costes de transporte. Todo ello se ha traducido directamente en mayores costes de producción y distribución de los productos farmacéuticos.

Los fabricantes de medicamentos genéricos, así como las empresas de desarrollo y fabricación por contrato, han sufrido mayores presiones financieras, ya que a menudo operan en instalaciones que consumen mucha energía y no pueden repercutir fácilmente los costes en los productos debido a la normativa europea sobre precios de los medicamentos. Por el contrario, las grandes empresas farmacéuticas tienen más capacidad para absorber mayores costes y, hasta ahora, se han visto menos afectadas. Estas compañías cuentan con carteras de productos diversificadas y un mayor poder de fijación de precios.

A nivel global, las empresas farmacéuticas y biotecnológicas disfrutan de un buen acceso a la financiación externa, lo que les ayuda a sostener los elevados costes de I+D. Sin embargo, el sector se enfrenta a una importante expiración masiva de patentes que se prolongará hasta 2030, lo que afectará al volumen de producción de muchas empresas. Según el informe de la aseguradora de crédito, se espera que la inteligencia artificial aumente la productividad en los próximos años, principalmente al apoyar la fase preclínica y la I+D en la cadena de producción.

A medio y largo plazo, el mundo desarrollado seguirá siendo una fuente importante de demanda de productos farmacéuticos, ya que el envejecimiento de la población y el aumento del sobrepeso impulsan la necesidad de productos especializados de alto valor añadido destinados a enfermedades crónicas, así como de medicamentos genéricos. 

Sin embargo, la expansión a largo plazo podría verse frenada por otros factores, como el recorte del gasto sanitario por parte de algunos gobiernos, lo que podría ocasionar un mayor control de precios. Esto podría afectar a las inversiones, dados los elevados costes que conlleva el desarrollo de nuevos medicamentos.

Por otra parte, los ADR de la biotech francesa Abivax llegaron a subir el 40% en el Nasdaq tras publicar nuevos datos de su tratamiento para colitis ulcerosa. Más del 37% de pacientes que no respondían al inicio lograron remisión clínica a los 10 meses con dosis de 50 mg.

Pero el sector farmacéutico no solo tiene problemas en Europa. Un comité de la Cámara de Representantes de EEUU abre una investigación sobre los ensayos clínicos que Merck AbbVie realizan en China. Washington recela de la dependencia de pacientes y datos chinos en pipelines críticos. Riesgo regulatorio y geopolítico para la farma con I+D en China. Atenció a posibles retrasos de aprobaciones y al ánimo del sector.

Por otra parte,  Philip Morris consigue que la FDA de EEUU autorice por primera vez a unas bolsitas de nicotina, Zyn, a venderse como menos dañinas que el tabaco. El gigante del tabaco que quiere dejar de serlo para incrementar su diversifiación se apunta un tanto regulatorio de los gordos. La FDA concede órdenes de Producto de Tabaco de Riesgo Modificado a 20 variantes de Zyn, diez tipos en dos concentraciones, de 3 y 6 miligramos.  La autorización permite afirmar que cambiar cigarrillos por Zyn reduce el riesgo de cáncer de boca, enfermedad cardíaca, cáncer de pulmón, ictus, enfisema y bronquitis crónica. Es la primera vez que la agencia da este permiso a unas bolsitas de nicotina. Zyn pertenece a Philip Morris a través de Swedish Match.  Aunque la FDA no la aprueba como método para dejar de fumar, la luz verde regulatoria para el producto que más crece en Philip Morris proporciona munición de marketing avalada por la FDA para acelerar la transición hacia productos sin humo.

En cambio, Zimmer Biomet se desploma en Bolsa (7%) después de que Pacira BioSciences anunciara que le vende su sistema de terapia del dolor por 140 millones$. Al mercado no le gusta la compra.

Foro de Sintra: el BCE no subirá tipos en la próxima reunión

Mientras, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, vuelve a pronunciarse en el Foro de Sintra, sugiriendo que no será necesaria una subida de tipos en la próxima reunión de este mes. La presidenta del BCE ha suavizado su discurso tras el dato favorable de inflación en la Eurozona y ha señalado que los riesgos sobre la inflación y el crecimiento son ahora “más equilibrados”. Los precios de las materias primas son ahora significativamente más bajos que los contemplados en el escenario central de sus previsiones macroeconómicas. De hecho, el precio del petróleo (70,8$/barril) está incluso por debajo del considerado en el escenario alternativo más moderado (88$/barril), mientras que el gas natural cotiza en niveles similares a los asumidos en ese supuesto. 

Las declaraciones tuvieron un impacto limitado en los mercados, que únicamente redujeron de forma marginal la probabilidad de nuevas subidas de tipos antes de final de año, sin llegar a descontar por completo un incremento adicional. Además, muchos analistas anticipan una subida adicional en la segunda mitad del año.

Por su parte, Kevin Warsh también intervino en el Foro de Sintra, con un mensaje contundente de independencia en las decisiones de la Reserva Federal, al defender que no renunciará a su compromiso con la estabilidad de precios y afirmando que “si hay gente que pensaba que toleraríamos una inflación por encima del objetivo, quedarán decepcionados”. Esta declaración supone además un claro distanciamiento respecto a las presiones a favor de una rebaja de tipos defendidas por Trump. Además, volvió a abordar su deseo de una autoridad monetaria menos comunicativa, lo que implicaría la eliminación del gráfico de puntos o 'dot plot' y la celebración de comparecencias más breves. Argumenta que un exceso de comunicación puede dificultar la toma de decisiones en un banco central.

UBS: Europa gana atractivo

Las acciones europeas cerraron junio con su mejor rentabilidad trimestral desde 2020, impulsadas por el entusiasmo en torno a la IA, la caída de los precios de la energía y la disminución de las preocupaciones sobre un ciclo de endurecimiento agresivo por parte del BCE. Los avances hacia una solución diplomática en Oriente Medio contribuyeron al repunte de junio, ayudando a calmar los temores sobre una inflación acelerada y una serie más agresiva de subidas de tipos por parte del banco central de la región. Este optimismo se mantuvo en julio, con datos que mostraron que la inflación de la Eurozona se moderó hasta el 2,8% interanual en junio, desde el 3,2% de mayo, por debajo del 3,0% esperado, mientras que la inflación subyacente descendió del 2,6% al 2,4%.

Sin embargo, el repunte se ha mantenido relativamente concentrado, con el liderazgo centrado en unas pocas áreas y varios sectores todavía rezagados respecto a máximos anteriores. "Creemos que hay margen para que el repunte se amplíe a medida que los inversores miren más allá de los líderes impulsados por la IA hacia áreas respaldadas por el crecimiento estructural, el apoyo de las políticas y unas perspectivas cíclicas más favorables. El crecimiento estructural a largo plazo y la mejora del impulso manufacturero respaldan a las industriales europeas. La estabilización de la demanda final y un posible repunte del lujo hacen atractivo al sector de consumo discrecional europeo. El respaldo fiscal y la resiliencia de los beneficios crean oportunidades selectivas en Alemania", apuntan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Aunque mantenemos una postura neutral sobre las acciones europeas en general, los argumentos a favor de una exposición selectiva siguen siendo sólidos. Tras el sólido repunte del sector tecnológico, ahora creemos que sus perspectivas son más equilibradas, lo que se refleja en nuestra postura neutral. En cambio, favorecemos aquellas áreas donde convergen el crecimiento estructural, la resiliencia de los beneficios y la mejora cíclica, incluyendo las industriales europeas, el consumo discrecional y Alemania".

"Recomendamos mantener las inversiones mientras se mejora la diversificación en renta variable, se aseguran las atractivas rentabilidades de los bonos de calidad y se amplía la exposición a materias primas para ayudar a gestionar los riesgos geopolíticos, de shocks de oferta y de inflación", señalan Christopher Swann y Belinda Ulander, estrategas .

"Aunque los principales bancos centrales mantienen la cautela, creemos que las subidas de tipos a corto plazo son menos probables. Por ello, los inversores deberían considerar asegurar rentabilidades de bonos de alta calidad y diversificar entre activos generadores de ingresos para ganar resiliencia", apunta Matthew Carter, estratega.

01Jul

UBS cree que el endurecimiento monetario del BCE será moderado. Banca March subraya que vuelve a confirmarse que los conflictos geopolíticos no actúan necesariamente como catalizadores de caídas bursátiles. Preocupan los aranceles europeos a China, y los norteamericanos a la automoción de Europa.

Miguel Ángel Valero

A medida que Oriente Medio avanza hacia una frágil pausa en las hostilidades, el shock económico provocado por el conflicto (perturbación de las cadenas de suministro, inflación... ) ya se está extendiendo ala economía global. La pausa en las tensiones geopolíticas no es una vuelta a la normalidad. Tras más de quince semanas de conflicto, la firma del acuerdo entre EEUU e Irán anuncia un periodo de calma para Oriente Medio, en un entorno regional marcado por la fragilidad. Pero esta pausa no puede ocultar una situación clave: la duración e intensidad del conflicto, que superaron ampliamente las expectativas iniciales, han perturbado profundamente una región crucial de la economía global. El estrecho de Ormuz es un punto estratégico clave para el suministro de hidrocarburos y sus derivados. Muy pocos países – especialmente en el sudeste asiático y en la costa de África oriental – han podido evitar estas perturbaciones.

Cualquier retorno a la normalidad – si es posible – llevará tiempo. La economía mundial resiste, pero se desacelera. Hasta ahora, la economía global ha absorbido el shock, en particular gracias a la acumulación previa de existencias y a los ajustes de la demanda. Sin embargo, esta fase está llegando a su límite. Parones de producción en algunos sectores, el regreso de las presiones inflacionistas y el endurecimiento de las condiciones financieras son los primeros indicios de estas dificultades, mientras que los gobiernos disponen de muy poco margen de maniobra para apoyar la actividad económica y los ingresos.

En este contexto, Coface revisa a la baja sus previsiones de crecimiento global hasta el 2,3% para 2026 y el 2,5% para 2027, una reducción de 0,6 puntos en dos años. El cierre virtual del estrecho de Ormuz – 145 buques lo atravesaron en mayo, frente a más de 3.300 un año antes – ha perturbado el transporte global y ha vuelto a poner bajo tensión las cadenas de suministro. Las empresas ya informan de plazos de entrega más largos, aumento de costes y primeras señales de escasez, lo que las lleva a aumentar sus existencias preventivas, a costa de una mayor presión sobre la tesorería y los márgenes.

La consecuencia es que las insolvencias empresariales sigan aumentando este año (+6 % a nivel mundial) , con incrementos especialmente pronunciados en países como EEUU, Francia y Japón. El shock es global, pero su intensidad varía considerablemente según la región:

  • Oriente Medio: los estados del Golfo han sido los más afectados, con fuertes contracciones debido a su dependencia del estrecho.
  • Europa : el aumento de los precios de la energía y la incertidumbre prolongada pesan sobre la demanda interna, con un crecimiento de solo 0,7 % previsto para la zona euro.
  • EEUU: la inflación repunta (del 2,4% en febrero al 4,2% en mayo), reduciendo el poder adquisitivo y el consumo de los hogares con bajos ingresos.
  • Asia: situación desigual; algunos sectores siguen muy dinámicos (exportaciones de semiconductores de Corea del Sur +153 % desde principios de año), mientras que otros sufren la presión sobre los márgenes.
  • Países emergentes : especialmente en América Latina, el shock se traduce en un repunte de la inflación y políticas monetarias más restrictivas, como enBrasil, donde el tipo de interés clave se sitúa en 14,5 %.

“La pausa en las hostilidades en Oriente Medio es una buena noticia, pero no puede ocultar la cuestión clave: las perturbaciones seguirán lastrando la actividad empresarial, los ingresos y el empleo. Un total sin precedentes de 41 revisiones a la baja sectoriales y 19 de revisiones de países subraya el impacto global de un conflicto cuyas consecuencias sobre los flujos comerciales y la rentabilidad empresarial seguirán pesando considerablemente en los próximos meses", declara Jean-Christophe Caffet, economista jefe de Coface .

A pesar de este contexto, España continúa  consolidándose entre las economías más resilientes de Europa y del mundo, con una previsión de crecimiento del 2,3% para 2026 y del 1,9% para 2027, según el nuevo ‘Coface Risk Review’.Si bien las estimaciones se han ajustado en dos décimas desde el inicio de año, España sigue muy por encima del crecimiento previsto en 2026 para las economías avanzadas (1,4%), la Unión Europea (1%), la zona euro (0,7%), EEUU (1,9%) y nuestros pares europeos, como Alemania (0,4 %), Reino Unido(0,7 %), Francia (0,6%) o Italia (0,5%).

 El 34% de las empresas de Alemania espera un aumento de las insolvencias

Por su parte, Crédito y Caución acaba de publicar el Barómetro de Prácticas de Pago para Alemania, en el que han participado más de 200 empresas de sectores como la industria, la construcción o los servicios. El estudio refleja la preocupación de las compañías por el retraso en el cobro de las facturas, lo que está provocando un descenso en el volumen de las operaciones que se realizan a crédito, muy por debajo de la media de Europa Occidental. En Alemania el 35% de las ventas B2B se realizan a crédito, frente al 52% regional.

El 87% de las empresas alemanas asegura sufrir retrasos en los pagos, frente al 77% a nivel regional, y la morosidad se sitúa cerca del 5% del total de las facturas B2B. En este contexto, las compañías se muestran pesimistas con respecto a la evolución de las insolvencias para los próximos meses. El 38% prevé que aumentarán y el 52% cree que se mantendrán en un nivel elevado.

Los problemas de liquidez de los clientes son la principal causa de los retrasos en los pagos (50%). En cuanto a sus efectos, destacan la reducción del margen de liquidez (43%) y las dificultades para planificar el flujo de caja (29%).

La imprevisibilidad del comercio mundial afecta con mayor gravedad a las empresas alemanas debido a su exposición a los mercados internacionales y a la complejidad de sus cadenas de suministro. Además, las compañías muestran preocupación por la situación económica del país, a lo que se suman el aumento de los costes energéticos y la incertidumbre relacionada con el conflicto en Oriente Medio, que amenazan las ya frágiles perspectivas de crecimiento de Alemania, especialmente si los precios de la energía se mantienen elevados durante más tiempo.

En conjunto, estos factores intensifican las tensiones de liquidez y reducen la capacidad de las empresas para absorber nuevas perturbaciones. Una de cada cuatro compañías alemanas encuestadas afirma utilizar un seguro de crédito. Cuando aumentan los retrasos en los pagos, crece la incertidumbre económica y los proveedores absorben la mayor parte del riesgo, por lo que el seguro de crédito contribuye a que este modelo sea más resistente.

UBS: el endurecimiento monetario del BCE será moderado

El Banco Central Europeo permanece alerta ante el riesgo de que el shock energético provocado por la guerra de Irán pueda trasladarse aún a los precios de consumo, a pesar de los avances hacia un acuerdo diplomático y de un retorno de los precios del petróleo a niveles cercanos a los previos al conflicto. En su intervención en el Foro de Sintra, el economista jefe del BCE, Philip Lane, afirmó que los responsables de política monetaria necesitan evaluar cómo "cuatro meses de subidas en los costes energéticos se filtran en la inflación de los alimentos y en la de los servicios". El presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, señaló que la inflación se mantendrá "significativamente por encima" del objetivo del BCE y que el shock de precios energéticos que comenzó con el conflicto en Oriente Medio "todavía sigue presente en el sistema".

Sin embargo, a pesar de estas declaraciones, también hay indicios de que cualquier nuevo endurecimiento por parte del BCE será probablemente moderado. Los últimos datos de inflación nacionales respaldan una respuesta más comedida por parte del BCE. El retroceso de los precios energéticos ha reducido la presión para un ciclo prolongado de subidas de tipos. Las señales de política monetaria y los precios de mercado apuntan más al gradualismo que a la urgencia.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Seguimos manteniendo una postura constructiva sobre la renta fija de calidad y preferimos asegurar rendimientos atractivos en bonos de calidad de duración corta a media. Aunque mantenemos una postura Neutral respecto a la renta variable de la Eurozona en general, seguimos viendo oportunidades en áreas concretas que se benefician de tendencias globales seculares, entre ellas industriales y consumo discrecional".

"Los inversores deben comprender los costes de oportunidad que implica asignar capital a materias primas y estar dispuestos a tolerar, en determinados momentos, periodos prolongados de rentabilidad inferior. Mantener la disciplina de rebalanceo puede resultar difícil debido a sesgos de comportamiento y a consideraciones fiscales. Además, la exposición ya existente a activos diversificadores y sensibles a la inflación puede reducir el beneficio marginal de las materias primas", apuntan Ian Spencer, estratega, y Jason Draho, responsable de Asignación de Activos para América de UBS Global Wealth Management.

La Bolsa 'pasa' de la geopolítica 

La primera mitad del año ha estado marcada por el inicio del conflicto en Irán tras los ataques de Israel y de EEUU y el siempre temido cierre del estrecho de Ormuz. A pesar de la elevada disrupción en el mercado petrolero, las economías globales han demostrado resiliencia, apoyadas principalmente por la reducción de las importaciones de China en torno a un 40% y por el incremento de la producción en EEUU, que se ha consolidado como el mayor productor mundial de crudo, alcanzando en algunos momentos los 14 millones de barriles diarios.

En este contexto, Trump ha desempeñado un papel ambivalente, terminando en una posición menos favorable que la inicial: Irán continúa reclamando el control del tránsito por el estrecho y persisten las tensiones inflacionistas, lo que dificulta su objetivo de promover un entorno de tipos de interés más bajos. Con el reciente Memorando de Entendimiento, la situación entra en una fase de impasse en la que ambas partes negocian, lo que previsiblemente podría derivar en una victoria pírrica para Trump de cara a las elecciones legislativas de noviembre.

Con estos elementos, vuelve a confirmarse que los conflictos geopolíticos no actúan necesariamente como catalizadores de caídas bursátiles. Gracias a unos resultados empresariales extraordinarios –especialmente en el sector tecnológico–, los mercados han superado rápidamente las dudas iniciales, registrando avances del 10,4% en la renta variable global durante el semestre. En el ámbito de los mercados emergentes, destacan especialmente Corea del Sur (+134%) y Taiwán (+64%), compensando el comportamiento más débil de las grandes economías como China (-15%) e India (-5,6%).

En renta fija, las presiones inflacionistas penalizaron inicialmente los activos de mayor duración; sin embargo, a medida que los precios de la energía comenzaron a normalizarse, la parte larga de las curvas recuperó estabilidad a ambos lados del Atlántico.

De cara al entorno monetario, sigue pesando el giro de los bancos centrales, con un BCE que ha continuado subiendo tipos y una Reserva Federal que mantiene un tono restrictivo. "No obstante, consideramos que este sesgo más agresivo tendrá un recorrido limitado en un escenario de progresiva normalización del tráfico en Ormuz. Por ello, seguimos identificando mayor valor en los tramos cortos de la curva", señalan en Banca March

La moderación en el discurso de los bancos centrales debería favorecer al oro, que ha registrado una primera mitad de año negativa (‑8%), y contribuir a una cierta debilidad del dólar, para el que los analistas de Banca March ven en un rango estimado de 1,16–1,21 EUR/USD.

"De cara a la segunda mitad del año, mantenemos una visión constructiva sobre la renta variable, apoyada en la fortaleza de los beneficios empresariales, y recomendamos aprovechar posibles correcciones vinculadas a temores sobre subidas de tipos. Nuestros sesgos sectoriales se mantienen inalterados –pequeñas compañías estadounidenses, tecnología, infraestructuras, defensa y salud–. A nivel geográfico, favorecemos mercados emergentes y EEUU, así como Alemania dentro de Europa. En definitiva, iniciamos la segunda mitad del año con una menor relevancia de las tensiones entre EEUU e Irán, mientras ganan protagonismo la evolución de la inversión en inteligencia artificial y las decisiones de los bancos centrales", añaden.

Debut de Warsh en el Foro Sintra

En su debut en el Foro de Sintra, el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, se compromete "a darle estabilidad de precios a EEUU”, y a mantener "independiente” a la Fed. Reitera su intención de reducir al máximo las proyecciones de futuro para centrarse en los escenarios posibles frente a las previsiones de subida o bajada de tipos de interés; de reducir el balance de la Fed, y de hacer comparecencias más breves y comunicados más escuetos tras las reuniones del FOMC.

Mientras, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, cree que “los riesgos, tanto al alza para la inflación como a la baja para el crecimiento, están probablemente más equilibrados en términos generales que hace unas semanas", lo que permite restar probabilidad a más alzas de tipos. Insiste en que la subida de tipos en la última reunión del BCE "fue una decisión deliberadamente sólida. Y nada de lo observado desde entonces ha puesto en duda esta valoración”.

Más aranceles

El 1 de julio entran en vigor las medidas “encubiertas” de la Unión Europea contra el creciente flujo de importaciones procedentes de China: una tasa de 3€ por cada artículo adquirido online con un valor inferior a 150€ y una cuota arancelaria del 50% sobre el acero. Aunque ninguna de estas iniciativas menciona explícitamente a China y su aplicación se extiende a todos los socios comerciales de la UE, su impacto recaerá principalmente sobre el gigante asiático. En 2025, la Unión Europea importó cerca de 5.900 millones€ en productos low-cost, de los cuales un 90% procedía de China. 

En el caso del acero los cinco principales proveedores extracomunitarios son: Turquía, India, Corea del Sur, Vietnam y China. No obstante, la Comisión Europea contempla condiciones más favorables para aquellos países con los que mantiene acuerdos comerciales, una circunstancia que no incluye a China ni a Vietnam.

Respecto a la tasa aplicada al comercio electrónico, conviene destacar que el gravamen de 3€ se abonará por artículo y no por paquete. Así, un pedido de dos productos con un valor individual inferior a 150€ soportará un coste adicional total de 6€. Con esta medida, Bruselas persigue varios objetivos: proteger al comercio tradicional frente a la creciente competencia de las plataformas de bajo coste, obtener recursos para reforzar unos servicios aduaneros cada vez más saturados y mejorar los controles sobre este tipo de mercancías para garantizar el cumplimiento de la normativa comunitaria.

Según la propia Comisión Europea, más del 60% de estos productos presentaban algún tipo de incumplimiento de los estándares europeos (alimentos prohibidos o falta de documentación de seguridad).

Por su parte, el nuevo mecanismo sobre el acero busca reducir la dependencia de las importaciones –con el objetivo de recortar los volúmenes importados en un -47% respecto al año anterior– y elevar la utilización de la capacidad productiva de la industria europea, actualmente del 67%, hasta el 80% que persigue la Comisión. Para ello, la UE permitirá la entrada de hasta 18,3 millones de toneladas de acero libres de aranceles. Una vez superado ese umbral, las importaciones adicionales estarán sujetas a un gravamen del 50%.

Por otra parte, la patronal alemana del automóvil celebra el visto bueno al acuerdo comercial UE-EEUU, pero avisa del impacto de los aranceles. La presidenta de VDA, Hildegard Müller, recuerda que se mantienen aranceles del 15% en turismos y componentes, del 25% en camiones y un 10% adicional en autobuses. Y que el golpe es especialmente duro para los fabricantes de vehículos comerciales, como Daimler Truck, que cargan con el arancel más alto de todos. 

El acuerdo da algo de certidumbre, pero los aranceles del 15% al 25% siguen perjudicando a Volkswagen, BMW, Mercedes-Benz y, sobre todo, a Daimler Truck. Atención a los márgenes y a las perspectivas del motor europeo en el segundo semestre. 

Pero la polémica de los aranceles no cesa. Mediante un escueto comunicado de apenas 150 palabras, EEUU comunica que no renueva “en su forma actual” el gran acuerdo comercial con México y Canadá (TMEC). “Sin embargo, el Acuerdo sigue vigente a la espera de la resolución de estos temas o hasta la terminación del mismo”, precisó la Oficina Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés). Trump  quiere realizar revisiones anuales del TMEC. “EEUU continuará dialogando con México y Canadá para abordar las deficiencias del acuerdo y nuestros déficits comerciales con estos países. El Acuerdo permanece vigente hasta que se resuelvan estos asuntos o hasta su terminación". EEUU se reunirá con México la semana del 20 de julio para "una tercera ronda de negociaciones bilaterales relacionadas con la revisión conjunta del TMEC”.

30Jun

Ebury vaticina un descenso moderado del Euribor si avanzan las negociaciones entre Irán y EEUU. En cambio, Singular Bank cree que el BCE subirá tipos de nuevo en el verano.

Miguel Ángel Valero

Diego Barnuevo, Analista de Mercados de Ebury, señala que todo apunta a que el Euribor a 12 meses romperá en junio su racha alcista de los últimos tres meses. La media provisional se sitúa actualmente en el 2,8%,frente al 2,804% de mayo. Aunque el Banco Central Europeo (BCE) subió los tipos de interés en su reunión de junio, el mercado ya había descontado plenamente este movimiento, por lo que ya estaba reflejado en el valor del Euribor.

El principal motivo de la ligera caída del indicador en junio ha sido lo ocurrido tras la firma del acuerdo marco de paz entre Irán y EEUU. El pacto provocó fuertes descensos en los precios de los futuros del petróleo - que ya han regresado a niveles previos al conflicto - y una corrección a la baja en las expectativas de subidas de tipos por parte del BCE. 

"Aunque el mercado sigue descontando una subida de tipos a lo largo del año, mantenemos un alto grado de escepticismo y creemos que existe margen para que las expectativas se moderen aún más. Las declaraciones de Lagarde refuerzan nuestra visión: la presidenta del BCE señaló que no ve necesidad de adoptar medidas adicionales agresivas para contrarrestar el shock generado por el conflicto con Irán. Por todo ello, esperamos que el BCE mantenga los tipos de interés en sus niveles actuales a corto plazo, a medida que la inflación converge progresivamente hacia el nivel objetivo. Paralelamente, si las negociaciones entre EEUU e Irán avanzan sin contratiempos, deberíamos ver una reducción adicional de las expectativas de tipos en la Eurozona y un posible descenso, aunque moderado, del Euríbor a 12 meses desde los niveles actuales", apunta el experto de Ebury.

El Foro de Sintra constata una desaceleración gradual de la inflación

En el Foro de Sintra, Lagarde destaca los avances en regulación bancaria y energías verdes como un “escudo europeo” que ha permitido afrontar con mayor resiliencia la crisis en el estrecho de Ormuz. Mientras, los datos de inflación en Europa apuntan a una desaceleración gradual, lo que sugiere que el peor momento puede estar comenzando a quedar atrás. Esta moderación continuará durante la segunda mitad del año, y la energía empezará a revertir su impacto inflacionista, especialmente de cara a 2027. Con este escenario, el tono restrictivo de los bancos centrales parece prudente, aunque previsiblemente no será sostenible más allá del verano. En paralelo, los flujos por Ormuz se han ralentizado –de 20 a 13 el 29 de junio, con datos que no recogen los tránsitos no declarados–. No obstante, la vía de Omán gana relevancia, con Francia en conversaciones con el gobierno omaní para evitar la imposición de peajes y facilitar las labores de desminado.

La presidenta del BCE ha afirmado que Europa cada vez es más resiliente frente a los shocks económicos y que la última subida de tipos de interés no fue de carácter preventivo. Europa se está volviendo menos vulnerable a las perturbaciones externas gracias a una mayor regulación bancaria y fiscal –la quiebra de Silicon Valley Bank en EEUU no desestabilizó a ninguna entidad financiera de la zona euro– y a los avances en la transición ecológica –que han permitido resistir a la mayor interrupción de suministro mundial de petróleo–. En lo referente a la última decisión de política monetaria, la presidenta rechazó que pudiera calificarse como una subida de tipos “preventiva”, insistiendo en que estaba respaldada por las proyecciones macroeconómicas del BCE y resultaba adecuada en todos los escenarios contemplados por la institución. En aquella reunión, el BCE publicó nuevas previsiones macroeconómicas que elevaban tanto la inflación general como la subyacente, mostrando que la inflación no volvería al objetivo del 2% hasta el último trimestre de 2027. Según Lagarde, mantener los tipos sin cambios habría implicado que la inflación siguiera por encima del 2% incluso en 2028. 

En sus previsiones, el escenario más “moderado” con estimaciones más favorables al escenario “base”, contemplaba que el precio del petróleo remitiese a 88$/barril en el tercer trimestre de este año Sin embargo, la evolución reciente del mercado ha sido más favorable de lo previsto: el crudo cotiza por debajo de ese nivel desde hace dos semanas y actualmente se sitúa por debajo de los 75 dólares por barril, lo que reduce parte de las presiones inflacionistas asociadas al encarecimiento de la energía.

Philip Lane, economista jefe del BCE, asegura que los efectos de segunda ronda derivados del aumento de precios de la energía probablemente tardarán algún en manifestarse. En este sentido, subrayó que la principal cuestión para el BCE será evaluar cómo los incrementos acumulados de los costes energéticos durante los últimos meses terminan trasladándose a los precios de los alimentos y, especialmente, al sector servicios, donde las presiones inflacionistas suelen ser más persistentes.

Singular Bank: el BCE subirá tipos al 2,5% este verano

En la actualización de mitad de año de su informe Perspectivas geoeconómicas y estrategia de inversión 2026: La Gran ReconfiguraciónSingular Bank avisa que la normalización del suministro desde el Golfo Pérsico será lenta: incluso con el tránsito reanudado, la oferta de petróleo seguirá por debajo de la demanda durante el verano y los inventarios tardarían al menos un año en volver a los niveles previos a la guerra. Por ello, espera que el Brent repunte de nuevo a 80$ y se mantenga en torno a ese nivel en la primera parte de 2027. La prolongación de las presiones inflacionistas llevará al BCE a subir su tipo efectivo al 2,5% este verano.

En el plano macroeconómico, la entidad prevé que EEUU mantenga un crecimiento del 2,2% en 2026, apoyado por la inversión en IA y una menor tensión comercial con China, mientras que la Eurozona se limitaría a un 0,7% por la crisis energética y la debilidad de Francia, Alemania e Italia. China moderaría su avance al 4,6%, afectada por el repunte de los costes de producción y la desaceleración del comercio exterior.

España seguirá mostrando mayor resiliencia que la Eurozona, con una previsión de crecimiento del 2,5%, respaldada por la demanda interna, el empleo, el tramo final de los fondos Next Generation y el dividendo demográfico asociado a la inmigración. No obstante, el informe advierte de riesgos sobre el turismo si repuntan los costes energéticos y recuerda los retos estructurales de vivienda, pensiones, oferta y fragmentación política.

Singular Bank considera que la IA seguirá siendo uno de los principales motores de inversión y productividad, aunque con efectos desiguales por sectores y una reasignación de tareas en actividades más expuestas. Desde el punto de vista del mercado, la entidad no aprecia una “exuberancia irracional” en torno a la IA, ya que las valoraciones tecnológicas se han moderado gracias a la revisión al alza de los beneficios esperados. En este contexto, mantiene su preferencia por los segmentos vinculados al despliegue de centros de datos, especialmente semiconductores, infraestructuras y electrificación, así como por Asia Emergente, donde se concentra una parte esencial de la cadena de valor tecnológica.

Roberto Scholtes, jefe de Estrategia de Inversión de Singular Bank, ha señalado: "Los múltiplos bursátiles se han moderado al acelerarse el crecimiento de los beneficios, en especial los de las tecnológicas, por lo que conviene evitar una infra ponderación significativa de EEUU. Además de sobre ponderar Tecnología -con un peso relevante en la cadena de valor de Asia Emergente-, continuamos viendo recorrido en otros “posibilitadores” de la puesta en marcha de centros de datos, encuadrados en las temáticas de Infraestructuras y Electrificación".

En renta fija, Singular Bank recomienda invertir la liquidez y los fondos monetarios en deuda pública a corto plazo, especialmente entre 1 y 3 años; reforzar la exposición a activos ligados a tipos flotantes, como préstamos bancarios senior y CLO, por su protección ante nuevas subidas de tipos; y mantener posiciones en deuda subordinada de entidades financieras, donde los intereses más altos apoyan la rentabilidad y solvencia de bancos y aseguradoras.

En divisas, la entidad considera que la reciente apreciación del dólar ofrece una oportunidad para cubrir otra parte de la exposición al USD. Su escenario base contempla que la Fed mantenga el tipo en el rango 3,50%-3,75% y prevé que el dólar vuelva a final de año a 1,18 €/$ tendiendo a 1,20 €/$ en 2027 si se descuentan nuevos recortes de la Fed. Por ello, considera que niveles en torno a 1,14 €/$ son adecuados para cubrirá parte de la exposición al USD que proviene de la renta variable estadounidense o global.

Singular Bank considera que la inversión en los “cuellos de botella” generados por la convergencia de la IA, la geopolítica y la autonomía estratégica seguirá siendo la temática dominante en las bolsas. Ve oportunidades en los subsectores que todavía no descuentan el probable super-ciclo de crecimiento o las posibilidades de innovación o de mejoras de productividad desatados por la IA: infraestructuras tecnológicas y energéticas, generación y redes eléctricas, semiconductores, biotecnología y bancos. Recomienda aprovechar eventuales recortes para reforzar posiciones.

UBS recomienda bonos de calidad

Los mercados comenzaron la semana con cierto optimismo ante la posibilidad de que Irán y EEUU continúen esta semana sus conversaciones de paz. Los planes de inversión en IA de Corea del Sur también impulsaron el sentimiento. "La moderación de la inflación PCE de mayo ayudó a reducir los temores de un nuevo endurecimiento por parte de la Fed. Se espera que el informe de empleo de esta semana muestre otro avance sólido, aunque con cierta moderación tras un mes anterior excepcionalmente fuerte. Creemos que es probable que la Fed mantenga las tasas sin cambios este año, y recomendamos asegurar las atractivas rentabilidades que ofrecen actualmente los bonos de calidad", apunta Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management.

29Jun

"La zona del euro ha resistido la mayor subida arancelaria de EEUU en casi un siglo", y a lo que la Agencia Internacional de la Energía ha calificado como "la mayor alteración del suministro de petróleo de la historia".

Miguel Ángel Valero

El Foro de Sintra, el encuentro de bancos centrales organizado por el BCE y que este año tiene el 'morbo' añadido del debut internacional del nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, se celebra en medio de nuevas refriegas en Oriente Medio. EEUU e Irán protagonizaron desde el jueves un intercambio de ataques, tras abrir fuego el país de los ayatolás contra un buque con bandera de Singapur que transitaba por la ruta alternativa de Omán, al considerarla una vía “no autorizada” y reivindicar su derecho a controlar el tráfico marítimo, y responder Trump con una serie de bombardeos contra depósitos iraníes de misiles y drones. La escalada continuó durante el fin de semana, con la Guardia Revolucionaria lanzando misiles contra bases en Kuwait y Baréin.

Estos episodios reavivaron la preocupación en torno al tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. Antes de los ataques, el número de buques que lo atravesaban había alcanzado máximos desde el inicio de la fase bélica, situándose en torno al 52% de los niveles promedio de 2025. Desde entonces, se ha observado una caída en los tránsitos, aunque el volumen continúa por encima de los niveles previos al Memorando de Entendimiento.

Ambos países han acordado cesar los ataques antes de retomar las negociaciones esta semana. La reapertura de Ormuz no está siendo lineal y es probable que sigan produciéndose episodios de tensión. Por tanto, no conviene sobre reaccionar al ruido a corto plazo: la tendencia hacia la normalización sigue consolidándose. Ambas partes están obligadas a entenderse y, si apenas una semana después del Memorando de Entendimiento el tráfico marítimo ya se había recuperado hasta casi un 55%, todavía existe margen para que, dentro del plazo de 30 días acordado, se acerque a niveles habituales.

Este año el Foro de Sintra, la conferencia anual organizada por el Banco Central Europeo en Portugal, lleva por título “Shaping Europe´s future: innovation, growth and stability”. El evento, que se extenderá hasta el 1 de julio, es una de las principales citas anuales de política monetaria global, que antecede a la que organiza la Fed en Jackson Hole en agosto. Estará centrado en la capacidad europea para elevar su crecimiento potencial a través de la innovación y difusión tecnológica, la relación entre regulación financiera estabilidad y crédito, el impacto de la IA sobre la estabilidad financiera, la inmigración como factor de productividad y el papel de Europa en el nuevo entorno comercial global.

La relevancia del encuentro residirá también en las señales cualitativas que los principales bancos centrales ofrezcan en torno al crecimiento, inflación, estabilidad financiera y comunicación monetaria. El Foro de Sintra puede ayudar a calibrar hasta qué punto la Fed mantendrá una comunicación más escueta en el 'forward guidance', tal y como apuntaba Warsh en su primera y única comparecencia reunión al frente de la Fed, la interpretación del BCE en el equilibrio entre inflación y crecimiento, o la lectura que los bancos centrales hacen de los riesgos derivados de la IA, comercio global y estabilidad financiera.

Lagarde: vuelta a lo esencial

En la intervención de apertura del Foro Sintra, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, defiende que la política monetaria "ha vuelto a lo esencial" tras haber enfrentado presiones "extraordinarias" en los últimos años y puede centrarse ahora "en estabilizar la inflación utilizando los tipos de interés oficiales como herramienta principal". "Ya no es necesario recurrir a instrumentos no convencionales" ni se necesita actuar "con la misma intensidad". "Podemos realizar ajustes graduales de los tipos de interés, calibrados en función de las perturbaciones a las que nos enfrentamos", insiste.

Pero avisa: "volver a lo esencial no significa regresar a un pasado idealizado". Y destaca el trabajo del BCE para reducir los riesgos de fragmentación: el Instrumento para la Protección de la Transmisión (TPI) hace menos probable que haya movimientos injustificados en los diferenciales soberanos. También la supervisión y el marco europeo de resolución han hecho que el sector bancario sea más resiliente. Cree que las respuestas de política económica en Europa también están reduciendo la medida en que las perturbaciones se transmiten a la economía real. "La zona del euro ha resistido la mayor subida arancelaria de EEUU en casi un siglo", y a lo que la Agencia Internacional de la Energía ha calificado como "la mayor alteración del suministro de petróleo de la historia". "La economía no ha descarrilado", recalca la presidenta del BCE.

También alerta de un entorno geopolítico "tensionado" en el que la frecuencia de las grandes perturbaciones parece estar aumentando, y al mismo tiempo éstas adoptan nuevas formas: el acceso a los mercados, el suministro energético y los minerales críticos se están utilizando cada vez más como herramientas de presión. Este tipo de perturbaciones pone a prueba los marcos analíticos habituales, empujando a la política monetaria "hacia un nuevo terreno". Y a pesar de que es "más probable" que haya perturbaciones que desvíen la inflación de su objetivo, la resiliencia que ha adquirido Europa hace que sus efectos sobre su economía sean "más contenidos".

La Eurozona se encuentra, con mayor frecuencia, "entre perturbaciones que podemos ignorar y otras ante las que debemos reaccionar con firmeza". "El mundo al que nos enfrentamos hoy no es menos exigente, y debemos seguir adaptándonos. Los fundamentos no han cambiado. Ha cambiado la forma de aplicarlos", apuró.

Mientras, los bancos centrales estarán atentos al IPC en la Eurozona (miércoles 1 de julio), que permitirá calibrar hasta qué punto la reciente caída en el precio del crudo ha compensado el shock energético derivado del conflicto en Oriente Medio. Y al informe oficial de empleo de EEUU, que se publicará el jueves 2 y que ayudará a evaluar si la mayor economía mundial sigue resistiendo al endurecimiento de las condiciones financieras, al repunte de los precios energéticos y al reciente cambio de la Fed, cuando Kevin Warsh insistía en que unos precios persistentemente elevados suponen una carga para los hogares estadounidenses. Los inversores siguen descontando al menos una subida de 25 p.b. este año, giro notable frente al ciclo de recortes que se esperaba antes del inicio de la guerra entre EEUU e Irán. Para muchos analistas, se trata de un cambio de previsiones exagerado: la inflación derivada de los aranceles está perdiendo fuerza y la caída del precio del petróleo reducirá la probabilidad de efectos de segunda ronda, por lo que la Fed no tocará los tipos en lo que queda de año.

Nordea: defensa y relocalización energética transforman Europa

Precisamente, René Møller Petersen, gestor principal de cartera de la estrategia Empower Europe de Nordea, destaca que las últimas tensiones en una de las rutas marítimas más críticas del mundo han expuesto una realidad incómoda sobre la vulnerabilidad energética de Europa. Pero en esa situación se encuentra una de las oportunidades de inversión más atractivas de esta década.

Europa no es el principal consumidor del petróleo que transita por el estrecho de Ormuz, sin embargo, las alteraciones en los mercados energéticos globales repercuten casi de inmediato en todo el continente. Los precios de la energía reaccionan, las cadenas de suministro se tensan y los riesgos asociados a la dependencia de los flujos energéticos globales se vuelven imposibles de ignorar.

Pero la dependencia energética es solo parte de un desafío mucho mayor que enfrenta Europa actualmente. Existen vulnerabilidades similares en las cadenas de suministro, la producción industrial, las tecnologías críticas y la infraestructura de seguridad. La dependencia de Europa de proveedores externos para todo, desde materias primas y semiconductores hasta capacidades de defensa, es cada vez más evidente.

Durante décadas, la prosperidad de Europa se basó en supuestos que ya no se mantienen: suministros energéticos fiables, cadenas de suministro globales resilientes y seguridad externalizada. Esos supuestos están siendo reescritos. La dependencia de la energía rusa ha disminuido drásticamente, las cadenas de suministro han mostrado fragilidades estructurales, y la defensa ha vuelto al centro de la agenda política y económica.

Europa se está enfrentando por fin a una realidad que ya no puede ignorar — y está respondiendo con una inversión a la altura. Este paso, que va del reconocimiento a la materialización de inversiones reales, ha abierto nuevas oportunidades. En los sectores de la energía, la producción industrial y la defensa, el capital está fluyendo hacia proyectos y compañías que ayudan a reducir las dependencias estratégicas y a fortalecer la resiliencia.

El año pasado Nordea lanzó la estrategia Empower Europe para aprovechar las oportunidades de inversión que emergen de esta transformación. La estrategia se diseñó en torno a una observación sencilla: abordar las vulnerabilidades estratégicas está impulsando un ciclo de inversión plurianual que se extiende mucho más allá de cualquier sector individual. El fondo se centra en tres grandes temáticas: resiliencia energética, relocalización de la producción, y defensa y ciberseguridad. La inversión en electrificación y la modernización de las redes se están acelerando a medida que la seguridad energética se convierte en una prioridad estratégica. De este modo, las empresas están relocalizando cadenas de suministro críticas mediante fabricación avanzada, automatización y digitalización. Al mismo tiempo, el nuevo entorno de seguridad está impulsando un mayor gasto en defensa, ciberseguridad y tecnologías de doble uso.

El estrecho de Ormuz es solo un recordatorio, entre muchos, de que las dependencias estratégicas de Europa no son riesgos abstractos. Se traducen en volatilidad de precios, interrupciones en el suministro y vulnerabilidades competitivas a largo plazo. Pero también crean nuevas posibilidades, ya que el capital fluye hacia empresas innovadoras que ofrecen soluciones. La transición de Europa ya está en marcha, y el capital se está desplegando a gran escala. El punto de inflexión no está por llegar — está sucediendo ahora, y la oportunidad apenas comienza.

UBS: el petróleo regresará a los 85$ antes de fin de año

El petróleo borró parte de las ganancias del lunes 29 de junio después de que Irán y EDEUU acordaran detener los ataques antes de que se retomen las conversaciones de paz esta semana. El crudo Brent cotiza a 72,5$/barril, aún cerca de los niveles previos al estallido de la guerra a finales de febrero. Sin embargo, "aunque hemos revisado a la baja nuestras previsiones para el petróleo para reflejar la reapertura del estrecho, creemos que el nivel de precios actual sobreestima la rapidez con la que se normalizará el tráfico por esa vía marítima y se recuperará la producción paralizada. Esperamos que el Brent regrese a los 85$/barril antes de que finalice este año", señalan en UBS. Una recuperación plena de la confianza en el transporte marítimo llevará tiempo, porque el estrecho de Ormuz acoge ahora menos barcos que antes de la guerra y porque wl proceso de recuperación de la producción probablemente será más lento de lo previsto.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Esperamos que los precios del petróleo se recuperen desde sus niveles actuales en los próximos meses, y creemos que una exposición amplia a las materias primas sigue ofreciendo beneficios de diversificación en el contexto de una cartera. La energía puede servir de amortiguador ante nuevas disrupciones en el suministro, los riesgos asociados al fenómeno de El Niño pueden favorecer a las materias primas agrícolas, y la inteligencia artificial y la electrificación siguen siendo un factor positivo para los metales industriales".

"Los incrementos de precios impulsados por el petróleo en la inflación subyacente —excluyendo alimentación y energía—, como ocurre con las tarifas aéreas, son menos visibles. Nuevas subidas de precios no estarían justificadas, pero las empresas que trasladaron los costes pasados del petróleo mediante aumentos en sus precios finales pueden intentar mantener los niveles actuales", apunta Paul Donovan, Economista Jefe de UBS Global Wealth Management.

Ebury: clara disminución del apetito por el riesgo

El dólar se aprecia mientras los mercados de renta variable se tambalean. La semana pasada, los mercados bursátiles mundiales sufrieron una caída liderada por las grandes tecnológicas. El retroceso se debió a una clara disminución del apetito por el riesgo. Este entorno dio a los inversores en divisas un motivo adicional para refugiarse en activos refugio, con el dólar estadounidense a la cabeza y el franco suizo siguiéndole de cerca. Los movimientos, sin embargo, fueron en general contenidos. 

Los precios del petróleo siguen cayendo a medida que se disipa el temor a una escasez de suministro y los mercados spot parecen bien abastecidos. Las violaciones mutuas del alto el fuego entre Irán y EEUU no han ayudado a impulsar los precios del crudo, mientras que persisten discrepancias evidentes entre ambas partes sobre los términos realmente acordados. En cualquier caso, los inversores parecen dispuestos a pasar por alto el aún turbulento desenlace del conflicto.

Esta semana la atención se centrará en los datos macroeconómicos. En EEUU es la "semana del empleo", ya que se publicarán varios indicadores clave del mercado laboral que culminarán el jueves con el informe de junio. En la zona euro, el miércoles se publicará la inflación preliminar de junio. En el Reino Unido, toda la atención estará puesta en la elección por Andy Burnham de su ministro de Hacienda, que será indicativo de su nivel de compromiso con las normas fiscales.

  • EUR: Los índices PMI de actividad empresarial de junio se recuperaron hasta niveles que, en los últimos tiempos, han sido compatibles con un crecimiento moderado, en torno al 1 % anual. Mantenemos una visión optimista sobre la estabilización del crecimiento de la zona euro en la segunda mitad del año. La bajada de los precios de la energía constituye un factor estructural positivo para el bloque, que debería contribuir a aliviar las presiones inflacionistas y a aumentar la renta disponible de los hogares. Asimismo, confiamos en que la implantación gradual del paquete de estímulos alemán empiece a impulsar modestamente estas cifras, aunque el efecto multiplicador del gasto en infraestructuras suele tardaren materializarse y resulta difícil de apreciar en los datos a corto plazo. Los datos de inflación de esta semana deberían suponer un cierto alivio para el BCE. Lo más relevante para los mercados, sin embargo, serán los numerosos discursos y comunicaciones que tendrán lugar en el foro anual del BCE en Sintra, Portugal. Los mercados de swaps siguen descontando en gran medida una nueva subida de tipos de 25 pb por parte del BCE en septiembre. No estamos de ningún modo convencidos de que se vaya a producir.
  • USD: Las sorpresas positivas de la semana pasada (PMI, PIB, gasto personal y pedidos de bienes duraderos) sugieren que la economía estadounidense sigue avanzando con solidez, respaldada por una inversión robusta, aunque no toda impulsada por la inteligencia artificial (IA). Esto refuerza también la idea de que la economía europea sufrirá un impacto más prolongado por el conflicto que la estadounidense, que está mostrando una notable resiliencia ante el encarecimiento de los precios energéticos. La verdadera prueba llega esta semana con la publicación, este jueves, de los datos de empleo de junio. En un contexto en el que el presidente Kevin Warsh se ha comprometido a reducir significativamente la información y las orientaciones prospectivas que la Reserva Federal proporciona a los mercados, datos como las nóminas no agrícolas de esta semana adquieren una importancia aún mayor. El consenso apunta a una creación neta de empleo de alrededor de 114.000 puestos. Aunque supone una desaceleración respecto al mes anterior, seguiría siendo suficiente para sostener el ritmo de crecimiento de la población activa.
  • GBP: La libra esterlina sigue comportándose relativamente bien frente a otras divisas europeas y, por el momento, no se ha aplicado ninguna prima de riesgo fiscal adicional. Esto sugiere dos cosas: que los mercados están aliviados de que no se haya producido una contienda prolongada por el liderazgo británico y que se está tomando en serio el respeto manifestado por Andy Burnham hacia las normas fiscales del Reino Unido. Consideramos, no obstante, que los inversores están siendo excesivamente indulgentes y no están descontando adecuadamente la presión que la izquierda del Partido Laborista ejercerá para aumentar el gasto público, ya sea mediante una mayor carga fiscal a las empresas o a través de una mayor emisión de deuda. Aunque se publicarán pocos datos económicos, esta semana debería constituir una prueba clave para validar esta hipótesis. La atención se centra en el número11 de Downing Street y la identidad del próximo ministro de Hacienda. El optimismo inicial generado por la posibilidad de que Wes Streeting, de centroizquierda, pudiera ocupar el cargo se ha desvanecido ante los informes que apuntan a que el secretario de Energía y exlíder laborista Ed Miliband es ahora el favorito. Consideramos que esto es negativo para la libra, ya que Miliband aboga por una política fiscal más flexible, una agenda industrial verde y un Estado más intervencionista. En cualquier caso, vemos poco margen para una apreciación adicional de la libra frente al euro.
19Jun

Con Irán en vías de solución, Trump presiona a Europa con la OTAN y más aranceles. La IA suma y sigue. UBS destaca que índices globales superan a la Bolsa de EEUU. Y Ofi Invest destaca la división interna en la Fed.

Miguel Ángel Valero

Tras la firma del acuerdo de paz entre Irán y EEUU, ya comienzan a observarse señales del nuevo estatus en el estrecho de Ormuz. El vicepresidente de EEUU, JD Vance, ha señaló que alrededor de 12 millones de barriles de petróleo atravesaron la zona el miércoles 17 de junio, y los últimos datos de transpondedores indican el 19 de junio el paso de 17 buques —la mayor cifra desde el 18 de abril—. La compañía petrolera nacional de Emiratos Árabes ha indicado a sus clientes que dirijan sus cargueros a los puertos dentro del golfo Pérsico, plenamente operativos desde finales de abril; de hecho, los buques del país han sido los más exitosos en cruzar el bloqueo discretamente. 

Por su parte, en el mercado de seguros marítimos, algunas compañías ya están reduciendo precios para ganar cuota ante la inminente reapertura.

Estas señales contrastan con las noticias sobre la suspensión del encuentro de las delegaciones negociadoras de EEUU e Irán, debido a las hostilidades israelíes (los principales perjudicados por el acuerdo de paz) en Líbano. La reapertura en curso puede experimentar episodios de tensión; no obstante, la firma del memorando supone un paso adicional hacia la normalización –el más relevante para los mercados–, ya que ambas partes han levantado el bloqueo y el tráfico marítimo está recuperándose.

Más presión de Trump sobre Europa: OTAN y aranceles

Mientras, la Administración Trump eleva la presión sobre Europa. Por una parte, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció que durante los próximos seis meses se realizará un proceso de reevaluación del despliegue militar estadounidense en Europa, lo que podría desembocar en nuevas retiradas de tropas y recortes de capacidades dentro de la OTAN. La Casa Blanca ya anunció en mayo la retirada de 5.000 soldados destinados en Alemania y ahora vuelve la presión, con Hegseth advirtiendo nuevamente que Europa debe responsabilizarse de una forma más decidida de su defensa y que Washington ya no está dispuesto a seguir desempeñando el mismo papel que en las últimas décadas.

La otra vía de presión es la arancelaria, que vuelve a centrar titulares, pero como en ocasiones previas todo apunta a una solución negociada. EEUU ha iniciado una nueva investigación contra Alemania bajo la Sección 301 –una disposición legal que permite al Representante de Comercio de EEUU (USTR) tomar medidas unilaterales contra países considerados con barreras comerciales desleales–. La razón principal es la acusación de que Alemania paga precios persistentemente bajos por productos farmacéuticos innovadores, lo que, según EEUU, obliga a los pacientes estadounidenses a subsidiar una parte desproporcionada de los costos globales de investigación y desarrollo (I+D) de la industria. El USTR ha programado una audiencia sobre la investigación para el 22 de septiembre y recibirá comentarios públicos hasta el 10 de agosto. 

Aunque la investigación podría llevar a aranceles, el Representante de Comercio de EE.UU. ha sugerido que el conflicto podría resolverse mediante negociaciones, similar a un acuerdo previo con el Reino Unido.

IA suma y sigue gracias al acuerdo Intel-Apple

  • Intel vuela tras el anuncio de Trump de que Apple va a asociarse con el fabricante de chips para diseñar y producir semiconductores en suelo americano. Un contrato con Apple le garantizaría a Intel demanda estable de una de las mayores empresas de electrónica de consumo del mundo, un espaldarazo para su reputación y sus ventas mientras intenta recortar distancia con TSMC.
  • Marvell Technology sube un 12% a remolque del acuerdo Apple-Intel. Si Intel fabrica chips para Apple, todo el ecosistema de semiconductores sale ganando, y Marvell, especialista en chips de red para centros de datos, es de los primeros en surfear la ola.
  • Sandisk también se apunta al rally de los chips. Con Intel anunciando fabricación americana para Apple, el sector de memoria entero despierta. Micron Technology sube un 8%, y Western Digital, el 6%.
  • Los inversores chinos originales de Manus, la startup de IA que Meta compró por 2.000 millones$ negocian recomprar la empresa al mismo precio que pagó la multinacional de EEUU. El movimiento llega después de que Pekín ordenara deshacer la operación por razones de seguridad nacional. Entre los potenciales compradores están Tencent, HSG y ZhenFund.
  • Accenture sufrió el 17 de junio la peor caída de Bolsa de su historia reciente. El detonante fue doble: un recorte de los objetivos anuales y una megaoperación de 4.180 millones$ en ciberseguridad que el mercado interpretó como señal de apuro. Los ingresos del tercer trimestre fiscal suben el 6%, hasta 18.720 millones$, pero por debajo de las expectativas del consenso. La compañía ajustó su previsión de crecimiento para el año completo al rango 3-4%, frente al 5% inicial. Accenture anuncia la compra de una participación mayoritaria en Dragos y la adquisición completa de runZero y NetRise por 4.180 millones$ en total. Las tres empresas suman unos 208 millones$ en ingresos recurrentes anuales. El plan es claro: pivotar hacia ciberseguridad industrial cuando el negocio de consultoría tradicional se ve amenazado por la automatización con IA. Accenture es el canario en la mina de la consultoría tecnológica global. Si la mayor del sector recorta objetivos y pierde contratos por la guerra en Oriente Medio y la IA, el ciclo de inversión IT corporativo está frenando. Esto exige vigilar los próximos resultados de IBM, Infosys, Cognizant y Capgemini.

UBS: muchos índices globales han superado a la Bolsa de EEUU

En su última Carta Mensual, Mark Haefele, Director de Inversiones de UBS Global Wealth Management, explica cómo la IA se ha consolidado como la fuerza más determinante en los mercados este año, y cómo los valores vinculados a la IA han impulsado al alza los índices bursátiles a pesar del aumento de los rendimientos de los bonos, los riesgos geopolíticos y una inflación más persistente.

Los inversores que prestaron demasiada atención a los titulares geopolíticos durante el primer semestre pasaron por alto la señal de mercado más relevante. Y, aunque la Bolsa estadounidense ha acaparado la atención mediática, muchos índices globales han obtenido mejores resultados. El índice Nikkei 225 de Japón ha subido alrededor de un 40% en lo que va de año, y el Kospi de Corea del Sur acumula una revalorización de más del 100%.

Mark Haefele lo explica: "Nuestro escenario base contempla que la renta variable puede seguir subiendo en los próximos seis y doce meses, y esperamos que el S&P 500 alcance los 8.200 puntos en junio de 2027. Nuestro escenario base prevé que la fortaleza del gasto en capital en IA se mantenga, que la economía estadounidense siga siendo resiliente, que el gasto fiscal continúe a nivel global y que una sólida creación de crédito siga respaldando el crecimiento de los beneficios empresariales y los mercados en general".

En cuanto a la asignación de activos, "calificamos la renta variable como Atractiva y nos decantamos por EEUU, Asia ex-Japón, Suiza, Japón y los mercados emergentes. En renta fija, preferimos la calidad y los mercados emergentes. También nos gustan las materias primas en términos generales". "Mantenemos una visión positiva sobre los bonos de duración corta y media, donde seguimos esperando ganancias a medida que los temores de endurecimiento se disipen en los próximos meses, especialmente si una solución más duradera en Oriente Medio refuerza la confianza en el suministro energético", recalca.

"El rally bursátil se ha extendido más allá de un puñado de líderes tecnológicos, aunque persisten dudas sobre la sostenibilidad de la IA, la salud de la economía en general y el impacto de unos costes de financiación más elevados. En este entorno, creemos que un enfoque disciplinado —basado en la diversificación y una lista de verificación clara para el verano— sigue siendo esencial", opina Kiran Ganesh, Estratega.

"A corto plazo, hay varias razones para esperar que el rally continúe: la caída del precio del petróleo reduce las expectativas de inflación, alivia la presión sobre los bancos centrales y respalda los activos de riesgo. Esto también podría ampliar el rally bursátil hasta finales de año; junto a los valores tecnológicos, los segmentos de mercado más cíclicos podrían beneficiarse cada vez más de un crecimiento aún sólido, los estímulos de política fiscal y unas perspectivas monetarias menos restrictivas", aporta Michael Bolliger, Director de Inversiones Suiza.

"La combinación de vientos de cola macroeconómicos y estructurales augura buenos resultados para los beneficios empresariales, y anticipamos un crecimiento del BPA del 20% para el índice MSCI AC World este año. Aunque es probable que los sectores tecnológicos sigan liderando, esperamos que el crecimiento de los beneficios y el rendimiento se amplíen durante el resto de 2026", resaltan Fabian Deriaz, Estratega, y Ulrike Hoffmann-Burchardi, Directora de Inversiones para América y Responsable Global de Renta Variable.

"De cara a la segunda mitad del año, creemos que las Bolsas tienen margen para seguir subiendo. El comportamiento similar en lo que va de año tanto del S&P 500 ponderado por igual como del ponderado por capitalización bursátil indica que la evolución ha sido relativamente amplia. Esto subraya que el entorno macroeconómico sigue siendo favorable y esperamos que el mercado alcista continúe", apunta David Lefkowitz, Responsable de Renta Variable estadounidense, UBS Global Wealth Management

"La selección de valores y la diversificación siguen siendo fundamentales. En general, preferimos centrarnos en empresas de calidad y líderes en rentabilidad, así como en determinados valores de mediana capitalización y cíclicos". recomienda Stefan R. Meyer, Estratega.

"Seguimos apostando por un enfoque diversificado y activo en la renta variable emergente, dada la concentración del liderazgo y la incertidumbre macroeconómica, con foco en los beneficiarios de la IA, el apoyo de las políticas internas y las mejoras estructurales —concretamente, China continental y su sector tecnológico, Corea del Sur, Indonesia y Malasia", remarcan Laura Smith, Analista, y Alejo Czerwonko, Director de Inversiones para Mercados Emergentes en América.

"Creemos que la exposición amplia a materias primas ofrece una combinación atractiva de diversificación y potencial de crecimiento. Las materias primas constituyen una cobertura valiosa frente a la inflación y las perturbaciones de oferta, y su baja correlación habitual con la renta variable y la renta fija las convierte en un diversificador eficaz de carteras, especialmente en períodos de tensión en los mercados", afirman Giovanni Staunovo, Estratega, y Dominic Schnider, Responsable Global de Divisas y Materias Primas.

"Favorecemos una exposición selectiva a divisas pro-cíclicas y de carry. La corona sueca y la libra esterlina se encuentran ahora entre nuestras principales apuestas para el tercer trimestre, respaldadas por unos tipos de interés reales atractivos y su sensibilidad al crecimiento global", aconseja Dominic Schnider.

"La caída del precio del petróleo está condicionando las expectativas de crecimiento global, lo que apunta a una posible recuperación por delante. Por ello, reiteramos nuestra previsión de un déficit de mercado en el cobre este año y anticipamos precios más altos en el segundo semestre de 2026", añade.

"Esperamos que el EURCHF tienda al alza hacia 0,93, con una ampliación de la ventaja de rendimiento del euro. Los principales riesgos incluyen una renovada aversión al riesgo global o una escalada geopolítica, mientras que el sentimiento favorable al riesgo y las operaciones de carry deberían seguir pesando sobre el franco". avisan Constantin Bolz y Clémence Dumoncel, Estrategas. "El euro sigue respaldado por el tono restrictivo del BCE y su compromiso con la estabilidad de precios, aunque persisten riesgos de crecimiento a corto plazo", comcluyen Bolz y Schnider.

Ofi Invest: una subida de tipos gana más probabilidad

Ombretta Signori, Head of Macro & Strategy de Ofi Invest AM, cree que, tras la última reunión de la Fed, no cambia el escenario base de mantenimiento de los tipos en 2026, pero sí aumenta la probabilidad de un escenario alternativo de bajadas de tipos para este año. Ello supone más incertidumbre en la política monetaria, y más volatilidad en los mercados, al menos en la primera fase de ajuste tras los cambios anunciados por Kewin Warsh.

Una reducción del balance de la Fed busca separar mejor la política fiscal de la monetaria y limitar la inflación de los precios de los activos financieros, que contribuye al aumento de la desigualdad. Esto restauraría el margen para bajar los tipos oficiales y ayudaría a evitar un endurecimiento excesivo de las condiciones monetarias y financieras.

Warhs también anuncia una posible revisión de las métricas de inflación, con referencia a medidas más reducidas. Y la idea de que la IA impulsa el crecimiento sin generar presiones inflacionarias, creando un entorno potencialmente favorable para recortes de tipos.

M. Barr, miembro de la Junta de la Reserva Federal, discrepa de Warsh, al sostener que reducir el balance de la Fed es un error, ya que podría debilitar la resiliencia de los bancos, perturbar los mercados monetarios y, en última instancia, plantear riesgos para la estabilidad financiera, al tiempo que podría ampliar la huella de la Fed en los mercados financieros.

A pesar de una votación unánime, las proyecciones de los 'dots' revelan un FOMC más fragmentado que nunca de cara a este año: 6 miembros esperan dos subidas, 3 esperan una subida, 8 no esperan cambios y 1 espera un recorte. Solo se debatió de forma significativa un escenario alternativo, y sin una discusión profunda. 

"Nuestro escenario base permanece sin cambios, con los tipos oficiales estables durante el resto de 2026; sin embargo, el escenario alternativo de una subida de tipos sí ha ganado probabilidad. Dos conclusiones clave: ¿Significa esto más incertidumbre en torno a la política monetaria? Sí. ¿Implica esto más volatilidad en los mercados? Probablemente, al menos durante esta fase inicial de ajuste", concluye.

18Jun

La creación de cinco grupos de trabajo proporcionan un claro escudo frente a las llamadas a subidas de tipos más rápidas, ya que Warsh puede señalar la necesidad de completar esas tareas antes de actuar.

Miguel Ángel Valero

Para los analistas de Banca March, Kevin Warsh sorprendía a todos (y sobre todo a Trump) en su estreno público al frente de la Fed, al adoptar un tono más hawkish del que se podría esperar del candidato designado por Trump. Optó por un mensaje más conciso de lo habitual –el comunicado del FOMC se redujo de 341 a 130 palabras–. Con el foco puesto en la convergencia de la inflación hacia el 2%, se mostró cómodo con la fortaleza actual del mercado laboral. 

La decisión de política monetaria no deparó sorpresas –el precio del dinero se mantuvo sin cambios en el rango 3,50% - 3,75% por unanimidad–, pero sí el nuevo dot-plot (gráfico de puntos), donde nueve miembros se mostraron a favor de al menos una subida de tipos para 2026. Warsh, en línea con su intención de reducir la señalización anticipada de la trayectoria de los tipos de interés (forward guidance), optó por no mostrar sus cartas y no participó en el dot-plot. A su vez, las previsiones de crecimiento se revisaron levemente a la baja, mientras que las de inflación se ajustaron al alza; no obstante, la reciente caída del crudo pone en duda estas nuevas estimaciones y la continuidad en el tono restrictivo.

De cara a los próximos meses, el nuevo presidente apunta a cambios estructurales en el funcionamiento de la entidad y ha anunciado la creación de cinco grupos de trabajo enfocados en: 

  • comunicación; 
  • balance y marco operativo; 
  • fuentes de datos alternativas; 
  • productividad, empleo e inteligencia artificial;
  •  y (marco de inflación. 

Pero los resultados no se esperan hasta finales de año, por lo que, de momento, predomina el carácter declarativo de la iniciativa.

En este entorno, los inversores redujeron exposición a renta variable, renta fija y oro, aumentando posiciones en el dólar. Asimismo, reajustaron al alza las expectativas de tipos para este año en Estados Unidos, llegando a descontar entre una y dos subidas de cara a diciembre.

Ebury: la nueva Fed dificultará anticipar movimientos del dólar

Ebury advierte de que la menor orientación de la Fed dificultará anticipar los movimientos del dóla. La fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas subraya en su análisis sobre la primera reunión de la Reserva Federal bajo la presidencia de Kevin Warsh que ésta ha dejado, como principal mensaje, que la Fed quiere recuperar flexibilidad y reducir las señales anticipadas al mercado. Para Ebury, esta menor disposición a orientar explícitamente sobre los próximos movimientos de los tipos de interés podría dificultar la predicción de la evolución del dólar en los próximos meses. 

Aunque el tono del FOMC fue más agresivo de lo esperado y elevó las expectativas de futuras subidas de tipos, Warsh evitó comprometerse con una senda concreta de política monetaria. Según Ebury, esta estrategia aumenta la dependencia de cada dato macroeconómico y puede traducirse en una mayor volatilidad tanto en los mercados financieros como en las divisas. "En este nuevo escenario, anticipar la dirección del dólar será más complejo, ya que los inversores dispondrán de menos referencias explícitas sobre las intenciones futuras de la Reserva Federal", asegura Matthew Ryan, jefe de Estrategias de Mercados de Ebury.

UBS: postura de política restrictiva prolongada

La Reserva Federal mantuvo la tasa de fondos federales sin cambios en el rango de 3,50-3,75% por cuarta reunión consecutiva, reafirmando una postura cautelosa ante una inflación persistente y una economía estadounidense que sigue mostrando solidez. Si bien la decisión en sí era ampliamente esperada, las orientaciones y proyecciones actualizadas que la acompañaron apuntan a una vigilancia más estrecha frente a los riesgos inflacionarios.

La reacción del mercado reflejó este giro más restrictivo: el S&P 500 cayó un 1,2% para cerrar en 7.420 puntos, mientras que los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a 2 años subieron 13 puntos básicos hasta el 4,18%. El índice del dólar estadounidense avanzó un 0,9%, y el oro retrocedió un 0,8% hasta los 4.296 $/oz.

Más allá del cambio en las expectativas de tipos, los desarrollos más amplios de la reunión también arrojan luz sobre cómo la Fed está reformulando y comunicando su enfoque de política monetaria bajo el liderazgo del nuevo presidente.

La orientación a futuro pasa a un segundo plano. El diagrama de puntos fue más restrictivo, aunque su futuro como herramienta de política es incierto. Las proyecciones macroeconómicas refuerzan la postura cautelosa de la Fed.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "La combinación de un nuevo liderazgo, proyecciones más restrictivas y una amplia dispersión de opiniones implica un umbral más alto para actuar a corto plazo en cualquier dirección. Esto apunta a un período prolongado de política en pausa, con ajustes significativos más probables una vez que el proceso del grupo de trabajo haya concluido y el Comité cuente con mayor claridad sobre las perspectivas económicas. La convicción actual del mercado en torno a subidas de tipos en 2026 nos parece algo agresiva, y seguimos recomendando exposición a bonos de calidad con duración corta y media".

"Si bien el Comité mantuvo la tasa de política sin cambios en el 3,5-3,75%, la combinación de proyecciones de inflación más elevadas, una distribución restrictiva de las previsiones de tipos y la eliminación de la orientación a futuro apunta a una postura de política restrictiva prolongada", añade Andrew Dubinsky, Economista.

Fidelity: sesgo hawkish de Warsh

Max Stainton, estratega senior de Macroeconomía Global en Fidelity, destaca que la primera reunión de la Fed bajo Warsh revela un sesgo hawkish. Optó por eliminar la orientación futura que proporciona a los mercados, sustituyéndola por una caracterización basada en datos de la economía que destacó la resiliencia de la dinámica de crecimiento gracias a las ganancias de productividad y una inflación “elevada” impulsada por shocks de oferta. El Comité también realizó una declaración contundente sobre “garantizar la estabilidad de precios”, que suena hawkish dadas las desviaciones al alza del objetivo de inflación de la Fed en los últimos cinco años. No obstante, esta declaración contó con el respaldo unánime del Comité, una mejora significativa frente a las tres disensiones observadas en la reunión anterior. Sin embargo, la mayor sorpresa de carácter hawkish provino del hecho de que nueve de los 18 miembros del comité prevén la necesidad de subidas de tipos este año, con seis miembros anticipando dos o más subidas. Este cambio significativo puede explicarse en parte por un fuerte aumento en las expectativas de inflación por parte de la gran mayoría del comité, lo que indica que esperan volver a incumplir su objetivo de inflación este año. 

La primera rueda de prensa de Warsh probablemente será considerada retrospectivamente como una de las más relevantes en esta nueva era de la política de la Fed. En primer lugar, reiteró el compromiso del comité con la estabilidad, señalando que el comité fue unánime en su compromiso con ella. En segundo lugar, como se esperaba, se negó firmemente a proporcionar orientación futura, ofreciendo en su lugar una caracterización factual del Resumen de Proyecciones Económicas (SEP, por sus siglas en inglés). 

En cambio, centró la mayor parte de la intervención en sus iniciativas para la Reserva Federal. Hay cinco grupos de trabajo para ello, que abarcan el conjunto de la política monetaria y, en su opinión, se espera que concluyan en otoño/finales de año. Estos grupos de trabajo probablemente cumplan dos funciones. En primer lugar, proporcionan un claro escudo frente a las llamadas a subidas de tipos más rápidas, ya que Warsh puede señalar la necesidad de completar el trabajo de estos grupos antes de actuar. En segundo lugar, le darán a Warsh múltiples oportunidades para modificar los parámetros operativos de la Fed. El efecto de estos cambios tendrá que evaluarse con el tiempo, pero resulta especialmente destacable que parece liderar el grupo de trabajo sobre datos, lo que potencialmente le daría margen para sesgar la medición de la inflación hacia una lectura más dovish, si así lo decide. 

Dada esta extrema falta de claridad sobre la dirección a corto plazo de la Fed, creemos que las declaraciones más filosóficas de Warsh revelan un sesgo hawkish. En primer lugar, reiteró su mantra de largo plazo de que “la inflación es una elección” y afirmó repetidamente que la Fed “va a garantizar” la estabilidad de precios. También hizo poca o ninguna mención al componente del empleo del mandato de la Fed, el elemento que a menudo ha llevado a la institución a adoptar una postura más dovish en comparación con un banco central centrado exclusivamente en la inflación. En conjunto, creemos que estos elementos evidencian un tono subyacente hawkish en la reacción de Warsh, una valoración que también reflejaron los mercados, con aumentos tanto en la rentabilidad a dos años como en el dólar. 

De cara al futuro, a medida que los mercados se centran cada vez más en la posible desescalada en Oriente Medio, las perspectivas de los tipos de interés para el resto del año estarán determinadas principalmente por la evolución de la economía doméstica estadounidense. Nuestro escenario central sigue contemplando que la economía de EE UU mantenga un sólido impulso de crecimiento como resultado del incremento del capex en IA. Dada esta fuerte trayectoria de crecimiento, junto con un mercado laboral que está mostrando una reaceleración y mayor tensión, nuestra previsión de inflación de base apunta a que continúe aumentando hasta aproximadamente el 3,5% a finales de año. En este contexto reflacionario, esperamos que el conjunto del comité de la Fed siga reforzando la necesidad de subidas de tipos este año. Aunque prevemos que Warsh pueda inicialmente resistir esta presión, señalando la necesidad de que sus distintos grupos de trabajo presenten sus conclusiones, si estas presiones inflacionistas persisten tras las elecciones legislativas de mitad de mandato en EE UU, esperamos que la Fed tenga que iniciar un ciclo de subidas de tipos. 

Goldman Sachs: los próximos datos de inflación serán cruciales

Kay Haigh, director global y CIO de Renta Fija y Soluciones de Liquidez en Goldman Sachs Asset Management: “La reunión confirma que el reciente giro más restrictivo de la Reserva Federal no se debía únicamente al aumento de los precios de la energía. A pesar de la reciente caída del petróleo, la mitad de los miembros del FOMC espera subidas de tipos tan pronto como este mismo año, lo que refleja la fortaleza de los datos del mercado laboral y de la inflación. Nuestro escenario base sigue siendo que la Fed podrá evitar por poco nuevas subidas de tipos, pero el margen es estrecho y los próximos datos de inflación tendrán una importancia crucial.”

17Jun

Warsh suprime la "orientación prospectiva" para no dar pistas sobre los próximos movimientos, y sugiere que va a reducir las comparecencias ante los medios de comunicación posteriores a las reuniones del FOMC.

Miguel Ángel Valero


Kevin Warsh se estrena como presidente de la Fed en la tradicional comparecencia ante los medios de comunicación tras la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). Ironías de la vida, la persona designada por Donald Trump para bajar los tipos admite que no tendrá más remedio que subirlos, por mucho que presione el presidente de EEUU. En eso, hay una continuidad con su antecesor, Jerome Powell, que todavía se mantiene en el consejo de gobierno del banco central de EEUU y que ha contribuido como nadie a subrayar la independencia de éste.

Como se esperaba, y adelantó Dinero Seguro, la Fed ha decidido mantener los tipos de interés en un rango de entre el 3,5% y el 3,75%. Es la cuarta reunión consecutiva en la que mantiene intacta su política monetaria pese a las presiones de Trump. La novedad es que ahora se sugiere una subida de los tipos de interés antes de final de año, pese al acuerdo de paz con Irán (que se supone que reducirá la presión sobre los precios del petróleo y, por tanto, sobre la inflación). Lo contrario que desea Trump, obsesionado con relanzar la economía de EEUU abaratando los costes de financiación.

“Reconocemos que la inflación ha estado muy por encima del objetivo de inflación del 2% que la Reserva Federal ha declarado desde hace tiempo. Esto ha estado ocurriendo durante más de cinco años. Los precios persistentemente altos son una carga para el pueblo estadounidense. Pero el pasado reciente no tiene por qué ser un preludio”, admite Warsh, que subraya: "los miembros del FOMC son claros y unánimes, se logrará la estabilidad de precios”.

El FOMC se volverá a reunir en seis semanas, y sus miembros "están muy atentos a los acontecimientos que se produzcan entre ahora y entonces”, asegura Warsh. De momento, ha suprimido la referencia a la “tendencia a la flexibilización monetaria” de su comunicado. “Una diferencia en la declaración de política de hoy. Es un poco más corto, un poco más simple, y prescinde de algunos términos antiguos. Esa declaración simplemente les da los hechos según nuestro mejor criterio. También falta la llamada orientación prospectiva, que acordamos que no era apropiada para la coyuntura política actual”.

Precisamente, la 'forward guidance' ofrecía pistas sobre los próximos movimientos de la Fed. Su supresión viene a confirmar la división dentro de la Fed. Unos (la mayoría) quieren dejar muy claro el compromiso por la estabilidad de precios. Otros (muy minoritarios todavía) optan por mantener intactos los tipos o incluso preparar el terreno para futuras bajadas, como anhela Trump.

Las Proyecciones Económicas Trimestrales (SEP, en sus siglas en inglés) revelan que ocho de los 19 miembros del FOMC (Warsh no se ha manifestado) ven los tipos en 2026 como ahora, otro cree que estarán un cuarto de punto más bajo; tres vaticinan un alza de tipos, cinco dos; y uno, hasta tres alzas.

Para Warsh no hay división, sino que “la reunión del FOMC de esta semana ejemplificó lo mejor de las tradiciones de la Reserva Federal: debate riguroso, mentalidad abierta, compromiso con la misión, responsabilidad y rendición de cuentas por el desempeño”. “En este ámbito, todo ello se resume en una sola cosa: acertar con la política monetaria, o acercarnos lo más posible a ella. Esa es nuestra guía. Estamos aquí para cumplir con nuestro mandato legislativo: estabilidad de precios y máximo empleo”, insiste.

Es evidente que el nuevo presidente de la Fed va a reducir la exposición pública de ésta. Warsh cree que las orientaciones prospectivas condicionan la actuación de la Reserva Federal. Y ha hecho que el comunicado tras la reunión del FOMC sea el más escueto de la historia, sin dar pista alguna sobre los próximos pasos. Incluso ha dejado caer que, aunque las comparecencias ante los periodistas tras cada reunión son “útiles", se van a limitar a  cuando haya algo importante que comunicar.

En cualquier caso  la Fed ha elevado nueve décimas su pronóstico de inflación para este año, hasta el 3,6%. La subyacente sube seis décimas respecto a la previsión de marzo, hasta el 3,3%. La economía de EEUU crecerá un 2,2% este año, dos décimas menos, pero mantiene el 2,3% previsto para 2027. El paro, en cambio, mejorará una décima, hasta el 4,3%.

Además, Warsh anuncia la creación de cinco grupos de trabajo para analizar las áreas centrales que definen la política monetaria de la Fed: las comunicaciones; el balance, que quiere reducir drásticamente; el uso y la dependencia de las fuentes de datos existentes; la productividad y el empleo; y los marcos de inflación. Asuntos que "son oportunos, trascendentales y merecen una revisión exhaustiva”, argumenta.

16Jun

Pictet avisa del "alto riesgo de equivocaciones", y Robeco cree que si la reunión del FOMC transcurre sin incidentes, "sería un buen resultado".

Miguel Ángel Valero

La primera reunión del FOMC de la Fed presidida por Kevin Warsh (el miércoles 17 de junio) coincide con el acuerdo entre Irán y EEUU y la reapertura del estrecho de Ormuz. Parece que a los mercados les importa más el debut de Warsh que las decisiones sobre los tipos, que nadie espera que se muevan. Todos tienen asumido que, ante el cambiante escenario geopolítico y del precio de la energía, la Fed adoptará una postura cauta y preferirá tener más información antes de mover el precio oficial del dinero. 

Por ello, lo relevante en esta ocasión serán las nuevas previsiones macroeconómicas que publicará y, sobre todo, posibles detalles relativos a los cambios en la comunicación que pretende implementar Warsh. El nuevo presidente de la Fed, antes de acceder al cargo, aseguraba que pretende impulsar una reforma de la política de comunicación, retirando herramientas como la señalización anticipada de la trayectoria futura (el denominado 'forward guidance') y también el cuadro de previsiones de los tipos oficiales de los propios miembros de la Fed ('dot plot', el conocido como gráfico de puntos). 

De sacar adelante sus planes, supondrán una ruptura con la anterior política de comunicación que abogaba por la transparencia y la previsibilidad. Warsh argumenta que la “sobrecomunicación” perjudica y limita las opciones de actuación de la Fed, convirtiéndolo con frecuencia en "rehén" de las expectativas de los mercados financieros.

Pictet: ambigüedad estratégica

En ese sentido, la economista de Pictet WM para EEUU, Xiao Cui, habla de "ambigüedad estratégica" y avisa del "alto riesgo de equivocaciones" en el debut de Warsh. Espera que la Reserva Federal mantenga su tipo de interés de política monetaria en 3,5–3,75 %, eliminando el sesgo acomodaticio, aunque sin introducir tono de endurecimiento. "No esperamos disidencia, aunque es posible, pero poco probable, que algunos presidentes de bancos regionales prefieran ya un tono de endurecimiento para esta reunión", precisa.

Hay una "posibilidad remota" de que solo se publique la tendencia central de proyecciones, en lugar de las individuales. "El caso es que esperamos que el gráfico de previsiones se publique sin la de Warsh, dado su desagrado con la guía a futuro", apunta. Espera que las proyecciones indiquen una inflación notablemente mayor, crecimiento del PIB ligeramente menor y tasa de desempleo sin cambios y sin reducción de tipos de interés en 2026, un recorte al 3,375 % o más para 2027 y también 3,375 % a largo plazo, reflejando el impacto deflacionario de la IA y la resiliencia de la economía con los tipos a los niveles actuales.

"De momento esperamos que en la rueda de prensa Warsh minimice las previsiones futuras, defendiendo en su lugar la paciencia respecto a la inflación y los tipos de interés. Ha venido promoviendo una agenda de reformas, pero los cambios significativos en la comunicación y el balance de la institución llevarán tiempo en implementarse.  De momento, sus comentarios recientes sugieren que su prometido 'cambio de régimen' es 'más amable de lo temido'. En cualquier caso, estimamos que señale una reducción de compras de activos a 10.000 millones$ -desde diciembre de 2025 ha comprado 40.000 millones/mes en bonos del Tesoro, 25.000 millones desde mediados de abril- y condiciones de financiación blanda", explica.

Kevin Warsh, el nuevo presidente de la Reserva Federal ha defendido un balance significativamente menor de la institución monetaria. Argumenta que reducirlo elimina acomodaciones ocultas, reduce presiones inflacionarias y crea margen para recortes de tipos. Apoya la independencia de la Reserva Federal, pero la define como operativa y considera mayor coordinación con el Tesoro. Ello puede contener los costes de endeudamiento a largo plazo, pero con riesgo de dominio fiscal para ayudar a mantener manejable la carga de intereses. También quiere menor dependencia de la orientación a futuro, argumentando que limita la flexibilidad.

Puede favorecer medidas alternativas de inflación, con tendencia "favorable", como el PCE (consumo personal) medio recortado, con riesgo de dejar a la Reserva Federal rezagada.  Warsh tiene considerable libertad para remodelar estas prácticas. "Sin embargo, forzar cambios abruptamente va contra de la cultura de la Reserva Federal y esperamos discusiones para un apoyo gradual", advierte la experta de Pictet.

"En todo caso, hay riesgo de que enfatice medidas alternativas de inflación -con lecturas más bajas- y defienda con fuerza la desinflación, generando preocupaciones sobre credibilidad.  También hay riesgo de que acepte la posibilidad de subida de tipos de interés, esto es, que no rechace que el mercado descuenta un aumento del 0,17 % para finales de año. Además, hay alto riesgo de equivocaciones en su primera rueda de prensa, lo que los mercados pueden interpretar negativamente", concluye.

Robeco: si no hay incidentes, sería un buen resultado

Colin Graham, head of Estrategias Multi Activos de Robeco, tampoco espera grandes cambios en el estreno de Warsh: "estimamos que la reunión transcurra sin incidentes, lo que sería un buen resultado". El tramo largo (>7 años) sigue siendo vulnerable ya que el Tesoro dejó de comprar, los déficits fiscales crecen, lo que nos lleva a ver que la economía estadounidense está en alta presión. Warsh dimitió por la flexibilización cuantitativa (QE), por lo que aquí podría ser donde el mercado pruebe al nuevo presidente y una mayor coordinación con el Tesoro.

¿Cuál creen que será el mensaje principal de la Reserva Federal en esta reunión? Un ‘sin cambios’ cauteloso, pero con vigilancia sobre el mercado laboral y las presiones inflacionarias. Aún se necesitan más detalles sobre el Memorando de Entendimiento entre EEUU e Irán, pero los mercados ya avanzan. Para el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), es más fácil mantener la política esta semana y evitar un error de política del BCE.

¿Qué impacto tendrá el conflicto geopolítico actual y renovado? La Administración pasará a otros temas de su agenda política como aranceles, contención de China, inmigración y Cuba. La inflación en EEUU se ve menos afectada por el petróleo más barato debido a la apertura del Estrecho, aunque los precios más bajos de la gasolina pueden apoyar el gasto del consumidor.

UBS: el acuerdo de paz alivia el dilema de política monetaria

"Una solución duradera a la crisis de Oriente Medio aliviaría el dilema de política monetaria de los principales bancos centrales, que han estado bajo presión para subir tipos con el fin de contener el impacto inflacionario derivado del encarecimiento de la energía. Aunque numerosos bancos centrales celebran reuniones de política monetaria esta semana, es probable que sea la Fed quien marque la pauta para los mercados", señala Mark Haefele, Director de Inversiones en UBS Global Wealth Management.

11Jun

Según Bank of America, 7 de los 10 indicadores clásicos de techo de mercado han sido activados este mes. Cuando esto ha ocurrido en el pasado, el mercado ha tenido problemas a doce meses.

Miguel Ángel Valero

EEUU ha lanzado ataques contra Irán por segundo día consecutivo. En medio del vaivén de declaraciones del presidente estadounidense, resulta difícil seguir el hilo, lo que pone de manifiesto su urgencia por alcanzar una tregua que no solo depende de él. El martes, Trump aseguraba que las negociaciones estaban en la fase final para lograr un “muy buen acuerdo” y reabrir el estrecho en cuanto se firmara, algo que situaba en “dos o tres días”. Sin embargo, pocas horas después, Washington respondió militarmente tras acusar a Irán de haber derribado un helicóptero estadounidense que patrullaba la zona. El ejército estadounidense confirmó que sus cazas atacaron defensas aéreas iraníes, estaciones de control terrestre y radares cerca del estrecho de Ormuz. Por su parte, Irán respondió con drones y misiles contra bases estadounidenses en Baréin y Jordania. A este intercambio de ofensivas se sumaron las advertencias de Trump, que volvió a amenazar con intensificar los ataques como medida de presión para forzar un acuerdo: “deben firmarlo; es un buen acuerdo”. El ejército estadounidense ha lanzado nuevas operaciones de “autodefensa adicional” contra sistemas de vigilancia dirigidos, instalaciones de defensa aérea y redes de comunicaciones.

Mientras, los inversores extranjeros retiraron 26.600 millones$ netos de bonos y Bolsas emergentes en mayo. En abril parecía que los mercados emergentes habían cogido carrerilla. En mayo, el guion cambió de golpe, y en 30 días el flujo pasó de máximo positivo a mínimo negativo. El detonador fue la caída de la Bolsa de Corea del Sur un 6% en una sesión, el peor registro en meses, arrastrada por la inflación de EEUU  y la tensión en el Estrecho de Ormuz. El efecto se extiende. Los índices de mercados emergentes (EEM, VWO) cayeron entre un 3% y un 5% en mayo. Y los spreads de crédito emergente se ampliaron por primera vez desde enero. El dólar fuerte más subida de tipos más tensión geopolítica es la receta perfecta para que el capital huya de emergentes. Con el IPC americano alto en junio, la segunda oleada de salidas puede ser mayor.

Otro dato suscita alarma. Según Bank of America, 7 de los 10 indicadores clásicos de techo de mercado han sido activados este mes. Cuando esto ha ocurrido en el pasado, el mercado ha tenido problemas a doce meses. "Combínalo con el Hindenburg Omen activado tres días seguidos y el margin debt en el segundo nivel más alto de la historia. Ojito con la cartera", advierten en Zumitow.

La inflación se acelera en EEUU, pero los efectos de segunda ronda siguen contenidos. En mayo el IPC avanzó un 4,2% interanual, su mayor ritmo de crecimiento desde 2023 y una aceleración de cuatro décimas frente al mes anterior. La inflación es ahora 1,5 puntos superior a la de diciembre de 2024 (+2,7% interanual). Sin embargo, este rápido aumento de la inflación en los primeros cinco meses del año, por el momento, está muy concentrado en los precios de la energía que explicaron 1,4 puntos del incremento: el 93% del repunte visto desde finales del año pasado se debe a los mayores costes energéticos que está sufriendo la economía tras el inicio del conflicto con Irán. La tasa subyacente (que excluye alimentos y energía) aumentó una décima en mayo hasta el +2,9% interanual, pero un crecimiento de los precios que se sitúa en un nivel similar al promedio registrado durante todo el año pasado.

El dato de inflación de mayo refleja que las tensiones a corto plazo generadas por la subida de los costes energéticos continúan intensificándose, si bien la nota alentadora vino de que los impactos indirectos y posibles efectos de segunda ronda sobre el resto de los precios se mantienen contenidos. De cara a los próximos meses habrá que acompañar tres vectores, dos que podrían tensionar la inflación y uno que debería moderarse: en primer lugar, una transmisión retardada del encarecimiento de los fertilizantes a las próximas cosechas tensionará los precios de los alimentos y, por otro lado, la fortaleza del empleo podría volver a impulsar mayores salarios. Frente a ello, el crecimiento de los alquileres imputados medidos en el IPC debería tender a los precios reflejados por otros indicadores privados y al menos moderar su avance.

El consumidor norteamericano percibe que la gasolina se disparó un 7% en un mes y un 40,5% en un año. La Fed está atada de pies y manos: los futuros dan ya un 60% de probabilidad de subida de tipos en octubre.

En este contexto, llaman la atención dos decisiones de la automoción:

  • Porsche confirma por boca de su CEO que el 911 nunca será totalmente eléctrico. La firma apuesta por mantener el motor de combustión con opción híbrida en su buque insignia. Mensaje a inversores: la electrificación total tiene límites en el nicho premium.
  • General Motors abandona los planes de producir baterías LFP para sus coches eléctricos y apuesta por la química LMR. Las baterías LFP, litio-hierro-fosfato, son más baratas, más seguras y más fáciles de escalar. Son las favoritas de los fabricantes chinos y la razón por la que sus coches eléctricos pueden costar 20.000 dólares menos. GM llevaba años trabajando en montarlas en EEUU y ahora lo cancela, y apuesta por las LMR, litio-manganeso-rico. La tecnología almacena más energía por kilo pero es más compleja y aún no escala a costes competitivos. La fábrica de Tennessee, que iba a producir LFP  en 2027, solo hará baterías para almacenamiento energético. General Motors se aleja de la ruta más rápida al vehículo eléctrico barato y asequible. Algo que beneficia a los proveedores de manganeso y a CATL y los fabricantes asiáticos de LMR. Mientras tanto, Ford, Tesla y Rivian siguen con LFP y aprietan en precio. 

UBS: la Fed descarta bajadas de tipos

"Creemos que los combustibles fósiles, incluido el petróleo crudo, seguirán siendo probablemente una parte importante de la combinación energética mundial durante algún tiempo. Dicho esto, su cuota de mercado global irá cediendo progresivamente terreno a las fuentes de energía renovable, mientras que la demanda de petróleo, en nuestra opinión, seguirá aumentando hasta la década de 2030", opina Giovanni Staunovo, Estratega de UBS Global Wealth Management.

"El balance de riesgos al alza sobre la inflación está evolucionando en lugar de disiparse. Si bien las presiones relacionadas con los aranceles están mejorando, los factores energéticos y geopolíticos, así como la dinámica de la demanda vinculada a la IA, siguen siendo fuentes activas de presión inflacionista al alza. En este contexto inflacionario y ante la reciente estabilización de la tasa de desempleo, es probable que la Fed adopte una postura más restrictiva a corto plazo. Esperamos que la reunión de junio incluya la eliminación del sesgo acomodaticio y un desplazamiento del gráfico de puntos de 2026 hacia ninguna bajada de tipos, con el inicio del ciclo de relajación retrasado ahora hasta marzo de 2027", señala Andrew Dubinsky, Economista.

Metagestión opta por empresas con dividendos atractivos

La gestora española independiente especializada en renta variable Metagestión, que acaba de cumplir 40 años, cree que los sectores financiero, utilities y consumo básico son los que tienen un mayor potencial para inversores que aspiran a lograr retornos estables y atractivos a través de una estrategia enfocada en compañías con una atractiva política de retribución al accionista. Ve el mayor potencial en valores como BBVA y Poste Italiane en el sector financiero, Iberdrola y Engie en utilities, y Coca Cola en consumo básico. Compañías que remuneran a sus accionistas en forma de dividendos o recompras de acciones de un modo consistente y estable en el tiempo, que presentan sólidos balances, con flujos de caja recurrentes, y están lideradas por un management disciplinado en la asignación de capital. 

Los analistas de Metagestión creen que va a llegar una fase de corrección al mercado, que por ahora no se ha producido. Motivo por el cual adoptan un posicionamiento en las carteras de los fondos más defensivo, seleccionando compañías que ofrecen valoraciones atractivas y que, potencialmente, podrían verse beneficiadas en caso de materializarse dicha corrección. 

Metagestión escoge para esta estrategia, a través de una gestión activa e independiente, empresas con negocios operativos saneados, que sean capaces de generar beneficios recurrentes y elevado flujo de caja libre, sin comprometer la solidez de sus balances. Compañías que reparten dividendos no como consecuencia de aumentar su carga de deuda financiera, sino porque tienen negocios estables y aportan valor a sus accionistas.

09Jun

Cualquier retórica agresiva por parte de la Reserva Federal o cualquier subida de tipos “preventiva” por parte del Banco Central Europeo probablemente será, en el mejor de los casos, temporal.

Miguel Ángel Valero

La fortaleza del mercado laboral en EEUU reduce las expectativas de recortes de tipos en el corto plazo por parte de la Fed. La creación sostenida de empleo respalda la solidez de la economía estadounidense y refuerza uno de los pilares clave para la prolongación del ciclo en los próximos meses. Y lo que es bueno para la economía debería serlo también para las Bolsas, aunque persisten focos de incertidumbre relevantes en el plano geopolítico. Camino del cuarto mes del conflicto en Oriente Medio, el estrecho de Ormuz continúa cerrado. Aunque los precios del crudo han mostrado contención en las últimas sesiones, la prolongación de este bloqueo incrementa el riesgo de repuntes significativos ante posibles temores de escasez física de suministro.

Además, Trump parece estar perdiendo la 'guerra' de la inmigración. Un juez federal ha anulado la tasa de 100.000$ impuesta por la Administración Trump a las solicitudes de visado H 1B. Esta medida constituye una política de restricción de la inmigración, al exigir a las empresas el pago de dicha cantidad para poder contratar trabajadores extranjeros mediante este programa. Además, el sistema H 1B incluye una primera fase de selección mediante sorteo; no obstante, la Administración introdujo modificaciones para priorizar a los candidatos con salarios más altos.

Este visado está dirigido a trabajadores altamente cualificados, con formación universitaria o similar, que desempeñan ocupaciones especializadas y de elevada remuneración. Se trata de un instrumento ampliamente utilizado en el sector tecnológico: aproximadamente el 65% de los beneficiarios trabaja en TIC, y cerca de un 9 % son arquitectos o ingenieros. Grandes empresas como Amazon, Google o Meta –donde en torno al 6,5 % de la plantilla cuenta con este tipo de visado– dependen de este sistema para atraer talento internacional.

En su fallo, el juez Sorokin dio la razón a California y a otros 19 estados (entre ellos Nueva York o Washington, así como algunos con tendencia republicana en las últimas elecciones presidenciales, como Carolina del Norte o Arizona), que presentaron una demanda para bloquear la tasa por considerar que excede la autoridad del presidente. El tribunal concluyó que se trata de un impuesto ilegal, al no contar con la necesaria autorización del Congreso, y ordenó su anulación. Por su parte, el gobierno ha anunciado que recurrirá la decisión. 

Indosuez: "seguimos inmersos en un entorno desinflacionista"

Desde el inicio del conflicto con Irán, los mercados financieros han adoptado una narrativa restrictiva (hawkish). El shock energético global derivado del prolongado cierre del estrecho de Ormuz ha durado más de lo que la mayoría de los analistas anticipaba, provocando un fuerte aumento de las expectativas de inflación a corto plazo, especialmente en Asia y Europa, donde la autonomía energética es considerablemente menor que en EEUU.

"Sin embargo, desde una perspectiva fundamental, seguimos inmersos en un entorno desinflacionista", sostienen Alexandre Drabowicz, Director Global de Inversiones (Global Chief Investment Officer). y Bénédicte Kukla, Directora de Estrategia (Chief Strategist) de Indosuez. Esto se sustenta en el impacto a medio plazo de las ganancias de productividad impulsadas por la IA en EEUU y en la persistente debilidad económica de Europa. En consecuencia, cualquier retórica agresiva por parte de la Reserva Federal o cualquier subida de tipos “preventiva” por parte del Banco Central Europeo (BCE) probablemente será, en el mejor de los casos, temporal. En Japón, aunque la reflación tiene potencial, es posible que se pospongan medidas significativas de endurecimiento monetario para evitar socavar los efectos positivos de la política fiscal expansiva.

En este contexto —en el que las actuaciones del BCE y de la Fed se consideran temporales— las preocupaciones del mercado sobre una inflación persistentemente elevada deberían ir disminuyendo gradualmente, y los recientes repuntes de las rentabilidades constituyen una oportunidad para que los inversores aseguren rendimientos atractivos en vencimientos de medio plazo de hasta cinco años.

¿Qué ocurriría si el estrecho de Ormuz no reabriera? El mercado petrolero ha demostrado una mayor resiliencia de la prevista, respaldado por la liberación de reservas estratégicas, una demanda más moderada de lo esperado (particularmente en China), un aumento de las exportaciones de petróleo de Nigeria y EEUU y el uso de reservas flotantes. Estos factores, junto con el volátil anuncio de alto el fuego realizado en abril, han contribuido a aliviar las presiones sobre los precios, provocando una caída del 15 % en el Brent durante mayo.

Aunque la continuidad del alto el fuego sigue siendo incierta, la trayectoria general parece cada vez más definida, influida por la proximidad de las elecciones legislativas de mitad de mandato en EEUU y por las consecuencias económicas persistentes del conflicto con Irán. 

El escenario central de Indosuez contempla una normalización gradual de los precios del Brent, que caerían por debajo de los 100 dólares$ por barril en julio y se estabilizarían en torno a los 80 dólares en 2027. "No obstante, no esperamos un retorno completo a los niveles de precios considerados 'normales' antes de la crisis. Esto se debe a la probabilidad de una reapertura solo parcial del estrecho de Ormuz, a la necesidad de reconstruir inventarios tras el conflicto —lo que impulsará la demanda—, a los elevados costes de transporte marítimo y a las importantes necesidades de inversión en infraestructuras en la región del Golfo", señalan sus expertos. En consecuencia, proyectan que el precio medio del crudo Brent será de 91$ en 2026 (frente a los 86 estimados en abril) y de 80 dólares en 2027 (sin cambios).

"También hemos aumentado la probabilidad asignada a nuestro escenario de riesgo, especialmente en el caso de un 'estancamiento prolongado' acompañado por una continuidad del cierre, o cuasi cierre, del estrecho de Ormuz. Aunque los colchones de inventarios siguen siendo elevados, son en última instancia finitos. Además, existe un nivel operativo mínimo de existencias, que hace referencia al volumen de reservas —habitualmente almacenadas en oleoductos e instalaciones logísticas— necesario para garantizar el funcionamiento normal de la cadena de suministro. Estas reservas no pueden utilizarse sin correr el riesgo de provocar graves interrupciones logísticas y paradas operativas. Esperamos que este umbral se alcance en septiembre de 2026, momento en el cual los problemas de abastecimiento, especialmente en Europa, podrían convertirse en una preocupación significativa. No obstante, este calendario dependerá de la evolución de la destrucción de demanda, de la incorporación de nueva oferta y de nuevas liberaciones de inventarios por parte de EEUU y China, factores que podrían retrasar este punto de tensión hasta diciembre", argumentan.

Pueden materializarse precios menos tensionados si surgiera oferta adicional, por ejemplo, mediante avances diplomáticos con la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), nuevas salidas de miembros de la OPEP, siguiendo el precedente de Emiratos Árabes Unidos, o un incremento de la producción procedente de Rusia.

"Esperamos que el PIB de EEUU crezca un 2,1% en 2026 y un 2%en 2027, respaldado por la solidez del consumo privado y por la continuidad de las inversiones vinculadas a la IA, a pesar de los recientes shocks energéticos. Aunque es probable que el consumo se modere a medida que desaparezcan los apoyos temporales, el crecimiento económico debería mantenerse firme en términos generales. Hemos revisado ligeramente al alza nuestras previsiones de inflación hasta el 3,6% para 2026 y el 2,4 ç% para 2027, reflejando los últimos datos disponibles y las presiones persistentes derivadas de los aranceles, la demanda asociada ala inteligencia artificial y los precios de las materias primas", añaden.

En la zona euro, el crecimiento del PIB del primer trimestre fue revisado desde un avance del 0,1 % trimestral hasta una contracción del 0,2%, debido principalmente a la corrección del incremento extraordinario de las exportaciones irlandesas provocado por los aranceles estadounidenses en 2025. Indousuez reduce su previsión de crecimiento para la zona euro en 2026 desde el 0,8 % hasta el 0,4%, y mantiene sin cambios la previsión para 2027 en el 1%. "A pesar de esta revisión, seguimos esperando un crecimiento débil, aunque no recesivo. Mantenemos nuestras previsiones de inflación en el 3,5 % para 2026 y el 2,4 % para 2027. Las presiones inflacionistas procederán principalmente de los precios de la energía y los alimentos, pero prevemos un contagio limitado hacia los precios subyacentes de bienes y servicios", señalan.

Aunque las previsiones de inflación para EEUU y Europa no difieren de forma significativa, el escenario de Indosuez para los bancos centrales sí lo hace. El BCE ya ha reducido los tipos de interés de forma significativa y sigue centrado casi exclusivamente en la inflación. Aunque el crecimiento europeo es débil y existen fuerzas desinflacionistas en la economía, la principal preocupación del BCE es que las expectativas de inflación continúen elevadas. Mientras exista el riesgo de que el aumento de los costes siga trasladándose a los precios al consumo, el BCE mantendrá un sesgo restrictivo, incluso a costa del crecimiento económico, precisamente en un momento en el que el plan de infraestructuras alemán apenas empieza a desplegarse.

La Reserva Federal se enfrenta a una situación diferente. Los tipos de interés siguen siendo considerablemente más elevados que en Europa y la Fed cuenta con un mandato dual: debe gestionar tanto la inflación como el empleo. La inflación continúa siendo motivo de preocupación, pero el mercado laboral ya no se encuentra tan tensionado como en el periodo posterior a la pandemia de COVID-19. Además, siguen presentes diversos factores desinflacionistas. El BCE está condicionado por su mandato de estabilidad de precios, mientras que la Fed dispone de mayor margen para equilibrar los riesgos inflacionistas frente a una economía que se está desacelerando gradualmente.

El próximo movimiento de la Fed seguirá siendo una normalización gradual de los tipos en el medio plazo porque, más allá de las presiones inflacionistas de corto plazo derivadas de los aranceles, las disrupciones en el Golfo y la IA, los factores fundamentales que impulsan la inflación subyacente—especialmente los servicios excluyendo vivienda, que representan aproximadamente el 30% del IPC estadounidense— no parecen tan inflacionistas como temen los inversores. De hecho, los costes laborales unitarios permanecen contenidos y son coherentes con una inflación subyacente cercana al objetivo de la Fed. Esto refleja un mercado laboral que genera escasas presiones salariales y unas ganancias de productividad que han mejorado en los últimos años.

"Más allá de los fundamentales, sabemos que los mercados pueden verse fuertemente influenciados por narrativas dominantes, algo que ha provocado importantes reajustes en las expectativas de tipos de interés en los últimos años", resaltan en Indosuez. Mientras que a comienzos de año la atención se centraba en los riesgos a la baja para el mercado laboral, actualmente el principal foco del mercado es la posibilidad de unas presiones inflacionistas más persistentes, lo que ha llevado a los inversores a descontar dos subidas de tipos por parte de la Fed antes de finales de 2027. "No esperamos que la Fed suba los tipos de interés, aunque seguimos vigilando los posibles catalizadores que podrían desencadenar ese escenario", precisan los expertos de Indosuez.

Entre los factores que podrían provocar una subida de tipos por parte de la Fed destacan:

  • Una prolongación de las disrupciones en las cadenas de suministro de Oriente Medio, en línea con el escenario de "estancamiento prolongado",, que daría lugar a una aceleración de la inflación superior a la prevista actualmente (por encima del 4 % de media en 2026).
  • Una aceleración adicional de la actividad económica y del empleo en EEUU, que reavivaría el riesgo de efectos de segunda ronda sobre la inflación de los servicios. Por el momento, estos riesgos siguen siendo limitados, ya queel poder de negociación salarial de los trabajadores continúa siendo relativamente débil, muy diferente de la situación observada en 2022 
  • En un escenario de crecimiento más resistente de lo esperado, también seguimos de cerca cualquier propuesta de estímulo fiscal que pudiera plantear la administración Trump antes de las elecciones de mitad de mandato, una posibilidad que actualmente no está incorporada en nuestro escenario central.
  • Un desanclaje de las expectativas de inflación a largo plazo, que hasta ahora han permanecido bien ancladas tanto en las encuestas a consumidores como en los indicadores derivados de los mercados financieros 

En este contexto, "mantenemos una visión constructiva sobre la renta variable, con preferencia por los mercados estadounidenses y emergentes, que se han beneficiado especialmente del reciente rebote de los valores tecnológicos. Seguimos siendo más cautos respecto a la renta variable europea, ya que la región está más expuesta a las consecuencias del shock energético, mientras que unas condiciones financieras más restrictivas podrían afectar negativamente a los sectores cíclicos y orientados al mercado doméstico".

"Aunque nuestro escenario central contempla un resurgimiento temporal de la inflación, el papel de los bonos soberanos como activo de cobertura ha sido relativamente limitado en los últimos tiempos y el entorno continúa caracterizado por múltiples focos de presión inflacionista. Esto nos lleva a mantener cierta prudencia respecto a la sensibilidad a los tipos de interés de nuestras carteras, especialmente teniendo en cuenta el deterioro de las trayectorias fiscales de las principales economías desarrolladas", añaden.

Los vencimientos cortos e intermedios, especialmente en la zona euro, ya descuentan una parte importante del shock inflacionista y podrían ofrecer oportunidades tácticas de reasignación de activos. "Mantenemos una visión favorable sobre la deuda corporativa europea de alta calidad, respaldada por unos fundamentales sólidos y por una relación rentabilidad-riesgo más atractiva que la de la deuda pública."

La deuda emergente denominada en moneda local también conserva un perfil atractivo gracias a sus elevadas rentabilidades reales, aunque esta clase de activo sigue expuesta a episodios de volatilidad en el entorno actual. El dólar puede beneficiarse a corto plazo de este contexto geopolítico incierto y del sólido comportamiento macroeconómico de EEUU, especialmente frente al euro en el cruce EUR/USD. Sin embargo, a medio plazo, la tendencia hacia una diversificación gradual de las reservas de bancos centrales e inversores fuera de los activos estadounidenses "nos lleva a mantener una visión más prudente" sobre el dólar.

Aunque el oro ha tenido dificultades para avanzar desde el inicio del conflicto en Oriente Medio —debido principalmente a la desaparición de las expectativas de recortes de tipos por parte de los bancos centrales— "seguimos considerando que, a medio plazo, el contexto geopolítico global y la diversificación de reservas continúan siendo factores de apoyo".

Ebury: una subida de tipos de la Fed antes de que acabe 2026

Diego Barnuevo, analista de Mercados junior de Ebury, destaca que todas las divisas latinoamericanas perdieron terreno frente al dólar tras la publicación de unos datos de nóminas no agrícolas estadounidenses que superaron todas las expectativas. Dada la resiliencia del mercado laboral americano y el aumento de las presiones inflacionarias, los mercados de swaps han empezado a descontar al menos una subida de tipos por parte de la Fed antes de que acabe el año. Esa subida podría amenazar con reducir el diferencial de tipos con muchos países latinoamericanos, con lo que ello implicaría para las monedas locales y el impulso que obtienen de las estrategias de carry trade. El anuncio de posibles aranceles estadounidenses a Brasil, Chile, Colombia y Perú también provocó cierto nerviosismo entre losinversores de la región.

  • Real: ha caído a mínimos de más de un mes frente a un dólar más fuerte de manera generalizada. El PMI compuesto de Brasil también ha pesado sobre la moneda local al haber entrado en territorio contractivo en mayo. El sector servicios apenas se mantuvo a flote, mientras que el manufacturero se vio lastrado por las disrupciones en las cadenas de suministros y el encarecimiento de la energía —ambos fenómenos provocados por la guerra de Irán. La amenaza lanzada por la administración Trump de aranceles del 25%, junto con los del 12,5% por supuestos trabajos forzosos en Brasil, podría volver a pesar sobre la confianza empresarial. En lo que llevamos del año, sin embargo, el crecimiento ha sorprendido al alza. Esta semana estaremos atentos al dato de inflación de mayo que se publicará el viernes. Se espera un repunte del 4,39% al 4,65% que, de confirmarse, podría reducir aún más las expectativas de recortes dela tasa Selic, como ya hemos observado en la encuesta publicada hoy por el Banco de Brasil.
  • Peso chileno: La inflación de mayo ha sorprendido al mercado al haber caído al 3,9% frente al 4% del mes anterior. Esta caída resulta consistente con la moderación en la actividad económica observada en los últimos datos del Imacec y podría reducir la presión sobre el banco central para subirlos tipos de interés este año. El aumento de las expectativas del mercado con respecto a posibles subidas por parte de la Fed empezó a pesar sobre el peso chileno la semana pasada ante la posibilidad de que se estreche el diferencial de tipos entre ambos países. De aquí en adelante, el principal catalizador positivo que podría recibir el peso chileno es una caída sustancial de los precios del petróleo.
  • Colombia: Los mercados financieros colombianos se llenaron de optimismo la semana pasada tras la victoria en primera vuelta de De la Espriella. El candidato de derechas propone una mayor explotación de los recursos naturales del país, reducir drásticamente el tamaño del Estado, disminuir la carga tributaria a las empresas y a la vez emprender una consolidación fiscal de las cuentas públicas. Resulta incierto hasta qué punto podrá hacer realidad partes de su agenda económica, si acaba ganando la segunda vuelta, dada la alta fragmentación que existe en el Congreso y la elevada representación que posee la izquierda en el mismo. Lo que está claro es que tendría que formar coaliciones multipartidistas y, aún así, se enfrentaría a una dura oposición que podría intentar frenar gran parte de sus propuestas. En el plano económico, también hemos observado cómo se ha acelerado la inflación colombiana en mayo, del 5,7% al 5,8%. Este repunte no sólo es fruto del aumento de los precios de la energía, sino también de la subida del salario mínimo que implementó el gobierno de Petro a finales del año pasado. Estas presiones continuarán exigiendo una política monetaria restrictiva por parte del banco central
  • Peso mexicano: Al igual que el resto de divisas latinoamericanas, el peso mexicano perdió terreno tras la publicación de unos datos estadounidenses sólidos. Esta semana la atención estará puesta en los datos de inflación de mayo, para los que se espera una notable moderación. El consenso apunta a una estabilización de la subyacente. En este contexto de crecimiento debilitado, es probable que el banco central mantenga una política monetaria estable en el futuro cercano tras haber finalizado su ciclo de recortes en la última reunión. Uno de los principales drivers del peso seguirá siendo la renegociación del T-MEC, habiéndose celebrado la primera ronda de conversaciones hace escasas semanas.
  • Perú: Toda la atención ha estado puesta en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Se registra  un empate técnico del que saldría ganando Sánchez por un estrechísimo margen. Ipsos ha predicho correctamente el ganador de todas las segundas vueltas electorales en Perú desde 2001. Esta noticia ha provocado una caída del 1,7 % en el último día, dado que los inversores veían con mejores ojos a Fujimori como próxima presidenta. En cualquier caso, habrá que esperar a que avance el escrutinio para determinar quién saldrá vencedor finalmente. De confirmarse una victoria de Sánchez, creemos que existen varios factores mitigantes que podrían paliar las preocupaciones de los inversores. Entre ellos, los buenos fundamentos económicos de Perú, la moderación de determinadas posturas por parte de Sánchez durante la campaña y la fortaleza de la derecha en  el Senado, que podría actuar como freno frente a las propuestas más radicales de Sánchez.