03Sep

Las rentabilidades actuales de la renta fija vuelven a ofrecer una combinación de retorno esperado y protección frente a escenarios adversos que resulta difícil ignorar para el inversor de largo plazo.

Miguel Ángel Valero

Alberto Salgado, director de Inversiones en Gescooperativo, cree que el continuado repunte de las rentabilidades de la deuda pública ha devuelto el atractivo a la renta fija de una forma que no veíamos desde hacía muchos años. Buena parte de este movimiento responde al temor de los inversores a que la subida del precio del petróleo, que ya ronda los 95$ por barril Brent, termine trasladándose con mayor intensidad a la inflación subyacente. Por el momento, ésta continúa mostrando un comportamiento más contenido que el IPC general, pero el riesgo de efectos de segunda ronda ha llevado al mercado a exigir mayores rentabilidades para prestar dinero a largo plazo.

A ello se suma la creciente preocupación por la estabilidad de los suministros energéticos en Oriente Medio. El estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los principales puntos estratégicos del comercio mundial de crudo, y cualquier amenaza sobre su normal funcionamiento tiene un impacto inmediato en las expectativas de inflación. El petróleo, una vez más, se ha convertido en un factor determinante para la evolución de los mercados de bonos.

Sin embargo, "creemos que niveles próximos al 3,37% o al 3,83% en la deuda alemana y española a diez años ofrecen una oportunidad atractiva para el inversor. Aunque durante determinados periodos la inflación pueda situarse por encima de esas referencias, consideramos altamente probable que, en promedio durante la próxima década, se mantenga en niveles inferiores. Ello permitiría obtener una rentabilidad real positiva y razonable, algo extraordinariamente escaso en lo que llevamos de siglo, periodo en el que los ahorradores han convivido con tipos reales mínimos e incluso negativos", explica.

Es cierto que existen fuerzas estructurales que presionan al alza las rentabilidades. Los elevados déficits fiscales, unas ratios de deuda pública sobre PIB históricamente altas, y la necesidad de financiar crecientes necesidades presupuestarias aumentan la oferta de bonos. Paralelamente, responsables económicos como Scott Bessent han defendido la conveniencia de evitar un repunte excesivo de los costes de financiación, reflejando una preocupación cada vez mayor por el control de la curva de tipos.

No obstante, existe también un límite natural a las subidas. Unos tipos demasiado elevados terminarían endureciendo severamente las condiciones financieras y empujarían a muchas economías hacia la recesión. Conscientes de ello, los bancos centrales disponen de un margen relativamente reducido para seguir elevando los tipos de interés. Y si finalmente se produjera una desaceleración económica significativa, la propia debilidad de la demanda contribuiría a reconducir las presiones inflacionistas. En ese contexto, las rentabilidades actuales de la renta fija vuelven a ofrecer una combinación de retorno esperado y protección frente a escenarios adversos que resulta difícil ignorar para el inversor de largo plazo.

The Trader:  preguntarnos cuánto de nuestra cartera depende de que el dinero vuelva a ser barato

Durante meses, una parte importante del mercado había construido sus expectativas sobre una idea bastante cómoda: la inflación seguiría moderándose y el siguiente movimiento relevante de la Reserva Federal sería, tarde o temprano, bajar los tipos. Kevin Warsh acaba de poner esa narrativa en duda. Su mensaje en Jackson Hole fue claramente más restrictivo de lo esperado. La inflación PCE todavía avanza un 3,7% interanual y, lo que quizá sea más preocupante, el 54% de los bienes y servicios que componen el índice siguen registrando aumentos superiores al 3%. La inflación no solo continúa demasiado alta: sigue estando muy extendida. Warsh no anunció una subida de tipos, pero dejó claro que la Fed está dispuesta a actuar si la inflación no converge con suficiente claridad hacia el 2%. Y el mercado reaccionó inmediatamente.

Antes de su intervención, los futuros asignaban aproximadamente un 35% de probabilidad a una subida de 25 puntos básicos (pb) en septiembre. Después del discurso, esa probabilidad saltó hasta alrededor del 57%. Y la posibilidad de que los tipos alcancen el 4%-4,25% en diciembre ronda ya el 40%, lo que implicaría dos subidas desde los niveles actuales.

La reacción de los activos fue coherente con este cambio de expectativas: la rentabilidad del Treasury a dos años subió casi 12 pb, el dólar se fortaleció, mientras el oro cayó más de un 3%, el Bitcoin sufrió presión y el Nasdaq terminó a la baja.

Pero quizá lo más importante no sea si finalmente la Fed sube los tipos en septiembre. Lo verdaderamente relevante es que el mercado había eliminado prácticamente las subidas de tipos de su mapa de escenarios y ahora tiene que volver a incorporarlas. Esto importa especialmente para los activos cuyas valoraciones dependen de tipos bajos y beneficios muy alejados en el tiempo. Y ahí aparece inevitablemente la tecnología y, en particular, muchas compañías vinculadas a la inteligencia artificial. Si aumenta la tasa utilizada para descontar esos beneficios futuros, el precio que estamos dispuestos a pagar hoy por ellos disminuye.

Jackson Hole no garantiza nuevas subidas de tipos. Los próximos datos de empleo e inflación pueden volver a cambiar completamente las probabilidades. Pero Warsh sí ha destruido una complacencia peligrosa: el siguiente movimiento de la Fed ya no tiene por qué ser mantener o bajar tipos. También puede ser subirlos. Y cuando cambia el abanico de escenarios posibles, también debería cambiar nuestra forma de valorar el riesgo. "No se trata de venderlo todo ni de intentar adivinar qué hará la Fed en septiembre. Se trata de preguntarnos cuánto de nuestra cartera depende de que el dinero vuelva a ser barato y cuánto margen de seguridad tenemos si, finalmente, eso tarda bastante más de lo que el mercado esperaba", advierte Pablo Gil en The Trader.

Pictet: los beneficios empresariales avalan el atractivo de la Bolsa

Arun Sai, estratega de multiactivos en Pictet AM, cree que, con un crecimiento de beneficios empresariales en niveles sorprendentemente saludables, el mercado bursátil puede mantener su buen comportamiento los próximos meses, especialmente en tecnología, industria y finanzas y mercados emergentes. La rentabilidad de los bonos del Tesoro de EEUU a 30 años ha llegado a máximos desde 2008 y desde a diez años enero de 2025, en medio de datos económicos mejores de lo esperado, presiones inflacionarias, aluvión de emisión de deuda empresarial y cambios impredecibles en las políticas estadounidenses.

Con el aumento de la rentabilidad de los bonos del Gobierno, los mayores costes del endeudamiento y menor valor presente de los beneficios de las empresas cabe preguntarse si las acciones pueden ampliar las subidas de doble dígito que llevan lo que va de año. Pero las preocupaciones son exageradas. Los beneficios siguen creciendo a ritmo notable, en parte con la creciente adopción de nuevas tecnologías como la inteligencia artificial (IA). Las previsiones de aumento de beneficios de los analistas son cerca de 30% este año y consideramos hasta 35%.

Históricamente el aumento de precios del petróleo deteriora los términos de intercambio de los importadores, impulsa la inflación, erosiona los ingresos reales de los hogares y lastra el crecimiento económico. Los bancos centrales se vuelven más agresivos, los activos de riesgo se resienten y los mercados emergentes están entre los primeros en sufrir. Sin embargo, el petróleo tiene actualmente un impacto mucho menor en el ciclo financiero y las principales economías mundiales están invirtiendo a gran escala. 

Es verdad que la mayor rentabilidad de los bonos puede atribuirse en parte a presiones inflacionarias y altos déficits públicos. Pero los mercados de renta fija están descontando niveles de crecimiento saludables. En este sentido, históricamente, el aumento de rentabilidad de los bonos no siempre está asociado a caídas en los mercados de renta variable. Es el caso en períodos de buen comportamiento de la economía, como 1994 y 2013, siendo el panorama actual similar, con el índice de sorpresas económica en positivo desde finales de 2025.

La economía europea está comportándose mejor de lo que la mayoría preveía al inicio del conflicto con Irán, por consumo e inversión empresarial. Aunque en EEUU el aumento del consumo los últimos meses se ha ralentizado al 1,8% anual, por debajo de la tendencia de largo plazo de 2,5%, la inversión en capital fijo compensa con creces, las vinculadas a IA en algunos casos 25% interanual y las importaciones de bienes de capital más del 20 %. Respecto a emergentes, en China el consumo interno se debilita y el mercado inmobiliario atraviesa dificultades, pero en conjunto estas economías se benefician de los altos precios de las materias primas, fuerte crecimiento de las exportaciones y tipos de interés relativamente bajos, con exposición al sector de IA y una dinámica de crecimiento favorable.

Además, las valoraciones justifican sobre ponderar renta variable. La rentabilidad por dividendo de las acciones en relación con la de los bonos del Tesoro de EEUU indica baja prima de riesgo de la renta variable, pero lejos de indicar vulnerabilidad de las acciones, lo que requiere que la rentabilidad de los bonos aumente aun sustancialmente. Por otra parte, aunque septiembre suele ser complicado para las acciones, las encuestas indican que los inversores no mantienen posiciones excesivamente alcistas en renta variable.

El atractivo del sector de semiconductores probablemente ha alcanzado máximo, pero el dinamismo de beneficios en IA sigue muy fuerte. El aumento del valor de las acciones de las grandes empresas de IA representa el 27% del total y el 56% del aumento de beneficios. Además, el auge de la inversión impulsada por IA y necesidad de la correspondiente infraestructura favorecen al sector industrial, que sobre ponderamos. Por su parte, las acciones del sector financiero ofrecen beneficios estables, dado el sólido crecimiento económico y mayores tipos de interés.

Pero estamos neutrales empresas de servicios públicos. Sus características defensivas y sostenibilidad de dividendos resultan menos atractivas frente a los bonos, dada la posibilidad de subidas de tipos de interés. Además, infra ponderamos consumo, pues el crecimiento está impulsado principalmente por inversión empresarial y gubernamental, más que gasto de los hogares.

Aunque las acciones estadounidenses siguen generando beneficios sólidos, con la mediana de aumento de beneficios en el S&P 500 del 12 % el segundo trimestre, nos preocupa cuánto se debe a apoyo fiscal y el superciclo de inversión en IA, pues consumo, vivienda y otros sectores sensibles al aumento de tipos de interés siguen relativamente débiles. Para una perspectiva más positiva en acciones estadounidenses nos gustaría ver indicios de crecimiento más allá de la inversión y gasto empresarial. Por su parte las acciones de mercados emergentes (excluyendo China), se benefician de unas exportaciones que crecen a más de doble ritmo que la tendencia prepandémica, con aumento del comercio intrarregional. China, fuertemente comprometida con la carrera por la IA, continúa incrementando sus importaciones, a un ritmo anual del 8,6%, con una parte significativa de otros emergentes. En cuanto a acciones latinoamericanas, cotizan a valoraciones especialmente atractivas, siendo la región más barata.

El principal riesgo es monetario en EEUU para contener el endeudamiento. Su Gobierno ha mostrado poco interés en reducir la deuda, que supera los 40 billones$. Además, la oferta de deuda del sector privado ha aumentado considerablemente, principalmente para financiar infraestructura de IA. El fabricante de chips Nvidia ha anunciado un acuerdo de financiación de medio billón de dólares, 1,5% del PIB estadounidense. Esta carrera por el capital probablemente aumente el endeudamiento total de EEUU al 16% del PIB, nivel cercano al de antes de la crisis financiera. Aunque la sorpresiva decisión del Tesoro de EEUU de duplicar el volumen de recompras de bonos a largo plazo puede contener fluctuaciones desordenadas de rentabilidad de la deuda, no aborda el desequilibrio fiscal y sugiere que se prioriza estabilización de rentabilidades de la deuda frente al fortalecimiento del dólar. 

El caso es que hay riesgo de dominancia fiscal, limitando la capacidad de la Reserva Federal para alcanzar su objetivo de inflación. Además, el abandono de la institución monetaria de la orientación a futuro hace menos predecible la evolución de tipos de interés. Estas presiones se extienden a bonos de otros países desarrollados. La excepción son los bonos del Tesoro ligados a la inflación, con rentabilidades reales por encima de la tendencia del crecimiento del PIB, punto de entrada históricamente atractivo. Pero en conjunto estamos neutrales bonos del Tesoro de EE. UU. y deuda soberana de la Eurozona. En crédito los diferenciales de rentabilidad a vencimiento están ajustados, ofreciendo compensación limitada frente a riesgos de la dinámica fiscal, incertidumbre monetaria e inflación. Infra ponderamos la liquidez. Pero favorecemos la deuda en moneda local de mercados emergentes sin China. Los favorables términos de intercambio comercial y resistencia que están mostrando a las fluctuaciones del precio del petróleo pueden respaldar sus economías y sus bonos. Además, el oro es un activo menos expuesto a riesgos fiscales y monetarios, que se beneficia de las tensiones geopolíticas y de las compras de los bancos centrales.

UBS: oportunidades de carry respaldadas por fundamentales sólidos

Los precios del petróleo al alza y el cambio en las expectativas sobre los bancos centrales han impulsado los rendimientos globales, pero los mercados de divisas están reaccionando de forma selectiva. "Nos decantamos por oportunidades de carry respaldadas por fundamentales más sólidos, y creemos que los inversores deberían centrarse en construir carteras robustas, diversificadas y con una gestión adecuada del riesgo", señalan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Dentro del universo de divisas, favorecemos aquellas que combinan un carry atractivo con bases fiscales más sólidas, entre ellas la NOK y el NZD, mientras que la GBP y el CNY también se mantienen Atractivos. Seguimos prefiriendo los bonos gubernamentales de corto y medio plazo, tanto por sus ingresos como por su papel diversificador en la cartera, aunque también vemos mérito en diversificar las posiciones de liquidez a través de distintas herramientas, como depósitos a plazo fijo, certificados de depósito, estrategias diversificadas de renta fija y determinadas estrategias estructuradas, para equilibrar la rentabilidad frente al riesgo. Vemos valor en mantener una asignación estratégica al oro, que puede complementar estas posiciones gracias a la sólida demanda de los bancos centrales y a su papel como cobertura de la cartera frente a la depreciación de las divisas y la presión fiscal en EE. UU".

"Vemos más recorrido al alza para la renta variable europea, especialmente en la Eurozona y Alemania, de carácter más cíclico, y destacamos cuatro oportunidades de inversión clave en la región: 

  • 1) impulsores del gasto de capital, incluidas las industriales europeas, el sector de TI, y nuestros temas de inversión Power and Resources y Automation and Robotics; 
  • 2) los bancos europeos como un apoyo clave para la inversión; 
  • 3) los líderes europeos, que incluyen a las empresas de primer nivel de la región expuestas a las principales tendencias estructurales, 
  • y 4) las medianas capitalizadas suizas como nuestra expresión preferida dentro de Suiza",

apuntan Dean Turner, Chief Eurozone and UK Economist, y Rolf Ganter, Head Equities Europe, UBS Global Wealth Management

"Las materias primas podrían aportar fuentes de rentabilidad adicionales a una cartera, con tendencias de demanda a largo plazo que respaldan a los metales base y con desafíos climáticos y geopolíticos particulares que sustentan al sector agrícola. Las materias primas pueden ofrecer a los inversores primerizos una vía para aprovechar el crecimiento económico global, cubrirse frente a la inflación y diversificar el riesgo. También pueden brindar exposición a segmentos de los mercados financieros que quizá estén poco representados en el mercado bursátil", señala Matthew Carter, Strategist.

Eastspring; subidas de tipos en Fed, BCE y Banco de Japón

Vis Nayar, Chief Investment Officer, Ray Farris, Chief Economist, y Viola Wang, Economist de Eastspring Investments, creen que tanto la Fed como el BCE y el Banco de Japón (BoJ) emprenderán en breve una política monetaria más restrictiva con subidas de tipos. Y ello porque en el caso de la Fed, constata que la política monetaria actual no se ajusta al nivel de inflación ni a las expectativas de mejora del empleo, que incluso podrían llevar a adelantar la subida de tipos de la Fed de octubre a septiembre. Un mes en el que subirán tipos 25 pb tanto el BCE como el BoJ. Un movimiento que impedirá la apreciación del dólar, escenario que no favorece a las Bolsas, lo que hace más necesaria una correcta selección de valores.

El discurso de Warsh mantiene nuestra previsión de que la Fed elevará el tipo de los fondos federales. Interpretamos el discurso no solo como una expresión de preocupación por una inflación que sigue por encima del objetivo de la Fed, sino también como un reconocimiento de que, en un contexto de sólido crecimiento económico y una tasa de desempleo históricamente baja, del 4,1 %, la política monetaria no es restrictiva. Los mercados deberán prestar mayor atención a la tasa de desempleo en los datos laborales de Estados Unidos que se publicarán este viernes 4 de septiembre que a la variación general de las nóminas.

La reducción de la población activa estadounidense, derivada de la combinación de una inmigración neta negativa y la tendencia descendente de la tasa de participación laboral, implica que incluso aumentos modestos de las nóminas pueden mantener tensionado el mercado laboral estadounidense. Prevemos que las nóminas igualen, como mínimo, el actual consenso de un aumento de 55.000 empleos en agosto y que la tasa de desempleo se mantenga sin cambios en el 4,1 %. Nuestra inclinación es prever unas nóminas ligeramente superiores, y no nos sorprendería que la tasa de desempleo descendiera al 4%. Las encuestas de los bancos regionales de la Reserva Federal apuntan a un empleo más sólido. Las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo disminuyeron durante las tres primeras semanas de agosto, y el indicador semanal de empleo de ADP aumentó a principios de agosto. Un informe de empleo sólido podría llevar a los mercados a descontar plenamente una subida de tipos en octubre, si no en septiembre.

Antes de la Fed, esperamos que el BCE suba 25 pb en su reunión del 10 de septiembre y que el Banco de Japón suba 25 pb el 18 de septiembre. Las subidas de tipos en estas grandes economías y en Asia están limitando la capacidad del dólar para apreciarse en respuesta a la Fed, al restringir los movimientos de los diferenciales de tipos de interés a favor del dólar estadounidense. Seguimos considerando que el dólar se encuentra en una tendencia bajista cíclica de largo plazo. Una o dos subidas de la Fed podrían retrasar ligeramente esta evolución, pero, cuanto antes se produzcan, mayor será la probabilidad de que el dólar se debilite en 2027. Históricamente, la debilidad del dólar ha beneficiado a los mercados bursátiles asiáticos al fomentar los flujos de fondos hacia Asia.

Después de la amplia relajación de la política monetaria mundial en 2024 y 2025, la política monetaria se está endureciendo ahora ligeramente. Esto supone un obstáculo gradual para los mercados de renta variable en 2027 y debería incrementar la importancia de una selección activa de valores, bien fundamentada mediante análisis, frente a la inversión generalizada en índices.

17Aug

Michael Hartnett, estratega de Bank of America, aconseja recortar riesgo en la cartera y rotar del growth de la IA hacia valor, biotecnología y materias primas. Pero Nvidia tiene una participación en SpaceX valorada en 21.000 millones$, y Eastspring vaticina que el auge de la IA beneficiará a las empresas asiáticas.

Miguel Ángel Valero 

El modelo de inteligencia artificial (IA) más potente del mercado no es precisamente el que más éxito comercial tiene. Ni el que más se utiliza. El índice de IA de Ramp en agosto, que mide el gasto real de las empresas estadounidenses a través de sus tarjetas corporativas, sitúa a Fable 5 en el 6% de los tokens que compran a Anthropic y en el 11,4% del dinero que le pagan. Cuesta unos 2,75$ por tarea, frente a los 1,04$ de GPT-5.6 Sol de OpenAI. Consecuencia: se usa poco y sale caro cuando se utiliza. 

Las empresas de EEUU optan por Anthropic en un 43,5% (sube 1,1 puntos en el mes), OpenAI (39,7%, +0,23), SpacexAI, 4% (+0,94). Las plataformas (Fireworks, Together, entre otras) aparecen en el 6,1% de las empresas que usan IA. Es la puerta por la que entran los modelos abiertos, y se está ensanchando: AT&T dice que ya mueve el 25% de su uso de IA con esos modelos abiertos.

El gasto por empleado incrementa la brecha:  7.400$ de mediana en el 1% que más gasta, 650 en el top 10, 11,95 en la empresa mediana. El techo no es de capacidad, es de precio.

Las tecnológicas lo saben. Esto explica que Anthropic lanzara Claude Opus 5, igualando a Fable 5 en código a mitad de precio. Y que Google estrene Gemini 3.7 Flash a 0,75$, aunque el 1 de enero de 2027 será 1,5$, el doble. Hay dos estrategias claras: una es bajar el precio del tope de gama, que es lo que hizo Anthropic sacando Claude Opus 5 al nivel de Fable 5 por la mitad; la otra es empaquetar el modelo caro dentro de un producto con suscripción, donde el usuario no ve el precio.

Bank of America recomienda rotar la  cartera de IA hacia biotecnología y materias primas

En este contexto, Michael Hartnett, estratega de Bank of America, aconseja recortar riesgo en la cartera y rotar del growth de la IA hacia valor, biotecnología y materias primas. Su indicador de optimismo ha escalado a 9,7 sobre 10, máximo desde 2021. En la última semana entraron 53.700 millones$ a liquidez, 32.900 millones a  Bolsa, y 23.100 millones a bonos. El oro y las materias primas apenas sumaron.

Este experto argumenta que la IA se traga un gasto enorme en centros de datos y la productividad prometida no aparece. Por eso prefiere lo barato (valor, biotech y materias primas) frente a los Siete Magníficos. 

Pero Nvidia no parece hacer mucho caso a esas recomendaciones, ya que aparece entre los accionistas de SpaceX, con una participación valorada en 21.000 millones$. Esta inversión es fruto del pacto con Elon Musk para equipar sus centros de datos con los chips que fabrica. El gasto en IA se cruza ya con la carrera espacial. Y hay que prestar la máxima atención a la exposición cruzada de Nvidia y a toda su cadena de proveedores.

Eastspring: la IA impulsa los resultados de las empresas de EEUU y también a las de Asia

Los analistas de Eastspring Investments creen que la mejora de resultados empresariales en EEUU beneficiará a las empresas asiáticas. El auge de la inversión de capital vinculada a la IA, que podría alcanzar 950.000 millones$ este año, 1,3 billones en 2027, y 1,5 billones en 2028, permanece intacto, y está favoreciendo el crecimiento de los beneficios empresariales en EEUU. Las empresas que cotizan en el S&P han visto crecer su beneficio por acción un 20%.Por tanto, la esperada subida de los beneficios de las empresas asiáticas, también sigue intacta, especialmente en Corea, Taiwán y las acciones A en China, mientras que las empresas tecnológicas de Tailandia, Malasia e India siguen logrando beneficios muy sólidos. Con el añadido de que las caídas recientes en Bolsa les aportan mejores valoraciones. Las perspectivas de crecimiento de los beneficios en los mercados de Corea, Taiwán y acciones A de China superan ampliamente las de EEUU, mientras que determinadas empresas vinculadas a la tecnología en Tailandia, Malasia e India ofrecen un crecimiento muy sólido de los beneficios. o que incluso descienda hacia el 4%.
Ebury: el BCE subirá tipos, la Fed, no
La inflación estadounidense de julio se situó exactamente según lo previsto y apenas hubo noticias en otros frentes que movieran los mercados. Las acciones, los bonos y el dólar cerraron prácticamente en los mismos niveles en los que habían abierto el lunes, en una semana típica de escasa actividad bursátil veraniega. La guerra en Oriente Medio parece estar entrando en un escenario de resistencia económica a largo plazo entre EEUU e Irán y, por ahora, está generando pocos titulares que muevan los mercados. Los miembros de la Reserva Federal se guardan bien sus cartas respecto a la próxima reunión de septiembre, y parece seguro que el BCE subirá los tipos ese mismo mes. La divisa que más se ha movido esta semana ha sido el real brasileño, que se vio arrastrado por la caída de los activos brasileños ante la preocupación por una posible victoria de la izquierda en las próximas elecciones presidenciales.

Esta semana también se perfila como tranquila en los mercados. El evento más destacado será la publicación mundial, el viernes, de los datos del Índice de Gestores de Compras (PMI) de agosto. Esto cobra especial importancia en la Eurozona, debido al carácter rezagado de los datos económicos concretos allí. La avalancha de informes laborales del Reino Unido correspondientes a junio y julio, que se publicarán el martes, y las cifras de inflación del país británico, que se darán a conocer el miércoles, serán clave para la libra esterlina. Las actas de la última reunión de la Reserva Federal, que se publicarán este miércoles, también podrían atraer más atención de lo habitual, dado el giro del hacia una menor comunicación y menos orientación prospectiva.

  • USD. Tanto la demanda como las presiones sobre los precios en EEUU parecen estar moderándose. Las cifras mensuales de inflación subyacente han registrado una media de alrededor del 0,2% desde que comenzó la guerra, lo que se corresponde con un nivel anualizado ligeramente superior al 2% y muestra pocos indicios de que los precios más altos de la energía estén teniendo un efecto de contagio. Aunque no confiamos plenamente en las encuestas del mercado laboral, los datos concretos, como las ventas al por menor, parecen confirmar la tendencia a la moderación de la demanda. Solo quedan por publicarse un informe sobre el mercado laboral y otro sobre la inflación antes de la reunión de septiembre de la Reserva Federal. Creemos que es poco probable que las cifras sorprendan al alza lo suficiente como para que los 'halcones' puedan forzar una subida de los tipos, y nos sentimos seguros con nuestra previsión de que los tipos se mantendrán sin cambios.
  • EUR: El impulso económico del segundo trimestre, junto con las persistentes presiones inflacionistas (que podrían verse agravadas por los bajos niveles del Rin y su impacto en los costes de transporte), hace que los mercados estén dando por casi seguro que el BCE aplicará otra subida de tipos en su reunión de septiembre. No discrepamos de esta opinión, que es una de las razones por las que seguimos pronosticando una subida moderada del euro de cara a 2027.Esta semana, la publicación de un PMI sólido, en línea con un crecimiento constante, y los datos sobre los salarios negociados en el segundo trimestre—que se espera que muestren un nuevo aumento— deberían reforzar aún más nuestras previsiones.
  • GBP: Los datos trimestrales y mensuales del PIB del Reino Unido confirmaron que la economía crecía a un ritmo aceptable, de alrededor del 1,5% anual, en las fechas en que Andy Burnham asumió el cargo de primer ministro. Será interesante ver si este impulso se mantiene hasta el tercer trimestre de 2026,momento en el que su mandato podrá empezar a atribuirse el mérito o la culpa de la evolución de la economía. Las cifras de inflación y empleo de esta semana son clave para que el Banco de Inglaterra decida si sube los tipos en 2026; seguimos esperando que no lo haga, y el mercado parece estar acercándose poco a poco a nuestra opinión. Esperamos que el subíndice subyacente siga acercándose al objetivo y registre un ligero descenso hasta el 2,5% anualizado.

UBS: la productividad respalda un mercado alcista global

El dólar debería seguir contando con respaldo por el momento, gracias a una Reserva Federal relativamente hawkish. Sin embargo, las crecientes preocupaciones fiscales y la elevada asignación de los inversores a activos en dólares apuntan a una debilidad a más largo plazo, lo que refuerza los argumentos a favor de una exposición selectiva a otras divisas, al oro y a las materias primas en general. Las divisas de alto rendimiento pueden ofrecer un potencial de carry en un mercado de divisas que se mueve lateralmente (sin una tendencia clara). El oro debería seguir respaldado por la demanda de los bancos centrales y una política estable de la Fed. Las materias primas en general pueden beneficiarse de la debilidad del dólar y de los riesgos por el lado de la oferta.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Aunque a corto plazo el margen para movimientos direccionales en las principales divisas pueda ser limitado, en nuestra opinión seguimos viendo oportunidades potenciales de carry y de mejora en la rentabilidad. También creemos que la exposición a materias primas en general puede aprovechar la debilidad del dólar, al tiempo que ofrece una fuente diferenciada de rentabilidad para la cartera".

"Un impulso plurianual de productividad y la aparición de un nuevo orden mundial están respaldando el mercado alcista global. Los inversores deberían mantenerse invertidos. Las poderosas rotaciones de capital de nuestra época, tanto a nivel global como sectorial, ilustran el poder de la diversificación", asegura Burkhard Varnholt, Asesor de Mercados Financieros.

10Aug

La rentabilidad del bono a diez años ronda el 4,65%, pese a que Donald Trump quiere tipos de interés más bajos a toda costa.

Miguel Ángel Valero

Wall Street lee en los últimos movimientos del secretario del Tesoro, Scott Bessent, que teme un susto en la deuda. El interés de la deuda americana a largo plazo se ha ido a máximos de 19 años, y eso enciende las alarmas. Bessent parece dispuesto a evitar que los bonos estadounidenses monten otro incendio. Tras tocar máximos, el secretario del Tesoro intervino para sostener el yen por primera vez desde 1998, reduciendo el riesgo de que Japón venda 'Treasuries' para conseguir dólares. Además, el Tesoro abrió la puerta a recortar futuras emisiones de deuda a largo plazo. 

Bessent también ha respaldado la estrategia de comunicación del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, después de que sus mensajes sobre la inflación disparasen las rentabilidades de la deuda de EEUU. El Tesoro tiene que pagar más para que los inversores compren su deuda. Éstos están cada día más preocupados por unos déficits anuales que, lejos de disminuir, crecen y ya están en volúmenes cercanos a los 2 billones$, en medio de una inflación persistente y de un petróleo encarecido por la guerra con Irán. La rentabilidad del bono a diez años ronda el 4,65%, pese a que Donald Trump quiere tipos de interés más bajos a toda costa.

The Trader: la Fed reduce su exposición a la deuda de EEUU a largo plazo

Cuando pensamos en la Reserva Federal solemos fijarnos en una única pregunta: ¿va a subir o bajar los tipos de interés? Sin embargo, hay otro movimiento mucho más discreto que está pasando prácticamente desapercibido y que puede decirnos mucho sobre cómo interpreta la Fed los riesgos a los que se enfrenta la economía estadounidense. El gráfico que acompaña este análisis de Pablo Gil en The Trader muestra que, desde finales de 2025, la Reserva Federal ha incrementado en casi 300.000 millones$ sus tenencias de letras del Tesoro, deuda con vencimientos inferiores a un año. Al mismo tiempo, ha seguido dejando vencer parte de los bonos de largo plazo que adquirió durante los programas de expansión monetaria de la última década.

A primera vista podría parecer un simple cambio técnico dentro de su balance. Sin embargo, detrás de esta decisión hay una diferencia fundamental. Los tipos de interés a corto plazo dependen casi por completo de la política monetaria de la Reserva Federal. Si decide subir o bajar el precio oficial del dinero, las rentabilidades de las letras del Tesoro suelen ajustarse de forma muy rápida. En cambio, los bonos con vencimientos a diez, veinte o treinta años obedecen a otra lógica. Ahí pesa mucho más la percepción que tienen los inversores sobre la inflación futura, el crecimiento económico y, sobre todo, la sostenibilidad de las cuentas públicas estadounidenses. Es el mercado quien termina fijando el precio del dinero a largo plazo.

Por eso este cambio en la composición del balance resulta tan interesante. Al aumentar el peso de las letras del Tesoro, la Reserva Federal concentra su cartera en el tramo de la curva donde mantiene un control mucho mayor y reduce su exposición al segmento donde las dudas sobre la credibilidad fiscal de EEUU podrían provocar movimientos mucho más difíciles de contener. No significa necesariamente que la Fed anticipe una crisis de deuda. Tampoco que esté preparando un nuevo programa de compra masiva de activos. Pero sí parece una estrategia que le proporciona mayor flexibilidad en un momento en el que el Tesoro estadounidense necesita emitir cantidades récord de deuda y el mercado exige cada vez más rentabilidad para financiar los plazos largos.

Muchas veces nos obsesionamos con el tamaño del balance de la Reserva Federal y pasamos por alto un detalle igual de importante: su composición. Quizá el verdadero mensaje no sea cuánto está comprando la Fed, sino qué tipo de deuda prefiere mantener. El nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, afirmó en su primer discurso que quiere reducir al máximo el uso de las políticas monetarias no convencionales, como el Quantitative Easing (QE), porque considera que distorsionan el precio de los activos financieros. En ese contexto, dejar vencer progresivamente los bonos de largo plazo y sustituirlos por letras del Tesoro podría formar parte de esa nueva estrategia.

Hay, además, otro aspecto especialmente revelador. En los últimos meses la Reserva Federal ha reducido los tipos de interés oficiales, pero esa bajada apenas se ha trasladado a las rentabilidades de la deuda a largo plazo. Y eso es importante porque el bono estadounidense a diez años actúa como referencia para multitud de activos: desde las hipotecas hasta la financiación empresarial o las valoraciones de buena parte de los mercados financieros.

"Quizá ese sea el mensaje más interesante. La Reserva Federal sigue teniendo un enorme poder para influir sobre el dinero a corto plazo, pero el precio del dinero a largo plazo depende cada vez más de lo que decidan los inversores. Si el propio banco central está desplazando su balance hacia el tramo de la curva que mejor controla, la pregunta ya no es únicamente cuándo bajará o subirá los tipos de interés, sino hasta qué punto sigue teniendo capacidad para influir sobre el coste de financiación que realmente condiciona el conjunto de la economía", concluye este experto.

Ebury: los mercados retrasan sus expectativas de subidas de tipos en la Fed

El dólar cerró la semana a la baja frente a todas las principales divisas. Estos datos han dado más argumentos a los 'palomas' de la Reserva Federal y los mercados de tipos de interés han seguido retrasando sus expectativas de subida de tipos en EEUU. El dólar ha perdido terreno frente a todas las principales divisas del mundo, con la notable excepción del yen. Sin embargo, la moneda japonesa se ha apreciado enormemente en las últimas dos semanas debido a la agresiva intervención de Japón y EEUU, por lo que la debilidad mostrada debe ponerse en perspectiva. 

Más allá de los mercados de divisas, los precios de los bonos se han estabilizado y los de las acciones siguen batiendo récords, ya que, por ahora, los inversores optan por ignorar la falta de avances en las negociaciones entre EEUU e Irán, así como los precios obstinadamente altos del petróleo. Todas las miradas están puestas ahora en el informe de inflación de EEUU correspondiente a julio, que se publicará el miércoles 12 de agosto. Hasta ahora, la inflación estadounidense ha mostrado pocos indicios de efectos de segunda ronda. Este informe es uno de los dos que quedan antes de la crucial reunión de la Reserva Federal de septiembre, por lo que otro dato moderado, tal y como esperan los mercados, podría ayudar a sellar la decisión de no modificar los tipos de interés en esa ocasión. También prestaremos atención a una serie de importantes subastas de bonos del Tesoro a lo largo de la semana. El jueves 13 de agosto se publicarán los datos del PIB del Reino Unido correspondientes al segundo trimestre de2026, que también serán un indicador clave, aunque algo obsoleto.

  • EUR: En una semana con pocos datos en general, los datos alemanes empiezan amostrar que la economía por fin se está beneficiando del paquete fiscal de 2025.Los indicadores de alta frecuencia de la zona del euro, como los índices PMI, también se han recuperado, lo que indica que el impulso económico experimentado en el segundo trimestre se está extendiendo al tercero. Los mercados están descontando una probabilidad del 80 % de que se produzca una segunda subida de tipos en la reunión del BCE de septiembre, lo que está contribuyendo a que el euro continúe su repunte frente al dólar.
  • USD: El informe de nóminas no agrícolas publicado el viernes, que resultó más débil de lo esperado, fue una sorpresa negativa, aunque otros indicadores no reflejan un cambió significativo en el mercado laboral estadounidense. La creación de empleo sigue siendo moderada aunque suficiente para absorber la menor oferta de trabajadores. No vemos motivos para modificar nuestras previsiones sobre la economía estadounidense. En cuanto a la Reserva Federal, los últimos datos sobre empleo e inflación reafirman nuestra opinión de que mantendrá los tipos sin cambios en septiembre. La próxima prueba será el informe de inflación de julio, que se publicará el miércoles; no obstante, creemos que se necesitaría una sorpresa al alza significativa —algo poco probable—para inclinar la balanza de los votantes del FOMC hacia una subida de tipos en septiembre.
  • GBP: Los bonos del Estado parecen haberse estabilizado últimamente y se están guiando por el tono ligeramente positivo de los datos económicos procedentes del Reino Unido. Por ahora, se están ignorando los rumores que sugieren que Andy Burnham podría adoptar una postura más flexible respecto a las normas fiscales del Reino Unido y la libra esterlina se suma al buen comportamiento general de los activos británicos. Se espera que las cifras trimestrales del PIB de esta semana muestren una economía impulsada principalmente por el gasto público, mientras que la inversión privada se queda rezagada. Estas no son las mejores condiciones para impulsar el crecimiento futuro, pero, por ahora, los mercados se han contentado con ello.

UBS: la Fed se mantendrá sin cambios este año

Las preocupaciones geopolíticas siguieron siendo un factor clave para el mercado, con el petróleo repuntando ante la persistencia de dudas sobre los avances hacia la resolución del conflicto entre Irán y EEUU. Los datos de empleo mixtos ofrecieron pocos indicios de una presión alcista significativa sobre la inflación, aunque los responsables de la Fed siguen dispuestos a endurecer la política monetaria si la desinflación se estanca. "Sin embargo, aunque los riesgos de un endurecimiento de la política son evidentes, nuestro escenario base es que la Fed se mantendrá sin cambios este año, lo que crea un contexto favorable para la renta fija de calidad. Los datos de empleo, aunque mixtos, no han apuntado a una presión alcista significativa sobre la inflación. La inflación subyacente ha ido evolucionando en la dirección correcta. Los responsables de la Fed están preservando la opción de endurecer la política, en lugar de comprometerse con una subida", explican en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma:"Seguimos favoreciendo asegurar rendimientos atractivos en bonos de calidad con vencimientos cortos y medios. Creemos que las expectativas actuales del mercado sobre subidas de tipos por parte de los bancos centrales siguen siendo demasiado agresivas. Los elevados rendimientos iniciales ofrecen una atractiva fuente de ingresos y un colchón considerable frente a posibles nuevas subidas de tipos antes de que se materialice una pérdida potencial. Los bonos de calidad también pueden ayudar a diversificar las carteras y tienen potencial para comportarse bien si una ralentización de la actividad económica termina llevando al mercado a reducir sus expectativas de un mayor endurecimiento monetario. La inflación, las preocupaciones fiscales y el deterioro del crédito siguen siendo riesgos importantes, lo que refuerza nuestra preferencia por la calidad y por los tramos de vencimiento corto y medio del mercado".

Eastspring: postura favorable a la exposición al riesgo, pero vigilando la geopolítica

Los analistas de la gestora de activos  Eastspring Investments proponen una asignación táctica de activos para los inversores en su informe sobre las perspectivas del tercer trimestre. El 'asset allocation' más ajustado al entorno de mercados actual se caracteriza por una postura táctica favorable a la exposición al riesgo, aunque manteniendo la cautela, y estando vigilantes de las tensiones geopolíticas.

Respecto a la renta variable global, el entorno se mantiene constructivo para esta clase de activo. Especialmente en los mercados fuera de Europa (EEUU y Asia), donde la renta variable de EEUU se ve apoyada por el gasto de los consumidores, el mercado laboral sólido y la inversión de capital en IA, entre otros; mientras que en Asia, el crecimiento del PIB sostiene las ganancias empresariales, y no hay señales de recesión en los mercados laborales, los diferenciales de crédito, y los indicadores adelantados, sino un entorno que pasa de "sin aterrizaje a aterrizaje suave", lo que favorece al riesgo.

En renta fija, los analistas de Eastspring Investments se decantan por los bonos de gobiernos europeos con una visión temporal a 3 meses, en un escenario de equilibrio entre un débil crecimiento y los riesgos de inflación por la subida de precios de energía. Los bonos High Yield de EEUU a 3 meses, apoyados en los sólidos fundamentales crediticios, bajas tasas de default y retornos atractivos (YTW del 7%), pese al ajuste en diferenciales. Los bonos corporativos emergentes denominados en dólares USD son otro activo cuya visión a 3 meses es favorable para Eastspring Investments. Porque les respalda el atractivo carry, los fundamentales sólidos y una demanda de ingresos recurrentes, factores que generan un retorno/riesgo favorable en el corto plazo.

30Jul

La ausencia de señales claras sobre la dirección futura de la política monetaria reavivó las dudas sobre el grado de compromiso del nuevo presidente de la Fed con el control de la inflación, provocando una intensa venta de bonos del Tesoro estadounidense de largo plazo.

Miguel Ángel Valero

M2 es una medida de la oferta monetaria que suma M1 (dinero en circulación más depósitos a la vista), depósitos de ahorro, menores de 100.000$, y fondos monetarios. Viene a medir el dinero que se puede gastar de una forma prácticamente inmediata, ya que está disponible con suma rapidez. Un crecimiento rápido de la M2 puede señalar mayor liquidez en el sistema, lo que a veces precede a presiones inflacionistas o burbujas de activos. 

Por eso. los bancos centrales como el BCE o la Fed monitorizan la evolución de la M2 para calibrar el impacto de sus políticas sobre tipos de interés o reducción de balances. Además, las variaciones de M2 (en términos reales o frente a PIB) se suelen utilizar como señal de fase del ciclo crediticio y de riesgo.

Pues bien, la M2 estadounidense marca máximo histórico en 23,155 billones de dólares. Más dinero circulando justo cuando la Fed se plantea subir tipos por la inflación, como ha contado Dinero Seguro. 

El problema es que el presidente de la Fed, Kevin Warsh, evita ofrecer una guía clara sobre los próximos pasos de la política monetaria y tampoco precisa si respaldaría nuevas subidas de tipos en caso de que la inflación dejara de moderarse. En su argumentación, sostiene que el reciente repunte de las rentabilidades de mercado ya está contribuyendo a endurecer las condiciones financieras, reduciendo así la urgencia de actuar. Los inversores no tardaron en expresar su descontento, reduciendo exposición a la renta variable, la renta fija y el dólar. En el mercado de bonos, las ventas se concentraron especialmente en los tramos largos de la curva, impulsando la rentabilidad exigida al bono a 30 años hasta niveles no vistos en casi dos décadas y poniendo de manifiesto las dudas existentes sobre la capacidad de la Fed para anclar las expectativas de inflación a largo plazo.

El mercado recibió con frialdad el escueto estilo de comunicación de Kevin Warsh tras la decisión de la Reserva Federal de mantener los tipos sin cambios. La ausencia de señales claras sobre la dirección futura de la política monetaria reavivó las dudas sobre el grado de compromiso del nuevo presidente con el control de la inflación, provocando una intensa venta de bonos del Tesoro estadounidense de largo plazo.

Crédito y Caución: la energía y la caída de las importaciones lastran al comercio global

Se espera que el crecimiento del comercio mundial se ralentice en 2026, tras un 2025 más sólido de lo previsto, impulsado por la anticipación de los aranceles y la fuerte demanda de productos relacionados con la IA, especialmente procedente de Asia. Tal y como recoge el Economic Outlook de Crédito y Caución, el aumento de los precios de la energía, la menor demanda de importaciones y la continua incertidumbre en materia de política comercial situarán el crecimiento del comercio por debajo del 2 % en 2026, frente al 4,6 % del año anterior.

En 2025, se registró un robusto crecimiento del comercio de bienes relacionados con la IA, por encima del 35 %, lo que benefició a sectores como la electrónica, los productos farmacéuticos y químicos y la maquinaria, entre otros. Aunque se prevé que la inversión en infraestructuras de IA siga siendo dinámica este año, el conflicto en Oriente Medio empieza a tener ya consecuencias en la evolución del comercio mundial.

El cierre del estrecho de Ormuz ha provocado un aumento de los precios de las materias primas que no se registraba desde 2022. Las relacionadas con el sector alimentario subieron un 3 % en marzo con respecto al mes anterior y se espera que los índices de precios de los alimentos aumenten a lo largo del horizonte de previsión, aunque sea de forma marginal. Todo ello ha desencadenado una escalada inflacionista que afecta al poder adquisitivo de los consumidores. La inflación general de EEUU subió en mayo hasta el 4,2 % interanual, frente al 2,4 % de enero, y la inflación de la zona del euro lo hizo hasta el 3,2 %, frente al 1,7 % de enero. Además, la crisis energética ha reducido el volumen total de importaciones de los países importadores de energía, que disminuyen a medida que el mercado se adapta al aumento de los precios.

En la zona euro, las perspectivas comerciales también son débiles. El informe de la aseguradora de Crédito prevé un descenso de las exportaciones del 0,2 % en 2026. Además, se prevé que los exportadores pierdan cuota de mercado en el sector de bienes, lo que refleja una presencia limitada en sectores relacionados con la IA, de rápido crecimiento y con un intenso volumen comercial. El fuerte turismo internacional y los servicios comerciales transfronterizos suponen una gran ventaja para España y Francia, mientras que la economía alemana, orientada a la industria manufacturera, se enfrenta a unos costes de los insumos estructuralmente más elevados, lo que mantiene a su sector manufacturero bajo una intensa presión.

La duración del conflicto, con un débil alto el fuego, marcará la evolución del comercio a nivel global. Aunque el escenario base de Crédito y Caución parte de una reapertura gradual del estrecho y de una mayor relajación de los precios de la energía, los riesgos a la baja para las perspectivas siguen siendo elevados.

Ebury: la Fed es más cauta pero no cambia el ru

Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas, explica que la decisión de la Fed de mantener los tipos de interés sin cambios, ampliamente esperada por el mercado; “refleja la voluntad de seguir evaluando la evolución de la economía y de la inflación antes de realizar nuevos movimientos. Aunque algunos miembros del comité mostraron una postura más restrictiva, el mensaje principal es que la Fed considera que las condiciones actuales no justifican todavía una modificación de la política monetaria”.

La Fed reconoce que la economía estadounidense continúa mostrando una notable resiliencia, especialmente en el mercado laboral, mientras que las presiones inflacionistas, aunque más moderadas que en meses anteriores, siguen situándose por encima del objetivo del 2%. “Este escenario permite a la Fed adoptar una posición de espera, observando si la desaceleración de la inflación se consolida sin necesidad de endurecer aún más las condiciones financieras” señalan los analistas de Ebury.

La decisión transmite un mensaje de cautela más que de cambio de rumbo. La Fed evita comprometerse con futuras bajadas de tipos y mantiene abiertas todas las opciones para las próximas reuniones, dependiendo de la evolución de los datos macroeconómicos. Esta postura refuerza la idea de que el proceso de normalización monetaria será gradual y dependerá estrictamente de la trayectoria de la inflación y del crecimiento económico.

En consecuencia, “el escenario central sigue siendo el de unos tipos estables durante los próximos meses, con una elevada dependencia de los datos económicos. Para los mercados financieros y para el dólar, este mensaje supone una señal de continuidad y estabilidad, aunque la incertidumbre sobre el calendario de futuros movimientos continuará condicionando las expectativas de inversores y empresas”.

UBS: la renta fija de calidad asegura ingresos atractivos

La Reserva Federal mantuvo los tipos de interés sin cambios y se abstuvo de ofrecer demasiadas indicaciones sobre el futuro. "Sin embargo, los inversores interpretaron el resultado de forma dovish, lo cual es más coherente con nuestra visión de que la política monetaria se mantendrá sin cambios este año. Seguimos atentos a posibles cambios a más largo plazo en la forma en que la Fed comunica su política y gestiona su balance", señalan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Los cambios específicos aún están por verse, y seguimos recomendando que los inversores mantengan asignaciones suficientes a renta fija de calidad dentro de sus carteras. Creemos que los rendimientos actuales ofrecen una oportunidad para asegurar ingresos atractivos, particularmente en bonos de calidad con vencimientos cortos y medios. Una exposición selectiva a segmentos del mercado de bonos con mayor rendimiento, como los mercados emergentes y el high yield, también puede ayudar a los inversores a construir unos ingresos de cartera más diversificados".

Eastspring: ralentización del crecimiento global por la guerra en Oriente Medio

Los analistas de la gestora de activos  Eastspring Investments esperan una ralentización del crecimiento global desde el 3,5% hasta el 3% a causa de la subida de precios del petróleo provocada por la guerra en Oriente Medio. Y habrá una mayor dispersión del crecimiento por países y sectores, dado el enorme gasto de capital en IA por parte de las grandes tecnológicas de EEUU. En Asia se esperan crecimientos superiores, lo que provoca que la inflación continúe en niveles elevados, con la excepción de China, afectada por la debilidad de su demanda interna. La política monetaria se endurecerá con subidas generalizadas de tipos, tanto en EEUU como en los países asiáticos, con la excepción de nuevo de China. Y en las divisas, los diferenciales del tramo corto de la curva de tipos empiezan a dejar de apoyar al dólar USA, mientras que sigue la divergencia entre las divisas asiáticas.

Eastspring Investments también menciona los principales riesgos para los mercados. En EEUU, la inflación y el crecimiento salarial, junto al enorme gasto de capital en infraestructuras de la IA. Otros riesgos son la recuperación del mercado laboral en EEUU que podría impulsar el crecimiento sin que aumenten  los salarios. Y por último, la inestabilidad geopolítica. 

La política monetaria ha pasado de una fase de relajación a otra de endurecimiento selectivo. Los analistas de la gestora asiática esperan que la Fed suba el tipo de los fondos federales en 25 puntos básicos (pb) en su reunión de septiembre u octubre, sobre la base de que el crecimiento esperado del empleo en EEUU seguirá siendo sólido, y la inflación subyacente seguirá siendo persistente. La debilidad en cualquiera de estos dos factores pondría en cuestión dichas previsiones. 

En ausencia de sorpresas negativas en empleo e inflación subyacente, se considera que los rendimientos de los bonos del Tesoro de EEUU necesitan que el nuevo presidente de la Fed, Warsh, cumpla con su retórica agresiva sobre la inflación para mantener las caídas en retornos. En Asia, es probable que se produzcan subidas de tipos allí donde la inflación, la presión cambiaria, o los balances externos, estén más tensionados. Es probable que los tipos oficiales suban en Indonesia, India, Corea, Filipinas y Taiwán.

Sigue sin vislumbrarse una solución duradera al conflicto entre Irán y Estados Unidos. Es probable que los alto el fuego sigan siendo frágiles en un futuro próximo. Por lo tanto, hay que seguir vigilando la posibilidad de que surjan tensiones derivadas de las relaciones entre China y Taiwán relativas al Estrecho, así como de las disputas entre China y Filipinas sobre los límites de las aguas territoriales.

24Jul

El petróleo por encima de los 100$/barril, niveles no vistos desde mayo, reaviva las preocupaciones sobre un repunte de la inflación que provocaría subidas en los tipos de interés por parte de los principales bancos centrales. El nuevo esquema de aranceles para alrededor de 60 economías mundiales añade un nuevo foco de incertidumbre sobre el comercio internacional y el crecimiento global, contribuyendo al deterioro del sentimiento de mercado.

Miguel Ángel Valero

La intensificación de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, después de nuevos ataques de los hutíes en el mar Rojo y del incremento de la presión entre Irán y EEUU, con insistentes amenazas de Trump sobre nuevos ataques en territorio iraní, lleva al petróleo a superar los 100$/barril, niveles no vistos desde mayo, reavivando las preocupaciones sobre un repunte de la inflación que provocaría subidas en los tipos de interés por parte de los principales bancos centrales. 

Este contexto se agrava con la confirmación de la nueva política comercial de la Administración Trump, al establecer un nuevo esquema de aranceles para alrededor de 60 economías mundiales. Aunque los gravámenes fueron, en muchos casos, menos severos de lo que se había especulado inicialmente, la medida añade un nuevo foco de incertidumbre sobre el comercio internacional y el crecimiento global, contribuyendo al deterioro del sentimiento de mercado. 

La Administración Trump ha impuesto aranceles que van desde el 10% al 12,5% a importaciones procedentes de 60 países, al considerar que no están haciendo lo suficiente para frenar el comercio de bienes producidos con trabajo forzoso. La medida sustituye al arancel global del 10% aplicado bajo la sección 122 y cuya vigencia expiraba el viernes 24 de julio. Por tanto, el anuncio genera más ruido que sorpresa, dado que la carga arancelaria resultante se mantiene en niveles muy similares a los existentes hasta ahora. Entre las excepciones, figuran importaciones de combustibles, determinados alimentos y fertilizantes, así como otros productos sujetos a gravámenes específicos, como los automóviles, metales y medicamentos. 

En el desglose por países, contempla la aplicación de un arancel del 10% a regiones como la Unión Europea, Reino Unido, México, Canadá e India mientras que el tipo del 12,5% afectaría a China, Japón, Suiza y Brasil, entre otros. Los gravámenes se amparan en la investigación sobre prácticas comerciales desleales de la sección 301. El informe recomendaba un arancel del 12,5% para los países que carecen de legislación que prohíba las importaciones producidas mediante trabajo forzoso. Para aquellos países que sí cuentan con tales prohibiciones, pero no las aplican de manera suficiente o se han comprometido recientemente a hacerlo, se recomendó un arancel del 10%.  Resulta llamativo que países como India, Bangladés o Pakistán queden encuadrados en el grupo sujeto al 10%, mientras que otros como Noruega, Australia o Suiza afronten un gravamen superior, del 12,5%. Aun así, nada garantiza que los importadores estadounidenses no recurran también estos nuevos aranceles ante los tribunales. 

En paralelo, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EEUU continúa reembolsando los importes cobrados por los denominados aranceles “recíprocos” de Trump, después de que fueran declarados ilegales por el Tribunal Supremo en febrero. La incertidumbre podría aumentar una vez concluyan las investigaciones actualmente abiertas sobre los excesos de capacidad productiva, que probablemente terminarán sumándose a las medidas anunciadas por Trump.  Sin embargo, todavía no está claro cuándo se publicarán sus conclusiones.

La nueva norma deja un amplio margen de discrecionalidad a la Administración estadounidense para establecer otras excepciones en caso de “productos que podrían causar perturbaciones en toda la economía si estuvieran sujetos a estos aranceles; materias primas que podrían provocar la falta de disponibilidad de suministro nacional, y productos que no pueden cultivarse o producirse en cantidades suficientes en los EEUU”.

También introduce tratamientos específicos para los socios con los que ya alcanzó acuerdos comerciales, como la UE, Japón, Corea del Sur o Suiza. Incluye exenciones para semiconductores, productos farmacéuticos, acero, aluminio, automóviles, aeronaves civiles y materiales informativos, entre otros.

UBS: la recuperación de la producción de petróleo será más lenta

"Tras la pausa hawkish del BCE, esperamos que la Fed, el BoE y el BoJ actúen de forma similar, restando importancia a la reciente moderación de la inflación y manteniendo un sesgo de endurecimiento monetario", señalan Clémence Dumoncel, estratega, y Dominic Schnider, responsable global de Divisas y Materias Primas de UBS Global Wealth Management.

"Seguimos esperando que el proceso de recuperación de la producción en Oriente Medio sea más lento de lo que anticipa el mercado, ya que requiere un aumento en la llegada de buques. Con la reanudación del conflicto, esos flujos se mantienen deprimidos. Esto debería mantener el mercado petrolero ajustado y los precios respaldados", añade Giovanni Staunovo, estratega.

Eastspring: EEUU y China reducen sus reservas

Vis Nayar, Chief Investment Officer, Ray Farris,  Chief Economist Office, y Viola Wong, Economist de Eastspring Investments, advierten en un informe sobre los peligros que conlleva la reanudación de las hostilidade, especialmente respecto a la subida del petróleo. Avisan que se abre un período de incertidumbre. Porque la caída de la oferta debido al menor suministro de crudo que provocó el cierre del Estrecho de Ormuz, fue mitigada mediante el uso de reservas estratégicas tanto en EEUU, como en China, que redujo sus importaciones de forma drástica.  Sin embargo, hay dudas sobre si el nuevo descenso de crudo transportado a través de Ormuz, y la consiguiente subida del precio, podria ser neutralizado como se hizo anteriormente. Y ello por el descenso de las reservas en ambos países.

Se muestran confiados en que finalmente, Irán y EEUU reconducirán las hostilidades y retomarán las negociaciones. Porque EEUU afronta en tres meses elecciones a las Cámaras legislativas e Irán necesita reanudar sus exportaciones de crudo para su reconstrucción económica y su rearme.Vuelve a aumentar el riesgo de encarecimiento de los precios de la energía

Los ataques iraníes contra buques que trataban de cruzar el estrecho de Ormuz y los ataques de represalia que ha lanzado EEUU contra Irán, han reducido el volumen confirmado de crudo transportado desde aproximadamente 12,5 millones de barriles diarios hace una semana, a unos 5 millones. Todo ello ha hecho que los precios del crudo Brent hayan vuelto a subir.

Los flujos de productos refinados procedentes de Oriente Próximo también se han reducido. La actividad de las refinerías rusas ha disminuido, lo que ha agravado aún más la escasez de productos refinados en el mercado mundial. Una combinación sostenida de precios más elevados del crudo y de los productos refinados, podría aumentar la presión sobre la inflación de los bienes, y provocar subidas de tipos de interés más acusadas de lo esperado. 

Las dos principales fuentes alternativas de suministro que hasta ahora han mitigado la pérdida de energía procedente de Oriente Próximo podrían estar llegando a su límite.  En primer lugar, el actual programa de liberación de petróleo de la Reserva Estratégica de EEUU podría agotarse ya en octubre, o quizás incluso antes. El Departamento de Energía ha señalado que, a fecha de 10 de julio, las reservas habían descendido hasta los 316,5 millones de barriles, 98,9 millones menos que a finales de febrero y su nivel más bajo en 43 años. Así, quedarían por liberar unos 73,1 millones de barriles de los 172 millones previstos inicialmente. En segundo lugar, el desplome de las importaciones chinas de petróleo hasta mínimos de una década, ha sido un factor decisivo en la demanda mundial de crudo, pero su sostenibilidad es incierta. Los datos sobre las reservas estratégicas de China son limitados, aunque se estiman en alrededor de 1.100 millones de barriles, y han disminuido en unos 41 millones. Es cuestionable que China esté dispuesta a seguir contrayendo sus importaciones.

En tres meses, el gobierno estadounidense deberá enfrentarse a las elecciones legislativas de mitad de mandato, y el encarecimiento de la gasolina y las bajas entre las fuerzas estadounidenses incrementan el riesgo de que los demócratas obtuvieran suficientes escaños para hacerse con el control tanto de la Cámara de Representantes, como del Senado. 

Irán, por su parte, quizás necesite que sus ventas de petróleo vuelvan a aumentar para financiar las urgentes tareas de reconstrucción y rearme. 

15Jul

Los mercados ya dan un 50% de probabilidad a una subida de tipos de la Fed en julio. El retorno de las hostilidades en Oriente Medio provocará más inflación y subidas de tipos en Asia.

Miguel Ángel Valero

Con EE.UU, Canadá y México habiendo iniciado la revisión formal del T‐MEC las negociaciones se esperan especialmente complejas y con importantes implicaciones para el comercio en Norteamérica. Sin embargo, pese a las crecientes tensiones entre los tres socios y a las exigencias de la Administración Trump para modificar aspectos clave del acuerdo , los economistas de Coface consideran poco probable una ruptura de la integración económica, debido al profundo grado de interdependencia industrial entre los tres países. Y es que las exportaciones a EEUU representan el 30% del PIB de México y el 17 % del de Canadá.

El 1 de julio marcó el inicio de la primera revisión oficial del T-MEC, que entró en vigor en 2020 para sustituir al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).Esta revisión, inicialmente concebida como una simple actualización, se está desarrollando finalmente en un contexto de importantes tensiones comerciales. La administración Trump desea renegociar en profundidad varias disposiciones del tratado, en particular las reglas de origen para el sector automovilístico, las relaciones comerciales con China, el acceso al mercado canadiense de productos lácteos y determinadas políticas energéticas mexicanas. Ante estas exigencias, México y Canadá tienen sólidos motivos para mantenerse firmes en sus posiciones, lo que sugiere que las negociaciones serán largas y complejas .

Desde la entrada en vigor del T-MEC, el valor total del comercio entre EEUU y cada uno de sus dos vecinos ha aumentado de alrededor de 615.000 millones$ en 2019 a casi 800.000 millones en 2022 , superando así a China como principal socio comercial de Estados Unidos. Esta interdependencia resulta especialmente evidente en sectores estratégicos. Canadá y México representan el 51% de los vehículos importados por EEUU y el 58% de los componentes de automoción que el país adquiere en el extranjero. En algunos casos, un componente automovilístico cruza la frontera entre EEUU y México entre cinco y siete veces antes de incorporarse a un vehículo terminado. 

Estas complementariedades son igualmente fuertes en el sector energético, donde Canadá representa el 60% de las importaciones estadounidenses de petróleo crudo. Las cadenas de valor norteamericanas se han vuelto demasiado integradas como para que una reversión pueda producirse sin un elevado coste económico.

En el marco de la actual guerra comercial, la relevancia del acuerdo no ha hecho más que aumentar. El cumplimiento de las normas del T-MEC se ha convertido en el principal medio para que las empresas canadienses y mexicanas obtengan exenciones arancelarias. Los productos conformes con el T-MEC han quedado exentos de la mayoría de los aranceles impuestos sucesivamente por la Casa Blanca. Esta situación otorga actualmente a Canadá y México una importante ventaja competitiva frente a otros socios comerciales de EEUU, especialmente China. 

En un contexto de reorganización de las cadenas de suministro mundiales, el acceso preferencial al mercado estadounidense se está convirtiendo en un activo estratégico de primer orden para ambos países. Sin embargo, este éxito también está aumentando las tensiones en torno al tratado. A medida que se amplía la diferencia entre las condiciones de acceso concedidas a los socios norteamericanos y las impuestas a China, Washington teme que su política comercial sea eludida y que Pekín siga manteniendo influencia en determinadas cadenas de suministro regionales. Precisamente por ello, EEUU pretende endurecer ciertas disposiciones del acuerdo, especialmente las reglas de origen para el sector automovilístico y el marco que regula las relaciones comerciales entre sus vecinos y China.

Las conversaciones podrían prolongarse hasta 2027. Las posiciones defendidas actualmente parecen difíciles de conciliar y las primeras conversaciones preparatorias no han logrado reducir las diferencias. No obstante, el escenario de una retirada total de EEUU sin una solución alternativa sigue siendo poco probable. Una decisión de este tipo provocaría importantes perturbaciones en las cadenas de suministro norteamericanas y en numerosos sectores industriales de los tres países. Por tanto, un compromiso pragmático sigue siendo el desenlace más creíble. Éste podría adoptar la forma de concesiones específicas que permitan a cada parte proteger sus intereses estratégicos, manteniendo al mismo tiempo un marco preferencial para el comercio regional.

“Las negociaciones que comienzan ahora serán largas y conflictivas. Pero la integración industrial construida durante tres décadas está demasiado arraigada como para ponerse en cuestión de la noche a la mañana. Incluso en caso de bloqueo en torno al T-MEC, es probable que Canadá y México mantengan algún tipo de acceso preferencial al mercado estadounidense, ya que el coste económico de una ruptura sería considerable para los tres países”, afirma Marcos Carias, economista para Norteamérica de Coface.

Nueva rectificación de Trump

Una nueva rectificación del presidente estadounidense que matiza sus declaraciones anteriores y señala que el peaje equivalente al 20% del valor del cargamento, planteado para garantizar la seguridad de los buques que transiten por el estrecho de Ormuz, será sustituido por un acuerdo de inversión con los aliados del Golfo en EEUU. Se trata de un convenio abierto y sin cuantías definidas, lo que constituye, de facto, un reconocimiento de que la tasa propuesta por la Administración estadounidense carecía de sentido económico.

No obstante, el problema persiste y el estrecho continúa prácticamente cerrado para ambas partes. La actualización de las últimas cifras confirma, sin embargo, que la interrupción fue algo menos abrupta de lo que se estimaba inicialmente, ya que se han registrado algo más de una decena de tránsitos frente al parón casi total observado en los días previos. Esta revisión se explica porque los datos de seguimiento en tiempo real no incluyen a los buques que navegan sin emitir señal, cuyos movimientos se incorporan posteriormente una vez se confirma su paso, horas o incluso días después, tras volver a activar el transpondedor.

Aun así, el tráfico sigue siendo muy reducido, situado en torno al 10% de los niveles habituales. Además, los ataques iraníes a barcos comerciales continúan, la normalización de la actividad marítima se retrasa y, en consecuencia, también lo hace la recuperación de las exportaciones de petróleo y gas de la región. Esta situación mantiene la presión sobre los mercados energéticos: la referencia Brent supera los 85$ por barril, mientras que el gas en Europa asciende hasta los 54€/MWh.

Tras la marcha atrás de Trump, se abre ahora una fase de negociación y se esperan avances en las conversaciones entre Irán y EEUU durante los próximos días. Un escenario de doble bloqueo no resulta beneficioso para ninguna de las partes, y la necesidad de alcanzar algún tipo de entendimiento aumenta a medida que se prolonga la tensa situación actual.

Fed: 50% de probabilidad de que suba tipos en julio

El dato de inflación en EEUU ofreció cierto alivio a los mercados, al mostrar señales de moderación más allá del componente energético. Sin embargo, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, volvió a adoptar un tono marcadamente restrictivo al afirmar que la lucha contra la inflación aún no ha concluido. En sus comparecencias semestrales ante sendos Comités en la Cámara de Representantes y en el Senado, ratificó un cambio de régimen en la estrategia monetaria del banco central. Warsh adoptó una postura de firmeza frente a las presiones de precios, al declarar una política de “tolerancia cero” ante la inflación persistente, calificando explícitamente de “error” el marco de objetivo de inflación promedio adoptado por la Fed en 2020.

Además de insistir en la reestructuración operativa de la Fed mediante cinco grupos de trabajo orientados a auditar los modelos de inflación, la gestión del balance y los canales de comunicación con los mercados, confirmó su intención de abandonar progresivamente el uso tradicional del 'forward guidance' en favor de una política estrictamente dependiente de los datos económicos en tiempo real, buscando un modelo de comunicación más prudente. A pesar del alivio cuantitativo que supuso la publicación del IPC de junio, Warsh enfrió las expectativas de un giro inmediato hacia nuevos recortes de tipos de interés. 

Es más, los traders del mercado monetario ya ven un 50% de probabilidades de que la Fed suba tipos en julio. El relato ha girado de recortes a subidas en tiempo récord, y eso lo cambia todo para bonos, dólar y bolsa. Ojito.

UBS: el PCE subyacente se acercará al objetivo de la Fed a final de año

"Un entorno de inflación más moderado, combinado con la reaparición de expectativas de crecimiento más débiles en la segunda mitad del año —a medida que el apoyo fiscal y el crecimiento de la renta real se moderan—, debería acercar el PCE subyacente al objetivo del 2% de la Fed hacia final de año. En conjunto, estas dinámicas deberían llevar a la Fed hacia una postura más acomodaticia y a un retorno de los tipos de referencia hacia una estimación neutral en torno al 3%", opinan Paul Hsiao, Estratega de Asignación de Activos, y Andrew Dubinsky, Economista, de UBS Global Wealth Management.

Eastspring: Asia sufrirá una subida de inflación y de tipos

Vis Nayar, Chief Investment Officer, Ray Farris,  Chief Economist, y Viola Wong, Economist de Eastspring Investments, creen que la reanudación de las hostilidades en Oriente Medio ha reforzado los riesgos de un repunte de la inflación y un la subida de tipos de interés en la región Asia. En China, una desaceleración del crecimiento que podría impulsar el gasto en la segunda mitad del año. En Corea, una subida de 25 pb en los tipos de interés.  En la India, un repunte inflacionista que podría acarrear subida de tipos y depreciación de la divisa. Sin embargo, en los paises ASEAN (sureste de Asia), el crecimiento esperado para Singapur y Malasia sigue siendo sólido, y no se prevén cambios en la política monetaria.

En cualquier caso, la gestora advierte que los países asiáticos con divisas débiles se verán más afectados por los riesgos inflacionistas y de endurecimiento monetario. En este escenario, el atractivo de Asia y sus diferentes países para la inversión persiste, pero es necesario un enfoque más selectivo dado el incremento del nivel de riesgo en la región.

09Jul

Asia crece gracias a las exportaciones de infraestructuras y semiconductores para la inteligencia artificial, pero aumentan los riesgos inflacionistas y de endurecimiento de las políticas monetarias.

Miguel Ángel Valero

El fabricante surcoreano de semiconductores SK Hynix cierra una colocación de certificados de depósito (ADR) de 28.000 millones$ en EEUU y la operación quedó sobresuscrita en más de 7 veces la oferta disponible. Un dato que confirma que el apetito por la memoria de IA, la famosa HBM que alimenta a los chips de Nvidia sigue intacto pese al susto de las valoraciones.

Ý sigue la fiesta pese a las advertencias de analistas: Broadcom sube un 6% tras ampliar Apple la alianza a más de 30.000 millones$ y 15.000 millones de chips que se fabricarán en la planta de Fort Collinsm que se ampliará. Todo 'made in USA'. Llama la atención que Apple solo suba el 1%.

MasTec vale ahora un 6% más en Bolsa porque la infraestructura de energía para centros de datos compra Superior Group, contratista eléctrico, por unos 1.650 millones$ en cash y acciones. Una forma más de cabalgar el boom del capex en IA.

Eastspring: las exportaciones de IA impulsan a Asia

Vis Nayar, Chief Investment Officer de Eastspring Investments,  Ray Farris,  Chief Economist, y Viola Wong, Economist, creen que los últimos indicadores PMI de junio de junio, refuerzan la continuidad del crecimiento en las economías asiáticas. Un crecimiento que se apoya en las elevadas exportaciones, especialmente relacionadas con las infraestructuras para la IA y los semiconductores de los países asiáticos hacia Europa y EEUU, que también presentan indicadores PMI positivos, y en la continuidad del ciclo de inversión en IA.

Sin embargo, la combinación de un sólido crecimiento con el shock de precios de la energía tras la guerra de Irán, aumenta los riesgos inflacionistas. Y favorece la posibilidad de un endurecimiento de las políticas monetarias de algunos países asiáticos.

Los índices de gestores de compras (PMI) del sector manufacturero se moderaron en general en junio, pero se mantuvieron en niveles históricamente elevados, lo que apunta a un crecimiento industrial fuerte y sostenido durante los próximos meses en la mayoría de los países. Solo los PMI de India, Indonesia y Filipinas muestran debilidad. Entre estos rezagados, la reciente estabilización de la moneda de India debería combinarse con la caída de los precios de la energía para mejorar la confianza empresarial y la actividad. Un riesgo clave es que la continuación de lluvias mucho más débiles de lo normal pueda provocar malas cosechas y un menor crecimiento de los ingresos rurales en India.

Las exportaciones están impulsando la fortaleza del sector manufacturero asiático. Los PMI de EEUU y UE se sitúan en un nivel sólido, aunque probablemente cerca de su máximo, y constituyen una señal para las exportaciones asiáticas. Sin embargo, el marcado exceso de crecimiento de las exportaciones asiáticas frente al aumento de este indicador aproximado de crecimiento de los mercados desarrollados refleja la concentración del crecimiento en la demanda relacionada con la IA de hardware informático, especialmente semiconductores.

La bifurcación del crecimiento de las exportaciones en la región asiática refleja además este efecto del gasto de capital en IA. Corea, Taiwán, Hong Kong, Singapur y Malasia están mejor integrados en la cadena de suministro de hardware de IA que la mayoría de los demás países.

El aumento de las presiones inflacionarias en las fases iniciales de la cadena de producción es un efecto secundario negativo de la combinación observada este año entre un crecimiento sólido y un importante shock en los precios de la energía. Los subcomponentes de precios de producción de los PMI han aumentado con fuerza desde el inicio de la guerra de Irán a finales de febrero.

El auge de la IA está añadiendo presión a estos precios de bienes en las etapas iniciales de la cadena al elevar los costes de los semiconductores y de los equipos electrónicos, que se incorporan a una amplia gama de bienes de consumo, no solo a ordenadores y servidores.

Vinculados a estos factores, los precios de exportación de China están aumentando rápidamente en términos de dólares estadounidenses, que es, en la práctica, el precio relevante para la mayoría de los importadores de bienes chinos.

"Seguimos esperando aumentos de los tipos de interés oficiales en India, Indonesia, Corea y Filipinas. Aunque no es nuestro escenario base, no descartamos un mayor endurecimiento en Singapur mediante un aumento de la pendiente de apreciación de la cesta de política del dólar singapurense", concluyen en Eastspring.

20May

Casi cuatro de cada cinco empresas de Europa occidental informan de retrasos en los pagos, y una de cada cuatro señala pérdidas de hasta el 5%, un nivel que erosiona de forma constante el capital circulante y la rentabilidad.

Miguel Ángel Valero

La Unión Europea (UE) ha finalizado el texto del acuerdo comercial con EEUU, y se espera que cumpla el límite del 4 de julio planteado por Trump. Aunque ambas partes alcanzaron un acuerdo inicial en julio de 2025, su entrada en vigor requería un proceso de validación dentro de la UE que se ha visto retrasado en varias ocasiones. Primero, por las tensiones derivadas de las amenazas de Trump de anexionar Groenlandia y, posteriormente, por la anulación por parte del Tribunal Supremo estadounidense de los aranceles recíprocos.

En este contexto, Trump advirtió que, si el acuerdo no entra en vigor antes del 4 de julio, impondrá un incremento de los aranceles sobre los automóviles europeos, elevándolos del 15% actual al 25%. Aún queda pendiente la ratificación formal por parte del Parlamento Europeo, prevista para el 16 de junio, así como la aprobación posterior por parte de los Estados miembros.

El texto definitivo incorpora varias modificaciones: el acuerdo tendrá vigencia hasta marzo de 2029 y contempla la posibilidad de suspender su aplicación si EEUU incumple sus compromisos o si los aranceles sobre productos vinculados al acero y al aluminio –actualmente en el 50%– continúan superando el umbral del 15% a partir de 2026.

Este avance en las negociaciones coincide, además, con la mayor caída registrada desde 2003 en las exportaciones de la UE hacia Estados Unidos: -37,1% interanual, debido en parte a un efecto base, dado que en marzo de 2025 se adelantaron envíos para evitar la imposición de aranceles.

Por otra parte, la OTAN está valorando la posibilidad de escoltar a los buques que atraviesan el estrecho de Ormuz en caso de que el bloqueo se prolongue hasta julio. Sin embargo, los miembros de la organización aún no cuentan con el consenso necesario para adoptar esta medida, por lo que volverán a reunirse los días 7 y 8 de julio. No obstante, se trata de una iniciativa que llega con cierto retraso, ya que se espera que el conflicto se resuelva antes. De no ser así, su implementación podría resultar insuficiente para evitar un deterioro significativo de las economías. Los últimos datos indican que actualmente solo transita por el estrecho aproximadamente el 1% del tráfico marítimo habitual.

Por otro lado, una coalición encabezada por Francia y el Reino Unido está desarrollando un plan alternativo para garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz, siempre condicionado al cese de los combates. 

Crédito y Caución: 4 de cada 5 empresas europeas sufren retrasos en los pagos

En este contexto, el Barómetro de Prácticas de Pago de Europa Occidental muestra que el acceso restringido a la financiación bancaria está provocando un cambio estructural en los hábitos de pago entre empresas (B2B). Cada vez más empresas recurren al crédito comercial para financiar sus ventas, que ya representa el 52% del total de operaciones. Como resultado, los proveedores están asumiendo un mayor riesgo de impago a medida que empeoran los hábitos de pago.

Silvia Ungaro, asesora sénior sobre tendencias de pago B2B en Atradius Crédito y Caución, afirma que “el acceso reducido a la financiación bancaria obliga a las empresas a explorar fuentes de financiación alternativas, en particular el crédito comercial. Este cambio, sin embargo, se produce en un momento en el que la liquidez ya se encuentra bajo presión, principalmente debido a los pagos atrasados que inmovilizan el capital circulante”. 

Las empresas de Europa Occidental se enfrentan a mayores costes de los insumos y a una presión creciente sobre la rentabilidad, impulsados por la inflación y la volatilidad de los precios de la energía, vinculada a las tensiones geopolíticas. Al mismo tiempo, los tipos de interés siguen siendo elevados, ya que los bancos mantienen una postura cautelosa, reflejo de una mayor percepción del riesgo, y han endurecido el acceso al crédito para las empresas.

La presión sobre el capital circulante viene determinada, principalmente, por la frecuencia de los retrasos en los pagos, más que por el tiempo que tarda en recuperarse. Muchas empresas apuntan que disponen de menos efectivo para las operaciones diarias. La dependencia de la financiación externa está aumentando, a menudo a un coste más elevado, mientras que las restricciones a la inversión se hacen cada vez más evidentes. A medida que los retrasos se vuelven más frecuentes, el riesgo de impago se propaga a lo largo de las cadenas de suministro, lo que aumenta la presión financiera en todo el sistema empresarial.

Casi cuatro de cada cinco empresas informan de retrasos en los pagos, y una de cada cuatro señala pérdidas de hasta el 5%, un nivel que erosiona de forma constante el capital circulante y la rentabilidad.

De cara al futuro, la confianza empresarial sigue siendo frágil. Más de la mitad de las empresas no esperan una mejora significativa en el comportamiento de pago B2B a corto plazo, y alrededor de un tercio de las compañías trabaja ahora sobre múltiples escenarios en lugar de basarse en una única perspectiva. Aquellas que contemplan esta incertidumbre y gestionan el riesgo de pago están mejor preparadas para mantener su posición. El reto consiste en equilibrar la flexibilidad y, al mismo tiempo, reforzar los controles allí donde la presión va en aumento.

Ebury: claves para mejorar la gestión del circulante

Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas, ha identificado seis palancas clave para mejorar la gestión del capital circulante y reforzar la capacidad de adaptación financiera de las empresas con actividad exterior. La gestión del capital circulante se ha convertido en uno de los principales retos para las empresas con actividad internacional, en especial en un contexto como el actual, marcado por la incertidumbre geopolítica, la volatilidad de las divisas y la creciente complejidad de las cadenas de suministro.

“Muchas compañías se enfrentan a la paradoja de crecer en ventas al tiempo que experimentan tensiones de liquidez, y este desequilibrio, lejos de detectarse en fases tempranas, se hace evidente cuando el negocio ya está en marcha, las carteras de pedidos son sólidas y, sin embargo, el efectivo no fluye con la misma agilidad”, explica Luis Merino, director general de Ebury en España. “Para las pymes que operan en distintos mercados, las diferencias en los plazos de pago, los ciclos de caja más largos, la exposición a múltiples divisas y la fragmentación de los sistemas financieros amplifican estas tensiones”, advierte.

Ebury recomienda a las empresas gestionar seis aspectos clave para mejorar la gestión de su capital circulante:

  • 1. Reducir el ciclo de conversión de efectivo donde realmente se pierde liquidez. Muchas empresas priorizan el crecimiento de ingresos sin analizar cuánto tiempo permanece inmovilizado el efectivo tras una venta. Al expandirse a nuevos mercados, es habitual ofrecer condiciones de pago más flexibles, lo que alarga los plazos de cobro. Sin embargo, el problema no está tanto en esas condiciones como en su gestión. Optimizar los procesos de facturación, adaptarse a los métodos de pago locales y reducir fricciones en la liquidación puede acortar significativamente los plazos sin necesidad de renegociar contratos comerciales.
  • 2. Ampliar los plazos de pago sin deteriorar la relación con proveedores. Extender los plazos de pago puede mejorar la liquidez, pero aplicado de forma indiscriminada puede generar tensiones en la cadena de suministro. En este sentido, una alternativa más eficiente consiste en desacoplar las necesidades de liquidez del proveedor del balance del comprador. A través de soluciones de financiación de pagos, el proveedor puede cobrar de forma anticipada mientras la empresa mantiene plazos más amplios, logrando un equilibrio entre liquidez y estabilidad operativa.
  • 3. Integrar la gestión de divisas en el capital circulante. El impacto del tipo de cambio no se limita al margen; afecta también directamente a la liquidez. Las empresas que operan en varias monedas suelen mantener colchones de seguridad para protegerse de la volatilidad, lo que inmoviliza recursos. Una alternativa para reducir esa necesidad sería alinear las monedas de cobro, pago y financiación. En este sentido, herramientas como los contratos a plazo o las cuentas multidivisa no solo actúan como mecanismos de cobertura, sino también como instrumentos de optimización del balance.
  • 4. Priorizar la previsibilidad frente al coste de la financiación. A la hora de evaluar opciones de financiación, muchas empresas se centran en el precio. Sin embargo, en la gestión del capital circulante, la previsibilidad suele ser más determinante que el coste. Estructuras con condiciones claras y comportamiento estable a lo largo del tiempo permiten gestionar mejor los ciclos operativos que soluciones aparentemente más baratas, pero con comisiones ocultas, rigideces o penalizaciones.
  • 5. Adaptar la financiación al ritmo real del negocio. El comercio internacional no sigue ciclos lineales. Los flujos de mercancías, documentos y pagos se producen a distintas velocidades, lo que exige estructuras de financiación flexibles. Las soluciones vinculadas al volumen de transacciones, como las líneas rotativas asociadas a cuentas a pagar o a cobrar, permiten que el capital se ajuste de forma dinámica a la actividad, reduciendo tanto el exceso de liquidez como la necesidad de financiación urgente.
  • 6. Mejorar la visibilidad financiera en entornos diversos. En muchas empresas, el problema no es la falta de efectivo, sino su dispersión. La existencia de múltiples cuentas, monedas y jurisdicciones dificulta la visibilidad y el acceso al capital. Contar con una visión centralizada de la liquidez, incluso sin necesidad de agrupar físicamente los fondos, permite optimizar su uso y compensar excedentes y déficits entre mercados.

Desde el punto de vista de Ebury, la mejora del capital circulante no es una cuestión de aplicar una única solución, sino de reducir fricciones, alinear incentivos entre clientes y proveedores y adaptar la gestión financiera a la realidad de operar en múltiples mercados. “Las empresas que gestionan con éxito su liquidez no dependen de una sola palanca, sino que combinan diferentes herramientas de forma continua. En un entorno internacional cada vez más exigente, esta capacidad de ajuste se ha convertido en un factor clave para sostener el crecimiento y mejorar la competitividad”, reconoce Luis Merino, director general de Ebury España.

UBP: de la tensión a la transición energética

UBP recomienda aprovechar las oportunidades en el sector energético. El panorama energético global está atravesando una rápida transformación. Con el aumento de las tensiones geopolíticas, la creciente preocupación por la seguridad energética y la aceleración de los compromisos climáticos, la descarbonización está ganando un impulso sin precedentes, abriendo atractivas oportunidades de inversión a largo plazo. La seguridad y la independencia energética se han convertido en prioridades estratégicas en distintas regiones. Los gobiernos están acelerando las inversiones en energías renovables, infraestructuras y resiliencia industrial. La electrificación y la eficiencia están transformando sectores enteros, desde el transporte hasta el sector inmobiliario. El capital fluye cada vez más hacia soluciones que hacen posible una economía baja en carbono.

UBS: Suiza tiene capacidad para absorber shocks externos en el corto plazo

La economía de Suiza creció más de lo esperado en el primer trimestre de 2026, con un aumento del PIB del 0,5% trimestral, por encima de la previsión de UBS (0,3%). La inflación también aumentó de forma moderada, alcanzando el 0,6% interanual en abril, frente al 0,1% registrado a comienzos de año, impulsada principalmente por el encarecimiento de la energía. Esta combinación de crecimiento resiliente y baja inflación pone de manifiesto la capacidad del país para absorber shocks externos en el corto plazo. Aunque los datos mejores de lo esperado reflejan solidez, seguimos considerando que la economía suiza crecerá por debajo de su tendencia, lo que dará lugar a un periodo prolongado de tipos de interés cercanos a cero, con implicaciones importantes para los inversores. La resiliencia de Suiza refleja características estructurales de su economía. Aun así, se espera que el crecimiento permanezca por debajo de la tendencia debido a los factores externos adversos que afectan a la actividad. Este entorno apunta a un periodo prolongado de tipos de interés cercanos a 0 en Suiza.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Seguimos manteniendo una visión positiva sobre la renta variable suiza, con preferencia por los sectores defensivos y con pago de dividendos, ya que el entorno de bajos tipos reduce el atractivo de la renta fija. Las rentabilidades por dividendo de alrededor del 3% en el mercado suizo ofrecen una fuente de ingresos relativamente atractiva frente a los rendimientos casi nulos de los bonos. Al mismo tiempo, sectores como el sanitario ofrecen características defensivas y son menos vulnerables a los shocks energéticos, debido a su menor intensidad energética y a la estabilidad de sus beneficios. Esta combinación de resiliencia estructural y generación de ingresos hace que la renta variable suiza esté bien posicionada en un entorno de crecimiento por debajo de la tendencia”.

Lombard Odier ve al oro en 5.400$

Por su parte, Kiran Kowshik, Estratega Global de Divisas de Lombard Odier, reconoce que el oro ha quedado por debajo de lo que los inversores podrían haber esperado de un activo refugio durante un período de tensión geopolítica. Pero cree que "la reciente consolidación del precio del oro no socava el argumento a medio plazo a favor de precios más altos. El respaldo estructural se mantiene intacto, con una demanda resiliente tanto de los bancos centrales como de los inversores privados, reflejo de la amplia incertidumbre fiscal y de las preocupaciones sobre las divisas. Los principales riesgos a vigilar serían un giro hacia políticas más restrictivas por parte de los bancos centrales que impulse los rendimientos reales al alza durante más tiempo, o un deterioro de los flujos hacia fondos pasivos. Mantenemos una visión constructiva sobre el oro, conservamos nuestra sobre ponderación en las carteras y mantenemos nuestro objetivo de precio a 12 meses en 5.400$/onza. 

 Eastspring detecta oportunidades en Asia

Vis Nayar, Chief Investment Officer de Eastspring Investments, asegura que Asia está llena de oportunidades de inversión, ya que ofrece la posibiilidad de diseñar carteras muy resilientes, y con la capacidad de generar ingresos constantes, estables y atractivos. La profundidad y variedad de tejido empresarial asiático permite una elevada diversificación y un acceso inigualable a oportunidades de crecimiento en el largo plazo, ya sea a través de una inversión multipaís o a través de inversiones más focalizadas en paises concretos que presentan elevado potencial de desarrollo.

"Cuando confluyen en un mismo período los acontecimientos geopolíticos, la divergencia de políticas monetarias y la evolución de las dinámicas de crecimiento e inflación, crece la dispersión de rentabilidades entre mercados y estilos de inversión. En este contexto, las potentes temáticas estructurales de Asia, tales como la inteligencia artificial y la tecnología, el auge del consumo interno, y las reformas corporativas, configuran un universo de oportunidades de inversión amplio y diferenciado. Al mismo tiempo, la diversidad de la región asiática ofrece a los inversores múltiples vías para alcanzar los objetivos de inversión a medida de sus objetivos". 

Las acciones asiáticas presentan uno de los universos más fértiles y atractivos, a nivel global, para la construcción de carteras con alta generación de dividendos e ingresos. Asia Pacífico (sin Japón) concentra el mayor número de compañías (376) con rentabilidades por dividendo superiores al 3%, lo que muestra el claro enfoque hacia una satisfactoria retribución al accionista.

Aumentar la ponderación de valores tecnológicos asiáticos que gozan de una alta rentabilidad por dividendos puede permitir a los inversores no sólo mantener una corriente estable de ingresos sino mantener el perfil de crecimiento deseado para su capital.

Los bonos asiáticos han mostrado una mayor resiliencia que los mercados desarrollados, incluso en un contexto en el que los déficits persistentes y el aumento de los niveles de endeudamiento público han elevado el nivel de volatilidad de la renta fija a nivel global. Y los bonos asiáticos no solo han mostrado una mayor resiliencia, sino que además han ofrecido históricamente retornos totales más competitivos a largo plazo. Así, incorporar bonos asiáticos a una cartera de bonos EEUU o globales puede mejorar el binomio rentabilidad-riesgo.

Las estrategias flexibles de renta fija -con acceso tanto al mercado de bonos asiáticos en dólares estadounidenses como en divisa local-, y con capacidad de gestionar dinámicamente la exposición a divisas, están mejor posicionadas para capturar las oportunidades de inversión en el universo de bonos asiáticos, y generar retornos totales atractivos. 

Si bien una estrategia asiática más diversificada puede constituir una asignación de activos básica para las carteras, las estrategias que invierten en un único país pueden resultar atractivas para aquellos inversores que buscan una exposición más concentrada, y desean aprovechar un ciclo macroeconómico o de beneficios específico en un país.

En ese sentido, destaca Japón, por un mayor apoyo gubernamental a las industrias de construcción naval y semiconductores, e India, donde tras registrar un peor comportamiento en 2025, las valoraciones actuales ofrecen a los inversores un punto de entrada atractivo.

07May

Los mercados renuevan su actitud optimista ante las expectativas de un acuerdo de paz en Oriente Medio.

Miguel Ángel Valero

EEUU ha planteado a Irán un memorándum de entendimiento de una sola página que, según fuentes indirectas, contempla una moratoria nuclear que mantendría vivo el programa atómico iraní, junto con un levantamiento gradual de las sanciones. Este alivio permitiría a Teherán recuperar hasta 100.000 millones$ en activos actualmente congelados, condicionado a la eliminación de las restricciones al tránsito por el estrecho de Ormuz. Entre los detalles filtrados se señala que la moratoria nuclear tendría una duración de entre 12 y 15 años, permitiendo solamente enriquecer uranio a bajo nivel. Además, se establecería un régimen de inspección nuclear por parte de la ONU. También se señala que el desbloqueo de los activos congelados se llevaría a cabo de forma escalonada.

En caso de aceptarse el memorándum, ambas partes se concederían un periodo adicional de 30 días para concretar y desarrollar las líneas maestras del acuerdo. Los negociadores estadounidenses se han mostrado optimistas y han subrayado que representa el mayor acercamiento alcanzado en todas las rondas negociadoras desde el inicio del conflicto. La contraparte iraní tiene dos días para revisar el acuerdo. El régimen de los ayatolás continúa profundamente dividido y que el sector más duro mantiene como objetivo estratégico el control del estrecho de Ormuz. 

Paralelamente, la presión económica derivada del bloqueo persiste. En este contexto, funcionarios del Ministerio de Energía iraní admiten que ya se han iniciado recortes en la producción, aunque las previsiones son que la semana que viene la capacidad de almacenamiento iraní llegue a niveles críticos. A ello se suma el deterioro del mercado laboral: se calcula que se ha perdido cerca de un millón de empleos y algunos funcionarios públicos no han percibido su salario completo en, al menos, los últimos dos meses.

La percepción de una posible resolución del conflicto en torno al estrecho de Ormuz impulsó un renovado optimismo en los mercados, beneficiando especialmente a las regiones más rezagadas, como Europa. La corrección en los precios del petróleo también actuó como factor de apoyo para los mercados de bonos. En este sentido, la prima de riesgo asociada al conflicto bélico está prácticamente descontada en su totalidad. No obstante, economías especialmente sensibles a los costes energéticos, como la alemana, aún podrían experimentar recuperaciones más intensas tanto en el plano macroeconómico como en los mercados bursátiles.

El inicio de la normalización del tránsito por el estrecho de Ormuz –sea éste libre o sujeto a algún tipo de pago– serviría para cerrar definitivamente uno de los principales focos de incertidumbre para los mercados. Lo que sí parece indiscutible es que las relaciones geopolíticas y de seguridad en el Golfo han cambiado para siempre.

Fidelity: la inversión en IA se vuelve más selectiva

Las empresas empezaron el año sintiéndose mejor que en ningún otro momento desde las caóticas secuelas de la pandemia de Covid, impulsadas por un auge de la inversión en inteligencia artificial (IA) que se produce una vez en una generación, según la Encuesta a Analistas 2026 de Fidelity International. La encuesta captó el sentimiento hasta principios de marzo; desde entonces, el prolongado conflicto en Oriente Medio, incluida la escalada de ataques a la infraestructura energética, ha introducido un choque de costes e inflación más persistente que está configurando el telón de fondo macroeconómico a corto plazo.

Aunque el sentimiento empresarial se ha fortalecido, la encuesta también pone de relieve las presiones emergentes bajo la superficie. Los elevados costes de las materias primas y la ralentización del crecimiento salarial presionan a los consumidores, creando riesgos para la economía mundial. Al mismo tiempo, el conflicto de Oriente Medio ha pasado a ser una interrupción del suministro que restringe la disponibilidad física y eleva los precios, con el riesgo de que su prolongación pueda mantener estas presiones durante más tiempo del previsto anteriormente.

La encuesta muestra que la proporción de analistas que informan de una mayor confianza de la dirección en la inversión empresarial durante el próximo año ha vuelto a subir hacia los máximos alcanzados tras la pandemia. Los analistas tienen claro el origen de ese optimismo. La economía mundial se encuentra en medio de uno de los mayores ciclos de inversión en años, impulsado por el gasto en inteligencia artificial y la infraestructura necesaria para apoyarla.

Esa inversión está reforzando la demanda en todas las cadenas de suministro y ampliando la visibilidad de los ingresos en los próximos años. La tecnología de la información es la beneficiaria más clara, pero los efectos también son visibles en los materiales y la energía, donde la demanda de electricidad y de las materias primas necesarias para construir centros de datos y ampliar la capacidad de generación está impulsando un auge en varias áreas.

Alrededor del 81 % de los directivos de empresas de tecnologías de la información se muestran moderada o significativamente más confiados de cara al próximo año, junto con un65 % en el sector de materiales.

Niamh Brodie-Machura, CIO de Renta Variable de Fidelity International, comenta: "La inversión en IA se está extendiendo en cascada por las cadenas de suministro eléctrico e industrial, ampliando el ciclo más allá de las mayores plataformas tecnológicas."

Sin embargo, la encuesta también pone de relieve la creciente presión sobre las bases de costes de las empresas. Sólo el 8% de los analistas espera que las presiones inflacionistas disminuyan en los próximos 12 meses. Alrededor de la mitad prevé que la presión de los costes se mantendrá en los niveles actuales, y un 40% prevé nuevos aumentos. Los sectores de materiales e industrial registran una presión alcista especialmente fuerte.

La subida de los precios de las materias primas, los costes de la energía y las fricciones comerciales, intensificadas por las tensiones geopolíticas, están sosteniendo la inflación por el lado de la oferta y añadiendo presión a la demanda. Los indicadores trimestrales de Fidelity también muestran que las expectativas de crecimiento de los costes laborales se están moderando hasta su nivel más bajo en tres años. La divergencia entre el sostenimiento de los costes de los insumos y el menor impulso de los salarios hace temer por el poder adquisitivo de los hogares.

Para los analistas que cubren las empresas de consumo básico y discrecional, los riesgos de asequibilidad y demanda son ahora la principal preocupación. Mientras que las industrias expuestas a la IA se benefician de la fortaleza de los mercados de capitales y del gasto en infraestructuras, los consumidores de rentas medias se enfrentan al aumento del coste del combustible y a un crecimiento salarial limitado.

Los analistas del sector sanitario señalan igualmente las compensaciones fiscales a medida que los gobiernos aumentan el gasto en defensa, lo que podría intensificar la presión sobre los presupuestos públicos de sanidad. 

El resultado es un panorama económico cada vez más desigual. Las empresas vinculadas directamente a la infraestructura de IA están viendo cómo mejoran la confianza, el despliegue de capital y los beneficios esperados. En cambio, los sectores dependientes de consumidores estirados o expuestos a presiones políticas sobre los precios se enfrentan a márgenes más estrechos y a vientos en contra de la demanda.

Niamh añade: "El contexto de inversión es favorable, pero se está volviendo más selectivo. Las empresas con capacidad de fijación de precios, balances sólidos y exposición a la IA se encuentran en una situación muy distinta a la de aquellas que dependen de consumidores más presionados. A medida que se amplía la brecha entre ganadores y perdedores, el análisis fundamental detallado y la selección activa de valores son cada vez más importantes. En un contexto geopolítico más volátil, el mensaje general de la encuesta sigue siendo que la inversión en IA está remodelando el ciclo empresarial. La amplitud del gasto en infraestructuras y cadenas de suministro sugiere que el impacto va más allá de los gigantes tecnológicos. Sin embargo, la interacción de los precios, la política y la dinámica salarial significa que los beneficios aún no se distribuyen uniformemente, lo que refuerza las señales de una economía mundial en forma de K."

DWS: hasta el 50% de las carteras institucionales están en IA

Por su parte, Xtrackers, de DWS Group, patrocina el informe Exuberancia y exposición: los inversores institucionales y el auge de la IA’, elaborado por Economist Impact. Los inversores institucionales ya no son meros observadores ante el auge de la IA, sino que están contribuyendo activamente a impulsarlo. Sus amplios volúmenes de capital los convierten en financiadores naturales de los activos más costosos de la IA, desde centros de datos a hiperescala hasta sistemas de entrenamiento. Sin embargo, estas inversiones conllevan riesgos específicos: elevados costes iniciales, rápida obsolescencia y crecientes tensiones geopolíticas en las cadenas de suministro. Estos riesgos plantean una cuestión más amplia: ¿hasta qué punto es sostenible el actual ciclo de inversión en IA? 

El auge de la IA guarda similitudes con anteriores olas de inversión industrial: transformadoras, pero con riesgo de exceso. El informe analiza cómo los inversores institucionales están gestionando esta tensión. El auge de la inversión en IA es frágil y está impulsado, en parte, por la inercia del mercado más que por fundamentos económicos. Más del 70% de los encuestados identifica al menos un factor vinculado al momentum —como el reciente comportamiento bursátil o la elevada concentración de rentabilidades en un reducido grupo de compañías dominantes— como un motor clave de la inversión. La subida de precios está contribuyendo a justificar nuevas inversiones. 

Sin embargo, el argumento a largo plazo es más sólido: alrededor de la mitad señala las mejoras de productividad a largo plazo como principal motivación, mientras que solo un 14% espera ahorros de costes en el corto o medio plazo. 

El auge se sustenta en una combinación de convicción y momentum, una mezcla potencialmente inestable. Los inversores institucionales anticipan una corrección significativa en las acciones vinculadas a la IA, pero podrían no estar preparados para absorber pérdidas de esa magnitud. Cerca del 80% espera caídas de al menos un 20% en los próximos 12 a 18 meses, mientras que menos del 1% afirma que podría soportar un descenso de ese nivel. A pesar de ello, más del 80% expresa confianza en sus carteras, aunque muchos matizan que se trata de una confianza “moderada”. Esta divergencia sugiere que la resiliencia podría estar sobreestimada. 

Las carteras ya presentan una elevada exposición a la IA —principalmente a través de renta variable—, lo que genera un riesgo significativo de concentración. Aproximadamente dos tercios de los encuestados señalan que entre el 25% y el 50% de sus carteras de renta variable incluyen compañías relacionadas con la IA, un porcentaje superior al de renta fija o inversiones alternativas. La exposición se distribuye a lo largo de todo el ecosistema, desde proveedores de infraestructuras hasta desarrolladores y usuarios finales. Las posiciones están especialmente concentradas en infraestructuras y fondos pasivos, lo que sugiere una preferencia por apuestas indirectas. Aun así, cerca de un tercio de los inversores reconoce tener sobreponderadas las acciones vinculadas a la IA respecto a sus asignaciones estratégicas, lo que deja a las carteras expuestas a cambios en las valoraciones. Esta elevada exposición a la renta variable incrementa el riesgo de una falsa diversificación: si las valoraciones caen de forma simultánea, la diversificación podría ofrecer menos protección de la esperada. 

Los inversores institucionales se están preparando para un entorno de volatilidad, pero muchos planean comprar en lugar de retirarse si las valoraciones caen. Las medidas de gobernanza —como un mayor control por parte de los comités de inversión y la definición de umbrales de rebalanceo— son las estrategias más extendidas. Pocos contemplan reducir su exposición. Por el contrario, la mayoría prevé incrementarla si las valoraciones bajan. Los inversores se posicionan así como compradores oportunistas en un contexto de corrección, más que como vendedores defensivos. 

Los inversores esperan que la IA genere rentabilidades en múltiples sectores, aunque tecnología y finanzas siguen siendo los principales beneficiarios. El sector tecnológico se percibe ampliamente como el que ofrecerá mayores ganancias vinculadas a la IA. El sector financiero también ocupa un lugar destacado, impulsado por expectativas de mejoras en eficiencia y el desarrollo de nuevos productos financieros basados en IA. Algunos inversores regionales, especialmente en Asia-Pacífico, prevén mayores oportunidades en sectores como medios de comunicación o logística. Aun así, las expectativas siguen concentradas en sectores ya estrechamente ligados a la tecnología.

Los inversores están apostando claramente por EEUU como líder en la carrera por la supremacía en IA. Más del 40% espera que las mayores rentabilidades provengan de este mercado en los próximos cinco años, muy por delante de cualquier otro. China queda rezagada con un 13%, lo que sugiere que su papel podría estar infravalorado. En conjunto, las expectativas se inclinan hacia los mercados desarrollados: un 27% prevé mayores retornos en ellos, frente a solo un 13% en mercados emergentes. 

Los inversores institucionales se están convirtiendo en actores centrales del ecosistema de la IA, tanto como financiadores como usuarios de la tecnología. Su exposición ha crecido rápidamente, especialmente a través de la renta variable, incluso cuando reconocen que las valoraciones pueden ser frágiles. En lugar de replegarse, se están preparando para la volatilidad: refuerzan la gobernanza, mantienen la diversificación y se posicionan para aprovechar oportunidades en un entorno de corrección. Sin embargo, esta confianza se basa en la premisa de que cualquier ajuste será limitado. En la práctica, la elevada concentración en renta variable y la creciente interconexión de los mercados dejan a las carteras expuestas a una posible repricing más amplia. Como gestores de capital a largo plazo, los inversores institucionales no solo condicionarán sus propios resultados, sino también la estabilidad del mercado y el ritmo futuro de la inversión en IA. 

UBS: oportunidad para reequilibrar las carteras

El S&P 500 subió un 1,5% hasta alcanzar un nuevo máximo histórico el miércoles, mientras que el precio del crudo Brent llegó a caer hasta un 11%, impulsado por un renovado optimismo ante la posibilidad de que EEUU e Irán estén cerca de alcanzar un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz.

"Nuestra recomendación durante el conflicto ha sido mantenerse invertidos y evitar 'hacer trading' en torno a acontecimientos geopolíticos. Hemos seguido considerando atractivas las acciones estadounidenses y globales, al tiempo que hemos preferido reducir progresivamente la exposición a mercados más dependientes de la energía. La reciente resiliencia de los mercados ofrece a los inversores una oportunidad para reequilibrar sus carteras desde una posición de fortaleza, con el objetivo de beneficiarse de nuevas subidas del mercado mientras diversifican riesgos potenciales", recuerdan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Seguimos manteniendo una visión atractiva sobre la mayoría de los mercados bursátiles globales, incluidos EEUU, China, Japón y Suiza. Mantenemos una postura neutral sobre la eurozona y la India, que consideramos más sensibles a unos precios de la energía más elevados. También apostamos por la diversificación a través de nuestras oportunidades de Innovación Transformacional, incluidas las áreas de Longevidad y Energía y Recursos”.

UBP: los mercados se mantienen por los resultados de las empresas

El UBP Weekly View destaca que los mercados se mantienen gracias a los resultados empresariales, a pesar del aumento de los tipos de interés y las tensiones geopolíticas. La renta variable mundial subió, impulsada por los sólidos resultados de las empresas tecnológicas estadounidenses, mientras que los mercados de renta fija retrocedieron debido al aumento de los rendimientos y a que los bancos centrales mantuvieron una postura cautelosa. 

En el mercado de divisas, el dólar estadounidense se debilitó debido a la intervención japonesa, y el dólar australiano se fortaleció, mientras que el oro se consolidó por debajo de los máximos recientesa pesar de que la demanda subyacente sigue siendo sólida.

Eastspring: el potencial alcista a corto plazo puede ser limitado

Vis Nayar, Chief Investment Officer de Eastspring Investments, Ray Farris, Chief Economist, y Viola Wong, Economist,  afirman que dado que continúa sin resolverse el conflicto en Irán, la prima de riesgo del petróleo sigue creciendo lentamente, y  la presión hacia los bancos centrales para subir los tipos aumenta, especialmente en los países asiáticos por la debilidad de sus divisas, pese a que la inflación se mantiene estable. En este contexto, la  IA sigue siendo la temática que es el principal motor de las bolsas mundiales porque la demanda se mantiene resiliente pese a las amenazas de inflación, estanflación o desaceleración del crecimiento. Las previsiones de beneficios de los segmentos de la IA y de infraestructuras de la IA continúan subiendo, aunque también los costes. Las compañías que sean capaces de sostener el crecimiento de márgenes en este entorno serán las ganadoras.

Cuanto más se prolongue la guerra, mayor será la pérdida de suministro de petróleo y mayor la disposición del mercado a incorporar en los precios futuros unos costes energéticos más altos. La curva de futuros del crudo Brent se ha desplazado moderadamente al alza en el último mes. Es probable que le siga un movimiento mayor.

A pesar del aumento de los precios de la energía, los últimos datos de inflación se han mantenido en general contenidos en la mayoría de las grandes economías mundiales y asiáticas. En los mercados desarrollados, las reuniones de política monetaria de la Fed, el BCE, el Bank of England y el Bank of Japan, dejaron sin cambios los tipos la semana pasada.

Aunque el tono general fue ligeramente hawkish, las divisiones se han hecho más evidentes dentro de los comités de política monetaria, junto con una preocupación creciente acerca de la posibilidad de que una desaceleración del crecimiento pueda coincidir con una interrupción del suministro peor de lo esperado.

En este contexto, el mercado de tipos de interés parece estar yendo por delante de los responsables de política monetaria, eliminando las expectativas de recortes, y descontando subidas adicionales en el resto del año.

Aunque la convicción en torno a las subidas de tipos de interés suele ser menor en un entorno inflacionario impulsado por la oferta, esto no significa que la expectativa del mercado de una senda de tipos materialmente más elevada sea errónea. La cuestión clave es el calendario. La presión para subir tipos se está adelantando cada vez más en los mercados emergentes asiáticos, que afrontan una fase de debilidad de sus divisas. 

Los rendimientos de los bonos asiáticos han presentado una estrecha correlación negativa con las divisas desde el inicio de la guerra. Si bien algunos gobiernos asiáticos han optado por subvencionar los costes energéticos para contener la inflación, el aumento de las cargas fiscales conducirá eventualmente hacia un escenario de mayores costes, empeorando aún más las condiciones en el comercio y añadiendo presión sobre las divisas. 

El espacio fiscal limitado ya ha llevado al BSP (banco central de Filipinas) a subir tipos de interés, y vemos una probabilidad creciente de que BI (Banco de Indonesia) y RBI (Banco de la Reserva de la India) sigan el mismo camino.

Aunque la necesidad de subidas de tipos es menos urgente en Malasia y Tailandia, también han empezado a aparecer señales de estrés fiscal. En Tailandia, el gobierno anunció recientemente un nuevo paquete extrapresupuestario para aumentar el endeudamiento. Cabe esperar que el endeudamiento fuera de balance crezca aún más en economías donde las ratios oficiales de deuda sobre PIB ya están cerca de los límites legales.

Independientemente de que el mercado esté preocupado en la inflación, la desaceleración del crecimiento o la estanflación, ninguno de ellos parece estar inquietando por ahora a los mercados de renta variable. En EEUU los resultados sorprendieron con fuerza al alza: más del 60% de las compañías del S&P 500 publicaron beneficios del 1T por encima del consenso, muy por encima del promedio histórico.

A nivel de índice, el crecimiento de beneficios a 12 meses vista continúa revisándose al alza. Sin embargo, cada vez resulta más claro que estas expectativas de beneficios más sólidas están impulsadas por un conjunto cada vez más reducido de empresas. La narrativa del mercado sigue siendo, firmemente, la IA frente a todo lo demás.

Aunque el consenso a comienzos de año ya apuntaba una cifra cercana a 700 millones$ de gasto en capex por parte de los hyperscalers en 2026, esta cifra se ha revisado desde entonces al alza, en torno a un 20%, tras el anuncio de beneficios empresariales por parte de las compañías. Las previsiones de ingresos y beneficios para los segmentos de IA y de infraestructura para IA siguen una tendencia ascendente, lo que sugiere que los mercados, en gran medida, consideran que el crecimiento ligado a la IA está aislado de las tensiones geopolíticas. 

Sin embargo, con los beneficios a futuro del sector IT en máximos de varios años, el potencial alcista a corto plazo derivado de nuevas revisiones al alza podría ser más limitado, mientras que los riesgos ante cualquier novedad negativa probablemente se examinarán con mayor atención. En un entorno de costes al alza, se espera que los mercados den más importancia a un crecimiento sostenido de los ingresos y a la protección de márgenes. Por ahora, la demanda se mantiene resiliente, lo que sigue favoreciendo a los exportadores del norte de Asia con un alto peso tecnológico. Los datos del PMI manufacturero de abril muestran que, en todo el norte de Asia la cifra de nuevos pedidos ha repuntado, pero también han crecido los costes de producción.

Singular Bank, caso de uso de la IA en Banca Privada para OpenAI

OpenAI, la empresa de investigación e implementación de IA, ha seleccionado a Singular Bank como uno de los casos de uso destacados en la aplicación de inteligencia artificial al sector financiero, por el desarrollo y despliegue de Singularity, su plataforma de IA. Este reconocimiento sitúa a Singular Bank como la entidad de referencia en la adopción práctica de IA en Banca Privada, en un momento en el que el sector avanza desde la fase de experimentación hacia la implantación real de estas tecnologías en procesos clave del negocio.

Singularity está diseñada para ser utilizada por el banquero y reforzar su capacidad de análisis, preparación y respuesta para ofrecer un asesoramiento más ágil, consistente y personalizado, facilitando la conexión de todo el conocimiento que se genera en distintas áreas y departamentos del banco. La solución permite preparar reuniones en cuestión de segundos, analizar carteras y detectar oportunidades de mejora y optimización de carteras según las características de cada cliente, generar argumentarios de inversión en base al conocimiento del cliente y a la visión y recomendaciones del equipo de Inversiones y Productos, así como ayudar en la redacción de comunicaciones con clientes.

Todo ello se articula a través de la conexión de la plataforma con los principales sistemas y herramientas del banco, entre ellos el CRM, las plataformas de inversión, la documentación interna así como la de cada cliente y Outlook. Esta integración permite trabajar con mayor trazabilidad y consistencia, y facilita que el banquero disponga de la información y el contexto necesarios en un único entorno de trabajo.

La plataforma opera dentro del entorno tecnológico de Singular Bank, de modo que los datos no salen del perímetro del banco y se mantienen en ese entorno seguro, conforme a los más altos estándares de control, trazabilidad y cumplimiento normativo exigidos en una entidad de Banca Privada.

Singularity no es un piloto, sino una herramienta de uso real y transversal dentro del banco. Este avance permite a los profesionales dedicar más tiempo a estar con los clientes, al tiempo que mejora la consistencia y la personalización del asesoramiento.

Rubén Andrés Priego, director general de Tecnología y Operaciones de Singular Bank, señaló: “Este reconocimiento por parte de OpenAI valida nuestra estrategia tecnológica y nuestra apuesta por una inteligencia artificial aplicada a casos de uso reales, integrada en el día a día del banco y diseñada para reforzar la capacidad de nuestros banqueros. Singularity nos permite trabajar con más agilidad, consistencia y personalización, manteniendo siempre la información dentro de un entorno seguro y plenamente controlado por la entidad”.

23Apr

Alemania reduce a la mitad su previsión de crecimiento este año, y 4 décimas la de 2027. Mientras la IA acelera, las empresas logísticas buscan alternativas a Ormuz, y los mercados ponen el foco en la recuperación posguerra.

Miguel Ángel Valero

El tránsito por el estrecho de Ormuz se complica aún más, con intervenciones iraníes sobre buques occidentales y acciones estadounidenses contra embarcaciones vinculadas al petróleo iraní. Un doble candado en el paso reduce la capacidad de circulación, en un contexto de táctica del desgaste por ambas partes. Los mercados energéticos han reaccionado de forma contenida ante esta nueva situación, conscientes de que la postura iraní resulta difícilmente sostenible en el tiempo, dado el creciente desgaste económico que se suma a un ya significativo desgaste militar.

Mientras, la factura de la situación en Oriente Medio la paga Europa. En Alemania, el Ministerio de Economía ha recortado a la mitad su previsión de crecimiento para este año, del +1% al +0,5%, como consecuencia del conflicto. Según explicó la ministra de Economía, Katherina Reiche, está provocando un encarecimiento de la energía y de las materias primas, lo que supone una mayor carga financiera para empresas y hogares. También revisó a la baja sus estimaciones para 2027, reduciendo el crecimiento esperado del +1,3% al +0,9%. En materia de precios, el Gobierno prevé que la inflación se sitúe en torno al +2,7% este año y alcance el +2,8% en 2027. Pese a este escenario, la recuperación económica está siendo impulsada sobre todo por la demanda interna. Con el incremento de los ingresos reales, el consumo privado continúa siendo uno de los pilares de la economía alemana, a pesar de la pérdida de poder adquisitivo derivada del shock energético. En términos reales, se espera que el consumo crezca un 0,4% este año y un 0,5% en 2027. El gasto público –especialmente en infraestructuras y defensa– contribuirá al crecimiento económico, con un aumento estimado del 2%.

En la zona euro, la confianza de los consumidores sigue reflejando el efecto significativo del encarecimiento de la energía, alcanzando niveles no vistos desde diciembre de 2022. En abril, el indicador adelantado elaborado por Eurostat retrocedió hasta -20,6, por debajo del -17,2 estimado y del -16,4 correspondiente a marzo. 

Investing.com: Tesla muestra el crecimiento en IA

En cambio, la guerra no parece afectar a la IA. Thomas Monteiro, analista senior de Investing.com, destaca que Tesla fue el primer gran indicador de esta temporada de resultados en cuanto a la narrativa de inversión en capital (capex) en IA frente al crecimiento, que volverá a dominar el sentimiento del mercado, y lo hizo sorprendentemente bien tanto en el frente de gastos como en el de monetización. Si bien la empresa continúa lidiando con varios desafíos estructurales y macroeconómicos en su negocio principal —lo que debería seguir presionando el crecimiento de los beneficios a lo largo del año—, la verdadera historia aquí fue el flujo de caja. Esto, sin duda, le otorga a Elon Musk y a su equipo significativamente más capacidad —y, lo más importante, tiempo— para volver a competir en la economía de la innovación, que ahora se extiende mucho más allá de los vehículos eléctricos hacia la monetización de servicios impulsados por IA.

En ese sentido, el trimestre ofreció las primeras señales tangibles de que el agresivo ciclo de inversión en IA de la compañía ya podría estar traduciéndose en ingresos reales más rápido de lo esperado. En un mundo donde la demanda de vehículos eléctricos y los créditos regulatorios siguen siendo difíciles de escalar, un giro hacia una base de ingresos más diversificada y centrada en servicios debería ayudar a sostener los márgenes a largo plazo. Además, la combinación de un crecimiento en las suscripciones de FSD y un entorno regulatorio que mejora gradualmente debería seguir respaldando la próxima narrativa de innovación.

Si bien todavía hay numerosos desafíos por delante para Elon Musk y su empresa, estos resultados mejores de lo esperado mantienen viva la posibilidad de que Tesla pueda recuperar su posición en la vanguardia de la economía de la innovación, un lugar que, sin duda, nunca debería haber abandonado. Pero "todavía necesitamos ver que la innovación se traduzca en ofertas escalables y listas para el mercado antes de adoptar una postura más optimista sobre la acción", avisa este experto.

UBS: enfoque diversificado en toda la cadena de valor de la IA

La carrera de la IA sigue acelerándose en los mercados públicos y privados. Desde la actividad de capital riesgo hasta la demanda de chips, las últimas señales apuntan a un impulso continuo en todo el ecosistema. Para los inversores, "creemos que la próxima fase de la inversión en IA recompensará cada vez más la ejecución y la rentabilidad, no solo la exposición al tema. El desequilibrio entre oferta y demanda sigue respaldando precios elevados en el hardware. La adaptación marcará la diferencia entre los beneficiarios tradicionales y los rezagados. El capital privado sigue viendo un largo recorrido para la IA", señalan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, añade: “Los desarrollos de esta semana refuerzan que la IA sigue expandiéndose en financiación, hardware y adopción empresarial, incluso mientras el mercado se vuelve más selectivo sobre dónde se generarán los retornos. A medida que se acerca la temporada de resultados, creemos que los inversores deberían observar tres aspectos: la solidez de los negocios principales que respaldan la inversión en IA, cualquier aumento en los planes de gasto de capital y la perspectiva de las direcciones sobre la rentabilidad del capital. Nuestra preferencia sigue siendo un enfoque diversificado a lo largo de la cadena de valor de la IA, en línea con nuestro posicionamiento AI TRIO, equilibrando sólidos fundamentos a largo plazo con riesgos geopolíticos, creciente competencia y presiones sobre el flujo de caja libre”.

KLN refuerza sus soluciones logísticas alternativas a Ormuz

El cierre del Estrecho de Ormuz está provocando una reorganización significativa de las rutas comerciales globales. Esta vía estratégica para el transporte energético y marítimo internacional, conecta Europa, Asia y África, y su interrupción ha obligado a navieras y operadores logísticos a rediseñar rutas, asumir mayores costes operativos y afrontar mayores tiempos de tránsito e incertidumbre. En paralelo, la presión sobre el transporte aéreo y los principales hubs internacionales ha aumentado, generando tensiones en la capacidad disponible y complicando la planificación de inventarios en sectores como automoción, retail, industrial o farmacéutica.

En este contexto, KLN está reforzando su red de soluciones logísticas alternativas con el objetivo de mantener la continuidad de las cadenas de suministro hacia Oriente Medio, especialmente hacia los países del Golfo, en la medida de lo posible. Porque el cierre de Ormuz no representa únicamente una interrupción puntual, sino un factor que acelera una tendencia estructural: la necesidad de cadenas de suministro más flexibles, diversificadas y resilientes frente a cambios geopolíticos. En la actualidad, el transporte marítimo se enfrenta a mayores tiempos de tránsito y menor previsibilidad, mientras que el transporte aéreo opera con una capacidad más ajustada y costes elevados. Este escenario incrementa la complejidad en la planificación logística y afecta directamente a la disponibilidad de productos y a la estabilidad de los flujos comerciales entre Europa y Oriente Medio.

Con presencia en 59 países y más de 18.000 empleados, KLN, integrada en SF Holding, está impulsando un modelo logístico multimodal basado en la combinación de distintos medios de transporte para aumentar la flexibilidad operativa. Air-Truck, la solución diseñada para envíos urgentes, combina transporte aéreo desde Europa hasta Abu Dabi, donde se centraliza la operación logística, con distribución por carretera hacia los distintos países del Golfo. Este sistema permite reducir los tiempos de tránsito entre uno y seis días, siendo especialmente adecuado para mercancías de alto valor o con requisitos de entrega críticos. En Sea-Truck, orientada a envíos en los que el equilibrio entre coste, capacidad y fiabilidad es prioritario, la mercancía se transporta por vía marítima desde puertos del Mediterráneo y continúa por carretera hasta su destino final en el Golfo. El servicio incluye gestión aduanera y coordinación logística integral, con tiempos de tránsito estimados de entre 15 y 20 días y una mayor previsibilidad frente a rutas actualmente afectadas por desvíos y congestión.

Desde KLN señalan que el impacto del cierre del Estrecho de Ormuz refleja una transformación estructural en la logística global: “El sector logístico está entrando en una fase en la que la eficiencia ya no depende únicamente del coste o del tiempo, sino también de la capacidad de adaptación ante disrupciones”.

Eastspring Investments: el foco se traslada a la recuperación posguerra

Vis Nayar, Chief Investment Officer de Eastspring Investments, Ray Farris, Chief Economist, y Viola Wong, Economist, creen que los mercados son optimistas tras la prórroga del alto el fuego el 22 de abril. Porque piensan que los buenos resultados empresariales, junto a los datos sólidos del mercado laboral estadounidense, seguirán soportando una tendencia favorable. 

Respecto a los mercados asiáticos, los expertos de la gestora identifican oportunidades en renta variable por la mayor demanda de infraestructura vinculada a la IA, y en sectores del universo de empresas de China que gozan del apoyo del gobierno o con márgenes resilientes frente a la subida de los precios de la energía. En renta fija, la guerra ha generado oportunidades por la subida brusca de rendimientos de la deuda soberana en algunos países, y por la subida de diferenciales en Crédito de segmentos con menor calificación crediticia que no se justifican por fundamentales. 

Los mercados están desplazando el foco desde Oriente Medio hacia el potencial de una recuperación posguerra de la oferta mundial de energía, más que en escenarios peores. La resiliencia de los beneficios en EEUU también está respaldando a los mercados. Aunque hasta ahora sólo el 10% de las empresas del S&P han presentado resultados del 1T, el 88% ha superado las estimaciones, con beneficios un 10,8% por encima de lo previsto. Estos porcentajes de sorpresas positivas están por encima de las medias en los últimos 5 y 10 años. A nivel macro, la caída de las solicitudes iniciales y continuadas de subsidio por desempleo en EE.UU. a principios de abril, sugiere que la economía estadounidense está creciendo pese a los mayores precios de la energía.

Esta combinación de sólidos beneficios en EEUU y un mercado laboral estadounidense que sigue siendo robusto, refuerza la confianza del mercado en las recientes revisiones al alza de las estimaciones de beneficios en la mayoría de los mercados asiáticos.