29Jul

Las acciones de semiconductores volvieron a caer, ya que los inversores mostraron una creciente preocupación por los riesgos de financiación vinculados al gasto en infraestructura de IA, así como por la intensificación de la competencia proveniente de China.

Miguel Ángel Valero

La inteligencia artificial (IA) está acelerando la transformación de la logística global y la gestión de las cadenas de suministro. El mercado mundial de servicios y soluciones logísticas basados en IA alcanzó los 24.000 millones$ en 2024 y se espera y que supere los 740.000 millones en 2034, con una tasa de crecimiento anual superior al 40% . Su aplicación ya permite mejorar el seguimiento de mercancías, anticipar la demanda, agilizar las comunicaciones y tomar decisiones con mayor precisión. Este avance también está modificando el trabajo en almacenes y centros logísticos, donde disminuye el peso de algunas tareas manuales y surgen nuevos perfiles y competencias, según el informe Where talent and technology collide: how AI is shaping the future oflogistics  de Adecco. 

El estudio subraya la necesidad de adaptar con rapidez la gestión del talento a un entorno marcado por el cambio tecnológico. Para Alejandra Bartolomé, directora nacional de Adecco Logística y Transporte: “En logística, la ventaja competitiva ya no dependerá únicamente de incorporar IA, sino de preparar a las personas para utilizarla con confianza y eficacia. Las empresas deberán replantear en profundidad cómo atraen, forman y desarrollan el talento, reforzar las competencias digitales y acompañar a sus equipos durante todo el proceso de transformación. Las organizaciones que consigan avanzar al ritmo de la tecnología estarán mejor preparadas para liderar la próxima etapa de la logística global”.

La mayoría de los profesionales mantiene una visión positiva sobre el efecto de la IA en elmercado laboral. El 81% consideran que esta tecnología está creando nuevos puestos de trabajo, mientras que el 7 5% cree que las funciones actuales están evolucionando . Por otro lado, el 37% afirma haber observado o previsto desplazamientos de puestos de trabajo como consecuencia de la IA o prevé que lleguen a producirse .Los datos empresariales apuntan en la misma dirección respecto al tamaño de las plantillas.

El 77% de las organizaciones logísticas no ha reducido su número de trabajadores como consecuencia de la IA. El cambio se aprecia, sobre todo, en el contenido de los puestos: el 34% afirma que ya ha modificado sus descripciones y el 55% reconoce que han cambiado las competencias requeridas para determinadas funciones. La transformación no se limita, por tanto, a la posible creación o desaparición de empleos. Afecta a las tareas que componen cada puesto y a las capacidades necesarias para desempeñarlo. Por ello, muchas de las fórmulas utilizadas hasta ahora para captar y desarrollar talento ya no responden plenamente a las necesidades del sector.

La confianza en la IA depende de que los profesionales comprendan cómo afectará a sus funciones y qué papel conservarán dentro de los nuevos procesos. Aunque el 77% se siente cómodo colaborando con agentes de IA y el 60% espera que su empresa los incorpore durante los próximos doce meses, solo el 27% ha participado en el rediseño de las tareas transformadas por esta tecnología , frente al 30% del resto de sectores .

Esta falta de participación se suma a la ausencia de directrices claras, puesto que el 23% de los ejecutivos reconoce que su empresa no dispone de una política sobre IA. En este contexto, la confianza de los trabajadores de la logística se sitúa en 4,36 sobre 10 , ligeramente por debajo del 4,5 del resto de sectores. Ante esta situación, explicar con claridad cómo evolucionará cada puesto e involucrar a la plantilla en el proceso será primordial para reforzar esa confianza.

La formación no avanza al mismo ritmo que la tecnología. Los trabajadores calculan que su uso les permite ahorrar una media de dos horas al día , por lo que la IA ya está generando mejoras visibles en la productividad. Sin embargo, ese tiempo solo se convierte en una ventaja competitiva cuando se dedica a actividades de mayor valor y existe capacidad para evaluar sus resultados. Actualmente, apenas el 35% de los profesionales afirma poder medir con seguridad la aportación de su propio trabajo. No obstante, la predisposición al aprendizaje es elevada, ya que el 78% pretende desarrollar sus competencias para mantenerse al día ante los cambios , frente al 83% del resto de sectores. Sin embargo, solo el 51% de las empresas de logística proporciona oportunidades formales de mejora de competencias y desarrollo profesional.

El 34% de las empresas de logística espera n que sean los propios empleados quienes adapten de manera proactiva sus habilidades, además de revisar sus funciones y responsabilidades ante el avance de la IA. Pero esta exigencia coincide con importantes barreras internas, ya que el 29% de los departamentos de Recursos Humanos no disponen de suficiente autoridad para impulsar los cambios necesarios. Para el 38%, el principal problema reside en la complejidad de la propia transformación, mientras que el 33% menciona la falta de sistemas tecnológicos o datos fiables para planificar la plantilla. Los resultados muestran, por tanto, una plantilla dispuesta a evolucionar y unas empresas conscientes de la necesidad de hacerlo, aunque todavía no siempre cuentan con los mecanismos, el liderazgo o la información necesarios para avanzar al mismo ritmo.

De-Cix: el cuello de botella es la infraestructura de red

La automatización industrial en España afronta un momento decisivo. Atraer inversiones y desarrollar fábricas inteligentes exige mucho más que incorporar maquinaria de última generación. A medida que los procesos productivos integran IA, robótica colaborativa y decisiones en tiempo real, el verdadero cuello de botella de la competitividad empresarial se traslada a la infraestructura de red. Según el informe Global Industrial Manufacturing Sector Outlook 2026 de PwC, la automatización industrial pasará del 18 % actual al 50% en 2030. En apenas unos años, dejará de ser una ventaja competitiva reservada a los líderes tecnológicos para convertirse en un elemento central de la estrategia industrial. Para que esta transformación sea posible, será imprescindible contar con redes capaces de transportar grandes volúmenes de datos de forma segura, flexible y con una latencia, mínima, subrayan en DE-CIX, el operador lmundial de Internet Exchanges (IX).

“De nada sirve invertir millones en la maquinaria o la IA más avanzada si la red de la fábrica está obsoleta. El mayor cuello de botella para la productividad y la rentabilidad de la Industria4.0 hoy no son los robots, sino la conectividad. La infraestructura debe ser ultrarrápida, segura y suficientemente flexible para que esas inversiones generen realmente ventajas competitivas”, señala César Vega, Business Cloud & Enterprise Sales Lead Southern Europe en DE-CIX. A medida que la IA se integra en los procesos de fabricación, la competitividad industrial dependerá cada vez más de la capacidad de las empresas para construir infraestructuras digitales inteligentes. En este nuevo escenario, las redes definidas por software dejarán de ser un componente técnico para convertirse en un factor estratégico que hará posible una producción máseficiente, segura y conectada.

ViU: integración estratégica y responsabilidad ética

La IA dejará de ser una herramienta específica para convertirse en una tecnología transversal presente en prácticamente todos los ámbitos de nuestra vida. Walter Andrés Ortiz, profesor del Máster Universitario en Big Data y Ciencia de Datos de la Universidad Internacional de Valencia (VIU), perteneciente a Planeta Formación y Universidades, avisa que "el gran cambio no será tecnológico, sino social y organizativo". "La verdadera revolución no consistirá en que las máquinas hagan más cosas, sino en quelas personas puedan dedicar más tiempo a actividades de mayor valor añadido".

La IA "está evolucionando desde una tecnología de eficiencia hacia una tecnología de amplificación de capacidades humanas". En este contexto, los profesionales del dato asumen una enorme responsabilidad: "Han de preguntarse qué problema están resolviendo, para quién lo están resolviendo y cuáles pueden ser las consecuencias de esa solución".

Ortiz reivindica una formación multidisciplinar donde la tecnología por sí sola no resuelve los problemas, ya que "son las personas quienes le dan sentido y dirección". "El objetivo no debe ser perseguir una supuesta neutralidad perfecta, sino desarrollar sistemas cada vez más transparentes, auditables y justos". La clave reside en identificar, medir y mitigar continuamente los sesgos, asumiendo que "la IA no debe aspirar a ser perfecta, sino a ser más fiable, más explicable y más responsable".

El experto de ViU alerta de la brecha formativa entre sectores. Mientras la industria tecnológica o financiera avanza rápidamente, la administración pública, la educación o las pymes aún afrontan grandes retos. Una de las mayores necesidades actuales la "alfabetización en datos y en IA para perfiles directivos y responsables de la toma de decisiones". Insiste en que "las diferencias en acceso a infraestructuras tecnológicas, capacidad computacional, talento especializado y recursos económicos podrían incrementar las brechas existentes". La "democratización de la IA será uno de los grandes desafíos de los próximos años", porque garantizar el acceso equitativo es fundamental para evitar nuevas formas de exclusión. "La buena noticia es que Europa está apostando por un modelo en el que la competitividad tecnológica y la protección de los derechos fundamentales no son objetivos incompatibles, sino complementarios", concluye, en referencia a la AI Act.

Asetrad alerta del "neointrusismo digital"

Precisamente, la Asociación Española de Traductores, Correctores e Intérpretes (Asetrad) participó en la consulta pública de la Comisión Europea sobre el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (AI Act) y sobre la intervención del profesional cualificado ante el avance de los contenidos generados o manipulados mediante IA. "No estamos ante un debate sobre estar a favor o en contra de la IA. El problema surge cuando la tecnología se utiliza para sustituir indiscriminadamente a profesionales cualificados, devaluar su trabajo y presentar como equivalentes servicio sque no ofrecen las mismas garantías", alerta su presidenta, Rosa Llopis.

Los modelos masivos de lenguaje se utilizan en ocasiones para sustituir servicios llevados a cabo por profesionales, generándose un "neointrusismo digital" con la comercialización de soluciones automatizadas que simulan una prestación profesional sin intervención de un profesional experto. En Asetrad avisan que esta tendencia puede reducir los encargos y dificultar la entrada al mercado laboral de nuevos traductores, intérpretes y correctores, limitando también sus posibilidades de adquirir experiencia y especialización. "Si seguimos avanzando en esa dirección, no solo estaremos precarizando el presente del sector, sino cerrando las puertas a toda una generación de futuros traductores, intérpretes y correctores" advierte Llopis.

Para Asetrad, las nuevas directrices ponen de relieve el valor de una intervención profesional cualificada, especialmente en ámbitos como la administración pública, la justicia o la sanidad, donde una traducción incorrecta puede afectar a la comprensión de derechos, obligaciones o información relacionada con la seguridad. Además, los sistemas automatizados no pueden asumir responsabilidad jurídica por sus resultados, por lo que hay que  y concretar qué competencias debe reunir la persona encargada de supervisar estos contenidos. Asetrad reclama que el desarrollo de la IA tenga en cuenta sus consecuencias laborales y la protección de la propiedad intelectual, defiende el uso de la tecnología como herramienta auxiliar, pero rechaza que su implantación sirva para devaluar el trabajo profesional o comprometer el futuro laboral del sector.

Inetum y Ecija crean un modelo de IA pública ética

La firma de servicios digitales Inetum, y el despacho legal Ecija se han adjudicado el contrato del Gobierno de Castilla-La Mancha para la creación de un marco corporativo para el desarrollo y uso de soluciones de IA., El proyecto, financiado con fondos FEDER, aspira a sentar las bases de un modelo pionero de IA pública ético, seguro, sostenible y alineado con la normativa europea. La iniciativa busca definir un entorno común que permita diseñar, desplegar y gobernar soluciones de inteligencia artificial de forma segura, escalable y eficiente en el conjunto de la Administración de esta comunidad autónoma. 

El contrato se enmarca en la estrategia de transformación digital de Castilla-La Mancha, que se gestiona a través de la Consejería de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital. El proyecto se articula en dos grandes ejes. Por un lado, la creación de una oficina de inteligencia artificial encargada de establecer el marco de gobernanza, cumplimiento normativo, gestión del riesgo y supervisión de los sistemas. Por otro, el desarrollo de una plataforma tecnológica de referencia sobre la que se construirán y escalarán nuevos casos de uso en las distintas consejerías. Este doble enfoque convierte la iniciativa en una propuesta especialmente relevante.

El aviso de Fitch sobre la deuda de las BigTech por la IA y centros de datos

Fuera de España, destaca la advertencia de la agencia de calificación Fitch, que incluye la IA en su lista de mayores riesgos de crédito del planeta. Viene a decir que si el boom de la IA se enfría, no cae solo una acción, cruje el crédito entero. Porque la factura ya asusta: las emisiones de bonos corporativos en EEUU subieron un 26% en el primer semestre, y solo la deuda de las big-tech atada a la IA (Amazon, Alphabet, Nvidia, Meta, Oracle, SpaceX) suma unos 182.000 millones$ en bonos de grado de inversión (IG). El gasto en inversión conjunto de Alphabet, Amazon, Meta y Microsof va camino de dispararse un 75% hasta unos 700.000 millones$al año, y cada vez se paga con deuda, no con caja. Se levantan data centers a crédito apostando a que la IA devolverá el dinero. Si tarda, el agujero es de todos. Ya hay señal. S&P bajó a Oracle a BBB por 'quemar' caja en centros de datos, y Fitch lo ve como el primer aviso. Si el foco pasa de la Bolsa al crédito, sube el coste de financiar centros de datos y castiga a los emisores tech más apalancados.

El mercado ya se está dando cuenta. Tesla cae a su lectura más sobrevendida desde marzo de 2025. "Para el 'cazagangas' es señal de rebote inminente; para el prudente, un aviso de que la debilidad va en serio. Cuando el termómetro técnico se mete en zona de pánico, rara vez miente del todo. La pregunta es de qué lado te sientas", avisan en Zumitow.

Mientras los chips dudan, Hubbell vende los enchufes de la IA y sube su previsión de beneficio de todo el año. "En toda fiebre del oro, el que gana seguro es quien vende picos y palas", insisten en Zunmitow. En la IA, los picos y palas son la infraestructura eléctrica, transformadores, cuadros, conexiones a la red. Y ahí manda Hubbell. La empresa se marcó un trimestre de campeonato. Ganó 5,52$ por acción con ingresos de 1.710 millones, un 15,3% ciento más que hace un año, batiendo al consenso. Sus ventas ligadas a centros de gastos se dispararon un 65%. Con ese viento a favor subió la guía de 2026, y ahora espera crecer entre un 16% y un 18% (antes era del 8% al 11%) y ganar entre 20,25 y 20,55$ por acción. Sin embargo la acción no despegó, porque para crecer se ha endeudado: compró NSI por 3.000 millones y eso mete presión a la caja y a los intereses. Hubbell demuestra los negocios indirectos al boom de la IA: no depende de qué chip gana, sino de que se sigan construyendo centros de datos, que tragan electricidad como ciudades enteras. Si el gasto en IA aguanta, la infraestructura eléctrica (Hubbell, Eaton, Vertiv) sigue de moda. El riesgo está en la deuda, no en la demanda.

Amkor Technology se desploma un 24% en el Nasdasq porque la empresa de empaquetado de semiconductores da una previsión flojísima para el tercer trimestre: ve ventas de 1.950 millones sa 2.050 millones, cuando FactSet esperaba unos 2.100 millones. El mercado no perdona los recortes de previsión. Algo similar le pasó a Corning (-16%, uno de sus peores días desde 2002): el objetivo de ingresos del trimestre actual no superó las estimaciones. La fibra óptica arrastró a Coherent (-11%) y Lumentum (-8%). Rambus cae el 7% pese a batir en el segundo semestre objetivos (beneficios de 77 centavos por acción sobre 207 millones en ingresos) por la ola bajista del chip de memoria, que se lo lleva todo por delante.

UBS: existen más formas de participar en  las ganancias del mercado
Las acciones de semiconductores volvieron a caer, ya que los inversores mostraron una creciente preocupación por los riesgos de financiación vinculados al gasto en infraestructura de IA, así como por la intensificación de la competencia proveniente de China. El reciente rendimiento relativo inferior del sector de semiconductores ha sido notable, especialmente tras su sólido desempeño en el segundo trimestre de este año. "Mantenemos una perspectiva constructiva sobre los semiconductores en un contexto de sólida demanda de IA, pero creemos que la reciente divergencia en el rendimiento del sector es coherente con nuestra visión de que existen más formas de participar en las potenciales ganancias del mercado más allá de un grupo reducido de acciones vinculadas a la IA. De hecho, vemos oportunidades en distintas regiones y sectores. La mejora de la actividad en la Eurozona apunta a un ciclo de beneficios más sólido en el futuro. El liderazgo de los mercados asiáticos se está ampliando, a medida que los rezagados regionales recuperan impulso. Los sólidos resultados empresariales en EEUU sugieren que el repunte podría extenderse más allá del sector tecnológico", apuntan en UBS. Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma:"Seguimos favoreciendo un enfoque diversificado en la inversión en acciones, y creemos que los inversores pueden beneficiarse de una gama más amplia de oportunidades y motores de crecimiento al ampliar su exposición a distintos sectores y regiones".

Evli: infraestructura en IA, robótica, entre las oportunidades del verano

La gestora nórdica Evli cree que las temáticas de infraestructura en IA, especialmente memoria y cadena de suministro de semiconductores; Robótica; Electrificación; y Defensa europea, son las de mayor potencial para los inversores de renta variable durante este verano. Y ello porque tanto las mejores perspectivas del ciclo económico global, como los fundamentales, que siguen siendo sólidos, respaldan unos beneficios empresariales crecientes en estas temáticas. Y además, el verano es propicio para la rotación en renta variable.

La temática Infraestructura de la IA se ha revalorizado mucho en muy poco tiempo, y podría vivir momentos de volatilidad que Evli considera saludables, y que dejarían oportunidades de compra en otras temáticas como robótica y electrificación. El sector financiero, se sigue aprovechando del ciclo económico y de los altos rendimientos de la deuda a ambos lados del Atlántico. En el caso de la defensa europea, la gran divergencia de retornos en el mes de junio (+8,3% en EEUU, -10,7% en Europa) propicia una oportunidad de compra, ya que sus fundamentales continúan siendo muy sólidos. 

22Jul

El presidente de EEUU ya ha fijado agosto de 2028 como fecha límite para que los fabricantes de medicamentos genéricos trasladen su producción a EEUU si quieren evitar un arancel del 100% sobre las importaciones.

Miguel Ángel Valero

Los ataques iraníes sobre bases estadounidenses han provocado víctimas mortales y han incrementado la presión militar sobre infraestructuras civiles en Kuwait. Al mismo tiempo, EEUU ha ampliado sus operaciones contra infraestructuras de comunicaciones. El petróleo encadena su cuarta sesión consecutiva de avances, impulsado por el recrudecimiento de las tensiones geopolíticas después de que el presidente Trump rebajara las expectativas de una negociación inminente con Irán y amenazara con ampliar el alcance de los ataques. Advirtió de represalias si los rebeldes hutíes respaldados por Teherán interrumpen el tráfico marítimo en el mar Rojo y reiteró la posibilidad de actuar contra la zona de Montaña Pickaxe, una instalación presuntamente vinculada al programa nuclear iraní.

Este escenario está impulsando nuevamente al alza los precios de la energía. El Brent ya supera los 90$ por barril y, lo que resulta especialmente preocupante para Europa, el precio del gas se aproxima a los máximos registrados en marzo, superando los 60 €/MWh justo antes de la reunión del 23 de julio del Banco Central Europeo (BCE).

Pero lo que más preocupa es que Trump prepara una nueva batería de aranceles para sustituir el gravamen del 10% actual, cuya vigencia expira este viernes 24 de julio. Los nuevos gravámenes, aún pendientes de anuncio, estarían dirigidos a todos los países que, a juicio de Washington, no están haciendo lo suficiente para frenar el comercio de bienes producidos con trabajo forzoso. Para ello, la Administración se apoyará en la investigación sobre prácticas comerciales desleales de la sección 301. Trump ya recurrió a esta legislación en su primer mandato, cuando inició la guerra comercial con China, tarificando algunos productos hasta el 25%. 

En este contexto, la nueva propuesta ofrecería a la Administración una alternativa al actual arancel global del 10% aplicado bajo la Sección 122, sustituyéndolo por un mecanismo con mayor respaldo jurídico y, previsiblemente, de carácter permanente.

La iniciativa se produce después de que, la semana pasada, la Administración anunciase tasas del 25% sobre importaciones procedentes de Brasil, que han entrado en vigor el 22 de julio. Además, EEUU también comunicó la imposición de aranceles del 50% sobre productos canadienses –como el vino, cemento o sticks de hockey– que representan 20.000 millones$ en importaciones. 

Por otro lado, Trump ya ha fijado agosto de 2028 como fecha límite para que los fabricantes de medicamentos genéricos trasladen su producción a EEUU si quieren evitar un arancel del 100% sobre las importaciones. Además, el presidente ha advertido de que aquellos que no se adapten a esta exigencia se enfrentarán a gravámenes del 200% a partir de agosto de 2029 –una vez concluido su mandato–. Los medicamentos afectados abarcarían una amplia gama de tratamientos esenciales, desde analgésicos y antibióticos hasta anticonceptivos y fármacos para controlar el colesterol.

Entre los socios comerciales de Washington, India sería el país más perjudicado, al ser el principal proveedor de medicamentos genéricos para el mercado estadounidense. Los productos farmacéuticos se encuentran entre las tres principales exportaciones indias a EEUU y alcanzaron un valor de 10.500 millones$ durante el ejercicio 2024-2025, según datos del Ministerio de Comercio indio.

La medida busca incentivar la producción farmacéutica dentro de EEUU, aunque su puesta en funcionamiento requeriría años y fuertes inversiones. Además, podría tener efectos contraproducentes sobre el mercado: a diferencia de los fabricantes de medicamentos de marca, los productores de genéricos compiten fundamentalmente en precio. Forzar el traslado de la producción a EEUU eliminaría buena parte de la ventaja de costes de los productores extranjeros, lo que podría traducirse en precios más elevados para los consumidores o incluso la retirada de comercialización en el mercado estadounidense.

Crédito y Caución: la geopolítica genera morosidad

El 60% de las empresas españolas sufre el impacto negativo de la morosidad, según el último Estudio de Gestión del Riesgo realizado por Crédito y Caución e Iberinform. La morosidad genera pérdida de ingresos para el 48% de las empresas, incrementa los costes financieros en el 23% de los casos, y pone en riesgo la continuidad del negocio para el 8,1% de las compañías. Todo ello supone un freno en la capacidad de expansión de la actividad comercial al menos para el 21% de las empresas.

El 70% de las empresas tiene que aceptar plazos de pago superiores a los deseados para poder mantener su cartera de clientes en sus operaciones B2B (entre empresas), principalmente por la falta de liquidez de sus clientes. La capacidad de los autónomos para imponer plazos de pago se reduce al 14%. En el caso de la pyme, este valor alcanza el 36% y se sitúa al 46% en la gran empresa. 

El Estudio de Gestión del Riesgo detecta diversos déficits en la gestión de la política de riesgos comerciales de las empresas. Solo el 23% de las empresas españolas ha creado comités de riesgos comerciales que permiten la revisión, aprobación y recomendación de límites en la exposición al riesgo para controlar de forma sistemática y transversal la evolución de la cartera de clientes. La existencia de unidades de riesgos sigue registrando valores muy bajos: solo el 19% de las empresas cuenta con áreas especializadas en la gestión del riesgo de crédito comercial.

Además del riesgo de crédito de sus clientes, las empresas señalan los principales retos actuales para su actividad comercial como es el la incertidumbre del entorno geopolítico (47%), el entorno económico general (39%), las cargas burocráticas y normativas (38%), los costes laborales (38%), los márgenes comerciales (32%) y las dificultados por captar nuevos clientes (27%).  Además, un 15% señala la adaptación tecnológica a la IA entre sus retos. De hecho, sólo un 2% de las empresas ya ha implementado este tipo de herramientas para la gestión del riesgo de crédito, aunque el 31% tiene planeado su implementación en el corto plazo.

UBS: el impacto de los nuevos aranceles será limitado

La administración Trump se prepara para anunciar nuevos aranceles que sustituyan a los gravámenes que están a punto de expirar, además de ampliar el uso de medidas comerciales específicas por industria y por país. Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Aunque los próximos anuncios de política comercial podrían generar volatilidad puntual, no esperamos un aumento significativo en la tasa arancelaria efectiva de EEUU y prevemos un impacto limitado en el mercado en general dentro de nuestro escenario base. El crecimiento de los beneficios empresariales sigue siendo el principal motor de las acciones globales, mientras que se espera que los rendimientos de los bonos retrocedan gradualmente a medida que se alivien las presiones inflacionarias. Dicho esto, la diversificación de la cartera sigue siendo esencial, ya que determinadas empresas o sectores podrían verse afectados de forma desproporcionada por las políticas arancelarias".

"En general, vemos un potencial alcista de en torno al 10% para las acciones globales (MSCI All Country World Index) hasta mediados de 2027, y creemos que los inversores deberían ampliar su exposición a distintas regiones para captar un abanico más amplio de oportunidades y motores de crecimiento, así como para gestionar los riesgos de valores individuales. Elevamos la calificación de la renta variable europea a Atractiva y seguimos apostando por las acciones estadounidenses y asiáticas. Prevemos un crecimiento de los beneficios globales del 21% en 2026, seguido de otro año sólido en 2027", añade.

"Mantenemos una visión constructiva sobre las acciones de mercados emergentes y favorecemos una exposición diversificada para gestionar el riesgo de concentración y aprovechar la ampliación de los motores de beneficios. Nuestras preferencias actuales incluyen China continental, Corea del Sur, India (elevada a Atractiva) y Malasia", señalan Laura Smith, analista, y Maximilian Kunkel, director de Inversiones para CEEMEA.

"Aunque los desencadenantes de la volatilidad puedan cambiar con el tiempo —desde cambios en la política de los bancos centrales hasta eventos geopolíticos—, la necesidad de contar con un enfoque de inversión sólido y adaptable se mantiene constante. En lugar de intentar predecir el futuro, los inversores pueden prepararse para una variedad de resultados construyendo carteras que sean resilientes tanto en escenarios a la baja como en escenarios base y al alza", apuntan Dirk Effenberger, responsable de Riesgo de Inversión, y Sagar Khandelwal, estratega.

"El cambio demográfico está llamado a ser una fuerza determinante para las economías y los mercados en las próximas décadas, ya que el envejecimiento de la población probablemente ralentizará el crecimiento, redefinirá la dinámica de la inflación y creará un contexto más exigente para los rendimientos de los activos a largo plazo. En cuanto a la asignación estratégica de activos, esto apunta a un entorno de rentabilidad más exigente, particularmente para las acciones y el crédito de menor calidad, mientras que los bonos soberanos enfrentan fuerzas contrapuestas entre la demanda de activos refugio y las presiones fiscales", subraya Alan Zlatar, responsable de Asignación Estratégica de Activos.

Evli sobre pondera renta variable emergente

Por su parte, en la gestora nórdica Evli sugieren que los inversores sigan sobre ponderando la renta variable en sus carteras durante los próximos 6/12 meses, ya que las condiciones continúan favoreciendo esta clase de activo: una economía resiliente, beneficios empresariales al alza y la continuidad del ciclo de inversión en IA. Por regiones, Evli sobre pondera la renta variable de mercados emergentes e infra pondera la europea, mientras mantiene una posición neutral en la estadounidense. En renta fija, la gestora nórdica prefiere los bonos corporativos frente a la deuda soberana. 

Evli también sugiere que los inversores mantengan un posicionamiento equilibrado en sus carteras para poder resistir los riesgos potenciales del entorno actual: subida de los tipos de interés, posible endurecimiento monetario y una potencial reversión del ciclo actual de IA. 

La asignación de activos de Evli para el segundo semestre de 2026 es: 

  • 1. Sobre ponderar la renta variable y recoger algunos beneficios de forma moderada. Evli mantiene una posición sobre ponderada en renta variable para el segundo semestre del año porque el entorno de mercado sigue siendo favorable y las perspectivas económicas son sólidas. A comienzos de junio, la gestora nórdica ajustó ligeramente sus posiciones, avanzando hacia una asignación equilibrada y algo más flexible, coherente con una visión positiva a largo plazo para los próximos seis a doce meses. En conclusión, “seguimos prefiriendo la renta variable frente a la renta fija, por un margen claro aunque moderado”, según el director de Fondos Sistemáticos y gestor sénior de carteras en Evli Fund Management, Peter Lindahl
  • 2. Mejora del entorno macroeconómico y expectativas positivas de beneficios Según Peter Lindahl, los fundamentales siguen respaldando la tendencia alcista del mercado. El entorno macroeconómico ha mejorado gracias a la recuperación del sector manufacturero y a la situación favorable de la economía estadounidense. Los beneficios empresariales del primer trimestre fueron sólidos, impulsados por temas relacionados con la IA, y las ratios de revisión de beneficios a largo plazo se sitúan muy por encima de sus medias. Este contexto se combina con un sólido ciclo de inversión de capital y un menor riesgo geopolítico, tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán que ha reducido las tensiones y los precios de la energía. Por ello, el experto de Evli considera que “el argumento constructivo parece intacto, no agotado”, porque el final del ciclo de inversión en IA aún no está a la vista y los factores que impulsan el ciclo alcista siguen presentes. 
  • 3. Preferencia por la renta variable de mercados emergentes frente a Europa La gestora nórdica Evli sobre pondera la renta variable de mercados emergentes por tres razones: una fuerte demanda de hardware tecnológico, valoraciones todavía moderadas y una evolución de precios relativamente sólida, lo que permite obtener exposición al tema de la IA a un precio más razonable. A 15 de junio, la exposición a renta variable de mercados emergentes había ganado un 27% en euros, el doble que el índice All-Country World. Desde mayo, Evli infra pondera la renta variable europea porque las previsiones de crecimiento se han revisado a la baja y el crecimiento de los beneficios empresariales siguió siendo débil en la primera parte del año. EEUU se mantiene neutral como ancla y centro del tema de la IA.
  • 4. Preferencia por los bonos de alto rendimiento frente a la deuda soberana Evli opta por el riesgo de crédito frente al riesgo de tipos de interés. La sobreponderación de la gestora nórdica en High Yield se explica por la resiliencia de la economía, unos fundamentales empresariales saludables y un contexto constructivo de beneficios, así como por unos niveles de rentabilidad atractivos. En deuda soberana, Evli mantiene una infraponderación porque el riesgo es asimétrico. Si una economía sólida y una inflación persistente empujaran al alza las rentabilidades a largo plazo, la exposición a duración no sería aconsejable. En conclusión, Evli prefiere asumir riesgo de crédito y se muestra reticente a asumir riesgo de tipos de interés. 
  • 5. Riesgos probables en los mercados. Peter Lindahl describe los riesgos a los que se enfrentan los mercados durante el resto de 2026: tipos de interés, endurecimiento monetario y reversión del ciclo de IA.
    • Aumento de las rentabilidades de la deuda soberana: Dada la inflación persistente en Estados Unidos y la resiliencia de la economía, la rentabilidad del bono a 10 años podría superar el 5%. Se trata de un nivel que históricamente ha pesado sobre la renta variable, en particular sobre los valores de crecimiento con múltiplos más elevados que han liderado el mercado. 
    • Endurecimiento monetario: Si la inflación persiste, los bancos centrales podrían adoptar una postura más restrictiva. 
    • Reversión del ciclo de IA: Esta sería la mayor amenaza para el ciclo actual. El inicio de una fase de mega-OPV constituye una prueba a corto plazo, porque el mercado debe absorber tres salidas a bolsa de gran tamaño con un valor combinado estimado de 4 billones$. La facilidad con la que lo haga ofrecerá información sobre el apetito de riesgo de los inversores. 
22Jun

El rally de la renta variable se ha extendido más allá de un puñado de líderes tecnológicos, aunque persisten interrogantes sobre la solidez a largo plazo de la IA, la salud de la economía en general y el impacto de unos costes de financiación más elevados.

Miguel Ángel Valero

Más novedades en el mundo IA. Alphabet está adoptando el modelo de Nvidia y pondrá a vender sus chips de IA propios (TPU) a terceras empresas. Hasta ahora, los TPU eran el arma secreta interna, se usaban para entrenar sus propios modelos y dar potencia a sus servicios cloud. Eficaces, baratos, poderosos, pero solo para Google. Pero ahora Alphabet ha decidido externalizar los TPU y venderlos a otras empresas, imitando a Nvidia. El movimiento diversifica los ingresos de Google Cloud más allá de las instancias de computación genérica y ataca directamente el negocio de AWS y Azure, que hasta ahora dominaban el mercado de cómputo especializado para IA. Si Google monetiza sus TPU externamente, el mercado de chips de IA deja de ser un monopolio práctico de Nvidia. Impacto para AMD, Intel y para los hyperscalers. mientras Alphabet gana un nuevo vector de crecimiento.

Por otra parte, tras el acuerdo entre Irán y EEUU los fondos de renta variable de EEUU registraron la mayor entrada semanal del año. Los inversores, que llevaban semanas contenidos ante la incertidumbre del Estrecho de Ormuz, volcaron su liquidez en el activo de más riesgo disponible: la tecnología americana. Los fondos de renta variable de EEUU registraron la mayor entrada semanal del año en el sector tecnológico. Los flujos hacia ETF de tech como QQQ y XLK baten récords semanales. Es cierto que el dinero que entró tan rápido puede salir igual de rápido. El VIX, el índice de volatilidad, es el termómetro a vigilar.

Robeco: valoraciones respaldadas por los beneficios

Los mercados están cada vez más impulsados por una poderosa combinación de resultados sólidos e innovación tecnológica acelerada. A pesar de la incertidumbre macroeconómica y geopolítica en curso, el entorno actual se define por la fortaleza del ciclo tecnológico, con la Ien su núcleo. El progreso de la IA ha seguido acelerándose en 2026. Los modelos de IA no solo se han vuelto más inteligentes, sino también más útiles. La adopción amplia de la IA ha impulsado una aceleración de los ingresos en todo el ecosistema. Durante el primer trimestre de 2026, los principales desarrolladores de modelos de IA registraron un aumento casi triple en los ingresos, lo que ayudó a impulsar los ingresos de la computación en la nube de los tres hiper-escaladores más grandes en un 39,1% interanual, una aceleración respecto al 33,2% reportado en el cuarto trimestre de 2025. 

Para apoyar ese crecimiento, las inversiones de capital en infraestructura de IA continuaron expandiéndose, lo que a su vez impulsó los ingresos globales de semiconductores a un récord del 78% interanual en el trimestre. Aunque han resurgido las preocupaciones de que el entusiasmo por la IA esté inflando una burbuja de mercado, los múltiplos de valoración se mantienen por debajo de los picos anteriores y las previsiones de ganancias continúan creciendo. El sector tecnológico de EEUU cotiza actualmente a 23 veces las ganancias futuras, en línea con su promedio de 10 años, y por debajo de su promedio de 5 años que es de 26 veces. Para comparar, en el pico de 1972, el Nifty-50 cotizaba a 42 veces las ganancias y en marzo de 2000, el sector tecnológico de EEUU cotizaba a 58,7 veces, mientras que el índice Nasdaq 100 cotizaba a 75 veces.

Las valoraciones están respaldadas por un aumento de las ganancias. Durante el primer trimestre de 2026, las empresas miembros del S&P registraron un crecimiento de ganancias del 28,6%, el mayor aumento en casi 5 años, impulsado en gran medida por el sector tecnológico, donde las ganancias crecieron un 54,8% interanual. Aunque los rendimientos del mercado relacionados con la IA hasta ahora se han concentrado en la industria de semiconductores, hay señales de ampliación. Después de un prolongado período de bajo rendimiento significativo,el índice del sector ampliado de software del S&P subió un 18,8% en mayo, con el sector aún cotizando por debajode los múltiplos previos a la pandemia. Además, a pesar de las preocupaciones por la disrupción impulsada por laIA, las empresas de software como servicio (SaaS) registraron el mayor crecimiento en nuevos ingresos en más decinco años durante el primer trimestre de 2026.De cara al futuro, la innovación sigue siendo el principal motor del crecimiento a largo plazo, con la IA a la vanguardia. Sin embargo, las expectativas elevadas tras un período de sólido desempeño representan un riesgo potencial a cortoplazo.En este entorno, el enfoque continúa estando en empresas innovadoras y de alta calidad que puedan traducir elliderazgo tecnológico en un crecimiento sostenido de las ganancias, posicionándolas para capturar las oportunidadesa largo plazo de la era de la IA.

Cloudfare crea un protocolo contra el tráfico malicioso

Cloudflare, la empresa especializada en conectividad cloud, anuncia una iniciativa junto con los principales navegadores web (Mozilla Firefox, Google Chrome y Microsoft Edge), comprometiéndose a desarrollar y estandarizar un protocolo que preserve la privacidad para ayudar a humanos y a bots a demostrar que su tráfico no es malicioso. A medida que Internet pasa de los clics realizados por humanos a la actividad de los agentes, los operadores de sitios web ahora tienen que descubrir cómo detener el tráfico automatizado agresivo sin recurrir a un rastreo invasivo. Esta iniciativa sentará las bases para una experiencia más fluida, segura y privada, tanto para cada usuario de Internet como para los propietarios de sitios web.

"La forma en que interactuamos con internet se enfrenta a un cambio fundamental. Las tareas normales de todos los días, como pedir comida, antes requerían que el usuario navegará personalmente por los menús y las pasarelas de pago. Ahora, los agentes autónomos están empezando a coordinar estos flujos de trabajo en nombre de las personas", afirma Dane Knecht, CTO de Cloudflare. "A medida que el tráfico impulsado por IA se generaliza, las herramientas existentes para respaldar su uso resultan demasiado genéricas y rudimentarias. Ahora, esta colaboración nos permite eliminar la fricción causada por los protocolos de seguridad para cada visitante —ya sea humano o agente— sin sacrificar la privacidad", añade.

A medida que avanzamos hacia una era de IA agéntica, la línea entre el comportamiento humano y la actividad de los bots se está desdibujando, dejando al mundo digital con un problema de privacidad sin precedentes. Cuando los sitios web intentan verificar que una solicitud proviene de un humano legítimo o de un bot autorizado, las soluciones tradicionales —inicios de sesión forzados y rastreo invasivo— comprometen la confianza del usuario.

Los Tokens de Control de Acceso Privado (PACT, por sus siglas en inglés) están diseñados para permitir que los sitios que tienen un sólido conocimiento de la "identidad humana" emitan tokens anónimos. El navegador del usuario puede entonces proporcionar estos tokens a otros sitios para demostrar que hay un humano detrás, reduciendo la necesidad de captchas molestos y complicados o de rastreos invasivos. PACT permite que todo esto suceda sin ningún tipo de rastreo ni posibilidad de que los sitios identifiquen al usuario o su historial de navegación.

PACT empoderará aún más a las empresas para identificar a los visitantes genuinos, garantizando que puedan concentrar sus recursos en el tráfico que realmente les importa. PACT aprovecha información confiable de contextos que tienen relaciones auténticas con las personas, manteniendo al mismo tiempo dicha información privada. Esto proporciona a las empresas garantías de alta integridad sobre sus audiencias con una fricción mínima. El uso de PACT en la red de Cloudflare eleva el listón de la confiabilidad e integridad en línea sin los costos tradicionales.

WeGrant lanza una plataforma para captar ayudas públicas

Por su parte, WeGrant lanza una nueva versión de su plataforma para tratare de resolver uno de los grandes problemas que tiene el crecimiento empresarialen Europa: cómo convertir inversiones reales en proyectos financiables, reducir la complejidad administrativa de las ayudas públicas y conectar a las empresas confinanciación bancaria y privada en el momento en que más la necesitan.

La nueva plataforma consolida a WeGrant como una infraestructura tecnológica y financiera para empresas, bancos, consultoras y promotores de proyectos. Su propuesta combina IA especializada, datos de convocatorias, análisis de elegibilidad, generación documental, revisión experta y acompañamiento financiero en un único entorno.El lanzamiento supone un salto relevante respecto al modelo tradicional de gestión de ayudas públicas, históricamente basado en búsquedas manuales, procesos fragmentados, documentación compleja y alta dependencia de intermediarios. 

WeGrant propone unmodelo diferente: una plataforma AI-native en la que la empresa puede identificar oportunidades, evaluar su encaje, generar documentación técnica, trabajar con consultores especializados y activar financiación asociada al proyecto.

“La financiación pública no puede seguir siendo un proceso reservado para quienes tienen tiempo, estructura o capacidad para superar las barreras y la burocracia. Nuestro objetivo es que cualquier empresa con un proyecto de inversión pueda entender qué ayudas tiene, qué probabilidad de éxito existe, cómo debe estructurar su proyecto y cómo puede financiarlo”, señala Francisco Estevan, fundador y CEO de WeGrant.

Uno de los principales avances de la nueva plataforma es la evolución hacia WAIGRANT, el sistema de IA desarrollado por WeGrant para asistir en la generación de proyectos, memorias técnicas y documentación vinculada a ayudas públicas, deducciones fiscales e incentivos a la inversión. A diferencia de soluciones basadas en prompts genéricos, WAIGRANT funciona sobre una arquitectura propia de conocimiento, con modelos de recuperación de información, bases documentales especializadas, criterios de elegibilidad, ejemplos técnicos, metodología consultora y trazabilidad del proceso de generación.

La plataforma permite generar borradores estructurados de proyectos, pero también revisar fuentes, detectar gaps, identificar riesgos, mejorar la coherencia técnica yfacilitar la validación final por parte de consultores especializados.

“No estamos lanzando un prompt. Estamos construyendo una capa de inteligencia especializada sobre financiación pública, con conocimiento experto, trazabilidad y revisión humana. La IA no sustituye al consultor: le permite trabajar mejor, más rápido y con más foco en lo que realmente aporta valor”, explica Estevan. Con este enfoque, WeGrant busca abordar una preocupación creciente en el uso de IA aplicada a documentación empresarial: la necesidad de que los contenidos generados sean auditables, revisables y defendibles ante administraciones, entidades financieras y organismos evaluadores.

Al mismo tiempo, WeGrant refuerza su capacidad para conectar ayudas públicas, incentivos fiscales y financiación privada, cuando muchas empresas identifican ayudas, pero no logran estructurar financieramente la inversión o anticipar los recursos necesarios para ejecutarla. La nueva plataforma permite detectar inversiones futuras, proyectos financiables, necesidades de prefinanciación, oportunidades de financiación verde, operaciones de innovación, leasing, confirming, factoring, avales o préstamos vinculados a proyectos con potencial de ayuda pública. Este enfoque cobra especial relevancia en la nueva etapa post Next Generation, en laque las ayudas públicas dejan de ser únicamente una herramienta de subvención y se convierten en una palanca para activar inversión empresarial, reducir riesgo, y generar nuevas conversaciones de valor entre bancos y clientes.

En este contexto, WeGrant está reforzando su colaboración con entidades financieras para que los bancos puedan acompañar a sus clientes no solo en la identificación de ayudas, sino también en la financiación complementaria de los proyectos. “Las ayudas públicas no deben entenderse como un trámite aislado, sino como una herramienta para activar la inversión empresarial para aumentar crecimiento. Si una empresa tiene un proyecto subvencionable, probablemente también tiene una necesidad financiera. Ahí es donde la banca puede jugar un papel mucho más estratégico”, afirma Estevan.

La tercera novedad es la dimensión internacional de la plataforma, permitiendo trabajar actualmente en España, Francia,Portugal, Países Bajos y Polonia. Este avance responde a una realidad creciente del mercado: las empresas ya no diseñan sus inversiones únicamente en clave nacional. Cada vez más grupos empresariales necesitan comparar oportunidades de financiación entre países, localizar incentivos fiscales, analizar ayudas regionales o nacionales y estructurar proyectos internacionales con distintos niveles de apoyo público .La nueva versión de WeGrant permite avanzar hacia un modelo en el que una empresa pueda analizar, desde un mismo entorno, dónde tiene más sentido ejecutar una inversión, qué programas existen en cada país, qué intensidad de ayuda puede obtener yqué socios financieros o consultores pueden acompañar la operación.

“Europa tiene una enorme cantidad de recursos públicos para innovación, industria, digitalización, sostenibilidad y competitividad, pero el acceso sigue estando demasiado fragmentado. Nuestro objetivo es construir una plataforma que permita operar entre países, comparar oportunidades y conectar ayudas, financiación y ejecución”, explica Elena Femenía, COO de WeGrant.

UBS: la inversión en IA respalda el crecimiento de los beneficios empresariales

A medida que nos adentramos en la segunda mitad de 2026, los inversores navegan en un mercado moldeado por el auge de la inversión en IA, el cambio en el impulso económico y los persistentes riesgos geopolíticos y de política. El rally de la renta variable se ha extendido más allá de un puñado de líderes tecnológicos, aunque persisten interrogantes sobre la solidez a largo plazo de la IA, la salud de la economía en general y el impacto de unos costes de financiación más elevados. "Nuestro escenario base sigue siendo que la renta variable avanzará al alza en los próximos seis a doce meses, y esperamos que el S&P 500 alcance los 8.200 puntos en junio de 2027", explican en UBS.

Kiran Ganesh, estratega multiactivo de UBS Global Wealth Management, afirma: "Creemos que el entorno actual refuerza la conveniencia de mantener una cartera central mucho más ampliamente diversificada en el núcleo de la asignación a renta variable, complementándola con una exposición selectiva a oportunidades de crecimiento estructural. Esperamos que la fortaleza continuada del gasto en capital de IA, una economía estadounidense resiliente, el gasto fiscal sostenido a escala mundial y una sólida creación de crédito sigan respaldando el crecimiento de los beneficios empresariales y los mercados en general".

"Nuestro escenario base prevé una fortaleza continuada del gasto en capital de IA, una economía estadounidense resiliente, el gasto fiscal sostenido a escala mundial y una sólida creación de crédito que seguirán respaldando el crecimiento de los beneficios empresariales y los mercados en general", insiste Mark Haefele, Chief Investment Officer.

Evli: el dominio tecnológico en las Bolsas mundiales va a continuar

Valtteri Ahti, Estratega Jefe de Evli, también cree que el dominio de las tecnológicas en las Bolsas mundiales va a continuar. Porque el ciclo de las empresas de semiconductores es ahora alcista, y porque las empresas quieren integrar el desarrollo de modelos IA, los servicios que prestan, y las infraestructuras que la soportan (lo que se conoce como technology stack), tal y como algunas compañías como Alphabet o Meta están haciendo.  El objetivo es capturar valor en un sector que continúa gozando de una fuerte demanda superior a la oferta. Nadie quiere perderse la carrera de la IA para el crecimiento a futuro. 

La participación del sector tecnológico en sentido amplio dentro de la capitalización bursátil mundial, ha alcanzado máximos históricos, y ya supera los picos de la burbuja puntocom de comienzos de milenio. El auge de las acciones tecnológicas es un fenómeno internacional. En EEUU, las acciones tecnológicas representan alrededor del 40% del mercado; en los mercados emergentes, cerca de la mitad; y en Japón, aproximadamente una quinta parte. En Europa, la participación es inferior al 10%. 

La industria tecnológica es el emblema de la globalización, con cadenas de suministro que abarcan EEUU, Japón y Asia oriental. El software y los chips se diseñan en Estados Unidos, pero los chips se fabrican en China, Corea y Taiwán.Las empresas japonesas suministran la maquinaria y los equipos a las plantas de fabricación de semiconductores.

Los mercados bursátiles reflejan esta división del trabajo: el de EEUU está compuesto por software e hiperescaladores, el de Japón por empresas de equipos para semiconductores, y los de Taiwán y Corea por compañías de fabricación de semiconductores. China está desarrollando la mayor parte de la technology stack (conjunto de lenguajes de programación, framworks, bases de datos, servidores y herramientas) , aunque grandes partes de la misma, como Huawei, probablemente no coticen en Bolsa.

A causa de su dominio, ya no se puede ignorar a la tecnología como un factor independiente. La clave del desempeño del sector tecnológico, y dentro de él, es por supuesto la IA, que es una tecnología de propósito general, lo que significa que mejora la productividad de forma amplia y no sólo en un área específica. 

La infraestructura que permite la IA, se está desplegando rápidamente. Como es natural en esta fase inicial, los beneficios fluyen hacia quienes construyen la infraestructura. La infraestructura de IA consiste en gran medida en centros de datos, que son recintos que contienen cientos de miles de semiconductores. Por tanto, la infraestructura es, en realidad, semiconductores avanzados. Los modelos de IA se calculan mediante aceleradores de IA, que son una combinación de chips lógicos y de memoria. El chip lógico realiza los cálculos mientras se comunica con sus chips de memoria. Es el mismo proceso que el de un ordenador.

En 2019, entre las 15 empresas cotizadas más valiosas sólo había una compañía de semiconductores. En la actualidad hay hasta seis. En lo más alto de la lista se encuentran Nvidia y Broadcom, que diseñan aceleradores de IA. También figuran TSMC de Taiwán, que fabrica chips lógicos, y los fabricantes de memoria Samsung, SK Hynix y Micron. Incluso podría argumentarse que hay más empresas de semiconductores en la lista, ya que Google y Amazon también diseñan aceleradores de IA y operan flotas de centros de datos.

El valor de mercado de las empresas de semiconductores ha aumentado rápidamente, junto con un fuerte crecimiento de sus beneficios. Las compañías que compran chips son principalmente las mayores empresas tecnológicas del mundo, entre ellas Amazon, Alphabet, Microsoft y Meta, así como las empresas de modelos de IA AnthropicOpenAI. Estas firmas están gastando hasta cientos de miles de millones en chips. El próximo año, esta cifra seguirá aumentando. La demanda de chips sigue superando a la oferta, y las fábricas de chips, o fabs, operan a plena capacidad. Como resultado, los precios de los chips se han multiplicado en algunos segmentos, lo que explica los extraordinarios beneficios de las empresas de semiconductores. El fabricante de memoria Micron ha afirmado que no puede aceptar todos los pedidos de sus clientes, y éstos han firmado contratos comprometiéndose a pagar precios elevados durante años para asegurarse el suministro de memoria.

Los elevados beneficios de las empresas del sector de semiconductores, les han llevado a invertir en capacidad adicional. Los altos beneficios también atraen competencia, como la de empresas chinas, que sin embargo se ven limitados por las restricciones a la exportación de equipos de fabricación de semiconductores. Las nuevas fabs añadirán oferta y, como resultado, los márgenes acabarán disminuyendo. La pregunta es cuándo.

La industria de semiconductores es una industria cíclica por excelencia. El ciclo de subidas y bajadas, junto con el coste cada vez mayor de las plantas de fabricación de nueva generación, ha impulsado la consolidación de la industria. En la década de 1980 había decenas de actores relevantes en el sector, mientras hoy sólo existen tres grandes, incluidos Samsung, SK Hynix y Micron, con empresas chinas como CXMT ganando cuota de mercado.

El ciclo actual bien podría ser el ciclo de subida y bajada de los semiconductores más intenso hasta la fecha. Construir y poner en marcha una planta de fabricación de memoria lleva más de dos años, y las carteras de pedidos de las empresas están llenas, por lo que la oferta de memoria no seguirá el ritmo de la demanda en los próximos años. Sin embargo, una demanda extrema no altera la dinámica subyacente de subida y bajada, que es propia de los economics de los semiconductores.

La duración y la magnitud del ciclo actual son directamente proporcionales a la duración y magnitud del ciclo de la IA, que se prevé considerable. Las estimaciones de consenso sobre el gasto de capital de las grandes empresas tecnológicas para 2027 se acercan al billón$. Las empresas tecnológicas se sienten respaldadas, porque sus propias carteras de pedidos de centros de datos también están aumentando, lo que proporciona visibilidad. Mientras que los pedidos de la era puntocom estaban impulsados por expectativas de demanda futura, los pedidos de IA buscan atender una demanda real.

Además, y quizá lo más importante, las grandes empresas tecnológicas pueden temer que no invertir en IA signifique quedar excluidas de los mercados del futuro. Por tanto, invertir en IA es también un imperativo estratégico relacionado con la supervivencia. Según el inversor Gavin Baker, el cofundador de Google Larry Page ha dicho internamente en la compañía que está dispuesto a quebrar antes que perder la carrera de la IA.

El tamaño total de los retornos de la IA, y la distribución de esos retornos, son las principales preguntas que hay que hacer a la hora de invertir. ¿Irán los beneficios a los desarrolladores de modelos de IA, como Google, Anthropic, OpenAI y SpaceX? ¿O a los proveedores de servicios, como las empresas de software Microsoft, SalesforceAdobe?

Los gigantes tecnológicos intentan mejorar sus cifras de negocio, y cubrir sus apuestas estratégicas mediante la integración vertical. La integración definitiva implica operar una flota de centros de datos, diseñar aceleradores de IA personalizados y modelos de IA, y ofrecer servicios que aprovechen esos modelos. Hasta ahora, Alphabet ha sido la única gran empresa tecnológica capaz de abarcar toda la technology stack de IA. Microsoft y Meta están intentando hacer lo mismo.

La pregunta clave para la distribución de los beneficios puede ser el papel de los modelos de IA. ¿Se convertirán los modelos de IA en un producto estandarizado y, en la práctica, intercambiable? En ese caso, los proveedores de servicios, como Microsoft y una amplia gama de empresas de software, capturarían la mayor parte del valor económico de de la IA. ¿O absorberán los modelos la capa de servicios, dejando esa capa sin relevancia? La capa de servicios sería muy parecida al casco de un centro de datos: una pieza de cemento que encapsula un clúster de chips muy valiosos. Esta idea ha hecho caer las cotizaciones de las empresas de software. La cuestión de quién captura valor será cada vez más relevante cuando las empresas de IA Anthropic y OpenAI salgan a cotizar en la Bolsa, posiblemente en el transcurso de este año.

05Jun

"Invertir en SpaceX significa invertir en Musk. Para bien o para mal", avisa Valtteri Ahti, Estratega Jefe de la gestora nórdica Evli.

Miguel Ángel Valero

La empresa estadounidense aeroespacial y de IA SpaceX sale a bolsa con una valoración  objetiva de entre 1,75 billones y 2 billones$. Esto la convertiría en la octava empresa cotizada con mayor valor del mundo. y en la mayor OPV (oferta pública de venta de acciones) de la historia. Elon Musk sería el accionista mayoritario de dos empresas cotizadas valoradas en más de un billón$, ya que también lidera la compañía de vehículos eléctricos Tesla.

El mercado de las OPV pisa fuerte; otras dos empresas de IA, Anthropic y OpenAI, planean cotizar a lo largo de este año y aspiran a valoraciones superiores a 1 billón$.

Tras conseguir la OPV el pasaporte europeo vía Bafin (la CNMV alemana), los inversores particulares españoles podrán solicitar acciones hasta el 11 de junio (el día anterior a la salida a Bolsa) a través del Banco Santander, que es el coordinador del tramo minorista, JP Morgan, Deutsche Bank, Renta 4, GVC Gaesco, y las plataformas Interactive Brokers, DeGiro, Revolut y Trade Republic.

Elon Musk decidió construir sus propios cohetes en 2001, tras un infructuoso viaje a Moscú. SpaceX se fundó en 2002. Hasta entonces, la industria de los cohetes estaba dominada por United Launch Alliance (ULA), una empresa conjunta entre Lockheed Martin y Boeing, y su mayor cliente era la Fuerza Aérea de EEUU. Como había poca competencia, ULA no tenía incentivos para desarrollar nueva tecnología ni para reducir costes, y la Fuerza Aérea tampoco tenía muchos incentivos para abaratar costes al ser una entidad pública.

Entre 2013 y 2016, un único lanzamiento de ULA costaba hasta 450 millones$. Pese a que SpaceX hacía lo mismo por 60 millones, la Fuerza Aérea de EEUU seguía eligiendo a ULA. SpaceX demandó a la Fuerza Aérea, obligando al mercado a abrirse a la competencia. Los precios más bajos y los lanzamientos exitosos acabaron haciendo que SpaceX se ganara la confianza de las agencias estadounidenses. Según el formulario S-1 previo a la OPV de SpaceX, la empresa puso en órbita más del 80% de la carga total mundial en 2025.

SpaceX transformó la industria aeroespacial oligopolística mediante el desarrollo de motores de cohete reutilizables, lo que redujo significativamente los costes de lanzamiento. Estos cohetes han sido fundamentales para consolidar la reputación de Musk como pionero tecnológico. Lo mismo que en Tesla, que Tesla revolucionó la industria automovilística gracias a que los avances en tecnología de baterías hicieron posibles los vehículos eléctricos.

Las dos empresas de Musk, SpaceX y Tesla, se caracterizan por su control completo sobre la cadena de suministro, desde los componentes hasta el producto final, en lugar de depender de subcontratistas. SpaceX diseña y fabrica sus propios motores del cohete, estructuras, aviónica y sistemas de guiado en su fábrica de Hawthorne, California. También posee y opera sus propias plataformas de lanzamiento en Boca Chica y Cabo Cañaveral. La integración vertical no se detiene en el cohete: SpaceX diseña y fabrica sus satélites Starlink, los lanza en sus propios cohetes, opera la red satelital, y vende conectividad a internet directamente a los usuarios finales. SpaceX lleva la integración vertical al extremo.

Evli: puede ser una excelente inversión, pero cuidado con xAI

"Si la empresa se mantuviera dentro de su núcleo como una combinación inigualable de cohetes y satélites, y si su valoración fuera razonable, SpaceX podría ser una excelente inversión", opina Valtteri Ahti, Estratega Jefe de la gestora nórdica Evli.

En 2025, Starlink generó 11.000 millones$ en ingresos (+50%), lo que supone el 60% de los ingresos totales de SpaceX, con un beneficio operativo de 4.400 millones (+120%). La base de suscriptores de Starlink supera los 10 millones a finales de febrero de 2026. El margen operativo aumentó del 26% al 39%, excepcionalmente alto para una industria intensiva en capital.

Actualmente, Starlink disfruta de un monopolio funcional. Es probable que la industria evolucione hacia un duopolio una vez que Amazon despliegue su servicio competidor de satélites en órbita terrestre baja (LEO). El Proyecto Leo de Amazon (anteriormente conocido como Kuiper) lleva años de retraso, y los duopolios suelen ser muy lucrativos para ambas partes.

La unidad aeroespacial de SpaceX está compuesta por las operaciones de lanzamiento, con una cuota de mercado superior al 80%. Los ingresos crecieron un 8%, hasta 4.100 millones, en 2025. La unidad sería rentable, pero el desarrollo del cohete de nueva generación Starship consumió 3.000 millones en 2025.

La sinergia combinada de cohetes y satélites proporciona una excelente ventaja competitiva. El crecimiento es rápido y las barreras de entrada son altas, lo que mantiene elevados los márgenes.

En febrero de 2026, SpaceX cambió por completo. al adquirió otro proyecto de Musk, xAI, que en 2025 generó 3.200 millones en ingresos, pero registró una pérdida operativa de 6.400 millones. La división de IA empuja a la nueva SpaceX hacia los números rojos. El modelo de IA de SpaceX, Grok, ha rendido razonablemente bien en las pruebas de rendimiento de modelos de lenguaje de la IA. El problema radica en la distribución: la IA se ha vendido a través de la plataforma X (antes Twitter), pero la interacción se desplomó tras el entusiasmo inicial. Debido a una demanda insuficiente, la tasa de utilización del clúster del centro de datos Colossus 1, que aloja el modelo, es de solamente el 11 %. Esto implica que costosos chips han quedado inactivos.

La solución de Musk ha sido arrendar Colossus 1 a la empresa rival de IA Anthropic, que paga a SpaceX 15.000 millones anuales. Colossus contiene aceleradores Hopper de la generación de 2022, más antiguos, y aun así genera prácticamente los mismos ingresos que las unidades espacial y de satélites de SpaceX en 2025.

SpaceX también posee el clúster de centro de datos Colossus 2, más grande, de 700 megavatios, equipado con aceleradores Nvidia Blackwell de nueva generación. Este centro podría alcanzar aproximadamente 35.000 millones$ anuales en alquiler si se arrendara. Al arrendar sus centros de datos, los ingresos de SpaceX pasarían de 18.700 millones a 65.500 millones$ y los márgenes operativos podrían igualar a los de gigantes tecnológicos ligeros en activos como Visa.

En cambio, Musk cree que el valor futuro es tan alto que prefiere absorber las pérdidas, apostando fuertemente por entrenar modelos de IA de nueva generación y desarrollar cohetes espaciales de próxima generación. Las empresas de infraestructura de centros de datos como Nebius y Coreweave tampoco cotizan en los mercados bursátiles con múltiplos de valoración tan altos como las empresas aeroespaciales.

Pero la carrera de la IA exige desembolsos masivos de capital, enfrentando a SpaceX con los mayores gigantes tecnológicos del mundo: Alphabet, Microsoft, Meta y, potencialmente, las próximas OPV de Anthropic y OpenAI. El cofundador de Google Larry Page asegura que preferiría quebrar antes que perder la carrera de la IA.

Incluso si SpaceX logra desarrollar modelos de primer nivel, carece de un canal de distribución sólido. Google tiene Android y Chrome, Microsoft tiene Office, y Meta tiene las redes sociales. OpenAI podría alcanzar pronto los 1.000 millones de usuarios, y Anthropic ha logrado un estatus de culto entre los desarrolladores. La mejor tecnología no siempre gana, y ni siquiera está claro que SpaceX vaya a desarrollar los mejores modelos.

"Resulta extraño que la carrera de la IA se plantee como una dinámica en la que el ganador se lo lleva todo. Los monopolios son raros fuera de los monopolios naturales, como la distribución eléctrica. Un oligopolio es una configuración de mercado mucho más común en los mercados privados", argumenta el experto de Evli.

Es probable que también surjan oligopolios en la IA. Anthropic, Google, OpenAI y Microsoft pueden repartirse el mercado empresarial, mientras que Google y OpenAI se dividirían el lado del consumidor. Los modelos también podrían especializarse; por ejemplo, los modelos de Meta tienen aplicaciones adaptadas al ámbito sanitario. En este contexto, la ventaja relativa y el papel de la IA de SpaceX siguen sin estar claros.
Musk también ha presentado a la empresa como un actor de infraestructura de IA al hablar de centros de datos espaciales. Económicamente, los centros de datos en el espacio no son viables hoy, y sigue siendo totalmente incierto en qué plazo o bajo qué condiciones llegarían a ser rentables.

Valoración astronómica

Como inversión, la empresa resulta problemática debido a su valoración astronómica. Los ingresos de SpaceX en 2025 fueron de 18.700 millones y aun así apunta a una capitalización bursátil de hasta 2 billones. El múltiplo Precio/Ventas (P/S) de la compañía rondaría 100. Con una capitalización bursátil tan elevada, SpaceX eclipsaría a Meta Platforms, que vale 1,5 billones, con unos ingresos de 201.000 millones (10,7 veces más que SpaceX). La empresa de Musk registró una pérdida operativa de 2.600 millone, mientras que Meta generó 83.300 millones, cinco veces los ingresos totales de SpaceX. "En términos de valoración, SpaceX también apunta a las estrellas", subraya el analista de Evli.

Además, Elon Musk posee aproximadamente el 42 % de las acciones de SpaceX y controla el 85% del poder de voto. Esta concentración del poder de voto es extraordinaria, pero la estructura accionarial revela en última instancia lo que es una inversión en SpaceX: una apuesta por la visión y el liderazgo de Musk.

La valoración de SpaceX solo puede sustentarse en un futuro muy lucrativo. La empresa lo arriesga todo al futuro: cohetes de nueva generación y modelos de IA. La historia bursátil de Tesla muestra que los fundamentales de las empresas de Musk y sus cotizaciones a menudo se mueven de forma independiente. En cambio, el precio de la acción actúa como un barómetro de la fe en la visión de Musk. Esto también será cierto para SpaceX. SpaceX es la encarnación de la visión de Musk. Eso puede abarcar: una colonia en Marte, centros de datos en el espacio y, quizá, una fusión con Tesla. Lo que es seguro es que las visiones de Musk cambiarán, avanzarán y retrocederán por el camino. Muy al estilo de la buena ciencia ficción. "Invertir en SpaceX significa invertir en Musk. Para bien o para mal", concluye este experto.

Los índices no modificarán sus criterios de inclusión de empresas

Por otra parte, los índices bursátiles de S&P Dow Jones (entre ellos, el S&P 500) no modificarán sus criterios de inclusión de compañías, lo que implica que no habrá una entrada acelerada de futuras grandes salidas a Bolsa como SpaceX o las previstas de Anthropic y OpenAI para el último cuatrimestre del año. Sin embargo, el Nadsdaq 100 y el Russell sí han cambiado sus reglas.

La llegada al mercado de gigantes tecnológicos con valoraciones que los situarían entre las mayores empresas estadounidenses –por ejemplo, SpaceX podría posicionarse entre las siete de mayor capitalización, por delante de compañías como Tesla o Meta– ha reabierto el debate entre los proveedores de índices sobre si deben adaptar sus normas para reflejar estos cambios con mayor rapidez.

Quienes se oponen a modificar las reglas recuerdan que los índices están diseñados como referencias basadas en criterios objetivos, indiferentes a la identidad de las empresas y a sus valoraciones. Alterar estas normas para acelerar la inclusión implicaría, en la práctica, introducir un componente activo en su construcción. Además, una incorporación demasiado temprana de nuevas OPV podría aumentar la volatilidad de los fondos pasivos y obligarlos a comprar acciones antes de que el mercado haya establecido un precio fiable. En lo referente a flexibilizar los requisitos de capital flotante ('free float'), especialmente en compañías con valoraciones muy elevadas, podría generar desequilibrios entre oferta y demanda y distorsiones en los precios.

En el lado opuesto y a favor de una entrada más acelerada en los índices, el argumento se basa en que si las compañías más transformadoras de la economía –como las que lideran capacidad computacional o exploración espacial– permanecen fuera de los índices durante meses tras su salida a Bolsa, éstos corren el riesgo de quedarse desactualizados. Acelerar la inclusión de grandes OPV permitiría que los índices reflejen de forma más ágil la realidad de un mercado en el que las empresas debutan en bolsa en una fase cada vez más madura.

En este contexto, S&P ha optado por no ceder y ha declarado que no reducirá el periodo mínimo de 12 meses desde la OPV ni el requisito de capital flotante del 10%. En cambio, otros proveedores sí han realizado cambios:

  • Nasdaq 100: el plazo de inclusión se reduce de tres meses a solo 15 días, eliminando además el requisito mínimo de capital flotante.
  • Russell: acorta el periodo de espera a cinco días y también eliminar el requisito de capital flotante mínimo.

En este contexto, seis valores del Nasdaq 100 han subido más de un 400% en los últimos doce meses. La última vez que pasó lo mismo fue en la burbuja puntocom del año 2000. No es una predicción de crash, pero el nivel de concentración en 'winners' (ganadores) extremos históricamente ha precedido a correcciones bruscas. "Quien esté cargado de los mismos seis nombres sin cobertura asume un riesgo asimétrico brutal", advierten en Zumitow.

Más movimientos en torno a la IA

  • Broadcom se pega el batacazo y se lleva por delante a todo el sector de los chips. Los ingresos del 2º trimestre quedan en 22.190 millones$, por debajo de los 22.270 millones que esperaba el consenso. Hock Tan repite que los chips de IA llegarán a más de 100.000 millones en 2027, pero el mercado castiga. El Nasdaq baja mientras el Dow sube 700 puntos. Rotación de growth a value en tiempo real.
  • El robot Proteus de Amazon ya no solo mueve cajas. Entiende órdenes en lenguaje natural. La compañía anuncia una inversión de 10.000 millones€ en logística europea con este sistema. Quince centros antes de 2027. La cifra es parte de un capex global de automatización que Amazon estima en 200.000 millones$ este año No es un proyecto piloto. Es una transformación de la infraestructura logística continental. Alexa+ se expande a diez países más en 2027 para cerrar el círculo entre IA de consumo y de industria. El mercado logístico europeo nota el impacto. Los operadores que compiten con Amazon en última milla van a tener que invertir o perder cuota. Y los proveedores de robótica industrial que nutren a Amazon, como Fanuc, ABB, o Rockwell Automation, son los grandes beneficiarios. El capex de Amazon en Europa confirma que la demanda de e-commerce sigue fuerte y que la IA ya tiene consecuencias industriales medibles. 
01Jun

Nvidia desvela que entra en el mercado de ordenadores portátiles, y Samsung pasa a encabezar la carrera por el chip de memoria más avanzado.

Miguel Ángel Valero

Nvidia anuncia su entrada en el mercado de ordenadores portátiles con su nuevo "RTX Spark Superchip", desafiando el dominio de Intel y AMD. Un nuevo producto, que combinaría CPU y GPU, diseñado especialmente para la era de la IA y promete ofrecer un rendimiento excepcional. El anuncio no es casual y se produce antes de la celebración de Computex, la gran feria informática de Asia en la que los gigantes del sector y las startups presentan sus innovaciones en hardware, inteligencia artificial (IA) y semiconductores, y que se celebrará en Taipéi del 2 al 5 de junio.

Las dos grandes firmas coreanas (SK Hynix y Samsung) se disparan ante la posibilidad de nuevos acuerdos con Nvidia. Pero Samsung comienza a enviar muestras de memoria HBM4 a clientes clave, superando a SK Hynix en la entrega de la próxima generación de chips de IA. La carrera por el chip de memoria más avanzado tiene, de momento, otro líder, precisamente cuando Samsung estaba rezagada en Bolsa respecto a su gran competidor, cuya cotización sufre ahora. Están en juego miles de millones en contratos de suministro y el precio del HBM4.

Por otro lado, Son Masayoshi, presidente de SoftBank, parece responder con la mayor apuesta de IA empresarial en Europa: 75.000 millones€ en centros de computación en Francia. Esta noticia impulsa a Schneider Electric, Eiffage y otras empresas francesas que logren los contratos de construcción y energía.

Otro dato: Los software stocks cierran por encima de su media de 200 días por primera vez desde principios de enero, cuando la irrupción de Anthropic los hundió. Que el mercado haya olvidado la amenaza de la IA al software en apenas cinco meses dice mucho sobre el ciclo. El sector recupera terreno técnico clave. Para el inversor puede ser una señal de entrada en la actividad SaaS.

Mientras, Ford registra su mejor mes bursátil desde la crisis financiera de 2008 arrastrado por el optimismo IA y la automatización industrial.

UBS: cuidado con el exceso de capacidad en hardware

"La inteligencia artificial está ganando terreno entre las empresas suizas, no como una revolución disruptiva, sino como la siguiente etapa lógica de la digitalización. Esta transición está generando nuevas oportunidades, al tiempo que plantea nuevas exigencias para las empresas, el mercado laboral y los inversores", señala Michael Bolliger, Director de Inversiones (CIO) para Suiza de UBS Global Wealth Management.

"¿qué nos enseña la historia sobre los próximos líderes del mercado de la inteligencia artificial? En primer lugar, es probable que nuevos participantes se encuentren entre los futuros líderes. En segundo lugar, un exceso de capacidad en hardware afectará con mayor intensidad a las empresas que operan en mercados altamente competitivos. Y, en tercer lugar, las compañías que consigan convertirse más rápidamente en plataformas serán probablemente las ganadoras. En nuestra opinión, esto implicará invertir tanto en inteligencia como en aplicaciones capaces de aprovechar los efectos de red", apunta Ulrike Hoffmann-Burchardi, Directora de Inversiones para las Américas y Responsable Global de Renta Variable.

Evli se centra en los sectores más castigados

Por su parte, la gestora finlandesa Evli basa su estrategia Deep Value con sesgo contrarían en los sectores más castigados por el entorno geopolítico y económico inestable que domina los mercados en 2026. Por este motivo, la estrategia ha incrementado sus posiciones en tecnología médica, químicas, papel y cartón, automoción, y compañías relacionadas con la IA que, o bien han sido excesivamente castigadas por el mercado por ser consideradas “perdedoras” en la carrera de la IA, o tienen una exposición oculta a la Inteligencia Artificial. 

La estrategia Deep Value de Evli identifica compañías que el mercado evita, cuyo precio ha sufrido caídas extremas, pero cuyos activos, balances y capacidad de generación de beneficios siguen siendo sólidos. El gestor no busca simplemente compañías baratas en términos relativos, sino compañías que atraviesan situaciones de infravaloración extrema, como lo prueba que la capitalización bursátil de dichas empresas es entre un 60% y un 70% inferior a sus valoraciones históricas, e incluso más en algunos casos. Por tanto, se trata de una estrategia Deep Value con un sesgo contrarían, con una correlación muy baja respecto a las estrategias de inversión tradicionales.

Otra de las claves de la estrategia Deep Value de Evli es que no intenta predecir el momento exacto en el que se producirá un giro macroeconómico o bursátil para calcular una revalorización potencial en la cartera. Porque cuando llega el cambio en la esfera macro o de mercados, “la mayor parte del reajuste en valoración ya se ha producido, lo que aumenta el peligro de llegar demasiado tarde”, según Petter Langenskiöld, gestor de la estrategia. 

La estrategia Deep Value de Evli busca aprovechar las fases de fuertes caídas para aumentar posiciones en compañías cuya tesis fundamental permanece intacta. 

27Apr

Descuentan que el fin del enfrentamiento se encuentra cada vez más cerca: aunque el camino hasta llegar a ello resulte complejo y esté marcado por avances y retrocesos, ya que las dos partes tienen mucho que perder y muy poco que ganar si la guerra se reavivara.

Miguel Ángel Valero

Las reuniones de los principales bancos centrales desplazan en la atención de los mercados al conflicto de Oriente Medio. ahora rebautizado como la Tercera Guerra del Golfo. Se aprecia un sesgo común: prudencia y sin cambios en los tipos de referencia. En EEUU, la Reserva Federal previsiblemente mantendrá los tipos en pausa –actualmente en el 3,50%-3,75%–, priorizando la evaluación del impacto del repunte de las tensiones geopolíticas y de los precios energéticos sobre la inflación y la actividad económica. Su presidente, Jerome Powell, deberá insistir en la resistencia de la economía estadounidense y en la necesidad de preservar opcionalidad antes de reabrir el debate sobre los recortes.

No obstante, el foco político seguirá ganando peso: la retirada, el viernes 24 de noviembre, de la investigación del Departamento de Justicia sobre Powell despeja el camino para que Kevin Warsh avance en su confirmación como futuro presidente de la Fed. Este miércoles 29 de noviembre el Comité Bancario del Senado deberá refrendar su candidatura, a lo que seguirá el voto del pleno del Senado, previsiblemente en la primera quincena de mayo. El 15 de mayo expira oficialmente el mandato de Powell, que podrá seguir como miembro de la Fed hasta 2028.  

En Europa, el BCE también deberá optar por dejar sin cambios la tasa de facilidad de depósito, actualmente en el 2% en un contexto en el que la desinflación avanza, pero los riesgos externos aconsejan cautela. El mensaje de Lagarde probablemente combinará confianza en la senda de la inflación con la advertencia de que un encarecimiento sostenido de la energía podría limitar el margen para nuevas bajadas. 

Para el Banco de Inglaterra, los mercados descuentan también una pausa en el 3,75% actual, aunque la debilidad del crecimiento y una inflación todavía incómoda mantienen abierto el debate interno.

En el caso del Banco de Japón, seguirá centrado en sus nuevas previsiones macroeconómicas y en calibrar hasta qué punto el entorno global permite continuar, de forma gradual, con la normalización monetaria desde niveles actuales del 0,75%.  

Resultados de los hiperescaladores

Otro foco de atención son los resultados de las empresas en EEUU, con importantes cifras de crecimiento y alto porcentaje de sorpresas positivas. Especialmente, las grandes tecnológicas, con los resultados de los principales hiperescaladores –Alphabet, Meta, Microsoft y Amazon– y Apple. El mercado probablemente no se conformará con buenas cifras de ventas y beneficios, sino que se centrará en señales claras de que el fuerte incremento de la inversión en IA empieza a traducirse en retornos visibles. 

En este contexto, unos resultados sólidos podrían reforzar el liderazgo del sector tecnológico y sostener el apetito por el riesgo, mientras que cualquier decepción en guías, capex o monetización de la IA tendría un impacto relevante, dada la elevada concentración del mercado en estas compañías.  

"Marco viable" para solucionar el conflicto de Irán

La semana pasada se produjo una extensión de las treguas en Oriente Medio: por un lado, Trump anunció la prolongación indefinida del alto el fuego con Irán con el objetivo de retomar las negociaciones. Por otro, Israel comunicó la ampliación de la tregua por un periodo adicional de tres semanas. No obstante, los encuentros diplomáticos previstos entre representantes de Irán y EEUU no llegaron a materializarse. Pese a ello, el ministro iraní aseguró haber presentado un “marco viable” para poner fin al conflicto. 

Con el estrecho de Ormuz aún cerrado, el pulso diplomático se mantiene, mientras Trump se muestra abiertamente dispuesto a negociar y resolver la crisis con la mayor rapidez posible. En este contexto, Irán ha presentado una propuesta para reabrir el estrecho y avanzar hacia el fin de la guerra. A través de mediadores paquistaníes, se ofrece a EEUU un acuerdo para normalizar el tránsito por Ormuz a cambio de que Washington levante el bloqueo sobre los puertos iraníes, dejando para una fase posterior las conversaciones sobre el programa nuclear. 

La Casa Blanca ha reiterado que cualquier acuerdo deberá garantizar que Irán no pueda desarrollar armas nucleares, por lo que el mercado estará atento a si EEUU acepta una solución parcial para aliviar la presión sobre el crudo y el comercio global, o si por el contrario insiste en vincular cualquier distensión a concesiones nucleares más amplias. 

El mercado parece descontar que el fin del enfrentamiento se encuentra cada vez más cerca: aunque el camino hasta llegar a ello resulte complejo y esté marcado por avances y retrocesos, ya que las dos partes tienen mucho que perder y muy poco que ganar si la guerra se reavivara.

N26: el inversor cripto opta por aprovechar las caídas para comprar

Por otra parte, tras el cierre del primer trimestre, N26 ha analizado los patrones de trading agregados y anonimizados para comprender cómo los inversores en España han afrontado un periodo volátil marcado por las tensiones geopolíticas y las condiciones cambiantes del mercado. Los datos revelan desviaciones notables en el comportamiento inversor vinculadas a estos acontecimientos mundiales clave, lo que ofrece una perspectiva sobre cómo los inversores particulares responden en periodos de mayor incertidumbre. La escalada geopolítica impulsa el reequilibrio de carteras de acciones y ETF.

Tras los acontecimientos geopolíticos del 28 de febrero, la actividad de los inversores aumentó considerablemente:

  • Acciones: Esto indica una elevada rotación de carteras en consonancia con la volatilidad del mercado, con los inversores españoles reequilibrando activamente sus posiciones —saliendo eventualmente de activos vulnerables y abriendo nuevos con diferentes niveles de seguridad u oportunidad— en lugar de optar por una salida total del mercado.
  • ETF: En la misma semana, el volumen de transacciones de venta de ETF se disparó hasta un 98% por encima de la media semanal del primer trimestre, mientras que el volumen de transacciones de compra aumentó un +41%, lo que refleja niveles semanales elevados, aunque no excepcionales.
    • El repunte en el volumen de ventas indica una reducción estratégica de la exposición al mercado general a medida que el conflicto se intensificaba y en consonancia con el empeoramiento del sentimiento del mercado.
  • La actividad en el mercado de las criptomonedas viene determinada por los movimientos del mercado, más que por la geopolítica:
    • Si bien las acciones y los ETF experimentaron aumentos significativos en la actividad de compra y venta tras los acontecimientos geopolíticos, la desviación más notable en los hábitos de negociación de criptomonedas se produjo en la semana del 2 de febrero, durante una caída generalizada del mercado en las principales criptodivisas, como Bitcoin y Ethereum. Durante este periodo, el volumen de transacciones de compra de cripto aumentó un 190% por encima de la media semanal del primer trimestre, mientras que el volumen de venta se incrementó en un +103%.
    • Aunque el sector cripto experimentó una alta volatilidad y un aumento de las ventas, el abrumador pico de compras apunta a una sofisticada mentalidad de 'buy the dip' (comprar en la caída). Los inversores minoristas españoles parecen considerar las correcciones de precios en los criptoactivos como puntos de entrada de fuerte convicción, ignorando en gran medida el ruido geopolítico que afectó a los mercados tradicionales.

Antón Díez Tubet, director general de N26 España y Portugal, interpreta que "los inversores en España están siguiendo de cerca los acontecimientos globales y respondiendo de forma dinámica en las distintas clases de activos. Mientras que los eventos geopolíticos se asociaron con un aumento de la actividad en acciones y ETF, los patrones de negociación de cripto parecen estar más estrechamente alineados con los movimientos de precios específicos del mercado. En general, observamos una creciente disposición entre los inversores minoristas a ajustar sus carteras en respuesta a las condiciones cambiantes del mercado, manteniendo almismo tiempo la diversificación y una visión a largo plazo".

Ebury: no hay rastro alguno del 'sell America trade'

Aunque se está manteniendo el alto el fuego en Irán, el bloqueo casi total del estrecho de Ormuz persiste por ambas partes. Tampoco existen demasiado indicios de que las negociaciones de paz estén avanzando o, siquiera, de que se estén celebrando. En este contexto, los mercados de divisas se están moviendo sin una dirección clara, a diferencia de las Bolsas estadounidenses que continúan marcando nuevos máximos. El repunte de los activos de riesgo europeos, en cambio, se está viendo limitado por la preocupación en torno al estado de la economía europea. Lo que sí resulta evidente es que no hay rastro alguno del 'sell America trade' en estos momentos, en tanto que se espera un impacto relativamente menor de la guerra sobre la economía estadounidense. Esta semana será clave. Además de las novedades sobre el conflicto, la atención estará puesta en los bancos centrales: la Reserva Federal se reúne el miércoles y el BCE y el Banco de Inglaterra el jueves. Aunque no se anticipan cambios en los tipos de interés, los mercados estarán atentos a las comunicaciones de los bancos centrales dado que han transmitido muy poca información hasta ahora sobre el impacto de la guerra en la inflación y el crecimiento y sus posibles respuestas. Completarán el intenso calendario económico los datos de inflación de la zona euro y de inflación PCE de Estados Unidos, que serán publicados el jueves. 

  • EUR: Las encuestas publicadas la semana pasada en la zona euro fueron algo desalentadoras. La encuesta ZEW cayó a su nivel más bajo en tres años, a pesar de la resiliencia relativa de los activos europeos. Aún más preocupante fue el hundimiento del PMI de abril, que se situó muy por debajo de las expectativas y en territorio contractivo. Está por ver si estos «datos suaves» reflejan una reacción exagerada al conflicto de Irán y los «datos duros» acaban siendo más positivos. En cualquier caso, queda prácticamente descartada cualquier subida de tipos por parte del BCE esta semana. Los datos de PIB del primer trimestre y la inflación preliminar de abril, junto con las declaraciones del BCE el jueves, ofrecerán una imagen mucho más nítida del impacto del conflicto en la eurozona y de la posible respuesta del banco central a futuro.
  • USD: Los datos económicos estadounidenses siguen mostrando resiliencia frente al conflicto. Las ventas minoristas de marzo resultaron muy sólidas, lo que confirma la desconexión que existe entre la baja confianza de los consumidores y su comportamiento real. Los PMI también sorprendieron al alza. Todo ello respalda la decisión de que se mantengan los tipos esta semana. Se prevé que en la última reunión bajo la presidencia de Powell se adopte un tono cautelosamente hawkish. A la incertidumbre generada por la guerra se suma el cambio de liderazgo en la Fed, que será liderada próximamente por un perfil vinculado a Trump y aparentemente dovish: Kevin Warsh. En este contexto, creemos que la probabilidad de que el siguiente movimiento de tipos sea al alza es la misma que la de un movimiento a la baja.
  • GBP: Los datos económicos de la semana pasada respaldaron la modesta apreciación de la libra desde el inicio del conflicto. Tanto los salarios como el desempleo superaron las expectativas, aunque corresponden a febrero y, por tanto, son anteriores al estallido de la guerra. La inflación subió ligeramente, tal como se anticipaba, pero la buena noticia llegó de las encuestas PMI de abril, que repuntaron hasta máximos de 18 meses a pesar de los sombríos titulares sobre el conflicto y el encarecimiento de la energía. Con casi total seguridad el Banco de Inglaterra no modificará los tipos esta semana, aunque será relevante el resultado de la votación para comprobar si las expectativas del mercado (dos subidas en 2026) coinciden con la visión del Comité de Política Monetaria.

UBS

Los precios del crudo Brent ampliaron sus ganancias tras subir un 16,5% la semana pasada, el mayor incremento semanal en siete semanas. Unos precios del petróleo elevados durante un período prolongado representan un importante riesgo a la baja para el crecimiento global, con múltiples efectos secundarios. Sin embargo, "creemos que el crecimiento debería mantenerse resiliente, que la inflación probablemente quede por debajo de las expectativas del mercado y que existe suficiente demanda para absorber una mayor oferta de deuda. Nuestro escenario base es que el lastre para el crecimiento derivado de unos precios del petróleo más altos es manejable. Esperamos que los aumentos de la inflación general tengan una transmisión limitada a la inflación subyacente. Los mercados de capitales deberían contar con liquidez suficiente para absorber la oferta adicional", señalan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Creemos que sigue siendo importante invertir, y consideramos que un plan claro es más relevante que nunca en un mundo de narrativas que cambian rápidamente. En renta variable, recomendamos que los inversores diversifiquen su exposición más allá de las grandes tecnológicas para captar un crecimiento de beneficios más amplio. En renta fija, vemos oportunidades en bonos de alta calidad a corto y medio plazo. En otros ámbitos, nos gustan el oro y las materias primas como elementos de diversificación, y creemos que los inversores deberían centrarse en diversificar tanto con, como dentro de, las inversiones alternativas.”

“Los precios más altos de la energía son un riesgo, pero en ausencia de un shock prolongado, creemos que el entorno para la economía y los beneficios empresariales sigue siendo sólido, lo que respalda a la renta variable", añade.

“Los precios de mercado siguen reflejando una mayor probabilidad de nuevas subidas de tipos de la que consideramos justificada, tanto en el Reino Unido como en la zona euro. Seguimos viendo esto como una oportunidad para que los inversores aseguren rendimientos, especialmente en bonos de alta calidad a corto y medio plazo en la curva", apunta Dean Turner, economista jefe para la zona euro y Reino Unido.

“Es momento de diversificar alejándose de los mayores pesos de los índices y de rotar desde activos ‘blandos’ hacia activos físicos, que son menos propensos a verse sometidos a una intensa competencia por parte de la IA", aporta Ulrike Hoffmann-Burchardi, directora de inversiones para las Américas y responsable global de renta variable.

“Los resultados del primer trimestre siguen siendo sólidos, junto con claras señales de mejora cíclica. Un crecimiento saludable de los beneficios es un factor clave que respalda nuestra previsión de nuevas subidas en los mercados", opina David Lefkowitz, responsable de renta variable en EEUU.

Evli:  los bonos corporativos han reforzado su atractivo para el inversor

La gestora nórdica Evli cree que la negativa evolución de la renta fija en marzo, afectada por una poco habitual combinación de subida de los rendimientos en la curva soberana y ampliación de diferenciales, ha reforzado el atractivo de los bonos corporativos como protección frente a la volatilidad en tipos de interés, y en el caso de los bonos a tipo variable, frente a la inflación provocada por el conflicto en Irán. 

Explica que el Crédito aporta a los inversores una doble ventaja: el carry (efecto de mantener el bono en cartera, que aporta al inversor el cupón más la revalorización del bono a medida que se acerca el vencimiento) y unos retornos esperados elevados, especialmente si el mercado se sigue recuperando de las turbulencias de marzo. 

Juhamatti Pukka, Head of Fixed Income de Evli, señala que el nivel al que se situaron las rentabilidades en marzo ha hecho que la renta fija, y especialmente el mercado de bonos corporativos, resulte muy atractiva. Rentabilidades Investment Grade (IG) del 3,5%, crossover de vencimiento corto al 4%, High Yield (HY) europeo al 6,2% y HY nórdico al 6,7% son niveles que “abren la puerta al inversor para disfrutar de retornos elevados y del carry durante los próximos años”. “No sabemos cuándo terminará la guerra en Irán y los envíos de petróleo volverán a niveles previos a la guerra. Pero los niveles actuales de rentabilidad ya reflejan esa incertidumbre, y la reacción del mercado tras el reciente anuncio de alto el fuego muestra lo rápido que puede reaccionar el Crédito ante acontecimientos positivos”, argumenta.

13Apr

La contundente victoria del proeuropeo Péter Magyar facilita un realineamiento de Hungría con Bruselas y una mayor cohesión interna de la Unión Europea en un contexto de elevada tensión geopolítica.

Miguel Ángel Valero 

¿Acaso alguien esperaba que el conflicto iraní se resolviera en la primera ronda de negociaciones? Como se podía sospechar, a pesar de la prisa de EEUU (en realidad, de Trump ante las elecciones de noviembre), las conversaciones quedaron truncadas, pero desde luego no supone una vuelta a la casilla de salida. El giro de los acontecimientos nos introduce en una salvaje dinámica de tira y afloja, en la que ambas partes buscan maximizar su posición negociadora. Irán es plenamente consciente de que dispone de un elemento de presión clave y, hasta el momento, ha sabido explotar la baza del estrecho de Ormuz. Desde el lado estadounidense, el movimiento actual persigue estrechar el cerco en la negociación: si el bloqueo a los buques iraníes llegara a materializarse con éxito, el régimen se enfrentaría a una progresiva asfixia económica que comprometería su capacidad de supervivencia. Porque Irán continúa exportando petróleo, ya que sus propios barcos siguen atravesando Ormuz.

Trump ordenó a la Armada estadounidense bloquear el estrecho de Ormuz a las embarcaciones que operen con puertos iraníes, permitiendo el paso de los buques con origen y destino no vinculados al régimen de los ayatolás. De este modo, Trump busca impedir la exportación de petróleo iraní, lo que permitirá cortar una de las principales fuentes de financiación del régimen. La falta de un acuerdo entre EEUU e Irán radica en la exigencia estadounidense de que renuncie al desarrollo de capacidades de enriquecimiento de uranio, una condición rechazada por Teherán. Además, la Casa Blanca presionaba para que Irán abriese “completamente” el estrecho, que en los últimos días se encontraba “cuestionablemente abierto”, bajo las condiciones iraníes de pago de peajes en criptomonedas y amenazas hacia aquellos buques que transitaran sin autorización.

Swisscanto: el 'riesgo de titulares' seguirá siendo elevado

René Nicolodi, director de Renta Variable de Zürcher Kantonalbank, gestora de los fondos de Swisscanto, avisa que el entorno macroeconómico sigue caracterizándose por una mayor incertidumbre geopolítica, debida principalmente al conflicto en Oriente Medio. En marzo, la prima de riesgo de las acciones subió hasta el 3,7% para los valores estadounidenses y superó el 4,5% para los de la UE, acompañada de una volatilidad significativamente mayor debido a la elevada incertidumbre y, en ocasiones, a una comunicación incoherente.

A principios de abril, la situación se calmó tras el anuncio de un alto el fuego de dos semanas, y los mercados respondieron con un fuerte repunte de alivio. Sin embargo, por el momento, las condiciones del mercado siguen marcadas por una fragilidad pronunciada. Por lo tanto, cabe esperar que los mercados sigan experimentando una elevada volatilidad hasta que el alto el fuego dé paso a un acuerdo de paz estable y, sobre todo, hasta que se resuelva definitivamente el cuello de botella energético en el estrecho de Ormuz. La principal incógnita es hasta qué punto las partes en conflicto están dispuestas a negociar sus demandas. Hasta entonces, el denominado 'riesgo de titulares' seguirá siendo elevado y es probable que el sentimiento del mercado se vea impulsado más por el flujo de noticias que por acontecimientos concretos.

"Nuestra hipótesis de base no ha cambiado desde el inicio del conflicto: seguimos contando con una resolución oportuna del conflicto en Oriente Medio. La voluntad declarada de las partes beligerantes de negociar, manifestada a principios de abril, apunta a una normalización a corto plazo de la tensa situación. Desde una perspectiva política, EEUU sigue teniendo un gran interés en limitar las repercusiones económicas y políticas de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre. Es probable que China también esté trabajando entre bastidores para garantizar la normalización de las exportaciones de energía. Sin embargo, a lo largo del conflicto también ha quedado claro que la solución no depende únicamente de EEUU. Es difícil evaluar el progreso efectivo de las negociaciones, y no se puede descartar un repentino recrudecimiento del conflicto. Cualquier nueva escalada prolongaría la duración del conflicto y agravaría las implicaciones macroeconómicas a nivel mundial. Por el contrario, una reapertura total del estrecho de Ormuz podría acelerar significativamente el proceso de estabilización", argumenta.

En este contexto geopolítico, la confianza de los inversores se ha mantenido hasta ahora relativamente equilibrada: dada la perturbación del suministro energético mundial y las valoraciones históricamente elevadas, la corrección en los mercados de renta variable ha sido comparativamente moderada. Desde el inicio del conflicto, las pérdidas bursátiles (a 10 de abril de 2026) se han mantenido contenidas: renta variable global -1,5%, renta variable estadounidense -0,75%, renta variable UE -2,3% y de mercados emergentes -3,6%. Durante los periodos de tensión, el índice de volatilidad VIX solo alcanzó brevemente niveles superiores a 30 y actualmente cotiza en torno a los 20 puntos. El comportamiento del mercado sugiere que o bien no se esperan repercusiones graves para la economía mundial en este momento, o bien los participantes en el mercado muestran cierta complacencia ante una posible escalada a más largo plazo.

A principios de año, las expectativas eran relativamente optimistas. A pesar de la incertidumbre en torno al potencial de la inteligencia artificial (IA), el anuncio de nuevos aranceles comerciales y el aumento de las tasas de impago en el segmento del crédito privado, los mercados de renta variable registraron rentabilidades atractivas hasta finales de febrero, especialmente en Europa (+5,6 %) y en los mercados emergentes (+11 %).

El mercado reaccionó rápidamente en marzo y las valoraciones de la renta variable se revisaron a la baja. Al mismo tiempo, la relación precio-beneficio actual (a 10 de abril) de la renta variable estadounidense se sitúa en 21, claramente por encima de la media a largo plazo, que ronda el 17,7. Hasta la fecha, los analistas no han realizado ajustes en las previsiones de beneficios para 2026 y 2027.

Por lo tanto, el riesgo predominante para los mercados de renta variable sigue estando vinculado a la duración del conflicto en Oriente Medio y a la cuestión de si el alto el fuego se mantendrá y culminará en un acuerdo negociado. Cuanto más tiempo permanezca cerrado o con fuertes restricciones el estrecho de Ormuz para el transporte de petróleo y gas, más grave será la interrupción del suministro energético mundial. El precio del crudo Brent ha llegado a subir en algunos momentos casi un 60% con respecto a los niveles previos al conflicto. Incluso tras el alto el fuego de dos semanas acordado en abril, sigue cotizando en torno a los 100$ por barril.

Un período prolongado de escasez de suministro y unos precios de la energía significativamente más altos tendrían consecuencias de gran alcance, como el aumento de las expectativas de inflación y el deterioro de las previsiones de crecimiento mundial. En marzo, las expectativas de inflación en EEUU ya se dispararon del 2,4% al 3,3%, mientras que la confianza de los consumidores estadounidenses alcanzó en abril su nivel más bajo en varios años. Si, como consecuencia, se materializaran unas expectativas de beneficios más bajas, esto podría desencadenar nuevos ajustes en los precios de las acciones. Una desescalada del conflicto a lo largo de abril frenaría, a su vez, esta evolución.

El conflicto ha afectado con mayor severidad a aquellas zonas que dependen especialmente de las importaciones de energía procedentes de Oriente Medio. EEUU ha demostrado ser más resistente en este sentido; sigue beneficiándose de su condición de exportador neto de petróleo y, desde el punto de vista de la inversión, sigue siendo un 'refugio seguro' que atrae entradas de capital.

Por el contrario, Europa y los mercados emergentes se han visto más afectados por las turbulencias en Oriente Medio. Estos últimos se ven afectados por la incertidumbre en torno a las posibles repercusiones económicas - incluida una postura de política monetaria más restrictiva -, un dólar más fuerte y el riesgo de unas previsiones de crecimiento mundial más débiles. 

A nivel sectorial, los valores energéticos (+11,3%) fueron los claros ganadores a nivel mundial en marzo, mientras que los sectores cíclicos, como el industrial (-10,6%) y los materiales básicos (-10,7%), fueron los que más se quedaron atrás.

El conflicto en Oriente Medio también ha revertido algunas de las rotaciones del mercado de renta variable que han impulsado la rentabilidad desde principios de año. El rendimiento superior de los valores value se detuvo en marzo. La tendencia de las pequeñas capitalizaciones se invirtió, y los valores de pequeña capitalización registraron un rendimiento un 3% inferior al de los de gran capitalización en marzo, tras dos meses de fuertes ganancias relativas. Y la inversión en la rotación de estilos favoreció a los valores de alta calidad.

Los rápidos cambios en el flujo de noticias geopolíticas exigen cierta serenidad en este entorno volátil. "A la luz de nuestro escenario base, consideramos adecuada una asignación de renta variable entre neutral y ligeramente más defensiva, mediante posiciones en bienes de consumo básico, servicios públicos o salud. Del mismo modo, una mayor asignación a empresas de calidad puede contribuir a mejorar la resiliencia de la cartera", resalta este experto.

Al mismo tiempo, el papel de la IA como posible motor de crecimiento estructural sigue intacto. Es probable que los semiconductores, los equipos de red y los proveedores de infraestructura de centros de datos sean los principales beneficiarios de este ciclo de inversión, impulsado por los sustanciales gastos de capital de los principales hiperescaladores. En un entorno en el que la seguridad y la independencia energéticas cobran cada vez más importancia, el tema de la electrificación también está ganando protagonismo.

El alto el fuego ha proporcionado un respiro, aunque es probable que los riesgos de titulares sigan siendo elevados en los próximos días. Por lo tanto, las condiciones del mercado seguirán siendo frágiles por el momento.

Columbia Threadneedle: la incertidumbre no es temporal

William Davies, Global Chief Investment Officer de Columbia Threadneedle Investments,  destaca que "a medida que entramos en el segundo trimestre de 2026, la economía global está siendo moldeada por una combinación de transformación tecnológica, inestabilidad geopolítica y resultados económicos cada vez más divergentes entre regiones". La fuerza estructural más poderosa sigue siendo la inteligencia artificial. La inversión vinculada a la IA continúa acelerándose a un ritmo notable, liderada por un pequeño número de empresas tecnológicas globales que están comprometiendo niveles sin precedentes de capital en centros de datos, potencia de cálculo e infraestructuras. Esta inversión tiene el potencial de transformar la productividad y el crecimiento económico con el tiempo. Sin embargo, la magnitud del gasto también plantea una cuestión importante: no si la IA cambiará el mundo, sino si todo este capital generará finalmente rendimientos económicos aceptables. La historia muestra que los grandes cambios tecnológicos a menudo implican periodos de sobreinversión antes de que los ganadores a largo plazo queden claros.

Junto a este cambio tecnológico, la geopolítica ha vuelto con fuerza al centro de las perspectivas económicas. El conflicto en Oriente Medio ha tenido trágicas consecuencias humanitarias, pero también está reconfigurando los mercados a través de los precios de la energía y las cadenas de suministro. La interrupción de los flujos de petróleo a través del estrecho de Ormuz pone de manifiesto lo vulnerable que sigue siendo la economía global a los shocks regionales. Los precios de la energía aumentaron con fuerza durante marzo, y aunque el impacto inmediato se ha dejado sentir en los mercados, las consecuencias económicas completas podrían manifestarse solo en los próximos meses a medida que los mayores costes se trasladen a la producción y el consumo.

Esto crea un entorno difícil para los bancos centrales. La inflación en muchas economías sigue por encima del objetivo, y unos precios de la energía más altos añaden más presión. Al mismo tiempo, el impulso económico se está ralentizando y los mercados laborales se están enfriando gradualmente. Los responsables de política económica deben equilibrar el riesgo de responder de forma demasiado agresiva a una inflación impulsada por la energía frente al peligro de socavar un crecimiento ya frágil. Por esta razón, esperamos que los bancos centrales actúen con cautela, vigilando si los efectos inflacionarios persisten o si la debilidad de la demanda se convierte en la fuerza dominante.

Una de las características más importantes del entorno actual es la divergencia. Las regiones importadoras de energía, en particular partes de Europa, están más expuestas a los precios elevados y a las interrupciones del suministro que las economías autosuficientes en energía. El optimismo previo sobre el crecimiento europeo se ha visto cuestionado por estos acontecimientos, mientras que otras regiones podrían demostrar mayor resiliencia. Esta divergencia también es evidente en los mercados de divisas. La incertidumbre ha reforzado el papel del dólar estadounidense como activo refugio, y a pesar de las preocupaciones fiscales a largo plazo, "no vemos ninguna alternativa realista a la posición del dólar como principal moneda de reserva mundial", recalcan en Columbia

La incertidumbre política es otra característica persistente del panorama. Incluso si las tensiones en Oriente Medio disminuyen, la historia sugiere que la inestabilidad en la región es poco probable que desaparezca. Los periodos de calma han dado paso repetidamente a nuevos estallidos, y esta fragilidad subyacente seguirá influyendo en los mercados, los precios de la energía y la confianza.

En conjunto, estas fuerzas apuntan a un entorno definido menos por un único ciclo global y más por la fragmentación. Es probable que las políticas, las tasas de crecimiento y los resultados de mercado difieran notablemente entre países y sectores. La disrupción tecnológica derivada de la IA creará ganadores y perdedores significativos, los riesgos geopolíticos seguirán reconfigurando las cadenas de suministro, y la inflación seguirá siendo más volátil que en la década anterior a la pandemia. En este contexto, la incertidumbre no es una fase temporal, sino una característica definitoria de la actual era económica. Para gobiernos, empresas e inversores por igual, la capacidad de adaptación, más que las previsiones de estabilidad, será esencial a medida que navegamos el resto de 2026 y más allá

UBS: ambas partes buscan una solución

El UBS CIO Daily resalta que la falta de avances en las conversaciones entre EEUU e Irán ha puesto a prueba el optimismo de los mercados: "Esto refuerza nuestra opinión de que los inversores buscan mitigar riesgos mediante la diversificación y la cobertura. También seguimos recomendando mantenerse invertidos, ya que ambas partes están interesadas en encontrar una solución. Los esfuerzos por lograr una resolución del conflicto parecen destinados a continuar, a pesar del intento inicial fallido. Los recortes de tipos de la Reserva Federal siguen previstos para más adelante en el año, a medida que la inflación subyacente en EEUU se modera. Los resultados del sector tecnológico podrían reforzar la confianza de los inversores en la IA".

Mark Haefele, Chief Investment Officer de UBS Global Wealth Management, afirma: “Para afrontar la incertidumbre a corto plazo, seguimos aconsejando a los inversores que aseguren la resiliencia de sus carteras mediante la diversificación y la cobertura. Vemos valor en bonos de calidad a corto plazo, en el oro y en un amplio conjunto de materias primas, así como en alternativas como los hedge funds para aquellos que puedan y estén dispuestos a gestionar riesgos inherentes como la iliquidez”.

“En el primer trimestre, esperamos un crecimiento del beneficio por acción (BPA) del 17% para el S&P 500, un 3% por encima del consenso y el ritmo de crecimiento más rápido en cinco años. El fuerte crecimiento de las empresas de semiconductores vinculadas a la IA impulsa un tercio de esta tasa de crecimiento”, apunta David Lefkowitz, Responsable de Renta Variable de EEUU.

“La demanda de combustibles para motores ha disminuido en muchos países. El precio es una forma de lograrlo, si los gobiernos no intervienen”, añade Paul Donovan, Economista jefe.

Ebury:; los mercados tratan de digerir la avalancha de titulares

"Aunque EEUU parece estar considerando la reanudación de ataques limitados contra Irán, la reacción de momento parece estar siendo relativamente contenida: los precios del petróleo han subido, los futuros bursátiles han retrocedido y el dólar ha repuntado ligeramente, pero sin llegar aún a los niveles previos al alto el fuego. Esto sugiere que los inversores interpretan el fracaso de las negociaciones más como un contratiempo temporal que como un obstáculo definitivo en el camino hacia la paz. No obstante, el colapso de las conversaciones supone un claro revés para los mercados", avisa el Análisis del Mercado de Divisas de Ebury.

 A partir de ahora, las declaraciones de la Casa Blanca y los acontecimientos militares seguirán marcando la pauta. Esta semana destacan la publicación el martes de los precios al productor (IPP) de marzo en EEUU, el miércoles la producción industrial de febrero en la zona euro y el jueves el PIB mensual de febrero del Reino Unido. Estos datos ofrecerán pistas sobre el impacto real de la guerra en la actividad económica y las presiones inflacionarias. Ante la posibilidad de nuevos ataques estadounidenses y el bloqueo de los puertos iraníes, la tendencia bajista del dólar podría frenarse temporalmente.

  • EUR. En Hungría, Viktor Orbán ha perdido las elecciones legislativas tras 16 años de en el poder. El resultado supone una buena noticia para la Unión Europea, después de que Orbán –aliado de Putin pero también amigo de Trump– utilizase de manera recurrente su derecho a veto para frenar decisiones comunitarias clave, erosionando la capacidad de la UE para actuar con rapidez en ámbitos como las sanciones a Rusia o la ayuda financiera a Ucrania. La contundente victoria del opositor Péter Magyar, de perfil proeuropeo, abre la puerta a un realineamiento de Hungría con Bruselas y a una mayor cohesión interna del bloque en un contexto de elevada tensión geopolítica. La derrota de Orbán debería haber supuesto, al menos, un ligero impulso para el euro, al eliminar a un euroescéptico recalcitrante y un obstáculo recurrente para la formulación de políticas en la Unión Europea. Sin embargo, el fracaso de las negociaciones de alto el fuego ha vuelto a centrar toda la atención en la guerra con Irán. A pesar del revés en las conversaciones, el EUR/USD se mantiene justo por debajo de 1,17. Este nivel sugiere que los operadores mantienen un optimismo cauteloso y confían en que, a la larga, prevalecerá la cordura y la paz. De momento, esperamos que la moneda única se vea influida por dos fuerzas contrapuestas. A su favor juega el tono cada vez más hawkish de los responsables del BCE, que está reduciendo la brecha de tipos de interés con respecto al dólar. En contra actúa, por un lado, la mayor vulnerabilidad de la zona euro al encarecimiento energético como importadora neta de petróleo y gas y, por otro, la tendencia natural de los inversores a refugiarse en el dólar mientras persista el conflicto.
  • USD: La inflación en EEUU se disparó en marzo, tal como se esperaba, impulsada por el fuerte repunte de los precios de la gasolina, que elevó el índice general casi un 1 % en un solo mes. El subíndice subyacente mostró un comportamiento más moderado, pero esta relativa buena noticia quedó en entredicho tras la publicación del PCE correspondiente a febrero, que registró una tasa anualizada a tres meses cercana al 5 %. El índice de precios al productor (IPP) de marzo, que se publica este martes, suele pasar desapercibido. Sin embargo, en el contexto actual, cobra especial relevancia como indicador del impacto que el encarecimiento de la energía está teniendo a lo largo de la cadena de producción. Otros datos sugieren que, hasta el momento, el impacto de la guerra en la economía estadounidense ha sido relativamente limitado, más allá del alza en los precios de la gasolina, cuyo repunte, además, no resulta tan dramático si se analiza en un contexto histórico. Los inversores siguen confiando en que la Reserva Federal hará caso omiso de estos picos temporales en la inflación general. No obstante, tras el colapso de las negociaciones de paz, los futuros de tipos han vuelto a descartar cualquier recorte de interés este año. Esta percepción podría cambiar rápidamente si se observan avances hacia una solución antes de que expire el alto el fuego el próximo miércoles
  • GBP: La guerra ha eclipsado por completo los acontecimientos domésticos a la hora de explicar el comportamiento de la libra esterlina. En condiciones normales, ya estaríamos analizando con preocupación las elecciones de mayo, el riesgo de una política fiscal más expansiva y un marco regulatorio menos favorable para las empresas. Sin embargo, las noticias procedentes del conflicto con Irán han relegado todo lo demás a un segundo plano y, al menos de momento, han aliviado considerablemente la presión sobre Keir Starmer. Los datos de febrero que se publicarán esta semana no nos podrán ofrecer una imagen clara del impacto de la guerra. Mucho más relevante será la intervención del gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, el martes. Esperamos que vuelva a descartar una subida inmediata de tipos. Dado que el Comité de Política Monetaria se mostraba dispuesto a recortar los tipos antes del estallido del conflicto, seguimos viendo difícil un endurecimiento agresivo de la política monetaria a lo largo del año, especialmente si se produce una mayor distensión en las próximas semanas. Salvo sorpresas, la libra esterlina tenderá a moverse en línea con el euro, en función de cómo evolucione la guerra.

Evli confía en una rápida resolución del conflicto

Evli, la gestora de activos de Finlandia, cree que es cada vez más probable una rápida resolución de la guerra con Irán porque EEUU no tiene interés en un conflicto prolongado. Una señal de ello es la tregua de dos semanas anunciada por Irán, y las negociaciones de paz en marcha. Si la guerra termina pronto, los mercados bursátiles globales podrían registrar un rebote significativo porque la economía mundial no se habría visto afectada de manera material.

Valtteri Ahti, estratega jefe de Evli, afirma que Donald Trump ha subestimado a Irán y busca una salida rápida a la guerra. The Wall Street Journal comparte esta visión y publica que Trump ha encargado a sus asesores encontrar vías para poner fin al conflicto lo antes posible. Como señala Valtteri Ahti, "está claro que Donald Trump está nervioso y bajo presión. A Trump no le gusta cuando cae la Bolsa. Además, se acercan las elecciones legislativas de mitad de mandato en EEUU, en las que el coste de la vida tendrá una gran influencia en los votantes. Por esa razón, Trump quiere evitar que los precios de la gasolina suban aún más".

El estratega jefe de Evli sostiene que será Teherán —y no Washington— quien decida cuándo termina la guerra. Irán sigue enviando petróleo a China y a otros países asiáticos a precios más altos, lo que significa que su capacidad para resistir la presión es mayor de lo esperado: "EEUU podría haber frenado los envíos de petróleo de Irán mediante un bloqueo si hubiera querido. Pero la Casa Blanca no se atreve a restringir aún más la oferta, porque eso llevaría a un mayor precio del petróleo y a más presión política».

Valtteri Ahti describe la postura de Donald Trump como un error estratégico, ya que Irán cuenta con un salvavidas económico y puede adoptar una posición dura en las negociaciones. Por otra parte, al igual que EEUU, Irán tampoco está interesado en que el conflicto se prolongue, para que el daño a la economía global no llegue a ser significativo: "Irán está en una posición ventajosa porque puede permitirse esperar. Sin embargo, si esa espera se alarga demasiado, EEUU no tendrá más remedio que abrir el Estrecho de Ormuz por la fuerza. Y si eso sucede, Irán perdería todo su poder negociador y no tendría otras opciones para seguir lanzando amenazas".

Por todo ello, aunque el riesgo de un conflicto prolongado y de una escalada de las hostilidades es elevado, ya se están produciendo negociaciones para poner fin a la guerra. Valtteri Ahti describe este conflicto como la culminación de una guerra encubierta entre ambos países durante 40 años, que ha alcanzado una fase final en la que cada parte pone a prueba la fortaleza de la otra. En este momento, el objetivo de Irán es obtener garantías de seguridad para que Estados Unidos no vuelva a intentar derribar al régimen iraní mediante bombardeos masivos.

Por eso, el hecho de que haya comenzado una fase de tregua implica que tanto Irán como EEUU no quieren infligir el máximo daño a la otra parte: la parte positiva es que, tras esta crisis, podríamos tener un Oriente Medio relativamente calmado, porque Irán ha demostrado que puede cerrar el Estrecho de Ormuz si lo considera necesario, algo que eleva el umbral para que otros países inicien una disputa con Irán

Esta posibilidad de que las negociaciones conduzcan al fin del conflicto a corto plazo es lo que lleva al estratega jefe de Evli a mostrarse optimista sobre las perspectivas de los mercados bursátiles globales. Según Valtteri Ahti, este escenario daría lugar a un rebote en forma de V, siempre que la crisis se resuelva antes de que la economía mundial sufra un daño significativo: "Los mercados se recuperarán relativamente rápido. Además, en ese escenario desaparecerían las tres o cuatro subidas de tipos del BCE que actualmente descuenta el mercado".

No obstante, Ahti subraya que cualquier escalada del conflicto podría tener consecuencias devastadoras para la economía global, y podrían surgir tensiones geopolíticas en otras partes del mundo: "Trump es bastante eficaz a la hora de orquestar crisis como esta, así que simplemente tendremos que esperar y ver con qué sale".

30Mar

La perspectiva de un conflicto prolongado e incierto ha provocado fuertes caídas en acciones, bonos y la mayoría de las divisas, con la única excepción del dólar. La presión vendedora se acelera, mientras los precios de la energía se disparan y arrastran al alza al resto de las materias primas

Miguel Ángel Valero

La guerra de Oriente Medio entra en su segundo mes sin que se vea la luz al final del túnel, aunque los mercados parecen aferrarse a la convicción de que, más allá de la retórica, ninguna de las partes parece dispuesta a cruzar líneas irreversibles. El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, asegura en la reunión de ministros de Exteriores del G‑7 que el conflicto está planificado para unas seis semanas y sin tropas sobre el terreno.

Mientras Trump opta por ganar tiempo, ampliando los plazos y posponiendo decisiones críticas, sugiere “controlar” los recursos petroleros iraníes, planteando incluso la posibilidad de tomar el enclave estratégico de la isla de Jarg, principal terminal de exportación de crudo de Irán, y amenaza de nuevo con atacar las centrales eléctricas del país de los ayatolás.

Los hutíes se suman al conflicto enviando misiles a Israel, lo que pone en riesgo el acceso al mar Rojo, por el estrecho de Bab el-Mandeb, y compromete un punto de desahogo clave para el crudo saudí, como es el puerto de Yanbu. 

Emiratos Árabes Unidos propone la creación de una coalición internacional para asegurar la libertad de navegación en el estrecho.

Con el tráfico marítimo bloqueado se acelera la presión para lograr una solución tanto para EEUU como para las demás potencias mundiales porque difícilmente se conseguirán rutas alternativas para el 20% de la producción global de crudo y del comercio global de gas natural licuado (GNL) que pasa habitualmente por el estrecho. Además, por Ormuz no solo sale petróleo: más de una cuarta parte de las importaciones globales de dos fertilizantes clave –urea y fosfato diamónico– proceden de países del Golfo, a lo que se une el 48% del azufre –otro componente clave para la industria de fertilizantes–. De esta región proviene el 9% de la producción mundial de aluminio.

Todo ello, tensiona las cadenas de producción globales y esta semana se empezará a reflejar en los datos macroeconómicos: habrá un repunte de la inflación y un freno en la confianza de los empresarios.

Coface: máximo histórico de la gasolina en EEUU

Precisamente, un análisis de Coface subraya que,  un mes después del inicio de la ofensiva israelí-estadounidense contra Irán, las interrupciones en el suministro de materias primas a través del estrecho de Ormuz siguen alimentando la volatilidad de los precios. El petróleo y el gas, los fertilizantes, los derivados petroquímicos y el aluminio se ven especialmente afectados.“La actual escalada en Oriente Medio está afectando duramente a los mercados de materias primas. El hecho de que el conflicto llegue o no a un punto muerto determinará el alcance del impacto actual en la parte descendente de la cadena de valor” , afirma Simon Lacoume, economista sectorial de Coface.

Los ataques al complejo gasístico de RasLaffan, en Catar, han provocado una nueva subida del precio de las materias primas energéticas. El crudo Brent, que alcanzó un máximo de 119$ a mediados de marzo, subió un 50% en un mes. Sin embargo, los expertos de la compañía de gestión integral del riesgo comercial destacan que esta subida no es uniforme: el crudo DME de Omán ha superado los 160$ por barril, mientras que el WTI estadounidense ronda los 100$ por barril, lo que refleja un impacto muy desigual en los precios según la región y el producto.

A medida que el conflicto se prolonga, esta subida ya está empezando a extenderse a lo largo de la cadena de valor. En EEUU, los precios minoristas de la gasolina normal han alcanzado un máximo histórico (3,96$ por galón, un 35% más que el mes anterior). En Asia, los precios del gasóleo (Singapur) casi se han triplicado desde el inicio del conflicto, hasta los 256 dólares por barril ; los precios mundiales del combustible para aviones se han duplicado, según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).

La subida también es evidente en el gas natural. En Europa, los contratos de futuribles de gas (el índice TTF holandés) se han disparado un 85% en un mes, hasta los 55€/MWh ; mientras que el índice de referencia asiático (LNG Japan/Korea Marker ) se ha duplicado durante el mismo periodo, lo que refleja la persistente vulnerabilidad de los mercados importadores. En comparación, el mercado estadounidense parece menos expuesto a las interrupciones del suministro. No obstante, el Henry Hub estadounidense se encuentra bajo una fuerte presión alcista (+36% intermensual), una señal de que las tensiones energéticas ya se han extendido a nivel mundial. 

Consecuencia: los precios de muchos compuestos petroquímicos están aumentando exponencialmente Los países del Golfo son los principales proveedores asiáticos de productos petroquímicos, que son esenciales para toda la industria del plástico. Una tonelada de nafta ha alcanzado los 1.000$ en Singapur, lo que supone un aumento de más del 60% desde el inicio del conflicto. La combinación de las tensiones en el estrecho de Ormuz y las existencias asiáticas históricamente bajas (de 2 a 3 semanas) ya ha disparado los precios de los polímeros (polipropileno, polietileno, poliestireno, PVC). Esto plantea ahora un riesgo de contagio a toda la cadena de valor.

Esta tendencia también está afectando al azufre , un insumo clave para el proceso de lixiviación de los minerales de cobre y níquel. El aumento del 25% en su precio en un solo mes está poniendo en riesgo a los principales productores mineros altamente dependientes, como Chile, la República Democrática del Congo e Indonesia.

Gracias al abaratamiento de los suministros energéticos nacionales, los países del Golfo ocupan una posición central en estos mercados , representando casi el 19% de las exportaciones mundiales de fertilizantes nitrogenados y el 36% del volumen mundial de urea, mientras que Arabia Saudí es el cuarto mayor exportador de fosfatos. Sin embargo, el gas natural representa hasta el 80% de los costes de producción de los fertilizantes nitrogenados . Por lo tanto, el aumento de los precios del gas provoca, automáticamente, un incremento de los precios de los fertilizantes: una tonelada de urea granulada (FOB Oriente Medio) ha subido un 37%, hasta los 665$, desde el inicio del conflicto. No obstante, el impacto sigue siendo limitado. Por el momento, solo los productores de cereales estadounidenses parecen verse afectados; pero, si las perturbaciones persistieran, Brasil, la India o, incluso, Europa estarían más expuestos.

Los efectos negativos podrían incluso extenderse más allá de los flujos directos de fertilizantes —la India, Brasil o EEUU, para los que los países del Golfo representan el 63%, el 24% y el 21% de las importaciones de fertilizantes nitrogenados, respectivamente — y afectar a terceros países como Marruecos, el principal productor mundial de roca fosfórica, que depende en gran medida del azufre exportado por los países del Golfo.

Con el estrecho de Ormuz bloqueado, los países del Golfo —que representan el 8% de la producción mundial de aluminio— no pueden exportar su producción nacional ni importar las materias primas (bauxita y alúmina) que necesitan sus fundiciones. El lunes 16 de marzo, Aluminum Bahrain (Alba) —que produce el 25 % del aluminio de la región — anunció la suspensión del 19% de su producción, lo que representa el 5% de la producción de aluminio de la región. Lejos de la agitación en Oriente Medio, Mosal ha anunciado la suspensión d e sus operaciones en Mozambique, alegando unos costes energéticos excesivos.

En este contexto de deterioro, los precios del aluminio siguen, por tanto, una tendencia al alza (+11,5% intermensual) , alcanzando un máximo de 3.500$/tonelada tras casi una subida del 25% durante el último año. 

Franklin Templeton destaca la solidez del crecimiento económico mundial

Sonal Desai, CIO de Renta Fija de Franklin Templeton, destaca la solidez del crecimiento en las principales economías, a pesar de que el contexto geopolítico y el encarecimiento de la energía estén elevando los riesgos de inflación. Y señala que la política monetaria sigue siendo el principal factor de ajuste, con posibles divergencias entre los bancos centrales.

El crecimiento de EEUU ha demostrado ser sorprendentemente resiliente a pesar de una constante sucesión de narrativas bajistas. Aunque el aumento de los costes energéticos vinculado a la escalada de tensiones en Oriente Medio, de mantenerse, probablemente presione el consumo, el inminente estímulo fiscal debería compensar parcialmente ese impacto negativo. Mientras tanto, el ciclo de inversión en capital (capex) impulsado por la inteligencia artificial (IA) se mantiene intacto. 

"Nuestra previsión, superior al consenso, de un crecimiento del producto interior bruto (PIB) estadounidense del 3% para 2026 presenta ahora ciertos riesgos a la baja. Aunque el riesgo de recesión ya no es irrelevante, sigue siendo un riesgo de cola. El escenario más probable es un crecimiento más lento, no una contracción, con la expansión estructural aún intacta. Esperamos que la Reserva Federal mantenga su postura sin cambios hasta el final del mandato de su presidente, Jerome Powell, y posiblemente durante todo el año, dado el aumento de los riesgos al alza para la inflación", explica. Si la inflación se extiende más allá de la energía y se vuelve persistente, la Fed podría verse obligada a mantener los tipos de interés elevados durante más tiempo o incluso considerar nuevas subidas.

El conflicto en Oriente Medio ha reintroducido un shock energético en las perspectivas macroeconómicas de la Eurozona, elevando los riesgos inflacionistas y debilitando el perfil de crecimiento a corto plazo, pero creemos que el contexto actual es sustancialmente diferente y será menos severo que en 2022. El shock de oferta no coincide con las dinámicas de reapertura tras la pandemia, y la posición energética de Europa es más sólida: el suministro de gas se ha diversificado, las importaciones de gas natural licuado (GNL) han aumentado y la contribución de las energías renovables ha crecido, por lo que el riesgo de escasez es considerablemente menor. La inflación se manifestará primero a través de la energía, elevando la inflación general hasta alrededor del 3% en un plazo de tres meses, mientras que el crecimiento apunta a una recuperación más lenta en lugar de una recesión. El Banco Central Europeo (BCE) está evaluando distintos escenarios y podría ajustar su política, mientras que el euro afronta presiones moderadas, pero se mantiene resiliente.

Los últimos datos de Japón apuntan a una senda de crecimiento “lenta pero constante”, con una mayor relevancia de la demanda interna y de la política económica. El PIB del cuarto trimestre de 2025 fue revisado al alza, situándose por encima de su potencial, impulsado íntegramente por una sólida demanda interna. El impulso a comienzos de 2026 parece más firme, a medida que se recuperan los ingresos reales, mejora la confianza empresarial y repuntan las exportaciones, especialmente hacia EEUU y China, de cara al Año Nuevo Lunar. La política fiscal es clave en las perspectivas, con posibles recortes de impuestos y la continuidad de la inversión respaldando el crecimiento hasta 2027. La inflación se modera a corto plazo debido a medidas políticas, pero las subidas salariales deberían mantener las presiones subyacentes sobre los precios. Se espera que el Banco de Japón continúe con subidas graduales de los tipos de interés, mientras que los mercados de bonos siguen siendo volátiles.

Ebury: más inflación y menos crecimiento

Nos adentramos en el segundo mes de la guerra y no observamos signos claros de que se vaya a producir una tregua ni de que se vaya a reabrir el estrecho de Ormuz. La perspectiva de un conflicto prolongado e incierto ha provocado fuertes caídas en acciones, bonos y la mayoría de las divisas, con la única excepción del dólar. La presión vendedora se acelera, mientras los precios de la energía se disparan y arrastran al alza al resto de las materias primas, que se convierten en el único activo que se está beneficiando de la situación. 

Los primeros datos macroeconómicos ya reflejan el impacto del conflicto: mayor inflación y menor crecimiento. El factor dominante en los mercados sigue siendo, sin duda, la evolución de la guerra. Las declaraciones erráticas de Trump, que recuerdan a aquellas que pronunció en los días previos y posteriores al  “día de la liberación”, tienen cada vez menos influencia en las fluctuaciones diarias de los precios. Aunque sigue siendo prácticamente imposible anticipar el curso del conflicto, esta semana llegarán datos macroeconómicos relevantes que ayudarán a calibrar su impacto real en las principales economías. Destacan, entre otros, los indicadores laborales de marzo en Estados Unidos (culminando con el informe de nóminas no agrícolas del viernes), la encuesta ISM empresarial del miércoles y el dato preliminar de inflación de marzo en la zona euro, que se publicará el martes.

  • EUR: El euro se depreció la semana pasada a medida que el optimismo sobre una posible desescalada se desvanecía, aunque se mantiene dentro del amplio rango en el que viene cotizando desde el verano pasado. Los PMI mostraron una caída notable, pero, al igual que en Reino Unido, siguen apuntando a un crecimiento modesto incluso después de que las empresas hayan empezado a considerar las posibles ramificaciones económicas del conflicto. A primera vista, el sector manufacturero vuelve a mostrar resiliencia, aunque consideramos que esta será efímera , ya que parece deberse a que las empresas se apresuran a acumular existencias ante las subidas de precios previstas, y no a una auténtica expansión impulsada por la demanda. Las señales del BCE indican que el banco central no dudará en subir los tipos de interés como respuesta a las presiones inflacionistas derivadas del encarecimiento de la energía. Esta postura restrictiva está ayudando al euro a recuperarse de los mínimos recientes.  Sin embargo, las recientes declaraciones de algunos miembros del Consejo de Gobierno no han dado precisamente luz verde a una subida en abril, y tanto el momento como el alcance de cualquier endurecimiento de la política monetaria siguen siendo una incógnita. El dato preliminar de inflación de esta semana será, por ello, uno de los más importantes de los últimos meses.
  • USD: La revolución del esquisto, que convirtió a EEUU en exportador neto de energía y puso fin a su dependencia de las importaciones, ha blindado al país frente a la subida de los precios del petróleo y el gas. Esto explica el fortalecimiento generalizado del dólar frente a las principales divisas. Seguimos apostando por una subida del dólar mientras la guerra continúe sin que se vislumbre un final claro. Un pequeño consuelo es que Trump, al menos, parece estar buscando una 'vía de salida' relativamente rápida de la guerra. Queda por ver si será capaz de orquestar una desescalada controlada y que pueda presentar razonablemente como una 'victoria'. El principal lastre para la moneda estadounidense en estos momentos es la postura relativamente moderada de la Reserva Federal, que parece más reticente que sus homólogos del G-10 a responder con subidas de tipos al repunte energético. Los datos de empleo de esta semana pondrán a prueba esta visión: si, como se espera, muestran una resiliencia notable pese a la guerra, es probable que aumente la presión sobre más miembros del FOMC para endurecer la política monetaria.
  • GBP: La libra esterlina comienza a acusar el impacto de la guerra. La semana pasada se depreció tanto frente al dólar como frente al euro. Hasta el momento, el principal indicador disponible sobre el efecto del conflicto en la economía británica es el PMI de la semana pasada. Aunque empeoró respecto a febrero, no resultó catastrófico: la economía sigue en expansión y el sector manufacturero registró un sorprendente repunte, aunque este último se debió en parte a la acumulación de existencias ante las posibles interrupciones en el suministro que se avecinan. Mientras tanto, la intensa ola de ventas de bonos soberanos a nivel global está golpeando con especial dureza al mercado británico de deuda pública. El rendimiento del gilts a 10 años alcanzó la semana pasada su nivel más alto desde 2008. Los temores inflacionistas están plenamente justificados: el Banco de Inglaterra prevé que la inflación al consumo alcance un pico de entre el 3,5 % y el 4 % a finales de año, impulsada por el repunte de los costes energéticos. Esta trayectoria prácticamente descarta nuevas bajadas de tipos en el corto plazo. Sin embargo, no creemos que justifique un endurecimiento agresivo de la política monetaria, teniendo en cuenta la debilidad del mercado laboral británico. Por ello, las tres subidas de tipos que el mercado descuenta para el Banco de Inglaterra en 2026 nos siguen pareciendo excesivas.

UBP: semana clave para el dólar

El Forex Outlook de UBP cree que se avecina una semana clave para el dólar  con la publicación de los datos del mercado laboral de EEUU: "Sin embargo, no anticipamos un impacto significativo en divisas dado el foco en los acontecimientos en Oriente Medio". La publicación de los datos preliminares del índice de precios al consumo (IPC) de la Eurozona de marzo debería ofrecer una indicación de las próximas presiones inflacionarias, aunque es poco probable que el euro se beneficie de una cifra de inflación superior a lo esperado. El dólar/ yen japonés vuelve a estar en el centro de atención, con el Banco de Japón afrontando decisiones difíciles. 

UBS: aumenta la vulnerabilidad de las carteras

El UBS CIO Daily subraya que las acciones globales cayeron por cuarta semana consecutiva y los precios del petróleo tendieron al alza, a medida que los inversores comenzaron cada vez más a valorar la posibilidad de un conflicto más prolongado y de interrupciones en el suministro energético. Estas preocupaciones están aumentando la vulnerabilidad de las carteras de renta variable y renta fija, ya que las elevadas correlaciones están erosionando los beneficios tradicionales de la diversificación.

Mark Haefele, Chief Investment Officer de UBS Global Wealth Management, afirma: “Los inversores no deberían intentar ‘operar’ con eventos geopolíticos, sino más bien mantenerse invertidos mientras toman medidas para reducir progresivamente el riesgo de sus carteras cuanto más tiempo se mantengan altos los precios del petróleo. Nuestro objetivo no es la perfección, sino la gestión del riesgo y la mitigación de pérdidas”.

Evli: no cambia la rotación desde EEUU a Europa

Por su parte, la gestora nórdica Evli opina que la guerra en Irán no ha cambiado la tendencia actual de rotación en renta variable desde valores growth en Estados Unidos, hacia acciones value en Europa y en otras regiones. Cree que los efectos del conflicto en Irán en los mercados y la economía serán transitorios, mientras que la rotación es estructural y durará varios años, porque se apoya en las valoraciones, el estímulo fiscal, y la mejora de beneficios empresariales. El conflicto en Irán podría crear nuevas oportunidades en las temáticas ya favorecidas por el ciclo, como Europa y Defensa europea, sectores manufacturero e industrial, y la electrificación derivada de la transición energética y la demanda de infraestructuras para la IA. 

En febrero, la rotación en renta variable continuó, con flujos desplazándose desde valores growth caros, hacia opciones value más baratas. Geográficamente, desde EEUU a Europa, Japón y los Mercados Emergentes, y por sectores, desde tecnología hacia industriales y materiales. Sin embargo, todo se vio interrumpido cuando EEUU e Israel atacaron Irán, desencadenando una oleada de aversión al riesgo que provocó recogida de beneficios y pérdida de parte de las ganancias por la rotación.

La temática IA se volvió más compleja. El mercado espera que nuevas herramientas de IA sustituyan a las tradicionales, lo que perjudicaría a empresas de software y servicios, Por su parte, los grandes proveedores de infraestructura (“hiperscalers”) siguieron su tendencia bajista, por el temor a un exceso de inversión y a cuellos de botella relacionados con el suministro energético y los chips de memoria. 

En el plano macroeconómico, los estímulos fiscales de Alemania, Estados Unidos y Japón continúan impulsando la disposición de las empresas a invertir, y apoyan los sectores cíclicos en todas las regiones. Los sectores manufacturero e industrial siguen beneficiándose del gasto en capital fuera del sector tecnológico.

Con la liquidez obtenida, los gestores incrementan las posiciones en acciones que todavía están lejos de su valoración histórica, o bien sus precios continúan a la baja. Y este proceso se repite continuamente, desde el lanzamiento del fondo en 2007.

Según los expertos de Evli, el escenario de rotación desde valores growth USA hacia value en Europa y otras regiones no cambia, pese a la guerra en Irán. Porque la rotación sigue respaldada por factores estructurales, como las valoraciones, el estímulo fiscal y la mejora en beneficios empresariales. Dado que la situación de guerra será temporal y la rotación se apoya en factores sólidos, los expertos de Evli confirman que el estilo value y las temáticas de inversión fuera de Estados Unidos siguen siendo atractivos, no así el estilo growth en USA y las estrategias en IA.

Temáticas con potencial:

  • Europa: El cierre de la brecha de valoración con EEUU sigue favoreciendo los mercados europeos frente al resto. La expansión fiscal de Alemania beneficia a sectores industriales, materiales y financieros, reforzando una rotación que según Evli es estructural y durará varios años. 
  • Defensa europea y reconstrucción de Ucrania: Los presupuestos europeos de Defensa siguen creciendo con apoyo de la OTAN, mientras que las empresas europeas se van posicionando en la futura reconstrucción de Ucrania. Ambos factores son estructurales y refuerzan estas temáticas, aportándoles visibilidad durante años. Temáticas que combinan valor, crecimiento e impulso geopolítico. 
  • Manufactura y recursos: El estímulo fiscal en Alemania, Japón y EEUU se materializa en la inversión en empresas industriales y productores de recursos, soportando la rotación en una tendencia cíclica que la consolida.
  • Electrificación: Tres tendencias macro de fondo sostienen el atractivo de invertir en electrificación: la transición energética, el despliegue de infraestructura de IA (que exige enormes cantidades de energía) y el resurgimiento del sector manufacturero. Además, según Evli, es una temática que permite invertir en IA en aquello que la impulsa, (infraestructura eléctrica y de redes), evitando los riesgos de los hiperscalers y los fabricantes de software. Por último la creciente demanda energética global, favorece esta temática.
24Mar

Existe un gran peso del tipo de interés flotante (72% en el caso del Evli Nordic High Yield), lo que limita el impacto de cambios en el precio oficial del dinero, evita tener que alargar la duración de las emisiones, y facilita la adaptación permanente a las condiciones de los mercados.

Miguel Ángel Valero

En tiempos de desolación no hacer mudanza, como recomiendan la máxima 318 de los Exercicios spirituales de Ignacio de Loyola. Pero puede ser un buen momento para invertir en bonos corporativos nórdicos, por su solidez, tasas de impago históricamente bajas, y una rentabilidad elevada, entre 50 puntos básicos (pb) y 250 más que sus comparables de EEUU o de la Unión Europea, según los expertos de la gestora Evli.

El tamaño del mercado nórdico de bonos corporativos equivale, aproximadamente, al de High Yield en Europa, con más de 500 empresas emisoras. Alrededor de la mitad no tienen calificación crediticia. Los inversores se fian de las compañías y compran su deuda sin necesidad de análisis crediticios exhaustivos y bastante caros. Estas empresas no requieren análisis crediticio por su buena salud, que se traduce en la capacidad de generar cash flows recurrentes y estables; por su bajísima tasa de impagos  y su buena gestión de la deuda; y por su alto conocimiento por parte de los inversores locales, tanto institucionales como minorista; y por su diversificación.

Detrás de estos bonos están Dinamarca, Finlandia, Suecia, Noruega e Islandia, entre los países más ricos del mundo por PIB per cápita y, sobre todo, mucho menos endeudados, con vínculos culturales, históricos, sociales basados en valores compartidos y con marcos jurídicos alineados. También una variedad de industrias y de empresas en las que cada país se especializa: manufactura pesada (Finlandia), empresas emergentes e icónicas (Suecia), sector farmacéutico y sanitario (Dinamarca), petróleo y gas y productos del mar (Noruega).

Uno de los atractivos del bono nórdico es, paradójicamente, la ausencia de rating en al menos el 67% de las emisiones. "El inversor institucional lo tiene asumido", explican en Evli. Por una parte, son emisiones más pequeñas, lo que no atrae precisamente a las agencias internacionales de calificación crediticia. Por otra, tampoco son atractivas para la gestión pasiva o automatizada, que tiende a sobre reaccionar de forma indiscriminada o histérica en momentos de inestabilidad, lo que hace que el bono nórdico sufra muchísima menos volatilidad. Además, el inversor institucional local suele aplicar la estrategia 'buy & hold', comprar y mantener. Conservadora pero muy rentable. Y la ausencia de rating abarata el coste de las emisiones.

Al mismo tiempo, existe un gran peso del tipo de interés flotante (72% en el caso del Evli Nordic High Yield), lo que limita el impacto de cambios en el precio oficial del dinero, evita tener que alargar la duración de las emisiones, y facilita la adaptación permanente a las condiciones de los mercados. Las duraciones de las emisiones son cortas, evitando el riesgo de duración en etapas de subidas de tipos, como la que puede suceder ahora con la situación generada por la guerra en Oriente Medio. De hecho, los gestores de Evli pronostican tres subidas de 25 pb en lo que queda de año por el Banco Central Europeo ante una inflación que registrará el mayor movimiento en dos años

Además, aunque no tengan rating, son empresas que cotizan en Bolsa desde hace tiempo, por lo que sus cuentas de resultados y balance son conocidos. Y las exigencias de sostenibilidad y ASG introducen "la obligación de competir por hacer las cosas bien", resalta Jani Kurppa, gestor de las estrategias Evli Nordic Corporate Bond y Evli Nordic High Yield.

Los expertos de Evli destacan que el mercado nórdico, especialmente el noruego, se beneficia del incremento de los precios del petróleo y del gas por la guerra en Oriente Medio. Y aseguran que el impacto del 'culebrón' de Trump con la anexión de Groenlandia en estas emisiones ha sido "0".

Con más de 40 años de experiencia, en Evli recomiendan, en momentos de tensión geopolítica como los actuales, invertir en la estabilidad de las economías nórdicas.

En España, los compradores de estos productos de Evli son inversores institucionales

17Mar

Si EEUU consigue asegurar el tránsito por la zona, buena parte de las tensiones actuales en los mercados se mitigarán. Hasta ahora, las disrupciones reales solo se perciben en países como Japón o Singapur, altamente dependientes del suministro petrolero de Oriente Medio.

Miguel Ángel Valero

El tiempo sigue avanzando, la guerra en Oriente Medio camina hacia el mes, y el estrecho de Ormuz continúa cerrado al tránsito. No obstante, durante el fin de semana las negociaciones entre Irán e India fueron productivas, permitiendo que dos buques de gas natural licuado atravesaran el paso. Aun así, el resto del tráfico permanece bloqueado debido a ataques contra barcos civiles en otras zonas del golfo Pérsico, lo que alimenta la inquietud.

En este contexto, Trump es cada vez más consciente del valor estratégico de controlar el estrecho. Por ello, volvió a generar cierto optimismo al señalar que las operaciones para escoltar navíos estaban más próximas y reiteró su llamamiento a los aliados para que se sumen a esta iniciativa. Con el programa de reaseguro patrocinado por Washington ya en negociaciones con las aseguradoras, aumentan progresivamente las probabilidades de que el tráfico marítimo en la región se restablezca. Así, los mercados mostraron ayer una mayor estabilidad y reflejaron ese sentimiento positivo, mientras que los precios del petróleo y del gas descendían, incluso tras los nuevos ataques sobre Fujairah –el puerto de salida al otro lado del estrecho– y las recientes incursiones de drones contra instalaciones gasísticas en los Emiratos Árabes Unidos.

Si EEUU consigue asegurar el tránsito por la zona, buena parte de las tensiones actuales en los mercados se mitigarán. Hasta ahora, las disrupciones reales solo se perciben en países como Japón o Singapur, altamente dependientes del suministro petrolero de Oriente Medio. En los mercados occidentales, más allá del encarecimiento de los combustibles, el efecto sobre el sector eléctrico es prácticamente nulo. El impacto global continúa siendo moderado, y gracias a la histórica liberación de reservas estratégicas, la economía mundial está siendo capaz de gestionar esta situación, de momento, sin daños significativos. 

Ecovadis: las renovables son una cuestión de estabilidad

La escalada de tensión en el golfo Pérsico ha vuelto a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de las cadenas de suministro globales y la dependencia energética de determinadas regiones. Pierre-François Thaler, cofundador y co-CEO de EcoVadis, opina que "la situación actual es un recordatorio de que depender de una única fuente de energía o de una sola región del mundo crea vulnerabilidades sistémicas. Cuando el centro de extracción se paraliza, toda la cadena de suministro se resiente”.

“Una parte fundamental de las compras sostenibles es diversificar: contar con varios proveedores, de múltiples orígenes, y priorizar ubicaciones seguras y estables, no únicamente las más competitivas económicamente. Esto es clave para construir cadenas de suministro resilientes”, añade.

"Aumentar el uso de energías renovables no es solo una cuestión climática, también es una cuestión de estabilidad económica y geopolítica. Reducir la dependencia de los combustibles fósiles ayuda a las empresas y a los países a protegerse frente a disrupciones”, argumenta.

“En un contexto de creciente volatilidad geopolítica, la transición energética se consolida como una prioridad estratégica para reforzar la estabilidad económica y reducir dependencias. En 2025, la inversión global en la transición energética alcanzó los 2,3 billones$ y la economía verde ya supera los 5 billones anuales. Al mismo tiempo, no actuar también tiene un coste: según datos de la organización CDP, el impacto económico del cambio climático es tres veces mayor que el de abordar sus causas”, subraya.

Gescooperativo: fuerte aversión al riesgo

Mientras los bombardeos se suceden, también lo hacen las medidas encaminadas a contener el alza del precio del crudo tratando, además, que la oferta (dada la demanda inelástica en el corto plazo) no se vea excesivamente restringida. La Agencia Internacional de la Energía anunciaba la liberación parcial de reservas estratégicas, para hacer frente a la escasez puntual de crudo, en una cantidad que equivale aproximadamente a 20 veces el tránsito diario por el Estrecho de Ormuz. Pero, teniendo en cuenta que el cierre de dicho Estrecho no es total (Irán confirma el paso de buques con destino a ciertos países, como laIndia), junto a la posibilidad de otros productores para encontrar vías alternativas (parece que Arabia Saudíes capaz de desviar hasta 5-7 millones de barriles al día por el Mar Rojo -gracias al Oleoducto Este-Oeste-, hacia el Canal de Suez o hacia el Estrecho de Bab el-Mandeb), pueden ser un parche para unas cuantas semanas. EEUU, de forma unilateral, elimina ciertas sanciones a Rusia para exportar petróleo, lo que podría redundar en cierto aumento de capacidad por su parte.

Fernando Cano y Alberto Salgado, del Área Gestión de Carteras de Gescooperativo –Banco Cooperativo, señalan que, aunque se produce un incremento lógico en la aversión al riesgo, continúa sin existir pánico en el mercado. Las caídas acumuladas en las Bolsas son del entorno del 7%-8% en Eurozona y Asia, pero mucho menores (2,5%-3,5%) en EE.UU. Respecto a movimientos en los tipos de interés, se produce un repunte de rentabilidades en las curvas de deuda soberanas de unos 30-40 pb, con ligeros incrementos de diferenciales crediticios en el caso europeo. Con todo, las pérdidas en el segmento de la renta fija europea rondan el 2%. El VIX (índice de volatilidad) se sitúa en un 25% (tras haber llegado al 35% la semana pasada). El crudo Brent rompe la barrera de los 100 $/barril, situándose hoy en 103 $/barril (llegó a rozar los 118 $/barril la semana pasada). Durante la segunda semana de guerra ha destacado el aumento del precio del petróleo, mientras que las bolsas y los bonos han estado más estables.

El mercado descuenta que el BCE subirá sus tipos en este 2026 entre una y dos veces (entre 25-50 pb). Al mismo tiempo, para el caso de la Fed, se espera, como mucho, una sola reducción de tipos de 25 pb, posponiéndose futuras bajadas adicionales hasta 2027.

El principal daño al crecimiento y la inflación, a escala mundial, vienen de la vertiente energética, tanto en lo que respecta a la potencial escasez de crudo y gas natural (por interrupciones en el Estrecho de Ormuz) como por la subida de sus precios. El petróleo se ha ido muy por encima del nivel alcanzado en 2022, cuando Rusia invadió Urania, porque el cierre del Estrecho de Ormuz realmente compromete el abastecimiento de muchos países, algo por lo que no se llegó a temer entonces. Por el contrario, el precio del gas en Europa se mantiene mucho más contenido que hace cuatro años (pocas importaciones europeas de gas desde Oriente Medio), por la gravedad que se suponía iba a provocar la potencial interrupción de gas ruso hacia los países europeos.

A pesar de que el petróleo sube más de un 50% en el año, es sorprendente que apenas se haya alterado el crecimiento económico en algunas áreas. Respecto al impacto en la inflación, aunque sí se produce un cierto incremento en los niveles esperados a un año vista, las expectativas a medio plazo (medidas por la expectativa del IPC a 5 años) parecen ancladas. La inflación a un año vista podría repuntar hasta el nivel del 3,2%, pero a medio plazo (5 años) no se prevé impacto. Será un efecto pasajero.

"Es importante saber lo que uno sabe, pero también ser conscientes de lo que uno ignora", subrayan estos expertos. "Lo que sabemos: Cuando estalla una guerra inesperada, los mercados reaccionan con un “shock” inicial de ventas en activos de riesgo y una huida hacia activos refugio. Si el conflicto no escala y no llegan noticias especialmente positivas ni negativas, los inversores recalculan el impacto real y la volatilidad empieza a remitir. Con el tiempo, la prima de riesgo geopolítica se diluye y los mercados vuelven gradualmente a centrarse en los fundamentos previos al conflicto", señalan

"Lo que no sabemos: Cuánto durará la guerra y quién la ganará (si es que importa...; lo que parece probable es que ambos bandos se declaren vencedores...). Si habrá más actores que se involucren en la guerra. Cuánto tiempo se interrumpirá el paso por el Estrecho de Ormuz y en qué grado (factor auténticamente clave).

"Pese a las incertidumbres que aún persisten (y que, probablemente, seguirán generando ruido durante los próximos meses), nuestro escenario central es que el conflicto no debería prolongarse más allá de unas pocas semanas", apuntan. El bloque estadounidense‐israelí está intensificando su presión (como los ataques en Kharg), con el objetivo de forzar una rápida cesión o apertura negociadora por parte de los “interlocutores” iraníes. Aunque la eventual declaración del fin de la guerra no implique necesariamente un cierre real del conflicto, para el mercado podría ser más que suficiente para considerarlo como “amortizado”.

"En la creencia de que el impacto será relativamente modesto en el crecimiento económico (continúa siendo nuestro escenario central) y, por ende, en los beneficios previstos para las empresas, decidimos continuar manteniendo la inversión en Bolsa en los niveles donde ya la teníamos. Respecto a la renta fija europea, creyendo que el aumento de inflación que se dará (algunas décimas, quizás hasta un punto) no llevará al BCE a subir tipos, hemos decidido incrementar levemente la duración de nuestras carteras para aprovechar el repunte habido en las curvas de tipos", concluyen estos gestores, que avisan: "existe un amplio consenso entre analistas respecto a que el conflicto debería resolverse en un periodo breve y con un impacto macroeconómico limitado. Esto implica que, si surgieran noticias que cuestionaran ese escenario (por ejemplo, la destrucción permanente de refinerías clave en países productores), los mercados podrían volver a reaccionar con fuertes episodios de aversión al riesgo".

Evli: la guerra terminará cuando la presión de los mercados sobre Trump sea alta

Valtteri Ahti, Estratega Jefe de la gestora nórdica Evli, insiste en que lo más probable es que el conflicto termine pronto, aunque todo dependerá de los mercados. El cierre del estrecho de Ormuz, vital para la economía y los mercados globales porque es la vía de transporta de la quinta parte del petróleo en el mundo, puede ser muy perjudicial para los mercados, provocando una fuerte presión. Ello obligaría a Trump a finalizar las operaciones pronto, con la excusa de que ha ganado la guerra. También podria suceder que Trump o Irán continuasen las hostilidades, en el caso de los mercados permanecieran relativamente tranquilos.

La guerra de Irán difiere de conflictos anteriores en Oriente Medio porque ha llevado al cierre del estrecho de Ormuz. Irán había amenazado con cerrar el estrecho durante cuatro décadas, pero se había abstenido de hacerlo hasta ahora. Oficialmente, un tercio del presupuesto estatal iraní procede del petróleo, y el petróleo representa más de la mitad de los ingresos por exportaciones del país. El cierre también es complicado desde el punto de vista de la política exterior, ya que el aliado más importante de Irán, China, quiere que el petróleo fluya libremente. De hecho, ha habido informes que indican que Irán sigue transportando cantidades limitadas de petróleo a China.

Aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial pasa por este estrecho angosto y, por lo tanto, la importancia para la economía y para el conflicto, vendrá determinada por el tiempo durante el cual permanezca cerrado. Es probable que el conflicto termine relativamente pronto cuando el presidente estadounidense Donald Trump ceda a la presión de los mercados.

Debido a la guerra en Irán, el precio del petróleo subió temporalmente por encima de los 120$ por barril. Las Bolsas europeas cayeron alrededor de un 10 % y, por primera vez en mucho tiempo, el dólar ha actuado como refugio seguro.

Irán había optado por una estrategia de inversión en misiles y drones en lugar de una fuerza aérea. El país dependía de ejércitos proxy —Hamás y Hezbolá— en lugar de sus propias fuerzas armadas. Además, Irán creía estar a salvo de la Fuerza Aérea israelí porque Siria, situada entre ambos países, era un aliado, e Irán había invertido en tecnología rusa de defensa aérea. En los dos últimos años, Israel ha logrado incapacitar tanto a Hamás como a Hezbolá. Con la caída de Siria, Irán quedó solo frente a Israel. La guerra de junio de 2025 dejó claro que las fuerzas armadas iraníes eran ineficaces. Los ataques con misiles iraníes no lograron causar daños significativos en Israel, y su defensa antiaérea fue incapaz de detener a la israelí.

Sin embargo, la capacidad de Irán para cerrar el estrecho de Ormuz seguía siendo tan efectiva como siempre. Irán amenazó con cerrar el estrecho a menos que Israel detuviera sus bombardeos en un plazo de 24 horas. Israel ignoró la amenaza y continuó su campaña de bombardeos. La amenaza de Irán resultó ser un farol. Estados Unidos se unió a Israel en el bombardeo de las instalaciones nucleares iraníes. A pesar de ello, Irán siguió optando por no cerrar el estrecho.

Israel y EEUU probablemente concluyeron que Irán no solo era militarmente débil, sino también reacio a cerrar el estrecho. Irán también pudo haber concluido que había sobreestimado sus propias capacidades y subestimado la fuerza aérea israelí. Irán llegó a la conclusión de que Israel y Estados Unidos tratarían de explotar su debilidad militar y volverían a atacar. Por lo tanto, Irán tendría que cambiar radicalmente su estrategia si quería sobrevivir al resto del mandato de Trump.

El problema estratégico de Irán era su debilidad relativa frente a sus adversarios. La solución fue descentralizar al máximo la toma de decisiones y cerrar el estrecho. Irán atacaría inicialmente con un mayor número de armas, ya que de todos modos serían destruidas en los primeros bombardeos.

Con una toma de decisiones descentralizada, las unidades de menor nivel seguirían operando de forma autónoma incluso si el liderazgo del país pereciera en los ataques. Las unidades de drones y misiles llevarían a cabo ataques contra objetivos preseleccionados durante el mayor tiempo posible sin necesidad de consultar la cadena de mando. En cierto sentido, Irán se ha descentralizado hasta convertirse en una colección de células terroristas para poder seguir combatiendo a EEUU durante el mayor tiempo posible.

Irán hizo el cálculo correcto. El líder supremo del país murió en los ataques iniciales, al igual que un número significativo de otros altos dirigentes. Las fuerzas aéreas de Israel y EEUU están cazando depósitos de misiles y drones.

Irán ha cerrado el estrecho. Las compañías de seguros han aumentado sus primas y las navieras han dejado de transportar petróleo. La fijación de precios en los mercados sigue indicando que el coste económico del conflicto se mantendrá bajo, lo que significa que el estrecho se reabrirá en un futuro próximo. Las declaraciones de Trump sugieren que ya está nervioso por los movimientos del petróleo.

Es muy probable que el conflicto sea de corta duración y termine cuando la presión del mercado sobre Trump sea lo suficientemente grande. Entonces anunciará que EEUU ha logrado sus objetivos y que se ha llevado a cabo una de las campañas militares más exitosas de la historia, y cesarán los bombardeos. Es probable que Irán continúe luchando durante un tiempo para demostrar que es Teherán, y no Trump, quien decide cuándo termina la guerra. Pero también interesa a Irán que el estrecho de Ormuz permanezca abierto.

Israel es la única parte que acogería con agrado un conflicto prolongado. La elección de Trump como presidente quizá no haya sido lo que la mayor parte del mundo deseaba, pero fue maná para el primer ministro de línea dura de Israel, Benjamin Netanyahu.

Irán no quiere la guerra, pero el país no puede volver a mostrar debilidad, como hizo en la guerra de junio. Irán se encuentra en su punto más débil desde la guerra Irán-Irak de la década de 1980. El objetivo del régimen probablemente sea la supervivencia. La forma de mostrar fuerza y disuadir futuros ataques es mantener cerrado el estrecho. Mantener el estrecho cerrado disuadirá ataques durante el resto del mandato de Trump.

Una estrategia alternativa habría sido ceder ante EEUU en las negociaciones y abandonar el programa de armas nucleares. Pero la desconfianza es tan profunda que concibe su seguridad última como dependiente de la posesión de armas nucleares. Al menos el antiguo líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, pensaba así y pagó esa decisión con su vida.

EEUU no desea un conflicto a largo plazo, ya que el tema principal de las elecciones legislativas de noviembre es el alto coste de la vida. Si el estrecho permanece cerrado, los elevados precios del petróleo provocarán aumentos de precios en todos los ámbitos. Además, Trump ha demostrado ser alérgico a la debilidad de los mercados bursátiles.

En el escenario más probable, Trump anunciará que ha alcanzado sus objetivos y que ha llevado a cabo una de las campañas militares más exitosas de la historia, y pondrá fin a los bombardeos. Irán continuará luchando para demostrar que es Teherán, y no Washington, quien decide cuándo termina. Pero Teherán también pondrá fin a las hostilidades y se reanudará el suministro de petróleo.

Existen varios escenarios de riesgo. Irán podría causar daños a Occidente a través de sus redes globales o mediante ciberataques. También es posible que Trump o Teherán tarden mucho más en poner fin a las hostilidades, especialmente si los mercados permanecen relativamente tranquilos. 

UBP: 

En la Perspectiva Semanal de UBP: Los mercados se preparan para las consecuencias económicas de un conflicto en expansiónMichael Lok, CIO del grupo, y Nicolas Laroche, director global de asesoramiento y asignación de activos. avisan que la idea de "un conflicto prolongado en Oriente Medio está inquietando a los mercados financieros, mientras los inversores evalúan las posibles consecuencias macroeconómicas. Las preocupaciones sobre la presión inflacionaria llevaron a la baja a la renta variable global, mientras que la elevada volatilidad y un aumento de la prima de riesgo en activos sensibles a las tasas dentro de la renta fija sugieren adoptar un enfoque más conservador".

Además, el oro cayó a poco más de 5.000$ por onza y el dólar se fortaleció, especialmente frente a las monedas de países importadores de energía, como el euro y el yen. 

Otras claves del informe son que la narrativa de ‘precios del petróleo más altos por más tiempo’ probablemente presionará las ganancias en el sector global de consumo discrecional. Se ha reducido la duración en todas las divisas, mientras que se ha recortado la exposición a bonos en moneda local de mercados emergentes. A corto plazo, los rangos de negociación de divisas probablemente estarán determinados por los términos de intercambio, lo que apunta a una posible debilidad del euro y el yen. Los precios más altos de las materias primas y los márgenes de la refinación deberían conducir a revisiones al alza de las ganancias en el sector.

UBS: la volatilidad persistirá a corto plazo

El UBS CIO Daily espera que la volatilidad persista a corto plazo. Mark Haefele, Chief Investment Officer de UBS Global Wealth Management, afirma: “Para los inversores, seguimos creyendo que garantizar la diversificación de las carteras entre clases de activos, sectores y regiones es clave. Los inversores también pueden considerar coberturas como estrategias de preservación de capital y exposición al oro y a materias primas en general. Ahora esperamos que el crudo Brent cotice en el nivel de 90$ por barril a finales de junio”.

“Nuestro escenario base sigue siendo que este conflicto debería resultar relativamente breve, lo que debería hacer que los precios de la energía retrocedan en las próximas semanas a medida que los combustibles vuelvan a fluir a través del estrecho de Ormuz. Si éste es el caso, esperamos que el Banco de Inglaterra reanude los recortes de los tipos de interés tan pronto como en abril. De lo contrario, es probable que la vigilancia siga siendo la tónica del momento. Pero la vigilancia no significa necesariamente que vaya a apresurarse a subir los tipos de interés”, aporta Dean Turner, economista jefe para la Eurozona y el Reino Unido.

“Los datos de actividad económica de enero y febrero, mejores de lo esperado y con una mejora generalizada, indican un inicio resiliente para la economía china”, resalta Yifan Hu, director de inversiones para la Gran China.

Columbia Threadneedle: notable falta de visibilidad sobre la evolución

Anthony Willis, Senior Economist de Columbia Threadneedle Investments, opina: "Seguimos en un entorno marcado por una elevada incertidumbre. No obstante, y pese a este contexto, los mercados bursátiles han registrado caídas relativamente moderadas. El S&P 500, por ejemplo, acumula un descenso cercano al 5%, una dinámica similar a la observada en el resto de índices globales".

Sobre los acontecimientos en Oriente Medio y, en particular, en el estrecho de Ormuz, persiste una notable falta de visibilidad sobre la evolución de la situación. El presidente Trump ha planteado la posibilidad de establecer convoyes de escolta para reactivar las exportaciones de petróleo, pero incluso en caso de alcanzarse un acuerdo internacional, su implementación requerirá tiempo. En el corto plazo, esto se traduce en claros riesgos al alza tanto para la inflación como para el crecimiento económico, en un contexto en el que los precios del petróleo se mantienen por encima de los 100$ por barril. Este contexto estará muy presente en las decisiones de los bancos centrales en sus reuniones de esta semana. 

La situación evoluciona con rapidez y el contexto podría volver a cambiar. Si, por ejemplo, el precio del petróleo inicia una tendencia a la baja y se alcanza algún tipo de resolución del conflicto, las perspectivas mejorarían. Por ahora, con el cierre efectivo del estrecho de Ormuz, Irán mantiene la ventaja en el plano económico, mientras que EEUU conserva la superioridad militar.

Por el momento, el tránsito marítimo a través del estrecho es muy limitado, lo que sigue ejerciendo presión alcista sobre los precios del petróleo. El bloqueo también tendrá un impacto en las cadenas de suministro globales, por lo que la reapertura del estrecho al tráfico marítimo continúa siendo un factor crítico para la economía mundial. Cuanto más tiempo se mantenga el petróleo por encima de los 100$ por barril, mayores serán los vientos en contra para la actividad económica. 

Ebury: impacto en las divisas latinoamericanas

Las divisas se continuaron resintiendo frente al dólar a medida que el conflicto se recrudece y prolonga. Desde el comienzo, el real brasileño y el peso colombiano han sido las divisas que mejor se han comportado ya que sus países son exportadores netos de petróleo y tienen una dependencia energética relativamente menor. Esta semana, la atención estará puesta en la reunión de política monetaria del Banco Central de Brasil que podría iniciar su ciclo de recortes recortando el Selic 25 pb, como descuenta el mercado. No obstante, dada la elevada incertidumbre económica actual, probablemente se mantenga cauteloso en sus comunicaciones.

  • Real brasileño (BRL): es una de las divisas de Latinoamérica que mejor está resistiendo la sacudida que han sufrido los mercados emergentes en las últimas semanas. Como exportador neto de petróleo, Brasil debería ser capaz de absorber mejor un posible repunte inflacionario derivado del conflicto. Aún así, el mercado está revisando al alza sus pronósticos para la inflación y descontando un ciclo de recortes menos profundo(125 pb de recortes frente a los 300 previos al estallido del conflicto). Tras la caída de la inflación en enero al 3,8%, el mercado de futuros sigue esperando que el Banco Central de Brasil recorte tipos esta semana 25 pb, si bien las comunicaciones probablemente sean considerablemente hawkish para calmar a los mercados.
  • Peso chileno (CLP): es la divisa latinoamericana que más se ha depreciado frente al dólar en el último mes, únicamente por detrás del bolívar venezolano. El impacto desmedido que ha sufrido el peso a raíz del conflicto lo atribuimos a la elevada exposición que tiene Chile a las importaciones energéticas, que en términos de porcentaje del PIB nacional es superior al del resto de países. De ahí que hayamos observado un ajuste al alza de las expectativas para los tipos de interés tan considerable. Los mercados han pasado de descontar un último recorte de tipos a anticipar una subida antes de que acabe el año. Mientras persista el conflicto y la aversión al riesgo actual, el peso chileno continuará resintiéndose. Esta semana, el dato de crecimiento del PIB chileno del cuarto trimestre podría verse eclipsado por los acontecimientos en Medio Oriente.
  • Peso colombiano (COP): Como exportador neto de petróleo, el peso colombiano está siendo una de las divisas más resilientes a las caídas en los mercados emergentes. Con independencia del conflicto, la economía colombiana ya se enfrentaba a unas presiones inflacionarias elevadas derivadas de las subidas agresivas al salario mínimo. Ante el desanclaje de las expectativas inflacionarias, BanRep subió los tipos 100 pb en la reunión de enero y cabe esperar una política monetaria aún más restrictiva en lo que queda de año. En el ámbito político, la candidata Paloma Valencia está subiendo como la espuma en las encuestas, posicionándose como una alternativa seria a De la Espriella para liderar la derecha. Según algunos mercados de apuestas como Polymarket, la probabilidad de que el próximo presidente de Colombia sea Cepeda es del 40%, mientras que Valencia cuenta con un 38% y De la Espriella con un 20%. Independientemente de quien gane las elecciones demayo y junio, la siguiente administración deberá encarrilar un déficit fiscal desbocado si quiere evitar una potencial crisis de confianza inversora.
  • Peso mexicano (MXN): cerró otra semana al alza la semana pasada, rozando la cota de 18 frente al dólar. El repunte de la inflación en febrero parece que justifica una pausa hawkish de Banxico en su próxima reunión. En línea con el resto de bancos centrales de Latinoamérica, el mercado ha ajustado sus expectativas de tipos al alza, descontando al menos 3 subidas de 25 pb en los próximos doce meses. A pesar de ser un exportador neto de crudo, México está más expuesto a las importaciones de gasolina que Brasil y Colombia, dada su falta de capacidad refinadora que se ha intentado corregir en los últimos tiempos.
  • Sol peruano (PEN): recuperó algo de terreno perdido la semana pasada, aproximándose de nuevo a la cota de 3,42. Se especula que el BCRP podría haber intervenido para frenar una apreciación aún más agresiva del dólar. En su reunión de política monetaria, el banco mantuvo las tasas en el 4,25% y señaló que la inflación podría repuntar, ubicándose temporalmente en el tramo superior del rango objetivo del 2% ±1% en los próximos meses. Tanto la ruptura de uno de los principales gasoductos del país, que desde la semana pasada ya está arreglada y operativa, como el conflicto de Irán y las condiciones climatológicas adversas contribuirán a este repunte transitorio en los precios. De momento, es probable que el BCRP se mantenga en modo “esperar y ver” en las próximas reuniones.
28Jan

La cuota de China en la minería y extracción mundial de tierras raras es de aproximadamente el 70%, posición que utilizó contra EEUU durante la segunda guerra comercial de 2025. Groenlandia es fuente de 31 de los 34 minerales críticos.

Miguel Ángel Valero

Anthony Willis, Senior Economist en Columbia Threadneedle Investments, avisa: "Si echamos la mirada atrás desde la década de 1950 hasta 2018, cuando el presidente de EEUU, Donald Trump, empezó a hablar por primera vez de impulsar medidas relacionadas con el comercio, la tasa arancelaria efectiva media de EEUU se situaba en torno al 4%. De hecho, entramos en 2025 con una tasa arancelaria efectiva del 2,5%, pero terminamos el año en el 14,4%. A pesar del ruido en torno a “TACO”(Trump Always Chickens Out) y la sugerencia de que estas políticas realmente no llegan a término, el mundo opera ahora en el régimen arancelario más elevado de los últimos 70 años".

"Esperamos que los aranceles sigan vigentes durante un periodo prolongado", pero al mismo tiempo este experto recuerda que alrededor de dos tercios de estos gravámenes se imponen en virtud de la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA). Esta ley suele reservarse para acontecimientos de seguridad nacional. Si se eliminasen los aranceles de la IEEPA, la tasa arancelaria efectiva de EEUU caería a alrededor del 8%. Los ingresos del Gobierno estadounidense caerían de unos 2,3 billones$ a 1,2 billones. Para los hogares, el impacto negativo de algo más de 1.200 dólares se reduciría a alrededor de600 dólares y el lastre arancelario sobre el PIB de aproximadamente el 0,4% se convertiría en un impulso positivo del 0,1%. 

Incluso si el Tribunal Supremo acabase dictaminando que los aranceles son ilegales bajo la IEEPA, la Administración Trump todavía dispondría de otras opciones para imponer estas medidas a sus socios comerciales.

Entonces, ¿qué aprendimos con la marcha atrás de EEUU sobre las amenazas arancelarias a Groenlandia? Hay tres maneras de responder o hacer frente a los aranceles:

  • En primer lugar, aceptarlos: una postura que apacigua a la Administración. Lo vimos el año pasado cuando la UE aceptó una tasa arancelaria del15% sobre la base de que continuaría el apoyo estadounidense a Ucrania.
  • La segunda respuesta es contraatacar, una estrategia adoptada por China, que fue la única gran potencia económica en imponer sus propios aranceles de represalia. Esos movimientos acabaron dando lugar a un acuerdo, pero solo después de una breve - aunque significativa - guerra comercial. 
  • una reacción importante de los mercados financieros que frene ,la medida, como sucedió con Groenlandia

Desde el punto de vista político, el resultado de estos acontecimientos es una nueva pérdida de confianza entre EEUU y Europa. En el lado positivo, sin embargo, la OTAN permanece intacta y quizá desde la perspectiva estadounidense se haya producido una toma de conciencia de que la estabilidad de la OTAN es más importante para la seguridad nacional que adquirir Groenlandia.

El ánimo en los mercados financieros está algo alterado, y se ve reflejado en el oro cotizando en o cerca de máximos históricos. Las amenazas arancelarias no han desaparecido y Trump amenazó con un arancel del 100% a Canadá; el tiempo dirá si esa retórica gana tracción.

"A pesar de una geopolítica inquietante, el telón de fondo económico sigue siendo sólido, con un repunte cíclico impulsado por el estímulo fiscal y una política monetaria favorable", concluye.

Evli: el apaciguamiento europeo fracasa con Trump

Para Valtteri Ahti, Chief Investment Strategist y Head of Investment Research de la gestora nórdica Evli, Groenlandia ha demostrado que la política de apaciguamiento que ha practicado Europa hasta la fecha ha resultado un fracaso, y que Trump sin duda obtendrá las ventajas en recursos y seguridad de persigue: "Los acontecimientos recientes relacionados con Groenlandia demuestran que la política exterior europea de apaciguar, en lugar de enfrentarse al presidente de EEUU, Donald Trump, puede haber resultado contraproducente. En un mundo dominado por Trump, Putin y Xi, los débiles son presa fácil, a pesar de los valores e historia compartidos. Europa es vista como débil en Washington y, por tanto, sujeta a nuevas exigencias. La crisis de Groenlandia es una crisis de identidad europea.

Trump ha insistido repetidamente en que EEUU debería poseer Groenlandia y ha dejado claro su disposición a comprar o adquirir la isla por otros medios. Trump ya hizo propuestas en su anterior administración en 2019, pero esta vez el tono ha cambiado claramente. Dinamarca y Groenlandia han dejado claro que Groenlandia no está en venta y que están dispuestos a satisfacer las demandas estadounidenses de seguridad o recursos estratégicos.

En un giro irónico, ocho naciones europeas—Dinamarca, Finlandia, Suecia, Noruega, Alemania, Francia, Reino Unido y Países Bajos—desplegaron tropas en Groenlandia bajo la operación “Resistencia Ártica”. Sobre el papel, la medida pretendía abordar una preocupación clave de EEUU: que Europa no era capaz de garantizar la seguridad de Groenlandia. 

Sin embargo, Trump interpretó el movimiento como un desafío y lo utilizó como pretexto para aumentar la presión. Un Trump enfurecido impuso aranceles crecientes a estos ocho países europeos hasta que se firme un acuerdo para la adquisición total de Groenlandia. Los aranceles comienzan en un 10% el 1 de febrero de 2026 y aumentan automáticamente al 25% el 1 de junio de 2026 si no se alcanza un “acuerdo de compra”.

No es la primera vez que Groenlandia está en el centro de disputas geopolíticas. Tras la Segunda Guerra Mundial, EEUU, bajo el presidente Harry S. Truman, comprendió que, en caso de guerra nuclear con la Unión Soviética, la distancia más corta entre ambas potencias era sobrevolando Groenlandia con bombarderos. Por ello, EEUU necesitaba Groenlandia para apoyar su flota de bombarderos y como medio para detectar y derribar bombarderos soviéticos.

EEUU ofreció en secreto a Dinamarca 100 millones$ en lingotes de oro por la isla. Entonces, como ahora, Dinamarca rechazó rotundamente la compra. También entonces, Dinamarca estaba dispuesta a atender las preocupaciones militares estadounidenses. El Acuerdo de Defensa de Groenlandia de 1951 permitió a EEUU establecer “áreas de defensa”, especialmente la Base Aérea de Thule (ahora Base Espacial Pituffik), y tener acceso militar permanente y control de seguridad.

En su apogeo, a finales de los años 50 y 60, tras la construcción de Thule, había entre 10.000 y 12.000 soldados estadounidenses en Groenlandia operando 17 bases principales. Groenlandia servía como punto principal de repostaje y escala para bombarderos B-52 armados con armas nucleares. La tecnología y los misiles intercontinentales acabaron reemplazando a las flotas de bombarderos; hoy en día, hay aproximadamente 150–200 efectivos estadounidenses en Groenlandia.

El interés de EEUU por Groenlandia es doble: seguridad y recursos estratégicos. En cuanto a seguridad, el papel de Groenlandia ha pasado de ser una base flotante de bombarderos a un nodo vital del sistema de defensa antimisiles. Al igual que Dinamarca atendió las necesidades de defensa de Truman, está claro que Dinamarca y Groenlandia están dispuestos a atender las necesidades de Trump. De hecho, la economía estancada de Groenlandia probablemente agradecería el impulso de infraestructuras que supondría la construcción de estaciones de radar y silos de interceptores por parte de EEUU.

Trump también quiere Groenlandia por sus recursos estratégicos. La cuota de China en la minería y extracción mundial de tierras raras es de aproximadamente el 70%, posición que utilizó contra EEUU durante la segunda guerra comercial de 2025. Groenlandia es fuente de 31 de los 34 minerales críticos. EEUU insiste en que quiere impedir que China desarrolle minerales de tierras raras en Groenlandia. Actualmente hay dos grandes yacimientos mineros no operativos: Tanbreez, respaldado por EEUU, y Kvanefjeld, vinculado a China. Sin embargo, EEUU ya ha conseguido bloquear el proyecto chino haciendo que Groenlandia lo detenga alegando que el yacimiento es rico en uranio. Groenlandia ya ha demostrado que EE. UU. puede obstaculizar a sus rivales si así lo desea.

En el caso de Groenlandia, es difícil encontrar algún electorado relevante que apoye una toma de control, especialmente si implica el uso de la fuerza. En encuestas de Quinnipiac, ABC News e Ipsos, entre el 86 y el 91 % de los estadounidenses se oponen al uso de la fuerza militar para tomar Groenlandia. Dentro del movimiento MAGA, la mayoría apoya “America First”, que tradicionalmente significa no involucrarse en aventuras extranjeras. La única parte interesada en tomar Groenlandia sea el propio Trump. Dado que las demandas de seguridad y recursos estratégicos de EE. UU. ya pueden ser satisfechas, su motivo podría ser simplemente el legado. Quiere dejar su huella en la historia añadiendo un gran territorio a EEUU. Como no ha conseguido atraer a Canadá, Groenlandia podría ser la siguiente mejor opción.

La política europea de apaciguar a Trump parece haber fracasado. Europa estaba dispuesta a acomodar a Trump y evitar una guerra comercial por temor a que EEUU retirara su apoyo a Ucrania. Ahora Europa podría estar pagando el precio por parecer débil, y Trump ha vuelto a por más. Los europeos están más que dispuestos a ofrecer a EEUU un acuerdo que satisfaga sus demandas de seguridad y recursos.

Natixis: India, la mejor oportunidad para la UE

India y la Unión Europeahan cerrado al fin un ambicioso acuerdo de libre comercio que redefine el mapa de las alianzas económicas globales. Llamado “la madre de todos los acuerdos” por sus enormes cifras, podría duplicar las exportaciones de la UE para 2032 y recortar 4.000 millones€ anuales en aranceles. En este contexto, Alicia García Herrero, economista jefe para Asia-Pacífico en Natixis CIB, considera que “India no es solo una alternativa, sino que es la mejor oportunidad de Europa para liberarse de la dependencia excesiva de China, especialmente ahora que el mercado de Pekín se vuelve más arriesgado con guerras comerciales y disrupciones en las cadenas de suministro”. Además, también argumenta importantes implicaciones del TLC para España como: 

  • Este acuerdo podría potenciar las exportaciones españolas en sectores como el aceite de oliva, el vino y la maquinaria, donde ya hemos visto un crecimiento del 30% en el comercio bilateral desde 2020, posicionando a Madrid como una puerta de entrada clave de la UE a Asia del Sur y reduciendo la vulnerabilidad ante la coerción económica china.
  • Nuestros gigantes automovilísticos como SEAT y las empresas de energías renovables podrían inundar el mercado indio, creando empleos en casa y compensando nuestra desaceleración doméstica, todo mientras forjamos un bloque comercial que rivaliza con el duopolio EE.UU.-China.
  • Es una jugada geopolítica audaz para contrarrestar el dominio de China en Asia, de la que Europa, incluida España, no puede quedarse al margen. Para los españoles, significa fortalecer nuestras rutas comerciales mediterráneas y atraer inversión directa india en turismo e infraestructuras, convirtiendo amenazas potenciales como los aranceles estadounidenses en oportunidades para una postura de la UE más independiente.
  • Para 2030, la economía india podría eclipsar a la alemana, ofreciendo un motor de crecimiento que se alinea con nuestros objetivos de transición verde. España podría aprovechar esto para crear un puente trilateral -UE-India-Latam- que amplifique nuestra influencia global y asegure una prosperidad sostenible en medio del proteccionismo creciente.

 Unido a esto, García Herrero explica que, aunque el Acuerdo de Libre Comercio UE-India es un cambio de juego, “está lejos de ser perfecto”. Denuncia la falta de protecciones sólidas para los inversores europeos y españoles y, en su opinión, “expone a las empresas de la UE a los caprichos regulatorios impredecibles de India, potencialmente ahuyentando a compañías españolas en telecomunicaciones, renovables o infraestructuras que necesitan garantías férreas para comprometerse a largo plazo y expandir sus operaciones en un mercado con tanto potencial”. 

También critica que se excluya a sectores clave como agricultura y lácteos, ya que para España significa “ganancias limitadas en la exportación de productos sensibles donde los aranceles siguen siendo una barrera” y argumenta que “es una oportunidad perdida para inundar el mercado de la clase media india”. Además, lamenta la ausencia de estándares laborales y ambientales ejecutables, un compromiso que “socava la agenda comercial basada en valores de Europa”. 

Así, para la experta, este TLC “es una espada de doble filo que promete un renacimiento económico, pero exige vigilancia en la implementación”. Una razón por la que “Madrid debería presionar a Bruselas para un cierre rápido de los pactos de inversión para salvaguardar las inversiones españolas en India, ya que, de lo contrario, corremos el riesgo de un acuerdo desequilibrado que favorezca el proteccionismo indio sobre nuestro ethos de mercado abierto”.

11Nov

En el entorno actual, muchos inversores buscan una rentabilidad relativamente estable sin asumir un gran riesgo de tipos de interés.

Miguel Ángel Valero

Juhamatti Pukka, gestor de Evli Short Corporate Bond y Jefe de Renta Fija de Evli, comenta que en el entorno actual, muchos inversores buscan una rentabilidad relativamente estable a través del carry sin asumir un gran riesgo de tipos de interés. El carry o rendimiento esperable por mantener un bono es clave para obtener resultados a largo plazo y ofrece cierta protección frente a la volatilidad del precio de éste. No debe confundirse con el riesgo de crédito, ya que el carry incorpora también otros riesgos como la duración, la curva de tipos, la liquidez y las divisas.

Mantener una asignación diversificada en carry permite aprovechar esta rentabilidad aunque el precio del bono no suba, y es especialmente útil en escenarios donde los tipos de interés son altos o se mantienen elevados durante más tiempo. El carry puede actuar como un 'bastión' que favorece la rentabilidad total de la renta fija, compensando otros factores que podrían ser negativos como la caída de precios o la compresión de diferenciales de crédito. El carry es esencial en la estrategia de inversión en esta clase de activos para mejorar la rentabilidad y diversificar riesgos.

Aunque los tipos han bajado, los bonos corporativos europeos en particular todavía ofrecen rentabilidades atractivas. Además, la desaceleración de la economía global y la incertidumbre geopolítica han llevado a los inversores a centrar su atención en el mercado de bonos, activos que les pueden aportar seguridad y preservación del capital hasta que se despejen las incertidumbres del entorno. 

Según el experto de Evli, el momento actual puede favorecer a los bonos corporativos europeos, porque el crecimiento en Europa es ligeramente positivo. En este entorno, los bancos centrales han relajado la política monetaria, y los gobiernos europeos, además, han implementado medidas de estímulo fiscal.  Estas medidas impulsan la competitividad a largo plazo de las empresas en toda Europa.

Según Pukka, los bonos corporativos europeos consiguen buenos rendimientos en el escenario actual, porque las empresas europeas están enfocadas en mejorar sus operaciones, reducir costos y fortalecer sus balances. Cuando las empresas gestionan bien sus negocios, el riesgo crediticio asumido por los inversores también disminuye, y al fin y al cabo, los fundamentos crediticios son lo más importante en el mundo de los bonos corporativos.

Evli Short Corporate Bond supera los 2.300 millones€

En este contexto, Evli Short Corporate Bond, el fondo 'flagship' o bandera de la gestora nórdica que este año cumple 40 años, ha superado los 2.300 millones€ en activos bajo gestión, convirtiéndose en uno de los de mayor tamaño en Europa en su categoría. Es uno de los fondos más antiguos de Evli, lanzado como nueva estrategia en junio 2012.

Se trata de un fondo de renta fija corporativa europea que invierte en bonos corporativos, sobre todo del segmento crossover (con rating crediticio BBB-BB). La duración máxima del fondo (sensibilidad del precio de los bonos a los cambios en tipos de interés) es 2,5 años. El fondo, además, proporciona acceso a los mercados nórdicos, en los que invierte aproximadamente el 40% de la cartera, y que aportan retorno extra a la cartera. 

El benchmark del fondo es el ICE BofA 1-3 Year Euro Corporate Index. En los últimos 10 años, el fondo ha alcanzado una rentabilidad acumulada de 19,45%, comparada con el 11.4% del índice. Desde el lanzamiento en junio 2012, el fondo ha logrado una rentabilidad del 35,4%, comparada con el 21,7% del benchmark. 

Los gestores del fondo invierten fundamentalmente en bonos denominados en euros emitidos por compañías de diferentes sectores. Las inversiones denominadas en divisas diferentes al euro están totalmente cubiertas frente al riesgo divisa. La cartera del fondo está ampliamente diversificada, e incorpora controles para limitar riesgos tanto en los vencimientos máximos de los bonos, como en la inversión en sectores. Así, la concentración máxima de cada sector es el 25%, mientras que el 90% de la cartera no puede superar vencimientos a 5 años, y el 10% restante no puede superar vencimientos a 8 años. El límite de vencimiento se basa en la fecha de vencimiento legal final y no, por ejemplo, en la siguiente fecha de rescate. El indicador de riesgo del fondo es de nivel 2 sobre 7, lo que significa que los inversores asumen un riesgo bajo.

El objetivo del fondo es superar el índice de referencia a largo plazo. La rentabilidad esperada y el riesgo de los fondos que invierten en bonos corporativos suelen ser superiores a la rentabilidad esperada y al riesgo de los fondos que invierten exclusivamente en bonos del Estado.
El fondo no exige que sus inversiones tengan calificación crediticia, lo que significa que las inversiones del fondo están sujetas a un riesgo crediticio medio o alto. El riesgo crediticio derivado de emisores individuales se reduce diversificando las inversiones entre varios emisores.