29May

A los Consejos y a sus comisiones de Auditoría se les reclama “visión estratégica, anticipación y capacidad de decisión en entornos de alta complejidad, pese a no estar en el día a día de la organización”, destaca el Instituto de Auditores Internos. Mapfre Globakl Risks pone el foco en la gestión integral de los riesgos.

Miguel Ángel Valero

Las Comisiones de Auditoría de los consejos de administración de las empresas afrontan un escenario de creciente complejidad marcado por la fragmentación geopolítica y social, las tensiones comerciales, la incertidumbre energética, la presión regulatoria y la aceleración tecnológica. En este contexto, los Consejos de Administración y sus comisiones de Auditoría deben reforzar su capacidad de anticipación y decisión en entornos de alta complejidad, “a menudo con una asimetría inevitable en el acceso a la información”, subraya Sonsoles Rubio, presidenta del Instituto de Auditores Internos de España, en Encuentro Consejeros, organizado por el Instituto con la participación de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La incertidumbre ha dejado de ser una circunstancia excepcional para convertirse en el marco habitual de decisión. En este escenario, a los Consejos de Administración y a sus comisiones de Auditoría se les reclama “visión estratégica, anticipación y capacidad de decisión en entornos de alta complejidad, pese a no estar en el día a día de la organización”. 

Precisamente, uno de los grandes retos actuales de la gobernanza es “la brecha entre lo que hoy se exige a los Consejos y los instrumentos reales con los que cuentan para cumplirlo”. “La confianza vuelve a situarse como el principal activo estratégico”, especialmente en cuestiones relacionadas con la calidad de la información, la supervisión de riesgos y la capacidad de anticipación de las organizaciones. 

Por ello, Sonsoles Rubio reivindicado el valor de la Auditoría Interna como función con un papel “extraordinario y verdaderamente estratégico para los Consejos de Administración”. “Auditoría Interna conoce de primera mano cómo funcionan los procesos, dónde se generan las tensiones y en qué puntos se concentran los riesgos que pueden comprometer los objetivos de la organización”, argumenta. “Desde una posición independiente y como función de gobierno”, Auditoría Interna “aporta una mirada experta y transversal, rigurosa y orientada a proteger el valor a largo plazo de nuestras empresas”. “Contar con una función de Auditoría Interna sólida, preparada y conectada con la estrategia de la empresa no es un elemento accesorio, sino una condición necesaria para un gobierno corporativo robusto y para mantener la confianza en las organizaciones”, recalca.

Por su parte, la vicepresidenta de la CNMV, Paloma Marín, subraya que “la Auditoría Interna y las comisiones de Auditoria son aliadas clave para anticipar riesgos y reforzar la supervisión más allá de lo financiero”.

Carlos López Blanco, presidente de la Fundación ESYS, coloca el foco en el impacto que la inteligencia artificial, la creciente sofisticación de las ciberamenazas y la dependencia tecnológica global tienen sobre las organizaciones, poniendo el foco en cómo la exposición creciente a estos riesgos está elevando el nivel de responsabilidad de los consejos de administración, que deben reforzar sus mecanismos de supervisión y gestión ante un entorno cada vez más complejo e incierto.

Juan Fernández Palacios, director del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, y Rafael Puyol, presidente de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), resaltan el factor demográfico en la competitividad económica. “La evolución demográfica constituye un elemento estructural de transformación económica”, con impacto directo en la productividad y la sostenibilidad de los sistemas de bienestar. Y han puesto en valor el potencial de la generación sénior (mayores de 55 años) como un activo clave para el crecimiento, por lo que hay que combatir el edadismo laboral y promover entornos profesionales inclusivos.

Mario Lara Sanz, director de ESADE Madrid y de su Centro de Gobierno Corporativo, y consejero independiente de Grupo PRIM, y Lourdes Máiz, consejera de ACS, han analizado los desafíos a los que se enfrentan las comisiones de Auditoría y los Consejos de Administración especialmente en materia de supervisión de la información corporativa, gestión de riesgos emergentes y creciente complejidad derivada, entre otros, de la digitalización o de los cambios demográficos. En esta línea, han subrayado la importancia de reforzar el talento interno, la formación continua y la resiliencia organizativa como palancas clave para afrontar con garantías este nuevo entorno. 

Encuentro Consejeros se enmarca en Esfera Consejeros, un programa del Instituto de Auditores Internos de España orientado a apoyar a los miembros de las Comisiones de Auditoría en el desempeño de sus funciones de supervisión y buen gobierno corporativo.

Mapfre Global Risks: la gestión integral de riesgos es esencial para las empresas

Por su parte, Mapfre Global Risks ha celebrado en Cáceres y durante tres días la XXX edición de sus Jornadas Internacionales, con más de 500 participantes de 30 países, con el foco puesto en los retos tecnológicos y las complejidades de la logística mundial, en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica.

El presidente de Mapfre, Antonio Huertas, asegura que “vivimos en un entorno global marcado por la incertidumbre y la complejidad de las amenazas de diversa naturaleza, un contexto en el que la gestión integral de riesgos se convierte en un elemento estratégico esencial para las empresas”. Mapfre Global Risks es “el gran aliado de compañías que operan en sectores clave de la economía, porque aporta estabilidad, protección y capacidad de respuesta ante escenarios volátiles y exigentes”, señala.

Bosco Francoy, CEO de Mapfre Global Risks, subrayó la vocación formativa de este evento y su apuesta por una concepción del seguro centrada en la prevención, más allá de la indemnización del siniestro. Destacó cómo la organización impulsa esa cultura poniendo en valor la figura del gerente de riesgos, la colaboración con asociaciones de seguros de grandes riesgos nacionales e internacionales y el apoyo al desarrollo de nuevas entidades en Latinoamérica.

La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, afirma que frente a la incertidumbre “hacen falta anclajes, compañías e instituciones confiables”.

Las Jornadas Internacionales de Mapfre Global Risks han analizado la gestión y aseguramiento de los ciberriesgos; la evolución y riesgos de los data centers; los corredores marítimos y logístico; el rol de las infraestructuras críticas; la electrificación; la geopolítica; la sostenibilidad; la defensa militar y la protección de los sistemas estratégicos globales.

El V Premio Internacional a la Excelencia en la Gerencia de Riesgos se ha entregado a Progreso, empresa de cemento, materiales y soluciones para la construcción, con unidades de negocio en los sectores de construcción, agro, energía y desarrollo Inmobiliario, reconocida por su enfoque en innovación y sostenibilidad. El galardón ha sido recogido por Stephanie Melville Molina, directora de la Junta Directiva de la compañía, de manos de Eduardo Pérez de Lema, presidente de Mapfre Global Risk, la unidad de grandes riesgos especializada en proveer soluciones aseguradoras integrales a grandes empresas, multinacionales y compañías de sectores globales de actividad. 

De nuevo, el acuerdo en Oriente Medio parece cercano

Se habla de un memorándum de entendimiento entre Irán y EEUU, que ya está en manos tanto del presidente Trump como del líder supremo, Mojtaba Khamenei, que contempla la reapertura del estrecho de Ormuz—sin peajes— en un plazo de 30 días tras un proceso de desminado, alivios en el régimen de sanciones y el inicio de negociaciones sobre el programa nuclear. Los mercados han reconocido parcialmente este potencial entendimiento, con descensos en los precios del petróleo y avances en las Bolsas europeas. No obstante, todavía es prematuro hablar del fin definitivo de la situación. Y los tira y afloja entre Irán y EEUU persistirán, incluso tras una eventual apertura del estrecho.

En paralelo, los datos macroeconómicos no resultan especialmente alentadores y comienzan a apreciarse signos de cierto desgaste en las cifras de consumo en EEUU. Al menos la evolución de los precios se mantuvo dentro de lo previsto y no se registraron sorpresas relevantes. En EEUU,  las cifras de abril confirman las mayores tensiones inflacionistas por la subida de los costes energéticos, y una moderación de la actividad: el consumo real se desacelera y también la inversión da muestras de menos dinamismo. Llama la atención que los precios del agregado de equipos de procesamiento de información crecieron un 10% interanual y aportaron por sí solos cerca de dos décimas a la inflación, algo inusual en productos que históricamente son deflacionistas (en promedio en los últimos cinco años su aportación era nula).

El consumo en términos nominales creció un 0,5% mensual. Sin embargo, en términos reales (ajustado por inflación) el gasto de los hogares está desacelerándose y en abril avanzó un 0,1% mensual lo que sitúa el crecimiento en el 2,1% frente al mismo mes del año pasado, un ritmo menor, pero no muy lejano al +2,6% promedio de los últimos tres años. 

Los pedidos de bienes duraderos crecieron un 7,9% mensual siendo especialmente fuerte el incremento de los pedidos relacionados con defensa, que se dispararon en abril hasta el segundo nivel más alto registrado. Tras crecer un 26% en marzo, en abril aumentaron otro 7% y alcanzaron los 22.200 millones$. Con ello, la participación de defensa dentro de los pedidos totales de bienes de capital durante los últimos 12 meses subió al 15%. Si se excluyen aviones y defensa, los pedidos de bienes duraderos retrocedieron un 1,1% mensual, lo que apunta a un freno de la inversión. 

Las ventas de viviendas nuevas decepcionaron al caer con fuerza en abril, al retroceder un 6,2% mensual hasta las 622.000 unidades anualizadas. 

La revisión del PIB del primer trimestre fue a la baja y muestra que la economía estadounidense avanzó a ritmos del 1,6% trimestral anualizado por debajo del +2% publicado anteriormente, debido al consumo y la inversión residencial. La inversión relacionada con IT siguió muy fuerte y aportó +1,5 puntos al crecimiento.

Otro dato preocupa: la equity risk premium del S&P 500 cae al nivel más bajo en más de 20 años. Significa que al inversor le están pagando poquísimo extra por asumir riesgo de Bolsa frente a bonos sin riesgo. Cuando la prima de riesgo se evapora, el mercado no está barato. Está apostando a que todo va bien para siempre. Y eso, históricamente, no termina bien nunca.

Ebury: el BCE subirá tipos el 11 de junio

Por su parte, las actas de la reunión del 30 de abril del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) señalan que algunos miembros no se habrían opuesto a una subida de los tipos de interés y consideraron que la decisión estuvo muy ajustada. Argumentan que aumentado el riesgo de que el shock energético se traslade de manera más amplia a otros componentes. Y que incluso si el flujo de productos energéticos a través del estrecho de Ormuz aumentara, la normalización del suministro de petróleo y gas llevaría tiempo, ya que autoridades de países como Arabia Saudí y Catar han indicado que la reparación de las infraestructuras dañadas llevará tiempo. En este contexto, los miembros del BCE apuntaron que mantener la estabilidad de precios podría requerir una política monetaria más restrictiva, con el objetivo que las expectativas de inflación a largo plazo no se desanclen.

Diego Barnuevo, Analista de Mercados de Ebury, señala que el Euríbor a 12 meses cerrará mayo con una media mensual de alrededor del 2,8 %, lo que supone un ligero repunte con respecto a abril. La subida meteórica que experimentó en marzo fue consecuencia del estallido de la guerra de Irán y el estancamiento de las negociaciones y la parálisis en el estrecho de Ormuz han provocado que se mantenga en esos niveles. "Seguimos previniendo una subida de tipos por parte del BCE en junio con casi total seguridad. En la última reunión, los responsables de la  política monetaria europea ya debatieron la posibilidad de subirlos, y Lagarde lanzó un guiño a los mercados sugiriendo que lo harían en la próxima reunión. Aunque se produjera una extensión de la tregua entre Irán y EEUU a corto plazo, creemos que el BCE no dará marcha atrás y subirá los tipos de interés el mes que viene para cubrirse las espaldas. Con este endurecimiento monetario, el BCE tratará de evitar que el encarecimiento de la energía se extienda al resto de los sectores de la economía y provoque efectos de segunda ronda, como, por ejemplo, una aceleración del crecimiento salarial", argumenta.

Más allá de junio, el panorama monetario de la Eurozona es algo más difuso. Si los precios del petróleo se mantienen por encima de los 90$ por barril deforma continuada, es probable que haya una segunda subida de tipos en la zona euro y, por lo tanto, que el Euribor a 12 meses se mantenga en niveles similares o ligeramente más altos a los actuales. Sin embargo, si se firma un acuerdo de paz y se consigue reanudar el flujo del estrecho de Ormuz, al menos parcialmente, las expectativas de una segunda subida de tipos se reducirían y el Euribor a 12 meses podría acabar el año por debajo de las cotas actuales, aunque no alcanzaría los niveles previos al conflicto.

UBS

Las Bolsas estadounidenses subieron tras las informaciones sobre un posible acuerdo entre EEUU e Irán. "Aunque el camino hacia una resolución diplomática definitiva seguirá siendo complejo, aconsejamos a los inversores no perder de vista los fundamentales económicos y empresariales, que continúan siendo sólidos", señalan en UBS.

La temporada de resultados del primer trimestre ha puesto de manifiesto la fortaleza de los fundamentales corporativos en EEUU, la Eurozona y Asia. La inflación subyacente, aunque todavía demasiado elevada como para justificar recortes inminentes de tipos por parte de la Fed, sigue contenida, y la desinflación prevista para la segunda mitad del año debería permitir a la Reserva Federal bajar los tipos más adelante este año. Los niveles de deuda pública son un riesgo que debe vigilarse, más que un motivo de preocupación inmediata. "Esperamos que los déficits excesivos sean una fuente de inquietud para los inversores en los próximos años", añaden.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Seguimos considerando atractiva la renta variable. Esperamos que los mercados bursátiles continúen subiendo a medio plazo, apoyados por una actividad económica resiliente, un sólido crecimiento de los beneficios y la perspectiva de una política monetaria más flexible por parte de la Fed más adelante este año. Favorecemos la exposición a renta variable en distintas regiones y temáticas, y concentramos la exposición a renta fija en el tramo corto de la curva”.

“Es poco probable que las próximas publicaciones de datos —PIB, inflación y mercado laboral estadounidense— se deterioren lo suficiente como para modificar las expectativas de nuevas subidas de tipos por parte de los bancos centrales. Solo un acuerdo de paz creíble con Irán podría cambiar el panorama”, aportan Constantin Bolz, estratega, y Dominic Schnider, Head Global FX & Commodity.

22May

Los indicadores macroeconómicos comienzan a evidenciar un mayor deterioro de la actividad en la zona euro frente a una economía de EEUU que muestra una mayor resiliencia.

Miguel Ángel Valero

El 96% de las empresas vaticina que la actual tensión geopolítica tendrá un impacto entre moderado (51%) y elevado (45%) en su estrategia y objetivos, según revela una encuesta realizada por el Instituto de Auditores Internos de España entre sus asociados. Apenas un 4% espera un efecto nulo o muy limitado.

Entre las principales preocupaciones destacan los riesgos económico-financieros (56%), y los asociados a la cadena de suministro (18%). A continuación, se sitúan los riesgos operativos, con un 14%, mientras que los riesgos estratégicos y reputacionales y los tecnológicos y de ciberseguridad son señalados por el 4% de los profesionales consultados. 

Los datos confirman que la situación geopolítica ha dejado de percibirse exclusivamente como una cuestión de contexto internacional para proyectarse de forma directa sobre la estrategia, la operativa y la capacidad de respuesta de las empresas.

En un entorno marcado por la volatilidad, la incertidumbre y la interconexión de los riesgos, “la función de Auditoría Interna refuerza su papel como elemento clave para ayudar a las organizaciones a anticipar impactos, evaluar la solidez de sus marcos de control y mejorar la calidad de la toma de decisiones” señalan desde el Instituto. “La evolución del riesgo geopolítico exige, en este sentido, una lectura transversal de sus efectos, por su capacidad de trasladarse a ámbitos como las finanzas, las operaciones, el cumplimiento, la ciberseguridad o la relación con terceros", añaden.

Los resultados de la encuesta apuntan también a un reto de integración de este riesgo en los procesos internos de evaluación y planificación. Así, el 40% de los auditores internos indica que las tensiones geopolíticas ya están contempladas en los análisis de riesgos de Auditoría Interna, mientras que el 32% señala que todavía no se ha tenido en cuenta el impacto de estos riesgos en el Plan de Auditoría Interna. Para el Instituto de Auditores Internos, la creciente presión del contexto geopolítico refuerza la necesidad de que las empresas incorporen esta variable en sus procesos de gobierno, gestión de riesgos y control, y de que la Auditoría Interna mantenga un diálogo fluido con la Alta Dirección y el Consejo para adaptar su enfoque allí donde la evolución del entorno lo requiera.

Uranio y peajes en Ormuz impiden un acuerdo entre EEUU e Irán

Las negociaciones entre EEUU e Irán avanzan bajo un sesgo constructivo, aunque todavía frágil. En esta línea, el secretario de Estado, Marco Rubio, destaca la existencia de “algunos indicios positivos” y la probable visita de mediadores pakistaníes a Teherán en el corto plazo.

No obstante, el proceso sigue condicionado por dos focos de fricción relevantes. En primer lugar, persisten discrepancias sustanciales en torno al programa nuclear iraní, especialmente en lo referente al enriquecimiento de uranio y a la gestión de sus reservas de material altamente enriquecido. En segundo lugar, gana peso como obstáculo la propuesta de implantar un sistema permanente de peajes en el estrecho de Ormuz, actualmente en discusión entre Irán y Omán, orientado a consolidar el control iraní sobre el tráfico marítimo.

La posible introducción de estos peajes añade una dimensión estratégica de mayor calado, al abrir la puerta a una fuente recurrente de ingresos para Irán que permitiría, gradualmente, compensar los costes derivados del conflicto. Desde la óptica estadounidense, este escenario resulta difícilmente asumible, al implicar un refuerzo estructural del régimen iraní y, de forma implícita, una derrota política para Washington. Según estimaciones basadas en el tráfico de 2025, la imposición de un peaje de 2 millones$ a cada petrolero de crudo que parte del estrecho podría generar ingresos cercanos al 3% del PIB iraní de manera anual. En un escenario más amplio –aunque menos probable–, extendiendo el peaje a todos los buques (no únicamente petroleros) y aplicándolo tanto a la entrada como a la salida del estrecho, la recaudación potencial se elevaría hasta el 23% del PIB.

Más impacto en Europa que en EEUU

En paralelo, los indicadores macroeconómicos comienzan a evidenciar un mayor deterioro de la actividad en la zona euro frente a una economía de EEUU que muestra una mayor resiliencia.

Las previsiones actualizadas de la Comisión Europea apuntan a un deterioro moderado como consecuencia del impacto del conflicto en Oriente Medio, con un ligero recorte del crecimiento en 2026 (-0,3 puntos) y una revisión al alza de la inflación (+1 punto). Tras haberse situado en el +1,5% en 2025, el crecimiento del PIB de la UE se moderaría hasta el +1,1% en 2026 –0,3 puntos por debajo de lo estimado en otoño–, mientras que la inflación repuntaría hasta el +3,1%, un punto más de lo previsto anteriormente.

La Comisión indica que la economía europea parte de una posición más resiliente que en episodios previos de crisis. Por un lado, la UE ha reducido de forma significativa su dependencia de los combustibles fósiles gracias al avance de las energías renovables –lo que atenúa la transmisión de los precios del gas a la electricidad– y a una menor intensidad energética de empresas y hogares. Por otro, el cierre de 2025 fue más sólido de lo anticipado, lo que aporta cierto colchón al escenario actual.

España destaca de forma positiva, manteniendo un diferencial de crecimiento frente al conjunto de la Eurozona y siendo la única con una revisión al alza en 2026. Se espera que el PIB avance un 2,4%, una décima más que en las previsiones anteriores. Este buen comportamiento se apoya, entre otros factores, en la fortaleza del mercado laboral –con una tasa de paro por debajo del 10%, en mínimos desde 2008– y en la elevada penetración de energías renovables, que actúa como amortiguador del shock energético al contener los precios de la electricidad respecto a la media europea. A ello se suman medidas de política económica orientadas a mitigar el impacto del encarecimiento energético, con un efecto estimado de alrededor de 0,2 puntos sobre el PIB.

En contraste, el resto de grandes economías de la Eurozona presentan revisiones a la baja. Francia apenas recorta una décima su previsión, hasta el +0,9%, mientras que Alemania sufre un ajuste más pronunciado, reduciendo su crecimiento a la mitad (del +1,2% al +0,6%). Italia, por su parte, ve rebajada su previsión en tres décimas, hasta el +0,5%.

También se registra un fuerte deterioro de la confianza de los empresarios en la zona euro, que por segundo mes consecutivo se encuentra en terreno de contracción económica y que apuntan a una contracción del PIB en el 2º trimestre. El PMI compuesto retrocedió hasta 47,5, su peor nivel desde octubre de 2023 y una clara muestra que la desaceleración económica se agudiza en mayo a medida que las presiones de los mayores costes energéticos se intensifican. La contracción general de la actividad se centró en el sector servicios (46,4 vs. 47,6 previo), su peor cifra desde febrero de 2021. Por su parte, la producción manufacturera siguió en terreno positivo (51,4 vs. 52,2 anterior). No obstante, el ritmo de expansión fue el más lento desde enero y además se ha registrado una contracción de los nuevos pedidos manufactureros. 

Por el lado de los precios, los empresarios señalaron que los costes de los insumos se aceleraron por séptimo mes consecutivo en mayo, hasta alcanzar su máximo de tres años y medio. Con ello, surgen indicios de acopio de stocks de seguridad en el sector manufacturero europeo, lo que sería uno de los factores que respaldaría el mantenimiento de este indicador por encima del nivel de contracción y no tanto una mejora de la actividad prevista.

Por otra parte, la confianza de los consumidores mostró una inesperada mejora, que situó en mayo en niveles de -19 desde el -20,6 del mes previo. A pesar de este repunte, la confianza de los hogares europeos sigue muy por debajo del promedio de los últimos 10 años (-10,5) y en niveles que están incluso más cerca de los mínimos (-27,5) vistos en 2022.  Los costes laborales repuntaron en el primer trimestre  y avanzan a ritmos del +3,4% interanual, una décima por encima del dato anterior. 

En EEUU, la confianza de los empresarios se debilita, pero se mantiene en expansión, mientras el empleo da señales de resiliencia. Los PMI estadounidenses dejaron una mejor fotografía que los de la zona euro, con el dato de confianza compuesto de los gestores de compras repitiendo en mayo niveles de 51,7 y por tanto manteniéndose en terreno de expansión económica. Este comportamiento esconde la divergencia sectorial: los servicios sufren y la confianza bajo una décima hasta 50,9, mientras que las manufacturas apuntan a un mejor desempeño y escalaron más de lo previsto subiendo hasta 55,3 desde el 54,5 previo y alcanzaron máximos en más de 4 años. Por el lado negativo, con el estrecho de Ormuz prácticamente cerrado crecen las presiones en las cadenas de suministros y en los precios: el informe señala que los tiempos de entrega de proveedores manufactureros se alargaron al mayor ritmo desde mediados de 2022 y también los precios de los insumos. En cuanto al mercado laboral, se publicaron las peticiones de subsidio por desempleo que retrocedieron en la última semana y se mantienen cómodamente en niveles por debajo del promedio del año pasado, una situación que viene ocurriendo consecutivamente durante al menos los últimos tres meses. Las solicitudes continuas se situaron en 1,78 millones, también por debajo de 1,89 de la misma semana del año pasado. Datos que apuntan a que el mercado laboral se mantiene sostenido. 

Las cifras del sector inmobiliario dejaron una lectura mixta: decepcionan las viviendas iniciadas, pero repuntan los permisos de construcción. Las viviendas iniciadas en abril cayeron un 2,8%, revirtiendo parte del fuerte repunte del mes previo y situándose así en niveles de 1,46 millones de unidades anualizadas. Por su lado, los permisos de construcción, que son un habitual indicador adelantado del sector, se aceleraron un +5,8% hasta alcanzar los 1,44 millones de unidades anualizadas. En conjunto las cifras del sector siguen apuntando a que la actividad se mantiene en niveles similares a los vistos en los últimos tres años.

DWS: entorno constructivo en el que la diversificación es clave

Los mercados de capitales a nivel global se encuentran atrapados actualmente entre los riesgos geopolíticos y unos fundamentales subyacentes resilientes. La evolución del conflicto en torno a Irán y su impacto sobre los precios de la energía están generando incertidumbre a corto plazo. En términos generales, sin embargo, "seguimos considerando que la economía global mantiene una resiliencia sólida", opinan en DWS.

En el centro del entorno actual de mercado se encuentra un claro equilibrio de fuerzas: el shock en los precios del petróleo está alimentando directamente la inflación al mismo tiempo que pesa sobre el crecimiento, condicionando tanto la política monetaria como la dinámica de los mercados. Para EEUU, "esperamos que la inflación alcance el 3,2% en 2026 antes de moderarse gradualmente hacia el 2,3% en 2027. Al mismo tiempo, prevemos que el crecimiento se mantenga en torno al 2,0%".

Un escenario similar está emergiendo en Europa: la inflación podría elevarse hasta el 3,1% en 2026, mientras que el crecimiento podría desacelerarse temporalmente hasta el 0,9%. En conjunto, esto apunta a un entorno de crecimiento moderado acompañado de presiones inflacionistas elevadas. Estas fuerzas contrapuestas están dando lugar a un entorno de mercado cada vez más fragmentado, donde determinados segmentos se desacoplan de forma más evidente. 

Mientras algunos inversores continúan centrados en los riesgos de inflación y tipos de interés, otros ponen mayor énfasis en las perspectivas de crecimiento a medio y largo plazo.

Al mismo tiempo, DWS identifica un motor estructural clave en el actual ciclo de inversión en inteligencia artificial (IA), que está influyendo cada vez más en el comportamiento de la renta variable. Las fuertes inversiones en infraestructura y centros de datos están respaldando a determinados segmentos del mercado y compensando parcialmente el impacto negativo de los mayores precios energéticos. Esta dinámica está reforzando la bifurcación del mercado, ya que los segmentos vinculados a la IA se benefician de manera significativamente superior frente a sectores cíclicos o sensibles a los tipos.

Los bancos centrales probablemente también reaccionarán de manera distinta ante este entorno, reflejando diferencias regionales, tanto en la dinámica inflacionista como en la resiliencia del crecimiento. En este contexto, "seguimos esperando dos recortes de tipos por parte de la Reserva Federal, mientras que el Banco Central Europeo podría adoptar una postura más restrictiva inicialmente".

"En términos generales, consideramos que el entorno de mercado sigue siendo fundamentalmente estable, aunque cada vez más diferenciado", insisten en DWS. La inversión estructural continúa respaldando el crecimiento, pero los motores subyacentes ya no se trasladan de manera uniforme entre mercados. Para los mercados de capitales, esto implica que los beneficios empresariales están ganando importancia, con factores microeconómicos adquiriendo protagonismo, mientras los vientos macroeconómicos en contra pierden influencia relativa de forma gradual. 

En este contexto, "vemos potencial" para que el S&P 500 alcance los 8.200 puntos en un horizonte de 12 meses, el STOXX Europe 600, los 650 puntos y el DAX, los 26.300 puntos. En renta fija, "esperamos una moderada caída de las rentabilidades", que el Treasury estadounidense a 10 años pueda situarse en el 4,20% y el Bund alemán a 10 años en el 2,90% para junio de 2027, reflejando una transición gradual de la política monetaria hacia un mayor apoyo al crecimiento.

Dinámicas similares se observan en divisas y materias primas: esperamos que el euro se aprecie hasta 1,22 frente al dólar estadounidense. El oro sigue siendo uno de los principales beneficiarios de la incertidumbre geopolítica, con un objetivo de 5.400 dólares por onza, mientras que creemos que el precio del petróleo debería estabilizarse en torno a los 82 dólares por barril.

Conclusión: "pese al elevado nivel de incertidumbre, seguimos viendo un entorno constructivo para los activos de riesgo. Al mismo tiempo, la diversificación cobra cada vez más importancia, ya que las oportunidades están desarrollándose de manera más desigual en torno a los motores estructurales de crecimiento".

Ebury: el euro es el gran perdedor de un conflicto que genera mucha volatilidad

Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas, asegura que la guerra con Irán continúa siendo el principal foco de riesgo para los mercados financieros internacionales y sitúa al euro entre las divisas más perjudicadas por el conflicto debido a la elevada dependencia energética de Europa y al impacto que el encarecimiento del petróleo está teniendo sobre el crecimiento económico de la Eurozona.

En el análisis “Qué implica la crisis de Irán para los mercados”, firmado por Matthew Ryan, director de Estrategias de Mercados, y Enrique Díaz-Álvarez, economista jefe, Ebury advierte de que la reapertura completa del estrecho de Ormuz será lenta y que la normalización del tráfico marítimo previo a la guerra podría no producirse hasta 2027. 

Explican que el euro ha perdido terreno frente a la mayoría de grandes divisas en las últimas semanas debido a la combinación de crisis energética ,debilidad de los indicadores de actividad y aumento de la inflación importada. La compañía subraya además que Europa afronta una situación especialmente delicada por su condición de importador neto de energía y por sus bajos niveles de reservas de gas natural licuado (GNL). A ello se suma el impacto del encarecimiento de los costes de transporte, seguros, fertilizantes y materias primas derivado de las restricciones en Ormuz.

“La prolongación de la guerra con Irán supone un riesgo bajista adicional para el euro en el corto plazo”, insisten, aunque el endurecimiento monetario del Banco Central Europeo podría limitar parte de las caídas del euro. En este sentido, el mercado ya descuenta nuevas subidas de tipos por parte del BCE después de que Christine Lagarde reconociera que junio será el “momento adecuado” para reevaluar la política monetaria de la Eurozona.

Además del euro, Ebury identifica a las divisas asiáticas entre las más vulnerables al conflicto. Entre el 80% y el 90% del petróleo consumido en Asia transita por el estrecho de Ormuz, lo que deja particularmente expuestas a monedas como el won surcoreano (KRW), la rupia india (INR), el bath tailandés (THB) o el ringgit malasio (MYR). También las economías de Europa Central y del Este aparecen especialmente sensibles a un nuevo shock energético debido a su elevada dependencia del euro y de las importaciones energéticas.

En el lado contrario, Ebury considera que los grandes beneficiados en el actual contexto continúan siendo el dólar estadounidense, las monedas refugio tradicionales y las divisas de países exportadores de petróleo. El dólar mantiene su fortaleza gracias a su papel como principal activo refugio global y al hecho de que EEUU es exportador neto de energía, lo que reduce su exposición al shock petrolero. A ello se suma la resistencia de la economía estadounidense y un mercado laboral que sigue mostrando fortaleza.

Ebury señala también al franco suizo y, en menor medida, al yen japonés como activos tradicionalmente defensivos que podrían seguir atrayendo flujos en un contexto de elevada incertidumbre geopolítica. Asimismo, monedas de países exportadores de crudo como el dólar canadiense (CAD), la corona noruega(NOK), el dólar australiano (AUD), el peso colombiano (COP) o el real brasileño(BRL) podrían verse favorecidas por la mejora de sus balanzas exteriores, ingresos fiscales y reservas de divisas.

Pese a ello, Ebury considera que el dólar podría iniciar una senda de depreciación gradual una vez se estabilice el conflicto y desaparezca parte de la actual prima geopolítica. Los diferenciales de tipos entre la Reserva Federal y el BCE tenderán a estrecharse y factores estructurales como el elevado endeudamiento estadounidense o las dudas sobre la autonomía futura de la Fed podrían ejercer presión bajista sobre eldólat a medio plazo.

En términos macroeconómicos, Ebury prevé que el impacto sobre el crecimiento mundial será moderado siempre que el conflicto no vuelva a intensificarse. Por ahora, descarta un escenario de recesión global, aunque advierte de que la inflación permanecerá elevada durante más tiempo debido al encarecimiento energético y a los posibles efectos inflacionarios de segunda ronda, especialmente sobre salarios y costes logísticos. “El desenlace del conflicto y el ritmo de reapertura de Ormuz serán determinantes para la evolución de los mercados de divisas durante los próximos trimestres”, concluye.

 UBS: el beneficio por acción del S&P 500 crecerá un 20% este año

Las acciones han alcanzado nuevos máximos incluso mientras uno de los puntos de estrangulamiento energético más importantes del mundo sigue gravemente afectado y las preocupaciones por la inflación impulsan al alza los rendimientos de los bonos. En su última Carta Mensual, Mark Haefele, director de inversiones de UBS Global Wealth Management, se cuestiona si el actual aumento de los beneficios corporativos es sostenible; si los mercados pueden seguir resistiendo unos precios del petróleo elevados —o incluso más altos—; y qué implica para las perspectivas de la renta variable el reciente aumento de los rendimientos.

“Creemos que la renta variable probablemente seguirá subiendo a medio plazo, apoyada en una combinación de sólidos beneficios empresariales, unos precios del petróleo lo suficientemente contenidos como para evitar un shock más amplio sobre el crecimiento y una Reserva Federal que siga manteniendo una postura favorable. Pero existen riesgos en cada uno de esos factores y las carteras deberían reflejar ese equilibrio. Además, en una economía y unos mercados globales tan complejos, ningún factor debe analizarse de forma aislada”, se responde.

“Esperamos un beneficio por acción del S&P 500 de 335$ en 2026, lo que representa un crecimiento interanual del 20%, un aumento significativo frente a nuestra estimación anterior del 11%. En nuestro escenario base, ahora prevemos que el S&P 500 alcance los 7.900 puntos a final de año (nuestro objetivo anterior era 7.500). Mantenemos una visión atractiva sobre la renta variable y nos gustan especialmente EEUU, Japón, Suiza y los mercados emergentes. En renta fija, favorecemos la calidad y los mercados emergentes. También vemos valor en las materias primas”, añade.

“Seguimos viendo una oportunidad para aumentar exposición a bonos de calidad de corta y media duración, ya que ofrecen una combinación atractiva de rentabilidad y potencial de buen comportamiento en caso de desaceleración económica y recortes de tipos”, insiste.

“Hemos revisado nuestras previsiones para el BCE y ahora esperamos dos subidas de tipos durante el verano, comenzando en la reunión de junio y con una segunda subida probablemente en julio”, apunta Dean Turner, economista jefe para la Eurozona y Reino Unido.

“La renta variable de la Eurozona está respaldada por una mejora en las perspectivas de beneficios, un entorno estructural más favorable y valoraciones razonables. Por ello, seguimos viendo potencial alcista en nuestro escenario base, aunque, dado el riesgo sobre los flujos energéticos, mantenemos una visión Neutral y favorecemos por ahora un enfoque más selectivo”, aportan Matthew Gilman, estratega, y Rolf Ganter, responsable de renta variable europea.

“Mantenemos nuestra visión Attractive sobre la renta variable estadounidense. A pesar de la persistente incertidumbre sobre la reanudación de los flujos energéticos desde Oriente Medio, las acciones estadounidenses han alcanzado nuevos máximos. Las esperanzas de un final del conflicto, unos sólidos resultados del primer trimestre y el impulso de la inteligencia artificial han impulsado la subida”, recalca David Lefkowitz, responsable de renta variable estadounidense.

“Aunque consideramos que la renta variable británica cuenta con buenos apoyos, mantenemos una visión Neutral, ya que preferimos mercados más cíclicos en caso de una rápida resolución de los problemas energéticos o con una exposición mayor al crecimiento estructural que Reino Unido”, señala Matthew Gilman, estratega.

Sobre la renta variable suiza, “las valoraciones bursátiles son razonables. En este entorno de tipos de interés cero, consideramos especialmente atractiva la rentabilidad por dividendo sostenible del mercado, superior al 3%”, explica Stefan R. Meyer, estratega.

“Las materias primas han tenido un año sólido en conjunto, lideradas por la energía. Aunque los resultados son mixtos dentro de la clase de activos, todos los sectores de materias primas han contribuido al rendimiento. Mantener una asignación a materias primas, con foco en la gestión activa, puede ayudar a los inversores a protegerse frente a la inflación y posibles shocks de suministro energético”, opinan Giovanni Staunovo y Wayne Gordon, estrategas, y Dominic Schnider, responsable global de divisas y materias primas.

“Los últimos datos macroeconómicos apuntan a una actividad económica más débil en un contexto de precios del petróleo más altos. Al mismo tiempo, aumentan las presiones inflacionistas, elevando la carga para los bancos centrales, especialmente aquellos con un mandato único centrado en la estabilidad de precios”, recalca Schnider. “Nuestros ajustes de previsiones dejan prácticamente sin cambios nuestra visión general sobre las divisas. A corto plazo, las monedas con mayores rendimientos siguen siendo vulnerables a retrocesos. En conjunto, seguimos viendo el dólar estadounidense como una divisa para vender en las subidas, especialmente frente a monedas rezagadas y ligadas a materias primas”, precisa.

“Esperamos que el EURGBP se estabilice alrededor de 0,86 y añadimos 0,86 como previsión para junio de 2027, mientras que la libra esterlina ofrece una mejor rentabilidad total gracias a un carry un 2% superior”, señalan Constantin Bolz y Clémence Dumoncel, estrategas. “El EURCHF probablemente cotizará entre 0,91 y 0,93 mientras continúe el conflicto con Irán. Creemos poco probable que vuelva a niveles de 0,90 a corto plazo, ya que un BCE más agresivo debería respaldar al euro, mientras que el SNB probablemente defenderá el nivel de 0,90”, añaden. “La ventaja de rentabilidad de la libra frente al franco supera los cuatro puntos, mientras se espera que el SNB mantenga los tipos sin cambios y otros bancos centrales del G10 continúen subiéndolos. Consideramos que GBPCHF es la mejor operación de carry frente a volatilidad dentro del G10 y es probable que el franco tenga un peor comportamiento en términos de rentabilidad total”, reiteran.

“La perspectiva para el USDCHF sigue siendo sensible a los acontecimientos geopolíticos. Una escalada importante podría impulsar al franco como activo defensivo, pero nuestro escenario base contempla el final del conflicto y la normalización de los precios energéticos, con el USDCHF descendiendo ligeramente hacia 0,78 a finales de 2026. Añadimos 0,78 como previsión para junio de 2027”, remarcan.

“Mientras continúe la crisis energética, esperamos que los acontecimientos externos sigan siendo el principal motor del tipo de cambio EURCZK, dada la mayor sensibilidad de la corona checa a los cambios en el sentimiento de riesgo en comparación con el euro”, piensan Pietro Santin, estratega, y Tilmann Kolb, analista.

28Oct

El Banco de España, el Observatorio Securitas Direct, Entreculturas, Fain, Aprocose, analizan el impacto de la DANA un año después. El Instituto de Auditores Internos avisa que la preocupación por el clima en las empresas baja del 6º al 10º puesto.

Miguel Ángel Valero

Un análisis de Iván Kataryniuk, subdirector del departamento de Análisis de la Economía Española, y Alejandro Fernández Cerezo, del departamento de Política Monetaria y Economía Internacional, publicado en el blog del Banco de España, subraya que desastres naturales como las inundaciones en València paralizan la actividad económica. La reconstrucción facilita la recuperación del PIB y la reposición de capital por otro más productivo puede dinamizarlo. Pero las fuertes pérdidas en el stock de riqueza y capital podrían limitar el crecimiento en la zona de modo duradero.

Las lluvias extremas pueden tener efectos catastróficos en términos humanos, sociales y económicos. Es el caso de la DANA del 29 de octubre de 2024 -hace ahora un año-, que provocó grandes inundaciones, especialmente a la provincia de València. Además de las trágicas consecuencias en términos de víctimas (cerca de 230 fallecidos), el desastre también tuvo un grave impacto económico en la zona, tanto sobre el flujo de actividad, como sobre los factores de producción y la riqueza de los hogares, con consecuencias duraderas. No obstante, la reconstrucción económica puede generar un rebote en la actividad y mejoras de la capacidad de producción, con implicaciones relevantes en el medio y largo plazo. 

Impacto inmediato

Es muy negativo, tanto sobre el flujo de producción como sobre el patrimonio de los afectados:

  • 1. Disrupción de la actividad económica: la paralización de sectores como el comercio, el transporte, el turismo o la construcción en las semanas posteriores a la DANA provocó una caída transitoria del PIB.
    • El acceso de los trabajadores a sus centros de trabajo se vio dificultado por las restricciones a la movilidad, interrumpiendo la producción de numerosas empresas.
    • Las dificultades de acceso a los servicios bancarios y a los medios de pago (incluyendo el deterioro de billetes) obstaculizaron la actividad, dificultades que el Banco de España vigiló de cerca y contribuyó a mitigar.
    • Los daños en carreteras y líneas férreas provocaron interrupciones en el transporte de mercancías. El desvío de la circulación por el cierre de autovías supuso retrasos de suministros y mayores costes de producción.
    • El índice de “cuellos de botella” en la cadena de producción se disparó en la DANA —de modo similar al observado con el huracán Katrina en 2005—y, tras dos semanas, se fue normalizando.
    • Los daños en las infraestructuras y establecimientos turísticos y en las playas redujeron las reservas de hoteles y restaurantes en la zona
  • 2. Destrucción del stock de capital y riqueza: las inundaciones dañaron o destruyeron todo tipo de activos físicos en las zonas afectadas, golpeando la riqueza de las familias —como viviendas y vehículos—, las empresas —locales comerciales, fábricas, camiones, maquinaria— y las infraestructuras públicas —redes de transporte, centros educativos o administrativos—. El PIB no recoge esta pérdida de capital y patrimonio. De hecho, la caída en el stock de riqueza es mucho mayor que el impacto de la DANA reflejado en el PIB, de apenas unas décimas. Así, algunas estimaciones sitúan en más de 17.000 millones€ la pérdida de riqueza para la provincia de València, lo que supone más del 20% de su PIB  Aunque la DANA ha provocado una pérdida extraordinaria de riqueza y capital en las zonas afectadas, su efecto negativo en el PIB es reducido

Impacto a corto plazo

Pasado el impacto inicial de la catástrofe, la reposición del capital dañado y las ayudas públicas a la reconstrucción reactivan la actividad económica. Este efecto flujo positivo puede suponer un rebote del PIB:

  • 1. Mayor gasto para la reposición de bienes duraderos dañados: tras los desastres naturales aumenta el gasto de empresas y familias para reparar o sustituir bienes dañados. Los damnificados por la DANA han tenido que reparar y reconstruir domicilios y establecimientos, impulsando la demanda de la construcción y los servicios profesionales. Asimismo, el reemplazo de electrodomésticos, muebles o automóviles incrementa el gasto privado, revitalizando la economía local. Las matriculaciones de turismos en València se dispararon a partir de diciembre de 2024.
  • 2. Ayudas a la reconstrucción: el esfuerzo privado está respaldado por medidas públicas de apoyo. En el caso de la DANA, se han movilizado recursos extraordinarios que incluyen ayudas directas, indemnizaciones del Consorcio de Compensación de Seguros, avales públicos para empresas y moratorias en préstamos. Estas medidas suponen transferencias fiscales importantes. De hecho, la evidencia de situaciones parecidas señala que estas transferencias son esenciales para la recuperación económica tras una catástrofe. Las ayudas a la reconstrucción y el gasto en reponer bienes y capital dañado puede hacer rebotar el PIB en los trimestres siguientes

Impacto a medio y largo plazo

La pérdida de recursos y patrimonio puede lastrar la actividad económica en el futuro, pero la renovación del capital puede dinamizarla:

  1. Pérdida de capacidad productiva y riqueza que limita la actividad. El daño a los activos de las empresas y familias puede afectar negativamente a su solidez financiera e, incluso, llevar al cierre de negocios. Estas pérdidas también suponen más dificultades para acceder a financiación externa. El resultado es una menor capacidad, no solo productiva, sino de gasto y de consumo. Todos estos factores pueden tener un impacto negativo duradero sobre el PIB.
  2. Reposición por capital más productivo: a más largo plazo, las inundaciones podrían tener un impacto positivo sobre la productividad, cuando las empresas supervivientes reemplazan el capital viejo por uno más moderno y productivo. Por ejemplo, una fábrica podría sustituir sus líneas de producción deterioradas por nuevos robots automatizados e incorporar la inteligencia artificial para optimizar la producción.

Las catástrofes naturales como la DANA suponen una merma importante del patrimonio y riqueza de las familias, las empresas y el sector público, y provocan una caída inmediata de la actividad. Este impacto negativo sobre el PIB puede ser corregido en los meses siguientes por un efecto rebote: retrocede de modo transitorio para recuperarse rápidamente después. Pero es mucho más complejo analizar el impacto de largo plazo sobre la actividad de la zona afectada, porque la posible pérdida de capacidad productiva puede verse compensada por la reposición con capital más productivo.

Securitas: los incendios e inundaciones se han más que duplicado

Por otra parte, el último informe del Observatorio Securitas Direct sobre Incendios en Hogares y Negocios en España revela que, en los últimos cuatro años, los casos relacionados con incendios e inundaciones atendidos por la Central Receptora de Alarmas de la compañía, se han más que duplicado. Este incremento está estrechamente vinculado a la creciente frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos, como la DANA que afectó a la zona de Levante en 2024, y que provocó 429 incidencias en Valencia.

A pesar del aumento de incidentes, la preocupación ciudadana por los incendios en el hogar ha disminuido notablemente. Actualmente, el 41,3% de los españoles manifiesta inquietud ante este riesgo, frente al 54,2% registrado el año anterior. Esta reducción se atribuye a una mayor confianza en las medidas de prevención, en la capacidad de respuesta ante emergencias y en el refuerzo de la protección en los hogares.

Por su parte, la preocupación por las inundaciones en el hogar ha irrumpido este año con un 24% de los españoles reconociendo su inquietud ante el auge de los fenómenos meteorológicos extremos, como la DANA de octubre de 2024.

El Observatorio de Securitas Direct muestra que el número de incidencias atendidas por la central receptora de alarmas se ha duplicado en los últimos cuatro años.Estas incidencias incluyen tanto incendios como inundaciones en hogares y negocios. Los datos de 2024 reflejan un aumento del 43% respecto al año anterior, principalmente como consecuencia de las lluvias torrenciales registradas. Valencia concentró 429 incidentes el año pasado debido al mayor volumen de inundaciones provocado por la DANA, frente a las 56 incidencias de 2023.En Barcelona, la central receptora de alarmas registró 144 incidencias relacionadas con incendios e inundaciones en 2024, 25 más que un año antes, y en Madrid la cifra alcanzó las 130 el año pasado frente a las 117 de 2023.Por su parte, se registró un descenso de las incidencias atendidas en Toledo, Sevilla y Málaga.

Pese a la menor percepción del riesgo de incendios, un 19% de los españoles aseguran contar con un detector de humos en sus hogares, de los que casi el 85% los revisa y mantiene con regularidad. Los propietarios de negocios y de segundas residencias muestran una mayor concienciación ante el riesgo que suponen los incendios. Así, el 49 % de quienes tienen un negocio dispone de un detector de humos, al igual que el 32 % de los propietarios de segundas residencias. En esta línea, uno de cada cuatro españoles asegura contar con un plan de evacuación ante incendios para su hogar y algo menos de la mitad (48%) reconocen haber recibido formación sobre prevención, la mayoría en la escuela o el trabajo. Respecto a la intención de instalar una alarma específica en las viviendas principales, el 3,8% de quienes todavía no disponen de una lo contempla. La cifra sube al 8% en las segundas residencias y al 10,4% en los negocios.

Entreculturas: atención immediata y acompañamiento a medio y largo plazo

La DANA dejó 229 personas fallecidas (más dos aún desaparecidas) y afectó a más de 100.000 inmuebles, de los cuales al menos 60.900 eran viviendas. Cerca de 40.000 alumnos y alumnas vieron interrumpidas sus clases. Ante esta catástrofe, la Compañía de Jesús, a través de sus obras en la Comunidad Valenciana: la comunidad del Centro Arrupe, las Escuelas San José, Entreculturas Valencia y SJM Valencia, activó una respuesta conjunta que se desplegó en 17 municipios de la provincia de Valencia. "Pusimos el foco en la atención inmediata y el acompañamiento a medio y largo plazo de quienes más necesitaban apoyo y seguimiento: niños, personas migrantes, mayores en soledad, familias en situación de vulnerabilidad y personas con problemas de salud mental", explican en Entreculturas. A lo largo de este año, "hemos atendido y acompañado" a más de 3.434 personas de manera directa, a través de:

  • La distribución de alimentos y ayudas de emergencia.
  • Alojamiento y acogida.
  • La reconstrucción de espacios.
  • La acogida educativa.
  • La atención psicosocial y psicoeducativa.

Y más de 7.661 personas han participado en acciones que han impulsado el bienestar y la reconstrucción social, como: 

  • El desarrollo de actividades de sensibilización y comunicación, a través de la difusión de mensajes y eventos solidarios.
  • La atención espiritual, grupos de  escucha y acompañamiento.

"Ha sido un año lleno de dificultades y retos pero también de colaboración, apoyo, acogida y esperanza. Gracias al compromiso y la ayuda de quienes han colaborado en esta emergencia, podemos seguir al lado de las personas más afectadas y que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad", subrayan en Entreculturas.

Fain: más del 80% de los 427 ascensores afectados están operativos

En apenas unas horas, la DANA provocó que más de 427 ascensores gestionados por Grupo FAIN quedaron fuera de servicio, afectando a miles de vecinos. Hoy, gracias al esfuerzo colectivo y a la coordinación técnica, más del 80% de esos equipos ya están operativos, y el resto —los más complejos, que requieren sustituciones completas o modificaciones de gran envergadura— se encuentran en fase final de reparación.

La respuesta fue inmediata. En los primeros días tras el temporal, la Delegación de FAIN en Valencia reorganizó por completo su operativa, reforzó su plantilla con técnicos desplazados de otras regiones y de fuera de España, e incorporó una nueva nave logística de más de 1.000 m² para almacenar materiales y repuestos. Además, se establecieron reuniones diarias de coordinación con la dirección del grupo para planificar los trabajos y priorizar las intervenciones más urgentes, especialmente en comunidades donde residen personas mayores o con movilidad reducida.

En circunstancias normales, un proyecto de sustitución o reemplazo de ascensor puede requerir entre ocho y doce semanas de trabajo, dependiendo del modelo y la estructura del edificio. Sin embargo, en Valencia, los equipos de Grupo FAIN lograron reducir drásticamente esos plazos gracias a una respuesta ininterrumpida, con turnos ampliados, fines de semana operativos y una red logística reforzada.

"Lo que vivimos en Valencia fue un desafío técnico y humano sin precedentes. Nuestros equipos demostraron la vocación de servicio que define al sector de la elevación: un trabajo muchas veces invisible, pero absolutamente esencial para la vida diaria", explica Sergio Mayo, Manager de Servicio de FAIN en Valencia.

El sector de la elevación rara vez aparece en el foco mediático, pero su papel es determinante en la movilidad cotidiana. Más del 70% de los españoles vive en edificios con ascensor, y miles de personas mayores o con discapacidad dependen de él para algo tan básico como salir de casa. En la DANA, muchos de esos vecinos quedaron atrapados durante días. Durante este año, Grupo FAIN ha trabajado no solo para devolver la normalidad, sino también para mejorar sus protocolos de actuación ante emergencias o catástrofes naturales, compartiendo su experiencia con las autoridades y el sector. 

La compañía ha reforzado la formación de sus técnicos en gestión de crisis, revisado sus planes de abastecimiento y promovido medidas de prevención para situaciones similares. "Cada ascensor que vuelve a moverse representa mucho más que un avance técnico: es la historia de una comunidad que recupera su independencia. Las emergencias nos enseñan quiénes somos, y en nuestro caso nos reafirmaron en algo que siempre hemos tenido claro: servir a las personas sin descanso hasta devolver un servicio tan esencial al 100% de los afectados por la DANA", concluye Mayo.

Auditores Internos: el clima pierde peso en las preocupaciones de las empresas

El panorama de riesgos empresariales en Europa se caracteriza en 2026 por una creciente complejidad e interdependencia. La incertidumbre geopolítica, económica y regulatoria impregna todos los ámbitos y redefine las prioridades de las organizaciones, que ya no pueden abordar los riesgos de forma aislada. Así lo refleja el informe Risk in Focus 2026, presentado por el Instituto de Auditores Internos (IAI) de España en un acto celebrado en la sede de la CEOE, que ha sido inaugurado por el director de Economía de CEOE, Gregorio Izquierdo, y por la presidenta del IAI España, Sonsoles Rubio

Ésta destacó que “en un entorno de habitual incertidumbre, las organizaciones solo pueden lograr estabilidad si gestionan bien sus riesgos. Por eso, identificar, conocer y anticiparse a ellos es esencial”. A este respecto señaló que “la Auditoría Interna juega un papel clave, porque aporta la visión transversal y estratégica necesaria para generar confianza y permitir que las empresas no solo cumplan, sino que prosperen”. 

Por su parte, el director de Economía de CEOE subrayó que "las mejores prácticas de política de riesgos son las que están integradas dentro del gobierno corporativo, alineadas con la estrategia de la empresa y que cuentan con profesionales especializados en Auditoría Interna para identificar y seguir los riesgos que sean más críticos y/o relevantes.  Por ello, es obligado reconocer la relevancia y utilidad de la función del auditor interno en la empresa".

El estudio, elaborado por los Institutos de Auditores Internos de 15 países europeos, identifica los principales riesgos que preocupan a las empresas para el próximo año y advierte que, aunque la ciberseguridad sigue siendo la mayor amenaza, los riesgos asociados al capital humano, la disrupción tecnológica y la incertidumbre macroeconómica y geopolítica se sitúan ahora en niveles muy próximos, reflejando su creciente interconexión. La incertidumbre macroeconómica y geopolítica comparte el cuarto puesto en importancia con los cambios en leyes y regulaciones, reflejando la compleja y volátil situación global actual. Factores como la guerra provocada por la invasión rusa de Ucrania, tensiones comerciales, y cambios normativos impactan no solo en la economía general sino también en riesgos específicos como la liquidez financiera, la continuidad del negocio y las cadenas de suministro. 

Llama la atención que el riesgo de cambio climático, biodiversidad y sostenibilidad pierde peso en la agenda empresarial europea en 2026, registrando el descenso más acusado del año al pasar del sexto al décimo puesto. Pese al agravamiento de los fenómenos meteorológicos extremos en Europa, el informe atribuye esta caída a la incertidumbre regulatoria y política, el retroceso de las políticas verdes y la falta de una visión estratégica a largo plazo por parte de las organizaciones. 

Aprocose: SOS Valencia, El valor de las personas

La Asociación Profesional de Corredores de Seguros (Aprocose) celebró el encuentro “SOS Valencia: el valor de las personas”, como espacio de reflexión sobre la gestión de la DANA y como escenario para reconocer la labor de instituciones y profesionales durante la catástrofe. Su presidente, Martín Julián Rojo, explicaba el objetivo: “poner sobre la mesa el valor de las personas”.

Un debate reunió a los primeros ediles de cinco municipios especialmente afectados. José Miguel Ferris, alcalde de Albal, subrayó que “el 70% del casco urbano quedó afectado por la DANA. Gracias a las medidas preventivas que tomamos evitaron que la catástrofe fuera mayor”. Robert Raga, alcalde de Riba-roja, afirmó que “el impacto que hemos tenido en la localidad ha sido terrible”, pero “la solidaridad que mostraron los ciudadanos, las empresas y las fuerzas del estado fue abrumadora”. José Francisco Cabanes, alcalde de Sedaví y presidente de la Mancomunitat de l’Horta Sud, avisa que “el daño psicológico va a durar muchos años. Por eso, los alcaldes reivindicamos la necesidad de psicólogos post-catástrofe, pues van a seguir haciendo falta”.  Ricardo Gabaldón, alcalde de Utiel, reconoce que “no estábamos preparados para algo así. Nosotros no nos hemos olvidado de la DANA porque la seguimos viviendo cada día. Tardaremos en recuperarnos”. Guillermo Luján, alcalde de Aldaia, cree que “es hora de poner en valor el trabajo de muchos profesionales que nos ayudaron a salir del caos, como son los corredores, los administradores de finca… pero en especial, la gente joven nos ha dado esperanza”.

Se hizo un homenaje póstumo a Miguel Beltrán, cuyo legado y dedicación fueron recordados con la proyección de un vídeo que conmovió a todos los asistentes. En un gesto cargado de simbolismo, se hizo entrega de una placa conmemorativa a su familia en reconocimiento a su trayectoria y valores.

Los Premios Aprocose a la Excelencia se repartieron así:

  • Al Compromiso Social: Cesal, por su extraordinaria labor humanitaria y de apoyo a los afectados. Raúl Jiménez recibió el galardón de manos de Mónica Quílez
  • Excelencia Institucional: Unidad Militar de Emergencias (UME) por su intervención decisiva y profesional durante la catástrofe. Juan José Gómez hizo entrega del premio a Manuel Parra, que agradeció este reconocimiento que "llega en un momento muy especial, en el aniversario de la DANA, y que nos recuerda que cuando trabajamos juntos somos capaces de cualquier cosa”.
  • Excelencia Profesional: a los corredores de seguros que trabajaron intensamente durante y después de la DANA, un reconocimiento que Manuel FerrerEnrique Baixauli recogieron en nombre de Corredores de Seguros en la DANA. Baixauli resaltó que “hacen faltan protocolos con las compañías, con los mediadores, con los consorcios… para poder atender mejor a nuestros clientes. A raíz de la DANA hemos demostrado que somos imprescindibles”.
    La encargada de clausurar el XV aniversario de Aprocose fue Ruth Merino, consellera de Hacienda y Economía: “gracias, por vuestra implicación, compromiso y solidaridad demostrada durante la DANA y especialmente, por vuestra cercanía”.