13Jul

Pese a que el conflicto perjudica sobre todo al sector del transporte y la logística, Apollo se queda con EasyJet por 6.271 millones$. Y el S&P 500 va camino de superar el récord absoluto del año 2000.

Miguel Ángel Valero

La semana está condicionada por el repunte de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, aunque dentro de un marco que sigue apuntando a una negociación compleja y marcada por episodios de fricción. En esta ocasión, el detonante fue el ataque a un buque gasero catarí que transitaba por el estrecho de Ormuz, un incidente que desencadenó una respuesta militar inmediata por parte de EEUU. La escalada llevó a Washington a no renovar la exención sobre las sanciones al petróleo iraní, aumentando la presión sobre Teherán en un momento especialmente sensible. La decisión afecta a un país que mantiene alrededor de 60 millones de barriles de capacidad flotante y que trataba de dar salida a parte de esa producción, principalmente en los mercados asiáticos.

Con todo esto, la estrategia de Washington continuó caracterizándose por mensajes contradictorios. Trump llegó a declarar finalizado el Memorando de Entendimiento con Irán para, horas más tarde, matizar su posición y subrayar que las operaciones militares estadounidenses no persiguen una escalada del conflicto ni la consecución de objetivos militares permanentes en la región. 

Este enfoque refleja una política de presión dosificada, condicionada por la cercanía de las elecciones legislativas de medio mandato y por el limitado margen de actuación de la Administración.

Por su parte, Irán también opera bajo importantes restricciones. Aunque los meses previos a los comicios norteamericanos representan una ventana de influencia especialmente relevante, tampoco puede permitirse un retorno al bloqueo del tráfico del estrecho mientras trata de reactivar su producción. En consecuencia, la hipótesis central sigue siendo la de una normalización gradual y no lineal, acompañada de episodios de volatilidad hasta la consecución de un acuerdo definitivo.

Crédito y Caución: transporte y logística, los sectores más afectados

Crédito y Caución ha evaluado en un informe los efectos negativos que el conflicto en Oriente Medio está provocando en el sector del transporte y la logística, uno de los más afectados por su dependencia del combustible. Por una parte, los elevados precios de la energía están impactando en la confianza de los consumidores y en su poder adquisitivo. Por otra parte, el endurecimiento monetario impulsado por la inflación mantiene los costes de financiación elevados y lastra la inversión. Esto se traduce en una menor demanda de transporte de mercancías y pasajeros este año. Por este motivo, la aseguradora de Crédito ha rebajado sus previsiones iniciales de crecimiento para el sector en 2026, en el entorno de 3,4%, al 2,5%. 

El transporte aéreo es el subsector más afectado, con una estimación de crecimiento del 1,4%, frente al 4,3% inicial. En este sentido, se prevé que los flujos de pasajeros en Oriente Medio se contraigan un 38% este año, un descenso masivo para una región que en los últimos años ha experimentado aumentos significativos, tanto en los viajes directos de entrada como en los vuelos que conectan Asia y Europa.

Por lo que se refiere a las empresas europeas, se prevé un crecimiento de la producción de apenas el 0,8%, tras un aumento del 1,5% en 2025. En Alemania y Francia se espera incluso una contracción de la producción. En el otro extremo se sitúan mercados como Grecia y España, que están obteniendo mejores resultados gracias al incremento de la demanda turística y de los servicios. 

En líneas generales, se estima que las exportaciones se mantengan prácticamente estables por el efecto de los aranceles estadounidenses, la reciente intensificación de la competencia de las exportaciones chinas y las continuas pérdidas de cuota de mercado en las exportaciones mundiales. Todos estos factores frenan la demanda de transporte, mientras que las empresas se ven afectadas por el aumento de los costes del combustible. 

El informe de Crédito y Caución contempla una subida de los precios de los servicios de transporte en los distintos segmentos. Las empresas de transporte y logística intentarán repercutir en la medida de lo posible la subida del coste del petróleo, pero su capacidad para hacerlo será limitada en un entorno macroeconómico en general poco dinámico.

A largo plazo, los mercados emergentes de Asia-Pacífico, África y Sudamérica serán los que impulsen el crecimiento mundial del transporte y la logística, especialmente países como China y la India, que ya están realizando importantes inversiones en infraestructuras y redes de transporte.

El capital privado sigue de compras

Pero el conflicto no frena la concentración de la aviación. Apollo ofrece 7,15 libras por acción para hacerse con la aerolínea británica Easyjet. El fondo estadounidense ha trasladado al consejo de administración de la aerolínea esta puja, lo que valora el 100% del capital en 5.700 millones de libras (unos 6.271 millones€). La cifra mejora en un 3,6% la que fue quinta propuesta de la gestora de fondos también estadounidense Castlelake, que llegó a convencer al órgano de decisión de la low cost el pasado fin de semana con 6,9 libras por título, valorando la empresa en 5.500 millones de libras.

El capital privado, pese a las dudas sobre su situación real, sigue captando aéreas europeas baratas: prima jugosa para el accionista y señal de valor en el sector. En ese contexto, Delta reafirma su previsión anual y promete que los billetes seguirán caros aunque el queroseno se relaje. American y United han recortado previsiones esta semana; Alaska y JetBlue directamente las han suspendido. Delta hace justo lo contrario, reafirma que 2026 va según el plan. Poniendo los números sobre la mesa, ganó 1,56$por acción ajustados, por encima de los 1,48 que esperaba Wall Street, con ingresos de 17.670 millones. El beneficio cae un 26% interanual, pero solo por la mayor factura de combustible de su historia. Lo importante es que mantiene la guía anual de 6,5 a 7,5$ dólares por acción, cuyo punto medio queda un 17% por encima del consenso. El ingreso por asiento sube un 11%, lo que se traduce en que el pasajero paga más, pero la demanda no baja. Delta ya le ha pasado al viajero el 60% de la subida del queroseno y va a por el 100%. Con el combustible relajándose y las tarifas quietas, ese margen se lo embolsa la aerolínea. Ed Bastian, primer ejecutivo de Delta Airlines, lo admite sin rodeos: los precios no bajarán pronto.

Por cierto, cuando la Bolsa y el crédito no se ponen de acuerdo, suele acertar el crédito. Los diferenciales de financiación (el equity-repo, lo que cuesta financiar una posición apalancada en Bolsa) se han ampliado. Apalancarse para comprar acciones sale más caro. Encima, los CDS (una especie de seguro contra el impago de una empresa) siguen sin relajarse pese a la subida de la Bolsa. Si todo fuera tan bien, esa cobertura contra impagos costaría menos. Podría ser la divergencia clásica de fin de ciclo, la parte más adulta del mercado, la renta fija, no se cree la euforia de la variable. "Vigila lo apalancado y lo más endeudado si el dinero se encarece. Cuando el crédito se pone nervioso antes que la bolsa, toca revisar la exposición a empresas de pequeña capitalización, capital privado, y compañías con mucha deuda", recomiendan en Zumitow.

El S&P roza el récord absoluto del año 2000

La valoración del S&P 500 medida por el CAPE de Shiller roza su récord absoluto del año 2000. Eso significa que comprar el índice a estos precios sale carísimo respecto a los beneficios de la última década. O las empresas disparan sus ganancias, o el múltiplo tiene mucho aire debajo. "Señal roja para quien compra índice hoy", avisan en Zumitow.

Bank of America recibe una avalancha de críticas: desde que su mesa de estrategia recomendó ponerse corto en Bolsa, el S&P 500, a través del ETF SPY, se ha revalorizado un 43%. La mejor prueba de que intentar cronometrar el mercado sale carísimo, el pesimista prematuro acaba pagando la fiesta. El índice sigue pegado a máximos y castiga a quien se bajó demasiado pronto.

La Bolsa parece tranquila por fuera, por lo que hay que controlar más lo que sucede debajo. El indicador Turbu-lens de UBS, que mide el riesgo de que la volatilidad estalle de golpe aunque hoy el VIX esté dormido, ha subido a 0,9, su nivel más alto desde septiembre de 2025. La volatilidad de las acciones individuales triplica la del índice. Cada valor da bandazos por su cuenta, pero el índice lo disimula porque unos suben mientras otros caen. El problema llega ahora. Wall Street espera que los beneficios crezcan un 24% este trimestre, un listón altísimo. Si las empresas fallan, hay poquísimo margen y el susto puede ser gordo. Pero UBS recomienda cubrirse valor a valor en tech, energía y financieras, no con el índice entero.

UBS solo espera una subida de tipos del BCE

Altos funcionarios del Banco Central Europeo (BCE) han señalado que las presiones inflacionistas persisten pese a la caída de los precios de la energía en las últimas semanas, lo que refuerza las expectativas de nuevas subidas de tipos. El acta de la reunión de junio del BCE recogió que los responsables de política monetaria advirtieron que "aún quedaban por materializarse nuevos efectos indirectos, lo que apunta a una mayor propagación de las presiones inflacionistas en la economía".

Sin embargo, pese al tono más duro de los últimos comentarios del BCE, "solo esperamos una subida de tipos adicional, y no un ciclo sostenido de endurecimiento monetario", señalan en UBS. "Los datos de inflación, aunque todavía no permiten dar la señal de vía libre, han evolucionado en la dirección correcta. Los precios de la energía, que han sido la principal fuente de riesgo inflacionista, se mantienen muy por debajo de sus máximos recientes. El crecimiento del PIB sigue enfrentando obstáculos, y esperamos que esto limite el alcance de las subidas de tipos del BCE", argumentan.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Seguimos siendo positivos respecto a la renta fija de calidad y preferimos asegurar rentabilidades atractivas en bonos de calidad de duración corta a media". Y añade: "Creemos que el mercado sigue exagerando el alcance probable del endurecimiento del BCE. Esperamos que la rentabilidad del Bund alemán a 2 años caiga hasta aproximadamente el 2,15% a finales de año y hasta el 2,0% en marzo de 2027, lo que ofrece a los inversores una oportunidad para asegurar ingresos atractivos antes de que las rentabilidades sigan bajando".

Ofi Invest recomienda renta variable europea

Ofi Invest cree que los activos con mayor potencial para los inversores en la segunda mitad de 2026 son la renta variable, sobre todo la europea, y el Crédito, especialmente bonos Investment Grade denominados en euros.  La renta variable de EEUU y de Japón también presentan atractivo para el inversor, pero en el primer caso, cuyas compañías son líderes en la industrialización de la IA, las valoraciones ya recogen la fuerte inversión en ésta; y en el segundo, cuyas compañías se han beneficiado de los cambios en governanza corporativa impulsados por el gobierno, el enfoque es más táctico a corto plazo, por la normalización monetaria y la volatilidad del yen.

En renta fija, para la segunda mitad de 2026 Ofi Invest AM opta por duración en deuda soberana euro y cautela en la de Estados Unidos, sobre todo en el tramo largo de la curva de tipos.

Según Christophe Herpet, CIO de Ofi Invest AM, los mercados ya han superado la prima de riesgo provocada por las tensiones geopolíticas. El precio del petróleo cayó, las perspectivas de inflación también, y ha surgido una expectativa de relajación monetaria gradual, factores que apoyaron a los activos de riesgo. Los inversores parecen descontar un escenario de normalización, con fundamentales que permanecen sólidos, pero cuyos precios ya recogen gran parte de las buenas noticias. Lo que ahora falta es “margen para la decepción”.

La visión de los expertos de Ofi Invest AM sobre la distribución de activos es ahora constructiva, apoyada en un contexto económico mundial positivo, con beneficios empresariales aumentando, y un ciclo de inversión en IA que sigue siendo un impulso poderoso para el crecimiento económico.

Los bancos centrales también están cambiando su enfoque, según Christophe Herpet. Ahora están más centrados, progresivamente, en gestionar la transición hacia esta fase de normalización, más que en combatir la inflación.  Con el foco puesto en reconciliar la estabilidad de precios, el crecimiento y la sostenibilidad de las finanzas públicas, es una señal para unos tipos de interés “más altos durante más tiempo” que en la década anterior.

Ebury: las divisas ignoran el conflicto en Oriente Medio

Las Bolsas cotizan cerca de sus máximos históricos y las divisas se mueven en rangos estrechos, sin mostrar signos claros de aversión al riesgo. Los inversores parecen haber aprendido a coger las declaraciones de Trump con pinzas, dado que cuenta con un largo historial de promesas incumplidas. Queda por ver si sus últimas aserciones responden a una estrategia de negociación o si, por el contrario, las conversaciones entre EEUU e Irán se han estancado. La ausencia de anuncios de política económica o monetaria también contribuyó a mantener esta tranquilidad.

Esta semana la atención se desplazará hacia los datos de inflación en EEUU. El martes se publicará el IPC de junio, que se espera muestre un retroceso notable por la caída de los precios de la energía. Con una Fed en proceso de ajustar sus orientaciones prospectivas y aparentemente inclinada por subir los tipos de interés, cada lectura de inflación de aquí en adelante cobrará especial relevancia. También estarán en el punto de mira la producción industrial de la zona del euro(miércoles) y el PIB mensual del Reino Unido (jueves), ambos correspondientes al mes de mayo.

  • EUR: Las actas de la reunión de junio del BCE, publicadas la semana pasada, fueron deliberadamente ambiguas respecto a los próximos pasos, lo que llevó a los operadores a reducir ligeramente la probabilidad de una nueva subida de tipos. Los buenos datos económicos recientes contrastan con la moderación de la inflación en junio, por lo que la decisión en la reunión de septiembre estará muy reñida. Aun así, el euro resistió bien la semana pasada, gracias a la mayor sensibilidad de la zona euro a la inflación importada del petróleo, que ha estrechado los diferenciales de tipos a favor del euro. Dado que las perspectivas sobre las próximas decisiones del BCE no se aclararán hasta dentro de un tiempo, esperamos que el par EUR/USD continúe moviéndose en un rango estrecho por el momento. No obstante, no puede descartarse un repunte adicional si el presidente Trump insiste en sus planes de adquirir Groenlandia, un asunto que ya impulsó al euro la semana pasada.
  • USD: Los mercados anticipan que el informe del IPC de junio, que se publicará esta semana, resultará relativamente favorable: un retroceso significativo de la inflación general y una lectura mensual moderada del 0,2 % en el componente subyacente. Mientras tanto, los mercados de renta fija están mostrando algo de nerviosismo; los rendimientos de los bonos del Tesoro a 30 años se acercan a mínimos de los últimos 20 años tras la publicación de las actas de la Fed de la semana pasada. Estas actas ofrecieron visiones contrapuestas: mientras los miembros más hawkish defendieron que podrían justificarse nuevas subidas si la inflación se mantiene elevada, otros señalaron los tipos podrían estabilizarse en torno a los niveles actuales o incluso ligeramente por debajo si la inflación se modera. Una sorpresa al alza en el dato de inflación del martes podría tener un impacto notable en el mercado de bonos y provocar un repunte temporal del dólar. Sin embargo, consideramos que, en estos momentos, el dólar no se aleja significativamente de sus niveles de equilibrio.
  • GBP: La libra esterlina sigue mostrando un mejor comportamiento que otras divisas europeas, especialmente frente al euro. Este desempeño resulta algo desconcertante, dado el elevado riesgo político en el Reino Unido. Los mercados se muestran optimistas ante la inminente toma de posesión de  Andy Burnham como primer ministro, que parece que se producirá el viernes. No obstante, Burnham ha sido ambiguo respecto a sus políticas económicas, y creemos que los mercados están subestimando los riesgos fiscales derivados de su preferencia por un mayor gasto público. Esta expansión fiscal se financiaría con una combinación de subidas de impuestos y mayor emisión de deuda. La primera prueba clave para la libra a corto plazo será el nombramiento del ministro de Hacienda, que anticipamos se anunciará en el primer día de Burnham en el cargo. Ed Miliband sigue siendo el favorito para ese puesto, un nombramiento que podría inquietar a los mercados. La designación de Yvette Cooper, en cambio, sería la opción más tranquilizadora entre las alternativas existentes. Estas noticias políticas deberían tener un mayor impacto en los mercados que cualquier otro dato económico o evento esta semana.
01Jul

La inestabilidad en Oriente Medio, las restricciones comerciales y los problemas de producción siguen generando tensiones en la mayoría de los mercados de metales industriales.

Miguel Ángel Valero

La estrategia Ofi Invest Energy Strategic Metals de la gestora francesa considera que la inestabilidad en Oriente Medio, las restricciones comerciales y los problemas de producción siguen generando tensiones en la mayoría de los mercados de metales industriales. El Comité de Inversiones ha decidido mantener la asignación de activos en la cartera de esta estrategia para el segundo semestre del año, ya que los factores que afectan a estos mercados persisten y siguen provocando un desequilibrio entre la oferta y la demanda.

  • Cobre: Los expertos de Ofi Invest AM explican que el cobre ha estado en el centro de varias tendencias este año: es fundamental para la transición energética, la demanda ha crecido significativamente como consecuencia de la digitalización, y se encuentra en el centro de cuestiones geopolíticas. El sector minero se enfrenta a dificultades de producción cada vez mayores, lo que ha reducido la oferta mundial. El mercado está entrando en una fase de mayor escasez, con una oferta más reducida y dificultades para satisfacer una demanda más fuerte. Esto ha provocado un déficit en los últimos meses, que podría persistir durante el resto de 2026. 
    • La crisis en Oriente Medio ha ejercido una presión adicional sobre el mercado del cobre. El Golfo Pérsico es una zona que representa una gran parte del suministro mundial de azufre, esencial para la producción de ácido sulfúrico, un producto necesario en un proceso de refinado denominado lixiviación, responsable del 15% de la producción mundial de cobre refinado.
    • La imposibilidad de exportar azufre debido al cierre del estrecho de Ormuz ha limitado la capacidad de producción de cobre. China, en respuesta a estas tensiones, ha suspendido sus exportaciones de ácido sulfúrico desde el 1 de mayo. China representa el 40% de la producción mundial de ácido sulfúrico. Por último, Rusia también ha decidido limitar sus exportaciones de azufre al menos hasta finales de junio.
    • Según los expertos de Ofi Invest AM, sigue existiendo un potencial alcista para la oferta, debido a la posible reapertura de la mina Cobre Panamá tras las conversaciones entre el Gobierno y First Quantum Minerals, la empresa explotadora de la mina. Sin embargo, es probable que estas negociaciones lleven tiempo, ya que el Gobierno panameño, hasta la fecha, solo ha creado un grupo de trabajo.
    • Por lo tanto, los expertos del Comité de Metales Estratégicos y Energía de Ofi Invest AM siguen creyendo que la actual escasez debería impulsar al alza los precios del cobre en la segunda mitad de 2026, y mantienen una exposición del 30 %.  Sin embargo, la incertidumbre en torno a los posibles nuevos aranceles de importación de EEUU sobre el cobre en las próximas semanas ha ampliado el diferencial de precios entre el cobre que se negocia en Estados Unidos y el que se negocia en Londres.  Además, dado que esta diferencia de precios ha provocado el traslado de una parte significativa de las existencias mundiales de cobre al mercado estadounidense, la estructura de la curva de futuros del cobre de la LME resulta ahora más atractiva que la del cobre negociado en EE.UU. Para optimizar los costes de mantenimiento, el comité ha decidido dividir la exposición al cobre a partes iguales entre el COMEX y la LME, aprovechando la curva de futuros más favorable disponible actualmente en el mercado londinense.
       
  • Aluminio: El mercado del aluminio se está tensionando a medida que la demanda aumenta gradualmente, impulsada por la transición energética y la construcción de centros de datos, mientras que las tensiones en el lado de la oferta van en aumento por dos razones:
    • El límite de producción de China de 45 millones de toneladas al año, una medida adoptada para racionalizar el gasto energético y aumentar su independencia energética. La producción actual se encuentra muy cerca de esta cifra, por lo que la capacidad de expansión de la oferta es prácticamente nula, ya que China produce más de la mitad de todo el aluminio a nivel mundial.
    • El impacto de la crisis de Oriente Medio en la producción. El Golfo Pérsico representa alrededor del 10 % de la producción mundial. Las operaciones se han paralizado desde que comenzó el conflicto debido a los daños causados por la guerra y a la imposibilidad de exportar el metal. Las refinerías que están cerradas pero no han sufrido daños, necesitarán varios meses para volver a ponerse en marcha, mientras que las instalaciones dañadas no estarán disponibles hasta, al menos, 2027.
    • China ha estado impulsando su producción de aluminio a corto plazo, probablemente con el objetivo de acumular existencias en un mercado mundial ajustado, pero no ha estado exportando este suministro adicional. 
    • El único factor que podría ayudar a superar los límites de producción sería un aumento de la oferta procedente de Indonesia. Las previsiones sobre su capacidad para aumentar la producción varían, pero a mediados de año muchos de los proyectos previstos aún no han avanzado. Por lo tanto, es probable que el mercado entre en déficit en la segunda mitad de 2026. Los expertos en materias primas de Ofi Invest AM mantienen una asignación del 16 % de la cartera al aluminio, en un escenario que sigue siendo favorable.
  • Plata: La plata ha sido el metal con mejor rendimiento en 2025, según los expertos de la gestora de activos francesa. Ese año, el mercado registró un déficit por quinto año consecutivo. La demanda creció, impulsada por las propiedades de conductividad eléctrica de la plata, mientras que la oferta siguió siendo limitada. Esta situación ha afectado a las existencias de plata, que han contribuido a equilibrar el mercado en los últimos años, pero que ahora han disminuido. 
    • En cuanto a la producción, el Silver Institute prevé que la producción disminuya ligeramente en 2026 (-2 %), a pesar del aumento del reciclaje (+7 %). La demanda podría ralentizarse en el sector industrial debido a la sustitución de la plata en los paneles fotovoltaicos, junto con la desaceleración del sector en China. En general, se estima que la demanda de plata por parte del sector fotovoltaico descenderá un 19 % en 2026.
    • La magnitud de la sustitución de la plata por el cobre en los paneles fotovoltaicos sigue sin estar clara en este momento. Aunque la ventaja económica es actualmente significativa, la falta de experiencia tecnológica sobre el rendimiento de los nuevos paneles alimenta la incertidumbre sobre esta evolución. No obstante, conviene seguir de cerca esta cuestión, ya que podría aliviar la tensión en el mercado de la plata en los próximos meses en caso de que se produzca un movimiento de sustitución a gran escala.
    • Más allá de esto, se está observando una desaceleración en la instalación y la producción de paneles solares en China, algo que ya se esperaba y que ha quedado confirmado por el descenso del 31 % en la capacidad instalada durante el primer trimestre. La producción, sin embargo, se benefició de la reducción de los impuestos a la exportación que finalizó a finales de abril. El sector se encuentra en una fase de exceso de capacidad en China y ha comenzado a reducir su plantilla, lo que podría dar lugar a una menor producción en el futuro.
    • Los expertos de Ofi Invest AM consideran que el déficit de este año podría ser menor que en años anteriores, aunque el escenario de déficit no ha cambiado: las existencias son bajas y el potencial de crecimiento de la demanda vinculado a la electrificación sigue intacto. El mercado también sigue bajo presión debido al riesgo de nuevas barreras arancelarias en EEUU y a la decisión de China de suspender las exportaciones de plata a partir del 1 de enero. China también ha adquirido grandes cantidades de plata desde principios de año con fines de inversión. La demanda de inversión podría aumentar un 18 % en 2026, según el Silver Institute. En la India, sin embargo, el aumento de los aranceles de importación sobre la plata podría limitar las compras.
    • Los expertos de Ofi Invest AM concluyen que las perspectivas del mercado de la plata siguen siendo favorables. La asignación del 16 % en la estrategia se mantiene, aunque podría revisarse a la baja en el futuro debido a una posible desaceleración a corto plazo de la demanda industrial, a pesar de la tendencia alcista estructural.
  • Platino: El mercado del platino parece estar estabilizándose en 2026, tras un 2025 muy intenso. El año pasado, la demanda en el sector de la joyería aumentó un 32 %, según el Consejo Mundial de Inversión en Platino. En cuanto a la demanda industrial, hay que tener en cuenta varios factores:
    • El 40 % de la demanda de platino procede de la fabricación de catalizadores para automóviles. La demanda de los vehículos con motor térmico debería descender ligeramente a medida que estos vayan perdiendo terreno progresivamente. Sin embargo, la demanda de vehículos híbridos, que son grandes consumidores de metales del grupo del platino, se mantiene sólida y podría volver a superar las expectativas. 
    • Se espera un aumento de la demanda por parte de las industrias del vidrio y del hidrógeno. China ha reiterado la importancia de desarrollar el almacenamiento de energía mediante hidrógeno, una tecnología que requiere un uso intensivo de platino.
    • En cuanto a la producción, los expertos de Ofi Invest AM creen que, en el mejor de los casos, se mantendrá estable en 2026, mientras que el reciclaje podría aumentar un 9 %. La demanda industrial debería aumentar un 9 %, lo que compensaría parcialmente el descenso de la demanda en el sector de la joyería y de la inversión en ETF.
    • El mercado del platino en su conjunto debería seguir registrando un déficit, aunque mucho menor que en años anteriores (297 000 onzas frente a casi 1,2 millones de onzas en 2025). Las existencias disponibles podrían equivaler a tres meses de consumo mundial a finales de año, un nivel históricamente bajo. A pesar de su repunte en 2025, el platino conserva un importante potencial alcista. Su ponderación en la cartera de metales estratégicos de Ofi Invest Energy Strategic Metals se mantiene en el 16 %.
  • Níquel; El mercado del níquel se ha recuperado desde principios de 2026, por la reducción de los permisos mineros del Gobierno indonesio, que busca estabilizar el precio del níquel en niveles que considera más favorables.  Además, el aumento de las ventas de vehículos electrificados, hace crecer la demanda. Pese a que la cuota de las baterías de “níquel-manganeso-cobalto” ha caída por el auge de las de “litio-hierro-fosfato” en los últimos años, el tamaño del mercado total de níquel se está expandiendo. 
    • El níquel es esencial para construir centrales nucleares, en concreto aleaciones para fabricar turbinas resistentes a altas temperaturas. El progreso de este sector en todo el mundo, sobre todo en China, debería apoyar la demanda de níquel.
    • Los expertos de Ofi Invest AM siguen pensando que el riesgo de caída de precios desde los niveles actuales es limitado. Pero el alza de precios reciente, no justifica una mayor exposición a este metal en la cartera, razón por la que se mantiene el peso del 10 % del níquel en la cartera de Ofi Invest Energy Strategic Metals.
  • Zinc: Se esperaba un superávit del mercado de zinc en 2026, pero un grave incidente en una mina de Nigeria y un incendio en una refinería de Kazajistán, podrían provocar un leve déficit en el mercado. Aunque hay existencias, la mayoría están en China, que no parece tener la intención de exportarlas.  El resultado es un ajuste de los precios al alza, aunque el frenazo de la producción debería ser temporal, y tampoco justifica subir el peso de este metal en la cartera. La gestora mantiene el 4% actual para el resto de año. 
  • Plomo: El mercado de plomo sigue siendo pequeño. La mayor parte de la demanda viene de China y la India, de baterías utilizadas en la fabricación de pequeños vehículos motorizados (scooters, bicicletas eléctricas, etc.), y no son  previsibles  cambios relevantes en 2026. El plomo se utiliza también en la fabricación de cables eléctricos submarinos, cuya demanda aumenta lentamente. 
    El ILZSG (International Lead and Zinc Study Group) prevé un superávit de alrededor de 109.000 toneladas para el año, lo que lleva a los expertos de Ofi Invest AM a mantener el peso del plomo en el 4%. 
  • Paladio: Los expertos consideran que el mercado de paladio va a ser levemente deficitario en 2026. El principal reto es la probable caída del consumo en los años venideros. El mercado podría endurecerse el año próximo si los resultados del grupo “Section 232” en EEUU dan lugar a la aplicación de aranceles para este metal. La actual vigilancia antidumping de las autoridades en USA sobre el paladio ruso, podría provocar volatilidad, o incluso una subida de precios, significativa en caso de aplicarse sanciones.  En cualquier caso, se trata de meras hipótesis. La producción de paladio, igual que la de platino, no debería aumentar en 2026. La inversión en exploración está repuntando, pero sus efectos no se verán hasta dentro de 5 ó 6 años.  Respecto a la demanda, mientras que el platino cuenta con el apoyo de la demanda industrial y de la inversión física, el paladio no. El paladio depende sobre todo de la demanda vinculada a los vehículos de combustión interna e híbridos, cuyo principal productor es Rusia. El actual balance oferta/demanda favorece al platino frente al paladio. Los gestores de Ofi Invest AM Energy Strategic Metals mantienen un peso del 4% de la estrategia en este metal. 
19Jun

Con Irán en vías de solución, Trump presiona a Europa con la OTAN y más aranceles. La IA suma y sigue. UBS destaca que índices globales superan a la Bolsa de EEUU. Y Ofi Invest destaca la división interna en la Fed.

Miguel Ángel Valero

Tras la firma del acuerdo de paz entre Irán y EEUU, ya comienzan a observarse señales del nuevo estatus en el estrecho de Ormuz. El vicepresidente de EEUU, JD Vance, ha señaló que alrededor de 12 millones de barriles de petróleo atravesaron la zona el miércoles 17 de junio, y los últimos datos de transpondedores indican el 19 de junio el paso de 17 buques —la mayor cifra desde el 18 de abril—. La compañía petrolera nacional de Emiratos Árabes ha indicado a sus clientes que dirijan sus cargueros a los puertos dentro del golfo Pérsico, plenamente operativos desde finales de abril; de hecho, los buques del país han sido los más exitosos en cruzar el bloqueo discretamente. 

Por su parte, en el mercado de seguros marítimos, algunas compañías ya están reduciendo precios para ganar cuota ante la inminente reapertura.

Estas señales contrastan con las noticias sobre la suspensión del encuentro de las delegaciones negociadoras de EEUU e Irán, debido a las hostilidades israelíes (los principales perjudicados por el acuerdo de paz) en Líbano. La reapertura en curso puede experimentar episodios de tensión; no obstante, la firma del memorando supone un paso adicional hacia la normalización –el más relevante para los mercados–, ya que ambas partes han levantado el bloqueo y el tráfico marítimo está recuperándose.

Más presión de Trump sobre Europa: OTAN y aranceles

Mientras, la Administración Trump eleva la presión sobre Europa. Por una parte, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció que durante los próximos seis meses se realizará un proceso de reevaluación del despliegue militar estadounidense en Europa, lo que podría desembocar en nuevas retiradas de tropas y recortes de capacidades dentro de la OTAN. La Casa Blanca ya anunció en mayo la retirada de 5.000 soldados destinados en Alemania y ahora vuelve la presión, con Hegseth advirtiendo nuevamente que Europa debe responsabilizarse de una forma más decidida de su defensa y que Washington ya no está dispuesto a seguir desempeñando el mismo papel que en las últimas décadas.

La otra vía de presión es la arancelaria, que vuelve a centrar titulares, pero como en ocasiones previas todo apunta a una solución negociada. EEUU ha iniciado una nueva investigación contra Alemania bajo la Sección 301 –una disposición legal que permite al Representante de Comercio de EEUU (USTR) tomar medidas unilaterales contra países considerados con barreras comerciales desleales–. La razón principal es la acusación de que Alemania paga precios persistentemente bajos por productos farmacéuticos innovadores, lo que, según EEUU, obliga a los pacientes estadounidenses a subsidiar una parte desproporcionada de los costos globales de investigación y desarrollo (I+D) de la industria. El USTR ha programado una audiencia sobre la investigación para el 22 de septiembre y recibirá comentarios públicos hasta el 10 de agosto. 

Aunque la investigación podría llevar a aranceles, el Representante de Comercio de EE.UU. ha sugerido que el conflicto podría resolverse mediante negociaciones, similar a un acuerdo previo con el Reino Unido.

IA suma y sigue gracias al acuerdo Intel-Apple

  • Intel vuela tras el anuncio de Trump de que Apple va a asociarse con el fabricante de chips para diseñar y producir semiconductores en suelo americano. Un contrato con Apple le garantizaría a Intel demanda estable de una de las mayores empresas de electrónica de consumo del mundo, un espaldarazo para su reputación y sus ventas mientras intenta recortar distancia con TSMC.
  • Marvell Technology sube un 12% a remolque del acuerdo Apple-Intel. Si Intel fabrica chips para Apple, todo el ecosistema de semiconductores sale ganando, y Marvell, especialista en chips de red para centros de datos, es de los primeros en surfear la ola.
  • Sandisk también se apunta al rally de los chips. Con Intel anunciando fabricación americana para Apple, el sector de memoria entero despierta. Micron Technology sube un 8%, y Western Digital, el 6%.
  • Los inversores chinos originales de Manus, la startup de IA que Meta compró por 2.000 millones$ negocian recomprar la empresa al mismo precio que pagó la multinacional de EEUU. El movimiento llega después de que Pekín ordenara deshacer la operación por razones de seguridad nacional. Entre los potenciales compradores están Tencent, HSG y ZhenFund.
  • Accenture sufrió el 17 de junio la peor caída de Bolsa de su historia reciente. El detonante fue doble: un recorte de los objetivos anuales y una megaoperación de 4.180 millones$ en ciberseguridad que el mercado interpretó como señal de apuro. Los ingresos del tercer trimestre fiscal suben el 6%, hasta 18.720 millones$, pero por debajo de las expectativas del consenso. La compañía ajustó su previsión de crecimiento para el año completo al rango 3-4%, frente al 5% inicial. Accenture anuncia la compra de una participación mayoritaria en Dragos y la adquisición completa de runZero y NetRise por 4.180 millones$ en total. Las tres empresas suman unos 208 millones$ en ingresos recurrentes anuales. El plan es claro: pivotar hacia ciberseguridad industrial cuando el negocio de consultoría tradicional se ve amenazado por la automatización con IA. Accenture es el canario en la mina de la consultoría tecnológica global. Si la mayor del sector recorta objetivos y pierde contratos por la guerra en Oriente Medio y la IA, el ciclo de inversión IT corporativo está frenando. Esto exige vigilar los próximos resultados de IBM, Infosys, Cognizant y Capgemini.

UBS: muchos índices globales han superado a la Bolsa de EEUU

En su última Carta Mensual, Mark Haefele, Director de Inversiones de UBS Global Wealth Management, explica cómo la IA se ha consolidado como la fuerza más determinante en los mercados este año, y cómo los valores vinculados a la IA han impulsado al alza los índices bursátiles a pesar del aumento de los rendimientos de los bonos, los riesgos geopolíticos y una inflación más persistente.

Los inversores que prestaron demasiada atención a los titulares geopolíticos durante el primer semestre pasaron por alto la señal de mercado más relevante. Y, aunque la Bolsa estadounidense ha acaparado la atención mediática, muchos índices globales han obtenido mejores resultados. El índice Nikkei 225 de Japón ha subido alrededor de un 40% en lo que va de año, y el Kospi de Corea del Sur acumula una revalorización de más del 100%.

Mark Haefele lo explica: "Nuestro escenario base contempla que la renta variable puede seguir subiendo en los próximos seis y doce meses, y esperamos que el S&P 500 alcance los 8.200 puntos en junio de 2027. Nuestro escenario base prevé que la fortaleza del gasto en capital en IA se mantenga, que la economía estadounidense siga siendo resiliente, que el gasto fiscal continúe a nivel global y que una sólida creación de crédito siga respaldando el crecimiento de los beneficios empresariales y los mercados en general".

En cuanto a la asignación de activos, "calificamos la renta variable como Atractiva y nos decantamos por EEUU, Asia ex-Japón, Suiza, Japón y los mercados emergentes. En renta fija, preferimos la calidad y los mercados emergentes. También nos gustan las materias primas en términos generales". "Mantenemos una visión positiva sobre los bonos de duración corta y media, donde seguimos esperando ganancias a medida que los temores de endurecimiento se disipen en los próximos meses, especialmente si una solución más duradera en Oriente Medio refuerza la confianza en el suministro energético", recalca.

"El rally bursátil se ha extendido más allá de un puñado de líderes tecnológicos, aunque persisten dudas sobre la sostenibilidad de la IA, la salud de la economía en general y el impacto de unos costes de financiación más elevados. En este entorno, creemos que un enfoque disciplinado —basado en la diversificación y una lista de verificación clara para el verano— sigue siendo esencial", opina Kiran Ganesh, Estratega.

"A corto plazo, hay varias razones para esperar que el rally continúe: la caída del precio del petróleo reduce las expectativas de inflación, alivia la presión sobre los bancos centrales y respalda los activos de riesgo. Esto también podría ampliar el rally bursátil hasta finales de año; junto a los valores tecnológicos, los segmentos de mercado más cíclicos podrían beneficiarse cada vez más de un crecimiento aún sólido, los estímulos de política fiscal y unas perspectivas monetarias menos restrictivas", aporta Michael Bolliger, Director de Inversiones Suiza.

"La combinación de vientos de cola macroeconómicos y estructurales augura buenos resultados para los beneficios empresariales, y anticipamos un crecimiento del BPA del 20% para el índice MSCI AC World este año. Aunque es probable que los sectores tecnológicos sigan liderando, esperamos que el crecimiento de los beneficios y el rendimiento se amplíen durante el resto de 2026", resaltan Fabian Deriaz, Estratega, y Ulrike Hoffmann-Burchardi, Directora de Inversiones para América y Responsable Global de Renta Variable.

"De cara a la segunda mitad del año, creemos que las Bolsas tienen margen para seguir subiendo. El comportamiento similar en lo que va de año tanto del S&P 500 ponderado por igual como del ponderado por capitalización bursátil indica que la evolución ha sido relativamente amplia. Esto subraya que el entorno macroeconómico sigue siendo favorable y esperamos que el mercado alcista continúe", apunta David Lefkowitz, Responsable de Renta Variable estadounidense, UBS Global Wealth Management

"La selección de valores y la diversificación siguen siendo fundamentales. En general, preferimos centrarnos en empresas de calidad y líderes en rentabilidad, así como en determinados valores de mediana capitalización y cíclicos". recomienda Stefan R. Meyer, Estratega.

"Seguimos apostando por un enfoque diversificado y activo en la renta variable emergente, dada la concentración del liderazgo y la incertidumbre macroeconómica, con foco en los beneficiarios de la IA, el apoyo de las políticas internas y las mejoras estructurales —concretamente, China continental y su sector tecnológico, Corea del Sur, Indonesia y Malasia", remarcan Laura Smith, Analista, y Alejo Czerwonko, Director de Inversiones para Mercados Emergentes en América.

"Creemos que la exposición amplia a materias primas ofrece una combinación atractiva de diversificación y potencial de crecimiento. Las materias primas constituyen una cobertura valiosa frente a la inflación y las perturbaciones de oferta, y su baja correlación habitual con la renta variable y la renta fija las convierte en un diversificador eficaz de carteras, especialmente en períodos de tensión en los mercados", afirman Giovanni Staunovo, Estratega, y Dominic Schnider, Responsable Global de Divisas y Materias Primas.

"Favorecemos una exposición selectiva a divisas pro-cíclicas y de carry. La corona sueca y la libra esterlina se encuentran ahora entre nuestras principales apuestas para el tercer trimestre, respaldadas por unos tipos de interés reales atractivos y su sensibilidad al crecimiento global", aconseja Dominic Schnider.

"La caída del precio del petróleo está condicionando las expectativas de crecimiento global, lo que apunta a una posible recuperación por delante. Por ello, reiteramos nuestra previsión de un déficit de mercado en el cobre este año y anticipamos precios más altos en el segundo semestre de 2026", añade.

"Esperamos que el EURCHF tienda al alza hacia 0,93, con una ampliación de la ventaja de rendimiento del euro. Los principales riesgos incluyen una renovada aversión al riesgo global o una escalada geopolítica, mientras que el sentimiento favorable al riesgo y las operaciones de carry deberían seguir pesando sobre el franco". avisan Constantin Bolz y Clémence Dumoncel, Estrategas. "El euro sigue respaldado por el tono restrictivo del BCE y su compromiso con la estabilidad de precios, aunque persisten riesgos de crecimiento a corto plazo", comcluyen Bolz y Schnider.

Ofi Invest: una subida de tipos gana más probabilidad

Ombretta Signori, Head of Macro & Strategy de Ofi Invest AM, cree que, tras la última reunión de la Fed, no cambia el escenario base de mantenimiento de los tipos en 2026, pero sí aumenta la probabilidad de un escenario alternativo de bajadas de tipos para este año. Ello supone más incertidumbre en la política monetaria, y más volatilidad en los mercados, al menos en la primera fase de ajuste tras los cambios anunciados por Kewin Warsh.

Una reducción del balance de la Fed busca separar mejor la política fiscal de la monetaria y limitar la inflación de los precios de los activos financieros, que contribuye al aumento de la desigualdad. Esto restauraría el margen para bajar los tipos oficiales y ayudaría a evitar un endurecimiento excesivo de las condiciones monetarias y financieras.

Warhs también anuncia una posible revisión de las métricas de inflación, con referencia a medidas más reducidas. Y la idea de que la IA impulsa el crecimiento sin generar presiones inflacionarias, creando un entorno potencialmente favorable para recortes de tipos.

M. Barr, miembro de la Junta de la Reserva Federal, discrepa de Warsh, al sostener que reducir el balance de la Fed es un error, ya que podría debilitar la resiliencia de los bancos, perturbar los mercados monetarios y, en última instancia, plantear riesgos para la estabilidad financiera, al tiempo que podría ampliar la huella de la Fed en los mercados financieros.

A pesar de una votación unánime, las proyecciones de los 'dots' revelan un FOMC más fragmentado que nunca de cara a este año: 6 miembros esperan dos subidas, 3 esperan una subida, 8 no esperan cambios y 1 espera un recorte. Solo se debatió de forma significativa un escenario alternativo, y sin una discusión profunda. 

"Nuestro escenario base permanece sin cambios, con los tipos oficiales estables durante el resto de 2026; sin embargo, el escenario alternativo de una subida de tipos sí ha ganado probabilidad. Dos conclusiones clave: ¿Significa esto más incertidumbre en torno a la política monetaria? Sí. ¿Implica esto más volatilidad en los mercados? Probablemente, al menos durante esta fase inicial de ajuste", concluye.

19May

Cada día que pasa con el Estrecho de Ormuz cerrado, se acerca el escenario alternativo peor para la economía: la aparición de efectos de segunda ronda en la inflación, que extenderían la inflación a otros bienes y servicios, debilitando el consumo y por tanto el crecimiento.

Miguel Ángel Valero

Trump eleva la presión dialéctica sobre Irán al señalar que pospone un ataque conjunto de Estados Unidos con las monarquías del Golfo —Arabia Saudí, Catar y Emiratos Árabes Unidos— que, según sus palabras, estaba previsto para hoy. Sin concretar plazos, se habla ahora de una ventana de dos o tres días para alcanzar un acuerdo. Las negociaciones, aunque alejadas del foco mediático, continúan, con una propuesta iraní presentada durante el fin de semana que sigue sin satisfacer las expectativas de Washington. 

En paralelo, tras el golpe sufrido por los bonos, los mensajes cambiantes en torno al conflicto ayudaron a contener las ventas e incluso permitieron avances en el tramo largo de la curva alemana. La renta variable, por su parte, continúa disfrutando de su luna de miel con la inteligencia artificial. Los contundentes resultados del primer trimestre respaldan que el S&P 500 se mantenga cerca de máximos, a la espera de que mañana los resultados de Nvidia pongan el broche de oro a la temporada. A estas alturas, las ambiciosas cifras que Jensen Huang daba el año pasado –cuando hablaba de una inversión acumulada en infraestructuras de IA de entre tres billones y cuatro billones$ al final de la década– ya no parecen tan lejanas.

Trump regresa, así, a un entorno en el que el mercado percibe como más tangible el despliegue masivo de capital en infraestructura de IA que la probabilidad de un conflicto prolongado con Irán. Además, tras dos meses y medio de interrupciones en el estrecho, la resiliencia de la economía global –y, en particular, de la estadounidense– sigue sorprendiendo. Las Bolsas continúan premiando la escasez, mientras que los bonos y las materias primas la observan desde un prisma más cauteloso.

Ampliación de TrumpRx

Por otra parte, Trump ha anunciado la ampliación de su plataforma de venta directa de medicamentos, TrumpRx, que incorporará más de 600 fármacos genéricos a precios reducidos. La iniciativa se desarrollará en colaboración con el empresario Mark Cuban y su compañía Cost Plus Drugs, especializada en la venta directa de medicamentos por correo al consumidor. Sus descuentos se integrarán en la plataforma TrumpRx junto con ofertas de GoodRx y la división farmacéutica de Amazon. Según el presidente de EEUU, la medida multiplicará por casi siete el catálogo disponible. Con ello, la administración busca aliviar el impacto al creciente coste de vida en los hogares, en un contexto marcado por la proximidad de las elecciones legislativas.

Pero la medida adoptada por Trump tiene mucho que ver con una decisión del Tribunal Supremo, que rechaza por unanimidad el recurso de cinco grandes farmacéuticas (Bristol Myers, Novo Nordisk, AstraZeneca, Merck y Novartis) contra el programa de negociación de precios de Medicare. Estas empresas llevaban meses recurriendo el programa de negociación de precios de Medicare de la Ley de Reducción de la Inflación de Biden. Lo que hace especialmente duro el golpe es que Trump mantiene la ley en vigor. La industria farmacéutica esperaba que el cambio de Administración les diera oxígeno. No ha sido así. El programa de negociación de precios de Medicare es ya una realidad permanente del mercado americano, y los diez primeros medicamentos en la lista son solo el principio.

Las implicaciones son directas y duraderas. Cualquier empresa con un medicamento de alto precio en la lista de Medicare tiene que modelar un descuento forzado en sus proyecciones de ingresos. Los márgenes de toda la gran farma con exposición a Medicare se comprimen de forma estructural. Y eso lo están pagando en Bolsa.

Mientras, Vladimir Putin llegar a Pekín para reunirse con Xi Jinping con el objetivo de impulsar el proyecto del gasoducto Power of Siberia 2, que conectaría Siberia con China a través de Mongolia. En el actual contexto de inestabilidad en Oriente Medio, Pekín tiene un incentivo evidente en garantizar su suministro energético –el 30% de su gas importado pasa por el estrecho de Ormuz–, mientras que Moscú, presionado por las sanciones occidentales derivadas de la guerra tras la invasión de Ucrania, busca reforzar una relación comercial de la que depende cada vez más.

Ebury: El dólar gana tracción en LatAm

Tras la caída generalizada de los bonos soberanos y la falta de avances en las negociaciones con Irán, los inversores buscaron refugio en el dólar, que se fortaleció frente a todas las divisas latinoamericanas. Además algunos factores domésticos lastraron especialmente a determinadas divisas como el real o el peso chileno. En Brasil, un escándalo que ha salpicado a Bolsonaro ha generado preocupación entre los inversores de cara a las elecciones electorales de octubre, mientras que la corrección sufrida del cobre ha impactado sobre las divisas chilenas y peruanas.

  • Real brasileño (BRL): fue la divisa latinoamericana que peor desempeño mostró la semana pasada, habiéndose depreciado más de un 2 % frente al dólat. A los factores globales que provocaron una huida hacia el dólar, se sumaron los domésticos que presionaron al real a la baja. Entre ellos destacamos los audios que vinculan a Flavio Bolsonaro con el banquero Daniel Vorcaro, acusado de fraude. El coste electoral de este escándalo está por determinar, aunque ya ha provocado un sorpasso en las probabilidades implícitas de Polymarket (45% de Lula vs 32% de Bolsonaro).  Contrarrestando a estos factores bajistas, el real debería continuar viéndose respaldado por unos precios del crudo elevados con respecto a los niveles previos al conflicto y un carry trade aún atractivo, a pesar de las bajadas que anticipamos a lo largo de este año.  
  • Peso chileno (CLP): continúa cotizando casi un 6% por encima de los niveles previos al conflicto de Irán, sin atisbo alguno de una resolución del mismo. El peso se vio lastrado, además, por una caída del cobre del 2,5% en la última semana. Tras el rally experimentado en el último mes, el cobre perdió algunas de sus ganancias dadas las perspectivas de un desaceleración de la actividad económica por la guerra de Irán y unos datos económicos de China que apuntan a un menor dinamismo en este segundo trimestre del año. Como guinda del pastel, los datos de PIB del primer trimestre confirmaron la desaceleración que venían anunciando las últimas publicaciones del Imacec, habiéndose producido una contracción interanual del 0,5 %. En este contexto, el listón para que el banco central suba tipos ahora está un peldaño más alto. 
  • Peso colombiano (COP): ha sufrido un mes desastroso, habiendo caído más de un 6% frente al dólar y perdido todas sus ganancias desde la guerra de Irán. A las preocupaciones por la independencia del banco central y la incertidumbre electoral, se suma la mayor emisión de bonos soberanos por el Ministerio de Hacienda para financiar un total return swap, que está presionado los rendimientos al alza. A dos semanas de las elecciones presidenciales, se espera que la incertidumbre y la volatilidad se mantengan elevadas. Las encuestas apuntan de forma consistente a una victoria de Cepeda en primera ronda. En segunda, sin embargo, existe menos claridad y parece que podría darse un resultado ajustado. A día de hoy, Polymarket daría por ganador al candidato de derechas, Abelardo de la Espriella, pero las probabilidad implícitas podrían continuar variando en las próximas semanas. 
  • Peso mexicano (MXN): también perdió algo de terreno la semana pasada, aunque sigue cotizando en torno a los niveles previos al estallido del conflicto en Irán. El inicio de conversaciones con EEUU en marzo en torno a la renegociación del T-MEC es una señal positiva. No obstante, la volatilidad podría intensificarse si la administración de Trump empieza a lanzar amenazas como herramienta de negociación. De momento, el gobierno de Sheinbaum está adoptando una posición bastante conciliadora, permitiendo cierta estabilidad en el cruce USD/MXN. Esta semana estaremos atentos a las últimas minutas de Banxico y a la publicación de múltiples datos económicos este viernes, de los cuales destacamos el PIB del T1 y la inflación de mitad de mes. Se espera una confirmación de que Banxico ha dado por cerrado el ciclo de recortes, lo cual evitará un estrechamiento mayor del diferencial de tipos con otras regiones económicas. 
  • Sol peruano (PEN) El cruce USD/PEN parece haberse estabilizado en torno a la cota de 3.43 en la última semana, tras la confirmación de una segunda vuelta electoral que se disputarán Keiko Fujimori y Roberto Sánchez. El candidato preferido de los inversores es la primera y los mercados de apuestas apuntan a una victoria suya con una probabilidad implícita del 64% frente al 36% de Sánchez. De confirmarse, vemos margen para una mayor recuperación del sol peruano. En cuanto a política monetaria, el banco central mantuvo las tasas intactas la semana pasada, habiendo adoptado claramente una postura de 'esperar y ver'. Seguimos pensando queprolongará la pausa en el futuro inmediato, pero dados los riesgos inflacionarios y el buen comportamiento de la economía, no se debe descartar por completo un posible ajuste al alza este año.

UBS: más volatilidad y riesgos para el crecimiento

Las Bolsas globales han caído en medio de una venta masiva de bonos gubernamentales. "Creemos que la volatilidad de los rendimientos podría aumentar aún más a corto plazo a medida que se intensifican los riesgos inflacionarios, aunque también esperamos que los riesgos para el crecimiento cobren protagonismo. No creemos que unos rendimientos más altos vayan a frenar el actual rally bursátil. Los riesgos para el crecimiento siguen siendo un factor a tener en cuenta para los bancos centrales. Probablemente habrá suficiente demanda de bonos para estabilizar los rendimientos. Los mercados bursátiles deberían resistir unos rendimientos más altos gracias a un crecimiento sólido", señalan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Si bien la volatilidad de los rendimientos a corto plazo puede mantener a los mercados en tensión, los niveles actuales de rentabilidad y los riesgos para el crecimiento apuntan, en nuestra opinión, a una atractiva relación riesgo-retorno para los bonos de calidad con vencimientos cortos y medios. También mantenemos una visión positiva sobre la renta variable global y recomendamos a los inversores mantener una exposición diversificada entre sectores y regiones”.

“Nuestra visión sigue siendo que los inversores deben mantenerse invertidos, al tiempo que rebalancean posiciones concentradas desde una posición de fortaleza y aumentan la exposición a bonos de calidad”, insiste.

“El resultado más probable de las elecciones de medio mandato de 2026 es un gobierno dividido, poniendo fin a dos años de control unificado y redefiniendo el proceso legislativo. Sin embargo, los principales impulsores del comportamiento de los mercados —los beneficios empresariales, la política monetaria y el crecimiento económico— seguirán siendo determinantes”, aporta Ulrike Hoffmann-Burchardi, Chief Investment Officer Americas y Global Head of Equities.

“Tras el fuerte rally de los mercados durante las últimas siete semanas, no sería inusual ver un período de consolidación, y ahora esto podría ser incluso más probable. Sin embargo, esperamos que esta fase sea más bien una ‘pausa para tomar impulso’ y no una debilidad prolongada. En última instancia, los fundamentales de crecimiento y beneficios deberían prevalecer, a medida que los apoyos y errores de política queden atrás”, cree Jason Draho, Head Asset Allocation Americas.

Columbia  Threadneedle: tipos más altos durante más tiempo

Anthony Willis, Senior Economist de Columbia Threadneedle Investments, señala que, al observar los mercados bursátiles estadounidenses, cabría esperar que todo fuera bien en la economía del país. Sin embargo, el panorama inflacionario es cada vez más preocupante. Se constató que los precios de los productos al salir de fábrica estaban subiendo en torno al 6%.Estas tendencias ponen de manifiesto que la inflación está empezando a repuntar de verdad, y todo ello en un momento en el que las expectativas apuntaban a que se moderaría a lo largo de 2026.

La subida repentina de los precios de la energía es el factor determinante de este cambio de tendencia, con el petróleo situándose en torno a los 110$ por barril. A más largo plazo, se espera que los precios se mantengan en torno a los 90$l, un nivel significativamente más alto que el registrado antes de que estallara el conflicto. Este cambio en los precios significa que la situación actual no es tanto un repunte puntual del precio del petróleo como un aumento sostenido de los costes energéticos. Esto, a su vez, aumenta los riesgos en torno a los datos de inflación a largo plazo y eleva las
posibilidades de que los bancos centrales tengan que subir los tipos de interés en algún momento.

Las condiciones financieras ya se han endurecido, una situación que se hace patente en los mercados de bonos mundiales, donde los rendimientos están subiendo considerablemente. Aunque el Reino Unido ha acaparado los titulares debido a los problemas políticos asociados, los rendimientos de los bonos tienden al alza en muchos mercados desarrollados. Esto refleja la expectativa de que la inflación probablemente se mantenga más alta durante más tiempo debido a los elevados costes energéticos. Y, por supuesto, el estrecho de Ormuz sigue cerrado. La situación allí sigue siendo incierta y hay pocas expectativas de que se alcance una solución a corto plazo, pero cualquier acuerdo sería acogido con gran satisfacción por los mercados

Estaremos muy atentos a las cifras de inflación del Reino Unido, cuya publicación está prevista para finales de esta semana. Se espera que la cifra supere el 3%, por lo que, al igual que en EEUU, los datos van en la dirección equivocada y existe margen para que sigan subiendo durante el verano. Prevemos algunas subidas de los tipos de interés en los próximos meses, y es probable que el Banco Central Europeo sea el primero en actuar en su próxima reunión. El Banco de Inglaterra podría esperar un poco más, pero esperamos que suba los tipos en julio. En cuanto a la Fed, las expectativas han cambiado mucho a lo largo del año, pasando de recortes agresivos bajo el nuevo liderazgo a que los mercados descuenten ahora subidas de tipos en los próximos 12-18 meses. En este contexto, no es de extrañar que los rendimientos de los bonos tiendan al alza, una situación que probablemente no cambiará hasta que lleguen mejores noticias de Oriente Medio.

UBP: la renta variable se toma un respiro

Por su parte, la última Perspectiva Semanal de UBP: El rally bursátil se detiene mientras los rendimientos se ajustan por la inflación, destaca que los mercados mundiales están entrando en una fase más equilibrada, en la que los tipos de interés elevados durante más tiempo, las renovadas presiones energéticas y la inflación persistente están empezando a poner a prueba el repunte bursátil impulsado por la IA, en lugar de revertirlo de forma abrupta. La renta variable se está tomando un respiro tras las fuertes ganancias, los rendimientos de los bonos han subido hasta máximos de un año y las divisas cíclicas, como el euro y la libra esterlina, parecen más vulnerables en el margen, mientras que el oro se ha corregido ante el aumento de los rendimientos, pero sigue beneficiándose de unos factores de demanda intactos y de la continua incertidumbre geopolítica.

Franklin Templeton: más optimistas sobre EEUU que la Fed y Wall Street

Un análisis de Chris Galipeau, Senior Market Strategist de Franklin Templeton Institute, señala que su previsión de crecimiento del PIB real para 2026 es del 2,5%, frente al 2,3% previsto por la Federal Reserve y al consenso de Wall Street, situado en torno al 2%. Los principales motores de esa previsión de PIB son la continuidad de las inversiones en capital (capex) por parte de las grandes compañías tecnológicas para desarrollar infraestructura de IA, la resiliencia del consumidor y el estímulo fiscal vinculado a la One Big Beautiful Bill Act of 2025. "La duración del conflicto entre EEUU e Irán constituye el principal riesgo para nuestra previsión. Los precios más altos del petróleo actúan como un impuesto para el consumidor, y los impactos negativos de unos mayores precios del petróleo y del gas se ampliarán con el tiempo. No obstante, creemos que la economía estadounidense se encuentra en una posición sólida para afrontar esta situación", subraya.

"Mantenemos una visión constructiva sobre la renta variable estadounidense y hemos establecido un rango objetivo de cierre de año de entre 7.000 y 7.400 puntos para el S&P 500, impulsado por un crecimiento del beneficio por acción (BPA) de entre el 8% y el 13% interanual", añade, aunque matiza: "Esperaría cierta consolidación del movimiento del mercado, ya sea en términos de precio (movimientos más reducidos), de tiempo (movimientos más lentos), o ambos. Esperamos que la volatilidad persista hasta que el estrecho de Ormuz vuelva a estar completamente abierto al tráfico marítimo".

"Esperamos que la rentabilidad del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se mueva en un rango de entre el 4% y el 4,25% durante el año. Las rentabilidades han superado la parte alta de nuestro rango y actualmente se sitúan en el 4,58%"

Ofi Invest: la Eurozona se asoma a la estanflación

La francesa Ofi Invest AM cree que la prolongación del cierre del Estrecho de Ormuz acerca un escenario negativo para la economía como es la estanflación, especialmente en la zona Euro, que podría no alcanzar el 1% de crecimiento en 2026. En este escenario, la gestora francesa mantiene esencialmente su posicionamiento inversor tanto en renta fija como en renta variable, vigilando posibles caídas de TIR en deuda pública, lo que les llevaría a vender posiciones dados los riesgos de inflación. En bonos corporativos, mantiene sus posiciones por los buenos fundamentales, algo similar a lo que sucede con la renta variable, activo en el que los inversores todavía conservan su apetito por el riesgo apoyado en los atractivos fundamentales, a la espera de lo que suceda con el crecimiento de la economía.

Según Ombretta Signori, Head of Strategy de Ofi Invest AM, cada día que pasa con el Estrecho de Ormuz cerrado, se acerca el escenario alternativo peor para la economía: la aparición de efectos de segunda ronda en la inflación, que extenderían la inflación a otros bienes y servicios, debilitando el consumo y por tanto el crecimiento de las economías globales. Los datos de crecimiento muestran, una mayor exposición de la economía europea al conflicto de Irán que en Estados Unidos. En el primer trimestre, el crecimiento fue débil (+0,1% trimestral, o 0,4% anualizado), con una demanda interna que seguía siendo sólida solo en España (entre las cuatro mayores economías de la zona euro). La prolongación del conflicto podría debilitar el crecimiento de la zona Euro ya en esta primavera, y ahora es probable que no supere el 1% en 2026.

Sin embargo, en EEUU el crecimiento se ha mantenido sólido, un 2% anualizado en el primer trimestre, gracias a la resistencia del consumo y a las inversiones en tecnología. Los analistas de  explican que la inteligencia artificial aportó solamente 0,8 puntos al crecimiento del primer trimestre, porque el extraordinario incremento de las importaciones en IA debe restarse de las inversiones en tecnología. Para el segundo trimestre, es probable que las devoluciones fiscales, un 17% superiores a las de cierre de abril 2025, puedan compensar  la pérdida de poder adquisitivo provocada por la subida de la gasolina, preservando de esta forma el consumo. Pero si los precios del petróleo se mantienen elevados más allá del segundo trimestre, el gasto de los consumidores norteamericanos podría verse afectado.

28Apr

Con el conflicto de Oriente Medio camino del tercer mes, los mercados estadounidenses están en máximos por el empuje de las tecnológicas. Las gestoras recomiendan ir aumentando el nivel de riesgo de las carteras.

Miguel Ángel Valero

Ya lo avisó la subgobernadora del Banco de España, Soledad Núñez, el 15 de abril ante la Asociación Española de Banca (AEB): preocupa la exposición de la banca a los sectores más afectados por la guerra en Oriente Medio, como las manufacturas intensivas en energías, el transporte, la agricultura, la pesca y la ganadería. Y lo vuelve a hacer el supervisor aprovechando la presentación de la Memoria de Supervisión de 2025.

El Banco de España destaca la capacidad y la buena posición del sector financiero para resistir escenarios adversos, pero también subraya la necesidad de mantener la cautela ante la persistencia de tensiones geopolíticas y macroeconómicas, que pueden impactar en la actividad bancaria. Junto con los rápidos avances tecnológicos, el refuerzo de la ciberseguridad y la creciente relevancia de los riesgos climáticos, la actividad supervisora se orientó a aumentar la resiliencia del sistema financiero, anticipar riesgos y acompañar la transformación del sector, manteniendo un enfoque prudente y basado en riesgos. Y se identificaron áreas de mejora en los controles del riesgo de crédito.

Las pruebas de resistencia realizadas en 2025, tanto en el marco europeo como en los ejercicios del Banco de España, confirman que la solvencia se mantendría robusta incluso en escenarios de fuerte tensión. Además, en 2025 se ha registrado una ligera rebaja de los recargos de capital destinados a encarar posibles crisis futuras y un descenso significativo en los requerimientos y recomendaciones, lo que refleja un mejor perfil de riesgo y la efectividad de la labor supervisora. 

En el ámbito macroprudencial, la actuación del Banco de España se centró en reforzar la capacidad de absorción de riesgos cíclicos. Así, en 2025 se elevó el colchón de capital anticíclico del 0,5% al 1%, que será aplicable a partir de octubre de 2026.

Hacia el tercer mes de guerra en Oriente Medio

Superados ya los dos meses de guerra, las negociaciones avanzan con lentitud. Irán presenta una nueva propuesta a EEUU en la que ofrece reanudar las conversaciones nucleares con el estrecho de Ormuz abierto, siempre que previamente se levantara el bloqueo estadounidense. Esa reapertura, no obstante, estaría condicionada al control iraní del paso y mantendría los actuales mecanismos de coordinación con las autoridades persas para el tránsito marítimo. Aunque Donald Trump señala que se trata de una oferta mejor que la recibida la semana anterior, la considera insuficiente. En la misma línea, Marco Rubio, secretario de Estado, afirma que una apertura supeditada al control iraní equivale, en la práctica, a una ficción y que no se puede normalizar que Teherán ejerza control sobre aguas internacionales.

Mientras tanto, los mercados parecen centrados en otros factores. La temporada de resultados empresariales está aflorando el sesgo más optimista de las Bolsas, algo especialmente visible en los mercados estadounidenses, de nuevo en máximos pese a una sesión volátil. El sector tecnológico continúa impulsando a los índices a superar nuevas resistencias, mientras que otras regiones, con menor peso de este sector, se han quedado relativamente rezagadas, destacando en este sentido el comportamiento más débil de Europa.

Así, el optimismo de los mercados bursátiles actúa, por ahora, como contrapeso a las presiones procedentes de Irán. La liberación de reservas estratégicas ha conseguido contener el impacto del secuestro iraní sobre el comercio mundial de crudo. Paralelamente, la presión sobre la economía iraní continúa intensificándose. Teherán está recurriendo a yacimientos de menor calidad para evitar una paralización de la producción, explotando al máximo la opción de las reservas flotantes, manteniendo los petroleros próximos a los límites impuestos por el bloqueo estadounidense –con el objetivo de una rápida salida en caso de acuerdo– e incluso explorando el envío de petróleo a China por vía ferroviaria, una alternativa claramente menos rentable. La producción iraní puede reducirse de 2 millones de barriles diarios a 1,3 millones a mediados de mayo, con una reactivación especialmente costosa, dado que se trataría de pozos más antiguos –con menor presión– y de una industria que dispone de maquinaria menos avanzada. El apremio, por tanto, sigue aumentando y ya no procede exclusivamente del frente estadounidense.

UBS: escenario favorable para la renta variable de EEUU

El CIO Daily de UBS destaca, por su parte, que el S&P 500 alcanzó un nuevo máximo histórico el lunes tras subir más de un 13% desde finales de marzo. Las señales de desescalada en la guerra con Irán y la continua confianza en la adopción de la IA han respaldado este comportamiento, con el índice de semiconductores de Filadelfia subiendo más de un 45% en las últimas cuatro semanas. Con el precio del crudo Brent por encima de los 109$/barril, el sentimiento del mercado puede verse afectado por nuevos titulares. "Aun así, creemos que el escenario para la renta variable estadounidense sigue siendo favorable. Un crecimiento sólido de los beneficios debería seguir impulsando el mercado alcista. La política de la Fed debería seguir siendo favorable. La adopción de la IA continúa siendo un factor de impulso", señala.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, añade: “Mantenemos nuestra calificación de ‘Atractivo’ para la renta variable estadounidense, con un objetivo para el S&P de 7.500 a final de año. A nivel sectorial, seguimos favoreciendo consumo discrecional, financieros, salud, industriales y utilities. Recomendamos a los inversores mantener una exposición diversificada a la temática de la IA a través de sectores y geografías.” “Los precios más altos de la energía son un riesgo, pero a falta de un shock prolongado, creemos que el entorno para la economía y los beneficios empresariales sigue siendo sólido, lo que respalda a las acciones”, recalca.

Sobre el platino, "la tensión en el mercado físico que hemos visto durante los últimos 12 meses parece haber empezado a disminuir, con una bajada de las tasas de leasing. Teniendo en cuenta un mercado menos ajustado y los riesgos para el crecimiento económico, reducimos nuestras previsiones en 200$/onza hasta 2.300$/onza. Mantenemos una visión moderadamente constructiva, respaldada por nuestra expectativa de un precio del oro más alto”, aportan Giovanni Staunovo y Wayne Gordon, estrategas.

Sobre el paladio, "dadas las preocupaciones actuales sobre el crecimiento económico y la perspectiva de que el metal blanco pase a un superávit estructural en los próximos años, reducimos nuestras previsiones en todos los plazos en 200 $/onza hasta 1.600$/onza”, añaden estos expertos.

Al mismo tiempo, UBS publica su Global Next Generation Report: What’s on the horizon?, sobre cómo las nuevas generaciones están redefiniendo la gestión del patrimonio a nivel global. El estudio aborda por primera vez este cambio generacional desde una perspectiva estructural y pone cifras a la mayor transferencia de riqueza de la historia, estimada en 83 billones$. Entre sus principales conclusiones destacan:

  • Un tercio de las familias ya está en pleno proceso de transferencia de riqueza.
  • El 41% de la nueva generación lo asocia principalmente a responsabilidad, más que al fallecimiento.
  • En familias de cuarta y quinta generación (muy representativas en Europa), cerca del 50% lo vincula a responsabilidad.
  • Los “pares” ganan peso como fuente de asesoramiento, por delante incluso de Banca Privada.
  • La falta de comunicación es la principal fuente de conflicto en los procesos de sucesión.
  • La inversión de impacto gana terreno frente a activos como las criptomonedas.

Lombard Odier: sobre ponderación de Bolsas emergentes

El Informe Mensual de Estrategia de Inversión de Lombard Odier correspondiente a mayo de 2026, resalta que una economía estadounidense estable está resistiendo el impacto de los precios más altos de la energía: "en Europa esperamos que los tipos de interés se mantengan sin cambios en abril, pero que aumenten en reuniones posteriores. Las economías emergentes más importantes a nivel sistémico, especialmente en Asia Oriental, cuentan con los medios para amortiguar los impactos si los flujos energéticos se reanudan rápidamente".

Dado que los mercados aparentemente están dejando atrás el 'pico de incertidumbre', "asumimos un nivel moderado de riesgo en las carteras, expresado principalmente mediante una sobre ponderación en renta variable de mercados emergentes. Nos mantenemos neutrales en renta fija, conservamos una visión negativa sobre el dólar estadounidense y una sobre ponderación en oro".

Un entorno macroeconómico global sólido, beneficios empresariales firmes, valoraciones razonables y condiciones de liquidez adecuadas deberían seguir impulsando nuevas subidas en la renta variable. Las acciones de mercados emergentes ofrecen un fuerte crecimiento de beneficios con valoraciones atractivas. "En mercados desarrollados, mantenemos una sobre ponderación en Japón y una infra ponderación en el Reino Unido", explica.

"Mantenemos una postura general neutral en renta fija y seguimos favoreciendo los bonos de mercados emergentes frente a los de mercados desarrollados. Seguimos infra ponderados en deuda pública global y esperamos que los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años converjan gradualmente hacia una rentabilidad del 4,1%. Esperamos un debilitamiento del dólar estadounidense y hemos elevado nuestra previsión a 12 meses para el EUR/USD a 1,2. Las divisas de mercados emergentes pueden comportarse bien, pero la selección sigue siendo clave. Seguimos siendo positivos respecto al oro, con un objetivo a 12 meses de 5.400$ por onza", apunta.

Ofi Invest: oportunidades de entrada en mercados mundiales

La gestora francesa Ofi Invest cree que la alta volatilidad en los mercados de renta fija en marzo, no resta atractivo a este activo, soportado por los fundamentales en el caso del Crédito, y por los atractivos niveles actuales en el caso del monetario y de la deuda soberana europea. Sin embargo, se requiere prudencia para amortiguar el impacto de la volatilidad. En cuanto a la renta variable, esta mayor volatilidad ha generado oportunidades de entrada en diferentes mercados mundiales, especialmente Japón, que ha perdido casi todas las ganancias desde inicio del año. Ofi Invest AM sugiere ir aumentando gradualmente la exposición al activo, aunque será clave seguir la evolución del conflicto en Oriente Medio. 

25Mar

"Los inversores con afinidad por el oro deberían considerar una asignación de un porcentaje de un solo dígito medio, dado su papel duradero tanto como cobertura como instrumento esencial para la diversificación de carteras”, recomiendan en UBS.

Miguel Ángel Valero

El UBS CIO Daily vaticina que el oro debería seguir recuperándose gracias al respaldo de los fundamentales: "se sitúa alrededor de un 15% por debajo de su máximo histórico en enero, pero creemos que su papel tanto como cobertura como instrumento esencial para la diversificación de carteras se mantiene sin cambios. Consideramos que los niveles actuales de precio son atractivos para los inversores a largo plazo. Es poco probable que se produzca un endurecimiento de la política en el corto plazo. El oro ayuda a proteger frente a los efectos de segundo orden de los acontecimientos geopolíticos. La demanda estructural de oro se mantiene sólida".

Mark Haefele, Chief Investment Officer de UBS Global Wealth Management, afirma:
“Creemos que la trayectoria alcista a largo plazo del oro sigue intacta y prevemos que el metal precioso alcance los 5.900$ por onza a finales de este año. Los inversores con afinidad por el oro deberían considerar una asignación de un porcentaje de un solo dígito medio, dado su papel duradero tanto como cobertura como instrumento esencial para la diversificación de carteras”.

Ofi Invest: claras oportunidades de inversión

La gestora de activos francesa Ofi Invest AM cree, por su parte, que la fuerte caída de los precios de metales preciosos como el Oro y la Plata los convierte en claras oportunidades de inversión. Porque estas caídas se deben a factores coyunturales provocados por la guerra en Irán, que no varían sus fundamentos sólidos que justifican una tendencia al alza en el largo plazo.

Respecto a los metales industriales, la gestora francesa es más prudente. Algunos metales son más resilientes en fases como la actual, y es posible que la guerra impulse las perspectivas de desaceleración económica, lo que podría retrasar las inversiones necesarias para mantener la oferta con la que satisfacer las necesidades derivadas de la transición energética, una vez la situación se aclare. 

Desde que comenzó la guerra en Oriente Medio, todos los mercados de metales han sufrido caídas importantes. A fecha 23 de marzo, el Oro ha caído casi un 20%, la Plata cerca de -30% y el Cobre más de -10%. Estos mercados han vuelto a niveles de diciembre de 2025, y las fuertes subidas desde que empezó el año han desaparecido

El cierre del estrecho de Ormuz supone que cerca del 20% del petróleo y gas en el mundo ya no se puede exportar. Los inversores interpretan que esto favorece la inflación, y han revisado sus perspectivas de tipos de interés. Los mercados descontaban uno o más recortes de tipos en EEUU o Europa, ahora esperan subidas en Europa y tipos estables en EEUU.

Puesto que las materias primas no aportan rendimientos, cuando se revisan los tipos de interés se ven más afectadas. En este caso, el Oro y la Plata. 

Cuando los inversores estaban más optimistas con los mercados europeo y los emergentes, la guerra en Irán ha hecho que regrese el interés por los activos de EEUU, que resisten mejor las situaciones de tensión geopolítica. Este renovado interés ha provocado la subida del dólar, la divisa con mayor peso en los precios de las materias primas, ya que se negocian en dólares en todo el mundo. Cualquier apreciación del dólar, reduce el poder adquisitivo de otras divisas, y ejerce presión bajista sobre los precios de las materias primas.

Los mercados de materias primas, especialmente los de metales preciosos, se habían beneficiado de la reasignación de activos en las carteras. El regreso de la correlación entre activos tradicionales (acciones y bonos) desde la crisis de la COVID había animado a los inversores a diversificar hacia activos reales. Los movimientos actuales del mercado están provocando que los inversores tomen beneficios en activos que se habían revalorizado.

Por otra parte, los mercados de materias primas son mucho más pequeños que los de acciones y bonos. Esto significa que los  ajustes pueden desencadenar correcciones fuertes. Ajustes que van más allá de tomar beneficios, se llevan a cabo para preservar el margen en los activos estratégicos en las carteras.

Algunos mercados como el del Oro, son muy líquidos. Esto significa que suelen ser los primeros en verse afectados cuando, como sucede ahora, se producen oleadas de ventas a consecuencia de acontecimientos políticos o geopolíticos. Históricamente, a estas correciones le siguen fuertes rebotes.

Hay otros factores secundarios que también influyen, añaden los expertos de Ofi Invest AM. Respecto al Oro, ciertos países del Golfo podrían vender parte de sus reservas, para financiar gastos de defensa y reconstrucción, aunque esto no se ha materializado por el momento. Oriente Medio es esencial para el mercado del Oro, ya que el 20% del comercio mundial pasa por Dubái. Un factor que propicia que el consumo de Oro en la region tiende a reducirse.  Si el conflicto persiste, el mercado empieza a anticipar una posible desaceleración económica que afectaría a la demanda mundial de metales. Esta perspectiva justificaría las caídas en precios.

Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE, que asesora a los países de la OCDE sobre sus políticas energéticas), afirma que la guerra en Oriente Medio es la mayor amenaza energética de la historia.Y ello porque. aunque el mundo ya es consciente de su gravedad, su alcance y sus consecuencias para la economía todavía son infravaloradas.

El mayor problema que provoca esta situación es un shock de oferta energética, y también un shock de precios. En entornos así, las subidas de tipos son poco útiles; durante las crisis petroleras de los años 70, los gobiernos permitieron subidas de la inflación. 

La magnitud del shock de oferta es tal, que una subida moderada de los precios de la energía podría no ser suficiente para destruir la demanda en la medida necesaria para reequilibrar los mercados. Sobre todo porque la demanda de hidrocarburos por unidad de PIB es mucho menor, ya que ahora es mucho más eficiente que antes. 

Desde el punto de vista de Ofi Invest AM, la pérdida de petróleo, gas natural, fertilizantes, azufre (esencial para ciertos fertilizantes y para refinar níquel y cobre), helio (crucial para la producción de semiconductores) y nafta (utilizada en la producción de plásticos) afecxtará a las cadenas de suministro, y reducirá  la producción y, por tanto, el crecimiento.

La Fed, con su doble mandato de gestionar el empleo y la inflación, podría enfrentarse a un dilema: subir tipos para combatir la inflación o bajarlos para apoyar el crecimiento y el empleo. Si la Fed sube tipos, no podría evitar un shock de oferta sin perjudicar el crecimiento, por lo tanto, no parece que lo vaya a hacer. Además, si los países del Golfo pierden ingresos, la capacidad de financiarse por parte de Estados Unidos se debilitaría, ya que estos países son grandes compradores de bonos del Tesoro USA. Esto forzaría a la Fed a una postura mas acomodaticia. 

Respecto al BCE, podría verse obligado a subir tipos, dado su mandato único de buscar la estabilidad en precios, pero el crecimiento en la Eurozona se veria muy dañado. 

A la postre, todos los bancos centrales tendrían que apoyar sus propias economías, tomando medidas acomodaticias parecidas a las que ya aplicaron en el pasado. 

En cualquier caso, los factores estructurales que soportan la subida del Oro a largo plazo permanecen invariables: el endeudamiento en las principales economías es tan elevado, que no puede soportar una subida de los tipos de interés reales sin que se generen serias dudas sobre la solvencia de la deuda soberana.

Esta circunstancia, combinada con un mayor riesgo de estanflación, convierte en una oportunidad muy atractiva para el inversor, la reciente caída del precio de las materias primas, según Ofi Invest AM. El Oro y otros metales preciosos,  deberían retomar su tendencia alcista, y este escenario de elevada deuda podría facilitar el regreso a los niveles máximos de precios, incluso a superarlos. Es una situación que se ha repetido en el pasado muchas veces. 

El inestable escenario geopolítico, junto a la menor confianza en Estados Unidos y su política exterior, hace que la posibilidad de un rebote de los precios sea todavía mayor, según los expertos de Ofi Invest AM. 

Un  escenario diferente para los metales industriales

Los metales industriales podrían continuar estando afectados por el riesgo de desaceleración hasta que la situación se estabilice. Sin embargo, algunos metales podrian mostrar una mayor resiliencia en este entorno:

  • Aluminio. El Golfo Pérsico representa alrededor del 10% de la producción mundial, parte de la cual lleva meses paralizada.
  • Cobre y Níquel. Para su refinado se requiere azufre, mineral del que gran parte procede de la región del Golfo.

Además, el progreso de la transición energética especialmente en China, que está expandiendo su red eléctrica, podría compensar la destrucción de demanda en los sectores tradicionales.

La crisis energética esta reforzando el foco en la soberanía energética. Por ello, algunos países podrían acelerar los esfuerzos de electrificación y reducir la dependencia de suministros energéticos extranjeros, tal como ha hecho China.

En la gestora francesa opinan que la caída de los precios de los metales preciosos es una buena oportunidad para el inversor, dados los sólidos fundamentos que continúan respaldando estos activos.

En los metales industriales, los expertos de la gestora francesa se mantienen más prudentes a corto plazo. La crisis actual puede retrasar las inversiones necesarias para cubrir las necesidades futuras. lo que provocaría déficits de oferta cuando el entorno geopolítico turbulento actual se aclare. 

25Feb

Si los tipos de interés continúan estables, los fondos monetarios deberían seguir siendo una opción atractiva para el inversor, y podrían aportar retornos superiores al 2%.

Miguel Ángel Valero

Si los tipos de interés continúan estables, los fondos monetarios deberían seguir siendo una opción atractiva para el inversor, y podrían aportar retornos superiores al 2%. Es lo que piensa Daniel Bernardo, Co-Head Money Market Strategies dela gestora francesa Ofi Invest AM.

En el caso del Banco Central Europeo (BCE), parece haber alcanzado un punto de equilibrio. El mercado descuenta una larga fase de estabilidad de los tipos, y la inflación de la zona Euro está próxima a estabilizarse en el el 2%. En la gestora francesa contemplan un escenario de tipos estables, en el cual no se producirán movimientos en los de a muy corto plazo este año, apenas 3 puntos hasta la reunión del BCE del 29 de octubre. La flexibilización monetaria que el BCE puso en marcha finalizó en junio de 2025, y se mantiene invariable desde entonces.

Al igual que el BCE, desde Ofi Invest AM vigilan los cambios en los datos económicos, dada la volatilidad actual. El entorno parece estable pero persisten tensiones comerciales, falta de claridad sobre la política arancelaria de EEUU, un contexto geopolítico muy inestable, una creciente desalineación entre los principales bancos centrales, incertidumbres políticas en Francia y en otros países de Europa, y dudas sobre la sostenibilidad de la deuda pública. 

El complejo entorno  de 2025 se ha trasladado a 2026, lo que hace muy necesario un estrecho seguimiento de la evolución de los datos económicos.

En este entorno, si los tipos se estabilizan, los fondos monetarios deberían continuar siendo atractivos para invertir en el año 2026, con retornos que podrían superar el 2%. Los expertos de Ofi Invest AM explican que tras el giro de los bancos centrales en 2024, en 2025 se produjo un retorno hacia tipos neutrales. Así, entre junio de 2024 y junio de 2025, el BCE llevó a cabo un ciclo de flexibilización monetaria con ocho recortes de tipos. Su tipo de depósito se estabilizó en el 2 %, un nivel adecuado para el BCE.

La Fed se acerca al tipo neutral

La Fed, por su parte, ha reducido sus tipos de forma más lenta y en menor medida que el BCE. En la segunda mitad de 2025, recortó sus tipos clave tres veces, hasta llegar al rango entre 3,5%–3,75 % en diciembre, y anunció una pausa para 2026. Por tanto, la Fed todavía no ha llegado a una postura claramente neutral, pero se acerca mucho. La resiliencia del crecimiento, y una inflación todavía alta, justifican esta prudencia, que no es lo que quiere Donald Trump, que presiona a la Fed para que baje los tipos. Los ataques a Jerome Powell han puesto en duda constantemente la independencia de la Fed.

Otros bancos centrales han hecho un camino parecido. El Banco de Inglaterra, redujo su tipo al 3,75 %, y el Banco de Japón endureció levemente su política monetaria, subiendo el tipo principal del 0,5 % al 0,75 % en diciembre. Esto supone una notable divergencia respecto a los bancos centrales occidentales.

Los bancos centrales han dejado clara su postura para este año. El BCE no hará movimientos a corto plazo, y durante el resto del año podría mantener su tipo de depósito en el 2 %. Su próximo movimiento podría ser al alza o a la baja, en función de las condiciones económicas. 

La Fed es probable que espere antes de bajar los tipos. La gestora francesa cree, al igual que el consenso de mercado, que hará dos recortes de tipos más en 2026. Si se cumple esta previsión, el tipo de los Federal Funds se situaría en zona neutral, entre el 3% y el 3,5 %, pero no más abajo, dada la resiliencia del crecimiento económico en EEUU y porque la inflación se mantendrá por encima del 2%. La sustitución de Powell como presidente de la Fed puede generar riesgos, aunque limitados. 

Por su parte, el Banco de Japón probablemente continuará subiendo los tipos este año, aunque con su enfoque tradicionalmente prudente.

20Jan

Columbia Threadneedle, UBP, DWS, UBS, Banor, Ofi Invest, y Gescooperativo ofrecen sus recomendaciones basadas en que las políticas fiscales expansivas y unas monetarias más acomodaticias apoyarán el crecimiento económico e impulsarán los beneficios empresariales.

Miguel Ángel Valero

El comienzo del año está siendo trepidante, para lo bueno y para lo malo: Venezuela, Groenlandia, Irán. Y no parece que se vaya a calmar. Sin embargo, las Bolsas continúan con una tendencia alcista y el nivel de volatilidad es bajo. El motivo de esta tranquilidad reside en los buenos resultados empresariales que se esperan, que cotizan más que los conflictos geopolíticos.

De momento, comienza el Foro de Davos, bajo un lema que invita al diálogo en un mundo cada vez más polarizado. En un contexto geopolítico agitado, esta reunión adquiere una relevancia especial al convertirse en punto de encuentro entre los líderes europeos y Donald Trump para abordar la tensión, nuevamente autogenerada, en torno a Groenlandia. Los representantes de la Unión Europea inician las negociaciones bajo la amenaza de nuevos aranceles, que afectarían a países que representan cerca de tres cuartas partes de las importaciones europeas hacia Estados Unidos. No obstante, también están dispuestos a aplicar contramedidas que, en el peor escenario, podrían impactar aproximadamente 93.000 millones€ en exportaciones estadounidenses. 

Las tenencias de activos financieros americanos por parte de países europeos —alrededor de 3,6 billones$ en bonos del Tesoro y 6 billones en acciones— pueden convertirse en herramienta de presión, aunque su ejecución sería más compleja, dado que buena parte de estos activos está en manos privadas.

Otro punto débil en la postura estadounidense proviene del ámbito interno, con las críticas de miembros relevantes del Partido Republicano, especialmente sensibles en un año electoral.

Por ahora, los mercados se muestran escépticos por el rumbo de las negociaciones. Sin embargo, Trump ha declarado haber mantenido una conversación productiva con Mark Rutte, secretario general de la OTAN, lo que aporta cierto alivio al tenso ambiente. 

La vuelta de las vacaciones en EEUU ha traído números rojos en la Bolsa, retrocesos en el precio de los bonos —con el bono a 10 años ofreciendo rentabilidades cercanas al 4,3%, niveles no vistos desde agosto— y un dólar debilitado, que vuelve a situarse en 1,17 EUR/USD. El refugio, como viene siendo habitual en los últimos años, ha sido el oro, que continúa marcando máximos históricos. De momento, seguimos en una fase de tensión, aunque el año pasado también hubo episodios de elevada tirantez comercial que terminaron en escenarios menos agresivos de lo previsto. Por tanto, el regreso de la volatilidad a los mercados puede representar una oportunidad para comprar más barato.

Columbia Threadneedle: el apaciguamiento de Trump ya no sirve

Anthony Willis, Senior Economist de Columbia Threadneedle Investments, matiza que el anuncio de Trump "no se trata de una orden ejecutiva; sino únicamente, por ahora, de una publicación en redes sociales. De hecho, la semana pasada pudimos ver un mensaje similar en el que Trump amenazaba con aranceles del 25% a los países que continuaran comerciando con Irán. Ese anuncio fue prácticamente ignorado por los mercados financieros. Otro factor a considerar es que estos aranceles entrarían en vigor en virtud de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, y sigue existiendo una gran incógnita sobre la legalidad de estas medidas. Esta cuestión deberá ser resuelta por el Tribunal Supremo".

Los líderes europeos cuentan con un amplio margen de opciones de represalias para responder desde la UE a estas nuevas medidas arancelarias. Pueden negarse a ratificar el acuerdo comercial alcanzado en 2025 y también podrían impulsar aranceles sobre 93.000 millones en bienes estadounidenses, que se propusieron el año pasado antes de que se cerrara el acuerdo comercial, pero nunca llegaron a aplicarse. 

La UE cuenta con un instrumento contra la coerción, una medida establecida pero nunca utilizada. De aplicarla, la Unión podría ir mucho más lejos en términos de restricciones comerciales, propiedad intelectual y otros ámbitos, aunque llevaría tiempo y es considerada una opción de último recurso. Aún no estamos en ese punto. La cuestión ahora para Trump —pero sobre todo para los líderes europeos— es cómo se producirá la “coerción” para lograr que los aliados acepten las ambiciones territoriales del presidente estadounidense

.Los mercados han retrocedido ligeramente, pero los movimientos no han sido demasiado pronunciados. Parece que todavía existe cierto escepticismo sobre si estos anuncios llegarán a materializarse. Un arancel del 25% —como el propuesto para junio—equivaldría aproximadamente al 0,2% del PIB de la UE. Las cifras no son especialmente dramáticas desde el punto de vista económico, pero lo más relevante es el hecho de que EEUU esté dispuesto a ejercer una presión real de este tipo sobre aliados políticos y militares.

En este contexto, la pregunta para EEUU es: ¿Vale la pena la compra o anexión de Groenlandia a costa de poner en riesgo la estabilidad continuada de la OTAN, una organización mucho más importante para la seguridad nacional? Existe un acuerdo entre EEUU y Dinamarca que data de 1951 y que permite estacionar tantas tropas como desee en Groenlandia. Actualmente, cuenta con unos 200 efectivos allí, aunque en el pasado esa cifra llegó a ser de hasta 10.000.

El punto clave desde la perspectiva europea es que la política que vimos en 2025—esencialmente, el apaciguamiento de la Administración estadounidense— puede estar llegando a su fin. Se espera una respuesta más firme frente a algunas de las ambiciones de Trump. Se entiende por qué se recurrió al apaciguamiento en 2025: se trataba de mantener a EEUU de parte europea en relación con el posible acuerdo de paz en Ucrania, con las correspondientes garantías de seguridad estadounidenses y el apoyo al país invadido por Rusia en un sentido más amplio.

Lo que suceda es incierto, pero por ahora estamos viendo claramente importantes grietas en la alianza transatlántica. Esto podría convertirse en una amenaza existencial para la OTAN. EEUU está poniendo a prueba la soberanía de un país de la UE, por lo que la respuesta es inevitable. Una situación que va a generar más incertidumbre en los mercados financieros, aunque los aranceles anunciados no están definitivamente fijados.

UBP

En la última Perspectiva Semanal de UBP: La geopolítica domina los titulares, Michael Lok, UBP Group’s CIO, subraya: Las tensiones geopolíticas se han intensificado desde principios de año, afectando a Venezuela, Groenlandia e Irán. Al mismo tiempo, el nacionalismo de los recursos está en auge, con las grandes potencias compitiendo cada vez más por el control de materias primas estratégicamente cruciales. Si bien este contexto respalda al oro, los mercados de valores se mantuvieron prácticamente indemnes la semana pasada: las empresas de pequeña capitalización superaron sus expectativas, ya que el impulso de las ganancias se extiende más allá del sector tecnológico. Esta semana, la cumbre de Davos arrojará más luz sobre la geopolítica, ya que la preocupación por Groenlandia está aumentando”.

DWS: la importancia de la diversificación

“2026 será un año prometedor para la renta variable, pero la diversificación sigue siendo importante. Las perspectivas para la renta variable mundial en 2026 son positivas. Esperamos un entorno que favorezca a los activos de riesgo, como la renta variable y los bonos corporativos”, afirma el director de inversiones de DWS, Vincenzo Vedda. Cita el crecimiento económico moderado, las condiciones de financiación favorables y una política monetaria en general neutral o acomodaticia, especialmente en EEUU. 

Vedda también espera unas condiciones marco estables para Europa, que se verían respaldadas por los programas de inversión gubernamentales, especialmente en Alemania. Es probable que la ralentización del aumento de los precios también resulte beneficiosa. Además de Europa y EEUU, Vedda también ve una evolución positiva en Asia: las principales economías apuestan cada vez más por la tecnología como motor de crecimiento, los ingresos están aumentando y crece la voluntad de reformar. “Vemos oportunidades de rentabilidad de dos dígitos para la renta variable en general”, afirma Vedda.

Sin embargo, la alta concentración en algunas acciones en EEUU merece precaución. “La diversificación global sigue siendo, por tanto, un elemento clave que debe tenerse en cuenta en cualquier estrategia de inversión”, afirma. A corto plazo, el estratega de inversiones de DWS ve otros dos posibles riesgos: las ratios de efectivo de los gestores de fondos han caído a un nivel históricamente bajo. Además, el optimismo en el mercado es extremadamente alto, ambos indicadores contrarios clásicos. Pero a lo largo del año, Vedda cree que las tasas de crecimiento previstas en los beneficios empresariales —más del 10% para EEUU— deberían crear un entorno positivo.

Si se producen los retrocesos que se han debatido acaloradamente durante varios meses en relación con los principales beneficiarios del auge de la inteligencia artificial, por ejemplo, debido al exceso de capacidad o al gasto excesivo en inversiones, los considera más como oportunidades de entrada tácticas que como una señal de salida permanente.

Entre los temas que impulsan los mercados de capitales, cita:

  • Economía: Los consumidores apoyan la economía estadounidense con una fuerza sorprendente. La disposición de los estadounidenses a gastar impulsó el crecimiento de EEUU en el tercer trimestre hasta un sorprendentemente alto 4,3%. Las inversiones relacionadas con la inteligencia artificial y los nuevos recortes de los tipos de interés probablemente también respaldarán el crecimiento en 2026. En Europa, es poco probable que las consecuencias del conflicto comercial con EEUU sean tan graves como se temía inicialmente, pero las perspectivas de crecimiento para 2026 son solo la mitad de sólidas que en EEUU. Los conflictos comerciales impulsan los precios en EEUU y hacen que la disminución de la tasa de inflación en resulte difícil. Es probable que el objetivo del 2% tampoco se alcance en 2026, con una tasa de inflación del 2,9%. En Alemania, el objetivo del 2% no se alcanzó por primera vez en diciembre. Los factores que impulsan los precios siguen siendo el aumento significativo de los precios de los servicios.
  • Bancos centrales: se espera una mayor flexibilización en EEUU. Es probable que la Reserva Federal continúe con cautela su política de recortes de tipos de interés. Esperamos dos recortes más antes de diciembre de 2026. Es probable que el Banco Central Europeo mantenga su camino firme. Por el momento, no hay motivos para que las autoridades monetarias modifiquen los tipos de interés en 2026.
  • Riesgos: conflictos comerciales y posible sobreinversión en inteligencia artificial. Si los numerosos conflictos comerciales se intensifican de nuevo, esto podría limitar el margen de maniobra de la Reserva Federal para estimular la economía mediante la reducción de los tipos de interés.
  • Para los mercados bursátiles, especialmente en EEUU, un factor clave será si los elevados niveles de inversión en inteligencia artificial se reflejarán también en las correspondientes ganancias de productividad. 

En este contexto el posicionamiento de DWS es:

  • Renta variable: 
    • Nuevos máximos para el índice alemán Dax: el 7 de enero superó por primera vez la marca de los 25.000 puntos. En los últimos doce meses, el aumento de precios asciende así al 24%. ¿Cuánto potencial queda aún? “Sigo viendo un potencial de precios significativo, a pesar de las considerables subidas de precios que hemos visto recientemente”, afirma la gestora de carteras y experta en acciones alemanas, Sabrina Reeh. Las subidas de precios del año pasado se caracterizaron por unas pocas acciones, al igual que en 2024. “También tenemos una visión positiva de la renta variable alemana en 2026. Entre otras cosas, porque esperamos una mayor amplitud y profundidad del mercado, especialmente si se produce una recuperación económica”, afirma Reeh. Un factor decisivo: el aumento previsto de la rentabilidad. El consenso del mercado espera un crecimiento de los beneficios de alrededor del 16% para las empresas del Dax en el año fiscal 2026. Es probable que la mayor contribución provenga del sector automovilístico, seguido del sector industrial. Gran parte de los beneficios previstos se verán respaldados por las medidas de reducción de costes que ya se han puesto en marcha.
    • “También vemos oportunidades en las empresas que se benefician directamente de los estímulos alemanes y del gasto de la OTAN. Es probable que las acciones industriales y las empresas de construcción se beneficien del paquete de estímulos del Gobierno, la caída de los precios de la energía y la esperada recuperación económica”, afirma Reeh.
    • El sector financiero también sigue siendo prometedor. La valoración del Dax ya no es favorable, con una relación precio-beneficio de 16. No obstante, la valoración relativa sigue siendo atractiva, ya que otros índices europeos también han subido. “Además, hay que tener en cuenta que la valoración media histórica más baja, de 13, se debe al cambio en la participación en el índice de las empresas tecnológicas, que hoy es mayor, mientras que los sectores clásicos y menos valorados, como el químico y el automovilístico, han perdido peso”, afirma Reeh. Si los múltiplos de valoración se mantienen estables y se cumplen las previsiones de beneficios, los beneficios empresariales podrían justificar fundamentalmente un nivel de precios superior a los 30.000 puntos en solo dos años. A pesar de todas las perspectivas positivas, también existen riesgos: retrasos en la aplicación del paquete de infraestructuras, un deterioro significativo de la economía estadounidense y un nuevo empeoramiento de la situación geopolítica.
  • Bonos corporativos con buenas calificaciones crediticias: una posible incorporación sensata a la cartera . "Son actualmente una adición sensata a una cartera desde el punto de vista del riesgo-rendimiento”, afirma la gestora de carteras Tanja Siegrist. Esto se aplica en particular a los bonos corporativos en euros con buenas calificaciones crediticias. Aunque las primas de los préstamos se encuentran en niveles históricamente bajos y no se espera una nueva reducción. El amplio mercado de bonos corporativos en euros ofrece, no obstante, rendimientos interesantes de alrededor del 3,2%. En comparación, el tipo de depósito del Banco Central Europeo es actualmente del 2%. Se espera un aumento de las nuevas emisiones en 2026, especialmente debido a la necesidad de financiar inversiones en inteligencia artificial. Esto podría ofrecer a los inversores una mayor diversificación en el segmento de bonos corporativos con muy buenas calificaciones crediticias. En general, un mayor volumen de emisión va acompañado del riesgo de un aumento de los rendimientos y, por lo tanto, de pérdidas de precio, ya que los rendimientos y los precios de los bonos evolucionan en direcciones opuestas. Sin embargo, Siegrist da aquí luz verde en gran medida: “la demanda de bonos corporativos debería seguir siendo alta debido a los niveles de rendimiento aún atractivos, y los balances de las empresas parecen en gran medida sólidos. Por eso no esperamos que los precios se vean sometidos a una mayor presión”. Los altos rendimientos actuales también podrían mitigar, al menos parcialmente, el impacto de una posible ampliación de los diferenciales de crédito.
  • Bonos de alto rendimiento: oportunidades selectivas con alto riesgo. En el caso de los bonos de alto rendimiento más arriesgados, las primas de riesgo también se encuentran en un nivel muy bajo. Esto podría plantear la pregunta, para los emisores individuales, de si los riesgos seguirían estando suficientemente compensados por los rendimientos. Sin embargo, Siegrist no ve un problema general en el mercado. Hasta ahora, los impagos de préstamos no se han evaluado como riesgos sistémicos, sino como casos individuales. El mercado ha evolucionado de forma muy diferente últimamente. Siegrist ve oportunidades selectivas en los bonos de alto rendimiento con una calificación más baja (B e inferior), ya que las primas de riesgo siguen estando aquí. Sin embargo, el mayor riesgo de impago requiere un análisis fundamental exhaustivo de las empresas. En el caso de los emisores de mayor calidad con una calificación BB, por el contrario, las primas de riesgo suelen ser demasiado bajas.
     

UBS: los riesgos nunca pueden eliminarse por completo

El rally de la renta variable china debería reanudarse gracias al apoyo de las políticas públicas y a factores estructurales favorables. Las acciones chinas cayeron a comienzos de esta semana en un contexto de cautela por parte de los inversores. "No obstante, seguimos favoreciendo la renta variable china en nuestras carteras globales y vemos oportunidades especialmente atractivas en el sector tecnológico. Creemos que el apoyo selectivo de las políticas públicas, la innovación tecnológica continua y la demanda de diversificación por parte de los inversores globales deberían respaldar el próximo tramo alcista del mercado", señala un análisis de UBS, que coloca el foco en tres claves:

  • El apoyo político centrado en la innovación y el consumo debería sostener el impulso del crecimiento.
  • Nuevos catalizadores en innovación en IA podrían sentar las bases para un nuevo rally.
  • Un repunte del interés de los inversores globales podría reforzar el movimiento al alza.

Mark Haefele, Chief Investment Officer de UBS Global Wealth Management, señala: “Con valoraciones que siguen siendo atractivas, mantenemos nuestra calificación de Attractive sobre la renta variable china, con preferencia por las principales plataformas tecnológicas, especialmente aquellas con una sólida monetización de la IA, liderazgo en cloud y planes de expansión internacional. También vemos oportunidades de rentabilidad y crecimiento en los sectores financiero y sanitario, así como en beneficiarios de la ‘anti-involution’ y de la transición verde, como los metales básicos y los líderes en equipamiento eléctrico”.

"Sea lo que sea lo que depare el año, como inversores debemos recordar que los riesgos nunca pueden eliminarse por completo, pero sí pueden cubrirse. La forma más eficaz de proteger y hacer crecer el patrimonio, independientemente de lo que traiga el futuro, es contar con un plan a largo plazo que sirva de guía en momentos de incertidumbre y, por supuesto, ceñirse a él”, añade Dean Turner, Chief Eurozone and UK Economist.

“De cara a los próximos meses, seguimos viendo un dólar más débil y un EURUSD avanzando gradualmente hacia 1,2 antes de estabilizarse en ese nivel”, apuntan Constantin Bolz y Clémence Dumoncel, Strategists.ç

“Mantenemos una visión constructiva sobre los bonos corporativos franceses y una postura Attractive sobre la renta variable de la Eurozona, con preferencia por bancos, IT, industriales, utilities, inmobiliario y Alemania”, aporta Claudia Panseri, Chief Investment Officer France en UBS Global Wealth Management

Banor: los mercados no están en medio de una tormenta

Angelo Meda, gestor de Banor Mistral, fondo de renta variable europea integrado en Banor SICAV, cree que, pese a los dramáticos acontecimientos geopolíticos que suceden en el mundo actualmente, las Bolsas continúan con una tendencia alcista y el nivel de volatilidad es bajo. El motivo de esta tranquilidad es los buenos resultados empresariales que se esperan. “Los mercados financieros no están en medio de una tormenta.  De hecho, el índice VIX ha estado oscilando entre 13 y 15 durante un par de semanas, en sus niveles más bajos en 18 meses, lo que indica una fase de relajación y baja demanda de protección y cobertura por parte de los inversores”

Además de los graves acontecimientos geopolíticos, otro de los factores que preocupan a los mercados es la continua subida de los tipos de interés a largo plazo .Por primera vez en la historia, el rendimiento a 10 años del bono de Japón ha superado al de China, y el mercado laboral en Estados Unidos se muestra cada vez más débil. No faltan motivos de preocupación. Entonces, ¿por qué las Bolsas siguen subiendo? ¿Por qué persiste la baja volatilidad y una tendencia alcista, aunque menos fuerte que en los últimos meses? 

La respuesta, según Angelo Meda, se encuentra en los beneficios empresariales. El mercado siempre mira hacia adelante y, pese a los factores de riesgo, a corto plazo los resultados siguen siendo muy sólidos. Se estima que los beneficios del S&P 500 en el cuarto trimestre de 2025 aumentarán un 7%, desglosados en un crecimiento del 20% para los Siete Magníficos y un 3% para las otras 493 empresas. 

Teniendo en cuenta que los beneficios del índice crecieron más de un 10% en cada uno de los tres trimestres anteriores de 2025, esta estimación “parece conservadora y deja margen para superar expectativas y tranquilizar a los inversores sobre el desempeño corporativo”, en opinión del gestor de Banor Mistral.

Uno de los factores relevantes a tener en cuenta es comprobar si la tendencia en las inversiones de las grandes tecnológicas de EEUU, que se espera que pasen de un crecimiento interanual del 75% al 54%, y después bajen a cerca del 25–30% en 2026, continuará o no.

La cifra de beneficios que se conozca este año dará una pauta importante sobre si el fuerte gasto en infraestructuras relacionadas con la IA va a continuar, ya que se espera que el porcentaje disminuya, pero en términos absolutos el aumento seguirá siendo significativo.

“Mientras los beneficios sigan siendo sólidos, especialmente los de las tecnológicas, todas las narrativas geopolíticas se ven de forma positiva”, insiste Meda. Así, Venezuela se convierte en una oportunidad para repatriar inversiones y aumentar la producción de petróleo; la desaceleración del mercado laboral en EEUU se interpreta como una causa para bajar tipos; y las tensiones internas se entienden como una vía para que Trump estimule la demanda, quizá con medidas a favor de la clase media.

Sin embargo, según el gestor de Banor Mistral, aunque las tendencias de fondo siguen siendo las mismas que en 2025, empiezan a surgir algunas diferencias. Los Siete Magníficos siguen impulsando el mercado, pero sólo Amazon y Google están en positivo en lo que va de año, compensando ligeras caídas en los otros cinco. El índice Euro Stoxx Banks sube desde principios de año, pero su rendimiento está por debajo del resto del mercado. Y la temática de Defensa continúa y, a principios de 2026, también ha involucrado a empresas estadounidenses que el año pasado se mantuvieron planas.

En los primeros días de 2026, los índices bursátiles superaron las pequeñas pérdidas de los últimos días de 2025, teniendo en cuenta que el rally navideño no se produjo, gracias a las expectativas de buenos resultados empresariales. A la espera de la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos sobre los aranceles, que parece darán su aprobación a la política arancelaria de Trump, las Bolsas se encuentran en compás de espera hasta los resultados de las tecnológicas.

Si las inversiones de los Siete Magníficos aumentan, se planteará la cuestión de la devolución de capital; por el contrario, si disminuyen, podría ser señal de menores expectativas para las aplicaciones de IA. Por tanto, podrían suceder escenarios diferentes al esperado: resultados por encima de lo esperado y previsiones futuras que impulsan las acciones al alza.

Es un momento de calma, a la espera del desenlace de los resultados de las mayores empresas del mundo por capitalización bursátil, que influirán en las Bolsas más que las tendencias del PIB o la geopolítica.

Ofi Invest: optimista en Bolsa, precavido en renta fija

En la gestora francesa Ofi Invest AM creen que 2026 va a ser un año positivo para la renta variable. Una perspectiva favorable que apoya en la buena salud de la economía y el crecimiento, las medidas de apoyo fiscal en los principales países del mundo, las políticas monetarias acomodaticias, los buenos resultados empresariales en muchos sectores, y el cada vez menor impacto de la incertidumbre provocada por la guerra arancelaria. 

En la renta fija, Ofi Invest AM es algo más precavido y se muestra neutral respecto a la deuda pública, dada la estabilidad en tipos del BCE y los escasos recortes que la Fed va a llevar a cabo este año. En todo caso, la gestora francesa recomienda aprovechar el efecto carry en este activo.

En Crédito, Ofi Invest AM es algo más optimista, porque la buena salud de las empresas favorece a los bonos tanto Investment Grade como High Yield y a la deuda emergente en moneda local,que se beneficia de la debilidad del dólar. En todo caso, recomienda al inversor ser selectivo, dado el fuerte estrechamiento de los diferenciales. 

Ombretta Signori, Head of Macroeconomic Strategy and Research de Ofi Invest AM, piensa que el crecimiento global posiblemente se acerque al 3% en 2026, favorecido por políticas monetarias más laxas y un impulso fiscal positivo en EEUU, China, Alemania y Japón.

EEUU crecerá el 2,3% gracias al estímulo fiscal de la reforma fiscal de Trump (One Big Beautiful Bill), una política monetaria algo más acomodaticia que en 2025., y una menor incertidumbre comercial. Respecto al consumo, debería evolucionar favorablemente, dado que las ventajas fiscales a principios de 2026 serán superiores a lo normal, y la reforma fiscal incluye recortes de impuestos sobre la renta de 2025. Este programa también contempla incentivos a la inversión, la mitad destinados al sector manufacturero. 

En cuanto a la incertidumbre comercial, los aranceles siguen siendo la moneda de cambio favorita de EEUU Son esenciales para evitar un exceso presupuestario, pero suponen un riesgo inflacionista. Y la administración Trump tiene claro que controlar la inflación es relevante para las elecciones de mitad de mandato. Además, en 2026 el Tribunal Supremo se pronunciará sobre la legalidad de los aranceles recíprocos, y puede producirse un fallo desfavorable, lo que obligaría al gobierno de Trump a poner en marcha nuevas alternativas.

En cuanto a la inflación, la mayor parte del impacto inflacionario de los aranceles ya ha pasado, y las presiones inflacionarias subyacentes son poco probables, sobre todo por la debilidad del mercado laboral. Un mercado laboral que no ha mostrado signos de debilidad desde el verano,, y cuya estabilidad sigue siendo crucial para el crecimiento. El escenario está preparado para nuevos recortes de tipos de la Fed en 2026, año en que Jerome Powell cederá la presidencia a su sucesor.

En la zona euro, el escenario de crecimiento seguirá siendo favorable para España y Portugal. Ambos países han sido motor de la economía europea en los últimos años. En cuanto a Alemania, el reto estructural es la implementación del plan de estímulo en infraestructuras, aunque el impulso económico de este plan, y el plan de rearme alemán y europeo, deberían ser suficientes para reactivar la economía alemana y europea en 2026. Signori espera un crecimiento del 1,4% en la zona Euro en 2026, lo que, combinado con una inflación media inferior al 2,0%, debería favorecer un escenario de mantenimiento de tipos clave del BCE en el 2%.

Los expertos de la gestora francesa añaden que en 2026, habrá que estar pendientes de acontecimientos de índole geopolítica por su influencia en el crecimiento: la visita de Donald Trump a China en la primavera, la cumbre del G7 de junio en Francia y la del G20 en diciembre en Florida. También será necesario estar pendientes de la evolución de las tensiones entre China y Japón y entre EEUU y Venezuela, así como del resultado de las conversaciones de paz sobre Ucrania entre EEUU y Rusia.

Geoffrey Lenoir, Co-CIO Mutual Funds de Ofi Invest AM, afirma que los bancos centrales han dejado claras sus intenciones para los próximos meses: no habrá cambios en el BCE a corto plazo, que podría mantener el nivel del 2% en el tipo de depósito todo el año, y cuyo próximo movimiento podría ser al alza o a la baja, dependiendo de la evolución del ciclo. Respecto a la Fed, probablemente esperará también antes de volver a bajar sus tipos. Comparte las expectativas del mercado, dos recortes adicionales de tipos en 2026 en EEUU que llevarían a un entorno de neutralidad, estabilizándose en el 3,25%. No habría más bajadas de tipos por la resiliencia de la economía estadounidense y por una inflación que, sin duda, se mantendrá ligeramente por encima del 2,0%. El reemplazo de Jerome Powell como presidente de la Fed podría suponer algunos riesgos. El Banco de Japón probablemente suba sus tipos una vez más este año, pero de forma muy cautelosa, como suele hacer.

La gestora se mantiene neutral en los bonos EEUU a 10 años, pero continúa invertida en este activo. Porque en los próximos meses, el activo cotizará a niveles objetivo de finales de año, lo que hace recomendable una estrategia de carry (mantener el bono hasta vencimiento porque el precio va subiendo).  

Después de alcanzar el 2,9%, Ofi Invest AM cree que el Bund podría negociarse dentro de un rango entre el 2,6% y el 3,1% en TIR, lo que hará a la gestora ajustar la duración al alza o a la baja. Los elevados volúmenes de deuda que se colocarán en los mercados parecen haberse descontado ya, pero en la gestora francesa seguirán muy de cerca las emisiones en el primario a principios de 2026.

Mientras tanto, aunque la reforma de las pensiones en Holanda que entró en vigor el 1 de enero de 2026 ya ha sido descontada por los mercados, podría haber consecuencias técnicas en el tramo largo de la curva de tipos. 

Algo parecido sucede con los bonos del Tesoro estadounidense (T-Note) cuyos riesgos al alza son ligeramente superiores a los de hace unas semanas. Este escenario lleva a la gestora francesa a ser ligeramente positivos con una estrategia de carry este año, aunque en caso de rally, debería reducirse. Los riesgos políticos y geopolíticos tuvieron un impacto leve en los tipos en 2025, aunque habrá que seguir pendiente de dichos riesgos en 2026.

Teniendo en cuenta que los riesgos de mercado en su conjunto  han disminuido en los últimos meses; que los bancos centrales siguen atentos y preparados para bajar sus tipos; que el impacto de los aranceles en su mayor parte ya ha pasado; y que las empresas han logrado refinanciarse correctamente durante el año con fuertes flujos hacia el crédito, Ofi Invest AM se muestra neutral en los diferenciales de crédito, mientras ve un entorno favorable tanto para Investment Grade como High Yield, siendo selectivos en la elección de activos.  Se muestran positivo en High Yield a medio plazo, aunque todavìa piensan que los diferenciales de crédito podrian ampliarse en escenarios adversos. 

Eric Turjeman, Co-CIO Mutual Funds de Ofi Invest AM, afirma que el consenso del mercado coincide en prever una subida de +13% para el MSCI World en 2026, tras las grandes alzas de los últimos años. Los catailizadores para esta tendencia alcista en 2026 serán

  • Políticas monetarias que probablemente serán más acomodaticias en 2026, excepto en Japón.
  • Planes de estímulo fiscal casi a nivel mundial.
  • Empresas en buena salud financiera que deberían reanudar el gasto este año;
  • Importante excedente de ahorro que busca dónde invertir.

Sin embargo, el principal catalizador de las ganancias en las Bolsas serán los resultados empresariales, recalca este experto. En la actualidad, ningún mercado bursátil está infravalorado hasta el punto de que ello justifique una potencial revalorización; algunos, incluso cotizan con primas cómodas respecto a sus rendimientos históricos. 

EEUU seguirá siendo el centro de atención, de los inversores en renta variable, que estarán pendientes de si las compañías monetizan las grandes inversiones en IA. Cualquier contratiempo provocaría fuertes caídas, porque es probable que la volatilidad regrese en 2026. Las previsiones apuntan hacia un mejor reparto del crecimiento de los beneficios este año. Por lo tanto, es probable que surjan oportunidades en una serie de acciones rezagadas que podrían beneficiarse de una mayor visibilidad en el entorno económico, que ya se apunta en los datos iniciales del indicador ISM. Y es muy probable que la Fed no haya terminado los recortes de tipos, y que las rebajas fiscales para los hogares que pronto entrarán en vigor deberían apoyar el consumo.

Los mercados bursátiles en otras regiones del mundo presentan niveles de valoración más asequibles que en EEUU. Es el caso de Europa, que puede beneficiarse del efecto contagio de la expansión fiscal alemana, así como de la reactivación de la inversión empresarial. 

En Japón, el presupuesto aprobado el 26 de diciembre quiere impulsar la demanda, que sigue contenida por una inflación aún elevada. Mientras tanto, es probable que los tipos de interés a corto plazo sigan volviendo lentamente a la normalidad.

La renovada confianza en la renta variable china debería propiciar la vuelta al crecimiento de los beneficios para impulsar el mercado bursátil al alza. Para lo cual hará falta en parte que se recupere el consumo, que todavía no tiene el apoyo político. Al igual que sucede en EEUU, la evolución de la IA será crucial para las tendencias de renta variable china en 2026.

Las políticas fiscales expansivas a nivel mundial y unas políticas monetarias más acomodaticias, probablemente apoyen el crecimiento económico e impulsen los beneficios empresariales. Aunque los múltiplos de valoración están por encima de sus medias históricas, especialmente en EEUU, Ofi Invest AM mejora su perspectiva sobre la bolsa USA y europea, porque los factores que apoyan estos mercados es probable que superen a los riesgos. En el resto de geografías, la gestora mantiene sus posiciones. Aunque las valoraciones dejan poco margen para contratiempos, el entorno es favorable para que continúe el crecimiento de los beneficios en todos los mercados en 2026, lo que beneficiará a las Bolsas, que  por cuarto año consecutivo terminarán con ganancias. 

El nivel de los tipos clave del BCE y las expectativas del mercado sobre los tipos de la Fed parecen adecuados para los próximos meses. La rentabilidad del bono alemán a 10 años subió al 2,9% y el T-Note estadounidense se acercó al 4,2%. Unos niveles que, según Ofi Invest AM, reflejan bien los fundamentos económicos. Por ello, la gestora rebaja la visión sobre tipos EEUU a neutralidad, considerando que los riesgos ahora son simétricos, mientras el crecimiento es saludable en el país. Y rebaja la asignación a mercados monetarios, porque no se esperan bajadas de tipos del BCE. 

Respecto al crédito, pese a los diferenciales estrechos puede beneficiarse de tipos aún atractivos. La postura de la gestora francesa es neutral en Investment Grade a 12 meses y sobre pondera High Yield y deuda emergente en moneda local, que pueden hacerlo bien con una perspectiva “buy & hold”, siendo selectivos.

Ofi Invest AM reitera su postura neutral sobre el tipo de cambio euro-dólar. Las expectativas de política monetaria están correctamente descontadas en ambos lados del Atlántico, lo que hace que las divisas están justamente valoradas. Mientras tanto, aunque el dólar podría seguir presionado por la injerencia sin precedentes de la administración Trump en las instituciones, los inversores ya están muy cortos en dólar. Situación que puede llevar a una apreciación del dólar.

Gescooperativo: analizar si el nivel de riesgo asumido es el correcto

Por su parte, Gescooperativo, la sociedad de inversión colectiva del Grupo Caja Rural, dentro de su iniciativa de fomento de la cultura financiera, ofrece una serie de pautas que pueden servir a los inversores en fondos para revisar y planificar sus estrategias coincidiendo con el inicio de año. El momento es idóneo, al coincidir con el cierre fiscal del ejercicio anterior, con la publicación de previsiones macroeconómicas y de mercado por parte de las grandes instituciones financieras. Y esta coyuntura debería ser aprovechada también por el inversor para llevar a cabo una reflexión más amplia sobre su situación personal, profesional y vital. 

“El arranque del año es un momento apropiado para evaluar la cartera, detectar posibles desajustes y definir una hoja de ruta coherente”, explican. A su juicio, el cierre fiscal permite realizar una lectura completa del comportamiento de los fondos durante el año anterior y comprobar si la cartera sigue siendo adecuada a su perfil inversor. “No se trata solo de analizar la rentabilidad, sino de entender lo que ha funcionado y lo que no, y si el nivel de riesgo asumido ha sido el correcto”, aclaran. A ello se suma un factor menos técnico, pero igualmente relevante, como es el examen de los cambios previstos en los ingresos, gastos o proyectos personales. “Son elementos que también deben incorporarse a la planificación financiera y que, por lo general, suelen conocerse en los primeros compases del año”, señalan.

A la hora de diseñar la estrategia para el nuevo ejercicio, los expertos de Gescooperativo citan varios factores de mercado que conviene tener en cuenta. Entre ellos, las expectativas de crecimiento económico global y por regiones, la evolución de la inflación -que marca la rentabilidad mínima exigible a cualquier inversión- y las decisiones de política monetaria de los bancos centrales, que siguen condicionando el comportamiento de los mercados. A este entorno se añade la incertidumbre geopolítica y la importancia de identificar tendencias sectoriales, como ocurrió en su momento con las energías renovables o, más recientemente, con la IA.

En este marco, los expertos de Gescooperativo explican que el modelo clásico “60/40” puede ser un buen punto de partida para la planificación a largo plazo de las inversiones en fondos, con el objetivo de aprovechar oportunidades de rentabilidad dentro de un contexto de control del riesgo. Este enfoque se basa en una asignación aproximada del 60% a renta variable, como motor de crecimiento, y del 40% a renta fija, como elemento estabilizador. “Históricamente ha sido una de las fórmulas más utilizadas porque ofrecía un equilibrio razonable entre rentabilidad y riesgo, apoyado en una correlación negativa entre ambos activos”, recuerdan desde la entidad.

Sin embargo, los últimos años han demostrado que no se trata de una regla inmutable. Entre 2022 y 2023, la rápida subida de los tipos de interés provocó caídas simultáneas en renta fija y renta variable, rompiendo esa correlación tradicional y poniendo en cuestión la eficacia del modelo en su forma más rígida. No obstante, de cara a 2026, los expertos de Gescooperativo consideran que el “60/40” vuelve a tener sentido como punto de partida, en un contexto de tipos aún positivos y con margen para recortes adicionales, lo que permitiría a la renta fija recuperar su papel amortiguador dentro de la cartera. Eso sí, insisten en que el modelo debe entenderse como una referencia, no como una fórmula cerrada y siempre teniendo en cuenta el horizonte temporal de inversión y el perfil de riesgo de cada inversor. 

El entorno actual, con múltiples focos geopolíticos abiertos y la aparición de nuevos activos, invita a introducir ajustes. La clave está en invertir a través de carteras diversificadas ajustadas al horizonte y perfil de riesgo de cada inversor. Para un inversor conservador, una exposición elevada a renta variable puede resultar excesiva, por lo que tendría más sentido una distribución cercana al 20% en renta variable y 80% en renta fija de alta calidad. En perfiles moderados, el equilibrio podría situarse en torno a un 40/60, mientras que en inversores decididos o de riesgo medio-ato encajaría mejor el 60/40. Enel extremo más arriesgado, la renta variable podría alcanzar el 80%, con una renta fija más orientada a emisiones de crédito corporativo. El horizonte temporal y la edad son factores determinantes en esta ecuación. Un inversor joven tiene más margen para asumir volatilidad y aprovechar el potencial de la renta variable a largo plazo, mientras que quien se aproxima a la jubilación debe priorizar la preservación del capital y la estabilidad de los flujos.

En lo que se refiere a la selección de fondos, la entidad pone el acento en la diversificación y en el valor añadido de la gestión activa, tanto en renta variable como en renta fija. “En renta variable, en entornos volátiles es donde la gestión activa puede marcar la diferencia, identificando ineficiencias y ajustando la exposición por sectores, geografías o compañías”, señalan los expertos de Gescooperativo. Y añaden que en renta fija no todos los bonos se comportan igual, por lo que combinar deuda pública y corporativa, y distintos rating, ya sea investment grade o high yield, puede ayudar a mejorar el binomio rentabilidad-riesgo y a batir la inflación

Ahora bien, la gestión del riesgo no termina con la construcción inicial de la cartera. Desde Gescooperativo se destaca la importancia del rebalanceo periódico para mantener la coherencia con el perfil elegido. En condiciones normales, una revisión anual puede ser suficiente, aunque los expertos también recomiendan establecer umbrales de desviación -por ejemplo, del 5% o 10%- que activen una revisión extraordinaria. “Si la renta variable ha tenido un comportamiento muy positivo y ha ganado peso en la cartera, el rebalanceo permite volver a la proporción objetivo mediante traspasos, sin impacto fiscal y sin alterar el perfil de riesgo”, explican.

Las expectativas de los expertos de Gescooperativo apuntan a un entorno moderadamente favorable, aunque con cautela. La renta fija vuelve a ofrecer rendimientos reales atractivos y podría beneficiarse de nuevos recortes de tipos, especialmente en EEUU. En renta variable, las previsiones apuntan a un crecimiento moderado en Europa y EEUU apoyado por la mejora de los resultados empresariales y por el impulso de la IA, aunque siempre bajo la sombra de posibles eventos geopolíticos inesperados. Subrayan que no existe una proporción mágica ni una cartera universal y, aunque el modelo” 60/40” es una herramienta útil para simplificar y ordenarla toma de decisiones, la inversión debe partir de una autoevaluación realista del riesgo, los objetivos y el horizonte temporal. “La consistencia, la diversificación y el asesoramiento personalizado son los pilares para construir una estrategia de inversión sólida y sostenible en el tiempo”, concluyen.

16Dec

La gestora Ofi Invest mantiene la asignación actual de activos en Cobre (30%), Aluminio (16%), Plata (16%), Níquel (10%), Plomo (4%) y Paladio (4%). La asignación a Platino sube al 16% y la de Zinc se reduce al 4%.

Miguel Ángel Valero

Los expertos del Área de Materias Primas de la gestora francesa Ofi Invest AM estiman que los mercados de Cobre, Plata y Paladio estarán en déficit en 2026, porque la demanda de estos tres metales clave para la transición energética seguirá creciendo, mientras que la producción será menor y no podrá satisfacer la demanda.

El análisis de la gestora busca definir la asignación de activos de cada metal en la estrategia que invierte en éstos para la transición energética. La conclusión del comité mantiene la asignación actual de activos en Cobre (30%), Aluminio (16%), Plata (16%), Níquel (10%), Plomo (4%) y Paladio (4%). La asignación a Platino sube al 16% y la de Zinc se reduce al 4%. La rentabilidad  anual de la estrategia alcanza el 33%.

Los expertos de Ofi Invest AM señalan que el contexto de los metales para la transición energética en 2025 ha estado dominado por dos factores: una concienciación global sobre los retos que implica asegurar el suministro de estos materiales estratégicos, tras el sutil pulso entre China y EEUU por las tierras raras; y un recordatorio del alto nivel de riesgo en la industria minera, como se ha visto en varios incidentes que han reducido la producción en tres grandes minas de Cobre.

Estas limitaciones de producción llevarán al Cobre a estar en déficit en 2026, ya que la producción no podrá satisfacer la demanda. El Cobre, junto con la Plata y el Platino, que llevan años en déficit, disfrutan de perspectivas de demanda favorables para los próximos años que podrían impulsar los precios al alza.

El Aluminio se mantendría estable en 2026, aunque las perspectivas de oferta son difíciles de predecir. Se espera que el Zinc pase a estar en superávit debido a la reapertura de una de las principales minas, lo que debería aumentar la oferta mientras la demanda se mantendría estable.  

En 2025, el mercado del Cobre se ha visto influido por varios factores: ser el metal líder en la transición energética, la tendencia hacia la digitalización —que empieza a generar una demanda significativa— y cuestiones geopolíticas.

La industria minera del Cobre está enfrentando interrupciones en la producción que están reduciendo el suministro global  en 2025 e, incluso, en los dos años siguientes. 

Las tensiones en este mercado están provocando una caída en la producción mientras la demanda aumenta, llevando al Cobre a un déficit en 2026. Ofi Invest AM considera que la escasez de Cobre debería seguir impulsando los precios al alza en 2026, y mantiene una asignación del 30% al Cobre en su estrategia para el próximo año, igual que en 2025.

Aluminio: Incertidumbre sobre un posible aumento de la oferta

El mercado del Aluminio se está ajustando a medida que la demanda crece por la transición energética y la construcción de centros de datos. Por el lado de la oferta, existen tensiones en el mercado causadas porque las refinerías, especialmente en Europa, siguen cerrando debido a los altos precios de la electricidad, ya que el refinado de aluminio es muy intensivo en energía. 

Para racionalizar el consumo eléctrico y acelerar su independencia energética, China ha anunciado un límite de producción de 45 millones de toneladas de aluminio al año. Con la producción anual de China ya muy cerca de este límite, China —que produce más de la mitad del Aluminio mundial— prácticamente no tiene margen para ampliar la oferta.

Sin embargo, un factor podría mitigar estas perspectivas favorables para los precios del Aluminio. Indonesia ha comenzado a aumentar la producción, aunque este crecimiento podría variar mucho, ya que muchos proyectos aún no se han materializado. Por tanto, existe incertidumbre sobre si realmente habrá producción adicional en la segunda mitad de 2026. Ofi Invest AM mantiene el peso del Aluminio en su estrategia (16%) y ve un entorno favorable para este metal.

Plata, el mejor desempeño en 2025

Habiendo sido el metal con mejor desempeño en 2025, la Plata puede continuar esta tendencia positiva en 2026. En su quinto año consecutivo en déficit, la demanda sigue creciendo debido a sus propiedades de conductividad eléctrica, mientras persisten las restricciones de oferta.

Esta situación afecta a los inventarios, que en el pasado ayudaban a equilibrar el mercado pero ahora están cayendo rápidamente. Ofi Invest AM espera que el déficit continúe en 2026 debido a la disminución de inventarios, lo que agravará la escasez de Plata y podría impulsar los precios al alza.

Sin embargo, la demanda industrial puede ralentizarse debido a la sustitución de la Plata por el Cobre en los paneles fotovoltaicos, junto con una desaceleración del sector en China. Esto puede hacer que el déficit sea menor que en años anteriores.  No obstante, esta dinámica no cambia la situación de un mercado que sigue en déficit, con inventarios menguantes y un potencial de crecimiento en la demanda vinculada a la electrificación que permanece intacto.

Ofi Invest AM considera que las perspectivas para el mercado de la Plata siguen siendo sólidas, y que este metal mantiene un potencial de revalorización significativo. La asignación en la estrategia se mantiene en el 16%.

Platino: Crece la demanda, baja  la producción y el precio seguiría subiendo

El Platino fue el segundo metal con mejor desempeño en 2025. La demanda de joyería ha sido fuerte, ya que el Platino se considera un sustituto del Oro, que se percibe como excesivamente caro. Como resultado, la demanda de joyería de Platino creció un 32% en 2025.

En el sector industrial, varios factores son relevantes para el Platino:

  • Se espera una ligera disminución de la demanda vinculada a catalizadores automotrices (alrededor del 40% de la demanda total), ya que los vehículos de combustión interna están perdiendo terreno.
  • La demanda de vehículos híbridos, grandes consumidores de metales del grupo del Platino, sigue siendo robusta y podría superar nuevamente las expectativas de los analistas del sector.
  • También se espera un aumento de la demanda procedente de las industrias del vidrio y del hidrógeno.

En cuanto a la producción, Ofi Invest AM cree que seguirá disminuyendo en 2026, especialmente en Sudáfrica, principal productor de metales del grupo del Platino. En este país, las minas están envejeciendo y carecen de un mantenimiento adecuado. La gestora francesa considera que el Platino, a pesar del repunte en 2025, tiene un potencial de revalorización significativo. Por ello, la asignación a este metal en la estrategia sube al 16%.

Níquel:  Tendencia positiva a corto en la oferta y a largo en la demanda

El mercado del Níquel está en superávit en 2025 y probablemente seguirá así en 2026, y el riesgo de caídas de precios debería ser limitado, ya que los niveles actuales están relativamente cerca del coste marginal de convertir Níquel de baja calidad en el de alta pureza, apto para la industria de baterías de automóviles. Una caída adicional de los precios del Níquel en este contexto llevaría a la industria a recortar la producción por baja rentabilidad.

Indonesia, fuente del mayor crecimiento de la oferta en los últimos años, quiere restringir nuevos permisos para gestionar sus reservas. Aunque las políticas de las autoridades no han sido suficientes para influir en los precios, podrían sorprender impulsando los precios al alza.

En cuanto a la demanda, el crecimiento persiste. Aunque la demanda de baterías de níquel-manganeso-cobalto ha caído frente a las baterías de litio-hierro-fosfato, el tamaño total del mercado sigue creciendo. Además, el Níquel es esencial para la construcción de centrales nucleares, ya que se utiliza en aleaciones para fabricar turbinas resistentes a altas temperaturas.

La tendencia global en el mercado del Níquel, especialmente en China, debería seguir apoyando la demanda de Níquel. Por tanto, según Ofi Invest AM, el riesgo de una caída de precios desde los niveles actuales es limitado, mientras que el mercado podría beneficiarse de sorpresas por el lado de la oferta y, a largo plazo, de un fuerte crecimiento de la demanda. La gestora francesa mantiene una asignación del 10% a níquel en su estrategia.

Zinc: Superávit en 2026 y la mejora en inventarios frenan la subida de precios

Ofi Invest AM espera que el Zinc pase de un ligero déficit en 2025 a un superávit en 2026, ya que la producción parece que aumentará mientras que la demanda sólo crecerá ligeramente. Los inventarios de Zinc son bajos en la Bolsa de Metales de Londres, pero esto podría mejorar gracias al aumento de las exportaciones de China a Europa, dado el diferencial de precios favorable.

La gestora reduce ligeramente su exposición al Zinc en favor del Platino, hasta el 4%, debido a las perspectivas de crecimiento limitado en este mercado a corto plazo.

Plomo: Muy pocos cambios en la demanda pero se esperan inventarios más  bajos

El mercado del Plomo sigue siendo relativamente pequeño. La mayor parte de la demanda proviene de China e India y se utiliza para baterías de vehículos pequeños (scooters, bicicletas eléctricas, etc.), y no se esperan cambios significativos en 2026. El Plomo también se utiliza en la fabricación de cables submarinos de energía, un sector donde la demanda está aumentando lentamente. Además, el mercado europeo podría ajustarse ligeramente debido a la venta de activos por parte de la empresa de reciclaje de baterías Ecobat.

Por tanto, los inventarios podrían caer en 2026, provocando un ligero aumento en los precios del Plomo en los mercados. Ofi Invest AM mantiene su asignación al Plomo en el 4%.

Paladio: Mercado bastante incierto, ligeramente en déficit en 2026

El consenso de los analistas prevé un mercado de Paladio ligeramente deficitario en 2026, debido a una posible caída en el consumo en los próximos años. Si los resultados de la investigación “Sección 232” del gobierno de Estados Unidos llevan a la imposición de un arancel sobre el Paladio, el mercado podría ajustarse ligeramente el próximo año.

La investigación antidumping en curso sobre el Paladio ruso también podría causar volatilidad, o incluso un aumento de precios en caso de sanciones. En cualquier caso, son sólo hipótesis.

La producción de Paladio seguiría cayendo, según los expertos de Ofi Invest AM. Las inversiones en exploración están reanudándose, pero su impacto no se notará hasta dentro de 5 o 6 años.

Por el lado de la demanda, la situación no es la misma que con el Platino, que se beneficia de la demanda de joyería. La demanda relacionada con la inversión también sigue siendo muy limitada. El mercado del Paladio depende principalmente de la demanda de vehículos de combustión interna y sigue muy expuesto a su principal productor, Rusia. Ofi Invest AM mantiene su asignación al paladio en el 4%.

25Nov

La inteligencia artificial continúa atrayendo el interés de inversores y empresas con cifras vertiginosas. Se prevén inversiones de casi 500.000 millones$ en IA en los próximos 12 meses en EEUU, superando en 60.000 millones la cifra prevista al inicio del trimestre.

Miguel Ángel Valero

Las Bolsas se recuperan impulsadas por el giro de la Fed, lo que contribuye a suavizar el discurso escéptico en torno a la inteligencia artificial (IA). Este repunte ha beneficiado especialmente al sector tecnológico, el más castigado en sesiones anteriores, con avances del 2,6% para el Nasdaq, que reduce la caída acumulada desde máximos desde el -8% hasta el -4,5%.

La atención, no obstante, sigue centrada en el segmento de semiconductores, donde Nvidia vuelve a ser protagonista. En esta ocasión, se han filtrado conversaciones entre Meta y Alphabet en las que la compañía de redes sociales muestra interés por adquirir chips de la matriz de Google para sus centros de datos a partir de 2027. Junto con los de AMD, los procesadores de Alphabet son de los pocos que logran mantenerse en el mercado frente al amplio dominio de las soluciones de Nvidia. 

Los TPU (Tensor Processing Unit) fueron desarrollados por Alphabet hace una década como un intento de mejorar la escalabilidad de su buscador, optimizando su operativa. Además, recientemente se ha confirmado que Anthropic también utilizará estos chips a través de Google Cloud.

Aunque por ahora no representan una alternativa real, la fuerte dependencia de los grandes desarrolladores de IA respecto a una sola empresa genera incomodidad, lo que impulsa la búsqueda de nuevas soluciones. Sin embargo, resulta complejo rivalizar con el estándar actual de las GPU de Nvidia, que no solo ofrecen soluciones más potentes y versátiles, sino que cuentan con una ventaja adicional: su lenguaje de programación propio, CUDA, que dispone de una amplia variedad de recursos que facilitan el trabajo de los desarrolladores. En consecuencia, la competencia se intensifica, paradójicamente, con uno de los principales clientes de Nvidia ofreciendo nuevas opciones, a lo que se suma su tradicional rival AMD y, más recientemente, Qualcomm, el gigante de los chips para dispositivos móviles. No obstante, todas estas iniciativas se encuentran aún lejos de amenazar seriamente el monopolio de Nvidia.

La UE no cambia la legislación digital por menos aranceles

En medio del protagonismo de la IA, la Unión Europea rechaza flexibilizar la legislación digital a cambio de la propuesta de EEUU de recortar los aranceles al acero y aluminio. Actualmente, las exportaciones europeas a territorio estadounidense soportan un gravamen del 50%. El secretario de Comercio estadounidense, Lutnick, aseguró que consideraría rebajarlo si la UE resolvía los casos legales pendientes contra gigantes tecnológicos como Google, Microsoft y Amazon

EEUU ha reiterado en numerosas ocasiones su oposición al marco regulatorio digital de la UE, en particular a la Ley de Mercados Digitales, que busca garantizar la competencia justa y frenar las prácticas desleales de las grandes plataformas, y a la Ley de Servicios Digitales, destinada a asegurar un entorno seguro del contenido online. Sin embargo, la vicepresidenta de la Comisión Europea fue tajante: “La normativa digital europea no está sujeta a negociación”.

Martín Piqueras, profesor de OBS Business School, señala que la regulación tecnológica de la inteligencia artificial en Europa fue una de las primeras legislaciones puestas en marcha en todo el mundo. Después de un tiempo diseñando cómo se podría llevar a cabo se produjo la explosión de la IA generativa, lo que obligó a ponerla en marcha de forma acelerada y en tiempo récord. Se trataba de una legislación encaminada a proteger los derechos de los usuarios, igualdad de acceso a estas nuevas herramientas, a determinados servicios públicos, etc, y que trataba de evitar un uso incontrolado. Por ejemplo, que una tecnología pudiese decidir sobre la salud de una persona. 

Esta introducción tan rápida de la regulación ponía a la Comunidad Europea en una aparente ventaja, sin embargo, también ha producido una desventaja: el bloqueo que toda regulación supone a la innovación y el análisis de otros casos de uso de inteligencia artificial más innovadores y rompedores. De alguna forma, la normativa restringe estas capacidades por las fuertes multas que impone a las organizaciones que incumplen unos estrictos requerimientos. Y ello sin duda tiene efectos negativos en la economía europea y en la capacidad de inversión encaminada a innovar. Es un límite al progreso digital. 

Ahora, la Comunidad Europea ha tomado una decisión acertada: postergar la aplicación de esas multas y esos planes regulatorios dado que resulta muy difícil ejecutarlos sin disponer de unos estándares bien definidos que permitan gobernar los usos indebidos de esta tecnología, pero que permitan a la vez innovar sin bloquear la investigación de las organizaciones. Esta pausa para afinar más la regulación pretende proteger el espíritu de la Unión Europea y será buena para la sociedad en general y para las empresas, porque evitará poner en peligro la capacidad económica y de innovación que sin duda estas tecnologías van a atraer a todo el tejido industrial. 

Ofi Invest: la IA seguirá siendo un impulso clave en 2026

La gestora francesa Ofi Invest AM cree que las buenas perspectivas de crecimiento de los resultados empresariales en 2025 (cerca del 12%) y en 2026 (casi +14%), seguirán sosteniendo a los mercados de renta variable, especialmente en EEUU y en Europa, a pesar de las altas valoraciones. La IA seguirá siendo en 2026 un impulso clave para las tecnológicas de EEUU,  aunque no se pueden descartar algunas decepciones.

En renta variable de otras zonas geográficas, la gestora francesa es más positiva. En Japón, porque la nueva primera ministra llevará a cabo un programa económico que beneficiará a las empresas japonesas. Y también en emergentes, sobre todo en China, mercado en el que algunas compañías despuntan como líderes en sus sectores frente a las norteamericanas.

En renta fija, Ofi Invest AM mantiene su visión en líneas generales. La bajada de tipos de interés de la Fed, y el mantenimiento sin cambios de los tipos BCE provocaron una ligera bajada de rendimientos en los bonos soberanos, lo que lleva a la gestora a alargar duraciones tácticamente con el objetivo  en retornos del 4,20%-4,25% para el bono EEUU a 10 años. En bonos corporativos, tanto Investment Grade como High Yield, no varia su postura, aunque sigue avisando del riesgo en las emisiones con menor calificación crediticia.

Según Eric Turjeman, Co-CIO Mutual Funds de Ofi Invest AM, la temporada de resultados empresariales actual es de las mejores en los últimos cuatro años. En el primer trimestre “real” tras los aranceles impuestos por Trump, los analistas dudaban tanto de la capacidad de mantener márgenes de las empresas,, como del apetito de los consumidores en un entorno más incierto.

Sin embargo, pese a que el consenso de analistas era conservador, el 63% de las empresas superaron las previsiones, y se revisaron al alza las previsiones de beneficios este año. Desde Ofi Invest AM esperan una subida de beneficios empresariales de casi el 12% en 2025, y casi  el 14% en 2026. 

Dado que no se esperan bajadas de tipos en los próximos meses, y que todavía queda parte del proyecto  “One Big Beautiful Bill”, por desplegar (un proyecto del gobierno que contempla la amortización acelerada de inversiones en EEUU y  desgravaciones fiscales para los hogares), es probable que la economía norteamericana continúe yendo muy bien a lo largo del tiempo, en opinión de Turjeman.

La IA continúa atrayendo el interés de inversores y empresas con cifras vertiginosas. Se prevén inversiones de casi 500.000 millones$ en IA en los próximos 12 meses en EEUU, superando en 60.000 millones la cifra prevista al inicio del trimestre.  Algunos hyperscalers (empresas que ofrecen servicios de computación en la nube a gran escala, a través de centros de datos masivos diseñados para la escalabilidad, como Microsoft), piensan que la capacidad disponible tiene dificultades para seguir el ritmo de la demanda, lo que justifica estas nuevas inversiones. Los mercados son más escépticos, como se vio cuando Meta anunció que subía su gasto en IA.  Pese a ello, las acciones de empresas vinculadas a la IA han subido casi el 25%, desde septiembre, mientras que el S&P 500 equiponderado se ha mantenido estable.

Las compañías de Estados Unidos ligadas al consumo, por el contrario, han presentado numerosas revisiones a la baja de sus beneficios, sobre todo las compañías tradicionalmente expuestas al segmento de hogares de ingresos medios. La propensión de los hogares con rentas más altas a gastar más, sigue muy vinculada a la valoración de los activos financieros, que se encuentran en máximos, según Turjeman. Pero la inflación causada por los aranceles está empeorando la vida a cada vez más personas, y las empresas que presentan peores perspectivas de beneficios sufren fuertes correcciones en la Bolsa.

En Europa, el crecimiento estimado de los beneficios está en torno al 2%. Comparado con las empresas de EEUU parece muy inferior, pero la realidad es que el tipo de cambio ha afectado de lleno este año a las empresas europeas. Si se hubieran recalculado en función del tipo de cambio euro/dólar, los beneficios de las empresas europeas habrían aumentado cerca del 7%.Y las perspectivas a futuro son favorables, teniendo en cuenta los planes de estímulo previstos para la zona Euro. 

Las Bolsas en casi todo el mundo continúan cerca de sus niveles máximos. Los inversores, escarmentados por su cautela excesiva, han decidido dejar de descontar la prima de riesgo, a pesar de lo cual, no es realista pensar que los riesgos han desaparecido. Con la ratio precio/beneficio a futuro en EEUU en 25x, y 17x en Europa, si las valoraciones en 2026 no fueran acordes con los rendimientos históricos, habría motivos para preocuparse, indican desde Ofi Invest AM. Porque los beneficios empresariales aumentarán considerablemente el próximo año. 

Este optimismo se verá justificado, o no, a medida que transcurra el tiempo. La inteligencia artificial continuará de moda entre los inversores aunque habrá que estar atentos.

DWS recomienda diversificación

Existen numerosos motivos para prestar una mayor atención a la diversificación en la asignación de activos —y para redefinirla—. Aunque el entorno actual del mercado parece constructivo, el aumento de los riesgos hace que sea importante planificar distintos escenarios e identificar oportunidades de diversificación que pueden depender de la trayectoria del mercado, más que ser universales.

En términos generales, los mercados de capitales se perciben relativamente estables: el escenario ‘Goldilocks’ sigue vigente. Y existen múltiples indicios de que este entorno podría prolongarse de cara al nuevo año. La mayoría de los bancos centrales siguen mostrando su apoyo y la economía mundial da señales de aceleración. En este contexto, los activos de riesgo podrían volver a beneficiarse. 

Sin embargo, a pesar de las perspectivas positivas actuales, el entorno no está exento de riesgos. Una segunda ola de inflación o una recesión mundial provocada por los aranceles siguen siendo riesgos potenciales. En el caso de la renta variable, las valoraciones en determinados segmentos parecen elevadas, pero según DWS aún no son irracionales. 

Siempre que los beneficios y la inversión sigan siendo un soporte, y que los impulsores estructurales —como la IA— permanezcan intactos, aún podría haber margen para nuevas subidas, incluso si los riesgos extremos van en aumento. Las incertidumbres sobre la política arancelaria de EEUU, la independencia de la Reserva Federal y la inestabilidad política en Europa podrían desencadenar episodios de volatilidad. La compensación por riesgo parece baja para los bonos corporativos, mientras que los riesgos de valoración y liquidez podrían hacerse más visibles en los mercados privados.

19Nov

Las caídas en Bolsa de las tecnológicas pueden ser una oportunidad de comprar con visión de largo plazo. Mientras, el dólar se deprecia un 7% pero acapara el 90% de las transacciones. Y sigue el temor al impacto de una pérdida de independencia de la Fed.

Miguel Ángel Valero

La volatilidad en los mercados bursátiles globales continúa en aumento, impulsada por las dudas en torno a la intensa inversión en centros de datos por parte de las principales compañías tecnológicas, así como sobre el potencial alto en el camino de bajada de tipos de la Reserva Federal. En cuanto a las fuertes inversiones, el incremento en los diferenciales de crédito en la emisión de bonos corporativos de las grandes tecnológicas ofrece un punto de preocupación, pues hasta ahora las inversiones se habían financiado sin necesidad de grandes emisiones. 

Amazon colocó una emisión de 15.000 millones$, con primas de crédito superiores a las que cotizan otros bonos de la compañía, lo que —al igual que en la emisión de Meta del 31 de octubre— sugiere un aumento en la percepción de riesgo crediticio. No obstante, podría repetirse el comportamiento observado en los bonos del gigante de las redes sociales, que salieron con una prima sobre los bonos soberanos de 100 puntos básicos (pb), pero que en las dos semanas siguientes se redujo hasta los 70 pb, convergiendo con la curva cotizada. 

Este movimiento indica que los bancos de inversión que participan en la colocación fijan precios de salida atractivos, permitiendo que los inversores que compran en el mercado primario obtengan una rentabilidad adicional y no reflejan un deterioro en el riesgo de crédito. Las preocupaciones sobre el apalancamiento derivado de las inversiones de los cuatro principales “hyperscalers” —Alphabet, Meta, Amazon y Microsoft— siguen teniendo un tono alarmista y poco fundamento. Las previsiones indican que no se espera que el elevado nivel de inversión consuma la totalidad de la caja operativa, por lo que no se anticipan aumentos desproporcionados en los niveles de endeudamiento. Por ejemplo, Amazon ha generado en promedio unos 37.500 millones$ trimestrales en caja operativa en los últimos cuatro periodos, más del doble del importe de su reciente emisión.

Nvidia gana el 94% más en el tercer trimestre

En este contexto, los resultados de la compañía más valiosa del mundo, Nvidia, toman un cariz macroeconómico en el actual contexto de despliegue de la inteligencia artificial. Sus cuatro principales clientes –Microsoft, Meta, Alphabet y Amazon– representan alrededor de un 40% de las ventas de la compañía, alentadas por las fuertes inversiones en centros de datos. 

El dato clave es que por cada euro que vende Nvidia se queda con más de la mitad –3,5 veces más que el agregado del S&P500–. Nvidia genera más ventas que Ford este trimestre –multiplicando por 10 veces sus ingresos trimestrales en tres años– y se espera que sus beneficios anuales este año superen la barrera de los 100.000 millones$, dejándolos por encima de todos los beneficios agregados del sector energético americano, por ejemplo. 

Sus cuatro principales clientes planean invertir 450.000 millones$ el próximo año, principalmente en nueva capacidad computacional, lo que continuará impulsando las ventas. La ratio precio sobre beneficios es de 29 veces, por debajo del promedio de los últimos 5 años (38 veces). Estos resultados llegan, además, tras la salida del capital de inversores de gran relevancia como Peter Thiel o SoftBank, quienes anunciaron recientemente la liquidación de sus posiciones en la compañía. A esto se suma la revelación de una posición corta por parte del legendario inversor Michael Burry.

Nvidia reportó ingresos de 57.0006millones$ en el tercer trimestre fiscal de 2025 (entre agosto y octubre), lo que representa un aumento interanual del 62,5%. El beneficio es de 31.910 millones, el 65,2% más. En los nueve primeros meses son 147.811 millones$ en ingresos (+62%) y 77.107 millones en beneficios (+51,8%).

Para el cuarto trimestre fiscal de 2026, se proyectan ingresos cercanos a 61.980 millones con un margen bruto ajustado del 74.6%. Además, se espera que el beneficio por acción ajustado sea de aproximadamente 1,26$, con gastos operativos ajustados alrededor de 4.220 millones de dólares y una inversión en I+D de 4.660 millones.

El segmento de centros de datos sigue siendo el núcleo del negocio de Nvidia, generando casi el 90% de los ingresos y impulsando un fuerte crecimiento, especialmente con la nueva arquitectura Blackwell, que mejora significativamente el rendimiento y eficiencia energética. Los resultados reflejan una sólida demanda en IA y tecnología de semiconductores, con expectativas de continuar un fuerte crecimiento en ingresos y beneficios operativos.

“La demanda de computación sigue acelerándose y multiplicándose tanto en entrenamiento como en inferencia, creciendo exponencialmente en ambos casos. Hemos entrado en el círculo virtuoso de la IA. El ecosistema de IA está escalando rápidamente, con más creadores de modelos básicos, más startups de IA, en más sectores y en más países. La IA está presente en todas partes, haciendo de todo, simultáneamente”, señala el consejero delegado, Jensen Huang

"Aunque las valoraciones agregadas son exigentes —con un PER medio de 22 veces—, van acompañadas de unos fundamentales excepcionalmente sólidos. Se espera que el S&P 500 alcance el próximo año los márgenes más elevados de su historia. Asimismo, a pesar del buen desempeño del índice este año (+16%), los múltiplos apenas han variado respecto al año anterior, y no se observan excesos en la mayoría de los indicadores financieros", señalan los analistas de Banca March.

Mientras tanto, Alphabet se aleja de la corrección y bate su máximo histórico en Bolsa por el respaldo de Warren Buffett y su nueva IA. La matriz de Google se beneficia de la entrada de Berkshire Hathaway y del estreno de la nueva versión de Gemini, con la que responde a Meta, Anthropic y OpenAI.

El debate sobre la bajada de tipos sigue en la Fed

Por otro lado, el debate dentro de la Reserva Federal continúa. Las actas de la última reunión de la Fed muestran una profunda división interna y anticipan una tregua en la bajadas de tipos, porque persisten los riesgos de inflación por los aranceles.

Tras varios comentarios prudentes sobre la posible bajada de tipos en diciembre, ha surgido una voz disidente con peso dentro del organismo: el gobernador Waller. Según su criterio, respaldado por la debilidad observada en los datos privados de empleo, en diciembre debería continuar la senda de reducción de tipos oficiales. La primera oleada de datos oficiales no será suficiente para obtener una visión clara del mercado laboral, y no será hasta las primeras semanas de diciembre cuando se disponga de cifras más actualizadas, aunque éstas seguirán afectadas por la falta de recolección derivada del cierre del Gobierno. Por tanto, el debate continuará, ya que es posible que estos datos no estén disponibles para la reunión del 10 de diciembre. 

"A pesar de ello, mantenemos nuestra previsión de tres bajadas de tipos hasta 2026, lo que situaría los tipos oficiales en torno a la neutralidad el próximo año. Ante las actuales incertidumbres del mercado, mantenemos una postura cautelosamente optimista, como hemos señalado en los últimos días. Consideramos que los temores actuales son transitorios y no creemos que vayan a interrumpir el ciclo económico. Desde esta perspectiva, vemos las caídas bursátiles como una oportunidad de compra con una visión a medio plazo", insisten en Banca March.

Mejoran los datos económicos en EEUU

Además, mejoran las cifras económicas en EEUU: repunta la construcción y aumenta la confianza en las manufacturas. Los datos fueron alentadores con un crecimiento mensual del +0,2% de la actividad en el sector de la construcción en agosto, donde además se revisaron al alza los meses previos. Éste es uno de los primeros indicadores macroeconómicos aplazados que se han publicado y mirando el desglose esta mejora de la actividad de la construcción se explicó por la actividad de mejoras de las viviendas que avanzó un 2,3% mensual, mientras que la construcción de viviendas unifamiliares cayó un 0,4% y las viviendas multifamiliares apenas creció un 0,2%. 

Por otro lado, dentro de la construcción no-residencial los centros de datos han frenado su incremento al avanzar un +0,1% mensual lo que no ensombrece el notable avance del +25,7% frente al mismo mes del año pasado. 

También superó las expectativas fue el Empire de confianza de las manufacturas en Nueva York, que escaló en noviembre hasta 18,7 desde el 10,7 anterior, situándose ampliamente por encima de lo previsto (5,8). Esta mejora de la confianza elevó este indicador a su nivel más alto en el último año y apuntaría a una reactivación de la actividad de cara a los próximos meses. 

Los pedidos a fábrica crecieron en agosto el 1,4%. Y los de bienes duraderos, el 2,9%. El índice de confianza de los constructores superó expectativas en noviembre al repuntar un punto hasta 38, su mayor nivel desde abril. 

Y las cifras semanales de la consultora ADP apuntan a la cautela y muestran que en promedio la economía perdió 2.500 empleos en las últimas cuatro semanas a cierre del 1 de noviembre, un indicador que mostraría una pérdida de dinamismo del empleo en las últimas semanas. Las cifras oficiales muestran que los despidos siguen contenidos y con ello las peticiones de subsidios de desempleo relativos a la semana del 18 de octubre totalizaron 232.000, un dato que sigue siendo bajo en términos históricos. Pero el dato de solicitudes continuas, un indicador del número de personas que reciben beneficios, se situaron en 1,96 millones, ligeramente por encima de los 1,95 de la semana previa

DWS: el dólar ha perdido el 7% de su valor en 2025

Desde principios de año, el dólar ha perdido alrededor del 7% de su valor, lo que ha suscitado especulaciones sobre una posible “desdolarización” de la economía global. Sin embargo, estas preocupaciones parecen exageradas. A pesar de su reciente debilidad, el dólar sigue siendo la columna vertebral del sistema financiero mundial. Según la Fed, interviene en casi el 90% de todas las transacciones de divisas, y el Fondo Monetario Internacional confirma que la cuota del dólar en las reservas internacionales se mantiene estable en torno al 57%. No obstante, los recientes movimientos del mercado parecen reflejar un ajuste a un entorno cambiante para el dólar.

La marcada debilidad del dólar en la primavera del 2025 fue, más que el reflejo de una fuga estructural de capitales, una consecuencia de factores técnicos. Según el Banco de Pagos Internacionales (BPI), el elemento determinante fue la cobertura de divisas por parte de inversores no estadounidenses. Éstos redujeron sus riesgos cambiarios mediante swaps y contratos a plazo sin vender activos estadounidenses a gran escala. En ocasiones, el dólar, los bonos del Tesoro estadounidense y las acciones norteamericanas cayeron al mismo tiempo. Este comportamiento pone de relieve el carácter cíclico de la debilidad observada, que no se basaba en una pérdida fundamental de confianza ni en una salida estructural del dólar.

Al mismo tiempo, parece que los players del mercado no están cuestionando al dólar de forma generalizada, sino que están reaccionando de manera diferenciada. Las expectativas de recortes en los tipos de interés en EEUU han provocado ajustes tácticos, incluyendo una mayor preferencia por activos percibidos como más independientes de la política monetaria, como el oro y los criptoactivos. Esta dinámica podría reflejar más de una fase de incertidumbre a corto plazo que un cambio de paradigma estructural. "La credibilidad de la Fed se mantiene intacta y continúa siendo un factor clave en las perspectivas del dólar", subraya un análisis de DWS.

A largo plazo, la liquidez que ofrece el dólar y la estabilidad institucional de EEUU podrían seguir respaldando su papel como moneda de reserva internacional. Mientras no existía una alternativa que ofrezca al mismo grado de funcionalidad, liquidez y seguridad jurídica, es probable quela primacía del dólar se mantenga intacta. El debate sobre las stablecoins apenas modifica este escenario; más bien refleja la creciente demanda de liquidez digital, antes que un sustituto estructural del dólar.

El denominado “comercio de devaluación”, la búsqueda de activos escasos y políticamente independientes para cubrirse frente a los riesgos de inflación, credibilidad política económica y riesgos fiscales y de deuda en EEUU, se ha convertido en una estrategia habitual. El oro parece cumplir eficazmente esta función, mientras que los criptoactivos continúan siendo una incorporación de elevada volatilidad al conjunto de las carteras.

“No estamos asistiendo a un colapso del sistema del dólar, sino más bien a una prima de valoración dentro del sistema fiduciario existente. El dólar muestra una vulnerabilidad cíclica, pero consideramos que permanece anclado estructuralmente”, señala Xueming Song, estratega de divisas de DWS. En la actualidad, factores de corto y medio plazo, como los costes de cobertura y los riesgos políticos, parecen estar influyendo en la dirección de la divisa sin llegar a erosionar sus fundamentos estructurales.

La apuesta por el deterioro del dólar parece una reacción a los riesgos asociados a los tipos de interés, al déficit fiscal y a la credibilidad de EEUU. Sin embargo, el réquiem por el dólar resulta prematuro. Mientras las instituciones estadounidenses se mantengan sólidas, es probable que el dólar continúe siendo la unidad de liquidación más líquida y el principal activo de referencia para los flujos financieros globales.

Ofi Invest: cuánto costaría la pérdida de independencia de la Fed

Ombretta Signori, Head of Macro Research, y Yannick López, jefe de Renta Fija y Soluciones de Tesorería en Ofi Invest Asset Management, han elaborado un informe sobre el impacto que tendría en la economía de EEUU la pérdida de independencia de la Fed.

El control de la Fed por Trump impulsaría la inflación hasta el 4% (el doble del objetivo), y generaría un crecimiento más débil: apenas +1,2% en 2028. Además, la prima de riesgo se elevaría, provocando subidas de los rendimientos de los bonos a largo plazo, y un repunte brusco de la curva de tipos en los tramos más largos. Un anticipo de ello ya ha sucedido entre abril y mayo y en verano, tras las amenazas de Trump de despedir a Jerome Powell, y el despido (luego anulado por un juez federal) de la gobernadora Lisa Cook.

La economía de EEUU se mantuvo sólida en el tercer trimestre, y probablemente rendirá por debajo de su potencial en los próximos meses, porque el consumo de los hogares se ha visto afectado por los aranceles,  Es probable un aterrizaje suave de la economía, ya que la demanda interna debería recibir un impulso en 2026 por la reforma fiscal firmada por Trump en julio (que incluye recortes de impuestos, gastos en defensa, y reducción de gasto social), el relajamiento de la política monetaria, la próxima desregulación, y una mayor claridad sobre los aranceles. 

El impacto de los aranceles en la inflación es probable que continúe en los próximos meses, porque las tarifas efectivas seguirán aumentando, y se acercarán al nivel teórico del 18%, aunque dicho impacto parece que será temporal. En este contexto, la Fed está más preocupada por los riesgos de un mayor desempleo que por los riesgos de inflación. Dado que la política monetaria sigue siendo moderadamente restrictiva, es probable que la Fed continúe bajando sus tipos, dos veces más este año, y hasta el 3,25% a finales de 2026, según Ofi Invest AM.

Los bonos del Tesoro se habían visto afectados tanto por los temores sobre el crecimiento a corto plazo, como por el posible impacto inflacionario del proteccionismo y los riesgos para la credibilidad de la Fed.  En cualquier caso, desde Ofi Invest AM mantienen una visión táctica, para aprovechar repuntes coyunturales en la curva de tipos, ya que cualquier subida puede ser una oportunidad para ampliar la duración en la cartera.

Controlar la Fed para Trump es vital para actuar sobre los tipos clave, porque tendría la opción de bajarlos para estimular la economía, reduciendo el coste del servicio de la deuda, algo prioritario. Además, Trump tiene otras motivaciones: sobre todo, tener un mayor control sobre el balance, cuyo volumen es de 6,6 billones$, el 22% del PIB, y un tercio se compone de MBS (Mortgage-Backed Securities), titulos respaldados por hipotecas. 

Una menor independencia de la Fed también permitiría a Trump influir indirectamente en su análisis, e intentar suavizar la regulación financiera de la Ley Dodd-Frank que está en vigor desde la crisis financiera. La Ley Dodd-Frank otorgó a la Fed mayores poderes de supervision sobre los bancos. Trump tendría mayor control sobre esta regulación; de hecho, su reforma ya está en el Congreso. 

Controlar la Fed puede suponer llevar a la práctica las ideas del acuerdo de Mar-a-Lago, que fueron recogidas en un artículo de Stephen Miran publicado en 2024. El actual presidente del Consejo de Asesores Económicos, nombrado por Trump, sugirió que la sobrevaloración del dólar podría mitigarse mediante una política monetaria más acomodaticia, la necesidad de una mayor coordinación entre la Fed y el Tesoro en materia de políticas cambiarias.

Si hubiera un episodio de volatilidad provocada por las políticas arancelarias o de tipos de cambio, la Fed podría aportar la liquidez necesaria a través de swaps, y/o utilizar sus orientaciones que siempre son seguidas para la gestión de las expectativas por parte de los mercados.

La independencia de la Fed es una estrategia eficaz para garantizar la estabilidad de precios sin perjudicar el crecimiento, dada la clara y negativa correlación entre su independencia y la inflación. Esta ventaja inspiró la definición del estatus del BCE y la reforma del Banco de Inglaterra en 1997. Mario Draghi afirmó que la credibilidad de un banco central proviene de su independencia, y el FMI reiteró que la independencia del banco central es fundamental. 

Un índice que mide el grado de independencia de los 192 bancos centrales en el mundo muestra que Japón, India y Australia no tienen instituciones legalmente “independientes”, la Fed tiene un grado de independencia medio, y el BCE es uno de los bancos centrales más independientes. 

En el caso de la Fed, su independencia procede de no depender de las tres agencias del gobierno ni del presupuesto del Congreso. Sus líderes tienen mandatos de 14 años renovables, por lo que están al margen de los ciclos electorales.

El principal riesgo es que una pérdida de independencia de la Fed socave su credibilidad en la lucha contra la inflación, lo que ha sido uno de sus principales logros desde los 1990. El Peterson Institute for International Economics muestra que, aunque el crecimiento de EEUU podría superar temporalmente las previsiones a corto plazo, en un escenario extremo de pérdida de independencia para 2028, el PIB estadounidense se ralentizaría hasta un 1,2%, por debajo del escenario de referencia y se mantendría también lejos de su potencial a largo plazo. La inflación, se estabilizaría en torno al 4 %, el doble del objetivo actual de la Fed. T. Drechsel, en su informe “Presiones políticas sobre la Fed”, muestra que un aumento de la presión política equivalente a la mitad de la ejercida por Nixon durante seis meses, provocaría una subida de precios superior al 8%.

Según Ombretta Signori y Yannicl López la pérdida de independencia de la Fed generaría presión política para mantener los tipos de interés oficiales demasiado bajos. Ello aumentaría las expectativas de inflación, y socavaría la credibilidad de la política monetaria, Y además, alimentaría la demanda y provocaría tensiones inflacionistas, con subidas de salarios y precios.  Otra consecuencia sería la mayor incertidumbre sobre la trayectoria futura de los tipos y la inflación, y el aumento de las primas de riesgo que exigen los inversores. Todo esto ralentizaría la inversión privada y el crédito y, a la  postre, reduciría el crecimiento potencial. En consecuencia, se produciría una combinación de mayor inflación y menor crecimiento a largo plazo. Más allá de ello, la credibilidad de las instituciones estadounidenses quedaría en entredicho, lo que tendría repercusiones en los mercados mundiales y el sistema financiero internacional

En 2025 ya se ha vivido un anticipo de lo que supondría esta situación. Entre abril y mayo, y en verano, los mercados percibieron el peligro de la pérdida de independencia de la Fed tras los ataques de Trump a Jerome Powell, al que acusaba de no tener capacidad de respuesta por no cambiar los tipos, mientras el BCE continuaba relajando su política monetaria.

Sin un gran impacto inicial en el mercado, el escenario ganó tracción cuando Trump declaró públicamente que podría despedir al presidente de la Fed, al principio del verano. Con una economía fuerte, y una política monetaria expansiva “proactiva” que incrementaría la inflación. La prima del riesgo que corre un inversor al tener un título a largo plazo subió, así como los rendimientos de los bonos a largo plazo. El bono referencia a 30 años volvió a superar el 5% y la pendiente entre 5 y 30 años alcanzó un nuevo máximo anual de 100 pb.

El anuncio a finales de agosto del despido de Lisa Cook, anulado por un juez federal, volvió a impulsar la subida del bono a a 30 años hasta el 5 % y provocó un abrupto aumento de la pendiente de la curva hasta 125 puntos básicos.

El aumento de las presiones para recortar los tipos provocó una amplia desconfianza hacia los activos estadounidenses, con caídas en los precios de las acciones, mayores rendimientos de los bonos del Estado, un aumento de la pendiente de la curva estadounidense, y un debilitamiento del dólar.

El escenario de pérdida de independencia de la Fed sigue siendo un "riesgo extremo” para los mercados, y su reacción ha sido coherente con los datos macroeconómicos. La fuerte caída de los rendimientos de los bonos USA en septiembre, y el aplanamiento de la curva, se produjeron como reacción al  debilitamiento del mercado laboral.

Las expectativas de los mercados sobre el tipo terminal en este ciclo (es decir, alrededor del 3 %) son agresivas en comparación con las proyecciones medias del FOMC, pero no incompatibles con un empeoramiento del mercado laboral y la tendencia de la inflación a medio plazo. El debilitamiento del dólar es coherente con la reducción del diferencial entre los tipos reales estadounidenses y europeos observado este año.

Mientras tanto, las expectativas a largo plazo de la volatilidad de la inflación siguen siendo bajas, y se encuentran ancladas a nivel global en un rango del 2,3%-2,4% desde el Día de la Liberación a principios de abril. Los acontecimientos empujaron brevemente estas expectativas hasta el 2,45 %. En caso de que el escenario de pérdida de independencia de la Fed se consolidase, estas expectativas pueden subir más.

El presidente de EEUU nombra a los gobernadores de la Fed por un período de 14 años, sujeto a la confirmación del Senado, y también nombra al presidente de la Fed por un período de cuatro años (renovable), elegido entre los gobernadores. La Junta está compuesta por siete gobernadores, y es donde Trump tiene mayor influencia. Sólo puede destituir a un miembro de la Junta, y "por una razón válida", Por tanto, sólo puede nombrar gobernador cuando expira el mandato de otro. En 2026, sólo expira el mandato de Stephan Miran, a finales de enero. El mandato de Powell como presidente termina en mayo de 2026, pero como gobernador no lo hace hasta enero de 2028. Puede no renunciar a su cargo de gobernador y permanecer en la Junta, en cuyo caso Trump sólo podría nombrar un gobernador de su cuerda cuando termine el mandato de Miran. De los gobernadores actuales, Christopher Waller parece tener más posibilidades que Michelle Bowman, y  fuera de la Junta, los candidatos favoritos son Kevin Walsh (antiguo gobernador de la Fed) y Kevin Hassett (actual presidente del Consejo Económico Nacional). 

Respecto a Lisa Cook, es posible que siga en la Junta hasta enero, pero podría marcharse en 2026, dando la oportunidad a Trump de nombrar un gobernador de su agrado. Si esto sucede y Powell dimite, Trump podría nombrar hasta tres gobernadores en 2026, alcanzando una posición de influencia en el FOMC, que está compuesto por los siete miembros de la Junta, el presidente del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, y cuatro de los otros 11 presidentes regionales de la Fed, que actúan como miembros con derecho a voto según un sistema de rotación anual, lo que da un total de 12 miembros con derecho a voto.

Los 12 presidentes regionales de la Fed deberán ser reelegidos o sustituidos antes de finales de febrero de 2026. La Junta de la Fed tiene la última palabra al respecto, tras la decisión de la Fed regional. Rara vez se ha dado el caso de que un presidente regional de la Fed no haya sido reelegido, y la Junta nunca ha rechazado la reelección de un presidente.  Sin embargo, si Trump logra un cambio radical en la Junta, teóricamente podría aumentar su control sobre la Fed, con el riesgo de comprometer su independencia.

Entre el statu quo actual con independencia institucional y  continuidad, y la pérdida de independencia de la Fed, que estaría alineada con el gobierno, existen muchos escenarios intermedios. Escenarios que supondrían menor independencia, compromisos políticos e interferencias, lo que podría ofrecer puntos de aterrizaje más realistas. La Fed funciona por consenso. El presidente sólo tiene un voto en el FOMC, pero ejerce una gran influencia, porque su labor es también buscar el consenso en el comité. En todo caso, como indican Ombretta Signori y Yannick López, existen contrapesos que pueden obligar a Trump a reducir la presión sobre la Fed. El principal son los mercados, que podrían evolucionar al contrario de lo que quiere Trump, la bajada de los tipos de interés.

29Oct

El precio del oro alcanzó 4.000 $/onza, una subida de más del 50% en 2025. Ello supone su mayor ganancia desde 1979, tras la crisis del petróleo. En Ofi Invest AM creen que hasta que el problema de la deuda global no se resuelva, el oro seguirá al alza por ser un activo refugio.

Miguel Ángel Valero

Benjamin Louvet, director de Área de Materias Primas de la gestora de activos francesa Ofi Invest AM, opina que pese a la corrección reciente del oro, que había llegado a niveles récord de 4.000$/onza, existen factores estructurales que soportan la tendencia subyacente alcista en el precio.

El principal de estos factores son los altos niveles de la deuda tanto en EEUU como a nivel global. Niveles que se combinan con una inflación persistente, y que mueven a los bancos centrales a flexibilizar sus políticas monetarias, generando tipos reales bajos, contexto que favorece al oro

Este contexto es el que ha reforzado la posición histórica del Oro como activo refugio, y el interés de los inversores, dada la escasa remuneración de la deuda soberana. Por ello, desde Ofi Invest AM creen que hasta que el problema de la deuda global no se resuelva, el Oro seguirá al alza por ser un activo refugio. 

Según Benjamin Louvet, el precio del oro alcanzó 4.000 $/onza, una subida de más del 50% en 2025. Ello supone su mayor ganancia desde 1979, cuando el precio se disparó un 127% por la crisis energética y la subida de la inflación consecuencia de dicha crisis.

"Pese a que algunos puedan pensar que la subida anual del oro es una burbuja especulativa, un análisis más profundo revela que existen poderosas fuerzas estructurales detrás de ello. Lejos de subidas irracionales, ha sido el contexto económico, monetario y geopolítico profundamente inestable, el que ha restaurado el tradicional papel del oro como  activo refugio", según el director de Gestión de Materias Primas de Ofi Invest AM.

El principal impulsor del precio del oro siguen siendo los altos niveles de deuda en economías como EEUU, Japón y China. Niveles que están obligando a los bancos centrales a mantener los tipos de interés bajos a medio plazo, para que estos países puedan aliviar la carga de la deuda.

La deuda pública de EEUU equivale actualmente al 120% del PIB, su máximo histórico en tiempos de paz. Un alza del 1% en los tipos de interés supone una  subida en costes adicionales en servicios de deuda equivalentes al 1,2% del PIB, lo que supondría una carga enorme para las finanzas públicas en EEUU.

La bajada de los tipos de interés reales, que en algunas grandes economías han entrado en territorio negativo, reduce el coste de oportunidad de mantener el oro, un activo que no genera dividendos ni intereses. Por ello, el oro se ha convertido en una alternativa creíble a los bonos soberanos, cuya remuneración ha bajado hasta el punto de que no compensa la erosión monetaria, según Benjamin Louvet.

Los activos reales se han vuelto así más atractivos ante la expectativa de una futura expansión monetaria por parte de la Fed, junto con una inflación estructural persistente. Los precios del oro subieron aún más rápido a causa del cierre del gobierno de EEUU, por la clausura de oficinas federales que se produjo por la falta de acuerdo entre la Casa Blanca y el Congreso sobre el presupuesto anual, antes del cierre del año fiscal, el 30 de septiembre. 

El aumento de la deuda global es otra preocupación clave, especialmente en el caso de los déficits públicos de países como Reino Unido, cuyo gobierno ha agotado su margen presupuestario, y Francia, donde el primer ministro Sébastien Lecornu tiene dificultades para formar una mayoría que apruebe el presupuesto.

Según Benjamin Louvet, en este contexto con mayor nivel de estrés, los inversores buscan refugios seguros, incluido el oro, como reacción al riesgo de depreciación de las monedas derivado de la elevada deuda. 

Los mercados están preocupados por la sostenibilidad de la deuda de EEUU, tal y como se ha visto tras la reciente rebaja de Moody’s, que por primera vez retiró la máxima calificación (“Aaa”) a la deuda pública norteamericana. Esto está llevando a los inversores hacia activos tangibles como el oro, que no depende de ningún emisor soberano. El oro, según los expertos de Ofi Invest AM, no puede entrar en bancarrota.

Desde la invasión de Ucrania por Rusia en 2022, el vínculo tradicional entre las tasas reales y los precios del oro se ha debilitado. La congelación de los activos rusos denominados en dólares ha minado la confianza en el dólar como refugio seguro, especialmente en Asia. 

Por ello, el oro es un activo cada vez más demandado en Asia respecto a Occidente, una demanda impulsada por inversores chinos e indios. Este cambio en el centro de gravedad del oro refleja un deseo creciente de diversificar las reservas de divisas, en un mundo donde las tensiones geopolíticas y las sanciones económicas están redefiniendo los equilibrios entre divisas.

Mayor apetito por el Oro de bancos centrales y gestores

La acumulación de oro por parte de los bancos centrales, con vistas a diversificar sus reservas de divisas y reducir su dependencia del dólar, es otro factor relevante que soporta la subida del Oro. En los últimos tres años, los bancos centrales han comprado más de 1.000 toneladas de oro, más del 20% del mercado global. El 43% de los bancos centrales encuestados por el World Gold Council en 2025 dijeron que querían aumentar sus reservas de oro en los próximos 12 meses, y ninguno planeaba vender. 

A diferencia de los bonos, que constituyen una gran parte de las reservas de los bancos centrales, el oro no presenta riesgos de contraparte. 

Los todavía escasos flujos de inversión en forma de oro son otro de los factores que alimentan el enorme potencial del oro. De hecho, representan menos del 2,5% de las inversiones financieras. Algunos gestores recomiendan aumentar la exposición al oro en la asignación de activos. Uno de ellos es Ray Dalio, fundador del fondo de inversión Bridgewater, que recomienda invertir el 15% de los activos en oro. Mike Wilson, director de inversiones de Morgan Stanley, sube esa asignación recomendada al 20%.

Riesgos para el oro: subida de los tipos reales

A pesar de los sólidos fundamentales que lo sustentan, el oro no está exento de riesgos. Es posible una corrección técnica a corto plazo tras unas subidas tan pronunciadas, pero desde Ofi Invest AM no creen que esto altere la tendencia subyacente. 

El principal riesgo sigue siendo que los tipos reales suban más rápido de lo esperado, lo que provocaría que el oro fuera menos atractivo frente a activos generadores de ingresos, como acciones y bonos. Las ganancias del oro proceden solamente de su revalorización al venderlo.

Por otra parte, una mejora sustancial de la situación fiscal de las principales economías podría reducir la demanda de activos refugio. Otro factor a vigilar es la especulación. Un aumento excesivo de la exposición del mercado a derivados o ETF podría causar inestabilidad. Estos riesgos son moderados por el momento, pero conviene mantener la cautela.

Según los expertos de Ofi Invest AM, los metales preciosos no son activos centrales de una cartera, aunque sirven como activo para la diversificación. En un mundo incierto, pueden desempeñar un papel estabilizador. La asignación en oro y, en general, en metales preciosos, debe ser moderada, ya que sus mercados son volátiles y vulnerables a shocks externos.

En opinión de Ofi Invest AM, hasta que no se resuelva el problema de la deuda global, el oro mantendrá su estatus de refugio seguro.

El potencial de la Plata, el mayor conductor de electricidad

Según los expertos de Ofi Invest AM, la plata también tiene potencial alcista, Más allá de su estatus como refugio seguro algo más asequible que el oro, la demanda industrial sigue creciendo e impulsa a la plata, el metal que mejor conduce la electricidad. Por este motivo, la plata se utiliza en muchas tecnologías, especialmente en las de bajas emisiones de carbono, como la fotovoltaica y los vehículos eléctricos. En 2024, estos dos usos ya representaban el 30% de la demanda global.

El mercado de la plata continúa deficitario por quinto año consecutivo, y es previsible que continúe así. A diferencia del oro, la plata es una reserva de valor como un componente industrial cada vez más útil, lo que la convierte en un activo híbrido especialmente atractivo para la transición energética. Sin embargo, la plata no posee el mismo estatus de reserva de valor que  tiene el oro para los bancos centrales.