Los mercados están descontando un mayor riesgo de inflación en el corto plazo, pero las expectativas a largo plazo se mantienen relativamente estables.

Han dejado atrás la sincronía observada tras la pandemia y durante el episodio inflacionista derivado de la invasión de Ucrania por Rusia. Todo ello en un entorno donde la política fiscal parece más alineada, con un impulso previsto en EEUU, Japón y Alemania.

El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, avisa que "la independencia de los bancos centrales es un logro institucional que no puede darse por sentado".