La recuperación del mercado laboral durante la última década ha sido más favorable entre los hombres: cuando el paro alcanza niveles altos, la brecha por sexos tiende a cerrarse. Sin embargo, cuando el paro cae, la brecha entre hombres y mujeres aumenta.

Contrasta el actual 148% con el 99,8% de 1999. En aquel momento España presentaba prácticamente la misma proporción de personas mayores de 64 años, que menores de 16.

El 85% tiene aspiraciones profesionales claras. Destacan las relacionadas con la inteligencia artificial (17,1%), la psicología (14,3%), la informática y la atención al cliente (ambas con un 11,4%), áreas que combinan la tecnología, la creatividad y el compromiso con las personas.

No se estimulan de forma plena las capacidades y la autonomía de los niños, por lo que al llegar a la edad adulta, muchas personas con discapacidad se ven empujadas hacia la inactividad, la dependencia del entorno familiar o la percepción de prestaciones públicas como vía de subsistencia.

Caterina Moretti, influencer con síndrome de Down, reclama a las compañías apostar por el talento de las personas con síndrome de Down: “No somos niños, merecemos una oportunidad”.

Adecco pone en marcha la Ruta del Empleo, un autobús que recorrerá España orientando a los parados, y Randstad ofrece más de 1.500 puestos de trabajo cualificados que demanda la industria.