03 Mar
03Mar

España cerró febrero con 2.442.646 personas desempleadas, según los datos facilitados hoy por el Ministerio de Trabajo. Este registro es un 0,15 % superior al del mes anterior (3.584 desempleados más). La comparativa con febrero de 2025 arroja un descenso del desempleo del 5,8 %. En términos absolutos son 150.803 personas menos.

Por lo que se refiere a la afiliación a la Seguridad Social, el mes pasado se alcanzaron los 21.930.257 afiliados/as según el dato medio desestacionalizado, 45.218 más que en enero. Es la cifra más alta de la serie histórica. La variación interanual, por su parte, refleja un incremento del 2,3 %, lo que se traduce en 482.708 personas más en situación de alta laboral que hace un año. 

Pero seis de cada diez personas en desempleo son mujeres. Actualmente hay 1.473.413 mujeres en esta situación frente a 969.233 hombres. En febrero de 2016, hace diez años, el peso de las mujeres en el paro registrado en España era del 54%. Incluso, dos años antes, el margen que les separaba era menor: en enero de 2014 el 51% de los parados eran mujeres. 

Esta brecha también es visible cuando se analiza la evolución del paro registrado en cifras absolutas. Así, la serie histórica refleja como, en 2014, en ambos sexos se superaban los dos millones de desempleados: más de 2,4 en el caso de las mujeres y de 2,3 en el de los hombres. Unos años más tarde, en febrero de 2020, había casi 1,9 millones de mujeres en esta situación, frente a los 1,3 de hombres. En la actualidad hay 504.180 mujeres más que hombres en esta situación. 

Estas cifras reflejan que la recuperación del mercado laboral durante la última década ha sido más favorable entre los hombres: cuando el paro alcanza niveles altos, la brecha por sexos tiende a cerrarse, tal y como estaba en 2014 cuando en España había casi cinco millones de desempleados. Sin embargo, cuando el paro cae, la brecha entre hombres y mujeres aumenta.

En lo referente a la afiliación, la brecha entre ambos sexos es algo menor: el 47% son mujeres y el 53% son hombres. Hay 1.156.140 hombres más afiliados a la Seguridad Social. Hace una década, eran el 46% y el 54%.

Los datos de InfoJobs reflejan un reparto desigual en la distribución por sexos en función de la última experiencia laboral de los candidatos activos durante el último año. Por ejemplo, en sanidad y salud, un área muy vinculada a los cuidados, el 80% son mujeres. Un reparto similar se observa en venta al detalle, educación y formación, recursos humanos o atención al cliente, en los que al menos el 70% de los aspirantes a un puesto cuya última experiencia laboral ha estado vinculada a alguna de estas áreas son mujeres. Lo que pone de manifiesto la existencia de algunos sectores muy feminizados. 

Por el contrario, hay otros en los que la presencia de mujeres es muy reducida. Los dos casos más destacados son el de ingenierías y técnicas e informática y telecomunicaciones, donde solamente son un 16 % y un 18 % respectivamente. Otras de las categorías con mayor presencia de candidatos masculinos según su última experiencia profesional son inmobiliario y construcción; compras, logística y almacén; o profesiones, artes y oficios. 

Para Mónica Pérez, directora de comunicación, estudios y relaciones institucionales de InfoJobs, "estos datos evidencian un grave desequilibrio y la necesidad de trabajar para reducirlo, fomentando las áreas STEM desde los niveles educativos más incipientes. El mercado laboral está en un momento crucial como consecuencia de la acelerada transformación digital que estamos viviendo, y tenemos que aprovechar el talento y potencial de toda nuestra fuerza laboral, tanto la del presente como la del futuro".

Randstad: 26.000 personas firmaron más de un contrato en febrero

Los meses de febrero inician la senda estacional de recuperación de la afiliación perdida en enero, registrándose crecimientos sustanciales del empleo durante el mes, con aportación positiva de la mayoría de sectores. El desempleo, por su parte, no registra oscilaciones muy significativas. Las cifras registradas en febrero de 2026 siguen dicha tendencia estacional y, en general, han dado señales de cierta desaceleración del mercado laboral.

La afiliación a la Seguridad Social en febrero de este año creció en 97.004 personas, un aumento de un 0,45%, lo que empeora el comportamiento en dicho mes de los dos años precedentes. El crecimiento interanual del empleo se desacelera ligeramente, hasta un 2,24%. La cifra total de afiliados queda situada en los 21,67 millones de personas.

La contratación disminuyó un 3,83% respecto a enero, con un total de 1,12 millones de contratos. En comparación con el mes anterior, el descenso de la contratación se produjo exclusivamente en la temporal (-7,99%), ya que creció la indefinida (+2,00%). En términos interanuales, la temporal creció un 1,33% y la indefinida aumentó un 2,56%.

Los demandantes de empleo disminuyeron en febrero en 17.415 personas (-0,40%), mejorando el registro de 2025 en dicho mes, y su cifra quedó situada en los 4,36 millones. Y los demandantes ocupados -entre los que se incluyen los que tienen un contrato fijo discontinuo en inactividad- descendieron en 36.123 personas y se situaron en los 1,33 millones. El paro registrado aumentó en 3.584 personas (+0,15%), el peor febrero desde 2021. La cifra de parados se sitúa en los 2,44 millones.

En cuanto al paro efectivo -el que se obtiene sumando al paro registrado aquellos demandantes de empleo con relación laboral, esencialmente los fijos discontinuos en inactividad y descontando los trabajadores en ERTE- se situó en el último mes en 3,35 millones, con una brecha respecto al paro registrado de 908.865 personas.

El paro registrado descendió, en términos desestacionalizados, en 3.718 personas durante febrero, lo que pone de manifiesto que dicho mes ha sido positivo para esta variable. La serie desestacionalizada de afiliación, según los criterios del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, ha reflejado en febrero un aumento mensual de 45.220 personas, equivalente a un incremento del 0,21%. En términos interanuales, la afiliación desestacionalizada crece un 2,25%, manteniendo sin variación su ritmo de crecimiento interanual. 

Cataluña, Baleares y Madrid lideraron la creación del empleo. Por sectores, Educación y Hostelería fueron los que más aumentaron la afiliación. La afiliación a la Seguridad Social aumenta en 15 de las 17 las comunidades autónomas y en Ceuta y Melilla. Los mayores aumentos se han medido en Cataluña (+23.564), Baleares (+13.529) y Madrid (+12.806). Las dos únicas caídas se midieron en Castilla – La Mancha (-1.657) y Extremadura (-775). El paro registrado creció en 11 CC.AA. y en Ceuta. Los mayores aumentos se midieron en Madrid (+3.694), Cataluña (2.039) y Castilla – La Mancha (1.070).

Por sectores, en febrero la afiliación registró su mayor aumento en Educación (+31.209), seguida por Hostelería (+23.046). Los mayores descensos de empleo se localizaron en Comercio (-13.997) y Actividades Sanitarias y Servicios Sociales (-8.633), que protagonizaron las pérdidas de empleo.

La contratación en febrero disminuyó un 3,83% respecto al mes anterior. El descenso ha venido explicado solo por la contratación temporal, ya que la indefinida creció. En total, en el mes de febrero se firmaron 1,12 millones de contratos.

En el caso de la contratación indefinida se firmaron 494.001 contratos en febrero, lo que supone 9.708 más que en enero (+2,00%). El 46,5% de los contratos indefinidos fueron a tiempo completo, frente a un 27,1% fijos discontinuos y un 25,4% indefinidos a tiempo parcial. Por otra parte, 25.645 personas firmaron en febrero más de un contrato indefinido, lo que supone el 5% de todos aquellos que firmaron algún contrato de dicha naturaleza. Desde inicios de 2022 ha ocurrido con 1,53 millones de personas. La contratación temporal, por su parte, registró un descenso intermensual de 54.265 contratos (-7,99%).

En términos interanuales, la contratación ha aumentado un 1,87% en febrero, con crecimientos tanto en la contratación temporal (+1,33%) como en la indefinida (+2,56%).

Fundación Adecco: mujer en riesgo de exclusión laboral

Por otra parte, el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco presenta el 13º informe #EmpleoParaTodas: la mujer en riesgo de exclusión en el mercado laboral, complementado y contextualizado con los datos del 15º informe AROPE sobre el Estado de la Pobreza. Las conclusiones son preocupantes:

  • Las mujeres con discapacidad, mayores de 45 años en desempleo de larga duración, con responsabilidades familiares no compartidas y/o víctimas de violencia machista parten de una situación de mayor vulnerabilidad, que se ve agravada con el desempleo. Esta combinación incrementa su exposición al riesgo de pobreza y/o exclusión social. En este contexto, el 95% identifica el empleo como el principal activo para revertir la situación de vulnerabilidad y mejorar sus condiciones de vida; sin embargo, solo el 30% confía en poder acceder a un trabajo estable a lo largo de este año.
  • Aunque la desconfianza laboral es generalizada entre todas las mujeres, los niveles más bajos de expectativas se concentran en las que superan los 45 años y arrastran situaciones de desempleo de larga duración. En este grupo, solo una un 25% cree que encontrará un empleo estable en 2026.
  • Las mujeres en situación de vulnerabilidad presentan una baja intensidad laboral y una relación frágil con el empleo. El 47,6% ha trabajado por debajo del 20% de su capacidad laboral en los dos últimos años, lo que equivale a haber trabajado menos de cinco meses en ese periodo. Esta baja intensidad laboral encuentra su máxima expresión en la cronificación del desempleo, siendo más acusada entre las mujeres sénior (el 62% supera el año sin trabajo); seguidas de las mujeres con discapacidad (60%), las mujeres al frente de una familia monoparental (53,2%) y las víctimas de la violencia machista (45%).
  • La falta de familiaridad con del mercado laboral y los prejuicios y estereotipos constituyen grandes barreras para el empleo. El 46% de las mujeres en situación de vulnerabilidad reconoce no estar familiarizada con el mercado laboral y 4 de cada 10 presenta dificultades en la búsqueda de empleo online. Además, los prejuicios y estereotipos sociales son identificados por el 72% como un factor que dificulta el acceso al empleo.
  • La relación frágil con el mercado laboral y los periodos de inactividad prolongados ocasionan dificultades económicas: el 80% de las mujeres en situación de vulnerabilidad encuentra problemas para llegar a fin de mes. Por otra parte, el 86% afirma que el desempleo impacta negativamente en su salud mental.
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