Las sociedades anónimas deportivas constituyen una excepcionalidad en el ecosistema mercantil español, implantada para mejorar la transparencia económica y jurídica de las empresas que operan en el mundo del deporte profesional.

El tejido productivo de Aragón presenta actualmente un riesgo máximo o elevado de impago del 16%, lo que supone un deterioro de seis puntos respecto a antes de la pandemia.

El 71% son microempresas que, sin embargo, apenas generan el 5% de la facturación total. La gran empresa, que representa el 1% del total, produce el 65% de las ventas.

Predominan las insolvencias en el comercio (23% del total) y en los sectores de construcción e inmobiliario (19%), seguidos de industria manufacturera (13%), servicios a empresa (12%) y hostelería (11%).

Insight View avisa que el tejido productivo de Madrid ha registrado un deterioro de 19 puntos en su riesgo de crédito desde la pandemia.

En los últimos años, este sector afronta una elevada fluctuación de su demanda y sus costes derivada, primero, del impacto de los confinamientos y, después, de los incrementos de precios de la energía y la alimentación, agravado por los recientes conflictos en Oriente Medio.

Por cada compañía española que trabaja con maquinaria obsoleta hay 72 mejorando sus capacidades productivas.

Son dos puntos más que el año precedente, según un análisis de Iberinform.

El 45% de las empresas españolas mejoran sus previsiones sectoriales en 2026. Solo el 4,4% espera una evolución negativa de su sector de actividad.

La distribución por tamaños empresariales muestra una gran atomización que explica en parte su debilidad financiera: el 82% del sector está compuesto por microempresas y apenas el 2% alcanza el tamaño de gran empresa.

Solo el 9% de las empresas españolas vende sus productos y servicios en el mercado global.

El mayor deterioro del riesgo de crédito se registra en Málaga (58% de las empresas en nivel máximo o elevado de impago) seguida de Alicante (50%) y Murcia (42%).