El 73% de las empresas españolas percibe el impacto del entorno económico en el riesgo de crédito de su cartera comercial. El principal elemento de perturbación es la mala evolución de la demanda de los clientes, señalado por el 33%.

En cambio, el de las ampliaciones de capital acumula una bajada del 3,2% en 2025, y el número de operaciones apenas ha crecido el 0,9%.

En el conjunto del año acumulan un incremento del 18%, con los subsectores de industria extractiva y alojamiento (100%), textil (88%), sanidad (81%) y comercio al por menor (46%) y comercio de electrónica y TIC (40%) registrando los mayores incrementos.

Predominan las operaciones en los sectores energía (23%), inmobiliario y financiero (14%), construcción y servicios a empresa (12%), transporte (11%) e industria manufacturera (6,2%).

La internacionalización de las empresas española es todavía dos puntos inferior al nivel existente antes de la pandemia.

La destrucción de tejido empresarial se concentra en Madrid (27% del total), Andalucía (16%), la Comunidad Valenciana (12%) y Cataluña (8%). y en construcción e inmobiliario (24% del total), seguidas del comercio (19%) y servicios a empresa (17%).

Los mayores incrementos se registran en energía (150%), químico (100%), textil (71%), servicios a empresa (70%), maquinaria (67%), comercio al por menor (58%) y sanidad (50%).

En España, el 35% de las empresas de transporte de mercancías por carretera presenta un riesgo máximo o elevado de impago, según Iberinform.

Las mayores ratios de liquidez se dan en las empresas de Melilla, Navarra, La Rioja y País Vasco, industria manufacturera y comunicaciones.

Los concursos de acreedores crecen el 20% en 2024, aumentan el 70% entre grandes empresas, y el 69% entre las que no superan los cinco años de vida.

Los datos de diciembre muestran que la disolución de empresas registró un aumento del 21% respecto al mismo mes del ejercicio anterior. En el conjunto del año, no registra cambios.

El incremento de la concursalidad ha crecido un 100% entre las grandes empresas, seguidas por las microempresas (34%).