Las sociedades anónimas deportivas constituyen una excepcionalidad en el ecosistema mercantil español, implantada para mejorar la transparencia económica y jurídica de las empresas que operan en el mundo del deporte profesional.

En los últimos años, este sector afronta una elevada fluctuación de su demanda y sus costes derivada, primero, del impacto de los confinamientos y, después, de los incrementos de precios de la energía y la alimentación, agravado por los recientes conflictos en Oriente Medio.

La ratio de empresas en riesgo máximo o elevado de incumplir sus pagos está por encima de la media en Madrid (42%), Málaga (37%), Sevilla (35%) y Barcelona (29%).

El 29% del sector en Madrid se encuentra en un nivel máximo o elevado de riesgo. Le siguen Sevilla (25%), Málaga (24%), Barcelona (22%) y Alicante (20%).