Comprar una vivienda en solitario en España se ha convertido en un reto cada vez mayor. Mientras que una pareja necesita destinar la totalidad de su salario conjunto durante algo más de cuatro años para afrontar el pago de una vivienda media, las personas que compran solas deben dedicar entre ocho y nueve años de sueldo íntegro para lograrlo, según un análisis elaborado por UCI, Unión de Créditos Inmobiliarios, entidad especialista en financiación sostenible de la vivienda, con motivo de la celebración de San Valentín, una fecha que pone de manifiesto la “tasa single” o cómo el acceso a la vivienda penaliza a quienes afrontan la compra en solitario.
Los hombres solteros necesitan destinar de media 7,85 años de su salario bruto anual para adquirir una vivienda tipo de 90 m2 en España. En el caso de las mujeres solteras, el esfuerzo es sensiblemente mayor: 9,32 años de sueldo, lo que evidencia que la brecha salarial se traslada de forma directa al acceso a la vivienda en propiedad.
Según explica Lorena Zenklussen, directora de Financiación Hipotecaria de UCI, “el acceso a la vivienda se está convirtiendo en un reto para muchos ciudadanos y, en especial, para quienes compran solos. No se trata únicamente del precio, sino de la capacidad real de ahorro y de la estabilidad de los ingresos”.
En contraste, las parejas reducen de forma notable el esfuerzo necesario para comprar vivienda. De media, necesitan destinar 4,26 años de su salario conjunto para hacer frente al coste total de una vivienda, prácticamente la mitad del tiempo requerido por una persona soltera.
Hasta tres años de diferencia según la comunidad autónoma
El esfuerzo salarial para acceder a una vivienda varía de forma significativa según el territorio. El País Vasco es la comunidad donde menos años de salario bruto se requieren para pagar una vivienda media, situada en torno a 2.650 euros por metro cuadrado según el portal Idealista, con 7,12 años de sueldo íntegro. Le siguen la Comunidad de Madrid (7,40 años) y Navarra (7,64 años).
En el extremo opuesto, Extremadura es la comunidad donde mayor esfuerzo salarial se necesita, con 10,07 años de sueldo bruto para adquirir una vivienda promedio. Canarias (9,92 años) y Castilla-La Mancha (9,58 años) completan el grupo de territorios con mayores dificultades de acceso, lo que refleja una brecha de hasta tres años de salario entre comunidades.
Según UCI, el mercado residencial se caracteriza por el predominio de la compra en pareja. En concreto, el 74% de los compradores adquiere su vivienda con otra persona, frente a un 19,5% que lo hace en solitario.
Dentro de este grupo, las parejas con hijos concentran el 49% de las compraventas, seguidas de las parejas sin hijos (26%). Por su parte, las familias monoparentales representan en torno al 5% del total de operaciones, lo que refleja la distinta capacidad de acceso a la vivienda en función de la estructura del hogar y del nivel de ingresos.
Este reparto pone de manifiesto la relevancia de los ingresos conjuntos a la hora de acceder a la vivienda en propiedad, especialmente en un contexto de precios elevados. En este sentido, en los últimos años se han puesto en marcha instrumentos de apoyo al acceso a la vivienda, como los programas de avales públicos, orientados a facilitar la entrada en el mercado a determinados colectivos y a reducir el esfuerzo financiero inicial.
Según Lorena Zenklussen: “Estos mecanismos contribuyen a ampliar el acceso al crédito manteniendo los criterios de solvencia y estabilidad del sistema, al tiempo que responden a los cambios demográficos y sociales del mercado residencial”.