Un sueldo elevado permite acceder a mejores tipos de interés, al mejorar la capacidad de pago. Un contrato estable y de larga duración facilita acceder a un mayor porcentaje de financiación, reduciendo la necesidad de ahorro previo.

Las parejas reducen de forma notable el esfuerzo necesario para comprar vivienda. De media, necesitan destinar 4,26 años de su salario conjunto.

El 90% de los inmobiliarios consideran que los precios aumentarán los próximos meses entre un 5 y un 10%.

Destinan actualmente un 14,6% de sus ingresos al ahorro, frente al 17,8% de 2024, lo que supone una caída del 18% en apenas un año. Además, España es el país europeo que menos paga por los depósitos: 1,68%.

El 27% se ha planteado solicitar el aval ICO como vía para acceder a la financiación de su primera vivienda, intención que aumenta significativamente entre los jóvenes de 25 a 24 años (42%).

El 76,5% de los compradores afirma que asumiría un sobrecoste por una vivienda sostenible, especialmente los jóvenes de 25 a 34 años y perfiles con mayor nivel educativo.

Un entorno económico más favorable puede traducirse en más de 700.000 compraventas de vivienda en el conjunto del año, según UCI.

En 2024, España ha registrado más de 716.000 transacciones residenciales, lo que representa un incremento del 11,5% respecto al año anterior.

El optimismo de los agentes inmobiliarios ha mejorado, situándose en 7,4 sobre 10, dos puntos por encima de la edición anterior del Barómetro de UCI y SIRA.

El 84% de los profesionales inmobiliarios vaticina que el volumen de compradores crecerá en 2025 pese al incremento de los precios.

El precio es el principal obstáculo para que los españoles cambien de casa, según el III Observatorio de la Vivienda en España elaborado por Century 21.

En las áreas urbanas de Andalucía, Canarias, Madrid, Catalunya y Comunidad Valenciana se destina más del 40% de los ingresos al alquiler de la vivienda.