04 Jun
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Mutualidad, entidad aseguradora sin ánimo de lucro que ofrece a los profesionales soluciones para todas sus necesidades de previsión y ahorro, lanza una nueva emisión del Plan Ahorro Multiplica. Este producto de ahorro, diseñado especialmente para mutualistas con perfiles conservadores que buscan una alternativa segura y con rentabilidad garantizada, ofrece una rentabilidad bruta anual garantizada del 4,1% durante un año. La nueva emisión estará activa hasta el 31 de julio, o hasta fin de stock. 

El Plan Ahorro Multiplica puede contratarse a partir de una aportación de 1.000€ y no establece un importe máximo de inversión. Una vez transcurrido el plazo contratado, el mutualista podrá recuperar el capital aportado junto con la rentabilidad garantizada, renovar el producto o valorar otras alternativas de ahorro disponibles en ese momento. Incorpora una cobertura adicional por fallecimiento del 1,1% sobre el valor del fondo acumulado para los beneficiarios designados.

Durante 2025, miles de mutualistas confiaron en el Plan Ahorro Multiplica, aportando más de 160 millones€ de sus ahorros, lo que pone de manifiesto el interés creciente por soluciones seguras y con rentabilidad garantizada en el actual contexto.

Miguel Zarzuelo, subdirector general de Negocio de Mutualidad, ha señalado: “mantenemos nuestro compromiso con el ahorro garantizado, ofreciendo a los mutualistas una solución sencilla, estable y con un horizonte claro, pensada para quienes priorizan la seguridad y la planificación financiera”.

Mutualidad también mantiene activo el Plan Amigo, una iniciativa de recomendación, mediante la cual los pueden invitar a familiares o amigos a unirse a la entidad y beneficiarse de incentivos directos por cada nueva alta.  

Protección de los recursos

Durante años, cuando hablábamos de medio ambiente en las empresas, pensábamos sobre todo en reducir emisiones, reciclar o apoyar proyectos de conservación. Todo eso sigue siendo importante, pero hoy sabemos que no es suficiente. La realidad actual nos está demostrando que cuidar el entorno natural no es solo una cuestión ambiental: también tiene mucho que ver con la estabilidad de la economía y con nuestra vida diaria.

Dependemos de recursos naturales para casi todo: para producir energía, cultivar alimentos, fabricar productos, transportar mercancías o mantener servicios básicos. Cuando esos recursos escasean, se encarecen o se ven afectados por conflictos, sequías o tensiones internacionales, las consecuencias llegan rápidamente a las personas, a las empresas y a las instituciones. Lo vemos en el precio de la luz, de los combustibles o de algunos alimentos.

También lo vemos en la importancia de determinados puntos estratégicos para el comercio mundial. Cualquier tensión en zonas clave nos recuerda hasta qué punto nuestra economía depende de recursos y rutas que no siempre podemos dar por garantizados.

Por eso, con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, merece la pena ampliar la mirada. Proteger la naturaleza no es solo conservar paisajes o cuidar la biodiversidad. Es también proteger los recursos que hacen posible nuestra economía, nuestro bienestar y nuestra calidad de vida.

Desde esta visión, Mutualidad reafirma su compromiso con generar un impacto positivo y tangible en el entorno natural. Un compromiso que se concreta en dos ámbitos: por un lado, incorporar criterios ambientales en su propia actividad, reduciendo impactos y haciendo un uso más eficiente de los recursos; y, por otro, integrar estas consideraciones en sus decisiones de inversión, promoviendo una gestión responsable, orientada a reducir riesgos y contribuir al cuidado del entorno.

Esta forma de entender la responsabilidad ambiental exige pasar de las grandes declaraciones a las decisiones concretas. En Mutualidad, este compromiso empieza por la propia actividad de la entidad. El 100% de la electricidad consumida en sus instalaciones procede de fuentes renovables y la compañía ha alcanzado cero emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a su consumo energético. Además, ha compensado la totalidad de su huella de carbono de 2024 mediante proyectos certificados de reforestación, restauración de biodiversidad y energías renovables.

Pero el impacto ambiental de una organización no se mide solo por lo que ocurre en sus oficinas. En entidades con una relevante capacidad inversora, como Mutualidad, también se juega en cómo se orientan las inversiones. Por eso, la entidad ha avanzado en la integración de criterios ambientales en su cartera de inversiones que, a cierre de 2025, alcanzaba los 11.253 millones de euros.

Este enfoque no es una tendencia aislada, sino parte de una evolución ya consolidada en los mercados financieros. A nivel global, las emisiones de deuda sostenible se mantienen en torno al billón de dólares anual, según Climate Bonds Initiative. En España, además, los fondos con criterios sostenibles representan ya cerca del 40% del patrimonio total del mercado, de acuerdo con Inverco. Estos datos muestran que la inversión responsable gana peso como una forma de combinar rentabilidad financiera con una mejor gestión de los grandes retos ambientales y sociales.

Desde hace algunos años, Mutualidad forma parte de los Principios para la Inversión Responsable de Naciones Unidas —PRI—, una iniciativa internacional que sirve como marco de referencia para que los grandes inversores incorporen, junto a los criterios financieros, aspectos ambientales, sociales y de buen gobierno en sus decisiones de inversión.

En 2025, Mutualidad ha calculado por primera vez las emisiones asociadas a su cartera de inversiones financieras. El resultado muestra que más del 99% de las emisiones calculadas proceden de las inversiones, lo que confirma la importancia de gestionar no solo el impacto directo de la entidad, sino también el de aquello que financia. Esta medición permitirá definir un plan de transición en los próximos años y avanzar en una gestión más completa de los riesgos y oportunidades climáticas.

Un ejemplo concreto de esta visión es la inversión de 30 millones de euros en su primer bono azul, emitido por el Banco Centroamericano de Integración Económica —BCIE—, destinado a la recuperación sostenible del Lago de Yojoa, en Honduras. El proyecto contribuirá a preservar un recurso hídrico estratégico y beneficiará directamente a más de 167.000 personas de los diez municipios de la cuenca.

Esta visión también se traslada a la gestión de la cartera inmobiliaria de Mutualidad, donde la entidad incorpora criterios ASG para mejorar el valor de sus activos a largo plazo. Para ello, desarrolla planes anuales de mejora ambiental en sus inmuebles e impulsa certificaciones reconocidas internacionalmente, como BREEAM® y LEED, que evalúan aspectos como la eficiencia energética, el uso responsable de los recursos y la reducción del impacto ambiental de los edificios.

"Porque el compromiso ambiental ya no puede entenderse solo como una aspiración ética o reputacional. Es una condición para construir organizaciones más resilientes, capaces de generar valor a largo plazo y de contribuir a una economía más estable, responsable y preparada para el futuro", insisten en Mutualidad.

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